<?xml version="1.0"?>
<rss version="2.0">
   <channel>
      <title>&quot;Aves sin nido&quot; de Clorinda Matto de Turner by Raffaella</title>
      <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8</link>
      <description>La novela consiste en un matrimonio criollo que va a la sierra peruana, a un pueblo ficticio Kíllac para invertir en una mina. Mientras se radican allí descubren las formas de control contra la gente quechua como la mita y la institución de los pongos.</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2025-09-08 07:03:02 UTC</pubDate>
      <lastBuildDate>2025-09-10 15:51:29 UTC</lastBuildDate>
      <webMaster>hello@padlet.com</webMaster>
      <image>
         <url>https://padlet.net/icons/png/1f39e.png</url>
      </image>
      <item>
         <title>Capítulo I</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3574955460</link>
         <description><![CDATA[<p>El pueblo de Kíllac en una mañana tranquila después de una tormenta. Se detallan la plaza, las casas de paja ya la iglesia. Se introduce la casa "Manzanares", propiedad de un ex cura obispo, símbolo de poder y posible corrupción.<br></p><blockquote><p>"Era una mañana sin nubes, en que la naturaleza, sonriendo de felicidad, alzaba el himno de adoración al Autor de su belleza" (Matto de Turner, 1889, p. 9).</p></blockquote><p><br></p><p><br></p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/3893832860/fe2425941a5d6f919202c0ab7b64f4e1/IMG_7773.jpg" />
         <pubDate>2025-09-09 02:02:31 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3574955460</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo II</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3575115281</link>
         <description><![CDATA[<p>Marcela, una mujer indígena, le cuenta a lucía, esposa de don Fernando Marín, matrimonio que había ido a establecerse temporalmente en el campo. La desesperación de su familia por las deudas injustas y que su esposo, Juan quiere suicidarse. Lucía se conmueve y promete ayudarla .<br></p><blockquote><p>"Como no eres de aquí, niñay, no sabes los martirios que pasamos con el cobrador, el cacique y el tata cura ¡ay! ¡ay!" (Matto de Turner, 1889, p. 13).</p></blockquote><p><br><br></p><p><br></p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/3893832860/7789c5fe0ac53154bc28060cfca93df1/IMG_7774.jpg" />
         <pubDate>2025-09-09 03:17:25 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3575115281</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo III</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3575130174</link>
         <description><![CDATA[<p>Se explíca un poco más el carácter de Lucía una joven inteligente y bondadosa. Ella y su esposo Fernando viven en Kíllac por negocios mineros. Lucía decide hablar con el cura y el gobernador para ayudar a Marcela y los invita a su casa.</p><p><br/></p><blockquote><p>"Lucía no era una mujer vulgar. Había recibido bastante educación, y su inteligencia alcanzaba la luz de la verdad estableciendo comparaciones" ( Matto de Turner, 1889, p. 15).</p></blockquote><p><br></p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/3893832860/2fdd8c3ba41d4d71dc2367b24a69c6d5/IMG_7775.jpg" />
         <pubDate>2025-09-09 03:26:03 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3575130174</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo IV</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3575238128</link>
         <description><![CDATA[<p>Lucía habla con el cura Pascual el cual era grotesco y lujurioso y también con el gobernador que era codicioso e hipócrita. Ellos se niegan a perdonar las deudas de Marcela. Lucía, indignada, los echa de su casa.</p><p><br/></p><blockquote><p>"-Señorita mía —repuso el cura Pascual arrellanándose en el asiento, y apoyando ambas manos en los brazos del sillón— todas esas son tonterías bonitas, pero, ¡válgame Dios! ¿quién vive sin rentas?" (Matto de Turner, 1889, p. 19).</p></blockquote><p><br></p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/3893832860/e0e7dc2ca44c6725b8a1be7b3f763bca/IMG_7776.jpg" />
         <pubDate>2025-09-09 04:36:03 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3575238128</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo V</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3575373435</link>
         <description><![CDATA[<p>Don Fernando regresa a casa y Lucía le pide dinero con el pretexto de comprarse un vestido de terciopelo, pero en realidad era para ayudar a la familia Yupanqui. Marcela llega con su hija Margarita, de gran belleza la cual impresiona a lucía.</p><p><br/></p><blockquote><p>"No, no, Fernando. Lo que quiero es que me dejes disponer del valor del vestido, a condición de presentarme el 28 de julio tan elegante como no me has visto desde nuestra boda"</p><p> ( Matto de Turner, 1889, p. 23).</p></blockquote><p><br/></p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/3893832860/ea62cb5d3abff68856dcd63e9d753d06/IMG_7777.jpg" />
