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      <title>Equidad y diversidad en la educación superior by Marcela Romero valbuena</title>
      <link>https://padlet.com/marcelaromerovalbuena/xlc6qb5ez8c3q8l3</link>
      <description>Noticias de equidad de genero y diversidad sexual en las universidades de Colombia</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2023-04-11 00:48:45 UTC</pubDate>
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         <title>La deuda de la educación superior con las personas trans</title>
         <author>marcelaromerovalbuena</author>
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         <description><![CDATA[<div>Un hecho histórico se presentó en Medellín esta semana con la aprobación de la Matrícula Cero en las universidades públicas: se incluyó una enmienda que dice que el 30 % de los cupos deberán ser para personas trans y no binarias. ¿Cuáles son los principales retos para garantizar este acceso?<br>“Educación superior pública en Medellín para <em>todes</em>”, fue lo que se dijo en el Concejo de Medellín tras la aprobación de la Matrícula Cero en las universidades públicas. La razón es que con la histórica decisión se comprometió el 30 % de los cupos para personas trans y no binarias. Pero, ¿eso qué implica?<br><br></div><div>En medio de las banderas azul, rosado y blanco, insignia de la población trans, que se encontraban en el recinto estaba Águeda Gallego, lideresa de la Mesa Diversa Divergénero de la Comuna 3 de Medellín, quien siguió de cerca el proyecto.<br>Águeda prefiere utilizar pronombres masculinos, como parte de su apuesta personal y política. A sus 50 años desea ingresar a la universidad para estudiar planeación, además de otras cosas que alimenten su quehacer político. “En un recorrido que hicimos en nuestra Comuna 3, Manrique, hablamos de la educación superior y nos dimos cuenta de que había muchas falencias. Inmediatamente fuimos a revisar el plan estratégico LGBTI de 2018 y encontramos que hay muchas acciones afirmativas a las que no se les habían dado cumplimiento, entre ellas la creación de becas para la población trans en las IES de la administración municipal”, cuenta Águeda.<br>Con la aprobación de la Matrícula Cero, en general, se pretende impactar alrededor de 500.000 estudiantes, entre 2022 y 2031, para lo que se necesitará una inversión de $2,9 billones, que administrará la Agencia de Educación Posecundaria de Medellín (Sapiencia).En cuanto a la acción afirmativa trans, el siguiente paso es la voluntad política. “Si ya se aprobó en el Concejo, no hay reversa, pero no se sabe Quintero cuándo la va a firmar y necesitamos que esa reglamentación salga para hacer grupos focales con las personas trans y explicarles cómo va a ser la cosa y cómo pueden aplicar”, dice Águeda.<br>En el país, desde mayo de 2021, el Gobierno Nacional anunció la implementación de la Matrícula Cero para 64 instituciones de educación superior, para estudiantes entre 14 y 28 años de estratos 1, 2 y 3, sin un título profesional universitario o de posgrado previo. Una vez los estudiantes acceden al beneficio, deben cubrir por su cuenta los derechos académicos, pecuniarios o complementarios (bienestar, seguro y carné estudiantil).<br><br></div><div>Aunque los programas han tenido resultados exitosos en acceso, en cuanto a la población trans hay varias situaciones por analizar. Por ejemplo, en Bogotá, de acuerdo con el “Diagnóstico y recomendaciones para la inclusión laboral de los sectores sociales LGBTI”, solo el 32 % de la población trans ha culminado la educación media, apenas el 4 % de las personas encuestadas tiene la educación universitaria y el 1 % cuenta con posgrado.<br>Además, según la “Línea base de la política pública LGBTI” de 2018, solo el 7,89 % de las mujeres trans en Bogotá acceden a educación superior, mientras que el 42,1 % de quienes transitan su género no culminan el bachillerato, entre otros motivos, por la violencia hegemónica que se ejerce en entornos académicos.<br><br></div><div>Y no solo allí, en muchas ocasiones la discriminación comienza en los hogares. “A nivel escolar, son muchos los casos todavía de estudiantes trans que se ven acosados y discriminados, principalmente por directivas y docentes. Esto tiene un impacto no solo en la permanencia (algunas personas se retiran), sino también en el mismo rendimiento académico”, afirma Juan Felipe Rivera, abogado de Colombia Diversa.