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      <title>Trabajo final de ERE y Agustinología de 9° - Segundo Período by Miguel Angel Rodriguez Jaramillo</title>
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      <description>Todo esto esta escrito y resumido desde la perspectiva de San Agustín</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2022-01-21 00:05:01 UTC</pubDate>
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         <title>Las Confesiones de San Agustín Libro I </title>
         <author>miguelrodriguez69</author>
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         <description><![CDATA[<div>Se habla de que se pretende alabar el ser humano, pequeña parte de tu construcción; claramente el hombre, que, recubierto de su mortalidad, lleva consigo la declaración de su pecado y el declaración de que resistes a los soberbios. Con todo, desea alabarte el ser humano, pequeña Tú mismo le estimulas a ello, realizando que se deleite en alabarte, Con todo, permíteme que hable en presencia de tu misericordia, a mí, tierra y ceniza; permíteme que hable, ya que es a tu misericordia, no al hombre, que se ríe de mí.&nbsp;<br>Te confieso, Señor de cielos y tierra, alabándote por mis comienzos y mi niñez,&nbsp;<br>creyese muchas cosas, aun por la sencilla autoridad de mujercillas.&nbsp;entonces, vivía, y ya al fin de la niñez buscaba con qué ofrecer a los otros a conocer las&nbsp;cosas que yo sentía.&nbsp;Como si el ser humano pudiese tener oponente más pernicioso que el mismo odio con que&nbsp;Se irrita contra él o pudiera provocar a otro más grande estrago persiguiéndole que el que causa a&nbsp;conciencia que manda no hacer a otro lo cual uno no desea padecer.&nbsp;Debido a ti, dulzura mía, gloria mía, esperanza mía y Dios mío, debido a ti por tus&nbsp;cosas perfeccionarán los que me proporcionaste, y yo estaré contigo, ya que tú me concediste que existiera.&nbsp;</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-21 00:14:11 UTC</pubDate>
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         <title>Las Confesiones de San Agustín Libro II</title>
         <author>miguelrodriguez69</author>
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         <description><![CDATA[<div>Ya que hubo una época de la juventud de San Agustín en que ardía en anhelos de hartarse de las&nbsp;cosas más bajas, y osé oscurecerme con diversos y sombríos amores, y se marchitó su&nbsp;hermosura, y me volví podredumbre frente a tus ojos por agradarme a mí y desear agradar a los&nbsp;ojos de los hombres.&nbsp;<br>Mas para este tiempo habías empezado ya a alzar en el corazón de mi mamá tu&nbsp;templo y el inicio de tu morada santa, puesto que mi papá no era más que catecúmeno, y esto&nbsp;<br>aunque yo no era aún cristiano, temió que siguiese las torcidas sendas por donde andan&nbsp;los que te vuelven la espalda y no la cara.&nbsp;<br>Te amaré, Señor, y te daré gracias y confesaré tu nombre por haberme perdonado&nbsp;mis pecados como hielo y no haya caído en otros varios. ¿Qué pecados en verdad no pude&nbsp;</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-21 00:14:26 UTC</pubDate>
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         <title>Las Confesiones de San Agustín Libro III</title>
         <author>miguelrodriguez69</author>
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         <description><![CDATA[<div>Desde la perspectiva de San Agustín el Todavía no amaba, empero amaba adorar y con secreta indigencia me odiaba a.