<?xml version="1.0"?>
<rss version="2.0">
   <channel>
      <title>Padlet Clase 5 Problem. Socioant. en Educación. RELATOS by sandralario1</title>
      <link>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9</link>
      <description>Aquí compartimos los relatos pandémicos tematizando desde las narraciones la cuestión de las desigualdades en la escuela. Cualquier parecido con la realidad es pura realidad.</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2021-08-14 02:13:41 UTC</pubDate>
      <lastBuildDate>2021-11-06 05:42:05 UTC</lastBuildDate>
      <webMaster>hello@padlet.com</webMaster>
      <image>
         <url></url>
      </image>
      <item>
         <title>“Lucia y su nueva vida...”      Lucia era una nena de 6 años como cualquier otra y se dirigía a un nuevo lugar para ella que le cambiaría la vida, la escuela primaria. Con mucho miedo e incertidumbre pero llena de ansias y entusiasmo caminaba de la mano de su madre que se sentía orgullosa de ver a su niña tan grande, al llegar a la escuela y ver todo nuevo se asustó un poco pero luego al encontrarse con otros nenes se sintió mejor. Todo marchaba normal, hasta que un día en los noticieros comenzaron a nombrar a un “bichito” chiquitito que no podíamos ver llamado Covid-19 que enfermaba a las personas y hasta las podía matar, a causa de eso las escuelas, los negocios, los aeropuertos y los espacios públicos debieron cerrar, todos debían permanecer en casa, desinfectarse las manos con alcohol, mantener la distancia y usar barbijo. En efecto muchas personas que se dedicaban a trabajos físicos quedaron desempleados, el papá de Lucia fue uno ya que se dedicaba a la guía de caza de torcazas y trabajaba con extranjeros y eso trajo mucha desesperación y angustia, ya que las cuentas iban a ser más difíciles de pagar, y la comida iba a ser justa.  Sin más remedio debieron buscar otras formas de llevar el sustento a casa. Siempre cuidándose de ese virus mortal que acechaba, la familia de Lucia eligió un nuevo rumbo y un nuevo rubro totalmente distinto al que tenía su papa para poder sobrevivir, comenzó a vender pan y bizcochos en la casa de su bisabuela que quedaba en un pueblito muy chiquito, y así lograron hacer esa situación más llevadera. Las clases se suspendieron por unos días, hasta que las autoridades acordaron la continuidad de las clases de forma virtual, esa palabra que para muchos era incierta ya que no tenían acceso a ella, para otros era totalmente normal. Afortunadamente la familia de Lucia contaba con elementos tecnológicos, más específicamente con teléfonos celulares, los cuales le permitieron a Lucia permanecer en contacto con su maestra, sus compañeros y su educación. De lunes a viernes, excepto los fines de semana y feriados, la seño enviaba una foto con las actividades que lo niños debían realizar y estos al finalizar el día debían entregar una evidencia con las actividades realizadas. Los días Lunes eran los más esperados por Lucia ya que hacia video llamada con la seño y algunos compañeritos. En ocasiones cuando las actividades consistían en algo específico del pueblo la seño le enviaba a Lucia una actividad diferente para que pudiera realizar desde su nuevo hogar. A pesar de todo lo malo que estaba pasando en el mundo, la escuela jamás desamparo a Lucia que lejos de su habitual escuela concurrió todos los días a clases y pudo de una forma afortunada estar en contacto con el ámbito escolar.</title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1685900826</link>
         <description><![CDATA[<div>Alvarez, Lucrecia Agustina y Brochero, Marcia.</div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2021-08-19 12:03:12 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1685900826</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Educar en época de pandemia, voz de los docentes y alumnos “Apenas comenzó el confinamiento, el primer desafío fue empezar a pensar de que manera la escuela iba a llegar a la casa de cada alumno, lo primero que se hizo fue  realizar un recorte del diseño curricular, en donde se tomó en cuenta solo los contenidos prioritarios, luego intentamos localizar a cada familia y pedirles un número de teléfono, con el cuál creamos un grupo de WhatsApp, al principio fue todo inestable, ya que no sabíamos con qué nos podríamos enfrentar después, y la incertidumbre predominó por que la cuarentena comenzó siendo solo 15 días hasta llegar a casi 2 años, entonces ante esta situación nos vimos obligados a utilizar las herramientas y estrategias que teníamos a disposición, pensando siempre en que la educación y el aprendizaje ocurriera, pero lamentablemente no sucedió así y nos enfrentamos a la escasez de dispositivos o de conexión a una red de Wifi o internet móvil, era difícil que se conectaran, por ejemplo; me tocaron algunos casos en donde el único móvil era de la  persona que salía a trabajar, entonces pensamos una manera en donde los niños pudiesen acceder a la clase sin necesidad de conectarse, buscamos muchas alternativas, de las cuales elegimos elaborar un cuadernillo semanal entregado por la escuela y retirado por los padres en