<br>En el caso de Medellín, la información con respecto al acceso a la educación superior de la población trans es poca. Águeda cuenta que, antes de que se aprobara el acuerdo, ella y otros colectivos tuvieron varias reuniones con Sapiencia, entidad que administrará los recursos para la Matrícula Cero, en los que se evidenció que el número de personas trans que tienen acceso a la educación superior es desconocido. “No tienen ni siquiera el registro de las personas LGB (lesbianas, gay y bisexuales) que hay en las universidades”.<br>Por eso, para Rivera son importantes este tipo de acciones afirmativas que se tomaron en Medellín. “Son minoría las personas trans que están pudiendo acceder a la educación superior, por eso las medidas que faciliten ese acceso son un inicio de lo que puede considerarse una reparación histórica con un grupo poblacional que Colombia, en el mejor de los casos, ha ignorado y que más bien parece que hubiese atacado de forma sistemática en todos los ámbitos de la vida”.<br><br></div><div>La Matrícula Cero en Medellín para personas trans y no binarias tiene una particularidad, y es que no hay límite de edad ni condicionamiento de estrato. Tampoco importa si tienen títulos profesionales previos, pero sí será requisito que hayan habitado por lo menos seis meses en la ciudad, así no hayan nacido en ella. Asimismo, se pactó cubrir sus gastos en material académico, transporte, alimentación, lo que también se otorgó a otras poblaciones vulnerables.<br>Pero, ¿qué garantías se tendrán para que haya ambientes amigables? Aunque el acceso es fundamental para Rivera, la tarea queda incompleta si no se aseguran condiciones para la permanencia, como un protocolo ante casos de acoso ante el desconocimiento o la negación de la identidad de género de estudiantes trans, “esto incluye desconocer sus pronombres, nombres y géneros en distintos escenarios. Por ejemplo, un estudiante trans que se le niega la posibilidad de utilizar uniformes acordes a su identidad de género o el uso de su nombre y pronombre identitario, como lo analizó la Corte Constitucional en la Sentencia T-363 de 2016″, afirma Rivera<br>Asimismo, será importante analizar el uso del lenguaje. La forma en que sean llamados a lista, los correos institucionales e incluso el acceso a los baños pueden considerarse temas menores, que en verdad deben abordarse con responsabilidad. Rivera cuenta que “sobre este último punto hay estudios en otros países que han demostrado que las personas trans por no hacer uso de los baños y evitar la discriminación y violencia que el uso de los baños puede conllevar, generan, en el mediano plazo, problemas de salud tanto físicos como psicológicos”.<br>En el caso de las personas no binarias también vienen nuevos retos. A parte de Bogotá, en el país hay pocos registros sobre el acceso de la comunidad LGBTI a la educación superior y se puede decir que son nulos para la población no binaria. Sumado a esto, otras dudas surgen con respecto a su reconocimiento, pues la inclusión del género NB (no binario) en la cédula de ciudadanía fue determinado por la Sentencia T-033 de 2022, y desde hace muy poco se inició con su implementación.<br><br></div><div>Colombia Diversa y Caribe Afirmativo precisan que las personas no binarias son aquellas que no se identifican como hombres ni como mujeres, y transicionan entre dos o más géneros de forma permanente o esporádica. Se reconocen como parte de la población trans, y el género con que se identifican no está ligado con el vínculo sexual, afectivo o romántico que establezcan con otra persona.<br>Emma Tangarife, una de las primeras personas en cambiar el género de su cédula por no binario, indicó que “siempre nos quedamos en la diversidad sexual, pero nos falta comprender las identidades de género. No hay datos sobre nosotres, nunca hemos estado nombrades, y si no hay datos sobre nosotres no se pueden hacer políticas públicas”.