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      <title>Concilios Ecuménicos. by UrrutiaC</title>
      <link>https://padlet.com/Yohan03/xeqe11tebm66y4ac</link>
      <description>Contextos, participantes y aportes.</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2022-09-22 20:27:44 UTC</pubDate>
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         <title>Nicea </title>
         <author>Yohan03</author>
         <link>https://padlet.com/Yohan03/xeqe11tebm66y4ac/wish/2309804300</link>
         <description><![CDATA[<div>Papa: Silvestre I&nbsp; Emperador: Constantino.<br>Tuvo lugar cuando la Iglesia pudo disfrutar de una paz estable y disponía de libertad para reunirse abiertamente. En él participaron algunos obispos que tenían en sus cuerpos las señales de los castigos que habían sufrido por mantenerse fieles en las persecuciones pasadas.<br>La Iglesia, que en esos momentos estaba sacudida por la predicación de Arrio, un sacerdote que negaba la verdadera divinidad de Jesucristo. Para contrarrestar esta herejía los Padres Conciliares decidieron redactar, sobre la base del credo bautismal de la iglesia de Cesarea, un símbolo de fe que reflejara de modo sintético y claro la confesión genuina de la fe recibida y admitida por los cristianos desde los orígenes. Se dice en él que Jesucristo es «de la substancia del Padre, Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado no hecho, <em>homoousios tou Patrou</em> (consustancial al Padre)».<br>Se fijó la celebración de la Pascua en el primer domingo después del primer plenilunio de primavera.<br><br>https://opusdei.org/es/article/53-que-sucedio-en-el-concilio-de-nicea/<br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-23 02:41:48 UTC</pubDate>
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         <title>I Constantinopla </title>
         <author>Yohan03</author>
         <link>https://padlet.com/Yohan03/xeqe11tebm66y4ac/wish/2309863163</link>
         <description><![CDATA[<div>Papa: Dámaso I&nbsp; <br>Emperador Teodosio.<br>proporcionar una sucesión católica a la sede patriarcal de Constantinopla, confirmar el símbolo de fe de Nicea, reconciliar a los semiarrianos con la Iglesia y poner fin a la herejía macedonianismo <br>y a sus seguidores llamados «pneumatómacos», que derivan del error arriano, y que negaban la consubstancialidad del Espíritu Santo.<br>Durante el Concilio se produce una ampliación del Credo de Nicea en la que se hace un énfasis en la divinidad del Espíritu Santo"<br>Este símbolo parece que tiene su origen en el que se utilizaba en la Iglesia de Jerusalén para la administración del bautismo, con algunas adiciones relativas al Espíritu Santo: <em>«Señor y vivificador, que procede del Padre, que con el Padre y el Hijo es igualmente adorado y glorificado, que habló por los profetas»</em>.<br><br>https://ec.aciprensa.com/wiki/Concilios_de_Constantinopla#381_d.C._Primer_Concilio_Ecum.C3.A9nico_de_Constantinopla</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-23 03:35:26 UTC</pubDate>
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         <title>Efeso.</title>
         <author>Yohan03</author>
         <link>https://padlet.com/Yohan03/xeqe11tebm66y4ac/wish/2309888956</link>
         <description><![CDATA[<div>Papa: Celestino I<br>Emperador: Teodosio II<br>Patriarca: Cirilo de Alejandría.<br>Discusiones cristológicas: Nestório: Predicaba la dualidad de naturalezas en Cristo, añadiendo que entre ambas sólo había una unidad moral.<br>En consecuencia, rechazaba el Titulo de <strong><em>Theotókos dado a la Virgen María</em></strong>, aunque le reconocía el de <strong><em>Christotókos</em></strong><em>.</em> Según Nestório Cristo no era el Hijo de Dios, sino más bien el hombre al que se había unido el Hijo de Dios. Es decir, aborda el problema de Cristo no del lado de la unidad, sino del lado de la dualidad, distinguiendo fuertemente las <em>naturalezas</em>, casi entendiéndolas como dos sujetos autónomos, como dos <em>personas. </em><br><strong>Éfeso considera:</strong></div><div><strong>1) a Cristo como un solo sujeto que resulta de una verdadera unión entre el Logos de Dios y la naturaleza humana;</strong></div><div><strong>2) por tanto, todo lo que realiza su naturaleza humana asumida debe atribuirse al único sujeto, que es el Logos divino encarnado;</strong></div><div><strong>3) por este motivo, la Virgen María puede llamarse con&nbsp;<br>propiedad Madre de Dios y no sólo madre de un hombre unido al Verbo de Dios.<br></strong><br></div><div>https://www.primeroscristianos.com/que-sabes-sobre-el-concilio-de-efeso-ano-431/<br><strong>&nbsp;</strong></div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-23 04:04:30 UTC</pubDate>
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         <title>Calcedonia</title>
         <author>Yohan03</author>
         <link>https://padlet.com/Yohan03/xeqe11tebm66y4ac/wish/2310306453</link>
         <description><![CDATA[<div>Papa: León I, Magno<br>Emperador: Marciano.<br>Rechazó la doctrina del monofisismo, defendida por Eutiquio, según él; después de la unión hipostática, <strong>sólo se puede hablar de una única naturaleza divina de Cristo</strong>, en la que la naturaleza humana había sido absorbida para contrarrestar esta herejía se leyó «carta dogmática» (<em>Tomus ad Flavianum</em>) del Papa S. León Magno sobre las dos naturalezas de Cristo, siendo acogida por los asistentes con la expresión <strong>«Pedro ha hablado por boca de León». </strong>se estableció el Credo de Calcedonia, que describe la plena humanidad y la plena divinidad de Cristo, segunda persona de la Santísima Trinidad. <br><em>«Todos nosotros profesamos a uno e idéntico Hijo, nuestro Señor Jesucristo, completo en cuanto a la divinidad, y completo en cuanto a la humanidad en dos naturalezas, inconfusas y sin mutación, sin división y sin separación, aunadas ambas en una persona y en una hipóstasis.»<br><br>https://www.primeroscristianos.com/que-sabes-del-concilio-de-calcedonia-ano-451/</em></div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-23 10:57:02 UTC</pubDate>
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         <title>II Constantinopla </title>
         <author>Yohan03</author>
         <link>https://padlet.com/Yohan03/xeqe11tebm66y4ac/wish/2310332290</link>
         <description><![CDATA[<div>Papa: Vigilio.<br>Emperador: Justiniano.<br>EL monofisismo, seguía muy extendida por amplias zonas de Oriente, sobre todo en Egipto.<br>Con la llegada de Justiniano al poder, la idea de unidad del Imperio se impone tanto en el terreno político, como en el eclesiástico. El emperador se apoya en las tesis de la llamada <strong>«teología neocalcedoniana»</strong>, que buscaba el acercamiento con los monofisitas. En esta línea hay que entender el decreto imperial de los años 543-544, que se conoce con el nombre de condena de los<em> </em>«Tres capítulos»<em>.</em> Se trata de textos de tres teólogos de la escuela antioquena (<strong>Teodoro de Mopsuestia, Teodoreto de Ciro e Ibas de Edesa</strong>).Con el fin de extender esta condena a toda la Iglesia, Justiniano reunió un <strong>concilio en Constantinopla</strong>.<br> En la octava y última sesión, la asamblea conciliar pronunció varios anatemas, de los cuales los doce primeros eran contra Teodoro de Mopsuestia, el decimotercero contra Teodoreto de Ciro y el último contra Ibas. <strong>También se anatematizó a Orígenes y sus teorías</strong>.</div><div>A todo esto, el Papa Vigilio, enfermo y presionado por el emperador, envió una carta a Eutiquio en la que se adhería al Concilio, accediendo a la condenación de los «Tres capítulos», preparando así el camino para la aceptación ecuménica del Concilio.</div><div>Los resultados del Concilio no surtieron los efectos que el emperador había previsto<strong>,</strong> sobre todo por lo que se refiere al monofisismo.<br><br>https://www.primeroscristianos.com/que-sabes-del-concilio-de-constantinopla-ii-ano-553/<br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-23 11:23:28 UTC</pubDate>
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         <title>Constantinopla III</title>
         <author>Yohan03</author>
         <link>https://padlet.com/Yohan03/xeqe11tebm66y4ac/wish/2310381489</link>
         <description><![CDATA[<div>Papa: Agatón<br>Emperador: Constantino VI<br>A pesar de lo condenado en concilios anteriores, el monofisismo continuaba ejerciendo un poderoso influjo en el Oriente europeo. Una nueva doctrina derivada del monofisismo aparece en el mundo oriental: el monotelismo. Su autor fue el patriarca de Constantinopla, Sergio: partiendo de la unidad personal en Cristo (Éfeso) y de sus dos naturalezas (Calcedonia) afirmó que en Cristo había una sola voluntad (en griego thelema) pues esa única voluntad era una velada manifestación de una sola naturaleza.&nbsp;<br>Este 6° concilio adoptó una profesión de fe en la que se declaraba la existencia en Cristo de dos naturalezas, dos energías, dos voluntades, de acuerdo con la doctrina de los cinco concilios ecuménicos anteriores.<br><br>https://www.ecured.cu/III_Concilio_de_Constantinopla_(680-681)</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-23 12:07:06 UTC</pubDate>
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      </item>
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         <title>Nicea II</title>
         <author>Yohan03</author>
         <link>https://padlet.com/Yohan03/xeqe11tebm66y4ac/wish/2310409080</link>
