<?xml version="1.0"?>
<rss version="2.0">
   <channel>
      <title>La escritura como arqueología del mundo privado by María Soledad Galván</title>
      <link>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj</link>
      <description>Les invito a escribir una breve “biografía escrituraria”, en la que recuperen escenas, momentos, objetos, gestos de su relación con la escritura en sus vidas. Piensen en estas preguntas para orientarse: ¿cómo es /fue mi relación con la palabra escrita?, ¿qué huellas, gestos, caminos hay en ella?, ¿quiénes me acompañaron en ese devenir?, ¿quiénes me escriben, para quién/quiénes escribo?, ¿cuánto de esas escrituras me dicen, me construyen? Cada intervención deberá tener una extensión de no menos de 200 palabras y acompañarse con dos o tres imágenes de esos papeles que los &quot;dicen&quot;</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2025-08-07 12:50:31 UTC</pubDate>
      <lastBuildDate>2025-09-30 00:45:30 UTC</lastBuildDate>
      <webMaster>hello@padlet.com</webMaster>
      <image>
         <url>https://padlet.net/icons/8.0/svg/270d.svg</url>
      </image>
      <item>
         <title></title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3542954748</link>
         <description><![CDATA[<p><strong>Biografía escritutaria: tinta invisible.</strong></p><p>No conservo papeles que confirmen mi historia. No hay cartas dobladas ni fotos que detengan el tiempo, solo dos o tres cajas de recuerdos elegidos, atesorados, perdidos, como vil estipendio que alguna que otra mudanza reclamó. Mi archivo está hecho de recuerdos que laten, de palabras que una vez estuvieron impresas y que dejaron su huella en mí. Mi vida es un cuaderno sin hojas, una tinta invisible que solo mi memoria puede leer, donde cada emoción, cada abrazo, cada silencio escrito a mano en mi corazón tiene el mismo valor que cualquier papel.</p><p><strong>Febrero de 1974</strong></p><p>Tenía apenas diez meses cuando mi hermano se fue a los cinco años. No guardo imágenes de sus juegos, pero siento su ausencia como un vacío luminoso que siempre me acompaña, una página en blanco que late en mi infancia. Mi mamá, atrapada en su dolor, no podía sostenerme; su pena se convirtió en sombra, y yo aprendí a existir en ella sin ser vista. Mi madrina y una vecina llenaban mis días de abrazos, canciones y palabras suaves, construyendo un refugio donde el amor podía florecer y donde aprendí que la ternura también se escribe en gestos cotidianos.</p><p><strong>Noviembre de 1982</strong></p><p>Llegó a este mundo mi hermana menor, mi sol, quien convirtió los rincones de la casa en calor, risas y secretos compartidos, mi compañera en la luz de la infancia que finalmente sentí mía. Con ella aprendí a reír sin miedo, a inventar juegos en los rincones más simples, a sentir la complicidad como una escritura silenciosa entre miradas, gestos y palabras que solo nosotras entendíamos. Su presencia fue un bálsamo y un ancla, un hilo dorado que me sostenía y que aún hoy ilumina mi memoria.</p><p><strong>Marzo de 1986</strong></p><p>La secundaria abrió sus puertas y mis cuadernos se transformaron en diarios de tintas de colores. Los llené de frases sobre amistad, amor y melancolía; de recortes de revistas y fotos de cantantes de rock con melenas que se agitaban al ritmo de guitarras eléctricas, soñando que Bon Jovi me cantaba solo a mí <em>“Never say goodbye” y </em>&nbsp;Madonna, una pionera, con ropa sugestiva y sus corpiños de cono, me enseñaba a desafiar las voces que decían lo que debía escuchar. Cada frase garabateada, cada nota arrancada de la radio, cada letra escrita en los márgenes de mis cuadernos era un acto de rebeldía y autodescubrimiento, un intento de forjar, de escribir mi propia voz y dejarla resonar en el mundo que comenzaba a explorar con curiosidad y asombro.</p><p><strong>Fines de 1988</strong></p><p>Por este tiempo mi primer amor, me enseñó la intensidad y la fragilidad del corazón. Del primer año hermoso surgió la sombra: violencia verbal, psicológica y física que dejó cicatrices profundas, invisibles a los ojos pero imborrables en el alma. Pero de ese dolor nació lo más luminoso: Estefi, un martes 13 de febrero, allá por 1990, mi primer amor genuino, otro hilo de vida, esta vez propio y nacido de mí, que me sostenía. Terminé la secundaria siendo madre adolescente, soportando burlas y miradas de juicio, pero celebré mi baile de egresados con ella en brazos y mis amigos a mi lado, escribiendo con coraje e ilusión mi propia historia, aprendiendo que incluso entre sombras puede florecer la luz más potente.