         <pubDate>2025-09-09 05:47:37 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3575373435</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo VI</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3575398796</link>
         <description><![CDATA[<p>En el fondo, tanto el cura como el gobernador sienten que la presencia de Lucía y Fernando es peligrosa porque da mal ejemplo a los indígenas, ya que podría animarlos a rebelarse contra los abusos. El capítulo termina mostrando cómo ambos comienzan a aliarse secretamente para desprestigiar a los Marín y aislarlos de la comunidad. <br></p><blockquote><p>"Aquí nos la pasamos regaladamente, y estos forasteros vienen a ver hasta la manera de comer, si el mantel limpio, si usamos cucharas o topos"</p><p>( Matto de Turner, 1889, p. 25)</p></blockquote><p><br></p><p><br></p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/3893832860/a10bc76ef1f1e3ee657f92c44d0899e0/IMG_7778.jpg" />
         <pubDate>2025-09-09 06:01:10 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3575398796</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo VIII</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3575437965</link>
         <description><![CDATA[<p>En este capítulo, Marcela y su hija Margarita visitan al cura Pascual para pagarle los cuarenta soles de la deuda del entierro, dinero que les había prestado Lucía Marín. El encuentro revela la doble cara del sacerdote: al principio, insinúa abusos hacia Margarita y acosa verbalmente a Marcela, y luego demuestra su codicia al desconfiar del origen del dinero. Al descubrir que el préstamo provino de Lucía, el cura se enfurece, mostrando así su odio hacia los Marín, a quienes considera una amenaza.<br></p><blockquote><p>“—¿Vuelto?… ¡qué vuelto!, otro día te lo daré —y mordiéndose los labios con pasión reprimida murmuró: —¡Lucía! ¡Lucía!”  ( Matto de Turner, 1889, p. 35).</p></blockquote><p><br></p><p><br/></p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/3893832860/46acffaecda1a33ea38f0b8b7e455a83/IMG_7780.jpg" />
         <pubDate>2025-09-09 06:19:11 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3575437965</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo IX</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3575479534</link>
         <description><![CDATA[<p>Regresa don Fernando con Juan y la niña Rosalía, pero en el medio del alivio, Fernando advierte que el gobernador puede reaccionar de una mala manera. La familia indígena se arrodilla para agradecer a sus protectores. Poco después llegan Marcela y Margarita, quienes relatan el maltrato sufrido por el cura Pascual, que insinuó calumnias contra Marcela y trató de sonsacarle el origen del dinero; finalmente, ella confesó que fue Lucía quien se lo prestó. Durante la visita, Fernando y Lucía se fijan en la belleza de Margarita y deciden apadrinarla y educarla, mostrando interés en su futuro. El capítulo termina con Fernando planeando visitar a doña Petronila, esposa del gobernador Pancorbo, para suavizar tensiones y mantener buenas relaciones sociales en Kíllac. Además, se menciona la próxima llegada del hijo de doña Petronila.<br></p><blockquote><p>"Pocas veces me engaño, hija; creo que don Sebastián ha quedado profundamente herido en su amor propio por mi intervención a favor de estos. No dudes, Fernando; yo lo creo a pie juntillas, pero también, ¿qué puede hacer en represalia?” </p><p>( Matto de Turner, 1889, p. 36)</p></blockquote><p><br></p><p><br></p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/3893832860/3617c5782f4d619b3cacc34a53ee0422/IMG_7781.jpg" />
         <pubDate>2025-09-09 06:43:50 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3575479534</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo X</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3575975081</link>