         <description><![CDATA[<div>Papa: Adriano I<br>Convocado: emperatriz bizantina Irene I se celebro para tratar el problema del error iconoclasta, lo que se había convertido en auténticos actos de persecución contra el culto a las imágenes y para aclarar las leyes que estableció Constantino V.<br>El concilio declaro nulas las decisiones del sínodo iconoclasta del 754 y formulo la doctrina ortodoxa sobre la veneración de las imágenes. Base de esa doctrina fue la teología de san Juan damasceno, expuesta en plena controversia iconoclasta y que consideraba las imágenes como sermones silenciosos y libros para iletrados por todos fáciles de entender. San Juan distinguía entre la verdadera adoración, que tan solo a Dios es debida y la veneración relativa&nbsp; que se tributa a las imágenes de Cristo y de los santos. El concilio definió que la verdadera adoración sólo corresponde a Dios; pero que las imágenes del Salvador, de la Virgen, de los Ángeles y de los Santos pueden ser veneradas y que era legitimo honrarlas con la ofrenda de incienso y de luces como fue piadosa costumbre de los antiguos, por que el que adora a una imagen adora a la persona que ella representan.<br>Los Padres hicieron profesión de fe ratificando el Símbolo Constantinopolitano y volviendo a condenar a todos los heresiarcas.&nbsp;<br><br>https://gecoas.com/religion/historia/medieval/EM-D.htm<br><br></div><div><br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-23 12:28:42 UTC</pubDate>
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      </item>
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         <title>IV Constantinopla </title>
         <author>Yohan03</author>
         <link>https://padlet.com/Yohan03/xeqe11tebm66y4ac/wish/2311004316</link>
         <description><![CDATA[<div>Papa: Adriano II<br>Emperador bizantino Basilio I<br>Durante la década anterior habían ocurrido graves irregularidades en Constantinopla, entre ellas la deposición del Patriarca Ignacio y la intrusión de Focio, cuyas violentas medidas contra la Iglesia Romana culminaron en un intento de deposición (867) del Papa Nicolás I.<br>Los veintisiete cánones de este concilio tratan parcialmente con la situación creada por Focio y en parte con puntos generales de disciplina y abusos.<br>Se le pidió a los legados que mostraran su comisión, lo cual hicieron; luego presentaron a los miembros del concilio la famosa fórmula (libellus) del Papa Hormisda (514-23), la cual obligaba a sus firmantes a “seguir en todo a la Sede Apostólica de Roma y enseñar todas sus leyes… en cuya comunión está la completa, real y perfecta solidez de la religión cristiana”.&nbsp;<br>El concilio denunció los remanentes de la iconoclastia y la interferencia de la autoridad civil en los asuntos eclesiásticos.&nbsp;<br><br>https://ec.aciprensa.com/wiki/Cuarto_Concilio_ecum%C3%A9nico_de_Constantinopla<br><br><br>}</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-23 19:31:11 UTC</pubDate>
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      </item>
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         <title> I Letran</title>
         <author>Yohan03</author>
         <link>https://padlet.com/Yohan03/xeqe11tebm66y4ac/wish/2311012339</link>
         <description><![CDATA[<div>Papa: Calixto II&nbsp;<br>Conocido también como Primer Concilio Lateranense y el primero de los celebrados en Occidente.<br>De este concilio no se conservan las actas, ni otros escritos de las deliberaciones, pero sí se conocen los cánones de este concilio. Son 25 cánones, que renuevan en parte decisiones anteriores: se condenó toda ordenación o promoción por simonía. A los cruzados se les concede indulgencia plenaria y se les aseguró la protección de sus familias y sus bienes; también se dio un decreto en favor de la cruzada española. Se prohibió el concubinato de los&nbsp; clérigos y se declaró nulo cualquier matrimonio de&nbsp;<br>&nbsp;presbítero, diácono o subdiácono. También se determinó que los monasterios y sus iglesias estuvieran sometidos a los obispos. Anula la investidura de báculo y anillo para los principales Laicos. <br><br>https://www.ecured.cu/I_Concilio_de_Letr%C3%A1n_(1123)<br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-23 19:41:04 UTC</pubDate>
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      </item>
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         <title>II Letran </title>
         <author>Yohan03</author>
         <link>https://padlet.com/Yohan03/xeqe11tebm66y4ac/wish/2311021305</link>
         <description><![CDATA[<div>Papa: Inocencio II<br>Emperador: Conrado&nbsp;&nbsp;<br>En sus sesión inicial el papa lamentó la confusión producida por el cisma de Anacleto y depuso a todos los obispos y abades nombrados por el antipapa, incluso a los que estaban arrepentidos, como el cardenal&nbsp; Pedro de Pisa, lo que daría lugar a un cierto disgusto de san Bernardo de Claraval.<br>También se ocupó el concilio de ciertos errores dogmáticos de predicadores populares, como También se ocupó el concilio de ciertos errores dogmáticos de predicadores populares, como Pedro de Bruys y Enrique de Lausana, que rechazaban el bautismo de los niños, la eucaristía, el sacerdocio y el matrimonio.<br>El concilio abordo temas relacionados con la disciplina del clero, reproduciendo cánones que asientan las ideas de la reforma gregoriana, especialmente contra la simonía y en favor del celibato de los clérigos ordenados in sacris. Así, el canon 7 prescribía la invalidez no sólo la ilicitud, como se había considerado anteriormente del matrimonio contraído por los clérigos (a partir del subdiaconado) y los monjes.</div><div>También se ocupó el concilio de ciertos errores dogmáticos de predicadores populares, como Pedro de Bruys y Enrique de Lausana, que rechazaban el bautismo de los niños, la eucaristía, el sacerdocio y el matrimonio.<br>El concilio abordo temas relacionados con la disciplina del clero, reproduciendo cánones que asientan las ideas de la reforma gregoriana, especialmente contra la simonía y en favor del celibato de los clérigos ordenados in sacris. Así, el canon 7 prescribía la invalidez no sólo la ilicitud, como se había considerado anteriormente del matrimonio contraído por los clérigos (a partir del subdiaconado) y los monjes.<br><br>https://www.ecured.cu/II_Concilio_de_Letr%C3%A1n_(1139)<br><br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-23 19:51:42 UTC</pubDate>
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      </item>
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         <title>III Letran </title>
         <author>Yohan03</author>
         <link>https://padlet.com/Yohan03/xeqe11tebm66y4ac/wish/2311030565</link>
         <description><![CDATA[<div>Papa: Alejandro III&nbsp;<br>Emperador: Federico I<br>&nbsp;Durante el concilio se elaboraron 27 cánones. Esos cánones tuvieron gran importancia jurídica al ser incorporados a las colecciones de Decretales, especialmente a las Decretales de Gregorio IX. Los dos primeros cánones fueron establecidos para prevenir futuros cismas y establecieron la necesidad de una mayoría de dos terceras partes para la válida elección del papa, mientras que declaran inválidas las ordenaciones realizadas por los anteriores antipapas. El canon 3 exige la edad mínima de 30 años para la elección de un obispo. También se prohíbe la acumulación de beneficios. Se reitera la prohibición de la simonía y se establecen determinadas sanciones a ciertos delitos cometidos por clérigos. El canon 27 condena bajo anatema a los cataros o albigenses, así como a quienes les den alojamiento y trafiquen con ellos; quienes, por el contrario, tomen las armas contra ellos quedarán, como los cruzados, bajo protección eclesiástica.<br><br>https://www.ecured.cu/III_Concilio_de_Letr%C3%A1n_(1179)<br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-23 20:02:05 UTC</pubDate>
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         <title>IV Letran </title>
         <author>Yohan03</author>
         <link>https://padlet.com/Yohan03/xeqe11tebm66y4ac/wish/2311038728</link>
         <description><![CDATA[<div>Papa: Inocencio III<br>En la bula de convocación Vinea Domini el papa señala los dos objetivos que se proponía: la recuperación de los Santos Lugares y la reforma de la Iglesia.<br>Para los estudiosos de la historia de la Iglesia Católica, este concilio constituyó el más importante de los que se celebraron en la Edad Media, con un gran influjo en la Iglesia y en la sociedad de su tiempo. En el mismo se abordaron temas trascendentales para la reforma de la vida eclesiástica y para la resolución de los graves problemas surgidos entre el poder político y la Iglesia.<br>&nbsp;El primero de estos cánones es una profesión de fe contra los cataros y valdenses, en la que se reafirma la bondad de la creación, incluso material, toda ella salida de las manos de Dios, desautorizando el dualismo cátaro. En esta misma profesión de fe se consagra la palabra «transubstanciar» referida a la eucaristía.<br>También se condena en el canon 2 la doctrina trinitaria de Joaquín de Fiore. El canon 21 tendrá un amplio eco a lo largo de la historia al ordenar que todo cristiano, llegado al uso de la razón, está obligado una vez al año a confesar y a recibir la comunión pascual. Otros cánones se refieren más especialmente a los obispos y su trabajo en la formación de los fieles (canon 9 y 10), de esta manera los obispos debían designar predicadores y confesores idóneos en las catedrales para predicar en lengua vernácula a los fieles.<br>El concilio dedica el capítulo final [71] a impulsar la liberación de Tierra Santa.<br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-23 20:12:42 UTC</pubDate>
