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      <title>Relatos eróticos by Someone</title>
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      <description>Ninguno es mío, todos los créditos a sus respectiv@s autor@s.

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      <pubDate>2018-06-05 21:48:58 UTC</pubDate>
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         <title>Internado disciplinario para chicas</title>
         <author>relatos131369</author>
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         <description><![CDATA[<div>Sus ojos daban miedo. Pero sólo hasta que te tocaba... entonces, daban terror, verdadero pánico. Aún recuerdo la primera vez que le vi, con mis padres, el día en que llegué al Colegio. Colegio Mayor - Centro Disciplinario de La Madre Penitente, se llamaba el centro al que me enviaban. Un centro interno que se jactaba de conseguir domar y enderezar a cualquier chica, por rebelde que fuera. En principio, yo no entendía muy bien qué hacía allí... es cierto, había tenido un par de novios, y esa parecía haber sido la causa, ya que me habían pescado en la cama de mi cuarto con uno de ellos. Mis padres no se lo habían tomado nada bien, y habían decidido darme un buen castigo y mejorar mi conducta. De ello precisamente le hablaban a él, al Rector. Yo apenas les oía, me dedicaba a mirar con gesto de aprensión todo cuanto me rodeaba, y a pesar que tenía ya casi diecisiete años y era más alta que mi madre y casi tanto como mi padre, me parecía aún así que la conversación se desarrollaba muy por encima de mi cabeza. Había otras chicas en la sala de recepción, y el Rector fue hablando con los padres de cada una. Le oía decir cosas como "no se preocupe por nada... cuando regresen, ni la van a conocer...", y los padres, igual que los míos, decían siempre las mismas tonterías: "nos tiene sin sueño... por favor, mano dura, que usted no la conoce... le damos entera libertad..."<br><br>Finalmente, acabó la presentación y los padres se despidieron de sus hijas y se marcharon. Muchos de ellos hicieron advertencias a las chicas, otros se limitaron a encogerse de hombros y algunos parecieron realmente contentos de dejarnos allí. Pude ver que debía ser la más joven de mi grupo, había alguna que otra que incluso sería ya universitaria. El Rector, una vez se fueron nuestros padres, nos miró con aquellos ojos fríos y hambrientos. No me gustó su mirada... me dieron ganas de llevarme las manos a los pechos para cubrírmelos, pero me contuve. Lo cierto es que no era un hombre de aspecto desagradable, de hecho, era agraciado y parecía muy educado y lleno de aplomo. Vestía un impecable traje negro que le daba un aspecto ciertamente elegante, tenía abundante cabello rubio oscuro, largo hasta los hombros, patillas, barbita y bigotito muy cuidados del mismo color... había algo en él que recordaba a un león joven, a pesar de sus buenos cuarenta años... pero también tenía aspecto zorruno, astuto, lleno de falsedad. Sonrió con malicia mientras nos observaba y sin dejar de mirarnos, golpeó con los dedos en una puerta de cristal. Apareció una joven, algo mayor que yo, que llevaba ropas en los brazos.<br><br>-Prepáralas. Volveré enseguida - dijo sólo, y se marchó. Tenía una voz profunda, masculina y bonita, como la de un actor de teatro o alguien que se dedicase a leer novelas por la radio... pero la chica que acababa de entrar, acaparó nuestra atención. Enseguida las chicas mayores se arremolinaron en torno a ella, pero la joven se limitó a darnos los blusones azules que llevaba.<br><br>-Ponéoslos enseguida, va a venir a seleccionaros y se enfadarán si no estáis vestidas.<br><br>-¿Seleccionarnos? - preguntó alguien.<br><br>-Sí, seleccionaros. Va a elegir a cuál de vosotras va a domar primero y quién se quedará con cada una de vosotras, daos prisa... desnudaos, dejaros solo las bragas y poneos los blusones, ¡pronto!<br><br>Algunas fueron obedeciendo, otras quisieron poner objeciones:<br><br>-Un momento, ¿porqué debemos desnudarnos...?<br><br>-¿Eres idiota o te lo haces...? - preguntó la joven - ¿Para qué va a querer un tío que te desnudes, para pintarte....? ¡Venga! - apremió, lanzando los blusones<br><br>-Pero... pero... no puede... ¡llamaré a mi padre si me toca!<br><br>- Lo dicho, idiota perdida... mira, guapa, tu padre ha firmado algo que se llama "concesión de libertad total", con lo cual, está de acuerdo con TODO lo que te hagan aquí,... y probablemente, sabe de sobra que te lo van a hacer.<br><br>-Pero yo no quiero...<br><br>-Lo que tú quieras o no quieras, ha dejado de importar. - le cortó - Sólo te digo que si cuando él llegue no estás preparada, me la cargo yo, ¡y si haces que me castiguen, lo vas a lamentar! ¡DESNÚDATE! - la joven levantó el puño cerrado y la otra se asustó y obedeció de inmediato.<br><br>-Pero... pero no irán a ... no irán a violarnos, .... ¿verdad que no....? - pregunté en voz muy bajita mientras me apresuraba a abrocharme el blusón, que dejaba un buen escote, tenía largas mangas y apenas llegaba por medio muslo. La chica de la ropa me miró y sonrió con tristeza.<br><br>-Mira... a la mayoría nos han traído aquí porque nos pescaron masturbándonos, o mirando videos o fotos guarras, o porque nos acostamos con un tío, .... ¿verdad?<br><br>Asentí.<br><br>-Entonces, nuestros padres pensaron que no podían consentir que sus hijitas se descarriaran con el sexo y se convirtieran en unas de esas guarras que disfrutan del sexo, porque una buena niña de buena familia, religiosa y formal, no mira esas cosas, ni tiene esos deseos, ni se toca, ni se acuesta con chicos... o chicas, ¿verdad? - Asentí de nuevo. - Entonces, ¿qué mejor manera de "curar" esos deseos, que hacerte que aborrezcas el sexo? Y para hacerte aborrecer el sexo, ¿qué mejor forma que te obliguen a practicarlo con quien no quieres, cuando no quieres y como no quieres....? De eso trata el Centro de la Madre Penitente.<br><br>Me sentí asqueada... quise llorar y gritar que quería irme, correr detrás de mis padres y decirles que no volvería a hacerlo nunca... pero ya era tarde para arrepentimientos, me recordé. En ese momento, se abrió la puerta, y el Rector entró por ella, acompañado de otras dos mujeres vestidas con cortas batas blancas. Parecían enfermeras. El Rector hizo un gesto con la cabeza a la joven que nos había entregado los blusones, y ésta se marchó corriendo, llevándose las ropas que traíamos puestas antes. El Rector paseó por la fila de sus nuevas alumnas, observándonos como quien miraría ganado para la feria. Decía alguna frase como "yérguete... enséñame los dientes... suéltate el pelo". Empecé a oír sollozos ahogados mientras el Rector decía destinos: "éstas dos para ti... no les marques la piel... Estas tres para Ruiz, se jubila este año y quiero hacerle un regalo de despedida, que le chupen hasta dejarle seco.... Esta es algo mayor, que se la quede Serrano el jardinero; como es jorobado, no puede poner exigencias, acuérdate de darle lubricante, ya sabes que prefiere por el culo... Estas dos, de momento, pueden irse... esta me la han recomendado muy especialmente, para Lopetegui, así que avisad a la enfermera que esta noche tendrá que quedarse para atenderla cuando él acabe con ella...". Mis piernas temblaban conforme la fila decrecía y llegaba mi turno. Quedábamos cuatro chicas, yo era la anteúltima. El Rector nos miró, como valorándonos, y yo no me atrevía a mirarle a la cara. Otra de mis compañeras lo hacía, desafiante, la otra lloraba... la otra, no alcanzaba a verla.<br><br>- Tú, desabróchate la blusa. - Dijo el Rector, y casi salté en el sitio, pero no se refería a mí, sino a otra de las chicas, que bajó la cabeza como si no hubiese oído. - Obedece, ¿qué esperas?<br><br>-N...no.... ¡yo quiero IRME A CASAAA...! - La joven, pese a ser algo mayor que yo, se había derrumbado, rompió a llorar a gritos encogiéndose sobre sí misma. Pero un bofetón de una de las mujeres que acompañaban al Rector, la calló de golpe.<br><br>-Ahora, y hasta que YO diga lo contrario, ésta es tu casa - dijo el Rector. La joven sorbía por la nariz y yo, que nunca había visto pegar a nadie, estaba aterrada. El Rector hizo un gesto con la cabeza y la misma mujer que la había golpeado, se llevó a la chica que lloraba. - vosotras tres, abríos la blusa. -Mis compañeras obedecieron de inmediato, y yo me llevé también las manos a los botones, pero con voz temblorosa, intentando a la desesperada evitar lo inevitable, balbuceé:<br><br>-Pero... pero, señor, los... los míos no van a gustarle... s-son... son pequeños... - Apenas me salía la voz y mis manos temblaban tanto que no atinaba con los botones. El Rector se acercó a mí y yo cerré los ojos con fuerza y volví la cara, preparándome para recibir la bofetada... pero me quedé con las ganas, porque no llegó.<br><br>-El que estén bien o no de tamaño, soy yo quien lo juzga. Como todo aquí. - Sus dedos pellizcaron mi barbilla y la levantaron, obligándome a mirarle a los ojos. Si antes me habían asustado, ahora sentía deseos de llorar y gritar. Su rostros estaba tranquilo, pero esa mirada... eran ojos de demonio, llenos de lascivia. Sin duda, por saberse poderoso e intocable, por saber conscientemente que éramos suyas igual que animales u objetos... pero el saber la causa, no mejoraba mi situación ni paliaba mi temor.... Se relamió lentamente mientras miraba mi rostro blanco de miedo y tiró de mi barbilla, obligándome a ponerme de puntillas para que viera mejor mi expresión. Pude darme cuenta que era mi miedo lo que en realidad le ponía cachondo. - ¿De veras piensas que no vas a gustarme....? ¿Crees que si no me gustas, te librarás de mí, o realmente temes que te desprecie?<br><br>Quise hablar, pero su mano libre se acercó a mi pecho y lo rozó sobre la ropa, y el miedo se hizo aún mayor. Lo cierto es que ya era bastante malo saber que estaba a su merced como para que encima me dijera "no me gustas, tienes el pecho pequeño y las caderas demasiado anchas"... Era demasiado humillante pasar por todo aquello para que finalmente te despreciaran...<br><br>-Lo.... Lo s-se.... Segundo - logré balbucir, tan bajito que apenas yo me oí. Pero el Rector sí que debió oírme.<br><br>-Llévate a éstas dos a sus cuartos. Quedan para ti. A ésta, llévala a mi despacho. Inmediatamente. - dijo, y me soltó la barbilla de golpe. Mis rodillas fallaron y estuve a punto de caer, pero logré sostenerme en pie. El Rector se marchó sin dignarse mirarnos y la mujer que parecía una enfermera se quedó sonriéndonos. Dio un pequeño empujón a las otras chicas, y a mí me cogió del brazo con tal energía que casi me levantó en vilo. Me parecía andar como en una pesadilla, como si mis pies no tocasen el suelo, me dejaba llevar de modo totalmente maquinal. "Su despacho... me va a violar en su despacho..." pensaba torpemente, como si no acabara de entender la situación. Tenía la impresión de que debía intentar resistirme, gritar o llorar... pero no tenía fuerzas para eso. Sé que cruzamos varios pasillos y mis pies descalzos no hacían ruido alguno en el piso, pero no recuerdo los detalles, todo me parecía confuso... Finalmente, llegamos a una puerta doble de madera y la mujer me soltó.<br><br>-No hables a no ser que el Rector te dé permiso o te haga alguna pregunta, - me dijo - y cuando lo hagas, trátale siempre de usted, con respeto, sé obediente y no le disgustes. No se te ocurra mostrar asco o extrañeza ante nada de lo que te ordene. Recuerda siempre que tus padres están de acuerdo con todo lo que te hagamos, y que todo esto lo hacemos solamente por tu bien.<br><br>Quise asentir con la cabeza, a pesar de que no podía dejar de pensar que se estaba cebando conmigo, pero para cuando fui capaz de reaccionar, ella se alejaba ya con las otras dos chicas. Ninguna se volvió a mirarme. Me había quedado sola en el pasillo, frente a la puerta del Rector... ¿qué debía hacer? ¿Esperar, llamar a la puerta... intentar huir? Me retorcía los brazos llena de nerviosismo, cuando la puerta se abrió. Tras ella estaba el Rector, que me cogió de la muñeca y me hizo pasar sin miramientos, cerrando la puerta tras de mí. Echó el cerrojo. Inconscientemente, me aparté de él unos pasos. Lo notó, pero no dijo nada, tan sólo sonrió con superioridad... yo no podía escapar a ningún sitio, mi pequeña resistencia sólo lo excitaba más.<br><br>-Tus padres me han dicho que te has portado como una buscona - dijo a bocajarro y noté que me ruborizaba violentamente. Me cubrí el rostro con las manos, y al hacerlo, el blusón subió más por mis piernas, dejando casi a la vista el inicio de mis bragas - Estoy seguro que te lo pasaste muy bien haciendo esas guarradas con tu novio... o con ese chico que se aprovechó de ti, porque si en realidad fuese tu novio y te quisiera, no estarías aquí, ¿verdad que no...? - Tenía razón, y estuve a punto de echarme a llorar de vergüenza. Mis padres habían ofrecido la posibilidad de un matrimonio reparador de lo sucedido, pero él se negó tajantemente. No es que yo lo amase ya, pero él me había dicho que sí lo hacía y yo le había creído... había sido tan estúpida... El Rector no se apiadó de mí, y siguió hablando - Te está bien empleado por guarra... por hacer esas cosas con el primero que encuentras... los hombres, sólo buscamos aprovecharnos de las chicas tontas y calentonas como tú... Usaros como objetos para satisfacer nuestras ansias... y voy a demostrártelo. Siéntate en la silla.<br><br>En el despacho, además de la gran mesa, había una silla con aspecto de ser muy cómoda, de alto respaldo, muy ancha, acolchada y con gruesos reposabrazos, y justo frente a ella, un sillón muy amplio, de al menos tres plazas. Obedecí y me senté en la silla. El Rector se sentó en el sofá, frente a mí, con las piernas ligeramente abiertas. El bulto que se formaba bajo su pantalón era más que considerable... empezó a acariciárselo mirándome obscenamente. Desvié la mirada, pero eso le molestó.<br><br>-¡Mírame! -exigió - Mírame, no apartes los ojos... tienes que aprender bien la lección, darte cuenta de que eres una cosa, un objeto para los hombres... mira como me toco delante de ti... - su voz empezaba a entrecortarse, por más esfuerzos que hacía por dominarse - no te tengo ningún respeto.... Eres una cosa, eres carne, eres una zorra... sólo sirves para... para que yo me desahogue contigo... igual que hizo él... igual que harán todos si no aprendes... - Quise gritar que ya era suficiente, que ya había aprendido... pero la lección apenas acababa de empezar. Con una sonrisa pérfida, se desabrochó el pantalón y la cremallera, hizo a un lado el slip que llevaba y se sacó el miembro. Ahogué un grito. A pesar de lo que había sucedido entre aquél chico y yo, yo nunca había visto un pene... en la intimidad con él, nunca había tenido deseos de verlo, sólo sabía cómo era por los libros de anatomía y me parecía un colgajo feo y asqueroso en el que no había nada digno de mirar... pero nunca había visto uno erecto como aquél. Y lo cierto es que me sentí culpable de lo hermoso que me pareció. Para mí, era enorme... El Rector podía agarrarlo con ambas manos y aún asomaba el glande... tan tieso, tan orgulloso... tan extraño... era muy atrayente... la piel brillaba, parecía palpitar... y el Rector suspiraba cada vez que se lo acariciaba... No podía apartar la mirada.<br><br>El Rector pareció sorprendido de mi reacción, pero no se detuvo. Empezó a pasarse los dedos por el glande, como si se hiciese cosquillas, y a agarrar el tronco y desplazar la piel arriba y abajo. De sus labios se escapaban suaves suspiros... - quítate la blusa, enséñame las tetas... vamos a ver si son tan pequeñas como dices, guarrilla - Me sentí intimidada y aún llena de vergüenza, pero la curiosidad estaba empezando a ganar terreno a la humillación, y muy lentamente, me desabroché el blusón y lo bajé dejándolo en mi cintura. Luchando por sostenerle la mirada, me puse bien derecha en la silla para que observara mis pechos - Es cierto que no son muy grandes... medianos, diría yo... ¿qué te hizo tu enamorado con tus tetitas...? ¿Las besó? ¿Las amasó tal vez...? Dímelo.... Cuéntame... qué hizo con ellas....<br><br>Las piernas me temblaron ligeramente. Hubiera preferido no hablar, y menos hablar de algo semejante, pero el Rector debía castigarme. Confesé.<br><br>-Él... él las... tocó.<br><br>-¿Cómo las tocó? Da detalles... quiero hacerme una buena paja delante de tu cara de guarra, carne, mientras me cuentas cómo ese desalmado te dio el trato que te merecías por estúpida...<br><br>-Él... las apretó. Me hizo daño... se lo dije, me haces daño... pero él dijo que era así como se hacía y que yo ya me acostumbraría... Luego escupió en ellas y las babeó... dijo que eso... tenía que gustarme, si no, es que yo era frígida...<br><br>-¿Y a ti eso te gustó, guarrita?<br><br>-....No, Rector.<br><br>Por algún motivo, pareció agradarle que le diese el tratamiento, porque de pronto se estremeció de gusto y empezó a acelerar el ritmo de su mano...<br><br>-¿Te da miedo... ser frígida...? - preguntó.<br><br>-Sé que no lo soy... pero creo que él... no lo hizo bien...<br><br>-¿Cómo crees... que debería haberlo hecho?<br><br>-Más bien así, Rector... mire... - en parte tenía que obedecer, en parte, sentía una especie de extraña confianza hacia ese hombre... ¿no era que todo lo hacía por mi bien...? ¿Porqué oponer resistencia...? Dirigí mis manos a mis pechos y empecé a tocar muy suavemente mis pezones - así... suave primero... para que los pezoncitos se levanten... y luego, ya sí algo más fuerte... - agarré mis pechos y empecé a apretarlos, moviéndolos de arriba abajo en círculos, presionando uno contra otro... era muy agradable... pronto empecé a suspirar.<br><br>-Carne... - dijo el Rector - pasa a mi otro despacho. Así como estás. Espérame allí.<br><br>Me levanté y obedecí. Crucé el despacho casi corriendo y pasé a la otra sala. El corazón me dio un brinco al ver que en ella, en una penumbra rosada, solamente había una enorme cama con un mullidísimo edredón. Sin embargo, el nerviosismo que me mordía las tripas, no se debía tanto a la incomodidad o el miedo... como a la impaciencia. ¿Cómo era posible...? Me había excitado... no, no podía ser, debía dominarme, mis padres me habían mandado allí para castigarme, no para que yo siguiese en mis trece... Pero oí que la puerta se cerraba a mis espaldas, y ya no pude pensar más. Me volví. Frente a mí estaba el Rector, completamente desnudo y erecto. Mi garganta se cerró de puro nervio y durante unos segundos no fui capaz ni de respirar... El Rector se acercó a mí y me agarró la cara con ambas manos. Su miembro se clavaba en mi estómago... sin cerrar los ojos, aquéllos ojos llenos de deseo animal, entreabrió los labios y pegó su boca a la mía. Su lengua acarició la mía, pero enseguida el beso se volvió ansioso, casi brutal, parecía querer absorberme la vida entera... Yo no sabía qué hacer, ni siquiera si debía hacer algo, de modo que simplemente me dejé llevar y froté mi lengua contra la suya... de inmediato, empezó dar caderazos, frotando su pene erecto contra la piel de mi vientre. Sus manos bajaron lentamente por mi espalda, provocando escalofríos en mi columna, hasta llegar a mis nalgas. Las apretaron con fuerza y pude sentir claramente cómo mi sexo se encharcaba hasta empapar mis bragas... mis manos, apresadas entre su pecho y el mío, se deslizaron sibilinas, como si tuvieran vida propia, hasta sus costados, y se abrazaron a su espalda, acariciando su piel... El Rector me apretó contra él y tuvo que soltar brevemente mi boca para tomar aire...<br><br>-Eres... eres con mucho, la peor de las zorritas con las que he lidiado nunca... - dijo, y se dirigió la polla a mi entrepierna. Creí que quería penetrarme, pero me hizo cerrar las piernas y cruzar una sobre otra, para apresar su miembro en el estrecho hueco y acariciarnos con sus movimientos de caderas - ... qué guarra eres... no sólo no me pides que pare, sino que me animas a seguir... eres una zorra y te alegras de serlo... ¿no te da vergüenza...? Contesta, zorrita, ¿no te da vergüenza? ¿Qué pensarán tus padres de ti....?<br><br>-Sí me da vergüenza, Rector, muchísima vergüenza... pero me da más placer que vergüenza.... No puedo evitarlo, no lo puedo resistir... y... y también quiero que usted... que usted goce, Rector...