         <description><![CDATA[<p>Regresa Manuel, hijo de doña Petronila y Sebastián Pancorbo, tras siete años de ausencia. Manuel, ahora un joven educado y culto que estudia Derecho, es recibido con alegría por su madre. En ese momento, Lucía y Fernando Marín llegan a visitarlos y son presentados a Manuel. La conversación es cordial y llena de admiración mutua, pero es interrumpida por el sonido de un disparo que alarmaa todos. Lucía, asustada, insiste en regresar a su casa. Manuel los acompaña , y en el camino expresa su simpatía por los Marín. Tras despedirse, los esposos Marín toman precauciones por seguridad, pero logran dormir al ver que todo permanece en calma.<br></p><blockquote><p>“Señora, yo que al llegar a Killac creí morirme de tristeza en este villorrio, lo he encontrado embellecido por la presencia de usted y la de su esposo.”</p><p> ( Matto de Turner, 1889, p. 43)</p></blockquote><p><br/></p><p><br></p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/3893832860/5730426eb16c5c61c1e3c31bb3f86290/IMG_7782.jpg" />
         <pubDate>2025-09-09 12:35:37 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3575975081</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo XI</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3576046232</link>
         <description><![CDATA[<p>Se muestra el regreso a la paz y la esperanza de la familia Yupanqui tras la ayuda recibida de los Marín. Juan, Marcela y sus hijas Margarita y Rosalía están en su choza, agradecidos y llenos de fe renovada. Juan ha abandonado sus pensamientos suicidas y jura dedicar su vida a sus protectores. La familia comparte una cena humilde de papas asadas y ají, mientras conversan sobre el futuro: la posibilidad de que Margarita sea ahijada de Lucía y se vaya a vivir con ella para educarse. Marcela expresa tristeza por la inevitable distancia que esto generará, pero también esperanza en que Lucía le enseñará a Margarita a respetar sus orígenes.<br></p><blockquote><p>“Dios puso a Lucía para que Juan volviese a confiar en la Providencia, arrancada de su corazón por el cura Pascual, el gobernador y el cobrador o cacique, trinidad aterradora que personificaba una sola injusticia.” (Matto de Turner, 1888, p. 44)</p></blockquote><p><br></p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/3893832860/dd76b5b687dccb4f9679642c7d4337f6/IMG_7783.jpg" />
         <pubDate>2025-09-09 13:15:47 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3576046232</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo XII</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3576198034</link>
         <description><![CDATA[<p>Comenzó el ataque contra la casa de los Marín. Una gran cantidad de personas enojados por rumores y manipulaciones ataca la vivienda con disparos y piedras, causando terror en Lucía y poniendo a Fernando en posición de defenderse, pero ella no lo permitió. En medio de la confusión, se revela la tragedia indígena: Juan Yupanqui cae mortalmente herido, mientras que Marcela recibe un balazo en el hombro. Ella, agonizante, clama por sus hijas. Doña Petronila y Manuel ayudan a rescatar a Marcela y a los demás heridos.</p><p><br></p><blockquote><p>“Don Fernando se preparaba para la defensa, y fue en mangas de camisa a tomar un rifle de caza que tenía bien provisto de municiones; pero Lucía se interpuso repitiendo angustiada: ﻿¡No, Fernando mío, no! ¡Sálvate, sálvame, salvémonos...!”</p><p> ( Matto de Turner, 1889, p. 47)</p></blockquote><p><br></p><p><br></p>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-09 14:18:50 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3576198034</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo VII</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3576794422</link>
         <description><![CDATA[<p>Fernando confronta al gobernador para liberar a Rosalía, hija de Marcela, quien fue tomada como forma de pago por una deuda. Fernando paga la deuda y liberan a la niña mientras que la esposa del gobernador advierte a su marido sobre su maldad.</p><p><br/></p><blockquote><p>"¿No sabe usted que esa es costumbre y comercio lícito? Francamente, yo aconsejo a usted no apoyar a estos indios" ( Matto de turner, 1889, p. 31)</p></blockquote><p><br/></p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/3893832860/285e92c6f8cd6b2d2afcea26c6cc3152/IMG_7779.jpg" />
         <pubDate>2025-09-09 21:45:03 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3576794422</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo XIII</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577023446</link>