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         <title>I Lyon</title>
         <author>Yohan03</author>
         <link>https://padlet.com/Yohan03/xeqe11tebm66y4ac/wish/2311052884</link>
         <description><![CDATA[<div>Papa: Inocencio IV<br>El santo padre expuso las grandes preocupaciones que albergaba en esos momentos:<br>La persecución de la Iglesia por parte de Federico II,<br>La caída de la ciudad santa de Jerusalén en manos de los sarracenos y la derrota de los cruzados en Gaza,<br>La irrupción de los mongoles o tártaros en Europa,<br>El cisma griego y la moralidad del clero y del pueblo cristiano.<br>También se prepararon doce decretos de índole jurídico-canónica, en los que se regulan asuntos de gran interés, como la elección de los obispos, la celebración del cónclave, y algunas disposiciones litúrgicas.<br><br>https://www.ecured.cu/I_Concilio_de_Lyon_(1245)</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-23 20:31:12 UTC</pubDate>
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         <title>II Lyon </title>
         <author>Yohan03</author>
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         <description><![CDATA[<div>Papa Beato Gregorio X<br>Los tres objetivos principales que serían tratados en el concilio:</div><ul><li>la ayuda a Tierra Santa,</li><li>la unión de los griegos</li><li>y la reforma de las costumbres.</li></ul><div>Se promulgó un decreto dogmático sobre el Espíritu Santo, en este se reflejaba que: «el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo, no como de dos principios sino como de un principio único, y con una sola espiración, no con dos».<br>Con el fin de evitar la posibilidad de otra sede vacante tan prolongada como la última, se promulgó el célebre decreto sobre la elección papal <em>Ubi periculum</em>. En este decreto se establecía que pasados diez días de la muerte del papa, debían los cardenales reunirse en una misma sala (conclave), aislados del mundo exterior.<br> También se decretaron diversas normas sobre la recepción de las órdenes sagradas, apropiación de bienes eclesiásticos, beneficios vacantes en curia, dignidad del culto divino, así como contra los bígamos y usureros.<br><br>https://www.ecured.cu/II_Concilio_de_Lyon_(1274)</div><div><br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-25 16:25:46 UTC</pubDate>
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         <title>Vienne (Francia)</title>
         <author>Yohan03</author>
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         <description><![CDATA[<div>Papa Clemente V&nbsp;<br><br>En la bula de convocación señalaba los tres temas principales que serían debatidos en el concilio:</div><ul><li>El problema suscitado por la Orden del temple</li><li>La reforma eclesiástica y</li><li>El rescate de Tierra Santa.</li></ul><div>La comisión determinó por amplia mayoría que el proceso contra los templarios debía ser reiniciado desde el principio y que se permitiese la defensa de la orden. Pero la presencia del rey de Francia y su oposición a los templarios hizo presión sobre el Papa para que no se llevase a cabo la sugerencia adoptada por la comisión. De esta manera Clemente V decretó, mediante la la bula Vox in excelso de 22 de marzo de 1312, la supresión de la orden del Temple.<br>se tocaron cuestiones relacionadas con la pobreza de los franciscanos y con la doctrina de Juan Pedro de Olivi, a través de las constituciones <em>Fidei catholicae y Exivi de paradiso,</em> respectivamente.<br>El asunto de las cruzadas se trató de nuevo, pero de un modo superficial. Los obispos acordaron conceder una contribución de un diezmo durante seis años con este fin, pero esta concesión no se realizó hasta que se tuvo la aprobación del rey de Francia.<br><br>https://www.ecured.cu/Concilio_de_Vienne_(1311-1312)</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-25 16:47:43 UTC</pubDate>
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         <title>Constanza</title>
         <author>Yohan03</author>
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         <description><![CDATA[<div>Papa Gregorio XII y Papa Martín V<br>El concilio de Concilio de Constanza se realiza en un momento crítico para la Iglesia de Occidente debido a la gran división que existía en su cúpula de poder, esta situación se debía a la existencia de tres papa de forma simultanea: Gregorio XII (1406-1415), Juan XXIII (1410-1415) y Benedicto XIII (1394-1423). En esta época también se desarrollaba el movimiento nacionalista de Bohemia capitaneado por Juan Hus (1369-1415) hecho que fue considerado una herejía (denominado herejía husita) y que planteaba grandes problemas políticos para los territorios alemanes.<br><br>Las dos cuestiones anteriormente expresadas fueron los principales motivos que incitaron al monarca alemán Segismundo (1410-1437) a impulsar la realización de un concilio en la ciudad de Constanza, el cual tenía como principal objetivo propiciar la unidad de la Iglesia.<br>Una bula en la que manifestaba el deseo de extirpar la herejía husita, poner fin al gran cisma y promover la tan esperada y deseada reforma de la Iglesia.<br>En la sesión duodécima el fugitivo Juan XXIII fue depuesto de forma oficial al ser hallado culpable de cisma, simonía y vida escandalosa. Dos sesiones después, el representante de Gregorio XII, cardenal Juan Dominici, legitimó el concilio, convocándolo de nuevo, y confirmó cuanto se hiciera en adelante. En dicha sesión Gregorio XII presentó su renuncia al pontificado por medio de su legado Carlos Malatesta quedando solo Benedicto XIII, quien se negaba a renunciar al cargo de Papa por lo que se decidió, el 26 de julio de 1417, deponerlo del cargo en cuestión. Con esta deposición quedaba libre el camino para la elección de un nuevo papa.<br>El 8 de noviembre de 1417 se reunieron en cónclave los 53 electores, a saber, los cardenales y seis representantes por cada nación conciliar. El 11 de noviembre resultó elegido Otón Colonna, quien tomó el nombre de Martín V (1417-1431).<br>En cuanto al punto referente a la herejía husita se realizó un proceso en contra de Juan Hus, quien se encontraba en Constanza con salvoconducto imperial. El 6 de julio de 1415, la decimoquinta sesión, el concilio lo declaró hereje y lo entrego al brazo secular (proceso mediante el cual el procesado era entregado a la autoridad civil), quien lo condenó a la hoguera.<br>Martín V, en la sesión 43.a (21 de marzo de 1418), promulgó siete artículos genéricos de reforma sobre los beneficios, la tonsura y el hábito eclesiástico, los diezmos papales y los impuestos de otras autoridades eclesiásticas.<br>&nbsp;Tienen interés también los llamados «concordatos» estipulados entre Martín V y las naciones de Francia, España e Italia, con una duración de cinco años, excepto el firmado con Inglaterra, que era por tiempo indefinido. En ellos se estipulaba, entre otras cosas, el reconocimiento por el papa de las elecciones de obispos y abades, la restricción de las indulgencias, el pago de las contribuciones a la curia romana por la colación de dignidades, etc.<br>El Concilio de Constanza fue más difícil de convocar que todos los concilios precedentes, su marcha fue más singular y admirable, pero también más peligrosa; por último, también los sobrepasó en duración.<br><br>https://www.ecured.cu/Concilio_de_Constanza_(1414-1418)<br><br></div><div><br><br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-25 17:21:11 UTC</pubDate>
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         <title>Basilea, Ferrara, Florencia.</title>
         <author>Yohan03</author>
         <link>https://padlet.com/Yohan03/xeqe11tebm66y4ac/wish/2312495737</link>
         <description><![CDATA[<div>Papa Eugenio IV<br>Emperador: Sagismundo<br>El propósito principal del concilio iba a ser la reforma de la iglesia en su “cabeza y miembros”, la solución de las guerras husitas, el establecimiento de la paz entre las naciones de Europa y finalmente la reunión de las iglesias oriental y occidental. La cuestión de la simonía, del concubinato del clero o la reorganización de los sínodos diocesanos y provinciales, el abuso de las censuras, especialmente del entredicho, exigían una reforma en la disciplina de la Iglesia.<br>Mientras la asamblea de Basilea se habían puesto en comunicación con los Husitas requiriéndoles que enviaran representantes al concilio y garantizándoles cartas de salvoconducto. Esto se entendió en Roma como un intento de reabrir a la discusión cuestiones de doctrina ya solucionadas en Constanza y en Siena. Eugenio IV entonces emitió una bula (18 de dic.) disolviendo el concilio y convocando otro que se reuniría en Bolonia.<br>La segunda sesión pública (el 15 de febrero, 1432) en la que se renovaron los decretos de Constanza que declaraban que un concilio general recibía su autoridad directamente de Cristo y que todos estaban obligados a obedecerlos, hasta el papa. Además se decidió que el Concilio general, ahora en sesión, no podía ser trasladado, prorrogado o disuelto sin su consentimiento.