<br><br>El Rector de nuevo se estremeció violentamente de placer y dejó escapar un profundo gemido... su polla se humedecía entre mis piernas, mientras no dejaba de frotarse... qué deliciosa sensación, era cosquilleante, eran como chispas de gusto, daba muchísimas ganas de seguir y seguir... qué bueno... quería quitarme las bragas, quería sentirle sobre mi piel calentita y mojada... Como adivinando mi pensamiento, las manos del Rector se metieron bajo la tela y empezaron a acariciar... tirité de placer sin poder contenerme...<br><br>-¿Por qué quieres... que yo goce....? Para mí, tú no eres más que carne... una guarrilla, una zorra... ¿porqué pretendes ocuparte de mí, no has entendido nada...?<br><br>-Porque... mmmmh.... Porque usted sí lo hace bien, Rectooor.... Lo... lo hace muy bien.... Me da mucho gustitooo... por eso... por eso quiero que usted también tenga su placer conmigo... quiero darle este mismo placer, Rector....<br><br>-¿Y si.... Y si te doy placer.... Querrás darme tú también placer a mí, zorrita....?<br><br>-Siiiiiiiiiiiiii...<br><br>-¿Aunque sepas que para mí, sólo eres una guarrilla....?<br><br>-Yo... yo soy para usted, lo que usted quiera que seaaah... si... si me da este placer siempre... yo... yo siempre estaré para darle también... placer a usted...<br><br>El Rector parecía hasta emocionado. Yo no sabía lo que decía, me había dejado llevar por el extraordinario gusto que estaba sintiendo, pero lo cierto es que esa sensación me dominaba por completo, ¿cómo era posible que algo cómo una simple caricia me produjera tantísimo bienestar...? Un soberbio empujón me lanzó a la cama y el Rector casi saltó junto a mí. Me despojó de mis bragas y se tumbó sobre mí, aplastándome con su peso, aunque era delgado. Aquello me hizo gritar de alegría, ¡qué bueno tenerle sobre mí....! De nuevo su boca se pegó a la mía, y nuestras lenguas se entrelazaron; su lengua sobre la mía, lamiendo mis labios, me volvía loca de deseo... sus manos se dirigieron a mis pechos y los apretaron, pellizcaron los pezones... ahora que estaba tan excitada, sí que me gustaba que me lo hicieran así, no sólo no me hacía daño, sino que me encantaba... quise pedirle que siguiera, pero tuve miedo de enfadarle y simplemente me dejé hacer, acariciando su nuca y sus cabellos... Su pene se frotaba contra mí y mis caderas se elevaban solas, buscándole... se recolocó sobre mí, y mirándome a los ojos, acercó su polla a mi abertura, dejándome sentir su calor, excitándome...<br><br>-Zorrita... te lo estás pasando muy bien, ¿verdad...?<br><br>Asentí, abriendo un poco más las piernas, haciéndole sitio, ansiosa porque entrara y me matara de gusto...<br><br>-No es ése el objeto de ésta lección. - me horroricé. Temí que parase, que me dejase con ganas, que me despreciase y me humillase una vez más... pero él también había pasado el punto de no retorno. - Pero eres una niña obediente y muy dócil... eso, merece una recompensa. - De un certero golpe de cadera, se introdujo completamente dentro de mí. ¡Me curvé de placer al sentirle! ¡...Qué plenitud... qué maravilla, qué calor....! Era indefiniblemente agradable, ¡eso sí era follar, y no lo que decía el otro cretino....! Pero no pude por menos de estarle agradecida, ya que habían sido sus cretineces las que me habían llevado hasta el Rector... Él mismo parecía estarlo pasando tan bien como yo... de momento, estaba quieto, la cabeza hacia atrás, los ojos cerrados, la sonrisa lasciva en los labios... disfrutando de mi coñito cálido y estrecho que le abrazaba la polla... mmmh... lentamente, empezó a moverse dentro de mí, besándome sin parar, dándonos lengua casi constantemente, entre gemidos... sus caderas eran como una máquina, se movían de forma maravillosa... sin poder evitarlo, le abracé con las piernas, y soltó un derrotado gemido de placer, con tal cara de gozo que me pareció que iba a echarse a llorar... verle gozar me hacía elevarme más aún, ¡estaba a punto de correrme, no podía evitarlo...!<br><br>Quise contenerme, pensé que no era correcto hacerlo antes que él, pero su polla, entrando y saliendo de mí, no me daba tregua... mis piernas, cerradas en torno a él, empezaron a elevarse, los dedos de mis pies se contrajeron, y noté que las oleadas de placer que me atacaban desde los tobillos a los hombros eran más cálidas y densas cada vez...<br><br>-Oooooooooh.... Oh, Rectooooooooor.... Mmmmmmmh... no... no puedo.... No puedo aguantar máaaaaaaaaaas.....<br><br>Al oír aquello, el Rector empezó a bombear más rápidamente, ¡justo lo que necesitaba! Me agarré a su espalda y me dejé ir, grité, el placer me atacó, una ola fuerte me invadió, el placer me hizo estallar de gusto, y empezaron las contracciones que tensaron mi sexo en torno a su polla... me estremecí sobre mí misma, abrazándole, notando las deliciosas sacudidas eléctricas que me envolvían, gozando intensamente mientras me elevaban al cielo... lentamente, empezaron a espaciarse, dejando una sensación de completo bienestar y tranquilidad... me abracé al Rector, llena de felicidad, pero él se rió maliciosamente, sacando su polla de mi cuerpo.<br><br>-Mira, zorrita... - me dijo, señalando su polla - Mira cómo me has dejado... tú has terminado, pero a mí me dejas a medias, eres una calientapollas, ¿lo sabes...? ¿Qué vas a hacer al respecto?<br><br>Tenía razón... por un momento, me sentí mal por haber acabado tan pronto... pero enseguida pensé en cómo dejarle a él tan satisfecho como él a mí, como le había dicho que haría. De espaldas, me deslicé por la cama hasta quedar a su altura, y cogí su polla entre mis manos... estaba chorreando y ardía. La mezcla de mis jugos y los suyos pringaba y me ponía las manos pegajosas, pero no me pareció desagradable. La acaricié unos momentos, y después la metí en mi boca. ¡El Rector respingó de gusto! No parecía que se esperase aquello... yo misma no sabía hacerlo, pero pensé que le gustaría, y estaba claro que había acertado. El Rector se colocó sobre mí, me hizo apoyar la cabeza en la almohada y colocó su polla entre mis tetas... es cierto que no eran muy grandes, pero sí lo suficiente... abrí la boca apresé el jugoso glande en mis labios, lamiéndolo golosamente, con los ojos cerrados, mientras él se follaba mis tetas, apretándolas con las manos para que su polla estuviera lo más estrecha posible... podía oír sus gemidos y me hacían sentir orgullosa y feliz... estaba gozando gracias a mí. Yo le estaba dando ese placer. Le estaba haciendo pasárselo bien, le estaba dando tanto gusto que me iba a regalar un generoso chorro de esperma... ¿Porqué pensaba todo aquello? No podía explicármelo, pero lo cierto es que la idea me encantaba, quería darle placer, quería que gozase, y me parecía que su semen era el mejor premio que podía soñar, su orgasmo por y para mí, su placer supremo, obtenido gracias a mí... lamí más intensa y rápidamente, sorbiendo... mis manos acariciaron las suyas que tenía sobre mis pechos y nuestros dedos se entrelazaron. Le miré a los ojos... esos ojos de demonio, llenos de lujuria y de maldad... emitieron una chispa de simpatía y de pronto se dobló hacia delante; gimiendo como si se ahogara, dominado por el placer, me agarró la cabeza y me obligó a meter más en mi boca; no hice resistencia y le agarré de las nalgas para sujetarme y acariciarle, una poderosa descarga ardiente inundó mi boca, lo tragué rápidamente, pero mi boca seguía llena, tragué con desesperación, notando que una parte de su precioso semen se perdía por la comisura de mis labios... tragué ávidamente y sentí cómo su pene palpitaba para expulsar todo el esperma... lamí tiernamente el glande húmedo, acaricié con mi lengua todo el tronco, desde los testículos hasta la punta, besando, disfrutando de sus gemidos de placer, casi en éxtasis... lo había conseguido... el Rector había gozado gracias a mí... me sentí feliz.<br><br>-Es indudable que contigo, no funcionan los mismos métodos de castigo, perrita. A partir de ahora, vas a llamarte así, serás mi perrita, mi mascota - me decía el Rector mientras se vestía. Yo llevaba de nuevo el blusón.<br><br>Estaba tan contenta... - Yo te cuidaré, te protegeré y te daré placer, y a cambio tú atenderás a mis caprichos y me darás placer a mí siempre que yo te lo pida. Buscarás entre tus compañeras otras chicas obedientes y de vez en cuando, las traerás aquí para que yo las folle. Tú mirarás y me ayudarás. Y otras veces, estaremos con alguien del personal del colegio y serás el juguete para mí y para esa persona, ¿lo has entendido, perrita?<br><br>-Sí, Rector - dije, muy sonriente.<br><br>-Muy bien, ahora puedes irte. - agarrándome de la nuca me atrajo hacia él y me lamió la lengua una vez más - Una de las celadoras te está esperando en la puerta, y te llevará a tu cuarto, te has ganado una habitación especial. Quizá vaya a verte allí alguna vez, así que debes cuidar que esté siempre presentable. Esta noche, a eso de las nueve, ven a mi despacho. Hay budín de verduras para cenar y no me gusta gran cosa, así que me harás una mamada mientras ceno, así no será una cena tan aburrida.<br><br>-¡Sí, Rector! - contesté y salí del despacho casi brincando. Lo único malo es que aún quedaban cuatro horas hasta las nueve...</div>]]></description>
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         <pubDate>2018-06-05 22:12:43 UTC</pubDate>
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         <title>Con mi padre... y consecuencias inesperadas</title>
         <author>relatos131369</author>
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         <description><![CDATA[<div>Hola a todos. Mi nombre es María José y tengo 19 años. Soy una mujer muy atractiva, así me lo han dicho todos los hombres que me han pisado y ... mi propio padre. Tengo el cabello largo y liso de color castaño oscuro, los ojos color marrón, mi piel es morena y tengo un bonito rostro. No es por ser presumida, pero reconozco lo que Dios me entregó. Mido 1 metro 60, y tengo un cuerpo muy bien formado.<br>Bueno, lo que contaré a continuación ocurrió hace 2 meses exactamente, recién había cumplido mis 19 añitos. Yo iba saliendo en la tarde a juntarme con una amiga, porque pretendíamos ir a una plaza, donde han colocado unas máquinas para hacer ejercicio, y llegan muchos hombres guapos. Entonces queríamos ir a pasearnos por ahí, por si acaso salía "algo interesante", Uds. entienden JAJAJA.<br>Bueno, entonces me vestí muy, pero muy provocativa, con una minifaldita que apenas me cubría mi culito, una tanga "hilo dental", unas sandalias muy fáciles de sacar y un peto que dejaba ver mi ombligo y el aro que me puse ahí. Bueno, me puse agarrador, pero no me puse pantys, porque esa tarde hacía mucho calor. Entonces, tomé mi cartera y me disponía a salir, cuando entra mi padre a mi cuarto y me dice: -Vas saliendo hija. Yo le respondí: -Sí papito y no sé a qué hora llegue.<br>Él me dijo: -Ahhh ok.<br>En eso, él fingió estar triste y preocupado, y yo le creí, y le pregunté: -¿Qué le pasa papito? ¿Tiene algún problema?<br>Y en eso me dijo: -Sí mi niña, tengo problemas con tu madre.<br>Yo le pregunté: -¿Qué problemas? ¿Algo que te pueda ayudar?<br>Y en eso noté un gran brillo en sus ojos y su rostro le cambió, y dejó de fingir que estaba triste y mostró cara de deseo. Entonces me respondió: -Claro que me puedes ayudar hija, y viéndote vestida así, yo también te puedo ayudar a ti.<br>La verdad, yo no entendí nada de lo que me dijo, y le volví a preguntar: -Pero ¿Qué problema tienes?<br>Y en eso él me dijo: -Problemas sexuales.<br>Yo quedé sin palabras, nunca pensé que me diría eso sin ningún tipo de rodeo. Y luego me preguntó: -¿Sabes hace cuánto no tengo nada con tu madre?<br>Yo, aún asombrada, le respondí: -No sé.<br>Y él me dijo: -3 meses ... es mucho ¿Verdad?<br>Yo, como no soy nada de inocente y ya conozco muy bien el tema, le respondí: -Sí, es demasiado tiempo ¿Y por qué?<br>Él me respondió: -Porque ya no es lo mismo de antes.<br>Y luego me dijo algo que me dejó helada: -Entonces, como ya no tengo nada con tu madre, pensé: ya no tengo esposa ... pero tengo una hija.<br>Y yo quedé muy asombrada, y él se dio cuenta y me dijo: -Qué te sorprende, total, tú ya eres una mujer ... y estás deliciosa.<br>En eso, tomé mi cartera e intenté irme, pero él me tomó de un brazo y no me permitió salir. Entonces, cerró la puerta de mi cuarto con su llave y se encerró conmigo. Se acercó a mí y me dijo: -No tengas miedo mi amor, nada te va a pasar, solo disfrutemos este momento.<br>Entonces tomó mi cabeza por atrás y acercó mis labios a los suyos e intentó besarme, pero yo me resistí.<br>Él me dijo: -Pero mi niña, no tengas miedo ... te gustará.<br>Entonces nuevamente intentó besarme, pero yo le volví a negar mis labios, diciéndole:<br>- No papito, no puedo.<br>Pero a él no le importó mi negativa e intentó besarme nuevamente, con más fuerza y decisión. Pero yo lo volví a rechazar.<br>Entonces, él se enfadó mucho, porque, en realidad, su hija lo estaba desobedeciendo, entonces él aplicó su derecho de padre y me dio dos bofetones muy fuertes:<br>PAFFF ..... ¡Ayyyy!<br>PAAAFFF .... ¡Aaaayyy!<br>Yo me puse a llorar SNIFF SNIFF. Y él me dijo en tono firme:<br>- ¡Qué te has creído ... yo soy tu padre y me debes obediencia!<br>Y después, mirándome de pie a cabeza, mientras yo lloraba con la cabeza agacha y con mi mano en una mejilla, me dijo: - Mírate cómo estás vestida ... ¿Qué pensabas hacer en la calle? Eres una descarada sabías.<br>Y luego me dijo: - Tú quieres que yo piense que estás triste y asustada JAJAJA .... yo sé que te gusta esto y sé ... lo que tú eres.<br><br>En eso, me tomó mi cabecita por atrás, enredando sus dedos en mis cabellos y tirándomelos levemente, acercó mis labios a los suyos y me besó apasionadamente como nunca antes me habían besado. Mientras él me besaba libidinosamente y enredaba su lengua en la mía, yo no creía lo que estaba pasando, y pensaba que no podía hacer eso. A pesar de que debo confesar que, como hombre, me gusta mucho mi padre. Así que, en el fondo, yo también quería que él me follara ... pero de todos modos estaba asustadita.<br>Él me besaba mucho los labios y pasaba su lengua por mis dos mejillas mmmmmmmm. Después, se detuvo un momento y me dijo: -Me encantas niña, y esta tarde serás mía. Entonces, nuevamente empezó a pasar su lengua por mis mejillas, me lamió el cuello y mis labios. Yo, en realidad, quería una buena follada, pues esa era el motivo por el que íbamos a salir con mi amiga, pero tenía mis temores si lo hacía con mi padre. Así que, todavía no me entregaba por completo y le decía tímidamente a mi padre: -No papito, por favor ... no puedo.<br>Pero él no me escuchaba y seguía adelante. Luego, metió su mano por debajo de mi peto y rompió mi agarrador y empezó a tocarme las tetas con movimientos muy excitantes para mí mmmmmmmmm. Hasta que rompió mi peto y dejo mis tetitas al aire. Yo estaba muy sorprendida y algo asustadita por la violencia que estaba teniendo al romper mis prendas. Entonces, tomó una de mis tetas y empezó a chupar mis pezones y a morderlos muy fuerte. A mí me dolía un poco, así que gemía silenciosamente ayyyyyy mmmmmm. Luego de que dejó de lamer y morder mis pezones, metió su mano por debajo de mi minifalda y empezó a tocar mi culito y, en eso, notó que estaba usando una tanguita muy delgadita y, en ese momento, mi padre supo la hija que tenía JAJAJAJA. Y me dijo: -Que sorpresa, mira nada más lo que usa la niña: un hilo dental.<br>Yo me puse coloradita y agaché la cabeza.<br>Luego me dijo: -Parece que mi niña ... es una putita.<br>Y yo más me ruboricé. Pero ... no le pude discutir nada. Luego, me siguió diciendo cosas fuertes.<br>-¿A dónde ibas vestida así putita?<br>Yo le respondí con algo de vergüenza: -Iba con una amiga ... a la plaza de las máquinas.<br>Y me preguntó: -¿Y qué ibas a hacer a esa placita vestidita así?<br>Yo le dije, con más vergüenza aún: -Es que ... a esta hora van unos hombres a hacer gimnasia.<br>Y él me dijo en tono más burlón: -Buscabas una polla ¿Verdad? ... ¿Verdad putita?<br>Yo le dije, ya con menos vergüenza: -Sí, iba por si acaso salía algo.<br>Y mi padre me dijo: -No tendrás necesidad zorra, yo te voy a dejar bien satisfecha.<br>En eso, me bajó la mini y me sacó las sandalias, me dejó solo con mi tanguita. Él estaba con un short deportivo y una polera, así que se desvistió rápidamente, se sacó el short, las zapatillas, los calcetines, la polera y el calzón ... y pude ver su enorme miembro al aire libre. Noté que estaba muy erecto, enorme y venoso mmmmmmmm ... y en ese momento, se me quitó todo el miedo, la vergüenza y me sentí deseosa. Entonces, ya desnudos, el me volvió a besar apasionadamente, dándome cachetadas en las nalgas PAFF PAFF. Mis manos, inevitablemente, empezaron a acariciar su pecho velludo y empezaron luego a bajar, hasta llegar a su anhelada polla. Mientras él me besaba, yo empecé a frotarla, hasta que él me dijo: -Yo sé lo que quieres puta ... así que arrodíllate.<br>Yo como una hija muy obediente, me hinqué en el suelo, tomé con mi mano su miembro y GLUPP. Me lo metí en mi boquita. Era muy grande, así que no cupo todo, pero con lo que quedó afuera, lo seguía frotando de arriba, abajo, arriba, abajo GLUPP- GLUPP, GLUPP-GLUPP, GLUPP-GLUPP. Mi padre gemía de placer y me decía: - Ahhhhhh ahhhhhhhh sigueeeee ahhhh chupa chupaaaaa ahhhhh zorra ahhhhh putaaaa ahhhhhhh te gusta verdad ahhhhhhh estas acostumbradaa ahhhhhhhhhhh te gusta zorraaaaaa.<br>Yo cada vez lo hacía con más ganas GLUPP-GLUPP mmmmmmm era delicioso tener en mis labios la polla de mi padre, la polla que me hizo a mí misma JAJAJA mmmmmmm mmmmm fue muy excitante.<br><br>Hasta que llegó el momento esperado. Noté que su polla empezó a vibrar mucho y mi padre a gemir más rapidamente, entonces noté que el volcán estaba a punto de hacer erupción. Saqué su polla de mi boca, empecé a frotarla con más fuerza y rapidez, mientras esperaba arrodillada y con mi boquita abierta. Fue entonces cuando mi padre empezó a gemir muy fuerte y rápido y exclamó muy fuerte: - ¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhh toma zorraaaaaaa ahhhhhhhhhhh!<br>Me llenó la boca de su esperma cálida y abundante. Tuvo dos grandes descargas en mi boca, me la dejó llenita de leche espesa. Luego, mi padre vio que mi boca estaba abierta y llena de su esperma y me dijo: - ¡Trágatela!<br>Y yo GLUUUPPP. Me la tragué todita mmmmmmmmmm la encontré deliciosa. Sentir en mi estómago algo abundante, que se movía mucho mmmmmmmmm fue realmente delicioso. Después de eso, noté que la polla de mi padre no había perdido su erección, entonces la volví a tomar y me la metí de nuevo a la boca, sin que él me lo pidiera GLUPP-GLUPP, GLUPP-GLUPP. Mi padre me decía, mientras yo se la chupaba: - Vaya, en verdad te gusta esto putita ahhhhhhhh mmmmmm ahhhhhhh.<br>Luego, logré endurecerle nuevamente su polla y comenzó a vibrar con más intensidad que antes, entonces mi padre me tomó de los cabellos y me puso de pie y me dijo: - Ya está bueno zorra, ahora ven acá.<br>Y tomada de los cabellos me hizo caminar y me llevó a mi cama. Entonces, me lanzó con mucha violencia y me dejó acostada de espaldas, mirando hacia arriba. Entonces, mi padre, se lanzó encima mío y se volvió loco. Empezó a besarme por todos lados, a lamerme, a morderme los pezones mmmmmmmmmm ayyyyyy mmmmmmmmmm. Estaba actuando como un salvaje, pero ... a mí me gustaba JAJAJA. Me decía cosas en el oído, cosas muy fuertes: - Te gusta esto, verdad zorra. Eres una descarada sabías. No eres más que un puta.<br>Yo solo gemía y afirmaba lo que él me decía: - Ayyyyy mmmmmmmm sí papito mmmmm mmmmmm sí, eso soy.<br>Entonces, llegó el momento más doloroso en un comienzo. Mi padre dejó de besarme, bajó sus manos, hasta mi culito, rompió mi tanga y la tiró a un lado; luego, tomó mis dos piernas y me las abrió con mucha fuerza; luego, tomó su polla, que estaba más erecta que antes y lista para atacar, la acercó a mi vagina y ... Ahhhhhhhhhhhhhhhhh ahhhhhhhhhhhhhhhhhh ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy mmmmmmmmmmmmmmm. Me penetró como nunca lo habían hecho, me la clavó hasta el fondo de mi concha, y empezó a bombearme con mucha rapidez y fuerza PAFF PAFF PAFF PAFF PAFF. Yo escuchaba como chocaban sus huevos contra mis nalgas, mientras gemía de dolor y placer mmmmmmm mmmmmm ahhhhhhhhhh ayyyyy. Bueno, la verdad es que yo ya no era para nada virgen, pero jamás me habían metido una polla tan enorme y con tanta fuerza, por eso me dolía. Mientras me bombeaba, mi padre me seguía insultando, pero me gustaba: -Te gusta verdad puta ahhhhhhhhhhhh te gusta que te la metan ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh descarada ahhhhhhhhhh mmmmmm zorraaaaa.<br>Yo también gemía mucho mmmmmmmmmm mmmmm síiii síi papito mmmmmmmm.<br>En ese momento que sentía la polla de mi padre en mi vagina, solo veía estrellas, me encantaba sentirla adentro, que entraba, salía, entraba, salía mmmmmmmmmmm. Y pensaba que así él me hizo a mí mmmmmmmmm eso más me excitaba. Esa tarde, yo me había afeitado mi vagina y toda esa región, y mi papito, como se dio cuenta, me decía: - Así que la muy putita se afeita la concha ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh mmmmmmm te preparas para recibir pollas zorra ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh mmmmmmm ahhhhhhhhhhhhh.<br>Hasta que, mi padre abrió aún más mis piernas, metió más a fondo su polla y ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh me llenó el vientre de leche. Cuando yo sentía cómo me llenaba, solo gemía de placer mmmmmmmmmmmm mmmmmmmmm ayyyyy que ricoooo mmmmmmmmmmmmm.<br>Mi padre me decía gimiendo: - Tomaaaa zorraaaa mmmmmmmmmm ahhhhhhhhhhhhh.<br>Luego, mi padre sacó su miembro de mi vagina, se puso de pie, muy aliviado, muy descargado. Él realmente necesitaba sexo y yo lo complací.<br><br>Entonces, se vistió y me dejó tirada en la cama. Pero antes de irse me dijo: - Nada de esto a tu madre ¿Escuchaste?<br>Yo le respondí: - Sí papito, nada.<br>Luego me dijo: - Ahora, si quieres, puedes ir a exhibirte a la plaza como lo que eres ... o hacer lo que se te dé la gana.<br>En eso, salió de mi cuarto y me dejó ahí, sintiendo cómo nadaban en mi interior.<br>Lo peor fue que mi padre nunca ocupó condón, y yo ese día no tenía ni pastillas ni dinero para comprarlas después. Entonces ... pasó lo que tenía que pasar. Siento que algo nuevo crece en mi interior, algo que me origina ciertas molestias. Ahora, ya transcurridos 2 meses, lo siento crecer cada vez más, aceptando de muy buena manera las consecuencias de esa tarde. Para un matrimonio prácticamente quebrado, entre mi padre y mi madre, creo que un nieto les vendría muy bien ¿No les parece?</div>]]></description>