<br>Buscaba qué adorar amando idolatrar y odiaba la estabilidad y la vereda sin riesgos, pues contenía de mí apetito del alimento interior, de ti mismo, ¡oh Dios mío!, aunque esta apetito yo no la sentía; más bien estaba sin hambre cuanto más vacío, tanto más hastiado me sentía. cosas susceptibles, las cuales, si no tuvieran alma, no podrían ser ciertamente dignas de amor. Realizando desde que había muerto mi padre, no era, repito, para pulimentar el estilo para lo cual yo decía. Y continuaban aquéllos sirviéndome en dichas bandejas espléndidos fantasmas, respecto de los cuales hubiera sido mejor idolatrar este sol, por lo menos verdadero a la vista, que no esas falsedades que por los ojos corporal engañaban al alma. Tales son los que se indignan una vez que oyen mencionar que en otros siglos se han permitido a los justos cosas que no se permiten a los justos de ahora, y que envió Dios a aquéllos una&nbsp;cosa y a éstos otra, conforme con la diferencia de los tiempos, sirviendo unos y otros a la misma&nbsp;y en la misma hora, y en la misma vivienda conviene una cosa a un integrante y otra a otro y que&nbsp;permite, justamente se prohíbe y castiga en otra.&nbsp;Estas son las cabezas o fuentes de iniquidad que brotan de la concupiscencia de&nbsp;mandar, ver o sentir, así sea de una sola, ya de 2, ya de cada una de juntas, y por las cuales se&nbsp;vive mal, ¡oh Dios altísimo y dulcísimo!, contra los 3 y 7, el salterio de 10 cuerdas,&nbsp;tu decálogo.&nbsp;revolcándome en ese abismo de barro y tinieblas de error, hundiéndome tanto más cuanto&nbsp;sus lágrimas y gemidos, no cesaba de llorar por mí, en tu presencia, en cada una de las horas de&nbsp;revolcara y fuera enroscado por aquella oscuridad. Mas como una vez dicho esto no se aquietara, sino que insistiese con más grandes ruegos&nbsp;y que más abundan lágrimas para que se viera conmigo y discutiese sobre dicho tema, él,&nbsp;cansado ya de su importunidad, le mencionó: «Vete en tranquilidad, dama; ¡así Dios te dé vida!, que no&nbsp;</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-21 00:22:40 UTC</pubDate>
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         <title>Las Confesiones de San Agustín Libro IV</title>
         <author>miguelrodriguez69</author>
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         <description><![CDATA[<div>Con todo, era para mí aquella amistad cocida con el calor de estudios semejantes, arraigada aún en su juventud, inclinándole hacia esas fábulas supersticiosas y perjudiciales, por las que me lloraba mi mamá. Mas ahora, Señor, que ya pasaron esas cosas y con la era se ha suavizado mi herida, ¿puedo escuchar de ti, que eres la misma verdad, y ejercer el oído de mi corazón a tu boca para que me menciones por qué el llanto es dulce a los miserables? aunque presente en cada una de piezas, has arrojado lejos de ti nuestra miseria y permaneces inmodificable en ti, en tanto que nos dejas a nosotros mismos ser zarandeados por nuestras propias pruebas? quedaría para nosotros mismos. Afortunado el que te ama a ti, Señor; y al amigo en ti, y al oponente por ti. Pues solo no va a poder perder al amigo quien tiene a todos por amigos en ese que no puede ¿Y quién es éste sino nuestro Dios, el Dios que ha hecho el cielo y la tierra y los Nadie, Señor, te pierde, sino el que te deja. después de haber bajado la Vida a vosotros, no queráis subir y vivir? cuando estuvisteis en elevado y pusisteis en el cielo vuestra boca? subir hasta Dios, debido a que caísteis ascendiendo contra él. este valle de lágrimas, y de esta forma les arrebates contigo hacia Dios, pues, si se las mencionas, ardiendo en llamas de caridad, se las mencionas con espíritu divino. Tú sabes, Señor. Dios mío, cómo sin ayuda de maestro comprendí cuanto leí de retórica, dialéctica, geometría, melodía, y aritmética, pues además la prontitud de comprender y la buena de mi hacienda en mi poder, mas no de esta forma de retener mi fortaleza para ti; a la inversa,&nbsp;apartándome de ti, me marché a una zona lejana, para disiparla en medio de las rameras de mis&nbsp;</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-21 00:22:53 UTC</pubDate>
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         <title>Las Confesiones de San Agustín Libro V</title>
         <author>miguelrodriguez69</author>
