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      <title>TP 24 by Laura Palermo</title>
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      <description>Amazonia</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2020-10-28 18:56:59 UTC</pubDate>
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         <title>Relación entre la ecología y las condiciones culturales de adaptación dentro de las poblaciones de la terra firme de Amazonía</title>
         <author></author>
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         <description><![CDATA[<div><br></div><div><strong>Autora</strong>: Meggers, Betty Jane</div><div><strong>Título</strong>: <em>Amazonía, Hombre y cultura en un paraíso ilusorio</em></div><div><strong>Título original</strong>: <em>Amazonia, man and culture in a counterfeit paradise</em></div><div><strong>Lugar de la publicación</strong>: México, España, Argentina</div><div><strong>Editor o Editorial</strong>: Siglo XXI de España Editores, S.A.</div><div><strong>Año de publicación</strong>: 1989</div><div> </div><div>Sobre la base de la ecología cultural, metodología de estudio que buscaba explicar los fenómenos de difusión y complejidad cultural en función de procesos multilineales de relación para definir patrones y esquemas generales de variación (modelos regidos por leyes culturales), Meggers realiza un estudio por el cual busca establecer vínculos de concomitancia entre las condiciones geográficas y ambientales en que se desarrollaron distintas sociedades amazónicas, con sus modos de subsistencia, sistemas de parentesco, formas de organización sociopolítica, y de comportamiento e idiosincrasia en general.</div><div>En este sentido, y a efectos de clasificar, caracterizar y comparar estas sociedades entre sí, se estipulan algunos criterios generales para su tratamiento. En tanto el trabajo de clasificación resulta fundamental para el quehacer etnográfico, puesto que implica una pretensión de organizar y categorizar la experiencia y la información relevada, la Ecología Cultural se sirve de la estipulación de conceptos y criterios que resulten de utilidad para la interpretación, modelización y comprensión de los fenómenos de estudio, identificando así, rasgos o elementos culturales comunes o similares entre las poblaciones. Así, la comparación del grado de difusión y similitud para un elemento dado, vinculado a otros aspectos ecológicos y culturales, sirve de parámetro para estudiar la difusión de rasgos, la relación entre el entorno y la tecnología, y su relación con el cambio cultural.</div><div>Esta metodología comparativa, propone una clasificación de la complejidad en el desarrollo cultural de acuerdo a un conjunto de patrones de referencia, a fin de establecer criterios para el estudio transcultural de las sociedades americanas.</div><div>La autora sostiene que la evolución cultural está atada a los resultados de la interacción del ambiente con la cultura que lo habita. Las adaptaciones ambientales son “<em>determinantes y diversas</em>” dependiendo las restricciones naturales que se presenten, por lo cual si se plantean como uno de los principales condicionantes culturales a la adaptación, las culturas aborígenes deben de reflejar esta situación a través de un patrón general, que sea en respuesta de las características comunes del medio ambiente, y deben existir variaciones locales en la cultura  que se encuentren relacionadas con diferencias regionales de disponibilidad, abundancia de recursos y del variaciones del ambiente.</div><div>En este sentido, los pueblos originarios<em> “se consideran a sí mismos como parte de la naturaleza, ni superiores ni inferiores a las demás criaturas”.</em> Esta observación permite dar cuenta de que existe una relación estrecha entre los fenómenos biológicos y culturales, promoviendo un equilibrio en el ecosistema. </div><div>Dentro del hábitat donde los Jíbaro viven se puede observar un ambiente nutrido, con una vegetación exhaustiva, rica fauna terrestre y numerosa fauna marina. Los Jíbaro, sin unidad social ni política, ocupan unos 65 mil km², y  se calcula que existen unos 20 mil en dicho territorio, donde las mujeres duplican en número a los hombres.</div><div>El poblado está conformado por una casa comunal independiente (sin divisiones estructurales internas) donde se encuentra una gran familia (patriarcal) que puede ir de 15 a 46 individuos. Esta vivienda se ubica en zonas altas y despejadas para tener una mayor visión tanto de las plantaciones/animales así también como de posibles enemigos en busca de venganza.</div><div>El desmonte para cultivar tierras poco fértiles es una tarea de gran importancia, y está vinculada a los hombres. La mandioca dulce es esencial en la vida de los Jíbaro, la cual convierten en bebida fermentada (actividad femenina) y consumen tanto hombres, como mujeres y niños en grandes cantidades, incluso más que el agua. En las plantaciones de los Jíbaro se pueden encontrar otros tipos de alimentos como el maíz y algodón (sembrados por hombres). También se siembran narcóticos y cultivos utilizados para envenenar el agua de ríos permitiendo “pescar” con mayor facilidad. </div><div>Es importante remarcar la relación asociada a la “magia” que hay entre la mujer y el cultivo. La madre tierra es la guía de las mujeres, la cual brinda enseñanza sobre los cuidados de las plantaciones, cuando las mujeres están bajo efectos narcóticos. Esta condición es importante dentro de las tribus, ya que permite la subsistencia de las familias.</div><div>La caza (tarea masculina) es otro medio de subsistencia el cual permite la ingesta de carne. Los hombres Jíbaro son excelentes cazadores, poseen conocimientos en trampas, formas diversas de pesca y adiestramiento de perros para la caza. Ciertos tipos de insectos como hormigas y larvas también están incluidos en la dieta. La disponibilidad de alimento y el excedente del mismo son cruciales para la subsistencia de la familia y el prestigio de la misma, permitiéndoles llevar a cabo ceremonias y fiestas. Entre las fiestas más destacadas encontramos el matrimonio (arreglado), preferentemente entre primos cruzados y la llegada a la adultez de un perro, a quien se le tiene alta estima. Todas las ceremonias son dirigidas por ancianos tanto hombres como mujeres.  </div><div>No existe un sistema de jerarquía (salvo en la elección de un jefe de guerra), si bien el jefe de la familia posee más poder que el resto en la toma de decisiones, todo se da de común acuerdo y tanto él cómo el resto de la familia, colaboran de manera colectiva en todas las actividades, exceptuando, las determinadas por el género. La residencia es patrilocal y las familias practican la poligamia, en general los hombres tienen muchas esposas, algunas co-esposas pueden ser hermanas aunque no necesariamente tienen que. Cuando un hombre ya ha acumulado varias esposas y numerosos hijos funda una casa independiente, lo cual se interpreta en este abordaje como un mecanismo para evitar la concentración de población dentro de la unidad doméstica.</div><div>El comercio intertribal en muchos casos no se puede lograr pues predomina la hostilidad, ya que entrar en territorio enemigo por ejemplo, puede ser mortal. La comercialización se lleva a cabo individualmente, vendiéndose la sal y la palma, cerbatanas, veneno para las flechas, tambores pequeños y perros de caza.</div><div>Las guerra (provocada generalmente por una venganza) y los enfrentamientos son definitivos; se busca eliminar casi por completo al enemigo, destruyendo y quemando sus casas, asesinando a todos los familiares (para no temer represalias futuras) y llevando a cabo luego, la reducción de cabezas. La magia y brujería son también otro tipo de hostilidad; los chamanes imponen temor y respeto.</div><div>Dependiendo de la tribu, existen diferentes tipos de adaptación a un mismo ambiente. El sedentarismo, con traslado del poblado cada 5 años, es uno de los más comunes, y proporciona un equilibrio en el recambio de fauna, flora, suelo y fertilidad del mismo. En otros casos, por ejemplo, se traslada la comunidad a una zona de cacería inmediata al poblado. </div><div>El calor y la humedad afectan el deterioro y aceleran los procesos de descomposición de los alimentos; el secado de carnes, la fermentación de ciertos cultivos y el mantenimiento con vida de diferentes animales y plantas, para un uso futuro, son técnicas desarrolladas para evitar esto.</div><div>El alimento no es la única variable a tener en cuenta para la supervivencia del grupo; existen comportamientos culturales enfocados en controlar y mantener un tamaño “estable” de la población. Jíbaros, Kayapó, Waiwai y Camayurá poseen técnicas de restricciones, tabúes, anticonceptivos y abortivos para controlar embarazos y nacimientos, eliminando si es necesario una parte de los recién nacidos (infanticidio selectivo). </div><div>El miedo a la muerte por adulterio o la imposibilidad de tener relaciones hasta que el hijo/a aprenda a caminar son algunas de las técnicas empleadas. El abandono de individuos por su edad (cultura Sirionó), enfermedades y heridas graves son otras de las prácticas que permiten priorizar la supervivencia del grupo. La venganza y las guerras fomentan el prestigio o las sanciones sobrenaturales y provocan la muerte de adultos capaces de reproducirse. <br> Se concluye que la adaptación cultural aborigen al medio ambiente refleja dos fenómenos importantes: el tamaño y densidad de la población se mantiene entre ciertos niveles, a través de prácticas culturales específicas; las diferentes configuraciones medioambientales han producido variaciones en los patrones de subsistencia, si bien todos los grupos disponen de los mismos recursos, presentan importantes variaciones en su forma de preparación.</div><div>La adaptación cultural constituye un fenómeno complejo en donde los efectos se convierten en causas, que mantiene la integridad del grupo, pero se encuentra en cambio constante, no perceptible por los participantes de estos procesos. Por lo que no es posible identificar de forma consecuente si la poligamia de los Jíbaro hizo posible una forma especializada de subsistencia o si el patrón de subsistencia ocasiona la institucionalización de esta.</div><div>La autora concluye que la abundancia de recursos que brinda el medio así como su falta de explotación parcial, refleja una amplia adaptación en equilibrio con este por parte de los aborígenes, que solo puede entenderse desde las restricciones culturales presentes. </div><div> </div><div><strong>Palabras clave</strong>: Subsistencia, Adaptación, ecología cultural, Control demográfico, Amazonía</div>]]></description>
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         <pubDate>2020-11-06 02:09:26 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author>anitalav1971</author>
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         <description><![CDATA[
➢ Autor: Harner J Michael (1929-2018) 
➢ Título: Shuar: Pueblo de las Cascadas Sagradas. (traducción)
➢ Título original: The Jivaro: People of the Sacred Waterfalls (University of California Press 1972, publicado en NY)
	Número de edición 
➢ Lugar de la publicación: Quito, Ecuador
➢ Editor o Editorial: ‘’Mundo Shuar’’


En la obra se describe la cultura y sociedad de los Shuar, haciendo hincapié en aquellos factores principales que son los que regulan y explican la mayoría de las acciones, costumbres, relaciones, ideas. Algunos de estos factores son la amplia disposición geográfica que ocupan debido a la distribución de las casas tan separadas entre sí, la ausencia de cualquier organización política formal, el parentesco. el conflicto por las mujeres y las descendencias unilineales, la creencia en la enfermedad y muerte causada por la brujería, la importancia de la venganza y las hostilidades, la movilidad, los métodos de subsistencia y las implicaciones y los deberes de ser mujer o hombre. (p 104)
La organización social de este pueblo tiene como base una importante división sexual del trabajo. Los hombres, tienen como propósito proveer a su familia de seguridad, bienestar y alimento, siendo este brindado a través de la caza y la pesca, a la vez que, de los cultivos, actividad que comparten parcialmente con sus mujeres. Ellas también son las encargadas exclusivas de otras tareas, muchas veces limitadas al contexto doméstico y sus alrededores, como es la crianza de los hijos, la preparación de la comida y la chicha, la alfarería y el trabajo en el gallinero y la chanchera. A los hombres que son buenos para la caza y tienen reputación de guerreros, generalmente se les asigna un liderazgo informal bajo el término Kakaram. 
Como consecuencia de esta división, los hombres prefieren casarse con dos o hasta tres mujeres, quienes podrán brindarles una mano en las tareas ya mencionadas. Así, la poliginia es una práctica extremadamente frecuente dentro de los shuar, pudiendo ser esta sororal o con su hija política, dado el caso que un hombre se case con una madre viuda. Debido a esta intensa demanda de esposas, no son infrecuentes los casos de “robo de mujer”, en donde una mujer casada huye con su amante hacia un territorio lejano (de hecho, así explican los shuar su amplia extensión territorial).  