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         <pubDate>2018-06-05 22:14:52 UTC</pubDate>
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         <title>Mi nombre es Emilia, tengo 18 años, soy delgadita, bastante guapa, de cabello rubio y de piernas torneaditas, bien proporcionada, mi hermana no les diré su nombre pero es una chava de 22, es voluptuosa, senos redondos y firmes, su trasero es grande y redondo, se mueve de manera muy sexy al caminar, de rostro es parecida a mi o yo a ella, somos atractivas, les digo esto ya que el día que paso lo que les contare, casi todo me escita, entre mas sucio mejor.Vivimos algo retirado de la gente, mis padre esta en el extranjero y mi mama es enfermera así que pasan días sin que la veamos, mi hermana y yo nos llevamos muy bien, nos gusta ver películas hasta tarde, un día como cualquier otro veíamos una peli algo cursi, eran las 11 y algo de la noche cuando me quede dormida, mi hermana me abrazaba, de repente sentí como me movían, me desperté y estaba en una silla, tenia cuerdas en las manos y los pies, mi hermana estaba en frente de mi amordazada, un sujeto alto, algo gordo y viejo le tocaba los senos, y no dejaba de manosearla, mi hermana me miraba aterrada, mientras el sujeto disfrutaba su cuerpo-ya despertaste perrita-DEJE A MI HERMANA EN PAZ MALDITO-cálmate niña, no quedras que tu hermana salga lastimada(le coloco un cuchillo en el cuello mientras lamia el rostro de mi hermana)-que es lo que quiere de nosotras, no tenemos muchas cosas-lo se ya revise tu casa, pero con ustedes perras me desquitare -no nos lastime por favor-si cooperan no les pasara nada, si no hacen lo que quiera lo pagaran (se acercaba a mi y me dio un golpe en el estomago, me saco el aire)me arranco mi pijama de un tirón, dejando mi pecho al aire, me apretaba los pezones muy duro, los jalaba, los lamía y los pellizcaba hasta hacerme gritar, me dolía pero me excitaba de una manera perversa, puso su cuchillo en mi short, lo corto y me lo quito, estaba desnuda y amarrada a esa silla no tenia como defenderme, tenia miedo de que nos lastimara, me desato las piernas y me las subió hasta los hombros, con un palo y cinta me dejo abierta lo mas que pudo, dejando mi coño y mi ano a la vista, camino hacia mi hermana, la des amordazo, ella le dijo que no nos lastimara, la golpeo en el estomago y le rompió la blusa de tirantitos, los senos de mi hermana son grandes y el los succionaba como niño pequeño, ella gritaba del dolor pero el seguía hasta que le dejo rojo el seno derecho, la desato y le dijo que me lamiera la concha, ella se quería negar pero no tubo otra opción, puso su lengua en mi y la movía de tal manera que empece a humedecerme, mi hermana me estaba haciendo sentir un placer increíble, el sujeto le decía a mi hermana que me lamiera el ano, que me dejara bien limpia, mi hermana lo obedecía para evitar que me lastimara o algo peor a lo que nos hacia, la lengua de mi hermana recorría mi vagina, mi ano y mis nalgas, sentía que en cualquier momento me correría, el hombre la pateo y saco su verga, era grande y tenia un olor muy fuerte y repugnante, mi hermana se retorcía del dolor, le saco todo el aire, la acostó en el piso, la inmovilizo y le metió la verga en la boca, mi hermana no podía respirar, el sujeto la follaba por la garganta, los sonidos guturales de mi hermana se hacia mas fuertes, la dejaba sin aire, el apretaba sus tetas, tan duro que se ponían algo rojas y se desbordaban de sus manos, de un grito se corrió en la garganta y en la cara de mi hermana, era mucho semen, ella tocia de que se ahogaba de tanto semen, se subió a una silla y me puso la verga en la cara, me dijo &quot;déjala bien limpia puta, o te pasa algo peor&quot; como pude metí su glande en mi boca y de un golpe me la metió en la boca toda, era muy grande y no me dejaba respirar muy bien, sentía la saliva de mi hermana y su semen, se bajo de la silla y con su glande acariciaba mi vulva, de una manera que no puedo explicar quería que me quitara mi virginidad con esa verga.Mi hermana le dijo que no lo hiciera pero la abofeteo y me la metió de un golpe, gemí muy fuerte y llore un poco, me daba muy duro, salia algo de sangre y muchos jugos de mi concha, el dolor se convertía en placer hasta que me corrí, saque un leve chorro de liquido, el me metió su lengua en mi boca y yo lo acepte, de un golpe la metió en mi culo, me dolía muchísimo pero no tarde en disfrutarlo, mi cara reflejaba el placer que sentía y mi hermana me miraba aterrada, el sujeto y yo nos corrimos al mismo tiempo, volví a sacar otro chorrito de jugo y sentía su semen en mis entrañas, levanto del piso a mi hermana, la puso de a perrito y se la cogía muy duro, mi hermana se tensaba en cada metida hasta que se corrió, el sujeto seguía y seguía hasta que se corrió dentro de ella, le abrió las nalgas preguntándome si quería que se la metiera en el ano, le dije que si y mi hermana me miro sorprendida, de un golpe la ensarto y ella lloraba del dolor, las nalgadas que recibía eran muy fuerte, sus nalgas se hincharon, sus senos se movían de un lado a otro hasta que el sujeto se corrió dentro de su ano, mi hermana cayo adolorida y casi desmayada, la amarro otra vez a la silla, salio de la casa y en 5 minutos regreso con unos juguetes raros, nos los metió en la concha y empezaron a vibrar, me beso mientras me retorcía de placer y me dijo &quot;cuando menos lo esperen regresare por mas&quot;mi mama llego en la mañana y nos encontró amarradas, humilladas, violadas y con los ojos llenos de placer, mi hermana quedo embarazada, yo no pero espero el dia que ese extraño regrese y me haga sentir mujer.</title>
         <author>relatos131369</author>
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         <description><![CDATA[]]></description>
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         <pubDate>2018-06-05 22:16:55 UTC</pubDate>
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         <title>De mojigata a puta de un sacerdote</title>
         <author>relatos131369</author>
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         <description><![CDATA[<div>Hoy es mi primer día como voluntaria en un centro de retiro para sacerdotes, realmente me siento muy feliz, siempre me ha gustado ayudar a las personas, y sabes que están estos pobres sacerdotes ya retirados sin nadie que los pueda atender como se merecen me estruja el corazón.<br><br>-Buenos días madre Sofía ya estoy aquí para lo que se les ofrezca -Le digo a la monja que se encarga del lugar nada más llegar.<br><br>-Buenos días Anita, me alegra mucho que llegaras, la verdad es que necesitamos toda la ayuda posible, por lo pronto te enseñare las instalaciones, te presentare a los demás voluntarios y monjas que atienen el lugar.<br><br>Parte de la mañana la paso conociendo a todos los que ahí ayudan, me doy cuenta que muchos padres están realmente solos, ya por su avanzada edad o con problemas serios de salud.<br><br>-Anita esta tarde te voy a encargar al Padre Pedro, él ya está muy mayor y tiene problemas para moverse, con la edad sus huesos ya no lo pueden sostener, así que tendrás que ayudarlo si necesita moverse. Este es un trabajo muy pesado Anita, pero muy satisfactorio cuando ves la tranquilidad que le puedes brindar a estos hombres de Dios.<br><br>-No se preocupe Madre, si hago esto es por amor, bien dicen que debemos amar al prójimo como a uno mismo, y yo me amo mucho, así que a dar un poco de mi amor a los demás. -Le respondo con una sonrisa<br><br>Cuando llego a la habitación del Padre Pedro y entro me doy cuenta de lo solo que esta, todo está en penumbras, las cortinas de la ventana están completamente cerradas, solo miro una silueta algo regordeta recostada en la cama pegada a la pared.<br><br>-Buenas tardes Padre Pedro, mi nombre es Ana pero todos me dicen Anita, esta tarde le hare compañía, si necesita algo solo pídalo.<br><br>Él se me queda viendo muy serio, realmente me siento incomoda, me mira y me mira, no noto nada de gusto en su expresión, ni siquiera indiferencia, lo que veo es un mosqueo a lo grande.<br><br>-Si tanto estas aquí para ayudar, pues entonces cierra la puerta, ponle llave y siéntate en esa silla y no hables, ni hagas ningún ruido si es posible, que me molesta la gente ruidosa.<br><br>Me quede paralizada en mi lugar, nunca espere un recibimiento tan osco de su parte, sé que la mayoría de los padres se "amargan" con el tiempo y la soledad, ya no pueden estar haciendo la tarea tan bondadosa por la que Dios los envió a la tierra, eso debe ser frustrante, pero nunca pensé que pudieran tratar con tanta animosidad a una persona que solo quiere hacerle un bien.<br><br>-¿Te vas a quedar ahí viéndome como tonta o piensas hacer lo que te pedí?<br><br>Eso me hace reaccionar y cierro la puerta como me lo pidió, me siento en la única silla que se encuentra ahí. Me quedo un momento incomoda sentada, por lo general hablo mucho y no puedo dura mucho tiempo callada.<br><br>-¿No quiere que le lea algo?<br><br>-¿No te dije que estuvieras en silencio? -Me respondió<br><br>-Lo siento solo que no estoy acostumbrada a estar mucho tiempo callada, sé que a muchas personas les molesta, pero me es casi imposible estar sin hablar -Le digo con una sonrisa pintada en mi casa.<br><br>-Ya me doy cuenta... ¿Realmente tanto te gusta ayudar?<br><br>-Si -Le respondí sin pensarlo dos veces<br><br>-¿Qué es lo que estarías dispuesta a hacer por mí?<br><br>Se me hace una pregunta extraña y tardo unos segundos en contestar<br><br>-Todo -Le digo simplemente<br><br>-Acerca tu silla y ponla a un lado de mi cama.<br><br>Me muevo de lugar, acomodo la silla a un lado de su cama, en la parte baja, donde descansan sus pies y me vuelvo a sentar.<br><br>-Te tomare la palabra, quiero que me leas un poco. Solo que me tienes que jurar por toda tu fe que lo que me leas será solo entre nosotros dos, a nadie le platicaras las lecturas que aquí leerás, ¿de acuerdo?<br><br>Es extraño que me pida eso, pero es tanto mi deseo por complacerlo y hacerlo sentir mejor que le digo que sí.<br><br>-Muy bien -Saca un libro pequeño que estaba escondido entre la pared y la cama, a la altura de la cabeza. Me lo da y me dice que comience a leer la página que está marcada.<br><br>Lectura:<br><br>Y ella se encuentra con sus piernas extendidas, abiertas, a merced de lo que esos hombres quieran hacer con ella, con sus labios íntimos totalmente inundados de sus jugos, con sus pezones erectos a la vista, solo esperando una lengua hambrienta...<br><br>Me atraganto, no puedo seguir leyendo esto, miró fijamente el libro entre mis manos, tengo miedo de levantar la vista, o sé que esperar, nunca imagine que un padre me pediría leer esto, es que no puede ser.<br><br>Lentamente levanto la cabeza, acortando la distancia de mi mirada y su cara, pero cuando por fin lo veo, no puedo creer lo que pasa en frente mío. Ahí está el Padre Pedro, mirándome, una mirada maligna, con una sonrisa sucia en su cara, pero eso no es todo, su mano, su mano está recorriendo su pene de arriba hacia abajo.<br><br>Yo me quedo anonadada en mi lugar, mi respiración se acelera, solo puedo mirar su pene, no se si es muy grande, nunca había visto uno, pero si puedo verlo grueso, venoso, está muy rojo y puedo ver en la punta un líquido algo transparente.<br><br>-¿Quieres tocarlo hija?<br><br>-¡Pero Padre! Usted es un sacerdote.<br><br>-Vamos yo sé que lo quieres tocar tanto como yo quiero que lo toques, solo tienes que hacerlo, compadécete de este pobre viejo que no hiso nada es su vida más que dedicarse a Dios y a sus hijos.<br><br>-Pero Padre esto es pecado<br><br>-No es pecado si tu intención es bondadosa<br><br>-Pero ¿Y si alguien se entera?<br><br>-Nadie se enterara, esto será un secreto entre tú y yo.<br><br>-¿Cómo el secreto de confesión?<br><br>-Así es hija, como el secreto de confesión<br><br>Con una gran excitación recorriendo mi cuerpo, mis manos dejan el libro a un lado y se dirigen hacia la herramienta del Padre Pedro.<br><br>Cuando lo toco, el padre suelta un gemido, lo miro y veo que tiene los ojos cerrados con la boca abierta, verlo ahí con su pene de fuera, su rostro lleno de placer y mi mano puesta en su intimidad, provoca que me invada una calor que sin poderme contener me inclino y me meto su pene en la boca.<br><br>Sabe algo extraño, no sé cómo describirlo, lo siento tan caliente dentro de mi boca, y comienzo a chupar como si de una paleta se tratara. El padre coloca una mano sobre mi cabeza y me hace bajar y subir cada vez más rápido y más al fondo, en mi entrepierna se siente un cosquilleo, froto un poco mis muslos y los siento mojados, eso me hace pensar en el relato que estaba leyendo hace poco.<br><br>-Mmm si hijita sii mmm dale a este padrecito placer con tu boquita sucia, mmm aahh si putita siiii<br><br>Escucho que me dice el padre, cada vez más acelerado, y solo escucharlo me provoca más a mí, meto una de mis manos bajo mi falda y comienzo a acariciarme. Y ahí estoy sentada, con una mano entre mis piernas y con un pene en mi boca.<br><br>-Levántate putita, quiero ver tus tetas<br><br>Me jala del cabello provocando que su pene saliera todo lleno de mi saliva y de su propio jugo.<br><br>-Abre tu blusa<br><br>Y así lo hago, me desabrocho mi blusa y la dejo sobre la silla, me quito el sujetados y ante el aparecen mis tetasas, grandes, pesadas, con los pezones completamente erectos. El padrecito completamente atontado con lo que ve, me pide que me acerque, lo hago y el me jala hasta que una de mis tetas entra en su boca.<br><br>-Aahhhh padrecito mmmm<br><br>-¿Te gusta putita, te gusta que te mame las tetas?<br><br>-Siiii aahh mamemelas padre mamemelas<br><br>Mientras una me la mama, la otra la estruja con su mano, vieja, venosa con manchas. Me toma los pezones y los estruja.<br><br>-Quítate las bragas zorra, que ahorita te voy a dar tu penitencia por pecadora<br><br>-Si padre, soy una pecadora, estoy sucia... Cúreme padre cúreme<br><br>Me quito las bragas y me hace subir a la cama, me siento sobre el con su pene entre mis muslos rozando mi chochito.<br><br>-Mmmm padreeee que rico se siente su polla entre mis piernas.<br><br>Instintivamente me comencé a frotar contra tu verga y pude sentir como mis labios íntimos lo abrazaban y lo recorriendo arriba hacia abajo, llenándolo de mis líquidos.<br><br>-Aahh hija de satán pero mira que mojada estas, te voy a dar tu merecido, veras como después me vas a pedir más curación para una puta zorra como tú. Sube un poco y cuando yo te diga te vas sentando sobre mi pito.<br><br>Así lo hago me levanto un poco, y miro que mete una mano entre nuestros cuerpos, sostiene su verga y me dice que me siente poco a poco. Lo siento dentro de mí, no lo puedo meter muy bien, está muy ancho para mi cuerpo, me cuesta adaptarme a su tamaño. El padre me acaricia el clítoris y siento una descarga de placer, más jugos salen de mi vagina.<br><br>-Así putita, poco a poco y te va a entrar toda, más mmmm más... Estas bien apretadita hija de perra mmmm<br><br>Yo ya no puedo más con la calentura, el momento y el morbo de dar mi primera cogida con un sacerdote viejo retirado, así que de un sentón me dejo ir. Ciento un dolor que me atraviesa, lo siento desde mi colita, por todo mi vientre, hasta mis piernas, me quedo quieta, no me quiero ni mover.<br><br>-Vamos niña que ya paso lo más difícil, relájate, ya no te va a doler<br><br>Me sobra otra vez las tetas y el clítoris, el calor va regresando a mi cuerpo, me comienzo a menear despacio sobre la polla del padrecito, se siente tan rico.<br><br>-Oh Dios padrecito! Que rico se siente mmmm<br><br>-Si hijita así se siente, mira sube y baja más sobre mi polla y veras que se siente todavía mejor.<br><br>Subo y bajo sobre el rabo del padrecito y es un placer de locos, pronto estoy brincando y mis tetas se menean para todos lados.<br><br>-SIII PUTA SIII! TOMA VERGA QUE BIEN TE HACE FALTA MMMM HIJA DE PUTAAAA!! AAAH!!<br><br>-AAhh!!!<br><br>Me inclino y beso la boca del padre, tiene pocos dientes y eso me calienta más, me separo un poco y con mi mano tomo su cabello con fuerza.<br><br>-Te gusta pinche padrecito, te gusta como esta putita se coge tu rabo verdad te encantaaaaa aaah eres un puto padre un putooo!!<br><br>Brinco más hasta que siento un placer que nuca había sentido y de entre mis piernas salen un líquido que nos empapa.<br><br>-Aah!! Te corres puta te corres<br><br>Siento como un líquido invade mi vientre, es caliente y estoy segura que salió del puto padre. Caigo rendida sobre el cuerpo regordete y viejo del sacerdote.<br><br>Cuando recupero el aliento levanto mi cabeza y lo beso con todo y lengua, el padre con trabajo me responde, ya mucha tarea fue aguantar a la puta que lo cabalgo.<br><br>-Mañana regreso padrecito, y más vale que esté preparado para mí, que quiero que me cumpla una fantasía. -Le digo<br><br>-Aquí estaré hija, aquí estaré.<br><br>http://movil.todorelatos.com/relato/119748/<br><br>Eh nel<br><br>De mojigata a puta de un sacerdote 2<br><br>Aun me parece sorprendente lo que sucedió con el Padre Pedro, no sé de donde salió ese lado caliente y perdido de mí, pero si de algo estoy segura es de que me encanto. Te seré sincera, aun cuando he sido criada en una familia devota, siempre he sentido una curiosidad por el sexo, constantemente me negaba a mí misma este tipo de pensamientos pecaminosos, pero ahora que el padrecito lo ha sacado de mí no estoy dispuesta a dejar de disfrutar.<br><br>Llego temprano al centro, miro a la madre Sofía y la saludo con mi tierna sonrisa, proyectando esa inocencia que le muestro a todo el mundo.<br><br>-Hola madre, ¿Qué tal esta?<br><br>-Hola hija, me da mucho gusto verte. Ayer ya no tuve oportunidad de platicar contigo, para cuando me desocupe me dijeron que ya te habías ido y no me dio tiempo de preguntarte como te fue con el padre Pedro.<br><br>Mis pensamientos se tornaron calientes y para nada bondadosos.<br><br>-Muy bien madre, no se preocupe.<br><br>-Te lo pregunto porque se lo difícil que puede ser ese padrecito. Ya ha espantado a otros voluntarios.<br><br>-Ya le dije madrecita que no se preocupe por nada, yo no soy fácil de espantar.<br><br>Le sonrío con seguridad y sigo mi camino.<br><br>Toda la mañana seguí con mi rutina normal, realizando las mismas tareas del día anterior, lo único diferente es la constante palpitación que se siente en mi conchita, puedo sentir al caminar como mis bragas se me pegan por lo mojadas que están.<br><br>Mi calentura no ha disminuido para nada desde esta misma mañana cuando al despertarme recordé todo lo realizado con mi padrecito favorito.