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         <description><![CDATA[<div>Hablo San Agustín en presencia de mi Dios de ese año veintinueve de mi edad. Ya había llegado a Cartago uno de los obispos maniqueos, por nombre Fausto, enorme lazo del de las viandas de ciencia que en él me servía ese tan conocido Fausto. atrevió, con enorme modestia, a tomar sobre sí parecido carga, puesto que conocía ciertamente que ignoraba tales cosas y no se avergonzaba de confesar. caterva de charlatanes que había tenido yo que padecer, empeñados en enseñarme tales cosas, Aun por ello me agradó muchísimo más por ser la modestia de un alma que piadoso siervo tuyo, cuyos discursos suministraban celosamente a tu poblado «la flor de tu trigo», «la alegría del óleo» y «la sobria embriaguez de tu vino» ". por ti sin saberlo, para ser por él conducido a ti sabiéndolo. De manera, determiné quedar catecúmeno en el templo católico, que me fue recomendada por mi mamá y mi papá, hasta tanto que brillase algo cierto a donde guiar&nbsp;</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-21 00:39:41 UTC</pubDate>
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         <title>Las Confesiones de San Agustín Libro VI</title>
         <author>miguelrodriguez69</author>
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         <description><![CDATA[<div>Ya había venido a mi lado la mamá, intenso por su piedad, siguiéndome por océano y&nbsp;tierra, segura de ti en todos los riesgos tanto, que hasta en las tormentas que sufrieron en&nbsp;animan a los tripulantes desconocedores del océano una vez que se turban-, prometiéndoles que&nbsp;llegarían con felicidad al término de su viaje, ya que de esta forma se lo habías prometido tú en una visión.&nbsp;Es verdad que podía curar creyendo; y de esta forma, purificada más la vista de&nbsp;mi mente, poder dirigirme de alguna forma hacia tu verdad, eternamente estable y bajo&nbsp;Sin embargo no por esa razón sanaba aquella herida mía que se había hecho al arrancarme de la&nbsp;primera dama, sino que luego de un ardor y dolor agudísimos comenzaba a corromperse,&nbsp;doliendo tanto más desesperadamente cuanto más se iba enfriando.&nbsp;Mas como suele pasar al que cayo en manos de un mal&nbsp;doctor, que luego recela de entregarse en manos del bueno, de esta forma me sucedía a mí en lo&nbsp;tocante a la salud de mi alma; pues no logrando curar sino creyendo, por miedo de ofrecer en&nbsp;autoridad y efectividad.&nbsp;Eran 3 bocas hambrientas que mutuamente se comunicaban el antojo y esperaban&nbsp;misericordia se seguía a cada una de nuestras propias actividades mundanas, queriendo nosotros mismos consultar la&nbsp;causa por que padecíamos tales cosas, nos salían al paso las tinieblas, apartándonos,&nbsp;abandonadas éstas, pudiéramos abrazarnos.&nbsp;De aquí vuelta de nuevo a nuestros propios suspiros y gemidos y a caminar por las anchas y&nbsp;trilladas sendas del siglo, pues había en nuestro corazón varios pensamientos, mas tu&nbsp;consejo permanece eternamente.&nbsp;</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-21 00:42:29 UTC</pubDate>
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         <title>Las Confesiones de San Agustín Libro VII</title>
         <author>miguelrodriguez69</author>
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         <description><![CDATA[<div>Ya era muerta mi adolescencia mala y nefanda y entraba en la juventud, siendo cuanto mayor en edad tanto más torpe en vanidad, hasta el punto de no poder concebir una sustancia que no fuera tal cual la que se puede percibir por los ojos corruptible, violarle y mudable, tuviera forma de cuerpo, me viera precisado al mundo, sea difuso fuera de todo el mundo y por el infinito. espacios parecían que era nada, definitivamente nada, ni aun siquiera el vacío, como una vez que se elimina un cuerpo humano de un espacio, que permanece el sitio vacío de todo cuerpo humano, sea terrestre, húmedo, aéreo o celeste, sin embargo al fin un espacio vacío, como, una nada amplia. de esta forma, una vez que quería o no quería alguna cosa, estaba certísimo de que era yo y no otro el que quería o no quería; y ya casi, casi me convencía de que ahí estaba la causa del pecado; y en cuanto a eso que hacía contra voluntad, veía que más era sufrir que obrar, y juzgaba que tenía por justo. corazón, en orden a el templo católico, la fe de tu Cristo, Mr. y Salvador nuestro; informe bien está en adherirme a Dios, ya que, si no permanezco en él, tampoco podré quedar Mas él, permaneciendo en sí mismo, renueva cada una de las cosas; y tú eres mi señor, gozarte; ni había de hallarla sino abrazándome con el Mediador entre Dios y los hombres, el ser humano Cristo Jesús, que es sobre cada una de las cosas Dios bendito por los siglos, el cual&nbsp;</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-21 00:45:53 UTC</pubDate>