El grupo familiar shuar presenta un carácter bilateral, aunque el autor también argumenta una tendencia patrilineal. Sin embargo, a diferencia de otros grupos que hemos estudiado, esta tendencia no queda expresada en una residencia patrilocal. Por el contrario, en la organización social shuar es posible evidenciar un breve episodio de residencia matrilocal cuando, luego de casados, la hija y su marido vivirán en casa de los padres de la novia hasta el nacimiento de su primer hijo, tras el cual se mudarán a una casa cercana. Esta residencia temporal es evitable dado el caso de que el novio argumente su incomodidad, por ejemplo, si cuenta con una primera esposa y una prole que también deberían mudarse. 
Desde muy temprana edad, los niños son alentados al consumo de sustancias alucinógenas. Esto se debe a que los shuar consideran que la realidad en la que viven no es real y que la verdadera realidad es la que experimentan al utilizarlas. Estas toman parte en muy diversas costumbres de su cultura. Por la significación que posee en varios aspectos de la vida de los Shuar, se puede apreciar que realmente la mayoría de los sucesos se explican por medio de este mundo sobrenatural (asesinatos, enfermedad, curación, éxito en la subsistencia).
Para los Shuar existen 3 tipos de almas:
La primera y más importante es el Arutam Wakan, es un tipo de alma capaz de producir el arutam, que es un tipo particular de visión. Esta alma es de vital importancia para los varones adultos, ya que se cree que si uno la posee no puede ser asesinado (ni tampoco morir de enfermedad en caso de que se obtengan dos), es por esto que a los niños de edad cercana a los seis años se le es acompañado por un mayor en un viaje a una cascada sagrada de la comarca, donde permanecerán hasta 5 días en ayuno y realizando algunas acciones en orden de atraer al espíritu. 
La segunda alma es el Mesak, o espíritu vengativo, la cual es creada cuando es asesinada una persona que ha tenido un arutam. Este espíritu intentará vengar al asesino o a un hijo o esposa de él. De esta creencia del mesak es que surgen las cabezas reducidas (tsantsa), ya que esta se realiza luego de que fue llevado a cabo el asesinato en orden de que el mesak no pueda viajar lejos del cadáver y no se transforme en algún tipo de diablo capaz de vengarse.
La tercera y menos importante para los Shuar, ya que no les tiene ninguna relevancia en sus vidas, simplemente existe, es el alma verdadera, el nekaswakan. Esta nace al mismo tiempo que la persona y la poseen todos los shuar vivos, y está presente en los cuerpos de los individuos en forma de sangre.
El proceso de preparar la tsanta implica cierto número de etapas, comenzando por el despellejo de la víctima con la ayuda de un instrumento cortante. Los mismos tsánkram o cazadores de cabezas, colocan sobre la boca y cuello una cinta tejida sobre los hombros de la víctima para facilitar la rápida retirada. Posteriormente, la trasladan hacia una zona previamente preparada y equipada con utensilios de cocina, en donde cortan la cabeza separando la piel del cráneo y ofrendan este último al río. Para el secado de la piel, utilizan un bastón el cual es clavado en la tierra para que el trofeo se seque.
Esta preparación lleva alrededor de seis días dentro de la selva hasta llegar a la medida final, la cual tiene que aproximarse a la del puño de un hombre. Una vez obtenido el resultado esperado, el contingente de guerra regresa a la casa de un vecino del pueblo en donde tendrá lugar la primera celebración.
Una vez finalizada la primera fiesta de la tsanta, los cazadores regresan a sus casas para iniciar las preparaciones de las dos fiestas siguientes, las cuales se organizan de forma individual. La primera celebración es llamada sumak y tiene lugar no antes de un año para facilitar el desmonte de la huerta y la producción de yuca y cerdos.
Los parientes cercanos del jefe van por separado a la caza antes del comienzo de la celebración. Para su vuelta, utilizan un método para calcular los días de estadía (que varían entre 9 y 10 días) llamado “reloj-plátano” el cual consiste en guiarse por medio de la maduración de un plátano verde que es otorgado por el jefe. El mismo, es extraído de las preparaciones para la fiesta, y madurará cercana a la misma. 
Una vez celebradas las tres fiestas, las espinas de chonta y la cuerda de fibra de palmera se quitan de la boca de la tsanta y se sustituyen por cuerdas de algodón y se la adorna. Esta tsanta terminada es guardada como recuerdo y luego es sepultada junto con el cazador.
Los shuar utilizan la fiesta de la tsanta para ganar prestigio, amistades y obligaciones como guerrero y por último para presentarse como un jefe generoso ante sus huéspedes. 




➢ Año de publicación: 1978
➢ Realizado por: CAPPARELLI, Martina; GOENAGA, Giselle: IGLESIAS, Joaquín; LAVÍN, Rosa Ana; ZANZOT LESCANO; Lautaro.
➢Palabras clave: Kakaram, tsantsa, napink, mundo sobrenatural, sustancias alucinógenas.