<br>el concilio tuvo su tercera sesión (29 de abril 1432) en la que se ordenaba al papa que retirara la bula de disolución y que se presentase en Basilea personalmente o por procuradores, en los tres próximos meses. Parecidas órdenes se enviaron a los cardenales y tanto ellos como el papa fueron amenazados con procedimientos judiciales no se que lo cumplieran.<br>El concilio replicó (3 de sept.) reafirmando la superioridad del concilio general sobre el papa en todos los asuntos que pertenecen a la fe, disciplina o la extirpación del cisma y rechazando absolutamente las ofertas hechas por los plenipotenciarios.<br><br>Desde entonces se toman posiciones. Eugenio IV comprende que la única política posible es la resistencia y hace redactar el <em>Libellus Apologeticus</em> donde condena con claridad a los que pretenden «trasvasar a manos de la multitud el poder que el Salvador ha conferido al Papa». Poco más tarde (18 septiembre 1437) por la bula <em>Doctoris Gentium</em>, proclama con autoridad propia el traslado del concilio a Florencia. El c<em>oncilio</em> replica con una acusación hecha al Papa (31 julio 1437). Consciente de la ineficacia de sus esfuerzos, los moderados, con Cesarini, abandonan Basilea. Desde entonces las cosas marchan rápidamente: para inculpar a Eugenio IV de herejía, se declara herética cualquier réplica a los decretos del <em>concilio</em>; admitida esta «nueva verdad de fe», los Padres, reducidos a siete obispos y trescientos clérigos, proclaman la deposición de Eugenio IV (25 junio 1439), y en una parodia de cónclave (5 noviembre 1439), nombran como sucesor al duque de Saboya, Amadeo VIII, laico, viudo, padre de nueve hijos, que toma el nombre de Félix V.<br><br></div><div>Mientras tanto, jamás había aparecido Eugenio IV más poderoso. El 9 abr. 1438 y en presencia del emperador y del patriarca de Constantinopla, había inaugurado el nuevo concilio, que, después de tener una sesión en Ferrara, había sido trasladado a Florencia. El 6 jul. 1439 era promulgado el decreto de unión con los griegos y la bula <em>Laetentur coeli</em>, que, poniendo fin a un cisma de cuatro siglos, suscitaba el gozo de toda la cristiandad. El «conciliábulo» de Basilea había perdido toda su autoridad.<br><br></div><div>Félix V había llegado a Basilea el 24 de junio de 1440. Casi inmediatamente había entrado en conflicto con los Padres conciliares. Aún durante ocho años, éstos permanecerían en su error. Expulsados de Basilea, los más obstinados se retiraron a Lausana. Temiendo por los intereses de su dinastía, que ocupaban por completo su atención, Félix V abdicó el 7 abr. 1449. Veinte días después, celebraba el <em>concilio</em> su última sesión, no sin antes reafirmar una vez más la soberanía de los concilios.<br><br></div><div>El Papado triunfaba; Nicolás V que había sucedido a Eugenio IV, muerto éste el 23 feb. 1447, podía celebrar con ostentación y júbilo el año 1450 que marcaba el fin de una época de debates y peligros. Sin embargo, esta victoria no tenía lugar sin estar acompañada de algunas sombras.<br><br>https://gecoas.com/religion/historia/medieval/EM-T.htm<br><br></div><div><br><br><br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-25 18:55:14 UTC</pubDate>
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      </item>
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         <title>V Letran</title>
         <author>Yohan03</author>
         <link>https://padlet.com/Yohan03/xeqe11tebm66y4ac/wish/2312912505</link>
         <description><![CDATA[<div>Papa: Julio II y Papa León X<br>El objeto primordial de este concilio era poner supresión a las herejías, reformar la Iglesia, analizar el apoyo a la cruzada contra los infieles y eliminar los cismas existentes, para tener éxito en este último aspecto el Papa quería neutralizar lo más rápido posible las actuaciones del anticoncilio de Pisa (1409-1411). Como añoraba el Papa el último objetivo se logró con con relativa facilidad lo que permitió que el rey de Inglaterra y Fernando el Católico (1474-1516) tomaron partido por el papa y apoyaron el concilio. Poco después, lo haría también el emperador Maximiliano (1493-1519), declarándose contra el conciliábulo de Pisa.<br>Una novedad en relación con los anteriores concilios fue que los decretos emanados de este concilio lateranense adquirieron la forma de bulas papales.<br>En la segunda sesión se aprobaron unas censuras contra el Concilio de Pisa y se declaraba su nulidad, a la vez que se decretaba la legitimidad del Concilio Lateranense.<br>se legisló sobre la enseñanza del catecismo. EL 14 de mayo de 1515 se celebró la décima sesión donde se abordo el tema de los llamados «montes de piedad» para evitar los préstamos usurarios, también se limitó la exención de los religiosos y se estableció la censura de libros.<br>A pesar de los esfuerzos realizados quedaban aún sin solventar los grandes temas de la reforma de la Iglesia. El 16 de marzo de 1517 se concluía el V Concilio de Letrán, y no deja de ser significativo que el 31 de octubre del mismo año Martín Lutero (1483-1546) proclamara sus 95 tesis en la ciudad de Wittemberg.<br><br>https://www.ecured.cu/V_Concilio_de_Letr%C3%A1n_(1512-1517)</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-26 03:41:43 UTC</pubDate>
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      </item>
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         <title>Trento</title>
         <author>Yohan03</author>
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         <description><![CDATA[<div>Papa: Pablo III, Papa Julio III, Papa Marcelo II, Papa Pablo IV y Papa Pío IV.<br><br>El concilio de Trento fue celebrado en tres fases, por que tuvo que ser interrumpido dos veces: la primera para alejarse de la excesiva influencia de Carlos V; la segunda por la reanudación de la guerra entre los príncipes alemanes y el propio Emperador.<br><br>Primera fase (1545-1547):Fueron abortados los principales temas doctrinales planteados por los protestantes, como la interpretación de las Escrituras, la predestinación y la gracia, la libertad humana y ciertas cuestiones disciplinares de los obispos.<br>Segunda fase (1551-1552): centró su atención en los Sacramentos y el culto.<br>Tercera fase (1561-1563): Pío IV renovó la convocatoria en 1561. En las deliberaciones se impusieron las cuestiones disciplinarias para la autentica aplicación de una reforma eclesiástica. El Papa publicó la Profesión de la Fe tridentina (perteneciente a Trento)resumiendo los derechos doctrinales del concilio el 26 de enero de 1564.<br>La participación de obispos fue escasa en las dos primeras fases y muy numerosa en la tercera. En el concilio destacaron los teólogos de la escuela de salamanca, los dominicos y la Compañía de Jesús.<br><strong><br>Enseñanzas dogmáticas</strong><br><br>Las principales enseñanzas del concilio de Trento sobre los dogmas católicos son los siguientes:<br><br></div><ol><li><strong>Sobre las fuentes de Revelación.</strong> Estas no son las Sagradas Escrituras y su único intérprete autorizado es, por mandato de Jesucristo, el Magisterio de la Iglesia.</li><li><strong>Sobre el pecado original.</strong> La naturaleza humana quedó herida por el pecado original, pero no absolutamente corrompida; por eso, el cristiano, con la ayuda de la gracia, puede hacer el bien y evitar el mal, aunque costoso.</li><li><strong>Sobre los Sacramentos:</strong> La gracia llega por medio de los Sacramentos, que son siete. El bautismo borra el pecado original del alma humana, pero no la tendencia a pecar. La confesión perdona realmente cualquier pecado cometido después del Bautismo, si existe arrepentimiento sincero. La presencia de Jesucristo en la Eucaristía es real y verdadera. La Santa Misa es la renovación del sacrificio del Calvario. El sacramento del Orden Sacerdotal fue instituido por Cristo para la celebración de la Eucaristía y para perdonar los pecados: También trató el concilio los demás sacramentos.</li><li><strong>Sobre la fe sin obras.</strong> El concilio declaró, frente la doctrina de Lutero, que la gracia divina y la libertad humana obran conjuntamente la justificación del hombre pecador. Enseño que los actos humanos pueden ser moralmente buenos –es decir meritorios y dignos de ser premiados con el cielo- o malos –pueden condenar al infierno-, según resulte en el Juicio particular después de la muerte.</li><li><strong>Sobre el culto a la Virgen y a los santos.</strong> EL concilio afirma que ambos son lícitos, por que en ellos, en especial la Santísima Virgen, son intercesores eficaces ante Dios, y sus imágenes son útiles para facilitar la piedad del pueblo cristiano.</li></ol><div><br></div><div><strong>Enseñanzas disciplinares</strong><br><br>En el aspecto disciplinar, los decretos de Trento tuvieron una gran importancia y significaron un gran impulso para la auténtica reforma de la Iglesia. Entre otras medidas, señalaron:<br><br></div><ol><li>La obligación de los obispos de residir en sus diócesis y realizar visitas a sus parroquias de un modo frecuente, así como de mantener una vida austera, de acuerdo al servicio que presentan.</li><li>Los obispos debían igualmente cuidar la selección y la formación moral, teológica y doctrinal de sus sacerdotes, para lo cual se manda el establecimiento de seminarios diocesanos, de manera que se llevase a cabo la reforma real de los ministros de la Iglesia.</li><li>Parecidas recomendaciones de residencia, predicación, cura de almas, vida austera, uso del traje talar, se hicieron a los párrocos, a quienes se manda impartir catequesis a los niños e instrucción religiosa a sus fieles. Se dictan normas contra el concubinato de los clérigos.</li></ol><div><br>Ningún otro concilio había dejado una huella tan profunda en la vida de la Iglesia. No pudo restablecerse la unidad perdida con la escisión de los protestantes, pero sirvió para clarificar los puntos fundamentales de la fe católica y elaboró un ambicioso programa de reformas que darían abundantes frutos en los siglos posteriores.<br><br>https://www.ecured.cu/Concilio_de_Trento_(1545-1563)</div><div><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-26 04:02:51 UTC</pubDate>