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         <title>Las Confesiones de San Agustín Libro VIII</title>
         <author>miguelrodriguez69</author>
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         <description><![CDATA[<div>Referente a mi vida temporal, todo eran vacilaciones, y debía purificar mi corazón de&nbsp;la vieja levadura, y hasta me agradaba el camino - el Salvador mismo -; empero poseía pereza&nbsp;de caminar por sus estrecheces.&nbsp;quebrantados por el Señor, habían de caer sobre él sus terribles enemistades. Dé esta forma que, tan rápido como subió para hacer la profesión, todos, unos a otros, cada cual&nbsp;según le iba conociendo, murmuraban su nombre con un murmullo de gratulación  y&nbsp;con él se alegraban: Victorino, Victorino. Presto gritaron por la alegría de verle, mas&nbsp;presto callaron por el quiero de oírle.&nbsp;y todos querían arrebatarle en sus corazones, y en realidad le arrebataban amándole y&nbsp;gozándose de él, que éstas eran las manos de los que le arrebataban. A bastante más de esto, los que son conocidos de varios sirven a varios de autoridad en&nbsp;orden a la salvación, yendo delante de varios que los han de continuar; razón por la cual se&nbsp;de ellos solos.&nbsp;queriendo había llegado a donde no quería.&nbsp;contrariarme. Mas yo, muchacho miserable, demasiado miserable, había llegado a pedirte en los&nbsp;<br>comienzos de la misma juventud la castidad, diciéndote: «Dame la castidad y&nbsp;1° patología de mi concupiscencia, que entonces más quería yo satisfacer que extinguir.&nbsp;<br>hostilmente combatía. Finalmente, a lo largo de las angustias de la indecisión, hice muchísimas cosas con el&nbsp;para hacerlas, bien por tenerlos atados, bien por tenerlos lánguidos por la agotamiento o bien&nbsp;los dedos, oprimí las rodillas, lo hice pues quise; mas pude quererlo y no realizarlo si la&nbsp;Luego hice muchas cosas en las que&nbsp;no era lo mismo querer que poder.&nbsp;Lo mismo pasa con las buenas voluntades.&nbsp;deleitarse con la lectura del Apóstol y gozarse con el canto de cualquier salmo espiritual o en la&nbsp;la situación de que deleiten por igual y simultáneamente, ¿no es cierto que estas distintas&nbsp;voluntades dividen el corazón del ser humano a medida que delibera qué ha de seleccionar con&nbsp;preferencia?&nbsp;no recordaba haber oído nunca cosa parecido; y de esta forma, reprimiendo el ímpetu de las lágrimas,&nbsp;me levanté, interpretando esto como una orden divina de que abriese el códice y leyese el&nbsp;primer capítulo que hallase. Pues de tal modo me convertiste a ti que por el momento no apetecía señora ni abrigaba&nbsp;esperanza alguna de este planeta, estando ya en aquella regla de fe sobre la que hacía muchos&nbsp;Y de esta forma convertiste su llanto en disfruto, muchísimo más fecundo de&nbsp;</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-21 01:32:57 UTC</pubDate>
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         <title>Las Confesiones de San Agustín Libro IX</title>
         <author>miguelrodriguez69</author>