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         <pubDate>2020-11-08 04:13:19 UTC</pubDate>
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         <title>       ➢Autora: Perruchon, Marie. ➢Título: Magia en camino-Chamanismo entre los Shuar de la Amazonia del Oeste.➢Número de edición: No. 5➢Lugar de publicación: Suecia, Gotemburgo: Instituto Iberoamericano. Universidad de Göteborg.➢Editor o Editorial: Anales. Nueva Época, en “Conocimiento, salud y derechos indígenas en la Amazonia”.➢Año de publicación al tomar nota de estos datos: 2002.     La autora analiza el chamanismo shuar como una característica distintiva de esta cultura. En su desarrollo, establece la existencia actual de dos tipos de chamanismo: uno “tradicional” y otro “moderno”. A lo largo del texto pone en cuestión los alcances de estos términos y sus diferencias, dichos términos se entrecruzan y no están del todo delimitados, a veces parecieran tener relación con procesos históricos pero  otras veces se desligan de ellos. Toma estudios anteriores como los de Harner y Chaumeil, que menciona en sus citas, y también trabaja con informantes, muchos de ellos, como ella misma aclara, son de su familia, ya que su esposo es shuar.   El objetivo de Perruchon es, a través del análisis del chamanismo, demostrar que el colonialismo ha producido un sincretismo religioso en el que tanto el chamanismo shuar como las prácticas católicas de los misioneros se han visto alterados. La autora llega a la afirmación de su hipótesis expresando “Lo que sí es seguro es que durante la dominación colonial, una ‘alianza sincrética’ entre el chamanismo amazónico y el catolicismo fue forjada en las misiones…” (Chaumeil, 1992:255:101 en Perruchon, 2002). Entendiendo que con la llegada del colonialismo, el chamanismo se fortalece y por eso el chamanismo actual es un producto de  la modernidad.  Considerando entonces al chamanismo como concepto principal, clave para la construcción de la vida e identidad de los Shuar, ya que influye en sus relaciones sociales, económicas y políticas. Se plantea la existencia de chamanes modernos y chamanes tradicionales. Sin embargo, la autora deja en claro que ninguno de los términos utilizados son absolutos o poseen una frontera marcada en la realidad sobre las formas en las que se practica el chamanismo, sino que son todas construcciones y deben verse como conceptos entrelazados. Es entonces que esta distinción no responde a datos históricos o categorizaciones teóricas propiamente dichas, sino que “chamanismo moderno” hace referencia a los que los shuar denominan como “no tradicional”: la utilización de técnicas mágicas o símbolos cristianos. Que son recibidas muchas veces con escepticismos pero suelen probarse “por si acaso”.    La magia es parte del curanderismo y la hechicería. Es vista como “de afuera”, “no-shuar”, algo “moderno”. Una diferencia con el chamanismo indígena se encuentra en los tabúes (que la magia no posee, sólo se necesitan libros), es decir que al recibir el poder/alma chamánico la persona se somete a ciertas prácticas alimenticias, sexuales o ambientales. Otra diferenciación se vincula  con el hecho de que los chamanes tradicionales practican sus tratamientos curativos por medio del trance con ayuda de la ayahuasca y/o el tabaco cuando el chamán moderno no, si no que recurre al alcohol. De todas formas la autora sostiene que es poco consistente separar en tipos de prácticas y especialistas espirituales, es mejor hablar de “pluralidad de chamanismos” (Holmberg, 1983 en Perruchon, 2002). Todas estas variantes serán incluidas por Perruchon como “modernas”.   Dicho proceso de incorporación de las prácticas espirituales provenientes de centros urbanos cercanos a las áreas selváticas o debido a contactos, consecuencia de la gran movilidad, da como resultado el sincretismo mencionado  anteriormente. En términos históricos los contactos intermitentes de misioneros y colonos con los shuar remiten a dos ocasiones: Primero los españoles en mitad del siglo XVI que se instalaron en territorio shuar pero fueron desplazados cincuenta años más tarde. Y a finales del siglo XX cuando los salesianos evangelizan a los shuar y extinguen gran parte de sus rituales.  Hoy los chamanismos conviven, tanto las técnicas tradicionales (chamanismo propiamente dicho) y las modernas (magia). Y también conviven diversas formas de ejercerlos, por ejemplo, existe una diferencia en la práctica entre el chamanismo local o escondido que trabaja con familiares, en un ambiente privado y el chamanismo público (especializados) que trabajaban en clínicas y centro urbanos.     La autora sostiene que existe un aumento en el número de chamanes y distingue cuatro razones principales entre las que se encuentra el refuerzo de la identidad shuar en respuesta a la colonización y la represión (que es menos visible ahora). Por otro lado este incremento puede ser entendido por el lado económico ya que, frente a una economía difícil (horticultores, cazadores, recolectores), los trabajos del chamán son bien retribuidos y con eso pueden también acumular riquezas.  Otra de las razones es que ha habido un aumento de las prácticas de venganza por medio de la violencia metafísica. Si bien la venganza siempre ha sido una práctica común, luego de la colonización la hechicería posee una amplia ventaja frente a la ley, ya que no es juzgada. Por último se indica que el aumento de chamanes llevaría a más acusaciones sobre estas actividades y, a su vez, estos son respondidos con el aumento de prácticas de la brujería para buscar venganza.   Hacia al final del texto se realiza una reflexión sobre los contactos de estos pueblos con los colonizadores y de dónde se encuentra el origen de los rituales chamánicos, ¿Son estas consecuencias de ritos católicos o es al revés? Lo único seguro es que hubo un fuerte sincretismo entre el chamanismo amazónico y el catolicismo. Y que el chamanismo moderno se renueva y renace constantemente.          Palabras clave: chamanismo, magia, tradición, modernidad, catolicismo, colonización. Trabajo elaborado por: José, Lola, Marina y Ro.            </title>
         <author></author>
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         <description><![CDATA[<div><br><br><br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2020-11-09 14:33:36 UTC</pubDate>
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         <author>micaelagomez295</author>