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      </item>
      <item>
         <title>Vaticano I</title>
         <author>Yohan03</author>
         <link>https://padlet.com/Yohan03/xeqe11tebm66y4ac/wish/2312950179</link>
         <description><![CDATA[<div>Papa:&nbsp; Pío IX<br>Se proyectó contra el racionalismo y el galicanismo, tendencia que concedía al Papa, la parte más importante de las decisiones en materia de fe, pero sostenían que estas se hacían infalibles sólo si las aceptaba la Iglesia, es decir, el Concilio. Tuvo que definir solemnemente la infalibilidad Pontificia como dogma de fe, cuando habla "Ex Cathedra". Esto es cuando en calidad de pastor y maestro de todos los cristianos, y haciendo uso de su suprema autoridad apostólica define una doctrina sobre la fe y las costumbres.<br><br>1ª sesión: Apertura del Concilio 8 de diciembre de 1869<br>2ª sesión: Profesión de fe 6 de enero de 1870<br>3ª sesión: 24 de abril de 1870 CONSTITUCIÓN DOGMÁTICA "FILIUS DEI". Sobre la fe católica<br>4ª sesión: 18 de julio de 1870 CONSTITUCIÓN DOGMÁTICA "PASTOR AETERNUS". Sobre la Iglesia de Cristo.<br><br>El concilio enseña que únicamente a Pedro se prometió y confirió de modo directo el primado de jurisdicción sobre toda la Iglesia y su autoridad no deriva precisamente de la Iglesia. El Concilio añade La Iglesia Romana posee por derecho divino, la primacía de potestad ordinaria sobre todas las demás iglesias. La jurisdicción del pontífice es verdaderamente episcopal e inmediata. La Iglesia es, pues, monarquía de derecho divino, y el Papa recibe plena potestad directamente de Dios. " El Papa Pío IX definió también el dogma de la Inmaculada Concepción (1854) y el de la Infalibilidad del Romano Pontífice.<br><br>Se establecieron, una vez más, los principios básicos sobre la Fe; sobre Dios creador del universo y de todo lo que él contiene; sobre la Revelación divina, ya fuere la escrita (Biblia), ya la oral (Tradición); sobre la Iglesia y su magisterio, como también puntualizar y aclarar las relaciones entre la fe y la razón</div><div><br><strong>Transustanciación</strong></div><div>A la duda: "Si puede tolerarse la explicación de la transustanciación en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía&nbsp; que se comprende en las proposiciones siguientes:</div><ol><li>Como la razón formal de la hipóstasis es ser por sí o sea subsistir por sí, así la razón formal de la sustancia es ser en sí y no ser actualmente sustentada en otro como primer sujeto; porque deben distinguirse bien estas dos cosas: ser por sí (que es la razón formal de la hipóstasis) y ser en sí (que es la razón formal de la sustancia).</li><li>Por eso, así como la naturaleza humana en Cristo no es hipóstasis, porque no subsiste por sí, sino que es asumida por la hipóstasis divina superior; así, una sustancia finita, por ejemplo la sustancia del pan, deja de ser sustancia por el solo hecho y sin otra mutación de sí, de que se sustenta en otro sobrenaturalmente, de modo que ya no está en sí, sino en otro como en sujeto primero.</li><li>De ahí que la transustanciación o conversión de toda la sustancia del pan en la sustancia del cuerpo de nuestro Señor Jesucristo puede explicarse de la siguiente manera: El cuerpo de Cristo al hacerse sustancialmente presente en la Eucaristía, sustenta la naturaleza del pan, que deja de ser sustancia por el mero hecho, y sin otra mutación de sí, de que ya no está en sí, sino en otro sustentante; y por tanto, permanece, efectivamente, la naturaleza de pan, pero en ella cesa la razón formal de sustancia; y, consiguientemente, no son dos sustancias, sino una sola, a saber, la del cuerpo de Cristo.</li><li>Así, pues, en la Eucaristía permanecen la materia y forma de los elementos del pan; pero existiendo ya en otro sobrenaturalmente, no tienen razón de sustancia, sino que tienen razón de accidente sobrenatural, no como si afectaran al cuerpo de Cristo a la manera de los accidentes naturales, sino sólo en cuanto son sustentados por el cuerpo de Cristo del modo que se ha dicho".</li></ol><div>Se respondió: "Que la doctrina de la transustanciación, tal como aquí se expone, no puede ser tolerada".<br><br>https://www.ecured.cu/I_Concilio_Vaticano_(1869-1870)</div><div><br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-26 04:21:15 UTC</pubDate>
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      </item>
      <item>
         <title>Vaticano II</title>
         <author>Yohan03</author>
         <link>https://padlet.com/Yohan03/xeqe11tebm66y4ac/wish/2313427980</link>
         <description><![CDATA[<div>Papa Juan XXIII y Papa Pablo VI<br>Se pretendió que fuera una especie de "agiornamento", es decir, una puesta al día de la Iglesia, renovando en sí misma los elementos que necesitaren de ello y revisando el fondo y la forma de todas sus actividades.<br>Proporcionó una apertura dialogante con el mundo moderno, incluso con nuevo lenguaje conciliatorio frente a problemáticas actuales y antiguas.<br>La reforma interior&nbsp; de la vida eclesiástica y la búsqueda de un camino nuevo para tratar de conciliar a los cristianos separados de la unidad católica de la Iglesia.<br>Trató de la Iglesia, la Revelación, la Liturgia, la libertad religiosa, etc. Recordó el Concilio la llamada universal a la santidad.<br>Tras un largo trabajo concluyó en 16 documentos, cuyo conjunto constituye una toma de conciencia de la situación actual de la Iglesia y define las orientaciones que se imponen.<br><br><strong>1. Cuatro Constituciones.</strong><br>Constitución: es un documento que posee un valor teológico o doctrinal permanente.<br><br><strong>A ) Lumen Gentium <br>21 de noviembre de 1964 <br>Constitución dogmática sobre la Iglesia </strong><br><br></div><div>La Iglesia es el pueblo de Dios, en el cual todos los cristianos son responsables y solidarios. María es madre en la Iglesia.<br>Nació de un deseo de la Iglesia misma para renovarse en su misión de salvación. En la constitución el Pueblo de Dios está presente en primer lugar; no interviniendo la jerarquía más que en segundo lugar y al servicio del primero. Todos misioneros, todos responsables.<br>La autoridad: un servicio.<br>El obispo: pastor querido por Cristo.<br>La colegialidad de los obispos: solidaridad y responsabilidad universales.<br>La Iglesia: comunión, institución, misión.<br><br><strong>B)&nbsp; Dei Verbum<br>18 de noviembre de 1965 <br>Constitución dogmática sobre la Divina Revelación</strong><br><br></div><div>Los impulsos escriturísticos cobraron impulso decisivo con León XIII, Pío X, Benedicto XV y más tarde Pío XII. Se paso de un excesivo apegamiento a la palabra material del texto a una penetración más profunda de los hechos y dichos de Dios como portadores de un mensaje de salvación para los hombres. Se propuso una interpretación desde un ángulo contextual y no meramente textual de la palabra escrita.</div><div><strong><br>C) Sacrosanctum Concilium<br>4 de diciembre de 1963<br>Constitución Dogmática sobre la Sagrada Liturgia&nbsp;<br></strong><br></div><div>Oración litúrgica y sacramentos piden la participación activa de todos.<br>La renovación litúrgica se remonta hasta Pío X. Toma su base y prolonga la Encíclica de Pío XII "Mediador Dei" (1947) sobre la liturgia. Afirma que en la liturgia, Jesucristo mismo obra como sacerdote, unido a todos los bautizados. El fin esencial de la reforma litúrgica es obtener la participación activa de todos, la cual es "la fuente primera e indispensable donde los fieles deben obtener un espíritu verdaderamente cristiano". La liturgia tiene una parte inmutable, la que es institución divina y otras partes sujetas a cambios que pueden variar en el curso del tiempo, incluso deben, si se han vuelto inadaptadas. (art. 21). El misterio Pascual es el corazón de la liturgia. La Constitución insiste sobre el lugar primordial que debe dársele a la Palabra de Dios. La Constitución revisó la liturgia de todos los Sacramentos.<br><br></div><div><strong>D) Gaudium et spes.<br>7 de diciembre de 1965 <br>Constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual </strong><br><br></div><div>La comunidad cristiana se reconoce solidaria del genero humano y de su historia. Quiere salvar al hombre en su totalidad.<br>En esta Constitución la Iglesia ha querido hoy considerar al mundo en todas sus expresiones: cósmicas, humanas, históricas. Afirma que la Iglesia es solidaria, íntimamente solidaria con el genero humano. Constata que ante los formidables cambios que sacuden a este mundo, muchos hombres se interrogan. Afirma que se debe reconocer la "igualdad" fundamental de los hombres. Explica lo que la Iglesia puede hacer para ayudar a los hombres.<br>&nbsp;Aborda 5 problemas que cree urgente:<br>&nbsp; &nbsp;1. la familia.<br>&nbsp; &nbsp;2. la cultura.<br>&nbsp; &nbsp;3. la vida económico - social.