la misma  ”.Para los estudiantes también fue un cambio brutal, todo lo sucedido era novedoso e intrigante, uno de ellos me cuenta: “me cambio el horario  al despertarme, me levanto 1 hora más tarde quizás, después de desayunar o mientras lo hago revisamos con mi mamá los correos electrónicos y los mensajes del grupo con alguna novedad, al terminar de desayunar mi mamá me dice que haga las tareas, a veces sólo y a veces ella me ayuda (cuando no está barriendo), y en eso llega gente a mi casa o mis amigos me invitan a jugar a la pelota y mi mamá me deja salir, después ella completa las tareas si no llego a entregarlas, las tareas y lecturas son muchas, mas que cuando íbamos a la escuela y estoy cansado, tengo 7 años,  trato de hacer mis tareas, pero me agoto, necesito jugar, realizar tareas de mi interés y no de esa forma, la relación con mi seño no existe más y la extraño, espero volver pronto a la escuela para poder practicar con ella y hacer mis tareas y que ella me enseñe, todos extrañamos ir a la escuela, jugar, pintar y abrazarnos, soy un niño”</title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1685906447</link>
         <description><![CDATA[<div><br>&nbsp;<strong>Peralta Flavia, Micaela.</strong></div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2021-08-19 12:09:58 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1685906447</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Mi nombre es Martina Figueroa y estoy en el secundario, cursando cuarto año. Debido  a que por la pandemia nos dividen en burbujas, me está costando demasiado adaptarme a esta virtualidad  ya que no cuento con internet en mi casa, y la  semana que me toca ir al Cole tengo qué reintegrarme  de vuelta con los temas que vieron por meet  en los cuales no pude asistir. Lo  bueno es que mis profesores tienen en cuenta mi situación así como la de otros compañeros y graban las clases. Los viernes me voy a la casa de mi hermana que cuenta con internet y veo las grabaciones de las llamadas en las cuales no pude estar, y busco las tareas e información que necesito para tener todo hecho y estar al día.A pesar de que ya pasó tiempo de esta modalidad no consigo acostumbrarme a no poder pasear por el patio, ir al kiosco, interactuar con mis compañeros, a algunos ni siquiera les veo las caras hace bastante ya que en las videollamadas no muchos  prenden sus cámaras. A veces me siento mal por los profes, ya  que no se interactúa mucho en las clases virtuales,  pensar que ellos arman un tema para dar y piensan en cuáles serán las palabras adecuadas para que lo logremos entender, a veces hasta preparan un Powerpoint para acompañar toda su explicación y nosotros ahí…en otra.En La semana que me toca ir al Cole se puede notar que algunos se volvieron muy solitarios pienso que debe ser porque el pasar toda una semana sin ver a nadie mas que a tu familia, te olvidas de cómo interactuar con el otro, de como hacer amigos, de interesarse por el otro, pero hay otros que se los ve entusiasmados, si bien no nos podemos abrazar ni besar se nota en las caras, en las risas, en los momentos que tanto extrañamos pasar y con las ansias de poder volvernos a encontrar todos juntos, sin burbujas sin barbijo, sin pandemia. </title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1686314113</link>
         <description><![CDATA[<div>Bracamonte Florencia&nbsp;<br>Gauna Pachtman Priscila&nbsp;<br>Malano Victoria<br><br><br><br></div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2021-08-19 16:14:44 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1686314113</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1686732404</link>
         <description><![CDATA[<div>Mi nombre es Mia Toloza tengo 6 años, cuando comenzo el año tenia muchas ganas de ir al colegio, conocer mis nuevas seños y poder compartir con mis compañeros, cuando llego la pandemia fuerte nuevamente cambio todo de nuevo, no veía a mis seños empezamos a tener clases virtuales a las que no siempre podía conectarme porque no contaba con los recursos necesarios como la compu, internet&nbsp; solo tengo a mi mamá que ella también estudia y trabaja. Se nos complico mucho ya que al no tener clases presencial ella me tenía que llevar al trabajo y me conectaba de una vez en cuando, porque ella también estudia en el mismo horario, a veces me sabía dejar con una amiga de ella y con mi compañerita de grado nos conectabamos&nbsp; a las clases juntas y realizabamos las tareas que así eran menos complicadas. Al tiempo pudimos volver al colegio con los protocolo correspondientes tapabocas y alcohol en gel, estábamos separados por burbujas donde íbamos una semana&nbsp; si y otra no, no podíamos&nbsp; compartir con mis compañeros las cosas que llevábamos&nbsp; porque&nbsp; aún estamos en pandemia,&nbsp; pero lo lindo es que comenzamos&nbsp; a utilizar computadoras donde es una experiencia nueva poder experimentar esos recursos que brinda la escuela, comenzaron a dar todas las semanas seguidas clases, donde todos compartimos el desayuno,&nbsp; recreos y almuerzos juntos. De este tiempo en pandemia aprendimos que no todo es lo que pensamos y logramos tener en esta vida donde siempre vienen con desigualdades y circunstancias de por medios.<br><br>Pino Estefania - Toledo Eliana </div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2021-08-19 21:13:40 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1686732404</guid>