</p><p><strong>Principios de 1991&nbsp;&nbsp;</strong></p><p>Conocí a Iván, compañero de vida y padre de mis hijas. Desde casi el primer año de vida de Estefi nos acompañamos mutuamente, vadeando fuertes tormentas, porque nunca fue un camino fácil. En 1993 llegó nuestra segunda hija Giuli, llenando la casa de risas, pasos apresurados y abrazos interminables. Juntas son la estrella que guía mi camino; cada risa, cada gesto compartido, cada pequeño momento cotidiano es un verso más en este libro invisible que es mi biografía. Aprendí que la vida se escribe también en la rutina, en los desayunos compartidos, en las manos entrelazadas, en las decisiones diarias que construyen un hogar lleno de amor, algo de caos y mucha resiliencia.</p><p><strong>Agosto de 1993</strong></p><p>Mi papá murió, pero su recuerdo permanece cerca, como tinta que nunca se borra, un trazo profundo que sigue dando forma a mis días. Un mes después, el 2 de septiembre, nos casamos: dos hijas, pocos años de historias y amor compartido, siempre a contracorriente, siempre escribiendo nuestra propia versión de la vida, entre aciertos y errores, aprendizajes, risas y lágrimas, dejando que cada capítulo se vaya escribiendo con el pulso del corazón y la ternura de nuestra familia.</p><p>&nbsp;<strong>Desde 1994 en adelante</strong></p><p>Entre 1994 y los años siguientes nacieron mis otras tres hijas: Marianita, Naty y Giane, cada una con su propia luz y personalidad, llenando la casa de risas, curiosidad y movimiento. Criarlas, mientras trabajaba muchas horas y mi marido estaba por trabajo días fuera de casa, no fue fácil. Cada día era un desafío que requería energía, paciencia y amor constante. Aprendí a organizarme, a escuchar, a acompañarlas y a enseñarles con el ejemplo, mostrando que la vida se construye con esfuerzo, respeto y alegría; a veces acerté otras me equivoqué. Pero hoy las miro... se convirtieron en mujeres bellas, trabajadoras, independientes, madres amorosas y comprometidas, hijas compinches, que día a día me van llenando de orgullo y ternura cada rincón del corazón. Su bondad, generosidad y alegría son el reflejo de todo lo que juntas hemos construido, y me enseñan a cada momento, que más allá de mis equivocaciones, maternar con amor y constancia deja huellas imborrables, que se escriben en la memoria y en la vida de quienes elegimos cuidar.</p><p>&nbsp;<strong>2025</strong></p><p>Hoy y a la distancia, miro hacia atrás con gratitud y aceptación. Sigo trabajando en la relación con mi mamá, disfruto de la calma con mi hermana del medio y de la complicidad con la menor. Mis seis nietos son mi alegría y mi motor; mis hijas, mi orgullo y mi primer amor. Estudio Lengua y Literatura, trabajo, comparto los domingos en torno a la mesa familiar, y cada gesto, cada risa, cada plato servido es un verso más en mi historia, una palabra escrita con amor en el libro invisible que nunca se cierra.</p><p>No necesito papeles: mis recuerdos son mi tinta, mis emociones mis palabras. Todo lo vivido, lo bueno y lo malo, ha escrito en mí la mujer que soy: libre, plena, feliz,&nbsp; consciente de que mi archivo está hecho de momentos que nadie puede robarme, de memorias que arden con luz propia y de frases invisibles que me construyen cada día, como si cada experiencia fuera un poema que todavía está en proceso de escribirse.</p>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-08-14 02:45:46 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3542954748</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3548087945</link>