<br><br>Por fin llega la tarde y ahora me toca hacerle compañía al Padre Pedro. Se me acelera el pulso, siento como mi cuerpo se va calentando, me paro ante su puerta y no puedo evitar soltar un leve gemido por el placer que mi cuerpo siente de solo pensar en entrar en ese pequeño y oscuro cuarto.<br><br>Toco la puerta y espero pacientemente.<br><br>-Pasen -Escucho que dice el padrecito<br><br>Abro la puerta poco a poco, entro, todo sigue igual de oscuro.<br><br>-Cierra la puerta y siéntate en la misma silla -Me lo dice con voz fuerte, dominante.<br><br>No puedo evitar esbozar una pequeña sonrisa, me da ternurita que se sienta con el poder de mandarme, pero seguiré su juego.<br><br>Llego hasta la silla y me siento tranquilamente, espero a su siguiente orden. Duramos unos segundos en total silencio. Por mi mente comienzan a pasar todas las fantasías que sé que el padrecito me ayudara a cumplir.<br><br>-¿De que se trata la fantasía que me mencionaste ayer? -Pregunto de golpe.<br><br>-No se lo puedo decir padrecito.... Pero si quiere se lo muestro -Lo tiento con mi respuesta, sé que se siente intrigado por mi fantasía.<br><br>-Muéstrame hija mía.<br><br>Me acerco a su lado, pongo mi bolso en el mueble que está a un lado de su cama.<br><br>-Padrecito, lo primero es calentar, no puedo hacer esto en frio, ¿Me ayuda a calentar padrecito?<br><br>-Mmm claro hija, dime que puedo hacer para ayudarte<br><br>Me voy quitando poco a poco mi ropa, que no es mucha, solo un vestido que me llega hasta las rodillas y mis bragas. Cuando al fin estoy completamente desnuda me inclino y lamo los labios del padre Pedro.<br><br>Lo voy besando despacito, chupando sus labios viejos, dejando escurrir mi saliva dentro de su boca entreabierta, me siento tan caliente, completamente desnuda, inclinada sobre el cuerpo gordo y viejo del padrecito. Nuestro perverso beso va aumentando de intensidad, abre su boca por completo y meto mi lengua, quiero que sienta que la que tiene el poder aquí soy yo. Lo beso con furia, le chupo la lengua y muerdo sus labios.<br><br>Cuando me separo está jadeando por aire, me subo en la cama, quedando acostada encima de él.<br><br>-Ahora padre así como probo mis labios, también va a probar mi conchita -Le doy un beso pequeñito y me reincorporo, me acomodo de manera que mi concha esta sobre su cara.<br><br>-Vamos padrecito, chúpeme, métame la lengua en mi conchita.<br><br>-Mmmmm sii mi hijita putita te voy a tragar<br><br>Siento su boca chupar mis pequeños labios, su lengua recorriendo desde mi clítoris hasta mi vagina, se siente tan bien, tan rico, mete su lengua en ese pequeño lugar donde hasta ayer no sabía lo que era tener un hombre tocándolo.<br><br>-Ahhh padrecito siiiii asiii cómame la conchita mmmmm siiii aaahhhhh<br><br>-¿Te gustas putita? ¿Te gusta como este padrecito se traga tus jugos? Eres una güarra niñita, eres una putitaa<br><br>-Sii siii padre soy una puta, siempre lo he sido, siempre he querido que me cojan como perra.<br><br>Me mete un dedo y me masturba mientras su lengua le da pequeños latigazos a mi clítoris.<br><br>-Chúpeme más atrás padrecito, ahí en la parte más oscura de mi cuerpo, vamos padre mámeme el culo.<br><br>-Que sucia eres niña, mmmm pero claro que no voy a negarte este placer.<br><br>Me chupa el culo, ciento su lengua queriendo entrar en mí, con su dedo me lo mete despacito, de poquito a poquito, pero yo no quiero eso, yo quiero duro.<br><br>-No padrecito, no tenga piedad de esta pecadora, denme duroo aaah!!<br><br>-Mmm por pecadora te daré duro como me dices, por puta sucia -Me mete el dedo de golpe, siento un dolor intenso, pero no puedo evitar sentirme más caliente al sentirme tomada así de brutal.<br><br>-Ahhhh!!! Hijo de puta<br><br>-No querías que te lo metiera, pues ten por pecadora, ten por puta, por venir a provocar a un pobre padrecito.<br><br>-Ahhh siii siii soy una puta zorra, mmmm<br><br>El dolor se fue, llego un placer que no había sentido antes, cada vez mi cuerpo reaccionaba con mayor fuerza, solo quiero en cabalgar su verga por mi culo.<br><br>-Ya padrecito, ahora si vamos a cumplir mi fantasía<br><br>Cambio de posición nuevamente, recorro mi cuerpo hasta quedar sentada sobre el regazo del padrecito, dándole la espalda, le saco la verga ya bien parada, la restriego por mi conchita mojada, mmm se siente tan rico, la embarro con mis jugos. Me siento sobre él y meto la punta de su polla poco a poco en mi ano, puedo sentir como me estira, la presión, pero estoy tan caliente que no puedo soportar más.<br><br>Me clavo de una sobre esa polla dura y parada, siento que me voy a reventar, me muerdo con fuerza el labio para no gritar, me quedo un momento quieta, esperando a que el dolor disminuya lo suficiente para poder moverme.<br><br>-Que no querías esto puta, ahora muévete zorra que no falta nada para que te eche todos mis mecos encima.<br><br>Me nalguea fuerte y me muevo despacio al inicio, arriba-abajo, siento como entra con mayor facilidad, pronto estoy que no puedo por el placer y cabalgo como endemoniada esa verga que se pone dura por mí, esa verga que juro guardarse por el resto de su existencia, y ahora está gozando dentro del culito de una pequeña devota.<br><br>-Ahhh!! Puta me vas a matar con ese culazo que tienes aaahh<br><br>-Mmm siiii puto cabrón siiiiii te cojo, te mato con mi culo, toma toma a esta putaaa tomaaa aaah!!<br><br>Me embrutezco sobre la polla y lo reviento, cada vez más violenta, más fuerte, más puta; hasta que me vengo, me siento convulsionar y no puedo soportar el peso de mi cuerpo, caigo sobre las piernas peludas y viejas del padrecito mientras derrama su leche sucia dentro de mi culo.<br><br>-Ahh siii padre vente dentro de esta puta<br><br>-Ay hijitaa, estas tan rica que es un pecado no cogerte.<br><br>Después de unos instantes de reposo, me levanto, me limpio y me visto.<br><br>-Muy bien padrecito, ya cumplió una de mis fantasías, ¿cree que pueda cumplir más?...<br><br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2018-06-05 22:17:43 UTC</pubDate>
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         <title>Violada por mi suegro</title>
         <author>relatos131369</author>
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         <description><![CDATA[<div>Me llamo Claudia tengo 22 años, mido 1,65, peso 52 Kilos soy delgada, pero mi pecho es grande mi talla es una 100, mi trasero es pequeño pero respingon, llevo melena de color negro rizado.<br><br>Hace tres años que salgo con José Manuel mi novio, con la familia de José tenía buena relación hasta que me pasó esta altercado con mi suegro.<br><br>Mi suegro tiene 46 años, mide 1,86 como mi novio y pesa unos 85 kilos( unos diez más que mi novio) es de complexión musculosa, ojos negros, tiene el pelo corto negro y la piel morena.<br><br>Siempre me pareció atractivo, pero nunca se me paso por la mente la idea de lo carnal con él.<br><br>José y yo llevamos tiempo buscando tener un bebé exactamente 2 años y no había suerte, en la cena con mis suegros comentamos el deseo de ser padres y el problema del tiempo que llevábamos intentándolo.<br><br>Al terminar de cenar entre Carmen (Mi suegra) y yo, limpiamos la mesa, esa noche nos quedábamos a dormir en casa de mis suegros y le dije a José que me acercara a casa para poder coger el pijama y ropa para la mañana siguiente, mi suegro se ofreció a llevarme y nos marchamos a mi casa.<br><br>Abrí la puerta de casa y le dije :<br><br>- Tomate algo si quieres, tarda cinco minutos.<br><br>Fui a mi habitación y empecé a meter en mi bolso el pijama, cepillo de dientes y ropa. Baje al comedor... :<br><br>- ¡Uy! Un momento, voy a por el cargador del móvil - Dije riendome.<br><br>- No ahí prisa por volver o ¿es que tu la tienes?<br><br>Se pego a mi, puso sus dos manos en mi cintura y me pego a él.<br><br>- No vamos a quedarnos aquí toda la vida. - Dije riendo y separando mi cuerpo del suyo sin querer echarle moral al asunto. Me disponía a coger la mochila, cuando la mano de Carlos (Mi suegro) me agarro por la cintura y la otra la metió debajo de mi falda, manoseó mi raja por encima de mi tanga, apoyo sobre mi su bulto y empezó a restregarlo en mi culo.<br><br>- ¡Sueltame! ¡Dejame! - Me aparte de él bruscamente<br><br>- ¡Callate! - Mientras decía esto se quitó en cinturón, quise salir corriendo hacia la puerta él me agarró y me llevó a estirones y forcejeando conmigo hasta mi habitación, me echo de mala manera sobre la cama, puso sus piernas sobre mi pecho dejándome sin respiración, me agarro las manos al cabezal de la cama, haciendo una soga en mis muñecas con el cinturón, cuanto más estiraba más apretaba y más daño me hacia, así que deje de estirar o acabaría cortandome la circulación de la sangre. Se quitó de encima de mi y acto seguido, se quitó la camiseta negra de manga corta que llevaba puesta, tenía abdominales y el pecho marcado...<br><br>- Para Carlos, basta sueltame, estúpido idiota. Sueltame. - Empecé a dar patadas, vaya idea más tonta no tardo en coger dos correas del armario y atarme los pies a cada extremo de la cama.<br><br>Destrozo mi blusa y mi falda, me dejó con un sujetador rosa y un mini tanga rosa.<br><br>Se deshizo rápido de mi sujetador quitandome los tirantes para que saliera con facilidad. Se abalanzó sobre mí y empezó a chupar y a morder mis pezones.<br><br>Todos mis tetas estaban llenas de sus babas y muy a mi pesar mis pezones se habían puesto duros como piedras...<br><br>- Tienes unas tetas preciosas - Dijo y siguió mamandome los pezones.<br><br>Con una mano, estiraba de mi tanga hacia arriba metiendolo en mi raja. Después de estar un rato así, se levanto y se desnudo por completo, dejando ver un miembro más o menos como el de mi novio unos 20cm pero más grueso, estaba por completo erecto, volvió a la cama, pero esta vez su boca fue a parar a mi coño, rompió mi tanga y empezó a chuparlo hundía su lengua lo más profundo que podía se paseaba por mi clítoris con la punta de su lengua...<br><br>- Aahhhhaammmm! - Gemí intentando contenerme.<br><br>- Te gusta verdad - Dijo metiendo un dedo en mi coño.<br><br>- No, cabrón... Uff... - Estaba sudorosa y mi vagina chorreando.<br><br>Saco su dedo, lleno de mis fluidos, cuando los vi me sorprendí y me hizo sentir mal. Con José nunca me había mojado tanto...<br><br>- Vaya tu coñito no me dice lo mismo que tu boca voy hacerle caso a tu coño.<br><br>Siguió chupando, mi respiración se agitaba y sabia que si seguía así acabaría corriendome aunque no quisiera.<br><br>- Aaaaaarrg... Cabrón...aaaaa... Mmmmmmmmmmmmm.... Aaaaaaaaaaaaaaa - Llegó lo que no quería estaba empapada y el continuaba chupando y tragando mi jugo.<br><br>Me miró con una sonrisa maliciosa.<br><br>- Estas perfecta - Coloca la cabeza de su polla en la entrada de mi vagina y de un solo empujón entró entera, sus embestidas eran bruscas y muy seguidas...<br><br>- Aaaa....aaaaa ... Ufff Arg! Mmmmmm... Aaaaa.... Uff Para .... Aaaaaaaaaa.... Para ya! Cabrón, aaaa......... Uf Cabrón.<br><br>- mmmm ooooh - No paro de tocarme las tetas y su pulgar no paro de rozar mi clítoris.<br><br>- Aaaaagr... Aaaaaaa... Mmmmm... Aaaaaa... Ufff... Aaaaaa... Ufff... - No podía contener mis gemidos.<br><br>Sus movimientos empezaron a ser más constantes y más rápidos. El la habitación se escuchaba el choque de sus huevos contra mi coño. Note como su semen caliente llenaba mi interior...<br><br>- Oooooh - El gemido fue bastante fuerte.<br><br>Aunque los míos lo taparon.<br><br>Dejo su polla dentro de mí y mirándome. Sonriendo me dijo...<br><br>- Vas a volver a disfrutar de mi polla pero para eso ahí que ponerla juguetona... - Sacó su polla, puso una rodilla a cada extremo de mi cabeza y su polla apuntando a mi boca.<br><br>- Chupa - Me la metió en la boca, comencé a chuparsela, el sujeto mi cabeza, empezó a meterla y ha sacarla como si me estuviera follando, después de un rato así cuando estaba a punto de venirse, metió su polla en mi coño y se corrió dentro de mi de nuevo.<br><br>- Quiero probar tu culo - Me desató de los pies... - Mmmm... Tiene muy buena pinta.<br><br>Medio la vuelta dejándome boca abajo entre cruzando el cinturón de mis manos. Escupió en mi ano y metió el pulgar,<br><br>Chupó mi ano y metió el dedo índice, fue al baño y trajo aceite corporal, lleno mi culo y sus dedos de aceite, me metió el índice y acto seguido otro más...<br><br>- uff... - Suspire.<br><br>- Voy a soltarte las manos - Quitó el cinturón de mi muñecas, y volvió a meter los dos dedos dentro de mi culo. Me quede quieta echada sobre la cama.<br><br>- Buena chica. - Coloco la punta de su polla engrasada en la entrada de mi culo, comenzó a empujar, sentí un dolor que desgarraba mi carne, la polla de mi suegro se iba abriendo camino dentro de mi, sentía un dolor intenso también note como sus huevos chocaron en mi, no podía creer que toda su polla estuviera dentro de mi culo.<br><br>Poco a poco empezó a sacarla y a meterla haciendo el movimiento más y más rápido. Hasta que noté como toda su leche llenaba mi interior, mi suegro cayó sobre mi abatido y sudoroso...<br><br>Después de eso fui incapaz de denunciar por miedo a la humillación tan grande que tendría que pasar y por miedo a que mi novio me dejara, a los 9 meses nació mi hija Isabel.<br><br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2018-06-05 22:21:21 UTC</pubDate>
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         <title>Preñadas por simios en favor de la ciencia</title>
         <author>relatos131369</author>
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         <description><![CDATA[<div>Mi nombre es Gracie (Glam), resido en un hermoso país de Latinoamérica. Actualmente tengo veinticuatro años y soy veterinaria. La historia que les voy a contar me ocurrió haciendo un experimento de procreación hibrida entre especies, esto fue hace apenas dos años.&nbsp;</div><div>Soy una chica intelectual y juiciosa. Soy de cabello negro, largo y lacio, el color de mi piel es moreno claro, con ojos verde oscuro, mido 1,65, soy delgada y mi pecho no es muy grande apenas uso brassier talla 34B tengo 66 cm de cintura y cerca de 91 de cintura, me gusta tener mi vagina completamente depilada, creo que así se ve más atractiva. Desde que era pequeñita mi afición ha sido el estudio y aprender cada vez más sobre la naturaleza y los animales, que son lo que más quiero en el mundo.&nbsp;</div><div>Trabajo en los "Laboratorios Quimera" que son laboratorios de investigaciones biogenéticas en los que se realizan estudios e investigaciones relacionadas con la hibridación para mejorar la calidad de vida de las personas y los animales, además de algunos experimentos confidenciales y secretos para algunas empresas extranjeras.&nbsp;</div><div>En este lugar hay varias salas de experimentación, quirófanos, y obviamente jaulas y hábitats artificiales con animales. Yo soy parte del "Estudio de convivencia social entre especies hibridas y especies progenitoras" que en palabras normales no es otra cosa que ver como conviven los híbridos con las especies de las que descienden, por ejemplo, tigrones y Ligres, con tigres y leones, Mulas y burdéganos, con caballos y burros, etcétera. O por lo menos me contrataron para formar parte de ese estudio.&nbsp;</div><div>Parte de mis funciones era atender medicamente a los animales, hacerles revisiones periódicas y curarlos cuando se lastimaran, poco a poco me fueron reduciendo el trabajo, al grado que llego un momento en que únicamente me encargaba de un grupo de siete simios, tres chimpancés, un macho y dos hembras; y cuatro bonobos, tres machos y una hembra, la única superviviente de los ataques de las hembras chimpancés. También había que llenar algunos formatos que mi superior, el Doctor Rodríguez me había entregado con la intención de registrar la evaluación y evolución diaria de la salud de los simios.&nbsp;</div><div>El Chimpancé estaba excitado todo el día. Me llamó la atención que no paraba de auto-estimularse, por no decir masturbarse, cuando estaba confinado en su celda y cuando estaba cerca de las hembras siempre intentaba copular, aunque en ocasiones era rechazado por estas e intentaba acercarse a la hembra monobo, lo que provocaba ataques de las hembras chimpancé, si estas no estaban ocupadas copulando con los machos monobos. El chimpancé lo intentaba aproximadamente 6 o 7 veces al día, eso sí, la cópula duraba solo unos minutos. Por otro lado los monobos eran mucho más activos pareciera que su día se iba en comer, dormir y fornicar, ya fuera que lo intentaran con la hembra de su especie o con las chimpancés. Tiempo después el Doctor Rodríguez me dio una serie de cometidos, como eran cuidar al chimpancé, darle de comer y lavarlo. Aunque al principio me pareció extraño, pues como medico veterinaria que soy, pensé que ese tipo de cosas podría hacerlo cualquier encargado, y no era trabajo para una médico como yo, sin embargo mi sueño siempre fue hacer una especialidad en primatología, por lo que nunca me queje.&nbsp;</div><div>El equipo de trabajo del proyecto en el que estaba asignada estaba formado por varias personas pero principalmente por 4 personas de mayor importancia, arriba de todos estaba el doctor Rodríguez, un médico cubano que se rumoraba había estado trabajando como genetista en la antigua Unión Soviética, por lo que muchos lo consideraban una eminencia. Además de él estaba una etóloga llamada Lexi (Belle), encargada principal de observar estudiar y analizar el comportamiento de nuestros siete simios. También en el equipo contamos con Madison (Ivy), la bioquímica encargada de estudios más profundos o específicos acerca de la salud de los simios, y por ultimo estaba yo, que como ya comente me encargaba del estado de salud general, higiene e incluso alimentación de la pandilla, así llamábamos al grupo de simios.&nbsp;</div><div>Cuando me ocupe personalmente del chimpancé macho por orden o sugerencia del Doctor Rodríguez, al principio el Chimpancé se portaba muy bien, dejaba que le diera su ración diaria de alimento, que lo lavara siendo muy obediente. Todo era muy tranquilo hasta que empezó el experimento real. El Doctor Rodríguez dijo que si me encontraba preparada para el siguiente paso, me llamo a su consultorio y me dijo:&nbsp;</div><div>-Dra. Glam, Gracie...- me dijo con cierta familiaridad forzada -es momento de pasar a la siguiente etapa del estudio, como sabes los "Laboratorios Quimera" además de hacer investigaciones para el beneficio de la humanidad, también tenemos muchos otros proyectos pagados por empresas privadas y gobiernos internacionales para sus fines propios.&nbsp;</div><div>- si lo sé- dije algo nerviosa- yo no tengo ningún problema con los fines o los intereses de los clientes, soy científica mi principal interés es generar conocimiento...-dije sin saber realmente que decir.&nbsp;</div><div>-Bueno mira- continuo el Dr. Rodríguez.- se que a ti te gustaría realizar estudios sobre el comportamiento de primates relacionados con humanos, y más aun ganar un premio por tu investigación. Lo que sabes de este estudio en el que estas participando es que estamos tratando de crear híbridos de <em>Pan Troglodytes</em> o chimpancé y <em>Pan Paniscus</em> o bonobo, lo cual hemos logrado con relativo éxito, si no hubiera sido por la agresividad de las chimpancés hembras que asesinaron a las monobos hembras cuando estuvieron preñadas del Chimpancé macho, en cambio las chimpancé hembras ya han dado a luz a varios "bonopances" que han sido donados a diferentes zoológicos para su estudio su relación con especies puras. ¿Cierto?&nbsp;</div><div>-Si así es...&nbsp;</div><div>-Excelente, recordaras también que yo en mi juventud estuve trabajando en la Rusia soviética, bajo el régimen comunista, lo que tal vez no sepas es el tipo de proyectos en los que estuve involucrado, durante mucho tiempo se ha creído que solo es un mito urbano, o propaganda inventada por los estadounidenses para desacreditar a la URSS, me refiero al extendido rumor de que en Rusia se estaba tratando de crear un ejército de súper-hombres-mono, con la fuerza de un simio y la inteligencia suficientemente humana para entender y obedecer órdenes y comunicarse con humanos, algo habrás escuchado de eso.&nbsp;</div><div>-bueno yo...- no sabía que decir algo había escuchado, pero nada concreto.- creía que era algún tipo de broma o propaganda como dice usted...