      </item>
      <item>
         <title>&quot;La vuelta de la vida&quot; Campos y Salas</title>
         <author>abiisalasvatt</author>
         <link>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1686788114</link>
         <description><![CDATA[<div>Está por empezar un nuevo año de colegio, pero este no es como los otros, este es mi último año de secundaria. Mi nombre es Regina Rueda y tengo 17, este va hacer mi año. Después de estar los últimos años preparando la remera de nuestra querida promo, hoy empiezo como una chica de sexto.&nbsp;</div><div>Primero hay que festejar como todas las Promos el UPD (último primer día), donde se celebra un día antes del inicio del cole. Con mis amigas y compañeros la pasamos bomba, reímos, cantamos y sobre todo bailamos. Al día siguiente no me daban las piernas para caminar al colegio, pero mi lado positivo me sacó adelante. Eran las 7 y ya estábamos en la institución todos con una cara de dormidos, como todo regreso, nos designaron las aulas y nos mostraron las materias que teníamos que cursar y los horarios. Ese primer día nos tenemos que quedar hasta tarde por el contra turno de las materias, todos nos quejamos pero la pasamos bien, hicimos actividades donde mostraremos dónde íbamos de vacaciones y charlábamos con las profes. y bueno eso fue el primer día, los demás días concurrieron similar pero con un poco de presión “por que somos de sexto” repetía una y otra vez los profes.</div><div>Llegaron nuestras remeras y teníamos que organizar nuestra presentación, fue agotador. Era ir y venir, que faltaba esto o que se despegaba aquello, con nuestras amigas nos preparamos con vinchas y maquillaje con los colores de la promo. Emocionada porque todo iba tal lo planeado, según yo, llegamos super temprano al cole para inflar globos, preparar el maquillaje e íbamos al colegio bien encapuchados para que nadie viera la remera, menos los de otros colegio, eso sí era divertido. Parecíamos criminales pasando por ciudadanos comunes. Para la presentación preparamos una música, salimos y eran gritos y cánticos como “ya llego la promo”, entre otras. Otro día maravilloso, nos quedamos pintadas toda la hora de clase hasta que llegamos a nuestras casas.</div><div>Última semana se notifica que hay un virus rondando por China, y probables contagios en Argentina, nos preocupamos mucho. Esos últimos días fueron trabajos y risas en el aula, donde de un abrir y cerrar de ojos, estemos en nuestras casa peleando por la computadora porque se nos corta el internet o no anda el Meet. Los profes con toda su buena onda dan clases y nos muestra que ya va a terminar. Así pasaron semanas, meses y por último un año. Donde nuestra querida promo se apago, no tuvimos egreso ( algunas no pudieron comprar un vestido para festejar), mi despedida en el colegio, saludar a nuestros compañeros donde esta última etapa cada uno va por caminos distintos y saludar a nuestros profesores que con tanto esmero ellos no bajaron los brazos para que nosotros tuviéramos un rayo de luz para no bajar la esperanza.</div><div>Y es así como empezamos por nuestro caminos distintos después de las evaluaciones orales y virtuales. Empezamos con nuestras carreras, algunos profesores, otros ingenieros, abogados, psicólogos, etc. La vida me enseño a no bajar los brazos y a seguir avanzando, pero sobre todo no organices todo un año si no sabes lo que te prepara la vida.</div><div><br><br></div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2021-08-19 22:19:52 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1686788114</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Todo lo negativo, tiene algo positivo</title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1686835399</link>
         <description><![CDATA[<div>Al comenzar las clases virtuales, estaba entretenido conociendo a los directivos y podíamos seguir los trabajos al día pero después por diferentes situaciones algunas alumnas tomaron la decisión de dejar por que no tenían internet o por el trabajo y aislamiento, etc.</div><div>A lo que se organizó para aquellas estudiantes con poco acceso al wifi, la oportunidad de asistir al centro educativo del pueblo para poder concurrir a las clases, igual para las que tenían acceso e incluso a los educadores muchas veces nos desfavorecen los cortes de luz previsto o repentino en medio de la cursada y otro suceso era la caída del wifi complicando la explicación . &nbsp;</div><div>&nbsp;A pesar de las consideraciones de los profesores es muy difícil llevar adelante el estudio con la pandemia y sus distintas adversidades, por ahí muchas veces no tenemos el mismo tiempo de acceso a los dispositivos en relación con los grupos de whatsApp, incluso con el apoyo entre compañeras.