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         <description><![CDATA[<div>-<strong>Autor:</strong> Philippe Descola.</div><div>-<strong>Título:</strong> Las lanzas del crepúsculo: Relatos Jibaros, Alta Amazonia.</div><div>-<strong>Título original:</strong> <em>Les lances du crépuscule</em> </div><div>-<strong>Número de edición:</strong> Primera edición en español.</div><div>-<strong>Lugar de la publicación:</strong> Buenos Aires, Argentina.</div><div>-<strong>Editor o Editorial:</strong> Fondo de Cultura Económica.</div><div>-<strong>Año de publicación:</strong> 2005 (primera edición en francés, 1993).</div><div> </div><div>Descola realiza el trabajo de campo viviendo entre los achuar, en algunas casas de estos, en donde realiza la observación de su día a día. Se desplaza de casa en casa, algunas veces visitando parientes o conocidos de las personas de la casa anterior, llevando consigo mensajes grabados (con una grabadora que lleva siempre consigo), para asegurarse ser bien recibido en su siguiente parada. Para esto, viaja con algunos informantes achuar, en especial con un achuar quien ha quedado huérfano de muy pequeño y que, por lo tanto, no ha podido aprender su cultura del todo. En su viaje el autor busca comprender los motivos de los conflictos intertribales e intratribales, motivado por la característica práctica de la realización de las <em>tsantsas</em>.<br><br></div><div>Con respecto a los conflictos intertribales, obtiene información a partir del relato de un achuar llamado Kawarunch, quien posteriormente es asesinado en un conflicto por vendetta. Este narra su experiencia en las guerras llevadas a cabo contra otras tribus, mencionando un aspecto de interés para Descola: la captura de los achuar por parte de sus enemigos con el único fin de realizar las <em>tsantsas</em> o “cabezas reducidas”. Es aquí donde el autor indaga más acerca de esta cuestión, preguntando a su informante, si los achuar también realizaban las <em>tsantsas</em>, a lo que responden negativamente, adjudicando dicha práctica únicamente a los shuar, la cual es para los achuar una “repugnante forma de canibalismo” (Descola, 2005:267). Esta repugnancia hacia dicha práctica por parte de los achuar, es apreciada por el autor al enseñarles algunas laminas realizadas por los misioneros salesianos, en las que se explica detalladamente como realizar una <em>tsantsa</em>. Sin embargo, Descola menciona que en el pasado los achuar realizaban las <em>tsantsas</em>, ya que en los cantos de guerra se realizan referencias a las <em>tsantsas</em>, pero esta práctica fue desalentada y finalmente abandonada, por causas desconocidas. El autor hace énfasis en el ritual que sigue a la realización de la <em>tsantsa</em>, el cual permite comprender porque se realiza esta práctica tan característica de los jibaros. La <em>tsantsa</em> no es un trofeo o un amuleto, es una identidad a la cual se le puede asignar una nueva identidad, la que a su vez perdura a través de tiempo gracias al tratamiento que se le da, el cual tiene como efecto secundario la reducción. Es por eso que las cabezas seleccionadas para la <em>tsantsa</em> deben ser representativas no de un individuo, sino de una tribu jibara, para así asignarle su nueva identidad, pues la identidad para los jibaros reside en los atributos sociales de la persona. La <em>tsantsa</em> es sometida a una “despersonalización” en la que, se la priva de todos los sentidos y de la percepción de los fenómenos que la rodean, cosiendo todos sus orificios, y se la somete a un “aprendizaje de su nuevo espacio social” (Descola, 2005:270). La <em>tsantsa</em> se interpreta como un falso shuar, al poseer su nueva identidad, pero conservando aun su rostro original.<br><br></div><div>Con respecto a los conflictos intratribales, la causa principal es la vendetta (daño u ofensa), y es que durante su estadía, Descola se ve involucrado en una vendetta, por lo que intenta persuadir a uno de sus informantes achuar para que lo conduzca hacia la casa fortificada que se ha realizado para reunir y proteger a las familias involucradas y así poder observar cómo se desarrolla la vida durante dicho periodo. La vendetta es un enfrentamiento que lleva a dar muerte al otro, sin importar que vivan en el mismo sitio, hablen la misma lengua o sean parientes cercanos. “Los enfrentamientos están motivados por quejas específicas, a menudo por conflictos relativos a una mujer, entre sus consanguíneos y sus aliados, que redoblan o fortalecen acusaciones reciprocas de agresión chamanica” (Descola, 2005:271). Todos se ven involucrados en la vendetta, desde parientes hasta vecinos que vivan en la misma zona, y se solidarizan con el llamado “gran hombre”, el cual toma la iniciativa de agrupar a los involucrados para protegerlos dentro de una gran casa fortificada con empalizadas, “protegida por toda clase de dispositivos” (Descola, 2005:277). Este gran hombre es quien dirige y planifica, pues tiene el papel del “dueño de casa”, volviéndose la vendetta su asunto personal, aunque no sea directamente el involucrado, “con cada nueva perdida entre mis prójimos, muere una parte de mí que debo revivir mediante la venganza” (Descola, 2005:287). Debe impresionar con valor y su fuerza de alma, y no “apuntar directamente a su propia gloria, pues sus partisanos acabaran por abandonarlo uno por uno, cansados de la inseguridad perpetua en que los condena a vivir” (Descola, 2005:286).<br><br></div><div>Descola también destaca la diferencia entre la vendetta y la realización de las <em>tsantsas</em>, pues no están relacionados ya que, en las vendettas, los muertos no eran decapitados, incluso se menciona que era impropio que dichas cabezas (que podían ser de parientes) estén en el ritual de la <em>tsantsa</em>. Pero es a partir de estos conflictos (tsantsa/vedetta) que surge una enemistad, en la que comienza una reacción en cadena, pues un conflicto como, por ejemplo, un ataque shuar contra los achuar para tomar sus cabezas, llevara a un posterior ataque achuar para vengarse, generando una serie de ataques-contraataques que podrían prolongarse a lo largo del tiempo de manera indefinida.<br><br></div><div><strong>Palabras clave: Jibaros, achuar, conflicto, vendetta, tsantsa.<br></strong><br></div><div><strong>Bibliografía:<br></strong><br></div><div>-Descola, P. 2005 “Las lanzas del crepúsculo. Relatos jíbaros. Alta amazonía”. Fondo de Cultura Económica. Buenos Aires, Argentina. (Cap. XVII, pp. 264-273) y Cap. XVIII, pp.275-290)<br><br></div><div><strong>Integrantes:</strong></div><div>Cabrera Scianca, Nicolás.</div><div>Gomez, Micaela.</div><div>Gorráiz, Paz.</div><div>Reyna, Emma.</div><div>Zabala, Julián.</div>]]></description>
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         <pubDate>2020-11-09 19:21:29 UTC</pubDate>
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         <title>Rafael Karsten</title>
         <author>ampihnatiuk</author>