&nbsp;</div><div>-... nada de rumores o propaganda, es totalmente cierto, Basándonos en las investigaciones del Doctor Ilya Ivanovich Ivanov, logramos hacer muchos avances primero inseminamos simios hembras con semen humano, lo que no tuvo mucho éxito, por otro lado cuando intentamos lo opuesto tuvimos excelentes resultados, sin embargo nuestro propio gobierno nos obligo a detener los experimentos y sacrificar los productos, porque EUA se estaba acerando mucho y podía denunciarnos ante la ONU. Por mi parte yo guarde en mi memoria todo los datos que pude, y ahora irónicamente los estados unidos son los que quieren que investiguemos como crear un hibrido simio-humano para fines bélicos, que sea fuerte y resistente como para soportar cualquier clase de clima, agresivo para entrar en batalla sin temor alguno, pero lo suficientemente dócil y obediente como para seguir ordenes. Como tú sabes existe una profunda proximidad en similitud entre al ADN del Homo Sapiens y el de los <em>Pan Troglodytes</em> y <em>Pan Paniscus</em>, prácticamente entre el 96% y 99%, por lo que la idea es aparear hembras humanas con simios machos, y como fue obvio que los bonobos resultaron más fértiles, lo más indicado seria que fueran los bonobos machos quienes preñen a las mujeres.&nbsp;</div><div>-¡¡¿Cómo?!!- Dije sorprendida y asustada. -¿Es parecido a cuando mezclan un caballo y una burra cuyo resultado sale una mula, verdad?- pregunte aun sabiendo la respuesta, pues la sorpresa no me dejaba pensar claramente.&nbsp;</div><div>-Exacto- dijo el Dr. Rodríguez -La posibilidad de engendrar es de 99.99%, -aseguro él- Quiero que tengas sexo con uno de los bonobos dejándote fecundar de él, por lo que veo en tú fisonomía estas en los días fértiles, que dices, ¿Aceptas o No?&nbsp;</div><div>-Acepto- dije sin duda alguna. Aunque seguía sorprendida, no sé si acepte por morbosidad sexual o curiosidad científica.&nbsp;</div><div>-Perfecto contigo ya tenemos a la tercera candidata&nbsp;</div><div>-¿Tercera...? ¿Quienes...?&nbsp;</div><div>-Lexi y Madison también aceptaron, entenderás que este es un experimento bastante controversial y no podemos arriesgarnos a traer a cualquier tipo de persona, por esa razón tenemos que usar al personal disponible, además la mayoría de los que trabajamos aquí somos personas de digamos mente abierta.&nbsp;</div><div>Yo me limite a sonreír.&nbsp;</div><div>Entonces el Dr. Rodríguez nos reunió y nos explico que tendríamos que estar desnudas cuando conviviéramos con los simios machos. Y así lo hicimos, estábamos las tres desnudas cuando estábamos con los animalitos. Para ser sincera el solo hecho de verme desnuda junto con esas otras dos hermosas mujeres.&nbsp;</div><div>Lexi (Belle) la etóloga era una joven pelirroja aproximadamente de mi edad, con el cabello largo y un poco rizado, de piel blanca casi pálida, y un gran número de pecas sobre su espalda y hombros, sus ojos son de un hermoso color avellana un café muy claro, es más pequeña que yo ella mide 1,60 su pecho es más chico aunque con mejor forma ella usa talla 32C en su brassier, sus aureolas son mas chicas, pero eso hace que sus pezones se vean más grandes y erectos, mide 61 cm de cintura y 83 de cadera, ella como pueden ver tiene un cuerpo más pequeño que yo, además tiene un lindo mechón de vello púbico sobre su coño, no muy bien recortado; eso sumado a su linda sonrisa y su carita de niña inocente hace que se ve casi como una adolescente si no fuera porque la conocía desde antes pensaría que es una chica de instituto.&nbsp;</div><div>Madison (Ivy) por otro lado es la bioquímica, es una rubia de aproximadamente 27 o 28 años, de nacionalidad estadounidense, habla con marcado acento gringo, aunque entiende perfectamente el español y otros idiomas, no por nada es la segunda al mando después del Dr. Rodríguez. A ella le gusta llevar el cabello recogido en un chongo, pero cuando lo lleva suelto llega casi a su cintura. Ella tiene unos hermosos ojos azules, tiene la piel blanca bronceada. Tiene los pechos más grandes de las tres, ya que usa copa 32D incluso creo que DD, 55 cm de cintura y 82 cm de cadera. A pesar de ser la de mayor edad y rango, y de mejores proporciones, también es la más pequeña de las tres ya que solo mide 1.50 m. ella también tiene vello púbico pero a diferencia de Lexi lo lleva perfectamente recortado en un pequeño triangulo rubio oscuro a unos centímetros de su vulva. Se veía magnifica cuando se queda completamente desnuda, aunque creo que las tres juntas debíamos vernos gloriosas, como un grupo de chicas de lujo.&nbsp;</div><div>Nuestros deberes ahora incluían convivir casi todo el tiempo con los simios, no solo para auscultarlos, obtener muestras, observarlas o analizarlos; ahora también teníamos que bañarlos, alimentarlos, y para hacerlo teníamos que estar desnudas bajo las batas de laboratorio.&nbsp;</div><div>En una ocasión cuando estábamos bañando a los tres bonobos note que el animal del que me estaba encargando yo, cogió mi mano con sutileza y poco a poco la fue llevando por debajo de su vientre hasta que para mi sorpresa, me encontré con su pene parado debido a unas a las sustancias que les agregábamos en el alimento ¡Quería que le masturbara! No sé que me paso por la mente porque empecé a mover mis dedos sobre aquel pedacito de tronco, hasta que se convirtió en un enorme mazo de carne más grande que cualquier pene humano que hubiera visto antes estaba sonrojada, sentía como mi vagina comenzaba a mojarse. Comencé a sentirme la puta más puta del mundo. Levante la vista y note que mis otras dos compañeras estaban en situaciones parecidas. Las tres estábamos masturbando sin recato a los tres monos, Madison tomo cierta iniciativa y sin dudarlo introdujo la verga enorme de su "paciente" en su boca para chuparla, entonces Lexi y yo que la veíamos fascinadas la imitamos, y metimos loas penes que teníamos en la mano a nuestras bocas, chupamos con mucho cuidado, aunque poco a poco fuimos acelerando el ritmo, hasta que los tres simios explotaron en nuestras bocas casi al mismo tiempo, sin embargo en esa ocasión no llegamos a mas. Eso estaba reservado para otra ocasión.&nbsp;</div><div>Esta situación se daba con más frecuencia y los monos eran cada vez más osados, pues no solo nos hacían masturbarlos como esa primera vez, ellos también empezaron a explorar nuestros cuerpos acariciándolos sobre la tela de las batas de laboratorio y no tardaron en descubrir que debajo de las batas no llevábamos ropa alguna, metían como podían los dedos entre los espacios que quedan entre los botones; de eso a encontrar la forma de desabotonar la bata paso menos tiempo aun. Así nuestros monitos tuvieron acceso completo a nuestros cuerpos. Eso permitió que los simios pudieran jugar acariciando nuestros pechos, lo hacían con fascinación, con la curiosidad que podría hacerlo un niño, pero definitivamente con la intención de un adulto; entonces al sentir lo suaves que son nuestros pezones, que estaban totalmente erectos y las aureolas inflamadas por sentir el trato que nos daban las ásperas y grandes manos de los monobos, los simios se metieron a la boca nuestros pechos, probablemente imitando al mono de Madison, pues de reojo vi que él fue el primero que chupar sus enormes pechos, tal vez imitándola a ella, pues segundos antes ella misma tomo uno de sus pechos y lo estiró hasta llevárselo a la boca chupando su propio pezón para mostrarle a su pareja como hacerlo, comportamiento que no tardo en imitar y aprender el inteligente monito. Y al igual que él los que estaban con Lexi y conmigo, empezaron a chupar nuestros pezones, con sus húmedas lenguas, la sensación era distinta que con un hombre, pues aunque es suave la usaban con más fuerza, y se sentía un poco más áspera. Con este tratamiento que nos daban los monos, como era de esperarse nos éxito a tal grado que mas que excitación parecíamos estar a punto de hervir, las tres nos pusimos a 1000, y evidentemente los bonobos lo percibieron en el aire, por el olor de nuestros sexos, pues los tres empezaron a oler a su alrededor, y dirigieron su nariz, o tal vez su nariz los dirigió a ellos hacia abajo al olor que emanaba de entre nuestras piernas, imperceptible para la mayoría de los humanos, sin embargo muy atractivo para otras especies. Fue entonces cuando sentimos las lenguas de nuestros simios hurgando y explorando con curiosidad, fueron introduciendo además de sus lenguas sus dedos para juguetear, y sentir. Tal vez tratando de decidir si nuestras vaginas, sin vello, o por lo menos sin tanto vello como las de las hembras, se podían usar igual, tal vez aun no estaban seguros de si estas "simias sin vello" estarían igual de dispuestas que las hembras que ellos habían conocido. Y cuando nosotras estábamos a punto de dirigirles el pene dentro de nuestros cuerpos el Dr. Rodríguez, que estaba viendo todo detrás del cristal de observación, encendió una sirena nos espantó, y a los pobres monitos los hizo huir a sus jaulas despavoridos. Las tres quedamos resoplando, tentó por la excitación como por la sorpresa que nos genero el ruido, aunque más por la excitación que un teníamos. Después el Dr. Rodríguez nos explico que lo hizo porque estábamos a punto de permitir que nos penetraran, y que no tenia caso hacerlo si no estábamos las tres en nuestros días fértiles, solo desperdiciaríamos el semen de los simios, en afán de la satisfacción de sexual propia; honestamente esta idea nos hizo sentir alas tres como verdaderas putas-ninfómanas, que buscan satisfacerse a de cualquier forma, estuvimos a punto de dejar que los monos nos cogieran sin importar si nos preñaban o no, cuando el objetivo era evidentemente quedar preñadas. También nos explico que la razón de estar las tres desnudas no solo era excitar a los monos, sino que al estar conviviendo las tres, por un sistema de competencia biológico, nuestros ciclos fértiles se sincronizarían de forma que las tres reglaríamos al mismo tiempo y por tanto nuestros días de fertilidad serian básicamente los mismos. Increíblemente así sucedió en menos de dos meses, mi ciclo se fue retrasando, mientras que el de Lexi se adelanto, ambas estábamos alcanzando al cuerpo de Madison, que es el más maduro de los tres.&nbsp;</div><div>Cuando la sincronización sucedió casia a la perfección, y las tres estábamos en nuestros días fértiles, el Dr. Rodríguez nos comunicó que el experimento se llevaría a cabo en esos días. Entraríamos las tres desnudas al hábitat de los simios, y el liberaría a los bonobos, ellos evidentemente ya están más que acostumbrados a nosotras. A si lo hicimos entramos desnudas al hábitat de los simios, el que simula una pequeña pradera de pasto verde con tres arboles, cuerdas y varios juegos de jardín para niños, que ellos disfrutan mucho, sin embargo ahora disfrutarían de algo mas, nuestros cuerpos dispuestos a recibirlos. Al entrar las tres estábamos tan excitadas que nuestros coños ya estaban húmedos. Y cuando oímos a los bonobos corriendo por el túnel de metal que conecta las jaulas con el hábitat de juegos, nuestros corazones se aceleraron de la emoción. Las tres sonreímos cuando vimos a los tres monobos entrar corriendo casi desesperados por la pequeña puerta.&nbsp;</div><div>Cada uno se dirigió hacia una de nosotras, aunque creo que los tres corrieron originalmente a madison, pero cuando uno llego, los otros dos nos eligieron a Lexi y a mí. El que llego conmigo estaba totalmente emocionado y con su largo brazo lleno de pelos, me agarró de la cintura mientras me acariciaba las nalgas, yo por la mezcla de miedo y excitación intentaba zafarme del mono, pero este me agarraba con mucha fuerza. De repente, me cogió con las dos manos por la cintura y me llevó contra él sintiendo su hocico entre mis nalgas, oliéndome profundamente una y otra vez. Mientras tanto a Lexi estaba en una situación similar pero con su simio oliendo su sexo de frente, incluso podía ver como esa pequeña pelirroja empujaba la cabeza del mono sobre su sexo. Mientras tanto Madison ya se había recostado sobre el pasto y su simio no solo olía la entrepierna de ella, sino que usaba su lengua para probar y saborear el sexo de Madison.&nbsp;</div><div>El mono que estaba conmigo acercó su cabecita para ver bien lo que había entre mis piernas y por la atracción del olor de mi sexo húmedo comenzó a lamerlo, dando lametones como si chupara un tarro de mermelada, su lengua se introducía entre mis labios vaginales, causándome un cosquilleo del que hubiera deseado no sentir, no por molesto, sino por inconveniente, cogí al chimpancé de los pelos de la cabeza y me sorprendía a mí misma diciéndole: "¡Cómetelo todo! ¡Mono cabroncete! ¡Hijo de tú putísima madre! Sigue, máaaass" así mi monito lindo. El bonobo me lamía y me ponía calentísima, al momento comenzó a introducir su dedo dentro de mi sexo, como queriendo sacar miel de una colmena, lo metía, lo olía y lo chupaba. Así estuvo un rato hasta que ya sin poderlo aguantar más, comencé a correrme ante la mirada sorprendida de ese hermoso monito.&nbsp;</div><div>Con mis compañeras la situación era un poco diferente ya que el mono de Madison había comenzado a penetrarla con gran salvajismo y ella estaba gritando como loca, sus gemidos casi parecían berridos mezclados con aullidos, Estando ella de espaldas al piso con sus piernas aferrando al simio que la penetraba y son sus manos arrancaba pasto como queriendo sostenerse de algo firme mientras era perforada, mientras en su rostro se dibujaba un rictus combinado de dolor y placer que se fundían en el gesto de su rostro. Lexi por otro lado era tocada por el simio que la tenia que se había concentrado en sus pechos y los lamia con su lengua mientras Lexi acariciaba con sus manos la enorme verga del monobo, y sin ningún ápice de asco la metió a su boca dejando al mono de espaldas mientras ella a 4 patas le hacia una mamada de campeonato con sus labios y recorría el enorme falo con su lengua desde la base de los testículos hasta la punta, y de regreso hasta meterse una de las bolas peludas del mono a la boca. Los monos tienen una fuerza increíble y aunque hubiéramos querido soltarnos de sus brazos nunca lo hubiéramos logrado... pero evidentemente no queríamos soltarnos.&nbsp;</div><div>Yo por mi parte ya estaba en cuatro patas con mi mono oliéndome y penetrándome con el dedo mi ya empapado sexo. Cuando de repente sentí en mis nalgas y en mi sexo la sensación de su vientre peludo, intentando penetrarme con su miembro viril y lo logro de una sola estocada, este era un trozo de carne duro y suave, ligeramente húmedo y mucho más grande que cualquier miembro humano que hubiera sentido antes. Encontrándome emocionada, me agarró con mucha fuerza taladrándome a una velocidad sorprendente, de mis labios bucales solo salían frases entre cortadas como: "siiiiii, más, aaahhh, que fuerte me das mi macho" y de repente empecé a decir con algo de esfuerzo "préñame hijo de puta, sigue, que macho, aaaaahhh". Mi monito lindo siguió penetrándome con fuerza mientras me asía de las caderas para penetrarme más profundo y poco después sentí su pecho y barriga sobre mi espalda pues se inclino para tomar mis tetas y juguetear con ellas mientras me penetraba al poco tiempo en esa posición escuche un sonido de felicidad del bonobo que eyaculó su esperma fértil dentro de mi útero con el fin de fecundar mis óvulos en mi periodo más fértil. Mientras tanto sumando la excitación que me provocaba el ser cogida por pun simio en el hábitat, con la idea de quedar preñada de él y el placer que me produjo con su miembro, yo me desplome poca abajo mientras mi amante descansaba sobre mis espalda jugueteando con mi cabellera.&nbsp;</div><div>Mientras el monito y yo descansábamos pude ver que Lexi estaba cabalgando sobre su pareja que estaba acostado de espaldas en el suelo del hábitat mientras ella subía y bajaba como pistón incrustada en el enorme falo del bonobo, ella hacia una inconfundible expresión de placer mientras el mono la penetraba, Lexi se agarraba el cabello pelirrojo mientras era taladrada, mientras el monito juguetón acariciaba sus pezones y trataba de arquearse para lamerlos, el simio había tomado ya ritmo y acompañaba los movimientos de Lexi con sus caderas, mientras ella hacia movimientos circulares para estimular su clítoris, al levantar sus brazos para agarrar su cabello Lexi hacia que sus pechos se alzaran por lo que se veían más hermosos. Ella también estaba gritando de gusto, sus gritos eran mucho más abiertos, y de vez en vez decía cosas como: "aaaahh así mi monito, que bueno eres... aaaahhh" y continuaba mientras se lamia los labios "eso mi semental aahh préñame hazlo mono cabrón, aaaahhh hazme una barriga como a las otras dos putas" y linduras de ese tipo, en ese momento mientras ella estaba diciendo eso, como si el mono la entendiera, la tomo de su cintura y la apretó contra su cuerpo, como para profundizar la penetración, y el monito hizo un sonido similar al que hizo el mío de felicidad, lo que fue una prueba inequívoca de que también había eyaculado en el interior de su útero, por lo que seguramente el potente esperma del bonobo alcanzaría su ovulo en los días más fértiles de Lexi y lograría implantarse en su matriz como seguramente lo pasaría en la mía.&nbsp;</div><div>Mientras tanto Madison estaba acostada sobre la hierba mientras su mono seguía penetrándola como lo había visto hacia un momento, pero esta vez me sorprendió ver que no solo ella rodeaba con las piernas al simio para facilitar la salvaje penetración de la que era objeto, ahora Madison besaba el rostro de sus monito semental como si de una persona se tratara y el monito le correspondía besando su cara y cuello, probablemente a esta perra le había tocado el monito más inteligente pensaba yo, llego un momento en que ella lo tomaba de la cara y le decía cosas casi al oído mientras sollozaba de gusto, el monito se dejaba dirigir mientras le agarraba la cabeza, de la cara de madison a su cuello y a sus pechos, incluso llegaba momentos en que Madison buscaba desesperadamente los labios del su pareja y se besaban de forma apasionada. Y al igual que con nostras dos, su simio empezó a hacer sonidos agudos, como de felicidad y a agitarse hasta que se desplomo sobre ella. En ese momento supe que también él había eyaculado su fértil semen dentro de Madison y pronto alcanzaría su ovulo que quedaría implantado en su fértil útero.&nbsp;</div><div>Cuando estaba yo observando a las otras recostada boca abajo, y ellas también descansaban observándonos unas alas otras, mi monito me tomo por la cintura y con su fuerza simiesca me dio la vuelta quedando acostada de espaldas sobre la hierba, entonces separo mis piernas y volvió a meter su miembro teniendo esta vez mejor puntería. Lo sentí en mi sexo, aunque sólo me penetraba ligeramente, comenzó a agitarse, aprecié una fugaz pero profunda penetración que me causó turbación y un poco de dolor, me sentía ya súper excitada, poco a poco el mono empezaba a moverse como loco, en mi mente solo pensaba en que pudiera quedar preñad, al momento lo hizo, encontrándome tendida en el piso.&nbsp;</div><div>Me cogió de la mano y me arrastró hasta luna estructura que simula un tranco talado como una mesa que había en el hábitat. Me hizo un gesto autoritario indicándome que me tumbara sobre la mesa, lo obedecí, tumbándome de cara al techo de cristal porque la verdad es que puso una expresión de fiera que no me atreví a contradecirle. No puedo explicarles lo excitante que fue sentir su dedo jugando con mi pezón, mirando sus ojitos negros que expresaban su lujuria simiesca. Luego sentí su mano fuerte en mis tetas, amasándolas. Me encantó cuando comenzó a darme lametones en los senos con aquella lengua larga, húmeda y áspera, lamía con todo lo largo de la lengua una y otra vez. La verdad es que aquellas caricias de mono me estaban poniendo cachondísima.&nbsp;</div><div>Mientras tanto Madison abrazaba besaba y acariciaba a su mono, mientras Lexi había empezado a hacer un 69 con su mono mientras ella a cuatro patas le mamaba la verga, el mono separaba su nalgas estando entre sus piernas para lamer su vagina, y meter sus dedos en ella. Estas situaciones hacia que nos viéramos como verdaderas putas cogiendo en el campo. y de repente al vernos a nosotros en el tronco-mesa los otros dos monos imitaron al mío y las llevaron al mismo lugar quedando las tres tumbadas sobre esa estructura podía escuchar sus respiraciones, sentir el calor de sus cuerpos, y si movía un poco la cabeza, podía ver sus caras que también miraban curiosas a las demás, seguramente desde la venta superior el Dr. Rodríguez tenía una vista excelsa de la situación, y de nostras recostadas sobre el tronco, nuestros cabellos de colores distintos mezclándose en el centro, y los monos entre nuestras piernas, lamiendo nuestros coños húmedos de sexo.