<br>Para Emma, hay un reto gigante en cuanto al reconocimiento de las transiciones personales de las personas dentro de las políticas públicas, lo que también podría dificultar el acceso a las nuevas opciones de educación superior. A nivel mundial, se ha reconocido que las identidades de género no son estáticas: estas comprenden tanto la manera de concebirse, vestir y actuar, hasta situaciones que son cambiantes y transitorias a lo largo de la vida. “Hay un reto en las universidades y también del Estado en garantizar los procesos de transición garantizando la autonomía personal, así como para garantizar nuestra educación”.<br><br></div><div>Por ahora, a la espera de que el alcalde Daniel Quintero firme el acuerdo que aprobó el Concejo, Águeda espera que se avance rápido en la implementación de la Matrícula Cero, así como en las condiciones que se tendrán para el acceso a la educación superior de la población trans y no binaria, que sin duda deberán incluir pedagogía como la búsqueda activa de la población que se quiere impactar.<br>“Cuando una persona trans entra a la universidad le cambia la vida, pero cuando muchas personas ingresan, cambia la sociedad”, asegura Emma Tangarife.<br>tomado de https://www.elespectador.com/colombia/medellin/la-deuda-de-la-educacion-superior-con-las-personas-trans<br>publicada en el espectador por Luisa Fernanda Orozco, periodista de la sección Colombia el día 16 de julio de 2022.</div>]]></description>
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         <pubDate>2023-04-11 01:10:37 UTC</pubDate>
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         <title>Equidad de género en Universidades</title>
         <author>marcelaromerovalbuena</author>
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         <description><![CDATA[<div>En el último informe técnico de Cidesco, Corporación que agrupa las universidades del Suroccidente, se aborda la paridad de género en la educación superior en la región, mostrando que tenemos todavía mucho que mejorar, especialmente en lo que se refiere a las cabezas de las universidades.<br>Según el Índice de Brecha de Género realizado por el Fondo Económico Mundial, para alcanzar una paridad de género a nivel global hacen falta 132 años. En el caso particular de Colombia, no se ha tenido mayor avance, ubicándose en el puesto 75 de 146, con un puntaje de 0,710, siendo uno de los países de Latinoamérica que continúa teniendo más brechas en la paridad de género para 2022.<br><br>Miremos algunos datos que sobresalen en el informe. La población de estudiantes universitarios a nivel nacional era para 2020, el 52,97% compuesta de mujeres. A nivel regional, según el informe de Cidesco, el 53,19. Así pues, en nuestra región estudian en la universidad proporcionalmente más mujeres que a nivel nacional. Pero, cuando pasamos al ámbito académico – investigativo y de gobierno, la equidad de género comienza a desvanecerse hasta desaparecer.<br><br>Así quedó plasmado en las cifras que se recaudaron de ocho Instituciones de Educación Superior adscritas a las que se les preguntó sobre su población profesoral y el porcentaje de mujeres que hacen parte de ella. El mejor panorama estuvo en las direcciones de programas académicos, ya que en 6 de las 8 instituciones reportaron que existe un mayor número de directoras de programas de pregrado. Pero seguidamente el panorama deja de ser alentador y se comienzan a evidenciar retos que se deben asumir desde diversas aristas.<br><br>En las instituciones asociadas a Cidesco presentes en el informe, la participación femenina entre el cuerpo docente es menor que la masculina. Para ello se recomienda generar políticas que permitan, desde la institucionalidad, tener lineamientos de contratación con paridad de género para docentes e investigadores y cerrar brechas en la participación en docencia. En la universidad pública existe una brecha más prominente, puesto que la presencia masculina, supera a las mujeres en áreas como cuerpo docente, jefaturas o direcciones de departamentos, de programas y vicerrectorías.<br><br>Pero donde sí consideramos que existe una deuda es en el nivel de las rectorías, pues no existe a la fecha participación femenina en estos cargos. Aunque existen valiosas mujeres con destacados perfiles en altos estamentos de toma de decisiones como los Consejos Directivos o Superiores, por ejemplo, en la Javeriana de Cali, el 36% de los miembros del consejo son mujeres; en las rectorías de las 18 instituciones asociadas a Cidesco no existe participación femenina, lo que vislumbra un sesgo vertical en las instituciones, ya que la participación en las vicerrectorías también es baja.