&nbsp;</div><div>También debemos acostumbrarnos al aula virtual que es una herramienta muy nueva, con el hábito de entrar todos los días para ver las nuevas notificaciones a pesar de que a veces puede o no llegarnos alguna información al mail y de la mano de tal consecuente vinieron algunas dificultades para encontrar las actividades.&nbsp;</div><div>Con respecto a las herramientas que utilizamos para cada trabajo, teníamos conocimiento de algunas las cuales son el word, drive, power point; por lo tanto solo se nos complicó con otras que no habíamos utilizado antes como padlet, google docs (glosario, caja de herramientas y el compartimiento de link) y PDF.</div><div>Esta modalidad&nbsp; virtual no es del todo negativa ya que si volvemos a lo presencial a ciertos compañeros se les complica por el viaje que requiere, donde quedarse para asistir al instituto, por el trabajo que realizan y por el cuidado del hogar.&nbsp;</div><div><br>&nbsp;Argüello Katerinne, Delgado Valentina, López Brenda y Quiroga Tamara</div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2021-08-19 23:16:23 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1686835399</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Luke, un niño de 11 años que cursa 6to grado es un alumno muy aplicado, responsable, curioso y sobre todo alegre. Siempre disfrutó mucho asistir a la escuela porque es cuando se encuentra con sus amigos, juegan al aire libre y no en frente de un aparato digital, hay algo muy particular de Luke y es que prefiere jugar afuera, en contacto con la naturaleza y no encerrado en una habitación durante horas porque siente que así perdería mucho tiempo valioso que seguro lamentaria después haber perdido, pero de un momento a otro algo pasó e hizo que él cambiara. Con la llegada del Covid 19 la rutina que este niño tenía dio un rotundo cambio y aparejado a esto su vida cambió tristemente en un mal sentido, sufría de inseguridades e inconvenientes a la hora de conectarse a las clases virtuales, dichos inconvenientes no estaban relacionados a la falta de internet ya que contada con la suerte de poder acceder a ella desde su casa sino que sus inseguridades estaban relacionadas al no animarse a participar o sacarse determinadas dudas que le surgían a lo largo de las clases por miedo a lo que podrían llegar a decir sus compañeros, su miedo rondaba a las posibles burlas o bromas que podría recibir, además sentía que algo le faltaba, aunque este tipo de miedo no lo sufria cuando cursaba las clases presencialmente ya que contaba con la ayuda de su compañero de banco, Luca, con quien se consultaba sus dudas y si ambos tenian la misma consultaban al unísono, pero con la declaración de cuarentena obligatoria Luke no fue el mismo al no contar con la compañía de su amigo,  Luca es un niño de padres trabajadores en el ámbito rural así que él vive en el campo por lo que se le dificulta ingresar a las clases a falta de señal aunque siempre hace lo posible para estar y por ello mantiene poco contacto con Luke.Luego de una cierta cantidad de clases una de sus docentes, Yuridia, se dio cuenta que Luke encendía y apagaba el micrófono muy seguido pero no decía nada así que a modo de incentivación y motivación Yuridia le pregunta particularmente si había algo que el quería compartir o si tenía alguna duda con respecto al contenido que estaban trabajando, pasaron un par de minutos pero Luke aún no se animaba a hablar, durante ese pequeño tiempo uno de sus compañeros, Laureano, preguntó algo que Luke también quería saber y al mismo tiempo apareció Luca a quien extraña mucho. Escuchar la voz de su amigo más cercano le hizo acordar a sus días en la escuela, los buenos momentos y recuerdos llegaron a él en forma de ola y de este modo logró recuperar esa confianza en si mismo que tanto le hizo falta, luego de que la Seño Yuridia le respondiera a sus compañeros, Luke se animó a consultar todas sus dudas. Desde entonces durante todas sus clases saca el mayor provecho de ellas.Ana Laura Crespin y Eugenia Molina </title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1687332200</link>
         <description><![CDATA[]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2021-08-20 04:01:23 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1687332200</guid>
      </item>
      <item>
         <title>MARTINELLI ROMINA Y.</title>
         <author>romimartinelli123</author>
         <link>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1688464448</link>
         <description><![CDATA[<div>Hola voy a hablar de un caso de primaria primer grado.<br>Juancito empezó primer grado en esta pandemia como todo niño él acostumbrado a jugar con sus compañeros a abrazarlos y agarrar las manos para algún juego en el patio, pero la pandemia limito esos sentimientos de la persona, esos momentos para compartir y demostrar cariño, amor, los enfrió, la familia quería ser participe del inicio, del acto de primer grado, su llegada al aula a ese nuevo mundo sacarse fotos como era habitual no? ya no se podía acompañar en familia al niño, solo 1 padre podía ir a presenciar ese inicio, ponía a la familia un poco es problemas porque siempre los padres quieren estar los dos, la mayoría de casos no todos obvio.&nbsp;<br>Se le complico a la hora de tener clases virtual el niño no sabia estudiar frente a la computadora no prestaba atención y las tareas de hacer en casa se complican también porque no hace caso para sentarse no le gusta estar en su casa con un entorno y un horario disperso, una vez a la noche otra vez a la siesta alguna veces con su hermana jugando otras veces en medio de visitas o cansado. No es imposible solo es cuestión de adaptación pero no es a lo que la sociedad esta acostumbrada, son tiempos de dificultad para aprender.</div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2021-08-20 19:59:16 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1688464448</guid>