         <description><![CDATA[<p>Tras el ataque contra la casa de los Marín, el cura Pascual pasa la noche inquieto junto a doña Melitona la cual era cómplice del cura, deseando saber lo ocurrido. Al amanecer, la mujer sale a investigar y confirma la destrucción de la vivienda. Mientras tanto, Lucía y Fernando, sanos y salvos, relatan que escaparon gracias a la decisión de huir ante el ataque, motivados por las súplicas de Lucía. Se lamentan de la muerte de Juan y de las heridas de Marcela, y deciden hacerse cargo de las niñas, Margarita y Rosalía, quienes desde ese momento serán acogidas bajo su protección. Manuel Pancorbo, conmovido por la desgracia, promete ayudar, aunque siente un conflicto interno al recordar que su padrastro, el gobernador Sebastián, es responsable de los sucesos. Doña Melitona, tras escuchar la conversación, vuelve con noticias distorsionadas para el cura, quien sigue tramando contra los Marín.</p><p><br></p><blockquote><p>“Margarita, Rosalía, desde hoy esas palomas sin nido hallarán la sombra de su padre en esta casa.” (Matto de Turner, 1889, p.55) </p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/3893832860/d17d7be99d639ef82727f76c27704759/IMG_7789.jpg" />
         <pubDate>2025-09-10 01:08:25 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577023446</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo XIV</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577064572</link>
         <description><![CDATA[<p>Marcela, herida y viuda, llega con sus hijas a la casa de los Marín, donde Lucía la recibe con ternura y se dedica a cuidarla. Don Fernando organiza el entierro de Juan Yupanqui, aunque lamenta que las autoridades no investiguen realmente el crimen. La conversación entre Lucía y Fernando se centra en la situación del indígena: ella resalta su nobleza y gratitud, mientras él intenta dar una explicación científica sobre la supuesta debilidad intelectual de los indios debido a su mala alimentación. Aunque Lucía se ríe de su tono pedante, ambos reconocen la injusticia que sufren los indígenas.</p><p><br/></p><blockquote><p>“Raro no, Lucía; si algún día rayase la aurora de la verdadera autonomía del indio, presenciaríamos la evolución regeneradora de la raza hoy oprimida y humillada.” (Matto de Turner, 1889, p.59) </p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/3893832860/5c5e37d8bb42759736fb1dc13c46fc45/IMG_7790.jpg" />
         <pubDate>2025-09-10 01:25:45 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577064572</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo XV</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577100500</link>
         <description><![CDATA[<p>Lucía y Fernando cuidan con esmero a Marcela, pero la mujer se encuentra en cada vez peor. Antes de morir, Marcela confía un secreto a Lucía y le pide que proteja a sus hijas, Margarita y Rosalía. El cura Pascual llega para confesarla, mientras las niñas son apartadas para no presenciar la muerte de su madre. Al mismo tiempo, Manuel y su padre Sebastián visitan a los Marín. Manuel busca reparar los daños causados y propone iniciar un cambio en el pueblo, defendiendo la esperanza en la juventud y la civilización. Sin embargo, la tensión aumenta cuando la realidad de los muertos y heridos se impone. En ese momento, Marcela muere entre suspiros, dejando huérfanas a sus hijas.</p><p><br/></p><blockquote><p>“¡Niñay… voy a morirme…! ¡Ay…! ¡Mis hijas…! ¡Palomas sin nido… sin árbol… y sin madre…!” (Matto de Turner, 1889, p. 60) </p><p><br/></p></blockquote><p><br/></p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/3893832860/432a3bb6f74b5698c30dd3b1b89e1e5e/IMG_7791.jpg" />
         <pubDate>2025-09-10 01:41:49 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577100500</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo XVI</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577120263</link>
         <description><![CDATA[<p>El cura Pascual se muestra angustiado y arrepentido por su vida de excesos y fracasos como sacerdote y padre. Sus palabras conmueven a don Fernando, aunque este sospecha que su arrepentimiento surge más del miedo que de la verdadera redención. El impacto de sus actos pasados y la revelación de Marcela lo sobrecogen, llevándolo a un estado físico y emocional extremo. Finalmente, cae enfermo y es llevado a su casa desierta, donde solo recibe atención mínima y la compañía de su perro.</p><p><br/></p><blockquote><p>“Sí, en el seno de la familia, don Fernando, pero hoy, ¡puedo decirlo delante de usted!, solo, en el apartado curato, soy un mal padre de hijos que no han de conocerme, mujeres que no me han amado nunca, un ejemplo triste para mis feligreses. ¡Ah…!” (Matto de Turner, 1889, p.66) </p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-10 01:52:20 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577120263</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo I</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577251086</link>