<br>&nbsp; &nbsp;4. la vida política.<br>&nbsp; &nbsp;5. vida internacional.<br><br><strong>2. Los nueve decretos.</strong><br>Decreto: es una decisión o un conjunto de decisiones que tienen un alcance práctico normativo o disciplinar.<br><br><strong>A) Ad Gentes 7 de diciembre de 1965 </strong><br><strong>Decreto sobre la acción misionera de la Iglesia. <br></strong>La Iglesia debe insertarse en todos los grupos humanos respetando sus condiciones sociales y culturales.<br><br></div><div><strong>B) Presbyterorum Ordinis<br>7 de diciembre de 1965 <br>Decreto sobre el ministerio y la vida sacerdotal. <br></strong>Los sacerdotes, cooperadores de los obispos, son servidores de Cristo y de sus hermanos para la palabra de Dios, el don de los sacramentos y la constitución de la Iglesia.<br><br><strong>C) Apostolicam Actuositatem <br>18 de noviembre de 1965 <br>Decreto sobre el apostolado de los laicos <br></strong>Los laicos tienen, por su unión con Cristo, deber y derecho de ser apóstoles.<br>La vocación cristiana es por su misma naturaleza, vocación también para el apostolado. El deber y el derecho del seglar al apostolado deriva de su misma unión con Cristo Cabeza. Insertos por el bautismo en el Cuerpo Místico de Cristo, robustecidas por la confirmación en la fortaleza del Espíritu Santo, es el mismo Señor el que los destina al apostolado. Las circunstancias actuales piden un apostolado seglar mucho más intenso y más amplio.<br><br></div><div><strong>D) Optatam Totius <br>28 de octubre de 1965 <br>Sobre la Formación Sacerdotal <br></strong>A toda la comunidad cristiana incumbe el deber de suscitar vocaciones.<br><br><strong>E)</strong> <strong>Perfectae Caritatis </strong><br><strong>28 de octubre de 1965 <br>Sobre la Adecuada Renovación de la Vida Religiosa<br></strong>Retornó a las fuentes evangélicas y participación en la vida de la Iglesia son las condiciones de vitalidad de las órdenes religiosas.<br><br></div><div><strong>F) Christus Dominus <br>28 de octubre de 1965 <br>Decreto sobre el oficio pastoral de los Obispos en la Iglesia<br></strong>Los obispos participan en el cuidado de todas las Iglesias.<br><br><strong>G) Unitatis Redintegratio <br>21 de noviembre de 1964 <br>Decreto sobre el Ecumenismo <br></strong>Promover la restauración de la unidad entre todos los cristianos.<br>Las primeras iniciativas nacieron de los protestantes. El impulso decisivo por parte católica vino de Juan XXIII, que en 1961 creó el Secretariado para la Unidad de los Cristianos. Frutos del movimiento ecuménico son: la revalorización católica de la lectura de la Escritura, la revisión de la Institución demasiado autoritaria y uniforme y el uso de obras escritas por teólogos protestantes.</div><div><br></div><div><strong>H) Orientalium Ecclesiarum <br>21 de noviembre de 1964 <br>Sobre las Iglesias Orientales Católicas <br></strong>La variedad en la Iglesia no daña su unidad, sino que manifiesta su riqueza espiritual.<br><br><strong>I) Inter Mirifica </strong><br><strong>4 de diciembre de 1963 <br>Sobre los Medios de Comunicación Social<br></strong>Prensa, cine, radio, TV, deben contribuir a la justicia y a la verdad.<strong>&nbsp;</strong></div><div><br></div><div><strong>3. Las tres declaraciones</strong><br>Declaración: es la expresión de una etapa en la investigación y la aclaración.<br><br></div><div><strong>A) Gravissimum Educationis <br>28 de octubre de 1965 <br>Declaración cobre la educación </strong><br>Todo hombre tiene derecho a educación. La familia es la primera responsable.<br><br></div><div><strong>B)</strong> <strong>Nostra Aetate <br>28 de octubre de 1965 <br>Declaración sobre la relación de la Iglesia con las Religiones no cristianas</strong>&nbsp;<br>La Iglesia mira con estima las demás religiones, porque contienen una parte de verdad. Rechaza toda discriminación racial o religiosa.<br><br></div><div><strong>C) Dignitatis Humanae </strong><br><strong>7 de diciembre de 1965 <br>Declaración sobre la libertad religiosa<br></strong>El derecho de la persona y de las comunidades a la libertad social y civil en materia religiosa.<br><br>http://es.catholic.net/op/articulos/25245/cat/949/conciliovaticano-ii-anos-1962-1965#modal</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-26 11:07:36 UTC</pubDate>
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         <title>MENSAJES DEL CONCILIO A LA HUMANIDAD</title>
         <author>Yohan03</author>
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         <description><![CDATA[<div><strong>Venerables hermanos: La hora de la partida y de la dispersión ha sonado. Ahora debéis abandonar la asamblea conciliar para ir al encuentro de la humanidad a difundir la buena nueva del Evangelio de Cristo y de la renovación de su Iglesia, por la que nosotros hemos trabajado juntos desde hacía cuatro años. Momento único éste, de una significación y de una riqueza incomparables. En esta asamblea universal, en este momento privilegiado en el tiempo y en el espacio, convergen a la vez el pasado, el presente y el porvenir. El pasado, porque está aquí reunida la Iglesia de Cristo, con su tradición, su historia, sus concilios, sus doctores, sus santos. El presente, porque abandonamos Roma para ir al mundo de hoy, con sus miserias, sus dolores, sus pecados, pero también con los prodigios conseguidos, sus valores, sus virtudes. El porvenir está allí, en fin, en el llamamiento imperioso de los pueblos para una mayor justicia, en su voluntad de paz, en su sed, consciente o inconsciente, de una vida más elevada; esto es precisamente lo que la Iglesia de Cristo puede y debe dar a los pueblos. Nos parece escuchar por todo el mundo un inmenso y confuso clamor, la pregunta de todos los que miran al Concilio y nos preguntan con ansiedad: "¿No tenéis una palabra que decirnos... a nosotros los gobernantes, a nosotros los intelectuales, los trabajadores, los artistas; a nosotras las mujeres, a nosotros los jóvenes, a nosotros los enfermos y los pobres?". Estas voces implorantes no quedarán sin respuesta. Para todas las categorías humanas ha trabajado el Concilio durante estos cuatro años. Para todas ellas ha elaborado esta constitución de la Iglesia en el mundo de hoy que Nos hemos promulgado ayer en medio de los entusiastas aplausos de la asamblea. De nuestra larga meditación sobre Cristo y su Iglesia debe brotar en este instante una primera palabra anunciadora de paz y de salvación para las multitudes que esperan. El Concilio, antes de terminarse, debe llevar a cabo una función profética y traducir en breves mensajes y en un idioma más fácilmente accesible a todos la "buena nueva" que ha elaborado para el mundo y que algunos de sus más autorizados intérpretes van a dirigir de ahora en adelante, en vuestro nombre, a la humanidad entera.<br><br>1. A LOS GOBERNANTES<br>En este instante solemne, nosotros, los Padres del XXI Concilio Ecuménico de la Iglesia católica, a punto ya de dispersarnos después de cuatro años de plegarias y trabajos, con plena conciencia de nuestra misión hacia la humanidad, nos dirigimos, con deferencia y confianza, a aquellos que tienen en sus manos los destinos de los hombres sobre esta tierra, a todos los depositarios del poder temporal. Lo proclamamos en alto: honramos vuestra autoridad y vuestra soberanía, respetamos vuestras funciones, reconocemos vuestras leyes justas, estimamos a los que las hacen y a los que las aplican. Pero tenemos una palabra sacrosanta que deciros: sólo Dios es grande. Sólo Dios es el principio y el fin. Sólo Dios es la fuente de vuestra autoridad y el fundamento de vuestras leyes. A vosotros corresponde ser sobre la tierra los promotores del orden y de la paz entre los hombres. Pero no lo olvidéis: es Dios, el Dios vivo y verdadero, el que es Padre de los hombres, y es Cristo, su Hijo eterno, quien ha venido a decírnoslo y a enseñarnos que todos somos hermanos. El es el gran artesano del orden y la paz sobre la tierra, porque es El quien conduce la historia humana y el único que puede inclinar los corazones a renunciar a las malas pasiones que engendran la guerra y la desgracia. Es El quien bendice el pan de la humanidad, el que santifica su trabajo y su sufrimiento, el que le da gozos que vosotros no le podéis dar, y la reconforta en sus dolores, que vosotros no podéis consolar. En vuestra ciudad terrestre y temporal construye Él misteriosamente su ciudad espiritual y eterna: su Iglesia. ¿Y qué pide ella de vosotros, esa Iglesia, después de casi dos mil años de vicisitudes de todas clases en sus relaciones con vosotros, las potencias de la tierra, qué os pide hoy? Os lo dice en uno de los textos de mayor importancia de su Concilio; no os pide más que la libertad. La libertad de creer y de predicar su fe. La libertad de amar a su Dios y servirlo. La libertad de vivir y de llevar a los hombres su mensaje de vida. No le temáis: es la imagen de su Maestro, cuya acción misteriosa no usurpa vuestras prerrogativas, pero que salva todo lo humano de su fatal caducidad, lo transfigura, lo llena de esperanza, de verdad, de belleza. Dejad que Cristo ejerza esa acción purificante sobre la sociedad. No lo crucifiquéis de nuevo; esto sería sacrilegio, porque es Hijo de Dios; sería un suicidio, porque es Hijo del hombre. Y a nosotros, sus humildes ministros, dejadnos extender por todas partes sin trabas la buena nueva del Evangelio de la paz, que hemos meditado en este Concilio. Vuestros pueblos serán los primeros beneficiados porque la Iglesia forma para vosotros ciudadanos leales, amigos de la paz social y del progreso. En este día solemne en que clausura su XXI Concilio Ecuménico, la Iglesia os ofrece por nuestra voz su amistad, sus servicios, sus energías espirituales y morales. Os dirige a vosotros, todos, un mensaje de saludo y de bendición. Acogedlo como ella os lo ofrece, con un corazón alegre y sincero, y transmitirlo a todos vuestros pueblos.