      </item>
      <item>
         <title>El retorno a clases. Relato de una docente.</title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1689534649</link>
         <description><![CDATA[<div>Me levanté muy temprano. Anoche no&nbsp; dormí casi nada. Estaba nerviosa pensando ¿qué actividades voy a hacer? ¿de qué voy a charlar con los alumnos? ¿qué preguntas les puedo hacer?&nbsp;<br>Llego el colegio y me recibe la portera:&nbsp; Hace 220 días que no hablaba con ella. El tiempo parece que se detuvo. Nos saludamos como si nos hubiésemos visto ayer, puedo ver a través del barbijo que sonríe (sus ojos achinados me lo dicen). Me toma la temperatura, me recibe la directora de estudio, otras porteras, la preceptora, todos están muy alegres, muy felices. Me da la máscara plástica y ya empiezo a pensar que eso va a ser un problema. Me explican cuál será mi burbuja,&nbsp; en donde voy a estar ubicada, en el patio, me acompaña. El alcohol en gel está firme en mi escritorio ahí esperándome.<br>Me doy cuenta que hay seis lugares y todos muy separados. Que se oye el canto de los pajaritos. Estamos en el patio descubierto, y estoy ansiosa esperando que lleguen los alumnos. Y de repente empiezan a entrar, se van ubicando en sus asientos. El sol nos da bastante lleno en la cara y las máscaras se empiezan a empañar. Me preocupo. Digo (me digo) ¿cómo voy a hablar con esto? Saludo a los alumnos y empiezo a ponerle el cuerpo a esos mosaicos de pantalla que vi durante doscientos veinte días. Los reconozco. Nos reconocemos. Empezamos a reírnos y hacer chistes sobre qué bueno que tenemos un cuerpo además de las caras, además de ese pequeño mundo, de esas habitaciones que eran los mosaicos en la virtualidad.&nbsp; Los alumnos no están muy seguros de qué vamos a hacer. Al principio pensaron que esto de volver a la escuela era para hacer actividades con todos, pero no. Son seis alumnos y yo. Empezamos a compartir un momento, les pregunto cómo están con el resto de las materias, me contestan,&nbsp; empiezan a reírse… hasta hacen chistes entre ellos. Una alumna me dice ¡qué raro es todo! Yo me quedo pensando y le digo, les digo… -Bueno, bienvenidos nuevamente a quinto año. Y la alumna me contesta: -Si es nuestro segundo último primer día. Nos vimos una sola vez en marzo y ahora nos volvemos a encontrar físicamente después de doscientos veinte días.<br>La charla comienza sobre los últimos trabajos que hicieron para la materia que doy:&nbsp; estuvieron haciendo podcasts eligiendo temas que puedan ser analizados desde dilemas éticos. Comparten con sus compañeros y me maravilla cómo empieza a fluir el diálogo pese a estar distanciados. Por momentos los alumnos que están más lejos no me escuchan. No me puedo mover del escritorio, me siento atrapada. Me siento atrapada en ese pequeño cuadrado que me marcaron. Entonces trato de gritar un poco más, de hacer chistes, aunque sea estar un poco más cerca desde la palabra. Es cuando eso pasa siento que los alumnos se enganchan, se relajan y empiezan a hablar, a contarme cosas, a compartir sus experiencias, a compartir cosas de su día a día, de sus familias.<br>&nbsp;Empezamos a charlar como si fuera el aula, a compartir material, a leer algunos fragmentos de lecturas que tenían pendientes. No es una clase como siempre, pero estamos ahí. Estamos ahí todos por lo mismo. La hora y media se pasa rapidísimo, siento que hacía una vida que estaba dando clases en esa burbuja. &nbsp; Nos queda un mes por delante. Un mes de clases. Cuatro martes y con eso los alumnos se reciben.<br>Se acercan las 9 hs: es nuestra hora de salida. Nos despedimos y empezamos a salir uno a uno, a dos metros de distancia.<br>Reyna, Jesica <br><br></div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2021-08-22 14:25:11 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1689534649</guid>
      </item>
      <item>
         <title>IMAGINATE QUE SI</title>
         <author>biancaamira94</author>
         <link>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1692083610</link>