         <description><![CDATA[<p>1997</p><p>Me llamo Camila Noel Andreani. Según mi acta de nacimiento nací el 29 de julio de 1997, a las 3:00 am, en Monte Buey, el también pueblo natal de mi mamá Verónica. La realidad es que vivo en Justiniano Posse, pueblo en el que viviré al menos hasta los 28 años, el futuro es incierto. Mi papá Omar también vive con nosotros. Por ahora, somos tres. En septiembre del mismo año me bautizan en la Parroquia de la Natividad de María Santísima. Sandra es mi madrina, quien también es mi única tía; por otro lado, Mariano, quien figura ser mi padrino, es el novio de Sandra y amigo de mi papá Omar. Cuatro años después Mariano desaparecerá de nuestras vidas, pero eso todavía no lo sabemos en esta instancia.</p><p><br/></p><p>1998</p><p>Mi mamá muy conmocionada con mi llegada, su primera y hasta ahora, única hija, hace personalizar un libro que registra: Camila sonrió por primera vez al mes. Camila dijo su primera palabra a los 8 meses. Camila sacó su primer diente a los 7 meses. Camila y Camila.</p><p>Por otro lado, Omar tenía dos hijas de un primer matrimonio: Luciana, de 15 años y Lucrecia, de 10. Camila no tiene noción de nada y calculamos, era feliz.</p><p>&nbsp;</p><p>2005</p><p>Tengo 7 años. Es un sábado hiper caluroso de febrero en este lado del ecuador. Mi mamá está embarazada de 9 meses y a las 20:40 recibimos la noticia: Nació Martina. Martina nació un 26 de febrero y pesó 2.600kg. Los comentarios dicen que parece una laucha, por lo chiquita, pero que es una bebé muy bonita y que deja dormir de noche. Ahora somos cuatro, o al menos esa era mi percepción hasta el momento.</p><p>&nbsp;</p><p>2006</p><p>Mi tía y madrina Sandra no tiene hijos. Vive con su mamá, mi abuela, Esther en monte buey. Para ellas fui su única sobrina y nieta hasta los siete años que llegó Martina, después fuimos dos. Ellas son las personas por las que, yo, Camila, con cinco años me subo a un colectivo solita para poder ir a verlas y pasar unos días con ellas, siempre quedo puedo, por supuesto. Aún no encontré sensación similar a la de pasar unos días en su casa siendo la persona más mimada del mundo, me atrevería a decir. Esther es enfermera y tiene horarios rotativos. Sandra es peluquera y también trabaja en una óptica del pueblo, por ende, ciertas mañanas en donde yo dormía en su casa y me quedaba sola, ellas se encargaban de dejarme todo listo y acomodado para que sentirme cómoda.</p><p>&nbsp;</p><p>2010-2015</p><p>Camila transcurre la pre adolescencia y la adolescencia. Hace todo el secundario en un colegio llamado Instituto Virgen Niña, en Justiniano Posse. Con todos los vaivenes de la edad, nunca dejó de visitar a Sandra y a Esther. Para ese entonces, Camila hacía uso excesivo del cariño de Sandra y de su profesión de peluquera, disfrutaba mucho pasar horas con tinturas en la cabeza y comer helado en el mientras tanto. Camila ama el helado. Sandra le compra helado.</p><p>&nbsp;</p><p>2020</p><p>El 20 de marzo de 2020 se da la primera y tan polémica cuarentena por covid-19, aunque eso no lo sabemos todavía. Camila vive en Córdoba y vuelve para encerrarse en su casa con Omar, Verónica y Martina. Transcurren los días, las clases virtuales, los ejercicios en casa.</p><p>El 29 de julio de 2020 cumplo 23 años. Hay gente que no cumple con las reglas del covid-19. Hay gente que no se queda dentro de casa 24/7. Hay gente que sale al supermercado los días martes porque su dni es par y hay gente que sale los jueves porque su dni es impar.</p><p>Sandra no rompió las reglas. No pudo venir a saludarme, pero no dejó de enviarme un WhatsApp previo a su llamada telefónica de todos los años. “Disfrutalo mucho como se pueda” me escribe. Lo que ni Camila ni Sandra saben, es que será el último saludo de cumpleaños que Camila recibiría por parte de su tía.</p><p>&nbsp;</p><p>2021</p><p>El 3 de abril de 2021 fue la última vez que vi a Sandra. Era el día previo al domingo de pascuas y ella se había ganado el huevo de pascuas que sorteaba un club del pueblo. Nos dio a Martina y a mi nuestro huevo de chocolate y nos despedimos, como siempre, hasta el sábado próximo. El sábado próximo Camila iba a viajar a monte buey para que su tía le realice la chapa y pintura del momento. Tuvimos que suspenderlo porque mi peluquera personal no se sentía bien y tenía una leve intuición de que tenía covid.</p><p>Sandra empeoró y nunca se recuperó. Sandra murió el 29 de abril de 2021. Una parte de Camila también murió el 29 de abril de 2021.</p>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-08-19 21:44:06 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3548087945</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3548112642</link>
         <description><![CDATA[]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/4241597665/b30acd67596c5dc1201e557113ed37a2/IMG_9378.jpeg" />
         <pubDate>2025-08-19 22:36:25 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3548112642</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3548112909</link>