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         <description><![CDATA[<div><strong>Rafael Karsten</strong> fue un antropólogo  y filósofo finlandes centrado en el estudio de las religiones. Motivado por la crítica a la fe cristiana, este investigador, estudió las religiones “primitivas” y su origen, avocando por los derechos de los pueblos indígenas y la libertad religiosa. </div><div>Entre sus obras, en la presente ficha bibliográfica de síntesis, hemos trabajado con una de las más destacables: <strong>“La vida y la cultura de los Shuar”</strong>(2000). Esta etnografia fue realizada a partir de su trabajo de campo, realizado en Ecuador, en los años <strong>1916-1918 y 1928-1929.<br></strong>Para la elaboración de esta obra, Karsten realizó estudios etnográficos bajo la idea de que el “<strong>estudio intensivo de áreas limitadas</strong>” era el único método que permitía obtener resultados etnológicos de valor científico. De este modo el autor se instaló durante tres años, con la intención de convivir los Shuar y obtener información de primera mano sobre su cultura, mediante la observación participante y pasiva,  el estudio detallado de distintos eventos y costumbres -como las fiestas- que le permitieran comprender las ideas y el contexto que subyacen a rituales y prácticas tal como el emblemático corte de cabezas, el acercamiento a otras costumbres mediante relatos, la fotografía, el empleo de un diario de campo, entrevistas a informantes e incluso el uso de  acompañantes/intérpretes que conocieran el idioma, durante el principìo de su estadía, cuando no lo dominaba. Sin embargo, aunque afirmara que sus trabajos estaban enteramente fundados en sus propias investigaciones y observaciones personales, había realizado profundas investigaciones previas sobre los jíbaros y sobre su historia -tanto revisiones etnográficas, históricas como arqueológicas, principalmente acerca de la relación de los mismos con los  blancos, destacando la resistencia que estos mismos ejercían ante el al intento de los blancos por civilizarlos y evangelizarlos. De hecho, en sus estudios hizo referencia a lo escrito por otros viajeros y podríamos decir que realizó investigaciones etno-históricas.<br>Por otro lado, autores como Marie Perruchon, quien escribió la presentación de su obra “La vida y la cultura de los Shuar” en su edición de 1989, comentaba que sus habían estado principalmente basados en la información que le brindaban los informantes, tal como Harner, que indicó en su libro “Shuar. Pueblo de las cascadas sagradas” (1978) que Karsten dependía casi exclusivamente de los "macabeos”, habitantes mestizos del pueblo de Macas, que le brindaban información sobre los Shuar. <br><strong><br></strong>Al realizar sus investigaciones sobre el pueblo <strong>Shuar</strong>, Karsten calificó a los mismos como inteligentes, prudentes y conscientes, manifestando una mirada poco etnocéntrica dentro del contexto.  Sin duda, esta simpatía hacia ellos podría deberse, tomando en cuenta sus ideas, a la resistencia hacia la conversión cristiana que presentaban los jivaros. </div><div> Este pueblo, que habita hasta el dia de hoy parte de Ecuador y Perú, hasta el momento habían sido entendidos solo como guerreros salvajes. Las etnografías de la época, se centraban exclusivamente en los aspectos más exóticos como sus costumbres de caza y reducción de cabezas. Sin embargo, Karsten a lo largo del libro realiza una etnografía mucho más holística, mostrando su cultura material, su vida social, religión, arte, ciencias, mitos y lengua, además de la guerra. Así, nos demuestra su humanidad. Incluso, es el primer autor en interesarse en el rol de la mujer en la sociedad y el único que admite el amor romántico o fraternal que vivencian.</div><div>Al ser evolucionista, el autor no concibe la posibilidad de transformación indigena. Este debe permanecer inmutable, y de no ser así desaparecerá: “esta cultura indígena excepcionalmente interesante, pronto será asunto del pasado”. Por esta razón, hace especial énfasis en la capacidad de conservación de los jivaro como una cualidad y realiza un largo recorrido indicando los contactos con la sociedad moderna que, según él casi no había influido en su cultura. </div><div>Karsten<strong> justifica la elección de las temáticas</strong> tratadas en el libro expresando que desde la cultura material hasta la vida social, toda dimensión de la vida de los Shuar, estaba penetrada por ideas mágicas y religiosas. Por esta razón utiliza un enfoque más global de su cultura con el <strong>objetivo </strong>de aportar luces sobre su religión. </div><div>Este antropólogo, toma como <strong>fuentes </strong>varios estudios antecedentes sobre el tema. En principio, el Museo etnográfico de Suecia le proporcionó objetos de la colección de la cultura Jíbaro para su investigación. Como ejemplo de investigadores anteriores, el trabajo de V. Hassel (1905) fue considerado como el más importante de observación de primera mano. El trabajo hecho por Gonzalez Suárez (1878), un Arzobispo de Quito, también lo tuvo en cuenta. Karsten destaca que nunca visitó a los Jíbaros en su territorio, pero igualmente escribió un trabajo histórico con valiosa información relacionada con la trayectoria de estos indios y también describió las prácticas de cacería de cabezas hasta donde eran conocidas cuando él relató su obra. Vacas Galindo (1895) escribió una novela llamada “Nankijukima”, él era un monje dominicano que vivió por algunos años en vecindad con los Jívaros. Tuvo oportunidades de estudiar las costumbres de los nativos, por eso es que Karsten crítica al autor opinando que su escrito era carente como recurso etnográfico, y que además, tenía una visión acerca de la moralidad social y religión de los indígenas que estaba sesgada por los prejuicios teológicos que él poseía. </div><div><br></div><div>En el libro analizado, el autor <strong>organiza </strong>la información de una manera ordenada y jerarquizada por temas, explicando primero los aspectos más generales para entender los más específicos. Así divide el texto en: “viajes al oeste del Amazonas”, “cultura material”, “vida social”, “religión, arte y ciencia”, “mitos”, “la lengua jivara” y <strong>“las guerras y fiestas de la victoria”</strong>. En esta ficha analizaremos en mayor profundidad esta última sección:</div><div> Primero explica los medios de defensa de los jivaros, luego su modo de organización y jerarquización, para después pasar a explicar las causas de las guerras, cómo se llevan a cabo las venganzas y luchas, finalizando con la explicación de la cabeza trofeo o Tsantsa, y su preparación. Analiza, además su cultura material, en especial cómo construyen sus casas con gran cuidado, aun en tiempos de paz, preparándose para la defensa, demostrando que son guerreros profesionales. Sus hogares están hechos con paredes de fuertes piezas de chonta, siendo fortificada de una manera especial.