         <description><![CDATA[<div><em>Román, un adolescente que cursaba cuarto año en la escuela IPEM 110 de la localidad de Las Palmitas, atravesó el tiempo de pandemia de una forma dificultosa, sumándole a esto su retraso madurativo del desarrollo que le causó aun mucha mas incertidumbre en cuanto a lo que sería su educación. Quizás lo peor era el no asistir a clases. También la gran desventaja era que se sentía solo, ya que no podía compartir con sus compañeros que hacía más llevadera las dificultades que la tenía. En el período de clases virtuales el no completaba las tareas asignadas por cada docente, el, vivía con sus abuelitos, que no contaban con una educación, y sobre todo no contaba con acceso a internet en su casa y esto lo hacía atrasar aún más, por lo tanto, no era de mucha ayuda para Román. La maestra noto su ausencia, por lo cual decidió llegarse a su casa a charlar con él. Intercambiaron ideas, él le conto a su maestra que no les entendía a las consignas, por lo tanto, no podía completarlas, llegaron al acuerdo de que la maestra asistiría personalmente a su casa 1 hora por día durante dos semanas hasta poder regularizar sus tareas. Él se sentía decaído porque al principio le costó mucho, pero solo le hacía falta un poco de esfuerzo y dedicación, y obvio la ayuda y aliento de alguien más. Leía los textos de historia repetitivamente, cuando logro entenderlos imaginaba en su cabecita los relatos eran propios de él, también realizaba los ejercicios de matemática en una pizarra que la maestra le había proporcionado, en su mente imaginaba que era maestro y que les explicaba a sus alumnos, Román era muy bueno para química, él estaba convencido que era un gran científico y todo le quedo guardado en su mente. ¡Qué fácil era! Así fue como logro alcanzar los contenidos, ir al mismo tiempo y ritmo que sus compañeros. Logro buenas calificaciones. Como si fuese poco llego el momento de volver a las clases presenciales, volvía todo a la normalidad, ya sabía lo que era estar solo sin sus compañeros, pero se había adaptado muy bien. Ya sabía que, si esto pasaba nuevamente, debía solo atender un poquito más y usar ¡mucha imaginación!</em><br><br>Solovey, Vanessa<br>Gudiño Brunotto, Bianca<br>Davico, Nazarena<br><br></div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2021-08-23 22:23:05 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1692083610</guid>
      </item>
      <item>
         <title>UN ESTUDIO DIFERENTE</title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1692380390</link>
         <description><![CDATA[<div>Esta es la historia de un joven llamado Giovanni, el cual residía en un pueblo de escasos habitantes, el mismo se encontraba situado en la zona Noreste de la provincia de Córdoba, distante de la capital a unos 210km aproximadamente, allí se encuentra ubicado la localidad de Las arrias, lugar en el cual nuestro protagonista vivía desde sus primeros pasos, humilde, honesto y sobretodo responsable, esas eran las cualidades más sobresaliente de nuestro amigo. Así comienza el relato de este personaje, querido por muchos, y amado por más; Gio, acudía con normalidad a clases, siempre a horario e impecable. El día Martes 18, de corriente mes y año, nuestro personaje principal&nbsp; se hizo presente en su colegio, donde en esa oportunidad fue interceptado y entrevistado por uno de sus profesores, donde este último le expreso lo que estaba sucediendo a nivel mundial, si, una pandemia atípica que pondría en peligro la salud de nosotros los seres humanos. El docente Sergio Medina, conocido por sus alumnos como “Cabeza”, fue en ese momento donde Giovanni hizo todas las consultas respectos a los síntomas y los métodos de prevención, comprendió que la causal de la misma era producto de un virus que atacaba al Sistema Respiratorio primordialmente y que las personas con problemas cardíacos estaban más expuestas a este desconocido Covid 19. Con el paso del tiempo y con las diversas variantes que fue mutando el virus la vuelta a clases se fue complicando para el joven, sin embargo Gio se dedico a priorizar 5 horas diarias para el estudio, logrando asimilar que este método de estudio lo ayudaba a comprender el contenido con una mejor comprensión, aunque El extrañaba muchísimo poder compartir con sus compañeros de colegio. Finalmente fue esta situación la que llevo a unir los lazos de amor&nbsp; con sus familiares, ya que esto a todos los moradores&nbsp; del inmueble los condiciono a compartir mucho mas en familia.<br><br><br>Amaya, Jennifer<br>Bravo, Giuliana<br>Leiva, Ana Maria </div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2021-08-24 01:19:13 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1692380390</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Camila y una nueva rutina. </title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1694861581</link>