<br><br>2. A LOS INTELECTUALES Y A LOS HOMBRE DE CIENCIA Un saludo especial para vosotros, los buscadores de la verdad, a vosotros los hombres del pensamiento y de la ciencia, los exploradores del hombre, del universo y de la historia; a todos vosotros, los peregrinos en marcha hacia la luz, y a todos aquellos que se han parado en el camino, fatigados y decepcionados por una vana búsqueda. ¿Por qué un saludo especial para vosotros? Porque todos nosotros aquí, Obispos, Padres conciliares, nosotros estamos a la escucha de la verdad. Nuestros esfuerzo durante estos cuatro años, ¿Qué ha sido sino una búsqueda más atenta y una profundización del mensaje de verdad confiado a la Iglesia y un esfuerzo de docilidad más perfecto al espíritu de verdad? No podíamos, por tanto, dejar de encontraros. Vuestro camino es el nuestro. Vuestros senderos no son nunca extraños a los nuestros. Nosotros somos los amigos de vuestra vocación de investigadores, los aliados de vuestras fatigas, los admiradores de vuestras conquistas y, si es necesario, lo consoladores de vuestros descorazonamientos y fracasos.<br>También para vosotros tenemos un mensaje, y es éste: continuad, continuad buscando sin desesperar jamás de la verdad. Recordad la palabra de uno de vuestros grandes amigos, san Agustín: "Buscamos con el afán de encontrar y encontramos con el deseo de buscar aún más". Felices los que poseyendo la verdad la buscan aún, con el fin de renovarla, profundizar en ella y ofrecerla a los demás. Felices los que no habiéndola encontrado caminan hacia ella con un corazón sincero; ellos buscan la luz de mañana con la luz de hoy, hasta la plenitud de la luz. <br>Pero no olvidéis: si pensar es una gran cosa, pensar, ante todo, es un deber; desdichado aquel que cierra voluntariamente los ojos a la luz. Pensar es también una responsabilidad: ¡Ay de aquellos que obscurecen el espíritu por miles de artificios que lo deprimen, lo enorgullecen, lo engañan , lo deforman! ¿Cuál es el principio básico para los hombres de ciencia sino esforzarse en pensar rectamente?Por esto, sin turbar vuestros pasos, sin ofuscar vuestras miradas, queremos ofreceros la luz de nuestra lámpara misteriosa: la fe. El que nos la confió es el Maestro soberano del pensamiento, del cual nosotros somos los humildes discípulos; el único que dijo y pudo decir: "Yo soy la luz del mundo, yo soy el Camino y la Verdad y la Vida. "Esta palabra se aplica a vosotros. Nunca, quizá, gracias a Dios, ha parecido tan clara como hoy la posibilidad de un profundo acuerdo entre la verdadera ciencia y la verdadera fe, sirvientes una y otra de la única verdad. No impidáis este preciado encuentro. Tened confianza en la fe, esa gran amiga de la inteligencia. Alumbraos en su luz para descubrir la verdad, toda la verdad. Tal es el saludo, el ánimo, la esperanza que os expresan, antes de separarse, los Padres del mundo entero, reunidos en Roma en Concilio.<br><br>3. A LOS ARTISTAS <br>A vosotros todos, artistas, que estáis prendados de la belleza y que trabajáis por ella; poetas y gentes de letras, pintores, escultores, arquitectos, músicos, hombres de teatro y cineastas... A todos vosotros, la Iglesia del Concilio dice, por medio de nuestras voz: Si sois los amigos del arte verdadero, vosotros sois nuestros amigos. La Iglesia está aliada desde hace tiempo con vosotros. Vosotros habéis construido y decorado sus templos, celebrado sus dogmas, enriquecido su liturgia. Vosotros habéis ayudado a traducir su divino mensaje en la lengua de las formas y las figuras, convirtiendo en visible el mundo invisible. <br>Hoy, como ayer, la Iglesia os necesita y se vuelve hacia vosotros. Ella os dice, por medio de nuestra voz: No permitáis que se rompa una alianza fecunda entre todos. No rehuséis el poner vuestro talento al servicio de la verdad divina. No cerréis vuestro espíritu al soplo del Espíritu Santo.<br>Este mundo en que vivimos tiene necesidad de la belleza para no caer en la desesperanza. La belleza, como la verdad, pone alegría en el corazón de los hombres; es el fruto precioso que resiste la usura del tiempo, que une las generaciones y las hace comunicarse en la admiración. Y todo ello está en vuestras manos. Que estas manos sean puras y desinteresadas. Recordad que sois los guardianes de la belleza en el mundo, que esto baste para libraros de placeres efímeros y sin verdadero valor, así como de la búsqueda de expresiones extrañas o desagradables.<br>Sed siempre y en todo lugar dignos de vuestro ideal y seréis dignos de la Iglesia, que por nuestra voz os dirige en este día su mensaje de amistad, de salvación, de gracia y de bendición.<br><br>4. A LAS MUJERES.<br>Y ahora es a vosotras a las que nos dirigimos, mujeres de todas las condiciones, hijas, esposas, madres y viudas; a vosotras también, vírgenes consagradas y mujeres solteras. Sois la mitad de la inmensa familia humana.<br>La Iglesia está orgullosa, vosotras lo sabéis de haber elevado y liberado a la mujer, de haber hecho resplandecer, en el curso de los siglos, en la diversidad de sus caracteres, su innata igualdad con el hombre. <br>Pero llega la hora, ha llegado la hora en que la vocación de la mujer llega a su plenitud, la hora en que la mujer ha adquirido en el mundo una influencia, un peso, un poder jamás alcanzado hasta ahora.<br>Por eso, en este momento en que la humanidad conoce una mutación tan profunda, las mujeres llenas del espíritu del Evangelio pueden ayudar tanto a la humanidad a no degenerar.<br>Vosotras, las mujeres, tenéis siempre como misión la guardia del hogar, el amor a las fuentes de la vida, el sentido de la cuna. Estáis presentes en el misterio de la vida que comienza. Consoláis en la partida de la muerte. Nuestra técnica lleva el riesgo de convertirse en inhumana. Reconciliad a los hombres con la vida. Y, sobre todo, velad, os lo suplicamos, por el porvenir de nuestra especie. Detened la mano del hombre que en un momento de locura intentase destruir la civilización humana.<br>Esposas, madres de familia, primeras educadoras del género humano en el secreto de los hogares, transmitid a vuestros hijos y a vuestras hijas las tradiciones de vuestros padres, al mismo tiempo que los preparáis para el porvenir insondable. Acordaos siempre de que una madre pertenece, por sus hijos, a ese porvenir que ella no verá probablemente.<br>Y vosotras también, mujeres solteras, sabed que podéis cumplir toda vuestra vocación de entrega. La sociedad os llama por todas partes. Y las mismas familias no pueden vivir sin la ayuda de aquellas que no tienen familia. Vosotras, sobre todo, vírgenes consagradas, en un mundo donde el egoísmo y la búsqueda de placeres quisieran hacer la ley, sed guardianas de la pureza, del desinterés, de la piedad. Jesús, que dio al amor conyugal toda su plenitud, exaltó también el renunciamiento a ese amor humano cuando se hace por el amor infinito y por el servicio a todos. Mujeres que sufrís, en fin, que os mantenéis firmes bajo la cruz a imagen de María; vosotras, que tan a menudo, en el curso de la historia, habéis dado a los hombres la fuerza para luchar hasta el fin, para dar testimonio hasta el martirio, ayudadlos una vez más a guardar la audacia de las grandes empresas, al mismo tiempo que la paciencia y el sentido de los comienzos humildes. Mujeres, vosotras que sabéis hacer la verdad dulce, tierna, accesible, dedicaos a hacer penetrar el espíritu de este Concilio en las instituciones, escuelas, hogares y en la vida de cada día. Mujeres del universo todo, cristianas o no creyentes, a vosotras, que os está confiada la vida, en este momento tan grave de la historia, vosotras debéis salvar la paz del mundo.<br><br>5. A LOS TRABAJADORES<br>A lo largo del Concilio, nosotros los Obispos católicos de los cinco continentes, hemos reflexionado conjuntamente, entre muchos temas, respecto de las graves cuestiones que plantean a la conciencia de la humanidad las condiciones económicas y sociales del mundo contemporáneo, la coexistencia de las naciones, el problema de los armamentos, de la guerra y de la paz. Y somos plenamente conscientes de la repercusión que la solución dada a estos problemas puede tener sobre la vida concreta de los trabajadores y de las trabajadoras del mundo entero. También deseamos, al término de nuestras deliberaciones, dirigirles a todos ellos un mensaje de confianza, de paz y de amistad. Hijos muy queridos: estad seguros, desde luego, de que la Iglesia conoce vuestros sufrimientos, vuestras luchas, vuestras esperanzas; de que aprecia altamente las virtudes que ennoblecen vuestras almas: el valor, la dedicación, la conciencia profesional, el amor de la justicia; que reconoce plenamente los inmensos servicios que cada uno en su puesto, y en los puestos frecuentemente más oscuros y menos apreciados, hacéis al conjunto de la sociedad. La Iglesia se siente muy contenta por ello, y por nuestra voz os lo agradece. <br>En estos últimos años, la Iglesia, no ha dejado de tener presentes en su espíritu los problemas, de complejidad creciente sin cesar, del mundo del trabajo. Y el eco que han encontrado en vuestras filas las recientes encíclicas pontificias ha demostrado cómo el alma del trabajador de nuestro tiempo marcha de acuerdo con la de sus más altos jefes espirituales. El que enriqueció el patrimonio de la Iglesia con esos mensajes incomparables, el Papa Juan XXIII, supo encontrar el camino hacia vuestro corazón. Mostró claramente en su persona todo el amor de la Iglesia por los trabajadores, así como también por la justicia, la libertad, la caridad, sobre las que se funda la paz en el mundo. De este amor de la Iglesia hacia vosotros, los trabajadores, queremos, también por nuestra parte, ser testigos cerca de vosotros y os decimos con toda la convicción de nuestras almas: la Iglesia es amiga vuestra. Tened confianza en ella. Tristes equívocos en el pasado mantuvieron durante largo tiempo la desconfianza y la incomprensión entre Iglesia y la clase obrera, y sufrieron la una y la otra. Hoy ha sonado la hora de la reconciliación, y la Iglesia del Concilio os invita a celebrarla sin reservas mentales.