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      <title>Historias de baile by Eric Madrigal Venegas</title>
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      <description>Patrimonio Cultural Inmaterial</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2021-11-03 04:16:08 UTC</pubDate>
      <lastBuildDate>2024-06-26 00:57:32 UTC</lastBuildDate>
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         <title>Eric Madrigal</title>
         <author>ericmadrigal1</author>
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         <description><![CDATA[<p>El salón está limpio y hermoso.  El Dj se esmera por poner la mejor música posible para el agrado de la gente.  Suenan las cumbias, los boleros y otros ritmos latinoamericanos.  ¿Qué falta?...la gente, con sus nombres y apellidos, con sus historias de vida.  Llenemos colectivamente el salón con sus relatos, videos, audios e imágenes.</p>]]></description>
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         <pubDate>2024-06-16 14:19:18 UTC</pubDate>
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         <title>Ramiro Barrantes Mesén (1945- )</title>
         <author></author>
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         <description><![CDATA[<p>A los 16 años inició su vida en el baile en un lugar conocido como El Prado, en San Isidro de El General. Lo que empezó como una salida a las piscinas de este complejo lo acercó al salón, que por las tardes iniciaba el encuentro de personas apasionadas por el baile. Así, su interés fue cambiando de la natación hacia la pista. De forma natural, a su parecer, fue bailando, no había forma que esto lo aprendiera en la casa de sus abuelos don Joaquín y doña Angélica, sobre todo porque esta última era una mujer religiosa y apegada a las costumbres católicas que menospreciaban las prácticas del baile de salón, las cuales consideraban lugar para personas que no tenían oficio, que vivían en libertinaje, que se sumían a los excesos o que dedicaban sus horas a la fiel oración.</p><p>Pero muchas cosas no podían ser como las imaginaban quienes no lo habían visto. El salón congregaba a colegiales, empresarios, maestras de escuelas o colegios, a trabajadores de distintas ramas y, quizás, a otras personas que sí tenían toda clase de intereses mundano; pero la convocatoria era para bailar, sin pretextos. Una devoción que, si se mira de cerca, podría ser tan divina como la religión misma de quienes les señalaban.</p><p>Y pese a la censura, su interés empezó patrocinado por el abuelo Joaquín, que de forma sola y espontánea ponía sus pies a bailar cuando tenía oportunidad de estar cerca de alguna musiquilla alegre. Luego, cuando fue ganando experiencia, sus amigos y hasta el mismo administrador de El Prado, le pagaban la entrada al salón.</p><p>En San Isidro hubo otros salones, pero no todos gozaban de la reputación de El Prado, donde llegaban no sólo las personas de familias algo más acomodadas sino las que se consideraban bailarines insignes, esas a quienes se les pedía bailar.</p><p>Aprendió con las mujeres mayores que llegaban al salón, que le daban su chance y que entendieron pronto su potencial. Ya luego, él podría elegir con quién bailar, armar su grupo de amigas y amigos para lanzarse a pista. Privilegios que se ganaban por la destreza. Quien no contaba con buena fama para el baile, posiblemente no repetirían prueba con aquellas que ya gozaban de su prestigio. Y pese a esta buena fama, que le dejó bailar con las mejores que llegaban a El Prado, tampoco resultaban en garantía para integrarse a otros círculos más aventajados, de más experiencia, como lo fuera el de la bailarina más famosa en ese momento, Grace Venegas.</p><p>Pero sí tuvo su compañera de baile, renombrada también, con quien compartió la pista muchas veces, Yamileth Ruiz. </p><p>Poco después, a los 17 años, viajó a San José a estudiar y vivió en pensiones ubicadas en el centro. Esto le permitió conocer muchos otros salones más, aprender y madurar en el baile. Regresaba a San Isidro en vacaciones a mostrar sus nuevas pericias, a posicionarse más entre los bailarines. Su vida lo llevó por muchos caminos, se consolidó profesionalmente, vivió la academia con la misma pasión que el baile. Vivía en contubernio con estos amores. En la misma universidad participó de los bailes, los movimientos de su juventud lo acompañaron siempre y su fama de bailarín, ahora se trasladaba a otros espacios.</p><p>Bailó muchos sones y melodías, pero su preferencia, lo que le continúa contoneando las caderas es el bolero, arrastrado o marcado. Así me lo encontré en su descanso, escuchando Sinfonola, llevando el ritmo con sus brazos, enlazando sus recuerdos con el movimiento de la música.</p><p><br></p><p>Texto basado en la entrevista realizada en abril de 2024. Celia Barrantes Jiménez.</p>]]></description>