<br><br>Esto nos hace un llamado urgente de cara al futuro inmediato y es que debemos trabajar intensamente para cerrar las brechas y permitir el acceso de la población femenina a los altos cargos directivos dentro de la educación superior. Así nos lo ha demostrado la Universidad Nacional de Colombia con su primer y actual rectora Dolly Montoya Castaño.<br>Igualmente, la siguió la Universidad Eafit con Claudia Restrepo y, recientemente, Los Andes con Raquel Bernal.<br>Tomado de: https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/luis-felipe-gomez-restrepo/equidad-de-genero-en-universidades.html<br>escrito por Luis Felipe Gómez Restrepo en agosto 21 de 2022. </div>]]></description>
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         <pubDate>2023-04-11 01:16:19 UTC</pubDate>
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         <title>Nuestras expectativas frente a la Unidad de Género</title>
         <author>marcelaromerovalbuena</author>
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         <description><![CDATA[<div>https://www.youtube.com/watch?time_continue=40&amp;v=dW5DA7e_AE4&amp;feature=emb_logo<br>Este trabajo, sin duda, requiere la participación de la comunidad externadista en pleno. Para el rector, Hernando Parra Nieto, “la cooperación permanente de toda nuestra comunidad, el pluralismo en todo sentido, y el apoyo constante, serán garantía de éxito en la gestión hacia la igualdad de género y el respeto por la diversidad sexual”. En este sentido, aseguró el rector, “el compromiso será liderado desde la Unidad de Género, pero el esfuerzo es conjunto. Todos tenemos la responsabilidad ineludible de forjar un adecuado entorno humano, académico y profesional, con un alto sentido externadista en la loable labor para la cual se nos ha convocado”.</div><div>Esta iniciativa responde a una serie de demandas históricas que han sido acogidas por sectores de la población estudiantil y docente, y refleja también una tendencia nacional e internacional de crear instancias autónomas, dedicadas al establecimiento de una política de género y su implementación en espacios institucionales.</div><div><em>Este contexto cobra un carácter fundamental pues, como lo definió la docente investigadora Carolina Vergel, “la tarea que tenemos es retadora, nuestras egresadas mujeres de universidades públicas y privadas de Colombia, salen al mercado laboral a ganarse la mitad que sus colegas, hay una brecha salarial en el empleo formal entre hombres y mujeres del 50%. La esperanza de vida de la población trans en América Latina es de 36 años, esto es una monstruosidad; el trabajo de cuidado en Colombia pesa el 20% de Producto Interno Bruto, es decir si le pagáramos a la gente por el trabajo de cuidado de niños, niñas, eso costaría más que todo lo que pesa la actividad comercial – económica de Colombia”.</em></div><div>Vergel explicó que la Unidad de Género no pretende centralizar los esfuerzos ni las reflexiones sobre este tema, “lo que busca es dinamizar y potenciar esas preocupaciones y ese compromiso que viene desde tantos lugares en la Universidad”. En la misma línea, la docente hizo un llamado a pensar en cómo generar aulas feministas, no discriminadoras, incluyentes y que estén al servicio de espacios académicos, para que los(as) estudiantes y docentes puedan expresar libremente sus identidades, orientaciones y cuestionamientos.</div><div><em>En el marco del evento, el rector del Externado designó oficialmente a la profesora Carolina Vergel como asesora de rectoría en temas de género; y el Secretario General, José Fernando Rubio, agradeció el esfuerzo constante de Jessika Barragán, Nathalia Bautista, Natalia Vargas, Karina Cabrera, Stefanía Villamizar e Izabel Solyszko, quienes pertenecen a la Unidad de Género y han hecho posible la realización del Día de la igualdad de género y la diversidad sexual en el Externado.</em></div><div>La Unidad de Género trabaja en la construcción de una propuesta incluyente que recoja la mayor cantidad de voces y necesidades de toda la comunidad externadista, por medio de la apertura de espacios de encuentro, escucha, creación y transformación. Por lo mismo, el Día de la igualdad de género y diversidad sexual contó con actividades académicas y culturales como conferencias, paneles de discusión, y presentaciones de canto, danza, arte y emprendimiento.</div>]]></description>
