<?xml version="1.0"?>
<rss version="2.0">
   <channel>
      <title>&quot;Contuvo un instante la respiración...&quot; by </title>
      <link>https://padlet.com/laorps77/hyct9s7vbmdceahb</link>
      <description>Día domingo</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2022-03-22 00:16:12 UTC</pubDate>
      <lastBuildDate>2022-03-22 00:55:05 UTC</lastBuildDate>
      <webMaster>hello@padlet.com</webMaster>
      <image>
         <url></url>
      </image>
      <item>
         <title></title>
         <author>laorps77</author>
         <link>https://padlet.com/laorps77/hyct9s7vbmdceahb/wish/2106373120</link>
         <description><![CDATA[<div>Tengo que hacerlo hoy día. En la mañana. Ya me las pagarás, Rubén". Y la noche anterior había llorado, por primera vez en muchos años, al saber que se preparaba esa innoble emboscada. La gente seguía en el Parque y la Avenida Pardo desierta; caminaban por la alameda, bajo los ficus de cabelleras altas y tupidas. "Tengo que apurarme, pensaba Miguel, si no me friego". Miró de soslayo alrededor: no había nadie, podía intentarlo. Lentamente fue estirando su mano izquierda hasta tocar la de ella: el contacto le reveló que transpiraba. Imploró que ocurriera un milagro, que cesara aquella humillación. "Qué le digo, pensaba, qué le digo". Ella acababa de retirar su mano y él se sentía desamparado y ridículo. Todas las frases radiantes, preparadas febrilmente la víspera, se habían disuelto como globos de espuma…</div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2022-03-22 00:33:20 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/laorps77/hyct9s7vbmdceahb/wish/2106373120</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Tengo que hacerlo hoy día. En la mañana. Ya me las pagarás, Rubén&quot;. Y la noche anterior había llorado, por primera vez en muchos años, al saber que se preparaba esa innoble emboscada. La gente seguía en el Parque y la Avenida Pardo desierta; caminaban por la alameda, bajo los ficus de cabelleras altas y tupidas. &quot;Tengo que apurarme, pensaba Miguel, si no me friego&quot;. Miró de soslayo alrededor: no había nadie, podía intentarlo. Lentamente fue estirando su mano izquierda hasta tocar la de ella: el contacto le reveló que transpiraba. Imploró que ocurriera un milagro, que cesara aquella humillación. &quot;Qué le digo, pensaba, qué le digo&quot;. Ella acababa de retirar su mano y él se sentía desamparado y ridículo. Todas las frases radiantes, preparadas febrilmente la víspera, se habían disuelto como globos de espuma…</title>
         <author>laorps77</author>
         <link>https://padlet.com/laorps77/hyct9s7vbmdceahb/wish/2106373772</link>
         <description><![CDATA[]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2022-03-22 00:33:45 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/laorps77/hyct9s7vbmdceahb/wish/2106373772</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>laorps77</author>
         <link>https://padlet.com/laorps77/hyct9s7vbmdceahb/wish/2106405466</link>
         <description><![CDATA[]]></description>
         <enclosure url="https://http2.mlstatic.com/los-jefes-los-cachorros-mario-vargas-llosa-D_NQ_NP_14142-MLM20083869854_042014-F.jpg" />
         <pubDate>2022-03-22 00:52:20 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/laorps77/hyct9s7vbmdceahb/wish/2106405466</guid>
      </item>
   </channel>
</rss>