         <description><![CDATA[<div><br>¡Hola! Mi nombre es Camila, tengo 7 años. Hoy quiero contarles un poquito de mi experiencia en este caos pandemico con la ayuda de mi mamá.&nbsp;<br>Cursaba primer grado cuando, luego de los primeros días de<br>clases y días lindos aún por el calor, nos daban la noticia que no podíamos seguir asistiendo al colegio. Alguien llegaba para quedarse un tiempo, mis seños y mis papis me dijeron que se llamaba Covid, un bichito muy parecido a la gripe, sólo que un poquito más malo. Investigamos, lo dibujamos como lo<br>imaginábamos, nos enseñaron desde las clases virtuales como cuidarnos y cuidar a quienes queremos mucho.&nbsp;<br>Entre esos cuidados, teníamos que hacer la tarea en casa, yo<br>me sentía rara y triste. Tenía que ver a mis compañeritos a través de una pantalla y no me gustaba. Notaba que no todos podían estar. Mamá me explico que era porque no todos tienen la misma posibilidad de conectividad o tiempo, y yo pensaba que era muy injusto.<br>El año paso, aprendí una nueva rutina. Algo lindo nos paso a<br>mis compañeritos y a mí, ¡pasamos a segundo grado!&nbsp;<br>Estaba la posibilidad de poder empezar a ir de nuevo al cole,<br>yo estaba contenta, pero para cuidarnos nos dividieron en burbujas. Yo pensaba en burbujas gigantes, pero vernos todos nuevamente. No pasó así, hicimos dos<br>grupos muy reducidos. Aunque hoy estoy feliz porque veo a mi seño y algunos de mis compañeritos, quiero poder estar de nuevo todos juntos, bailar, cantar y darnos un gran abrazo.<br>Espero con muchas ansias el día en que nos liberemos de los<br>barbijos y las no demostraciones de cariño. Sé que me hará muy feliz ese momento.&nbsp;<br><br><br>Baigorria, Jesica.<br>Brochero, Gabriela.<br>Sandrone, Noelia.&nbsp;</div><div><br></div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2021-08-25 01:44:31 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1694861581</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Una forma de enseñar y aprender diferente.</title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1699557633</link>
         <description><![CDATA[<div>Marisa una maestra&nbsp; de primaria de primer grado que empezó el año 2020 dando clases que cuando llegaban al colegio los alumnos le daban un beso, asta que llego un virus llamado corona virus que ese virus los alejaba de la escuela,maestro y compañeros. les tuvo que explicar a sus alumnos como era ese virus que peligros tenia, lo dibujaron lo investigaron todo&nbsp; esa averiguación ya la tuvieron que hacer ya por clases virtuales, hay veces que se ponía mal porque veía que algún alumno/a le costaba aprender los números, letras ella hacia todo lo posible para poderlo ayudar le sabia mandar audios explicándoles.<br>Este año a esos mismos niños los tiene en segundo grado ahora los puede ver porque volvieron al escuela, con muchos protocolos con burbujas, distanciados, no se pueden juntar para jugar tienen que andar con barbijos,&nbsp; alcohol en gel&nbsp; y ella dice es algo raro feo cuando el niño llega o se va siempre quiere saludarte con un beso y eso ahora no se puede y me parte el alma no poderlo hacer.&nbsp;<br><br>NOELIA CIGNETTI&nbsp;&nbsp;</div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2021-08-27 00:48:42 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1699557633</guid>
      </item>
      <item>
         <title>“Lucia y su nueva vida...”      Lucia era una nena de 6 años como cualquier otra y se dirigía a un nuevo lugar para ella que le cambiaría la vida, la escuela primaria. Con mucho miedo e incertidumbre pero llena de ansias y entusiasmo caminaba de la mano de su madre que se sentía orgullosa de ver a su niña tan grande, al llegar a la escuela y ver todo nuevo se asustó un poco pero luego al encontrarse con otros nenes se sintió mejor. Todo marchaba normal, hasta que un día en los noticieros comenzaron a nombrar a un “bichito” chiquitito que no podíamos ver llamado Covid-19 que enfermaba a las personas y hasta las podía matar, a causa de eso las escuelas, los negocios, los aeropuertos y los espacios públicos debieron cerrar, todos debían permanecer en casa, desinfectarse las manos con alcohol, mantener la distancia y usar barbijo. En efecto muchas personas que se dedicaban a trabajos físicos quedaron desempleados, el papá de Lucia fue uno ya que se dedicaba a la guía de caza de torcazas y trabajaba con extranjeros y eso trajo mucha desesperación y angustia, ya que las cuentas iban a ser más difíciles de pagar, y la comida iba a ser justa.  Sin más remedio debieron buscar otras formas de llevar el sustento a casa. Siempre cuidándose de ese virus mortal que acechaba, la familia de Lucia eligió un nuevo rumbo y un nuevo rubro totalmente distinto al que tenía su papa para poder sobrevivir, comenzó a vender pan y bizcochos en la casa de su bisabuela que quedaba en un pueblito muy chiquito, y así lograron hacer esa situación más llevadera. Las clases se suspendieron por unos días, hasta que las autoridades acordaron la continuidad de las clases de forma virtual, esa palabra que para muchos era incierta ya que no tenían acceso a ella, para otros era totalmente normal. Afortunadamente la familia de Lucia contaba con elementos tecnológicos, más específicamente con teléfonos celulares, los cuales le permitieron a Lucia permanecer en contacto con su maestra, sus compañeros y su educación. De lunes a viernes, excepto los fines de semana y feriados, la seño enviaba una foto con las actividades que lo niños debían realizar y estos al finalizar el día debían entregar una evidencia con las actividades realizadas. Los días Lunes eran los más esperados por Lucia ya que hacia video llamada con la seño y algunos compañeritos. En ocasiones cuando las actividades consistían en algo específico del pueblo la seño le enviaba a Lucia una actividad diferente para que pudiera realizar desde su nuevo hogar. A pesar de todo lo malo que estaba pasando en el mundo, la escuela jamás desamparo a Lucia que lejos de su habitual escuela concurrió todos los días a clases y pudo de una forma afortunada estar en contacto con el ámbito escolar.</title>