         <description><![CDATA[]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/4241597665/d45ccb0fff68952bbfbb287628fe0e96/IMG_9380.jpeg" />
         <pubDate>2025-08-19 22:37:06 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3548112909</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3548113296</link>
         <description><![CDATA[]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/4241597665/77e365cf9a6a8731d314e0c779046517/IMG_9386.jpeg" />
         <pubDate>2025-08-19 22:38:01 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3548113296</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3548113529</link>
         <description><![CDATA[]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/4241597665/caa5aa26243848d4d18411129a13b13f/734C9854_4B91_4728_98EB_2E035BC8C426.jpeg" />
         <pubDate>2025-08-19 22:38:42 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3548113529</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>marianoborreda</author>
         <link>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3610170367</link>
         <description><![CDATA[<p><strong>El cofre de la vida</strong></p><p><strong>1964</strong></p><p>Juana y Lucho se conocieron en un baile, él la conquistó, ella se enamoró... los registros de aquella noche mágica perpetuaron en el corazón de quienes la vivieron como tal... en los años siguientes llegarían a sus vidas Rubén y Luisito... los hijos mayores.</p><p><br/></p><p><strong>1966</strong></p><p>Justo el mismo día en que bautizaban a su segundo hijo, la propuesta del sacerdote no tardó en llegar: el 8 de enero se leía que aquellos tortolitos, ahora padres, habrían de plasmar en su entraña enamoradiza, el deseo de consagrarse con Dios y con ellos mismos. Era una boda tímida, personal que se mezclaría con la gracia bautismal de Luisito. </p><p><br/></p><p><strong>1973 - 1978</strong></p><p>Llegarían a la vida de Juana y Lucho dos hijos más, Gustavo y César... con quienes sellarían la fábrica del amor y del sacrificio.</p><p><br/></p><p><strong>1980</strong></p><p>La tragedia golpea la puerta de aquella familia hasta entonces feliz... un angelito parte de este mundo, su cuarto hijo: César.</p><p><br/></p><p><strong>1981</strong></p><p>En el verano de aquel año, después del duro golpe recibido tomaron la decisión de llenar un espacio vacío, roto... concibieron a su quinto hijo: Mariano.</p><p>Aquel niño llegó a sus vidas el 15 de diciembre, su madre guardó el primer tesoro escritutario en el cofre de la vida de Mariano: el diario de la época con la información de los nacimientos del registro civil.</p><p><br/></p><p><strong>1982</strong></p><p>En febrero de aquel año, según el párroco de turno, bautizaron al niño consagrándolo al Divino.</p><p><br/></p><p><strong>1985 - 2014</strong></p><p>Otra vez la tragedia separaría dos corazones impolutos... Lucho fallece y Juana debe recoger los guantes de la familia, instinto quizás forzado pero lleno de amor de convertirse en madre y padre a la vez. </p><p>Mariano, el menor de la familia, lo espera sentado en su pequeña silla de madera construída por su ángel que ahora lo estaría cuidando desde el cielo. Juana llora en silencio. </p><p><br/></p><p>En los siguientes treinta años, nada sería fácil. Mariano pasaría su infancia en un hospital pero rescataría sus mejores momentos en la escuela primaria. Tiempo después, ya adolescente, la secundaria se transformaría en su segundo hogar... hasta convertirse en un hombre que intentaría ser una mejor persona para que su madre sienta orgullo.</p><p><br/></p><p><strong>2014 - 2015</strong></p><p>Bajo un contexto de inundaciones que azotan la ciudad, dos partidas conmueven a la familia de Mariano, la de su hermano Rubén, el mayor, en 2014 y, como si el destino fuera un táximetro que se cobra el precio según la distancia, al año siguiente se despide Juana, la matriarca, dejando una marea de lágrimas y nostalgias en sus hijos.</p><p><br/></p><p><strong>2016</strong></p><p>Mariano decide realizar un viaje a San José en Entre Ríos, dicho evento simbolizaría un escape de su mísera rutina y de su tristeza oculta que llevaba la nostalgia de extrañar a su madre y a su hermano.</p><p>Dicho viaje lo llevaría a visitar a su mejor amigo y a la familia de éste, dado que se habían mudado de Bell Ville hacía algunos años... también el hecho de que fuera fan de la cantante Soledad Pastorutti y que ese mismo día coincidieran con la presentación de ella en el pueblo de su amigo.