         <description><![CDATA[<p>Killac entra en calma, mientras Manuel sigue perturbado por la soledad y la inactividad. Se inicia un juicio para descubrir a los culpables de un atentado, pero el proceso avanza lentamente, con testimonios confusos y poco fiables. Don Fernando Marín es citado como perjudicado y cumple la citación. Durante la diligencia, da sus declaraciones con firmeza, mientras el juez de paz, don Hilarión Verdejo, y su secretario, Estéfano Benites, se ocupan de los trámites judiciales, incluyendo un embargo de ganado de uno de los implicados.</p><p><br/></p><blockquote><p>“Que sí sabe, y le consta, por haber sido su domicilio atacado se apresuró a contestar don Fernando, deseoso de ahorrarle algunos aprietos de redacción al juez.” ( Matto de Turner, 1888, p. 69)</p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-10 02:49:23 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577251086</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo II</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577328066</link>
         <description><![CDATA[<p>Manuel visita la casa de don Fernando y se entera de los detalles del juicio. Durante la conversación, se decide enviar a las chicas a Lima para su educación, lo que despierta en Manuel el deseo de acompañar a Margarita. Él le entrega un ramillete de violetas a Margarita, iniciando un sentimiento de amor tímido y secreto entre ambos. Manuel se llena de aspiraciones: quiere estudiar en Lima, convertirse en abogado y ser digno del afecto de Margarita, aunque se preocupa por las diferencias de apellido y su pasado familiar.</p><p><br/></p><blockquote><p>“Margarita, estas flores se parecen a ti; quisiera encontrarte siempre modesta, como ellas. Guárdalas.” (Matto de Turner, 1889, p. 72)</p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-10 03:24:49 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577328066</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo III</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577360992</link>
         <description><![CDATA[<p>Estéfano Benites llega a la casa de Isidro Champi para cumplir la orden del nuevo subprefecto. La noticia alarma profundamente a la familia: la esposa de Isidro llora y los hijos intentan proteger a su padre, mostrando el miedo y la tensión que genera la autoridad en la comunidad. A pesar del temor de todos, Isidro mantiene la calma y decide cooperar, confiando en su conciencia limpia. La familia busca ayuda con Escobedo, mientras los perros responden a las llamadas de la madre.</p><p><br/></p><blockquote><p>“En vano son estos alborotos, marcha no más, y no tengas miedo —interrumpió Estéfano, y dirigiéndose a la mujer, la dijo: ‘Y tú también, que empiezas con estos trigos; no es nada; vamos a aclarar eso de las campanadas, y basta.’” (Matto de Turner, 1889, p. 77)</p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-10 03:44:58 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577360992</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo IV</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577377324</link>
         <description><![CDATA[<p>Don Fernando se preocupa por el futuro de su familia en Killac y toma la decisión de mudarse a Lima para asegurar la felicidad de su esposa Lucía y del hijo que esperan. También planea llevar a Margarita y Rosalía, sus hijas adoptivas, para que reciban educación adecuada. La mudanza refleja su determinación y deseo de proteger a su familia de las calamidades locales, así como de ofrecerles un mejor porvenir en un ambiente más seguro y educador. </p><p><br/></p><blockquote><p>“Este lugar estorba nuestra felicidad, vas a ser madre, no quiero que el primer eslabón de nuestra dicha halle la vida aquí“ ( Matto de Turner, 1889, p.79)</p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-10 03:56:11 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577377324</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo V</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577414532</link>
         <description><![CDATA[<p>Manuel enfrenta las dificultades familiares y el comportamiento problemático de su padrastro, don Sebastián, con serenidad y madurez. Tras consolar a su madre, doña Petronila, habla con ella sobre la renta y los bienes de la familia, planificando con cuidado su futuro y su educación. La madre demuestra previsión y amor, asegurando recursos para Manuel, y el joven se compromete a estudiar con dedicación y a actuar con prudencia.</p><p><br/></p><blockquote><p>“¡Bendita seas! ¡Para ustedes la dicha está en el bien de los hijos! Tomaré por base de mis cálculos, los diez mil soles. Pienso proponerte un plan, y…” (Matto de Turner, 1889, p.83)</p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-10 04:22:17 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577414532</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo VI</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577425798</link>