</div><div>  Luego pasa a analizar a los jefes y las guerras. Explica cómo cada padre de familia es teóricamente un gobernante absoluto sobre todos los que habitan en su casa, y también cómo aún en tiempos de paz no hay un jefe común reconocido. Los jefes surgen en las guerras, pero luego que termina, aunque el este mantiene un gran prestigio, su jefatura termina. También comenta acerca de la creencia de los jivaros en la dignidad y las habilidades hereditarias.<br> Sobre la causa de las guerras, califica la actitud de los jivaros como colérica e impulsiva, lo cual frecuentemente originan entre ellos disputas y riñas que pueden degenerar en peleas sangrientas. Además, explica la venganza entre familias, normalmente desencadenada por una muerte. Los shuar, no creen en las muertes naturales, por lo que siempre le adjudican este suceso a un culpable, el cual la ha llevado a cabo mediante hechicería. Así, se considera justo que los familiares tomen venganza, matando al sospechoso.</div><div> En el caso de guerras entre tribus, los jivaros proceden de manera distinta, y atacan sin dejar ningún superviviente, ya que su creencia en la venganza los hace creer que estos podrían vengarse en un futuro. Estas guerras no se llevan a cabo por conquistas territoriales, solo por venganzas, ya que les tienen miedo a territorios desconocidos debido a sus creencias religiosas. </div><div>Cuando se ha obtenido una victoria sobre una tribu extranjera, se toman las cabezas de los enemigos. Y luego realizan una fiesta de la victoria. El autor hace hincapié en las prohibiciones y abstinencias a las que se somete un jíbaro luego de realizar una venganza o una guerra, tales como ayuno o abstinencia sexual. Luego explica la forma de preparación y reducción de las cabezas para tenerlas como trofeo y fuente de poder sobrenatural.</div><div><br></div><div>De esta manera, en su texto el autor demuestra que las relaciones entre los jíbaros giran en torno a las guerras y la venganza, ambas atravesadas por sus creencias, como lo había supuesto desde el inicio de su etnografía. Así la muerte es algo que se enseña desde pequeños y un elemento clave de su cuerpo de creencias.</div><div><br></div><div><strong>Bibliografía:</strong> </div><div>• Harner, M 1994. “Shuar. Pueblo de las cascadas sagradas”, ABYA YALA, Ecuador. (Introducción y Caps. 1 y 2)</div><div>• Karsten, R. 1989, “La vida y la cultura de los Shuar”, ABYA YALA, Ecuador. (Cuarta parte. Cap. I a V.)</div><div><br><strong>Palabras clave: </strong>venganza, guerras, religión, Amazonia, cultura Shuar. <br><br>Integrantes: <em>Ottaviani, Alegre, Gomez Ramos, Bernardez y Hnatiuk</em></div>]]></description>
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         <pubDate>2020-11-10 03:54:01 UTC</pubDate>
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         <title>Hola chicxs! Gracias por su aporte! Hicieron un muy buen trabajo, sin embargo, hubo algunas cosas centrales en el planteo de la autora que se les pasaron por alto. Se las señalamos para que las puedan tener en cuenta para las próximas instancias:El objetivo del texto no es tanto demostrar que el colonialismo produjo sincretismo religioso, sino analizar el rol actual del chamanismo y los motivos para el aumento del chamanismo. La cuestión del sincretismo aparece como parte de la discusión de las categorías de “chamanismo moderno” y “chamanismo tradicional”, necesarias para la descripción de las prácticas chamánicas contemporáneas, pero no es el objetivo principal del texto, sino algo transversal.Si bien lo mencionan hacia el final del texto, en el análisis de la autora tiene un lugar importante la vinculación entre las prácticas chamanicas y la resolución de conflictos al interior de la comunidad, en el que no profundizaron. Es importante retomar este análisis en relación al eje que recorre los textos de esta unidad que es la guerra y la vendetta entre los Jivaro. Teniendo en cuenta la importancia que históricamente tuvieron esas prácticas en este pueblo, y el hecho de que, a partir de la extensión de las regulaciones impuestas por los estados nacionales, la violencia física comenzó a estar prohibida por la ley, el chamanismo pasa a ser la única forma posible de dar continuidad a estas prácticas.Así, Perruchon propone pensar el chamanismo como un elemento central en la manera en la que surgen, se desarrollan y resuelven los conflictos dentro de la comunidad, en un periodo histórico específico y desde una perspectiva etnográfica particular (ella misma casada con un hombre shuar e iniciada como chamán).Les recomendamos entonces que vuelvan al texto pero teniendo en cuenta las discusiones sobre la centralidad de la guerra y la vendetta que se desarrollan en los restantes textos sobre este grupo.</title>
         <author>delmarmolmariana</author>
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         <description><![CDATA[]]></description>
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         <pubDate>2020-11-18 18:21:48 UTC</pubDate>
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         <title>Hola chicxs! gracias por su aporte! Hicieron un muy buen trabajo de síntesis del texto y presentación de la propuesta y de la contribución de la autora. Sobre la redacción del texto queremos remarcarles que siempre es conveniente hacer oraciones cortas. Sobre todo en la primera parte del texto armaron frases que son prácticamente un párrafo, donde se incluyen muchas ideas. Es recomendable para hacer más fácil la lectura y más inteligible el texto que las oraciones tengan una o a lo sumo dos ideas relacionadas. En relación al contenido, en el texto pueden identificarse tres partes: una presentación general de la propuesta de Meggers y de la ecología cultural, una caracterización del pueblo Jívaro centrada en algunas características sociales y especialmente en sus formas de vinculación con el ambiente y el raconto de varios ejemplos de cómo los diferentes grupos relevados por la autora se adaptan a un mismo ambiente. Este modo de presentación está muy bien porque es claro y recorre diferentes puntos a tener en cuenta, no obstante hay algunos datos claves que quedaron sin mencionar y nos gustaría resaltarles para que los tengan en cuenta para las próximas instancias de evaluación:-En la presentación que hacen del marco de la ecología cultural y del planteo de Meggers sería bueno que identifiquen explícitamente las hipótesis de la autora y  también los criterios por los cuales selecciona los grupos con los que trabaja-También sería importante hacer referencia al ambiente específico de la amazonía y a la distinción entre la varzea y la terra firme (mencionan el concepto de ambiente, pero no hay descripción del ambiente particular que habita el grupo)-Falta cierta articulación entre el marco teórico general y la descripción cultural específica. -Cuándo se menciona cómo los diferentes grupos tienen prácticas culturales diversas que resultan adaptativas no se hace referencia a las nociones de Propósito y Función y a la distinción que realiza la autora entre ambas. Es importante que puedan atender a esa diferencia. </title>