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         <pubDate>2024-06-24 23:16:14 UTC</pubDate>
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         <title>Gabriela Araya (1992-)</title>
         <author></author>
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         <description><![CDATA[<p>Gabriela Araya comenzó a bailar desde muy pequeña ya que su papá y su mamá visitaban los salones de baile casi que todos los fines de semana, ellos son considerados bailarines "de la vieja escuela" y en la actualidad, si bien ya no visitan los salones de baile porque ya no viven en San José, es común verlos bailar en las fiestas familiares o actividades cantonales realizadas en Guápiles. </p><p>Ella comenta que sus papás le enseñaron a bailar varios ritmos latinos tanto a ella como a su hermano y como recuerdo memorable fue que una vez ganaron un concurso de baile en el programa "A Todo Dar" en la categoría infantil. La sensación que Gabriela siente al bailar swing le llena de felicidad y nostalgia porque recuerda primeramente que sus papás fueron los que la iniciaron en esto del baile al verlos bailar, primeramente y después las clases que tuvo para poder ganar el concurso junto con su hermano. </p><p>El baile a Gabriela le aporta alegría, no solo por el sonido de la música que dice que le encanta, sino que además lo toma como un ejercicio; ella comenta que trata de enseñarle a sus hijos pequeños la continuación familiar de seguir bailando swing criollo para que no se pierda, porque siente que este baile se está perdiendo o está siendo reemplazado por otros ritmos nuevos en los salones de baile y que pocas personas saben bailar tanto bolero como el swing criollo. </p><p><br></p><p>entrevista realizada a Gabriela Araya Durán, el día 28 de mayo del 2024.</p>]]></description>
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         <pubDate>2024-06-25 21:14:36 UTC</pubDate>
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         <title>Freddy &quot;el guapo&quot;</title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/ericmadrigal1/qicqvnlr3btvhoo3/wish/3038006165</link>
         <description><![CDATA[<p>Don Freddy, quien suele presentarse como "Freddy, pero Freddy el guapo" reside en Pocora de Guácimo, en la provincia de Limón, es un apasionado del baile desde que tiene memoria, sin embargo empezó a visitar los salones de baile hace 15 años, siendo "el antiguo comalito", "búfalo" y "los gavilanes" los lugares que mas frecuentaba, mismos en los que según menciona, se animó a bailar solo y así empezó a aprender.</p><p><br></p><p>El baile le ha hecho recorrer la provincia de salón en salón, de fiesta en fiesta, acumulando experiencias, a punto tal que fue en un baile que conoció a su amor desde entonces "la china" de la que se hace acompañar en cada salida nocturna a estos lugares. Don Freddy también nos cuenta que no todo es color rosa en el proceso de amar el baile, ya que se ha caído dos veces dándolo todo en la pista, curiosamente, ambos incidentes en la misma, el salón "los pinos", además ha tenido que ver disturbios con distintos grados de violencia, resaltando la anécdota de que el mismo día que conoció a "la china" se armó una balacera en ese salón.</p><p><br></p><p>Las preferencias musicales de "Freddy el guapo" tienden a la salsa, el merengue, la cumbia y por supuesto, el swing criollo, géneros con los que junto a "la china" se olvida de todos sus problemas desde el momento en que llega, él mismo menciona: "desde que llegamos a un baile, cero estrés de todo, todo todo se nos olvida, hasta que tenemos que comer(...) es el único ejercicio, el único vicio que tenemos legalmente, y nos encanta, nos fascina"</p><p><br></p><p>Este fiebre del baile nos ofrece como reflexión final que, existe una relación entre la situación económica del país y la disminución de las visitas a los salones de baile, ya que menciona notar una tendencia a la baja y lo atribuye a esto, sin embargo él enfatiza en la necesidad de al menos de vez en cuando, salir y mantener viva la costumbre y la práctica.</p><p><br></p><p>Entrevista realizada a Freddy "el guapo", el día miércoles 29 de mayo del 2024 por Noam Elizondo</p>]]></description>
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         <pubDate>2024-06-26 00:57:32 UTC</pubDate>
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