</p><p><br/></p><p><strong>2020</strong></p><p>Se anotó en el profesorado de Lengua y Literatura para poder cursar por enésima vez, como una cuenta pendiente, después de muchos años de llegar hasta la cima y caer en picada por diferentes circunstancias... pero ese año la pandemia del COVID 19 truncó una vez más sus sueños, los anhelos de llegar a su objetivo.</p><p><br/></p><p><strong>2021</strong></p><p>Tras un nuevo año y con un pequeño gran empujón, nace una nueva esperanza de, al fin, cimentar el mañana que siempre deseó: estudiar, egresar y aportar su granito de arena en la educación y en aquellos niños y niñas que, al igual que él, también intentan construir su futuro... Todo ese sueño registrado en un formulario de inscripción y guardado junto a otros tesoros en el cofre de su vida.</p>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2025-09-30 00:06:50 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3610170367</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>marianoborreda</author>
         <link>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3610181635</link>
         <description><![CDATA[<p>El cofre de la vida de Mariano: tesoro 1</p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/1048727408/506b455a2fccc9f2ef08772606c4aed4/IMG_20250929_170909_963_EDIT.jpg" />
         <pubDate>2025-09-30 00:14:25 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3610181635</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>marianoborreda</author>
         <link>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3610183148</link>
         <description><![CDATA[<p>El cofre de la vida de Mariano: tesoro 2</p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/1048727408/6fc2ae72ef59f0792f05395063408d2d/IMG_20250929_171927_743.jpg" />
         <pubDate>2025-09-30 00:15:23 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3610183148</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>marianoborreda</author>
         <link>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3610219755</link>
         <description><![CDATA[<p>El cofre de la vida de Mariano: tesoro 3</p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/1048727408/cc72932bc9b2853a26255ca5e77452df/FotoJet.jpg" />
         <pubDate>2025-09-30 00:36:22 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3610219755</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>marianoborreda</author>
         <link>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3610225600</link>
         <description><![CDATA[<p>El cofre de la vida de Mariano: tesoro 4</p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/1048727408/9ff7647c6094c62b605aa89a3c7bb468/20160919_213744.jpg" />
         <pubDate>2025-09-30 00:39:46 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3610225600</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>marianoborreda</author>
         <link>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3610229500</link>
         <description><![CDATA[<p>El cofre de la vida de Mariano: tesoro 5</p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/1048727408/f9dfbec12d587813d979ed5e1c62c3fa/IMG_20151010_WA0000.jpg" />
         <pubDate>2025-09-30 00:41:54 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3610229500</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>marianoborreda</author>
         <link>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3610232071</link>
         <description><![CDATA[<p>El cofre de la vida de Mariano: tesoro 6</p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/1048727408/9d76888081fd0e007018c5a41af44456/IMG_20250318_201931_918.jpg" />
         <pubDate>2025-09-30 00:43:31 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3610232071</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>marianoborreda</author>
         <link>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3610235614</link>
         <description><![CDATA[<p>El cofre de la vida de Mariano: tesoro 7... los sueños</p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/1048727408/aeac8c19311c11666c94763003804ddb/IMG_20231005_193150840.jpg" />
         <pubDate>2025-09-30 00:45:29 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/soledadgalvan1/t6mcvu9inzrs5iqj/wish/3610235614</guid>
      </item>
   </channel>
</rss>