         <description><![CDATA[<p>El subprefecto Paredes, durante su recorrido por los pueblos de Killac, queda cautivado por Teodora, una joven comprometida con otro hombre. Aunque ella ama a su prometido y mantiene firme su intención, Paredes intenta seducirla, aprovechando su autoridad y la hospitalidad que recibe en su casa. La familia de Teodora, especialmente su padre Gaspar, actúa con prudencia y estrategia para protegerla mientras permite cierta interacción, dejando que las intenciones del subprefecto se manifiesten sin afectar el corazón de la joven.</p><p><br/></p><blockquote><p>“Amaba a su novio, y la ausencia aumentaba el calor de sus ilusiones virginales, haciéndola suspirar por las cotidianas visitas y las amorosas frases a media voz en las horas del delicioso romanticismo, que sirven de portada al alcázar conyugal” ( Matto de Turner, 1889, p.85)</p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-10 04:29:51 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577425798</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo VII</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577434267</link>
         <description><![CDATA[<p>Manuel visita a Margarita a solas y le confiesa su amor, revelando su deseo de ser su esposo. Margarita, inicialmente confundida por la intensidad de los sentimientos de Manuel, reconoce por primera vez su propia atracción hacia él y se da cuenta de que empieza a amar. El capítulo muestra la transición de Margarita de la inocencia infantil al despertar de los sentimientos amorosos y profundiza la evolución de Manuel como joven que ama con intención y comprensión de la vida.</p><p><br/></p><blockquote><p>“¡Sí, tu esposo…! -Y besó la frente de Margarita. Ese no fue el ósculo de la brasa encendida sobre la fresca hoja de la azucena, pero su huella era indeleble.” ( Matto de Turner, 1889, p. 89)</p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-10 04:34:47 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577434267</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo VIII</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577446651</link>
         <description><![CDATA[<p>Don Gaspar lleva a su hija Teodora y al criado Anselmo hacia Killac para ponerla a salvo en casa de doña Petronila, asegurando su protección frente al subprefecto Paredes. Durante el viaje, Teodora y su padre dialogan sobre precauciones y estrategias para evitar sospechas. Una vez que llegan, Teodora es recibida calurosamente por doña Petronila, mientras don Gaspar observa a la distancia cómo se aproxima la comitiva del subprefecto.</p><p><br/></p><blockquote><p>“Llegarás a casa en media hora; tu presencia alejará toda sospecha, y seguirán otro rato sin echarme de menos.” ( Matto de Turner, 1889, p.92)</p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-10 04:42:38 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577446651</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo IX</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577459148</link>
         <description><![CDATA[<p>Teodora escapa astutamente de la vigilancia del subprefecto Paredes, lo que provoca la furia y la impotencia del coronel. Sus oficiales recorren la casa y los alrededores en vano, interrogando a sirvientes y vecinos. Mientras tanto, llega un mensaje urgente desde la capital que deja a Paredes sorprendido y preocupado, lo que lo obliga a retirarse rápidamente a la ciudad. Don Gaspar, el padre de Teodora, protege a su hija con ingenio y calma a los presentes, engañando a los perseguidores y asegurando la seguridad de Teodora.</p><p><br/></p><p><br/></p><blockquote><p>“Ha huido, pues, nuestro subprefecto.</p><p>Si era un papanatas el tal coronel de Guardia Nacional!“ ( Matto de Turner, 1889, p.96)</p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-10 04:51:05 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577459148</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo X</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577469238</link>
         <description><![CDATA[<p>En este capítulo, Teodora llega a la casa de don Fernando y doña Lucía, siendo recibida con afecto y admiración por todos, quienes elogian su valentía y fidelidad al proteger a su prometido frente al subprefecto Paredes. Se destaca la unión familiar y la admiración hacia los actos heroicos de la joven. Durante la conversación, aparece Martina, la esposa de Isidro Champi, revelando que su marido ha sido arrestado y que les han confiscado sus bienes.</p><p><br/></p><p><br/></p><blockquote><p>“¡El alcalde mayor y el gobernador, wiracochay, misericordia! —dijo Martina arrodillándose a los pies de don Fernando.</p><p>¡Oh! ¡Levántate…! ¡Tranquilízate…!repitió el señor Marín.” </p><p>(Matto de Turner, 1889, p.101)</p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-10 04:57:27 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577469238</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo XI</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577762642</link>