&nbsp;</div><div>Entonces los bonobos colocaron de nuevo sus penes entre nuestras piernas y comenzaron a presionar contra nosotras. Como pudieron nos levantaron pasando sus brazos por nuestras espaldas mientras éramos penetradas por ellos, la sincronía fue increíble los tres lo hicieron al mismo tiempo, de un salto se dieron la vuelta y se sentaron en el tronco quedando de espaldas unos a otros, pero eso permitió que pediremos vernos unas las otras pues nosotras quedamos de frente entre nosotras. En esa posición fuimos penetradas largo rato, mientras cómo podíamos acariciábamos y nos aferrábamos a las espaldas peludas de nuestros hermosos simios. Momentos después sentimos descargar en nuestros interiores el néctar fértil de los monobos, mientras nosotras terminamos de corrernos por el placer que nos había producido la copula. Quedamos así tendidas y nuestros amantes sementales a nuestros lados.&nbsp;</div><div>Justo cuando estábamos recuperándonos sonó la sirena que el Dr. Rodríguez usaba para que los bonobos regresaran a las jaulas por el pasadizo de metal. Instantes después nos sorprendió escuchar el sonido de que algún simio estaba recorriendo el túnel y por la pequeña puerta apareció César, el único chimpancé macho que había en el grupo. Eso nos asusto un poco a las tres, pues como todas sabíamos si los bonobos son llamados "los monos del amor" por sus conductas pacifistas amorosas y sexuales, los chimpancés podrían ser "los monos de la guerra" por ser destructivos violentos y belicosos, así que temíamos que César se pusiera agresivo con nostras estando desnudas, tan cansadas y tan vulnerables.&nbsp;</div><div>El chimpancé se acerco a nosotras lentamente, caminando apoyándose en sus nudillos mientras avanzaba, era más grande y fornido que los bonobos con la piel de la cara blanca en lugar de negra como los otros. El simio estaba excitado pero tranquilo de una forma increíble, se acerco a Lexi primero y tomándola del brazo empezó a acariciar sus pechos, y a explorar su sexo oliéndolo, y seguramente percibiendo en el olor de los bonobos, después se acerco a Madison y repitió la operación tentando sus tetas enormes y explorando su sexo con su dedo sacándolo empapado oliéndolo y saboreándolo; y por último se acerco a mí y con mucha fuerza introdujo su dedo en mi vulva inflamada mientras exprimía mis pechos y al sacar su dedo lo olio y probo; seguramente percibía el olor de los bonobos mezclado con los nuestros, eso pareció enfadarlo porque empezó a gritar y golpear el suelo de pasto del hábitat, parecía enfurecido por darse cuenta de que los bonobos nos habían fecundado antes que él. El chimpancé me tomo del brazo y me jalo hasta donde estaba Madison observando, después se dirigió con Lexi y también la acerco a nosotras. Estábamos las tres denudas arrodilladas en el piso, vulnerables, a los pies de César el gran chimpancé macho, éste estaba completamente excitado y como nostras aunque cansadas también estábamos excitadas tanto por los orgasmos que nos regalaron los bonobos como por la situación de estar ahora con un chimpancé, las tres fijamos nuestras miradas en el enorme pene de César y gateando como hembras en celo nos acercamos modosas y sometidas a César y relamiéndonos los labios empezamos a chupárselo; Madison en medio de nostras, se ocupo del glande rojo y palpitante, mientras Lexi y yo lamiamos y recorríamos con nuestras lenguas el falo del chimpancé enorme y lleno de venas, Madison demostró ser una chica de garganta profunda pues llego un momento en que se metía casi todo el miembro del chimpancé en garganta, dejándolo aun más húmedo que nosotros con su lengua, apenas se notaban sus arcadas o sus gestos de asco o dolor en su cara. Como Madison se encargaba magistralmente de la verga del chimpancé, Lexi y yo nos encargamos de sus testículos velludos pero suaves y más grandes que los de los humanos. Entonces César nos tomó por la cintura a cada una y nos coloco una sobre la otra y así empezó a penetrarnos una a la vez, primero a Madison que estaba sobre nostras, pues era la más pequeña y ligera de las tres, luego embestía a Lexi que se encontraba en el centro del sándwich de mujeres yo podía sentir como embestía a las otras dos pues con cada embestida cimbraba la torre de cuerpos que formábamos. Y por último estaba yo en la base, sentía sus penetraciones fuertes y violentas mientras escuchaba sus chillidos agudos, señal inequívoca del placer que sentía al hacernos suyas. Mientras me penetraba a mí pude sentir como estaba a punto de terminar y eyacular, pero sorpresivamente saco su pene y lo volvió a introducir dentro de Madison que estaba en la cima sobre nostras. César no tardo en eyacular dentro de ella, sin embargo con su pulgar y su índice apretó la base de su pene para detener la eyaculación, e introdujo su pene dentro de Lexi y soltó otros chorros de su fértil semen, y volvió a presionar la base de su pene para evitar la salida de su semen, y entonces fue mi turno de recibir su semen en mi interior, sintiendo como llegaba ese caliente y viscoso semen, su pene era tan grande que casi creo que lo dejo directamente en mi útero. En cuanto César termino de eyacular en mi interior, saco su miembro de mi vagina que ya estaba prácticamente flácido, y sorpresivamente empezó a orinar sobre nostras tres, era un fuerte chorro de orina el que nos llegaba cayendo sobre nuestros cuerpos y escurriendo de una a la otra, la orina recorría nuestros cuerpos llegando a nuestras caras incluso un poco cayó en nuestras bocas e inevitablemente la probamos era demasiado amarga, pero al fin y al cabo estábamos tan calientes que no importaba. La sensación fue indescriptible y hablando después con Lexi y Madison me di cuenta que ellas también sentían lo mismo, nos sentíamos como las más grandes golfas del mundo, las mejores putas para los mejores simios. Unas sucias cualquieras zoofilias, pero sin dejar de pensar que todo era en favor de la ciencia, y beneficio de la investigación.&nbsp;</div><div>Cuando todo termino y sonó la campana que usaba para que los chimpancés regresaran y César entro por la pequeña entrada para regresar a su jaula. Entonces el Dr. Rodríguez abrió la puerta del hábitat para que saliéramos. Después de habernos lavado nuestros sudores mezclados con la orina de César que teníamos en nuestros cuerpos el Dr. Rodríguez nos explico que parte del estudio era saber que especie era más fértil y él pensaba que los monos más fértiles son los bonobos así que muy probablemente quedaríamos preñadas de los bonobos. También nos explico que había estado trabajando con César enseñándole posiciones sexuales variadas en especial con tres mujeres, sobre todo haciéndolo ver películas pornográficas de orgias de varias mujeres con un solo hombre, y haciéndolo practicar con maniquís y muñecas hinchables. Esto porque al ser el único chimpancé macho debía aprender a eyacular dentro de las tres al mismo tiempo que los bonobos pues como saben la fecundación es cuestión de tiempo. Según él debía tratar de darle igual oportunidad a ambas especies en la primera coyunda, por eso hizo que copuláramos con los bonobos y con el chimpancé la misa tarde.&nbsp;</div><div>Después de esa experiencia tuvimos unos días más de fertilización, de pasión animal con ambas especies, unas veces con alguno de los bonobos y otras con César el chimpancé; a veces las tres juntas y en ocasiones separadas. Cuando se acabaron las sesiones luego las extrañamos, el Doctor Rodríguez nos hizo pruebas de embarazo, efectivamente habíamos desafiado a la ciencia, estábamos preñadas, teníamos en nuestros vientres tres bebés híbridos mono/humano, aunque no estábamos seguras de quienes eran los padres, si los bonobos o el chimpancé eso no lo sabríamos hasta que nacieran nuestros hijos para poder hacerles pruebas de ADN.&nbsp;</div><div>A los 8 meses tuvimos a nuestros hijos, fue entonces cuando pudimos hacer pruebas para saber la identidad de los padres, si eran mezcla de chimpancé y humano o bonobo y humano; las pruebas fueron concluyentes los tres eran hijos de César, aun contra los pronósticos del Dr. Rodríguez de que los bonobos eran más fértiles que los chimpancés, sin embargo probablemente la combatividad de los chimpancés se manifieste incluso a nivel celular y eso provoco que su esperma llegar primero a nuestros óvulos fecundándolos. Los tres bebés eran velluditos como su padre y los ojitos como los de sus mamis, nuestros nenes eran todos velluditos, era una nueva raza entre humano y animal, su apariencia era la de bebés normales pero con rasgos de mono. Bueno desde ese día soy feliz y de vez en cuando tengo relaciones con mi novio el Chimpancé, la investigación fue un éxito, pero nos ofrecieron dinero para que calláramos y no publicáramos la experiencia, gracias por leer mi historia, un beso en la mejilla y un abrazo tierno.&nbsp;</div>]]></description>
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         <pubDate>2018-06-05 22:34:02 UTC</pubDate>
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         <title>Preñada por mi padre</title>
         <author>relatos131369</author>
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         <description><![CDATA[<div>Hola. Me llamo Sara. Quería contarles una historia real que sucedió despues de separarme y que continua todavía. Tengo 27 años y hace dos me separé y me fui a vivir con mi padre que era viudo. Mi padre, de 57 años, y un poco chapado a la antigua, me acogió con agrado al principio pues se encontraba muy solo desde que murió mi madre, pero cuando se enteró de que estaba embarazada, me insistió para que hiciera las paces con mi marido. Yo me negué y lo amenacé con tirarme a la calle si no me aceptaba en su casa hasta que encontrara trabajo. Al fin accedió e incluso se monstró ilusionado con mi próxima matenidad. Mi padre siempre había sido cariñoso conmigo aunque, de natural serio, no era demasiado expresivo ni gustaba de abrazar o besar a la gente, incluso de la familia. Mi embarazo lo había enternecido sin embargo. Me quedé muy sorprendida cuando me dijo la primera vez:<br><br>-A ver esa barriguita como va?<br><br>Y cuando se la hube enseñado, levantándome un poco la parte de arriba del pijama que llevaba en esos momentos, me puso la mano y me la acarició suavemente. Me acostumbré al seguimiento diario que mi padre hacía de mi embarazo y yo misma le decía a veces, levantandome la blusa: mira como se nota ya! Y me acercaba para que él mismo lo comprobara pasándome la mano por mi vientre, a penas prominente. Yo también estaba muy ilusionada y andaba todo el día con la barriga al aire. Me sentía maravillosamente con mis pechos hinchados, turgentes, nunca los había tenido tan ricos. Por la noche, cuando me metía en la cama, o en el baño, mientras me duchaba, me los acariciaba y me los apretaba dandome muchísimo placer.<br><br>Mi padre le cogió gusto a sobarme la barriga porque cada día lo hacía mas detenidamente y por mas tiempo. Lo tomó como un ritual. Nunca pensé que mi padre pudiera estar excitándose sexualmente con esas caricias hasta el día en que yo misma, durante una placentera sesión de suaves masajes en mi barriga, sentí una especie de escalofrío que me recorrió todo el cuerpo al sentir que la mano de mi padre hacía circulos muy abiertos sobre mi barriga y llegó a rozar los pelitos de mi pubis que me salían por las pequeñas braguitas. Por dentro, me tensé bastante al sentir ese escalofrío pero hice como que no se me notaba y disimulé como pude mis pechos para que mi padre no notara como se me habían puesto los pezones con aquel latigazo, pues no llevaba sujetador y la tela del vestido era muy ligera. Al poco, mi padre se retiró y nos despedimos para ir a dormir. Me fui a mi cuarto con la entrepierna mojada y los pechos excitadísimos y cuando estuve sola me abrí los labios del coñito y me di placer entre jadeos callados para que mi padre no me oyera.<br><br>Mi padre siguió con sus toqueteos diarios a mi barrigota sin pasar de ahí. Eso sí, las miradas que me lanzaba a las tetas mientras me acariciaba no me pasaron desapercibidas, sobre todo después de que aquella caricia fortuita o que yo creí tal, en los pelitos de mi pubis, me hiciera vibrar como lo hizo.<br><br>Un día, mientras estaba con el masaje y tenía su cara mas cerca de mi escote, que ya os podeis imaginar como lo tenía, me llegó a decir:<br><br>-Hija, que pechos se te han puesto...!<br><br>-Yo me reí nerviosa y solo acerté a decirle, orgullosa:<br><br>-Sí, verdad?<br><br>-Preciosos! me contestó mi padre, mientras me los miraba ya directamente.<br><br>Yo los mostraba, inconsciente de la calentura que estaba despertando en mi padre aunque algo empecé a notar cuando ya no fue una vez de manera fortuita sino que muchas veces se detenía como quien no quiere la cosa en mis pelitos, jugueteando con ellos, mientras me acariciaba la barriga. Así estuvimos un tiempo, extasiados con esas caricias que me daba y con una calentura cada vez mayor que se convertía en lujuria solitaria por la noche.<br><br>Una mañana, estabamos sentados en la cocina desayunando. Yo estaba en camison, a través de él se adivinaba mi barriga ya notoria -estaba de siete meses- y mis hermosos pechos.<br><br>De soslayo pude ver que en el pijama de mi padre asomaba un bulto que trataba de disilumar como podía. Salió de la cocina y entró en el baño. (Luego supe, porque él me lo contó tiempo atrás, que practicamente desde que llegué a la casa se había estado matando a pajas y que siempre despues de tocarme la barriga, se tenía que ir al baño o a su habitación a darse gusto pensando en mí.)<br><br>Al salir del baño, ya menos tenso, me dijo:<br><br>-A ver, como va esa barriguita?<br><br>Y empezó como siempre a sobarmela entera. Yo me dejaba hacer. A veces, lo sorprendía con los ojos cerrados mientras me acariciaba, como soñando, y un día me dijo<br><br>-Oye, nena, quería pedirte algo, espero que no te moleste, es que veras, siempre he tenido curiosidad por saber como sabe la leche materna y tu madre nunca me la dio a probar, me la darías a probar cuando te venga la leche?<br><br>-Me empecé a reir, diciendole que era un chiquillo pero me pareció algo inocente y como un juego le contesté:<br><br>-Bueno, si te portas bien, te daré algo, si sobra, claro.<br><br>-De veras?? Exclamó entusiasmado sin dejar de mirarme los senos...<br><br>-Prometido! Le dije entre risas. Si eres un puen papito, te daré tetita.<br><br>-Ummmm... exclamó goloso mi padre y acercándose me dio un besito muy tierno y cálido en cada pezoncito que asomaba a través de mi pijama...<br><br>Yo, divertida (y excitada), le dije:<br><br>Eh, que todavía no tengo leche!!<br><br>A lo que mi padre me respondió:<br><br>Bueno, está bien, me esperaré como un papito bueno a que estas tetitas estén en su punto pero has de saber, te lo digo cientificamente, que los pezones hay que prepararlos antes de amamantar, no te lo ha dicho tu médico?<br><br>Nos reimos y la conversación se quedó ahí pero yo, por ver si mi padre decía la verdad y puesto que yo era primeriza y no estaba muy puesta en estos asuntos, le consulté a mi tocólogo que me reafirmó lo que me había dicho mi padre, que los pezones había que "endurecerlos" y que había varios metodos consistentes en frotar con una toalla por ejemplo y también, por supuesto, succionándolos y sobándolos. Cuando llegué a casa, le conté lo que me había dicho el médico y se echó a reir de mi incredulidad.<br><br>-Ves tontita? Se diría que tienes quince años... Anda ven aquí, desconfiada...<br><br>Me atrajo hasta sí sentandome en sus rodillas... Mi barriga era ya un poco mas prominente aunque yo todavía estaba ágil. Papá, levantándome la blusa y bajándome un poco los pantalones, dejó toda mi barriga al aire y empezó a sobármela como siempre, diciéndome:<br><br>-A ver como está esa barriguita? Y llevando una mano hacia mis pechos, empezó a acariciar mis pezones, ya erectos, por encima de la tela.<br><br>-Vamos a preparar estas tetitas para que puedan amamantar bien.. sí?<br><br>Mi padre me desabrochó la blusa y me bajó en sujetador. Mis tetas aparecieron, hinchadas, nerviosas, desafiantes delante de los ojos de mi padre. Yo me sentía orgullosa de mis tetas y aunque sentí vergüenza de estar así delante de él, la excitación era tal que mis pezones estaban empinados a mas no poder. Mi corazón latía a toda velocidad al sentir la mano de mi padre recorriéndome un pecho, luego el otro... Me estaba excitando y no quería que se notara!!! En eso mi padre me dijo:<br><br>-Vamos a preparar este pezoncito, sí, cariño?<br><br>Y mientras con una mano me sobaba una teta, acercó su boca a la otra y dejando ver una lengua salidita, me lamió primero el pezón y luego me lo mamó mientras mientras murmuraba:<br><br>-Mmmmm que tetitas se te han puesto hija....<br><br>Mientras decía esto, no dejaba de sobarmelas y de mamarme los pezones primero con mucha lengua, excitándomelos despacio, luego mamandome como un loco, gimiendo como un gato en celo... Al cabo, yo tambien empezé a murmurar y a gemir debilmente, no dejando ver totalmente la calentura que se estaba apoderando de mi entrepierna... y de la de mi padre, porque yo estaba sentada encima de su polla, que me estaba quemando en el culo...<br><br>Así pasamos un buen rato, mi padre venga a sobarme y a chuparme, con una lenguita que nunca ningun hombre igualó en lascivia... Era una situación un poco vergonzosa: un padre salido toqueteando y chupandole las tetas a su hija preñada mientras le restriega la polla bajo el pantalon, y una hija preñada y no menos salida, orgullosa de mostrarle las tetas a su padre y excitándose a mil con la lengua que su padre le da.<br><br>Mi padre estaba a reventar, me devoraba las tetas y gemía mientras se frotaba cada vez mas rápido con mi culo diciendome:<br><br>-Sarita, me quiero correr en tus bragas...<br><br>Entonces se sacó la polla y la acomodó entre mis bragas y mi coñito. Yo, al sentir el contacto con el rabo de mi padre entre mis labios que estaban hinchados por el embarazo y la excitación, empecé a moverme y a restregarme el chochito con la polla en un vaiven cada vez mas descarado y obsceno mientras mi padre acompañaba el ritmo con un meneo en mis tetas que me hacía soltar alaridos de gusto.<br><br>-Síi, hija... que cuerpazo tienes... ummmm... sigue... sigue.... ummm como te mueves.... sigue amor....<br><br>Yo, incredula todavía de las palabras que nos decíamos, de la calentura que se había apoderado de nosotros y del gusto que estabamos sintiendo ambos al rozarnos tan intimamente, me abandoné al placer. Y cuando me di cuenta, tenía el rabo de mi padre clavado dentro... Me sentí una hembra como nunca me había sentido, preñada y follada por mi padre... Estaba en el paraiso...<br><br>A partir de ese día, mi padre siguió mi embarazo de mucho mas cerca. Por supuesto me preparó los pezones de maravilla y pude amamantar a mi hijo y a mi padre.Vivimos unos meses de plenitud. El embarazo nos hizo desearnos perdidamente y el resto lo vivimos intensamente. Mi padre no se cansaba de cogerme, ni yo de que me cogiera. Estuvimos los dos hasta el parto permanentemente salidos. Pero esta calentura no se aplacó despues del parto. Dos días despues, me subió la leché, tenía los pechos muy congestionados y había que sacarla manualmente. Mi padre me dijo que los pechos debían colgar hacia abajo para poder extraer mejor la leche de ellos, nos lo dijo la enfermera cuando todavía estabamos en el hospital. Así que me puse acuatro patas encima de la cama, mis enormes pechos quedaron colgando, me dolian mucho de la presion de la leche. Mi padre me dijo:<br><br>-Así, mi vida, muy bien, voy a ordeñarte con cuidado.<br><br>Mi padre me sobó las tetas, me las palpó bien mientras decía:<br><br>-Ummmm... Sarita, que tetas... ahora si que se te pusieron ricas, eh?...<br><br>-Sí, pero me duelen mucho... Aliviamelas, papá!!<br><br>Mi padre empezó a sacar leche de mis tetas y yo me sentí cada vez mas aliviada y excitada, sobre todo cuando observé que mientras me ordeñaba y me mataba de gusto con sus manoseos, con la otra mano papá se había sacado la polla y se estaba haciendo una paja monumental, hasta que se corrió y juntamos su leche con la mía. Así convinimos que cada vez que yo le diera de mamar a él, el me daría de mamar a mí y que hasta que pudieramos volver a follar, nos ibamos a ordeñar y a mamar mutuamente. Y así lo hicimos.