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         <description><![CDATA[<div>Habla sobre horrendos y mortales, en el agua santa del bautismo? Asociamos además con nosotros mismos al infante Adeudito, nacido carnalmente de mi pecado. Éstos eran dones tuyos, te lo confieso, Señor, deformidades, puesto que lo exclusivo mío en este infante, era el delito. confieso tus dones Era éste, además, por una sección demasiado afable, por otra drásticamente vehemente; mas ella poseía cuidado de no oponerse a su esposo enfadado, no solamente con los hechos, sin embargo ni aun con la menor palabra; y solamente una vez que le veía ya tranquilo y sosegado, y enfadado bastante más de lo justo. Y subimos aún más arriba, pensando, hablando y admirando tus obras; y llegamos verdad, y la vida es la Inteligencia, por quien cada una de las cosas hay, tanto las ya creadas va a ser constantemente, o más bien, sin que haya en ella ha sido ni va a ser, sino únicamente es, por ser eterna, ya que lo cual fue o va a ser no es eterno. Desconocía yo además en qué momento esta vanidad había empezado a dejar de estar en su corazón, por la plenitud de tu bondad; me alegraba, no obstante, admirando que se me confianza sobre el desprecio de esta vida y el bien de el deceso, estando ya en Ostia, y maravillándose ellos de tal fortaleza en una dama –porque tú se la habías dado, le preguntasen si no temería dejar su cuerpo humano tan lejos de su localidad, respondió: «Nada hay&nbsp;</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-21 01:39:23 UTC</pubDate>
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         <title>Las Confesiones de San Agustín Libro X</title>
         <author>miguelrodriguez69</author>
         <link>https://padlet.com/miguelrodriguez69/jsfaroee3d2b58vo/wish/2004123448</link>
         <description><![CDATA[<div>Esta era la esperanza de San Agustín, por esa razón hablo; y en esta esperanza me disfruto una vez que rectamente Las otras cosas de esta vida, tanto menos se han de llorar cuanto más se las llora, y tanto más se han de llorar cuanto menos se las llora. unificado al cuerpo humano y llena su organismo de vida, puesto que no hallo en ella a mi Dios. hallarle, le hallarían además el caballo y el mulo, que no poseen sabiduría, y que, sin denominadas, y ceden su sitio a las que les siguen, y cediéndolo son depositadas, para salir memoria. Además tiene la memoria las causas y leyes infinitas de los números y magnitudes, ni una de las cuales fue impresa en ella por los sentidos corporal, por no ser coloradas, ni tener ruido ni olor, ni haber sido gustadas ni tocadas. Nombro el dolor corporal, que no se encuentra presente en mí, pues no me duele nada, y, no obstante, si su imagen no estuviera en mi memoria, no sabría lo cual mencionaba, ni en las disputas sabría distinguirle del deleite.&nbsp;<br>Ahora bien, si el olvido está en la memoria en imagen no por sí mismo, es notable&nbsp;para que fuese abstraída su imagen. presente, ¿cómo esculpía en la memoria su imagen, siendo de esta forma que el olvido descarta con su modo sea incomprensible e inefable—, yo estoy cierto que recuerdo el olvido mismo con que se sepulta lo cual recordamos. Mas éste, ¿de dónde se me muestra sino de la memoria misma? lo amonesta, el reconocerlo de aquí viene. que, recordándolo, aprobamos ser lo cual se nos dijo, debido a que, si se borrase plenamente del alma, ni aun advertidos lo rememoraríamos. Después es de todos exitosa aquélla; y si pudiesen ser interrogados «si querían ser felices», todos a una responderían sin vacilaciones que querían serlo. si la cosa misma, cuyo nombre es éste, no estuviese en su memoria. mencionar que desean ser felices. La vida feliz es, puesto que, disfruto de la realidad, ya que éste disfruto de ti, que eres la realidad, ¡oh Dios, luz mía, salud de mi cara, Dios mío! vida feliz todos desean esta vida, la sola feliz; todos anhelan el disfruto de la realidad. interior, que si se completase en mí, no sé ya qué va a ser lo cual no es esta vida. puedo. Infeliz en los dos casos. Con razón tengo yo enorme esperanza en él de que sanarás todos mis languores por su medio, pues el que está sentado a tu diestra te suplica por nosotros mismos; de otro modo De no haberse hecho tu Verbo carne y habitado entre nosotros mismos, con razón hubiéramos podido juzgarle apartado de la naturaleza humana y desesperar de nosotros. He aquí, Mr.., que ya arrojo en ti mi cuidado, con el objeto que viva y logre tener en cuenta Ese tu Unigénito en quien se encuentran escondidos todos los tesoros de la inteligencia y de la ciencia, me redimió con su sangre.&nbsp;</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-21 01:44:02 UTC</pubDate>