         <description><![CDATA[<p>Martina visita a su esposo Isidro en el calabozo y lo alienta asegurándole que Fernando no lo persigue y que, por el contrario, desea salvarlos. Aunque Isidro se muestra incrédulo, las palabras de Martina le devuelven algo de esperanza, confiando en que sus desgracias pasarán como las nubes tras la tormenta. Paralelamente, en casa de Estéfano, varios vecinos beben y comentan los últimos acontecimientos. Allí, Estéfano y Escobedo planean ocultar el expediente de Isidro para perjudicarlo y así impedir la defensa que intenta hacer Fernando Marín.</p><p><br/></p><p><br/></p><blockquote><p>“Las nubes tapan el sol, la tarde oscurece, pero esas nubes pasan recogidas por el mismo que las extiende, y el sol aparece y brilla y calienta de nuevo.” (Matto de Turner, 1889, p. 102)</p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-10 08:05:34 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577762642</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo XII</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577769527</link>
         <description><![CDATA[<p>Manuel se prepara para viajar a Lima, con la esperanza de estar cerca de Margarita, mientras que don Fernando organiza sus últimos asuntos antes de partir. A pesar de sus gestiones, la liberación de Isidro sigue trabada, pues el expediente está en manos de Estéfano, quien ha desaparecido del pueblo. Ante esta situación, don Fernando propone organizar un banquete de despedida, con la intención de reconciliarse con los vecinos y comprometerlos a favor de Isidro.</p><p><br/></p><p><br/></p><blockquote><p>“¡Oh amigo! las mujeres siempre nos ganarán en perspicacia. ¡Lucía tiene ocurrencias que me encantan! Le aseguro que cada día me siento más enamorado de ella.” (Matto de Turner, 1889, p.107)</p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-10 08:10:36 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577769527</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo XIII</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577773654</link>
         <description><![CDATA[<p>El arresto de don Sebastián, Estéfano y otros vecinos causa conmoción en el pueblo, como un incendio que despierta miedo y rumores. Mientras algunos creen que fue traición de don Fernando, otros aseguran que actuó como fiador. Manuel, firme y sereno, acompaña a su madre doña Petronila a casa, donde ella le pide que cumpla con su deber.</p><p>Manuel, decidido a defender a su padre y a Isidro, redacta recursos legales y consulta el Código toda la noche, aunque su corazón sufre por estar lejos de Margarita. Planea gestionar la libertad bajo fianza y buscar un fiador, recordando la recomendación de don Fernando de acudir al señor Guzmán. Finalmente, cae rendido por el cansancio, mientras doña Petronila reza con fe y resignación por su esposo y su hijo.</p><p><br/></p><blockquote><p>“¡Tengo fe y esperanza! —se dijo doña Petronila, y esperó el día de calma después de las horribles horas de tempestad.” ( Matto de Turner, 1889,  p.110)</p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-10 08:13:42 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577773654</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo XIV</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577786484</link>
         <description><![CDATA[<p>Don Fernando, Lucía, sus hijas y Margarita emprenden el viaje rumbo a la estación del tren tras dejar atrás a Kíllac. A lo largo del trayecto, la narración describe los paisajes andinos: pampas, montañas, nieve y llanuras. Durante el viaje, Fernando y Lucía reflexionan sobre la justicia divina y el destino de Isidro Champi, reafirmando su inocencia y la esperanza de que sea liberado. Finalmente, llegan a la estación ferroviaria, donde la familia se prepara apresuradamente para abordar el tren, cargados de maletas, provisiones y libros, marcando así el inicio de una nueva etapa lejos del pueblo.</p><p><br/></p><blockquote><p>“Jamás debemos dudar de la Providencia justiciera, cuya acción tarda a veces, pero al fin llega” (Matto de Turner, 1889, p.111) </p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-10 08:22:58 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577786484</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo XV</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577793310</link>