<br><br>Después de esta maravillosa experiencia de amor y lujuria que nos proporcionó mi embarazo, cuanto creeis que tardó mi padre en decirme que deseaba verme preñada otra vez, que anhelaba poder gozar de mi cuerpo de hembra? El día que me lo dijo, estábamos en la cama, acabábamos de echar un polvazo de los que mi padre me echaba diariamente. Pero el deseo que mi padre me acababa de confesar de verme otra vez embarazada, me excitó como nunca lo había estado hasta entonces. Mi padre no tardó en empalmar nuevamente. Levanté ese día mas mis piernas, abrí bien mi rajita y le dije: papá, préñame! Mientras empujé cogiéndome a sus nalgas para que su polla me entrara hasta el fondo...<br><br>Así lo hicimos muchas veces, mi padre descargando su leche muy dentro de mi vagina y yo cerrandola despues de que me la hubiera echado, contrayendo los músculos, para que el semen de mi padre se quedara mucho tiempo dentro y así tener mas posiblilidades de quedar embarazada. Al fin, el momento tan deseado llegó y la prueba del embarazo dio positivo. Mi padre no estaba en casa cuando volvi de hacerme la prueba. Mientras lo esperaba, tomé un baño y me acaricié pensando en que pronto tendría otra vez las formas que volvieron loco a mí padre. Mientras me miraba, tuve la idea de afeitarme el coñito y darle la sorpresa cuando volviera. Ya así lo hice. Me rasuré hasta el último pelito del culo, y me dejé los labios lisos, se me veían muy rosados y carnosos. Me excité mucho mirandomelo peladito y suave y me tuve que hacer una suave pajita mientras esperaba a papá, de caliente que me puse. Cuando llegó, yo me había puesto una bata sin nada debajo y estaba sentada en un sillon del sofá, hacía como que leía pero la excitación no me dejaba. Mi padre se acercó, me besó en los labios como siempre mientras me metia una mano por la bata hasta alcanzar bien una de mis tetitas. Yo le aparté la mano y le dije:<br><br>-Siéntate, tengo que contarte algo. Mi padre se sentó en el sofá, en frente de mí y me dijo:<br><br>-A ver, que tienes que contarme amor? Soy todo oidos.<br><br>-Yo desabroché mi bata y dejé primero mis pechos al descubierto, a lo que mi padre lanzó un resoplido mientras me decía:<br><br>-Hija, cada día tienes las tetas mas ricas, sin quitarles ojo.<br><br>Yo seguí abriéndome la bata y cuando la hube abierto por completo, puse una pierna encima de uno de los brazos del sillón y la otra en el otro, quedando mi rajita totalmente abierta ante los ojos de mi padre, que no sabía qué hacer cuando le dije<br><br>-Estoy embarazada...<br><br>Mi padre se volvió como loco, me chupó la rajita con ansia, lanzando gemidos y murmurándome cosas tiernamente obscenas que me hacían estallar de placer. Me gustaba mirar su lengua, lamiendo y lamiendo mi chochito mientras se meneaba la polla con la mano. Luego se la chupé yo. Tenía una polla durísima y bien gorda. Perdí el conocimiento chupando y chupando. La polla de papá me emborrachaba. Antes de correrse paró y me dijo que quería hacerlo dentro de mí. Me la metió allí mismo, sentada con las piernas abiertas en el sillón despues de haberme hecho correr con su lengua y sus jadeos en mi rajita.<br><br>-Eres una hembra, hija, ninguna mujer me ha puesto el rabo como tú me lo pones... Me dijo entre gemidos y convulsiones, dándome embestidas cada vez mas rápidas con su polla que me llenaba entera...<br><br>Nos corrimos como locos. Me sentí plena nuevamente. Preñada de mi padre y con su polla nuevamente dentro. Nunca pensé que se pudiera estar tan caliente y ser tan feliz con un hombre.<br><br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2018-06-05 22:34:30 UTC</pubDate>
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         <title>Me cogió el taxista</title>
         <author>relatos131369</author>
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         <description><![CDATA[<div>Lo que voy a contar me ocurrió hace no mucho. Yo vivo en el Distrito Federal, tengo 19 años, me considero bonita y tengo buen cuerpo, nada exuberante realmente, pero delgada y con cintura marcada.<br><br>Ese día había tenido una actividad extra de la uni y había terminado como a las 8:30 de la noche, yo llevaba un vestido arriba de la rodilla ya que últimamente hacía mucho calor en las noches. No estaba muy segura de cómo volver desde ahí en transporte publico, además de que ya era bastante tarde y no quería llegar tarde a mí casa. Decidí tomar un taxi, ya que casi no había trafico.<br><br>Abordé el taxi en una esquina de la calle; siempre que tomo un taxi me fijo en el conductor antes de subirme pero con las prisas no le di importancia. Me subí en el asiento junto al conductor y le dije un "buenas tardes", el me devolvió el saludo y lo miré. Era un hombre de unos cuarenta y tantos años, gordo, con barba de algunos días.<br><br>- A dónde la llevo?- Me preguntó.&nbsp;<br>Le indique mi dirección y siguió avanzado. En algunos altos yo notaba como me miraba, me asustaba un poco pero igual no dije nada, solo quería llegar a mi casa. Durante el camino fui fijándome cómo nos íbamos pero la verdad no me servía de mucho porque no ubicaba esas calles.<br><br>El taxista no tardó en hacerme platica.&nbsp;<br>-Parece que más adelante ya empieza el trafico- Me miró y me sonrió.<br>-Sí parece que sí...- Yo le devolví la sonrisa por mera amabilidad&nbsp;<br>-Mejor daré vuelta aquí para que no llegué tarde a su casa.&nbsp;<br>Él dio la vuelta en la siguiente calle y me asusté un poco pero no le dije nada porque igual no sabía dónde estaba.<br><br>-¿Viene de la escuela, señorita?- me preguntó<br>-No, es que hicimos un trabajo extra y acaba de terminar.&nbsp;<br>-Ya es algo tarde para que ande sólita una mujercita tan bonita no?<br>Para entonces habíamos alcanzado un alto y luego de decirme eso puso su mano en mi rodilla. Yo fingí que no había pasado nada y solo lo miré y le dije "Jajaja, sí creo que un poco", y miré al lado contrario.<br><br>El no quitó su mano y yo seguía sin decirle nada al respecto. No tardó mucho en empezar a moverla de arriba hacía abajo alrededor de mi rodilla. Pasaron como 5 minutos cuando miré el taximetro; ya casi había llegado al limite de dinero que llevaba conmigo y pensé en que haría. Podía bajarme ahí mismo pero igual no podría seguir caminando, o podría seguir y pedirle que me esperara para entrar a mi casa por más dinero una vez que llegáramos. Opté por decirle que me bajaba y ya me las arreglaría yo, de paso podría bajarme y él ya no seguiría acariciandome la pierna.<br><br>-Oiga creo que ya me bajaré aquí, la verdad es que ya no traigo más dinero y si no no le voy a poder pagar.&nbsp;<br>-No te preocupes mi reina, ya nos arreglamos cuando te deje en tu casa.<br><br>Yo estaba un poco inquieta, pero solo le dije "Ah bueno gracias" y seguimos en el camino. Cuando le hable para decirle que me bajaba ahí él ya había quitado su mano, quizá pensó que le reclamaría, pero nuevamente volvió a ponerla.<br><br>- Tienes unas piernas preciosas, mi amor<br>Yo solo sonreí incomoda.<br>Luego de esto, en el siguiente alto él taxista comenzó a subir su mano por mi pierna hasta llegar a mi concha. Di un respingo y evitaba mirarlo.&nbsp;<br>Al ver que no hice nada nuevamente,tomó confianza y sentía cómo me acariciaba. Inconscientemente yo separé más las piernas y el no se hizo esperar: con su mano hizo a un lado mi bikini y comenzó a introducir un dedo en mi coño.<br><br>-Mmmm estas muy mojadita, princesa<br>Yo evitaba gemir pero francamente me estaba gustando mucho. Él continuo moviendo sus dedos hasta que llegamos a otro alto, dejó de tocarme y en su lugar se desabrochó el pantalón y sacó su miembro. Era de buen tamaño pero sobre todo muy gordo.<br><br>-Me vas a ir pagando el dinero, mi amor, quiero que me la chupes.&nbsp;<br>Yo lo mire asustada pero no tenía de otra, lo mejor era que lo hiciera para que terminara y ya no me hiciera nada más.<br><br>Baje la cabeza y mientras el seguía manejando yo metía y sacaba su verga de mi boca, o al menos lo que podía. No paso mucho tiempo cuando noté que ya no avanzábamos. Al parecer se había estacionado en algún lugar apartado porque yo no escuchaba ruido en la calle.<br><br>Me asusté un poco nuevamente, no sabía qué hora era ni dónde estábamos, por lo que se la chupaba más rápido para que terminara y pudiera irme. Él me tomaba del cabello y me movía la cabeza muy brusco.<br><br>-Ahhh así, sigue así puta. Como te gusta mamar verga... vas a hacer que me corra puta... ahhhh mmmm, tragatelo... me corro ahhh...<br><br>Sentí como sus chorros de semen me llenaron la boca y no tuve de otra más que tomarmelo todo.&nbsp;<br>Una vez que paso me incorporé y me acomodé el cabello. Creí que arrancaría el taxi pero lo que vi fue que se bajo y se dispuso a abrir la puerta del copiloto.<br><br>-Bajate, zorrita.&nbsp;<br>No dije nada y me bajé, estaba preocupada, creí que me dejaría ahí.<br><br>-Vamonos por favor, debo llegar a mi casa.&nbsp;<br>-No mi amor, me vas a pagar ahorita lo que me debes y lo que falta, esto solo fue una parte.&nbsp;<br>-No por favor, vuelvo a chuparsela pero solo eso.&nbsp;<br>-No te estoy preguntando, puta<br><br>Me tomó del brazo y me llevo al frente del carro, me empujó sobre el cofre y quedé boca arriba. Su verga ya estaba completamente dura de nuevo y sabía que lo peor estaba por pasar.<br>-Basta por favor, no!.- Yo estaba forcejeando por bajarme pero él me tenía bien agarrada de ambos brazos contra el cofre.&nbsp;<br>-Mira como me tienes puta, de aquí no te vas hasta que no acabes lo que empezaste y me pagues el viaje.&nbsp;<br>-Por favor, cualquier cosa menos eso<br>-Te voy a coger bien rico y hasta me vas a pedir más, puta.<br><br>Estaba a punto de gritar pero me dio una cachetada y luego me cubrió la boca con su enorme mano.&nbsp;<br>-Mira zorra, que ni se te ocurra gritar si quieres llegar bien a tu casa ¿Me entendiste?<br>Asentí, tenía miedo de lo que pudiera hacerme y no me quedaba más que resignarme.&nbsp;<br>-Te voy a quitar de la mano y pobre de ti si gritas<br>Asentí nuevamente.<br><br>-Ahora sí mi amor, te voy penetrar bien rico ese coñito&nbsp;<br>Me tomó de las caderas y se acercó más a mí . Tuve que contener un grito cuando de un golpe me metió todo su miembro. Sentía que me había perforado el útero.<br>No le costó mucho trabajo porque yo aún estaba algo mojada.&nbsp;<br>Comenzó con se mete saca frenético, me sentía como toda una perra en celo. Sus huevos chocaban contra mis nalgas y cada vez sentía que me embestía más duro.<br><br>Continuo cogiendome así, me había bajado lo suficiente el escote del vestido para sacar mis pechos, los chupaba y mordía.&nbsp;<br>-Mmmm ahhh estas bien rica puta, mmmm tu concha me aprieta bien rico la verga.&nbsp;<br>No tarde mucho en resignarme y empezar a sentir placer con la cogida que estaba metiendome ese taxista. Estaba conteniendo mis gemidos para que no notara que me gustaba lo que me hacía, pero cada vez me mojaba más y más.<br><br>-Ahora te voy a coger como la perra que eres.&nbsp;<br>Sacó su verga y me dio la vuelta, quedando mis pechos contra el cofre del taxi.&nbsp;<br>Apenas me tuvo así me perforó el coño tan brusco como la primera vez y no pude evitar soltar un gritito.&nbsp;<br>-Mmmm<br>-Te gusta cómo te cojo verdad puta?<br>-Sí me gusta, ahhh, mmmm...<br>Ya no me importaba que lo notara, estaba completamente perdida y solo sentía su verga entrar y salir.&nbsp;<br>-Pinche zorra, me vas a sacar toda la leche. Pideme que te coja más duro, puta.<br>-Sí, mmmm cogeme más duro, por favor... mmmmmmm<br><br>Siguió cogiendome como a un animal otro rato que me pareció eterno.&nbsp;<br>-Ya voy a correrme, puta<br>-No por favor, dentro no, termina afuera<br>-No zorrita, te voy a llenar de leche tu conchita, mmmmm<br>-Por favor donde sea menos adentro.&nbsp;<br>-Te voy a embarazar, cabrona...&nbsp;<br>-Aaaahhhh no, por favor, sacala<br>-Aaaaggggh me corro...!<br><br>Sentí toda su leche caliente llenarme, parecía que nunca iba a dejar de salir y cuando sacó su verga su semen empezó a escurrir y me manchó un poco el vestido.<br><br>Luego de eso me hizo limpiarle la verga. Nos subimos al taxi y por suerte cuando llegué no había nadie en mi casa.&nbsp;<br>No quedé embarazada ni me contagio nada, pero me gustaría volver a encontrarmelo.<br><br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2018-06-05 22:34:57 UTC</pubDate>
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         <title>La caballeriza</title>
         <author>relatos131369</author>
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         <description><![CDATA[<div>Esto sucedió un domingo en la pequeña caballeriza de mi padre.<br><br>Ese día todos estaban en el Pueblo ya que era día festivo. A mi que no me divertia mucho los eventos pueblerinos preferí quedarme en la caballerisa.<br><br>Era un día soleado y me dispuse a tomar un baño en el estanque para refrescarme. Despues de buen rato de nadar, salí a dar una caminata y ver los caballos, como estaba con la ropa empapada casi tube que desvestirme y me quedé en ropa interior.<br><br>Esto no me importó realmente ya que no habia nadie en ese momento en la casa. El establo de mi padre es pequeño pero completo, sólo tiene 3 lleguas y 2 Caballos, Uno de estos "toro"es un semental de raza fina que recien habia adquirido para montar las lleguas y comenzar a criar buenos potros, incluso habia creado una area que disponian para montar las lleguas o tomar muestras de esperma de los caballos para hacer estudios geneticos y planificar los cruzes de estos animales, en algunas oportunidades observe como lo realizaban, incluso en el área de monta aún se podía observar derramados en el piso los fluidos y liquidos vaginales que expedian las lleguas en celo cuando las utilizaban para provocar a los machos, los cuales los engañaban y al intentar montarlas les tomaban muestras de esperma para su posterior análisis.<br><br>Estube buen rato observando y acariciando estos animales, especialmente el semental recien adquirido "toro", el cual era muy imponente y hermoso, cuando me dispuse a entrar a la casa para ducharme y vestirme recorde que había dejado la ropa mojada serca del estanque y fuí a buscarla, cuando regresaba resbale al pasar por ensima de una de las compuertas y caí sobre el área de monta de las yeguas, rodé por el piso, al sentarme note que estaba sobre los líquidos que les mencione anteriormente, sentí como humedecio por completo mis piernas, mi braga incluso sentir como humedecía mi concha y mi culo completamente, así que senti un poco de asco y me levanté para entrar a lavarme y cambiarme, cuando pasé caminando frente a "toro" éste se volvió muy inquieto, comenzo a relinchar y dar pasos hacia atras y adelante, me detube por la impresión ya que sabía que hace un instante estaba muy tranquilo, me hacerque a el y noté que ahora mi precensia era distinta para él, lo acaricié y trate de calmarlo pero se notaba distinto, éste buscaba freneticamente con su cabeza entre mis piernas, no entendía porque, pero luego entendí lo que sucedía, era claro que los fluidos de los cuales me encontraba llena expedían un olor característico de las hembras que lo volvía loco.<br><br>Debo confesar que el pensar que un animal de tal embergadura se encontraba exitado por mí me estremeció, sobretodo al ver el inmenso mastil de carne del caballo como comenzaba a aflorar, no me contube y me incline para ver de serca el espectaculo, era una inmensa cabeza que asomaba seguida de un tronco de carne de color rosado y marron, se sentía cada vez más tieso y lo saborié con mi boca para probar el sabor de las gotas de leche que comenzaban lentamente a brotar de su aspera cabeza, el aprobechaba la oportunidad para lamer los jugos que humectaban mi concha, ésta vez ya se juntaban los fluidos vaginales de las lleguas que accidentalmente llegaron a mis bragas y los mios que ya brotaban por mi exitacion.<br><br>Tomé al caballo y lo instalé como correspondía en el área de monta, este quedo a disposición montado en el taburete con sus dos patas delanteras en alto como si estubiera montando una llegua y aproveche la oporunidad para colocarme en la banqueta debajo de él boca arriba con mis dos piernas bien abiertas, tomé su miembro con ambas manos y comence a frotar la gigante punta contra mi concha, subiendo y bajando éste rosaba my abultado clitoris y abría lentamente los labios vaginales, tal espectaculo me exitaba muchisimo, me sentia tan cochina al ver el miembro descumunal del caballo que cada vez se hacia mas largo y ancho entre mis manos colocado en la entrada de mi cuca, el temor a una posible penetración fue desapareciendo con lo cachonda que estaba y comenze y introducir la gigantezca cabeza abriendome paso entre los labios vaginales cada vez mas dilatados por la exitación, hasta que logré introducir toda la punta, la sensación fue increible, el caballo al sentir el calor de mi concha comenzo a valansear su cadera hacia delante y hacia atras como queriendo fornicarme, el miembro comenzo a entrar pausadamente y yo me sentia invadida por un tolete de carne demasiado sabroso, cuando ya no pude contener mas la presion que el caballo ejercia sobre mí, simplemente aparte mis manos de el, con las cuales intentaba controlar la penetración, y las coloqué en mi área vaginal, intentando abrir lo mas que pudiera los labios de mi cuca y así poder observar bién lo que estaba apunto de suceder, abri lo mas que pude mis piernas, y el caballo sin ninguna compasión embestió totalmente contra mí y me enterró tanta carne dentro de mi como nunca imaginé poder soportar.<br><br>Observé claramente cómo aproximadamente 45 cm a 50 cm de de ese hermoso tubo de carne entraban abriendo paso entre los hinchados labios de mi vagina, yo jemía de dolor y de placer y susurraba a "toro" que por favor no se detubiera, le decia suavemente: "cojeme duro toro, quiero más guevo, anda, parteme en dos con tu inmensa verga, quiero sentirme violada por ti,,, ahh,,, ahh ", El animal cada vez mas exitado simplemente embestia mas salvajemente, acelerando el ritmo y la fuerza con la que empujaba y sacaba el miembro dentro de mi, yo trataba de no perder ni un detalle de la imagen tan aberrante pero exitante que tenia en frente: de un colosal palo de carne entrar y salir de mi cuca sin compasión.<br><br>Luego de un rato y luego de los infinitos orgasmos que ya habia padecido, el caballo empujo lo más que pudo su miembro dentro, pense que iba a rebentarme, y quedando alli un instante inmovil expulsó toda su leche dentro de mi, senti como litros y litros de fluido caliente me inundaba por dentro, lo sentia empujar mis ovarios con fuerza hacia arriba, luego de unos instantes el miembro al comenzar a perder erección fue saliendo progresivamente de mi ensanchada y dilatada vagina, cuando salio su hermosa cabeza, sono: "¡¡¡plowh!!!" y abundante fluido chorreo por mis piernas. La imagen dél semen del animal confundidos con mis fluidos vaginales esta vez ya no me daban asco sino todo lo contrario me probocaban morbo, hasta el punto que ya sin fuerzas tumbada sobre la banqueta sólo podía tomar con mis manos el chorreante liquido y lo llevaba a mi boca desesperada, saboreando el rico manjar trague mucho de ese cálido y vizcoso fluido.<br><br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2018-06-05 22:35:28 UTC</pubDate>
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         <title>Con un caballo</title>
         <author>relatos131369</author>