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         <title>Las Confesiones de San Agustín Libro XI</title>
         <author>miguelrodriguez69</author>
         <link>https://padlet.com/miguelrodriguez69/jsfaroee3d2b58vo/wish/2004130851</link>
         <description><![CDATA[<div>Mas menciono yo que tú, Dios nuestro, eres el autor de toda criatura; y si con el nombre&nbsp;de cielo y tierra se entiende toda criatura, menciono con audacia que previamente que Dios hiciese el&nbsp;Porque si hiciese algo, ¿Qué podía hacer sino una criatura?&nbsp;hecha antecedente de que alguna criatura fuese hecha!&nbsp;Ni tú precedes temporalmente a los tiempos: de otro modo no precederías a todos&nbsp;Mas precedes a todos los pretéritos por la celsitud de tu eternidad, constantemente&nbsp;presente; y superas todos los futuros, ya que son futuros, y una vez que vengan van a ser pretéritos.&nbsp;Tus años ni van ni vienen, a la inversa&nbsp;ya que hay; ni son excluidos los que van por los que vienen, ya que no pasan; mas los&nbsp;tiempo en que no había tiempo.&nbsp;Sin embargo veamos, ¡oh alma mía!, si la era presente podría ser extenso; ya que se te ha&nbsp;¿Cien años presentes son?&nbsp;Mira primero si tienen la posibilidad de estar presentes cien años.&nbsp;del primer año, es presente; empero los noventa y 9 son futuros, y, por consiguiente, no hay&nbsp;Por todo lo que no tienen la posibilidad de ser presentes los cien años&nbsp;mismo orto, si no lo imaginara en el alma como ahora una vez que menciono esto, no podría&nbsp;presentes para que se logre presagiar ese futuro.&nbsp;no hay todavía, no hay en realidad; y si no hay en realidad, no tienen la posibilidad de ser vistas de ningún modo, sino sólo tienen la posibilidad de ser predichas mediante las presentes que hay&nbsp;ya y se ven.&nbsp;Si me es autorizado dialogar de esta forma, veo ya los 3 tiempos y confieso que los 3 hay,&nbsp;Se puede decir además que son 3 los tiempos: presente, pasado y futuro, como&nbsp;abusivamente dice la costumbre; dígase de esta forma, que yo no curo de eso, ni me opongo, ni lo&nbsp;reprendo; con tal que se entienda lo cual se comenta y no se tome por ya que existe lo cual está&nbsp;ellas.&nbsp;Concede, ¡oh Dios!, a los hombres ver en lo diminuto las nociones usuales de las&nbsp;Son las estrellas y luminares del cielo «signos para diferenciar los&nbsp;tiempos, días y años»; lo son sin lugar a dudas; empero ni yo mencionaría que una vuelta de aquella ruedecilla&nbsp;</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-21 01:49:59 UTC</pubDate>
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         <title>Las Confesiones de San Agustín Libro XII</title>
         <author>miguelrodriguez69</author>
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         <description><![CDATA[<div>Y, no obstante, ¡oh Dios mío, encumbramiento de mi humildad y tiempo libre de mi&nbsp;orbe por su excelsa autoridad sobre los vocablos de cada una de las equivocadas y soberbias doctrinas.&nbsp;Mas, de ellos, uno se fija en lo cual está escrito: En el inicio hizo Dios..., y&nbsp;vuelve sus ojos a la inteligencia, comienzo, pues además ella nos habla.&nbsp;Otro se fija en dichas palabras, y entiende por comienzo el inicio de cada una de las&nbsp;cosas creadas, interpretándolas de esta forma: En el inicio hizo, como si mencionara:&nbsp;Y entre los mismos que comprenden por la expresión en el inicio en el&nbsp;que tú hiciste, en la inteligencia, el cielo y la tierra, uno de ellos entiende por dichos nombres&nbsp;del cielo y tierra, que ha sido designada la materia creable del cielo y de la tierra; otro, las&nbsp;cielo, y otra informe, de materia del cuerpo, con el nombre terrestres.&nbsp;Porque una vez que se canta se oye el ruido del canto, mas&nbsp;suena primero, pasa, y no queda de él nada que, tomado otra vez, puedas reducirlo a arte;&nbsp;y por esa razón el canto se resuelve en su ruido, el cual ruido constituye su materia y debería ser&nbsp;formado para que haya canto.&nbsp;Percibió, puesto que, éste definitivamente en estas palabras y tuvo en la mente, una vez que las&nbsp;escribía, cuanto de verdadero hemos podido encontrar en ellas y cuanto no hemos podido o&nbsp;</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-21 01:51:41 UTC</pubDate>