         <author>delmarmolmariana</author>
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         <pubDate>2020-11-18 18:24:49 UTC</pubDate>
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         <title>Hola Renata, Lucía, Diana, Amparo y Mateo! El texto es claro y ordenado. Hacen primero una presentación general de Karsten y de su trabajo, luego en particular del libro que les tocaba leer y por último se centran en los capítulos específicos. En este sentido resulta clara la valoración del aporte que hace este autor, como así también la caracterización y distinción entre guerra intertribal y venganza intratribal. Sin embargo, el texto queda un poco desbalanceado: se hace demasiado extensa la presentación general, y queda menos desarrollado el contenido específico de los capítulos seleccionados para su lectura. Señalamos algunas cuestiones que resultan poco claras: -¿A qué se refieren con la “crítica a la fe cristiana”? -no queda claro lo que plantean de la lectura que hace Perruchon de la crítica que le hace Harner a Karsten.  ¿Quieren plantear que Perruchon destaca el uso cuidadoso que hizo de los datos obtenidos a partir de informantes mestizos, mientras que Harner lo critica?-a qué se refieren con observación “pasiva”? -Ojo con el concepto de “guerrero profesional”. Karsten destaca la dedicación a la actividad bélica del grupo en su totalidad, pero no hay un grupo específico de personas que sean guerreros y que estén exentos por ello de otras tareas de subsistencia. Es decir que ser guerrero no es una profesión, sino una actividad de todo el grupo (particularmente de los hombres, por supuesto) -En esta frase: “Sin embargo, Karsten a lo largo del libro realiza una etnografía mucho más holística, mostrando su cultura material, su vida social, religión, arte, ciencias, mitos y lengua, además de la guerra. Así, nos demuestra su humanidad.” ¿A qué se refieren con “humanidad”? ¿se trata de la humanidad del autor o de la humanidad del grupo -en relación con el comienzo de la crítica hacia el etnocentrismo y el proceso de construcción de una etnografía más científica-? </title>
         <author>marianasaezsaez</author>
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         <pubDate>2020-11-18 19:01:04 UTC</pubDate>
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         <title>Hola Joaquin, Giselle, Lautaro, Martina y Ana! Les tocó leer un texto extenso, y que presenta la dificultad de hacer una síntesis breve, seleccionando y articulando la información. Lograron hacer un buen ejercicio de recorte, seleccionando información pertinente, buen trabajo. Queríamos señalarles, de todos modos, que recuerden que para que la información etnográfica cobre sentido, y no quede sólo en lo anecdótico, es necesario que el texto esté organizado y articulado en torno a un argumento central. Por eso es importante no presentarla de modo aislada, sino en vinculación con otros datos y con las interpretaciones ofrecidas por cada autor. Presten atención también, a ir articulando las ideas de los párrafos, para que no quede un punteo, sino un texto coherente en su globalidad.Y por último, un detalle para contextualizar mejor el texto: faltaría situarnos en tiempo y espacio: el tiempo, en relación al momento en que Harner realiza su trabajo; el espacio en relación al lugar donde habitan los Shuar y donde Harner trabajó.</title>
         <author>marianasaezsaez</author>
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         <pubDate>2020-11-18 19:02:57 UTC</pubDate>
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         <title>Hola Paz, Emma, Micaela, Julián y Nicolás! Hicieron un buen trabajo de síntesis de un texto complejo! Les señalamos algunas cuestiones y les dejamos algunas preguntas abiertas para seguir pensando y dialogando. Comienzan situando el trabajo de campo del autor entre los achuar, lo cual está muy bien para contextualizar el texto analizado, pero faltaría completar con algunos datos importantes para terminar de dar cuenta de ese contexto: ¿en qué momento realizó Descola su trabajo de campo? ¿quiénes son los Achuar ¿en qué zona viven? ¿son jívaros? ¿Qué relación hay entre los shuar y los achuar?Presentan claramente la distinción que realiza el autor entre la vendetta (conflicto o venganza intratribal y sin realización de tsantsa) y guerra (conflicto intertribal, con realización de tsantsa), como así también la interpretación que propone Descola de la tsntsa y sus rituales (una explicación que no es nada sencilla, buen trabajo!). ¿Pudieron observar el uso del concepto de “operador lógico” que Descola propone para analizar el valor de la tsantsa? ¿Lograron comprender a qué se refería con eso? Mencionan que está acompañado de un achuar que quedó huérfano y “no aprendió su cultura del todo”, ¿qué es lo significativo de esa situación (qué características le permiten actuar como nexo entre Descola y los achuar)? Por otro lado, ¿pudieron observar el concepto de “arutam”? Por otra parte, los textos de Karsten y de Harner (como señalan sus compañerxs en las  fichas correspondientes) dan cuenta de dos elementos importantes para la comprensión del lugar del conflicto en estos grupos. Por un lado, el hecho de que no creen en la muerte natural, sino que siempre hay para ello una causa humana. Por otro lado, la concepción de persona, que no está centrada en el individuo sino que implica una vinculación entre toda la tribu y que ustedes presentan en la cita que toman de Descola “con cada nueva perdida entre mis prójimos, muere una parte de mí”. Por último, ¿qué podrían decir del tipo de escritura de este texto? ¿Qué semejanzas y diferencias pueden encontrar con otros textos leídos? ¿Qué lugar tiene la primera persona del autor en el relato? </title>
         <author>marianasaezsaez</author>
         <link>https://padlet.com/mlaurapalermo/u5a7qqq95yam93yx/wish/938368372</link>
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         <pubDate>2020-11-18 19:04:00 UTC</pubDate>
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