         <author>lucrecia52905</author>
         <link>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1792622485</link>
         <description><![CDATA[<div>Alvarez, Lucrecia Agustina y Brochero, Marcia.</div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2021-10-05 11:21:17 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1792622485</guid>
      </item>
      <item>
         <title>“Lucia y su nueva vida...”      Lucia era una nena de 6 años como cualquier otra y se dirigía a un nuevo lugar para ella que le cambiaría la vida, la escuela primaria. Con mucho miedo e incertidumbre pero llena de ansias y entusiasmo caminaba de la mano de su madre que se sentía orgullosa de ver a su niña tan grande, al llegar a la escuela y ver todo nuevo se asustó un poco pero luego al encontrarse con otros nenes se sintió mejor. Todo marchaba normal, hasta que un día en los noticieros comenzaron a nombrar a un “bichito” chiquitito que no podíamos ver llamado Covid-19 que enfermaba a las personas y hasta las podía matar, a causa de eso las escuelas, los negocios, los aeropuertos y los espacios públicos debieron cerrar, todos debían permanecer en casa, desinfectarse las manos con alcohol, mantener la distancia y usar barbijo. En efecto muchas personas que se dedicaban a trabajos físicos quedaron desempleados, el papá de Lucia fue uno ya que se dedicaba a la guía de caza de torcazas y trabajaba con extranjeros y eso trajo mucha desesperación y angustia, ya que las cuentas iban a ser más difíciles de pagar, y la comida iba a ser justa.  Sin más remedio debieron buscar otras formas de llevar el sustento a casa. Siempre cuidándose de ese virus mortal que acechaba, la familia de Lucia eligió un nuevo rumbo y un nuevo rubro totalmente distinto al que tenía su papa para poder sobrevivir, comenzó a vender pan y bizcochos en la casa de su bisabuela que quedaba en un pueblito muy chiquito, y así lograron hacer esa situación más llevadera. Las clases se suspendieron por unos días, hasta que las autoridades acordaron la continuidad de las clases de forma virtual, esa palabra que para muchos era incierta ya que no tenían acceso a ella, para otros era totalmente normal. Afortunadamente la familia de Lucia contaba con elementos tecnológicos, más específicamente con teléfonos celulares, los cuales le permitieron a Lucia permanecer en contacto con su maestra, sus compañeros y su educación. De lunes a viernes, excepto los fines de semana y feriados, la seño enviaba una foto con las actividades que lo niños debían realizar y estos al finalizar el día debían entregar una evidencia con las actividades realizadas. Los días Lunes eran los más esperados por Lucia ya que hacia video llamada con la seño y algunos compañeritos. En ocasiones cuando las actividades consistían en algo específico del pueblo la seño le enviaba a Lucia una actividad diferente para que pudiera realizar desde su nuevo hogar. A pesar de todo lo malo que estaba pasando en el mundo, la escuela jamás desamparo a Lucia que lejos de su habitual escuela concurrió todos los días a clases y pudo de una forma afortunada estar en contacto con el ámbito escolar.</title>
         <author>lucrecia52905</author>
         <link>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1792624030</link>
         <description><![CDATA[<div>Alvarez, Lucrecia Agustina y Brochero, Marcia.</div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2021-10-05 11:22:02 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1792624030</guid>
      </item>
      <item>
         <title>un año... ¿diferente?</title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1871219738</link>
         <description><![CDATA[<div>Jeni, una chica de 16 años, tenia una rutina bastante compleja, le gustaba ir al colegio por sus amistades, le gustaba los exámenes mas no hacer las tareas. al llevar la pandemia a su vida, muchas cosas cambiaron... ya no podía abrasarse con sus compañeros, la virtualidad no le gustaba lo que hacia todo peor. empezó a dejar de hacer cosas del colegio, incluso al no poder salir, vivía encerrada, los profesores hicieron todo lo posible para que no se quedara de año, pero fue inevitable y se quedo. al ingresar al siguiente año pudiendo volver al presencial, el arrepentimiento de no haber escuchado y de haber aceptado la ayuda llego, en este momento estaría en el mismo año que sus compañeros, aprendiendo otras cosas.<br>muchas veces decimos que los docentes son un poco pesados, pero al final, nos damos cuenta que solo quieren que brillemos.<br><br>Arguello katerinne</div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2021-11-06 05:42:05 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/sandralario/m23qvp7q929jqnk9/wish/1871219738</guid>
      </item>
   </channel>
</rss>