         <description><![CDATA[<p>La familia de don Fernando aborda el tren “Socabón” rumbo a la ciudad. Durante el viaje, cada pasajero busca entretenimiento: don Fernando lee las Tradiciones de Palma y Lucía las Poesías de Salaverry, mientras algunos hombres juegan a las cartas y otros duermen. El conductor revisa los boletos y confirma el avance del recorrido, causando admiración por la rapidez y comodidad del viaje. Sin embargo, en medio del trayecto, una tropa de vacas invade las vías en un puente, lo que provoca un accidente inminente.</p><p><br/></p><blockquote><p>“Mas, ¿adónde huir embodegados? Todo el convoy iba con la destructora velocidad del rayo, y alcanzando a los ganados, pasó sobre ellos triturando sus huesos y abandonando su vía trazada por los rieles” (Matto de Turner, 1889, p.117)</p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-10 08:27:52 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577793310</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo XVI</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577800655</link>
         <description><![CDATA[<p>El tren, después del descarrilamiento, queda detenido y causa gran pánico entre los pasajeros. Mister Smith, el maquinista, mantiene el control y logra calmar a la gente, asegurando que el problema podrá solucionarse. Los pasajeros reaccionan con miedo, reproches y también agradecimiento a Dios por seguir con vida. Lucía atiende a su hija Rosalía, herida en la boca por el golpe, mientras don Fernando procura tranquilizarlas. Tras arduos esfuerzos de reparación, el tren vuelve a ponerse en marcha. Finalmente, llegan a la segunda ciudad del Perú, donde los recibe un gentío curioso por la noticia del accidente. La familia Marín se dirige al Gran Hotel Imperial para hospedarse.</p><p><br/></p><blockquote><p>“Verdaderamente, hemos vuelto a nacer; ¡pobres hijas mías!  dijo Lucía limpiando con su pañuelo la sangre que brotaba de los labios de Rosalía a causa de un golpe en la boca.” (Matto de Turner, 1889, p. 119)</p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-10 08:32:51 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577800655</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo XVII</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577806497</link>
         <description><![CDATA[<p>Don Fernando, Lucía y las niñas se instalan en el lujoso Hotel Imperial, donde Lucía observa con detenimiento cada detalle de la sala, complacida con el lugar. Margarita, con inocencia, menciona a Manuel, lo que hace sonreír a su madrina. Durante ocho días conocen la ciudad, sus calles, templos, teatros y costumbres. Sin embargo, lo que más impacta a Lucía es la gran cantidad de huérfanos en la casa de expósitos, lo que la hace reflexionar sobre la miseria, la injusticia social y recordar el secreto de Marcela. Don Fernando, sorprendido por la claridad y sensibilidad de su esposa, la escucha conmovido y reconoce que muchas veces la pobreza empuja a esas situaciones.</p><p><br/></p><blockquote><p>“¡Lo que más ha llamado mi atención es el número sorprendente de huérfanos en la casa de expósitos! ¡Ah! ¡Fernando mío…!” (Matto de Turner, 1889, p. 124)</p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-10 08:36:36 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577806497</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Capítulo XVIII</title>
         <author>Raffa2308</author>
         <link>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577811928</link>
         <description><![CDATA[<p>Manuel se declara a Margarita y le promete pedir su mano a don Fernando, revelando además que no es hijo de don Sebastián, sino fruto de un abuso contra su madre, y que su verdadero padre es el obispo Claro. Al escuchar esto, Lucía y don Fernando quedan impactados, pues Marcela, antes de morir, había confiado que Margarita también era hija del mismo obispo. Así, los jóvenes descubren que son hermanos, lo que convierte su amor en imposible. El capítulo cierra con ambos destrozados por esta verdad, presentados como “aves sin nido”, símbolo de soledad y destino trágico.</p><p><br/></p><blockquote><p>“¡Mi hermana! —¡Mi hermano! dijeron a una voz Manuel y Margarita, cayendo ésta en los brazos de su madrina, cuyos sollozos acompañaban el dolor de aquellas tiernas aves sin nido.” ( Matto de Turner, 1889, p. 129)</p></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-10 08:40:54 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/Raffa2308/xi5vm5pdsobnxlu8/wish/3577811928</guid>
      </item>
   </channel>
</rss>