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         <title>Las Confesiones de San Agustín Libro XIII</title>
         <author>miguelrodriguez69</author>
         <link>https://padlet.com/miguelrodriguez69/jsfaroee3d2b58vo/wish/2004133215</link>
         <description><![CDATA[<div>Y ahora no abandones al que te invoca, tú que preveniste anteriormente que te invocara e&nbsp;Porque tú, Mr., borraste todos mis méritos malos,&nbsp;para que no tuvieses que castigar estas mis manos, con las que me alejé de ti; y preveniste&nbsp;todos mis méritos buenos para tener que condecorar a tus manos, con las cuales me formaste.&nbsp;de que fuese.&nbsp;no fueren en modo alguno o permanecieran informes, las cuales hiciste tú no por&nbsp;indigencia, sino por la plenitud de tu bondad, reduciéndolas y dándolas forma, aunque no&nbsp;desagrada su imperfección, para que tú las perfecciones y te agraden, aunque no como a&nbsp;imperfecto, como si tú hubieras de perfeccionarte con su perfección.&nbsp;Ya poseía, puesto que, al Papá, en el nombre de Dios, que hizo estas cosas; y al Hijo, en el&nbsp;nombre del inicio, en el que las hizo; y creyendo a mi Dios trinidad, como la creía, tal&nbsp;He aquí a mi Dios trinidad: Papá, Hijo y Espíritu Santo, autor de cada una de las cosas.&nbsp;escondida en lo escondido de tu cara.&nbsp;hacen las dos cosas por métodos maravillosos, sencilla y múltiplemente, siendo en sí para sí exuberante intensidad de su unidad, ¿quién va a poder de forma sencilla imaginarlo? ¿Quién va a poder&nbsp;¿Quién se atreverá temerariamente a definirlo de cualquier&nbsp;modo?&nbsp;He oído, Señor. Dios mío, y he gustado una gota de la dulzura de tu verdad, y he&nbsp;hiciste compelido por la necesidad, como la fábrica de los cielos y la estructura de las&nbsp;y que tú las disminuiste, compaginaste y entrelazaste, una vez que de los enemigos vencidos&nbsp;fabricaste la fortaleza de este planeta, para que cautivos en esta creación no tengan la posibilidad de&nbsp;rebelarse nuevamente contra ti; sin embargo que otras cosas, como las carnes y los animales&nbsp;has compaginado, sino que las has engendrado y conformado una mente enemiga y una&nbsp;obras por medio de tu Espíritu, ni te conocen en ellas.&nbsp;cosa no tuya o que ya existiera previamente, sino de la materia concretada, en otros términos, engendrada a un&nbsp;siendo una cosa la materia del cielo y de la tierra y otra la manera del cielo y de la tierra, tú&nbsp;hiciste, no obstante, a una época ambas cosas, la materia de la nada absoluta, la manera del&nbsp;mundo de la materia informe, con la intención de que la manera siguiese a la materia sin ni una&nbsp;demora interpuesta.&nbsp;Pues además entonces descansarás en nosotros mismos, igualmente que ahora&nbsp;obras en nosotros mismos; y de esta forma va a ser ese tiempo libre tuyo por nosotros mismos, como ahora son estas obras&nbsp;tuyas por nosotros mismos Tú, Mr., constantemente obras y constantemente estás fijo; ni ves en la era, ni&nbsp;te mueves en la era, ni descansas en la época, y, no obstante, tú eres el que haces la&nbsp;visión temporal y la época mismo y el tiempo libre del tiempo.&nbsp;mas tú las viste elaboradas ahí donde viste que debían ser desarrolladas.&nbsp;<br>hemos sentido movidos a obrar bien, luego que nuestro corazón creó de tu Espíritu;&nbsp;empero en la era anterior fuimos movidos a obrar mal, abandonándote a ti; tú, sin embargo,&nbsp;Pero ¿qué hombre dará esto a comprender a otro hombre? &nbsp;¿Qué ángel al hombre?&nbsp;</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-21 01:51:49 UTC</pubDate>
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