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         <description><![CDATA[<div>No podía contenerme, el instinto era más fuerte, mis deseos me mataban, el solo hecho de pensarlo me hacia sentirme muy caliente. Pero era algo prohibido, algo que no le contaría ni a la más intima de mis amigas, algo que ni yo podía comprender por qué lo sentía. Pero el deseo era mayor que mi pudor y un día me animé a hacerlo. Era una mañana hermosa, el sol brillaba fuerte en el horizonte yo me desperté sola como todas los días, mi marido ya se había marchado al trabajo. Yo me dirigí vestida como estaba, solo con transparente camisón de seda transparente, al establo. Ese día no había nadie más en el campo, solo yo y mis caballos. Me dirigí directamente a mi favorito, Relámpago, un pura sangre muy bien cotizado, que solo teníamos como reproductor, y yo ese día estaba decidida a ser una más para él.<br><br>Él ya estaba despierto pastando, y comencé a acariciarlo muy despacio como solo yo sé que a el le gusta, mis caricias se fueron dirigiendo muy poco a poco hacia su terrible verga, que en ese momento estaba fláccida. Comencé a tocarla y relámpago comenzó a relinchar, yo lo calmaba y le hablaba despacito a medida que frotaba cada vez más fuerte esa vara que iba tomando proporciones inmensas muy rápidamente. Sin pensarlo me quite el camisón y me arrodillé debajo de él, tomé su miembro que en ese momento tendría unos cuarenta centímetros y comencé a besarlo. Qué verga tan grande, era el deseo de toda mi vida, nunca iba a conseguir algo tan descomunal para mi solita. Lo besaba de la cabeza, seguía por todo el tronco hasta los testículos. Mi deseo de ponérmelo en la boca era muy fuerte y a esa altura todo valía el problema era el tamaño, pero igual abrí mi boca al máximo y comencé a introducir su cabeza, que gusto tan fuerte, a que pasión, que calentura no podía creer que tamaño pijón entrara en mi boquita. Lo lamía y lo volvía a introducir. Así estuve un buen rato hasta que la pija tomó unos sesenta centímetros de largo y estaba totalmente rígida. No soportaba mas la calentura, mi clítoris estaba todo mojado, sentía como mi ano latía de calentura, definitivamente quería esa vara de hierro dentro de mí.<br><br>Junte una montaña de fardo debajo de el, me comencé a acomodar con mis pechos hacia arriba, dejando poco lugar entre su panza y mi cuerpo, abrí bien las piernas y con las dos manos agarre su miembro, estaba súper duro, a todo esto el caballo se mantenía muy tranquilo él confiaba mucho en mi, comencé a juguetear con su miembro en mi concha,&nbsp; era imposible introducirlo pero yo tenia todo el día para eso.<br><br>Seguí rozándolo por mi candente vulva hasta que ella se iba abriendo cada vez mas con la ayuda de mis dedos, comencé a introducir la cabeza muy poco a poco. Hasta que en un momento relámpago se puso nervioso y dio un fatal paso hacia adelante y drásticamente me introdujo unos 10 cm. de su miembro de golpe, yo grite como si me estuvieran matando, el dolor fue muy intenso, no podía soportar semejante pija dentro de mí. Mis lágrimas brotaban como cascadas de mis ojos y por un momento me arrepentí de lo que estaba haciendo. Con las dos manos sujetaba el pené para que no siguiera introduciéndose, paré un buen rato hasta que el dolor cesó un poco. Pasaron como veinte minutos y decidí no dar marcha atrás, el dolor no era tan intenso y mi calor era cada vez mas fuerte, así que comencé a moverme muy poco a poco, para adelante y para atrás, el movimiento me fascinaba realmente. Me estaba culeando a un caballo, yo estaba súper feliz. Su miembro fue perdiéndose muy despacio cada vez más dentro de mí, podía sentir como mi útero era tocado por él, mi vagina en ese momento estaría más dilatada que en un momento de un parto. Yo proseguí con mi pasión prohibida.<br><br>Calculo que me estuve moviendo unos 15 minutos y que llegue a penetrarme unos 25 cm., mas no podía, logre tener 2 orgasmos como nunca tuve en mi vida.<br><br>Hasta que un momento Relámpago comenzó a relinchar yo sabia que era el momento de el y tenia que retirar su miembro dentro de mí porque podía lastimarme con su acabada y comencé a sacarlo con las dos manos era increíble parecía que no terminaba mas, cuando iba por la mitad, sentí como si tuviera una manguera abierta dentro de mi vagina, ya era tarde el estaba acabando y eran chorros y chorros de esperma que inundaban todas mis entrañas, sentía como una explosión interna, cuando termine de sacarlo sentí como mi vagina completamente dilatada dejaba caer a baldazos toda su leche, al tocarme la vagina me di cuenta que mi puño entraba y salía con total facilidad por lo abierta que estaba.<br><br>Para terminar lamí todo su pene y lo limpie todo con mi boca no dejando ni una sola gota de rastro de su leche.<br><br>Esa fue una experiencia única, que le recomendaría a toda mujer que realmente quiera disfrutar de un miembro descomunal. Claro que son cosas que solo le cuento a ustedes y no sabe nadie de esto, porque es una pasión prohibida.<br><br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2018-06-05 22:36:06 UTC</pubDate>
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         <title>Desvirgada y violada por mi padre</title>
         <author>relatos131369</author>
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         <description><![CDATA[<div>Mi nombre es Lorena y creo que si muchas jovencitas escucháramos a nuestras madres nos ahorraríamos serios problemas. Desde que nací vivía con mis abuelos maternos y mi madre quienes siempre me dieron una vida muy acomodada en las mejores escuelas y ambientes de la ciudad.&nbsp;A mi padre siempre lo creí muerto y esto porque así me lo dijeron mis abuelos pero no fue sino hasta mi cumpleaños número 18 y una vez muertos mis abuelos, que mi madre decidió confesarme que mi padre vivía pero que nos había abandonado al instante en que se enteró de su embarazo.&nbsp;<br><br>-Es un hombre malo y sin escrúpulos... su vida es una perdición y por ello fue que, tanto tus abuelos como yo, decidimos alejarte.&nbsp;<br><br>-Y quienes son ustedes para decidir por mí mamá...- contesté molesta ante la mirada atónita de mi madre que supongo jamás imaginó tal reacción.- porque nunca me preguntaron?&nbsp;<br><br>-No tenías la edad Lorena... para ese entonces eras muy chica...&nbsp;<br><br>-Bueno pues ya no lo soy... y estoy decidida a conocerlo...&nbsp;<br><br>Aquellas últimas palabras quedarían grabadas en mi mente durante los próximos 2 meses en lo que con esmero y dedicación me dedique a seguirle la pista al hombre que nos había abandonado 18 años atrás. Fue así que logré recopilar varias pistas que me llevaron a su paradero y entonces anuncié a mamá que iría a buscarlo:&nbsp;<br><br>-No lo hagas...&nbsp;<br><br>-Por que no? Es que acaso vas a impedirme de nuevo que conozca a mi padre?&nbsp;<br><br>-Hay algo que debes saber antes hija...- me dijo mi madre con lágrimas en sus ojos.- tú padre me violo la noche en que quede embarazada...&nbsp;<br><br>No podía creer que mamá inventara tal aberración con tal de detenerme. En ese momento me puso como loca y le grite todo tipo de maldiciones a mamá. Luego salí decidida a buscar al hombre cuya esperanza de que fuera todo lo contrario a lo que decían me llamaba fuertemente.&nbsp;Siempre he sido una chica bastante perseguida, mi cabello rubio, mis ojos azules y mis senos de tamaño mediano y culo respingón los había heredado de mi madre quien hasta hoy en día se conservaba hermosa para su edad.&nbsp;Mi padre vivía en un poblado que quedaba a 2 horas de mi ciudad así que para llegar ahí tuve que abordar un autobús pues mamá ni mis amigas me apoyaban ante tal decisión.&nbsp;Era yo sola contra el mundo pero aún así me arriesgué y tras comprar mi boleto de autobús, abordé con un sueño en mente, mismo sueño que parecía desvanecerse en el momento en que llegué a la casa marcada con el número 23 en la colonia y calle que tenía averiguada.&nbsp;La fachada de aquella pequeña casa estaba sumamente descuidada. Llamé varias veces y nadie contestó mi llamado. Nerviosa y triste imaginé que la casa estaba abandonada y que papá ya no vivía ahí pero, justo cuando estaba por conseguir un taxi que me regresara a la central de autobús, una anciana vecina, con cara sorprendida, me preguntó a quien buscaba:&nbsp;<br><br>-Busco a José Luis Jiménez...- Una vez más la anciana se sorprendió y me miró de abajo hacia arriba para después, sin preguntar más, me dijo:&nbsp;<br><br>-Puedes encontrarlo en el bar... a esta hora supongo es el único ahí dentro...&nbsp;<br><br>Tras agradecerle, tomé el primer taxi que vi y 5 minutos más tarde ya estaba en el único bar de aquél pueblecillo.&nbsp;Tras preguntarle al encargado por mi padre, éste me señaló a un hombre que bebía solo en la esquina del bar. Enseguida caminé hacia él y me percaté de que, al verme, mi padre lo primero que hizo fue desvestirme con la mirada... No lo culpe ya que él no sabía quien era yo y mientras me miraba como a cualquier otra joven.&nbsp;Además, era un día soleado por lo que aquella tarde se me había ocurrido usar una falda que si bien no era del todo corta si dejaba ver parte de mis piernas que siempre han sido motivo de mi orgullo.&nbsp;<br><br>-Pero mira que ángel tan hermoso ha venido a bailarme en privado...- me dijo en cuanto estuve cerca de él.&nbsp;<br><br>-Como se llama?&nbsp;<br><br>-José Luis... y tú preciosa?&nbsp;<br><br>Con cuidado me senté a su lado y tan pronto lo miré directamente a los ojos le dije:&nbsp;<br><br>-Soy tu hija Lorena...- me miró sorprendido pero su mirada libidinosa en ningún momento cambió. Mientras le platicaba porque estaba ahí y todo lo que había ocurrido, mi padre no paraba de mirarme las piernas.&nbsp;<br><br>En ese momento tenía mil preguntas que hacerle pero él parecía no estar interesado en contestar. Luego de un rato me tomó del brazo y me pidió que lo acompañara a un lugar más privado donde pudiéramos charlar más a gusto.&nbsp;Cuando me tomó del brazo sentí miedo pero jamás hice el intento por zafarme sino al contrario, le permití que me llevara a una bodega donde un viejo catre y decenas de cajas de licor eran lo único que había.&nbsp;Tras ponerle seguro a la puerta y cerciorarse varias veces de que no abriera, me pidió que me sentara junto a él en el catre y fue en ese entonces que, por primera vez, el comenzó a hablar de su vida y del pasado.&nbsp;<br><br>-Tú madre y yo solíamos ser el centro de atención... ella era sumamente guapa y yo tenía mucho pegue con las chicas... era capitán del equipo de fútbol, mi padre era un acaudalado y siempre manejaba los mejores automóviles.&nbsp;<br><br>Mientras me contaba su pasado, mi padre colocó su mano encima de mi rodilla y no le di mucha importancia pero, conforme avanzaba su historia, su mano hacía lo mismo en dirección a mi entrepierna.&nbsp;<br><br>Me sentía nerviosa, con miedo y sumamente incomoda con su toqueteo en mis piernas pero a la vez sentía una inmensa curiosidad por escuchar la versión de mi padre así que trate de ignorar sus caricias hasta que, finalmente, su mano se detuvo en la parte interna de mi muslo izquierdo.&nbsp;<br><br>-Tu madre jamás me dijo que había quedado embarazada... fueron sus padres quienes me lo recriminaron en la cara e hicieron que me expulsaran del colegio. Supongo que si ella me lo hubiera dicho a mí, jamás las hubiera abandonado...&nbsp;<br><br>Trate de acomodarme de manera tal que él retirara su mano pero lo único que logré fue que comenzara de nuevo el manoseo llegando a rozar mi entrepierna.&nbsp;<br><br>Finalmente mi padre, al ver mí más que notoria incomodidad, terminó diciendo:&nbsp;<br><br>-Mi vida desde ese entonces ha sido un desastre y sabes porqué? Porque no tengo un motivo por quien luchar... soy el propietario de este bar que esta a punto de la quiebra, tengo una casa en completo abandono, un auto que no he sacado desde hace meses del corralón y miles de pesos que se esfuman cada día en el banco... pero estoy seguro de que mi salvación ha llegado, la vida me ha dado una nueva oportunidad de ser feliz, de reescribir la historia y sabes a quien le debo ese enorme favor?- me miró y enseguida vio mi cara de terror al sentir como su dedo rozaba ligeramente mi conchita por encima de la pantaleta.- te lo debo a ti... porque lo que hace falta en mi vida es una mujer y esa mujer eres tú...- en ese momento movió su mano de manera rápida y consiguió tocar mi conchita en su totalidad. Apenas estaba por reaccionar de manera violenta cuando sin mediar palabra se abalanzó sobre mí y me beso en la boca metiendo su lengua muy dentro.&nbsp;<br><br>Quede pasmada, no podía creer que mi padre me estuviera haciendo eso! Trate de empujarlo pero era demasiado fuerte y pesado para mí.&nbsp;<br><br>-Detente!! Soy tu hija!!! Detente!!&nbsp;<br><br>Podía ver la lujuria y maldad en sus ojos cuando me respondió:&nbsp;<br><br>-No me importa que seas mi hija...!! Yo te hice y por lo tanto eres mía y eso es lo que importa...!!&nbsp;<br><br>Pronto mi padre logró subir mi falda hasta mi estómago y, tomando mis pantaletas con ambas manos, me las arrancó de un solo jalón.&nbsp;<br><br>Yo gritaba y lloraba pero afuera el sonido era demasiado alto como para que alguien me escuchara.&nbsp;<br><br>Mi padre comenzó a desabrocharse el pantalón y en ese momento supe que había perdido todo. Durante 18 años había guardado mi virginidad para el hombre indicado y justamente el menos indicado estaba por robármela!&nbsp;<br><br>Sin poder controlar la situación, vi como mi padre me volvía a posicionar boca arriba y, subiéndose en mí, colocaba su pene en la entrada de mi vagina para después, con una sonrisa en sus labios, metérmelo de un solo empujón.&nbsp;<br><br>-Aquí tienes mi amor!!! Finalmente puedes sentir a tu Papito!! AAAGHHHHHH HMMMMM&nbsp;<br><br>Su largo pene entraba y salía de mi vagina a una velocidad incontrolable. Sus palabras dolían en mi alma al grado de querer morirme. Mi propio padre me estaba desvirgando, follando sin contemplaciones y sin protección alguna.&nbsp;<br><br>Pronto mi padre metió sus manos debajo de mi blusa y comenzó a amasarme los senos mientras continuaba follándome.&nbsp;<br><br>Sus embestidas cada vez eran más prolongadas y duras y pronto sentí una sensación que jamás imaginé sentiría... mi vagina cosquilleaba, mi sangre hervía y...&nbsp;<br><br>-AAHHHHHHHHHHHHHH...- Gemí con fuerza al sentir como su semen comenzaba a ser inyectado dentro de mi concha provocándome un inmenso orgasmo!!!-HMMMMMMMM- Gemí nuevamente de manera involuntaria.&nbsp;<br><br>Papá se colapsó encima de mí y nuevamente me besó mandándome su lengua hasta la garganta.&nbsp;<br><br>No se cuanto tiempo más habremos pasado ahí, con papá besándome apasionadamente mientras sus manos me tocaban por todo el cuerpo pero, cuando finalmente se sació, se puso de pie y, alzándose los pantalones, me dijo:&nbsp;<br><br>-Vámonos que quiero enseñarte la casa donde vamos a vivir...&nbsp;<br><br>No me dio tiempo ni siquiera de vestirme, tan solo logré acomodarme un poco la falda y me saco tomada del brazo y sin mediar palabra con nadie directamente hacia su camioneta.&nbsp;<br><br>De ahí me llevo a la casa abandonada que horas antes había visitado y al entrar noté que la casa no era tan fea por dentro como por fuera.&nbsp;<br><br>La casa estaba amueblada con muebles de calidad y equipo tecnológico del más alto nivel. Me mostró la única recamara la cual guardaba una cama tipo king siza y me dijo que ahí dormiríamos esa noche...&nbsp;<br><br>Al oírle decir lo anterior, un inmenso escalofrío recorrió todo mi cuerpo pues no podía ni imaginar lo que tenía pensado hacer conmigo el resto del día.&nbsp;<br><br>Una hora más tarde, mientras mi padre asaba carne en la cocina, un viejo y gordo oficial de policía llegó a la casa preguntando si todo estaba bien:&nbsp;<br><br>Papá me dijo que si hacía o decía algo me mataría a mí y a mi madre así que al hacer entrar al oficial lo único que atine fue a quedarme callada y dejar que papá hablara.&nbsp;<br><br>-Me han dicho varias personas del bar que te vieron salir a la mala con una jovencita de bonito aspecto...&nbsp;<br><br>-Si comandante... su nombre es Lorena y aquí se la presento...- el comandante me estiró la mano y, al estrechársela y alzar la mirada, pude ver como me comía con la mirada...&nbsp;<br><br>-No le voy a mentir... a esta jovencita me la robe comandante... tiene 18 años pero hubo necesidad de robármela porque su madre es una cabrona... no tiene papeles ni nada y tiene mucho miedo de que su madre venga a buscarla por lo que estaba pensando en la posibilidad de arreglar un papeleo y cambiarle de apellido para que ya no la encuentren... que dice usted, cree que sea posible? Ya sabe que por dinero no debe preocuparse...&nbsp;<br><br>El comandante se mostró indeciso pero papá pronto supo como convencerlo.&nbsp;<br><br>-Yo se que usted tiene muchos conocidos que pueden hacerlo... plata no faltara, usted me dice cuanto hace falta y mañana mismo lo tiene en su bolsillo pero si hay algo más que pueda hacer por usted, con toda confianza dígalo...&nbsp;<br><br>El comandante me miró sonriente. El muy asqueroso tenía otra cosa en mente y papá pronto supo adivinarla:&nbsp;<br><br>-Bájale los pantalones al comandante y dale una rica mamada mientras terminó de asar la carne cariño... - en ese momento lo miré aterrada... mi padre acababa de violarme y ahora me haría mamársela a un viejo extraño y cochino?- anda que el comandante tiene que volver al trabajo...!!- me ordenó mi padre y el comandante se sentó en el sillón en espera de que yo hiciera lo mío. Luego se desabotonó el pantalón y una vez con el pene de fuera me indicó que se la chupara:&nbsp;<br><br>-Chúpamela... anda, hazle caso a Jose Luis...&nbsp;<br><br>El pene del comandante era mucho más pequeño y arrugado que el de mi padre. Aún así era ancho.&nbsp;<br><br>Lentamente me hinque frente a él y como pude tome con mi mano su pene que pronto comenzaría a crecer.&nbsp;<br><br>Estaba a punto de mamar un pene por primera vez en mi vida... y mi inexperiencia no se hizo esperar por lo que el tipo comenzó a desesperarse y de inmediato, tomándome de la nuca, hizo que me metiera todo su pene en la boca.&nbsp;<br><br>-Anda ya... dejémonos de babosadas y chúpamela de una buena vez... HMMM...&nbsp;<br><br>Tristemente ahí me encontraba propinándole una mamada a ese comandante asqueroso hasta que se vino y me lleno la boca de semen.&nbsp;<br><br>Donde estaba mi respeto y dignidad?&nbsp;<br><br>Tras despedirse de mi padre, el comandante le dijo que mañana mismo iniciaría los trámites de mi nuevo registro. Y papá no perdió la oportunidad para invitarlo a nuestra boda en cuanto los papeles estuvieran listos.&nbsp;<br><br>-Que????!!!!!!!! Casarnos?? Mi padre y yo!!!!???- grite en mi mente y de inmediato las lágrimas se hicieron presentes de nuevo.&nbsp;<br><br>Luego de eso papá me hizo tomarme una ducha y luego, prácticamente desnuda, me hizo charlar con él mientras bebíamos vino y comíamos carne asada.&nbsp;<br><br>No me gusto el sabor del vino pero siendo forzada no pude negarme a tantas veces como quiso servirme.&nbsp;<br><br>Ya estaba un poco mareada cuando mi padre decidió que era hora de ir a dormir y, tomándome en sus brazos, me llevó cargada hasta la habitación como si de nuestra primera noche de luna de miel se tratara.&nbsp;<br><br>Me tiro sobre la cama y de ahí esta de más decir que papá me folló 3 veces más aquella noche.&nbsp;<br><br>A la mañana siguiente papá estaba tan borracho y abstraído que logre escapar de la casa y tras abordar el primer autobús de vuelta a casa decidí borrar de mi mente aquella experiencia tan horrorosa y no contárselo a nadie.&nbsp;<br><br>Durante el trayecto a casa decidí que todo había sido un sueño y que ni mamá ni nadie sabría la verdad así que, cuando llegue a casa, le dije a mi madre que no había encontrado a mi padre y trate de actuar con completa normalidad durante los siguientes días.&nbsp;<br><br>Lamentablemente, semanas después mi periodo no llego y supe que estaba embarazada de mi padre. Mamá fue entonces que me echó de casa pues ya tenía facultades legales para hacerlo y, con 2 meses y medio de embarazo, volví sin alternativa a los brazos del hombre que me había embarazado...&nbsp;<br><br>Mi padre me recibió sonriente y con los papeles de mi nuevo registro en la mano...&nbsp;<br><br>-Sabía que volverías... yo nunca fallo, donde pongo el ojo pongo la bala y si decidí hacerte un escuincle fue porque sabía que lo haría. Ahora ponte guapa con lo que te he dejado en la habitación pues vamos a casarnos hoy mismo. Si pensamos hacer nuestra vida juntos más vale que sea por todas las de la LEY!&nbsp;<br><br>Así fue que mi vida con papá comenzó hasta que 18 años después volví a abandonar el domicilio ya con 2 hijas pero eso es una historia completamente distinta...<br><br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2018-06-05 22:36:24 UTC</pubDate>
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         <description><![CDATA[<div>También disponible en:<br><strong>Wattpad:</strong> <a href="http://wattpad.com/story/150828987-relatos-eróticos">wattpad.com/story/150828987-relatos-eróticos</a><br><strong>Quotev:</strong> <a href="https://www.quotev.com/story/10991720/Relatos-eróticos">quotev.com/story/10991720/Relatos-eróticos</a><br><strong>Tumblr:</strong> <a href="http://relatos131369.tumblr.com">relatos131369.tumblr.com</a></div>]]></description>
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         <pubDate>2018-06-05 23:03:07 UTC</pubDate>
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