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         <pubDate>2023-04-11 01:52:55 UTC</pubDate>
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         <title>Reflexiones generales de lectura y noticias relacionadas</title>
         <author>marcelaromerovalbuena</author>
         <link>https://padlet.com/marcelaromerovalbuena/xlc6qb5ez8c3q8l3/wish/2549527663</link>
         <description><![CDATA[<div>Pensar en la educación como derecho significa mantener y fortalecer el principio de autonomía universitaria establecida en la Constitución y desarrollada en la Ley 30 de 1992 (Capítulo VI) sin generar exclusiones y velando por el bienestar común de la sociedad y la superación de las . desigualdades, MEN (2018). Desde aquí debe partir la inclusión educativa cuando hablamos de equidad de género y diversidad sexual, pues si bien es cierto las normas en Colombia desde la constitución política en sus articulados menciona la garantía de esa diversidad y además del derecho de educación debe dársele pleno cumplimiento, y mas allá de cumplir con lo normado, es educar a la humanidad en la aceptación por la diferencia, en el respeto por lo diferente, en la aceptación de los derechos de los demás, pues ser mujer, hombre, binario o gay no hace mas o menos persona a alguien por tener esa condición humana.&nbsp;<br>Las noticias seleccionadas dan un panorama completo de lo que vive el país en la actualidad en temas de diversidad sexual y equidad de género, por ejemplo; en la noticia publicada por el País,es claro que la equidad de genero aun esta lejos de llegar a lo soñado, sin embargo se logran ver esfuerzos que dejan huella dentro de la academia y que muy seguramente servirán de ejemplo de aquí en adelante, ver desde hace muchos años como la mujer a venido tomando posición en las decisiones y cargos importantes de no solo empresas si no de universidades desde donde se imparte conocimiento es un avance significativo, sin embargo, aun se viven escenarios en donde la asignación salarial sigue estando por debajo del pago de los hombres solo por el hecho de ser mujer o la negación de capacidades frente a determinado cargo.<br>De otro lado, se presenta la noticia publicada por el espectador donde se recibe con agrado pero a la vez con preocupación en Medellín la propuesta de gratuidad en la matricula de educación superior para las personas LGTBI+, pues si bien es cierto es una apuesta interesante aun hay otros aspectos de mucha importancia que no se tienen en cuenta dentro de dicha propuesta, generando así vacíos en la planeación tales como la discriminación por los demás compañeros, las infraestructuras de las instalaciones de las universidades, la aceptación y respeto desde los docentes y directivos y las rutas de atención para la permanencia.<br>Finalizo con una noticia innovadora de la universidad externado de Colombia con la creación de la Unidad de Género que fue creada el año pasado y como a partir de esta se empiezan a difundir nuevas perspectivas acerca de la temática, tomar esta iniciativa es una buena apuesta, pues desde la academia se esta modulando y permitiendo la garantía de los derechos de todas las personas que allí asisten por un objetivo académico.&nbsp;<br>La lucha aun es larga, sin embargo las noticias son alentadoras en cuanto ya hay grupos representativos que permiten la difusión de información clara y oportuna frente a dicha temática, labor que permite la comprensión y respeto por los demás. &nbsp;<br>Desde mi punto de vista el gobierno debe crear políticas a la luz de las necesidades de la población, e implementar el respeto y la educación por la diversidad cultural desde el inicio de la vida escolar, solo así será posible que en muchos años aun cambie el mundo en el que vivimos, por otro lado, se deberán plantear dentro de la política la capacitación a la familia y a la sociedad para cambiar la mentalidad machista y arribista que viene de décadas anteriores y que fue incrustada como parte de la educación tradicional que aun conservamos. </div>]]></description>
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         <pubDate>2023-04-11 02:41:28 UTC</pubDate>
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