&nbsp; La Iglesia busca siempre el modo de comprenderos mejor. Pero vosotros debéis tratar de comprender lo que es la Iglesia para vosotros, los trabajadores, que sois los principales artífices de las prodigiosas transformaciones que el mundo conoce hoy, pues bien, sabéis que si no les anima un potente soplo espiritual harán la desgracia de la humanidad en lugar de hacer su felicidad. No es el odio lo que salva al mundo, no es sólo el pan de la tierra lo que puede saciar el hambre del hombre. Así, pues, recibid el mensaje de la Iglesia. Recibid la fe que os ofrece para iluminar vuestro camino; es la fe del sucesor de Pedro y de los dos mil Obispos reunidos en Concilio, es la fe de todo el pueblo cristiano. Que ella os ilumine. Que ella os guíe. Que ella os haga conocer a Jesucristo, vuestro compañero de trabajo, el Señor, el Salvador de toda la humanidad.<br><br>6. A LOS POBRES, ENFERMOS Y A TODOS LOS QUE SUFREN<br>Para todos vosotros, hermanos que sufrís, visitados por el dolor en sus diferentes modos, el Concilio tiene un mensaje muy especial. Siente vuestros ojos fijos sobre él, brillantes por la fiebre o abatidos por la fatiga; miradas interrogantes que buscan en vano el porqué del sufrimiento humano y que se preguntan ansiosamente cuándo y de dónde vendrá el consuelo.<br>Hermanos muy queridos: nosotros sentimos profundamente en nuestros corazones de padres y pastores vuestros gemidos y lamentos. Y nuestra pena aumenta al pensar que no está en nuestro poder el concederos la salud corporal, ni tampoco la disminución de vuestros dolores físicos, que médicos, enfermeros y todos los que se consagran a los enfermos se esfuerzan en aliviar. Pero tenemos una cosa más profunda y más preciosa que ofreceros, la única verdad capaz de responder al misterio del sufrimiento y de daros un alivio sin engaño: la fe y la unión al Varón de dolores, a Cristo, Hijo de Dios, crucificado por nuestros pecados y nuestra salvación. Cristo no suprimió el sufrimiento y, al mismo tiempo, ni quiso desvelarnos enteramente el misterio, El lo tomó sobre sí y eso es bastante para que nosotros comprendamos todo su valor.&nbsp; ¡Oh vosotros, que sentís más el peso de la cruz! Vosotros, que sois pobres y desamparados, los que lloráis, los perseguidos por la justicia; vosotros, los pacientes desconocidos, tened ánimo; vosotros sois los preferidos del reino de Dios, el reino de la esperanza, de la bondad y de la vida; vosotros sois los hermanos de Cristo paciente y con El, si queréis, salváis al mundo.<br>He aquí la ciencia cristiana del dolor, la única que da la paz. Sabed que vosotros no estáis solos, ni separados, ni abandonados, ni inútiles; vosotros sois los llamados de Cristo, su viviente y transparente imagen. En su nombre, el Concilio os saluda con amor, os da las gracias, os asegura la amistad y la asistencia de la Iglesia y os bendice.<br><br>7. A LOS JOVENES<br>Finalmente, es a vosotros, jóvenes del mundo entero, a quienes el Concilio va a dirigir su último mensaje. Porque sois vosotros los que tenéis que recibir la antorcha de las manos de vuestros mayores y viviréis en el mundo en el momento de las mayores transformaciones de su historia. Sois vosotros los que, recogiendo lo mejor del ejemplo y de las enseñanzas de vuestros padres y maestros, vais a formar la sociedad de mañana; os salvaréis o pereceréis con ella. La Iglesia, durante cuatro años, ha trabajado para rejuvenecer su rostro, para responder mejor a los designios de su Fundador, el gran viviente, Cristo, eternamente joven. Al final de esa impresionante "revisión de vida" se vuelve a vosotros; es para vosotros, los jóvenes, sobre todo para vosotros, que acaba de alumbrar en su Concilio una luz, una luz que alumbrará el porvenir, vuestro porvenir. La Iglesia está preocupada porque esa sociedad que vais a constituir respete la dignidad, la libertad, el derecho de las personas, y esas personas son las vuestras. <br>Está preocupada, sobre todo, porque esa sociedad deje expandir sus tesoros antiguos y siempre nuevos, la fe, y que vuestras almas se puedan sumergir libremente en su bienhechoras claridades. Tiene confianza en que encontraréis tal fuerza y tal gozo que no estaréis tentados, como algunos de vuestros mayores, a ceder a las filosofías del egoísmo o del placer, o a aquellas otras de la desesperanza y de la negación, y que frente al ateísmo, fenómeno de laxitud y de vejez, sabréis afirmar vuestra fe en la vida y en lo que da un sentido a la vida; la certidumbre de la existencia de un Dios justo y bueno. <br>En nombre de este Dios y de su Hijo Jesús, os exhortamos a ensanchar vuestros corazones a las dimensiones del mundo, a escuchar la llamada de vuestros hermanos y a poner ardorosamente a su servicio vuestras energías. Jóvenes, luchad contra todo egoísmo, negaos a dar libre curso a vuestros instintos de violencia y de odio, que engendran las guerras y su cortejo de males. Sed generosos, puros, respetuosos, sinceros y edificad con entusiasmo un mundo mejor que el de vuestros mayores. La Iglesia os mira con confianza y amor. Rica en un largo pasado, siempre vivo en ella, y marchando hacia la perfección humana en el tiempo y hacia los objetivos últimos de la historia y de la vida, es la verdadera juventud del mundo. Posee lo que es la fuerza y el encanto de la juventud; la facultad de reunirse a lo que comienza, de darse sin recompensa, de renovarse y de partir de nuevo para nuevas conquistas. Miradla y veréis en ella el rostro de Cristo, el héroe verdadero, humilde y sabio, el Profeta de la verdad y del amor, el compañero y amigo de los jóvenes. Es en nombre de Cristo que os saludamos, que os exhortamos y os bendecimos.<br><br>BREVE PONTIFICIO<br></strong><strong><em>''IN SPIRITU SANCTO''<br></em></strong><strong>PARA CLAUSURAR EL CONCILIO VATICANO II<br>PABLO VI<br>PARA PERPETUA MEMORIA<br>8 DE DICIEMBRE DE 1965<br>El Concilio Vaticano II, reunido en el Espíritu Santo y bajo la protección de la Bienaventurada Virgen María, que hemos declarado Madre de la Iglesia, y de San José, su ínclito esposo, y de los santos Apóstoles Pedro y Pablo, debe, sin duda, considerarse como uno de los máximos acontecimientos de la Iglesia. En efecto, fue el más grande por el número de padres del globo, incluso de aquellas donde la jerarquía ha sido constituida recientemente; el más rico por los temas que durante cuatro sesiones han sido tratados cuidadosa y profundamente; fue, en fin, el más oportuno, porque, teniendo presente las necesidades de la época actual, se enfrentó, sobre todo, con las necesidades pastorales y, alimentando la llama de la caridad, se esforzó grandemente por alcanzar no sólo a los cristianos todavía separados de la comunidad de la sede apostólica, sino también a toda la familia humana.<br>Así, pues, finalmente ha concluido hoy, con la ayuda de Dios, todo cuanto se refiere al Sacrosanto Concilio ecuménico. Y con nuestra apostólica autoridad decidimos concluir a todos los efectos las constituciones, decretos, declaraciones y acuerdos, aprobados con deliberación sinodal y promulgados por Nos, así como el mismo Concilio ecuménico, convocado por nuestro predecesor, Juan XXIII, el 25 de diciembre de 1961, iniciado el día 11 de octubre de 1962 y continuado por Nos después de su muerte, mandamos y también ordenamos que todo cuanto ha sido establecido sinodalmente sea religiosamente observado por todos los fieles para gloria de Dios, para el decoro de la Iglesia y para tranquilidad y paz de todos los hombres. Hemos sancionado y establecido estas cosas, decretando que las presentes letras sean permanentes y continúen firmes, válidas y eficaces, que se cumplan y obtengan plenos, íntegros efectos y que sean plenamente convalidadas por aquellos a quienes compete o podrá competer en el futuro. Así se debe juzgar y definir. Y debe considerarse nulo y sin valor desde este momento todo cuanto se haga contra estos acuerdos por cualquier individuo o cualquier autoridad, conscientemente o por ignorancia.<br>Dado en Roma, junto a San Pedro, bajo el anillo del Pescador, el día 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María, el año 1965, tercero de nuestra pontificado.<br>PABLO, PAPA VI.<br><br>https://mercaba.org/CONCILIOS/VAT-II/pagina_n54.htm</strong></div><div>&nbsp;</div><div>&nbsp;</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-09-26 12:28:55 UTC</pubDate>
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