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      <title>Marcadores by Paola Montes Martin</title>
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      <description>Hecho con serendipia</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2018-02-08 19:58:46 UTC</pubDate>
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         <title>QUIEREME COMO SOY</title>
         <author>lapaolamontes</author>
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         <description><![CDATA[<div>Érase una vez un lugar llamado Mundo Perfecto, donde todo se parecía a la vida narrada en los cuentos. Había bellas princesas y príncipes fuertes y valientes, junto con hadas de pelo rubio, ojos azules y hermosas alitas transparentes que recorrían el reino de punta a punta con sus polvos mágicos cumpliendo deseos. <br>Y al mismo tiempo en el Mundo Perfecto también había madrastras perversas, dragones que escupían fuego y enormes gigantes que perseguían a los niños, junto con brujas horrorosamente feas, con pelos de estropajo, ojos de hollín, y monstruosas verrugas en la nariz que se pasaban el día entre colas de lagartijas, alas de murciélagos y raíces, preparando pócimas malignas.<br><br>Llegó un día que nacieron dos bebés diferentes. Una hadita y una brujita que no tenían la apariencia habitual ni de las hadas ni de las brujas. La hadita era más que horripilantemente fea, con una nariz descomunal y unas orejas puntiagudas, mientras que la brujita era tan linda que las flores del campo se giraban a su paso para verla y su risa tan alegre que curaba a quienes estaban tristes. <br><br>Pensando que la cigüeña había hecho mal su trabajo, fueron a quejarse las dos familias.<br>- Señora Cigüeña, ha confundido usted los bebés entre las familias. Señora Cigüeña, ha confundido usted los bebés entre las familias. <br>- ¿Yo...? No puede ser. Se equivocan – contestó muy ofendida la cigüeña.<br>- ¿Cómo dice? Pues hablaré con su jefes si no lleva a cada bebé al lugar que le corresponde.- dijo tajante el hada.<br><br>Así que la Señora Cigüeña no tuvo más remedio que intercambiar a los bebés. Al hada le entregó la bruja bonita, y a la bruja la hadita fea. Pero estaba segura de que aquello no saldría bien. <br><br>La hadita fea fue educada por las brujas para ser muy mala. Pero no había manera. En vez de crear pócimas para provocar tormentas con rayos y truenos le salían pócimas para convertir el granizo en pompas de jabón. En vez de secar las fuentes y arruinar las cosechas, prefería hacer cosquillas a las nubes para refrescar la tierra y hacer crecer las flores.<br>A la brujita linda no le fueron mucho mejor las cosas. Las hadas intentaron por todos los medios que fuera buena y cumpliera los deseos de los demás. Pero ella solo quería asustar a todo el mundo y usaba su varita mágica para convertir las tartas de cumpleaños de chocolate en postres verdes a base de espinacas, soplaba sus polvos mágicos para que la gente estornudara, o hacía que los autobuses salpicaran a los peatones en los días de lluvia.<figure class="attachment attachment--preview" data-trix-attachment="{&quot;contentType&quot;:&quot;image&quot;,&quot;height&quot;:300,&quot;url&quot;:&quot;http://www.cuentoscortos.com/imagenes/1159-grande&quot;,&quot;width&quot;:486}" data-trix-content-type="image"><img src="http://www.cuentoscortos.com/imagenes/1159-grande" width="486" height="300"><figcaption class="attachment__caption"></figcaption></figure>La situación no gustaba a nadie y las dos familias decidieron llevarlas ante el Unicornio blanco.<br><br>El Unicornio blanco era el ser más especial de todos cuantos vivían en Mundo Perfecto. Y además, era el Rey. Sabía escuchar atentamente a todos cuantos se acercaban a pedirle consejo, y su sabiduría era muy apreciada.<br>El Rey les dijo:<br>- El aspecto exterior es una fachada que nos confunde, pues no determina cómo somos. Cada ser tiene sentimientos, un corazón que siente y sufre y que nos hace distintos al resto.&nbsp;<br>- Entonces, ¿qué debemos hacer? - preguntó el hada desconcertada.<br>- Quered a vuestras hijas tal y como son. No os fijéis en que vuestra hada no se parezca al resto, o en que a vuestra brujita le suceda lo mismo. El aspecto físico es solo un envoltorio. Queredlas por lo que son, y no por lo que parecen.&nbsp;<br><br>Y así fue como el hadita fea y la brujita linda volvieron con sus respectivas familias y crecieron ambas felices.</div><div><br></div><div><br></div><div><br></div><div><br></div><div><br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2018-02-08 20:04:43 UTC</pubDate>
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