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      <title>Tarea vacacional de Lenguaje by Debora Cabezas</title>
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      <description>Aquí se encontrarán todas las tareas vacacionales relacionadas a la materia de Lenguaje.</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2025-05-11 02:04:23 UTC</pubDate>
      <lastBuildDate>2025-05-11 04:28:44 UTC</lastBuildDate>
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         <title>La caperucita roja</title>
         <author>lagoslulu109</author>
         <link>https://padlet.com/lagoslulu109/gqviopdp31scoh6g/wish/3444723391</link>
         <description><![CDATA[<ol><li><p><strong>Resumen:</strong> <em>La caperucita roja es un cuento popular en el cual la historia gira entorno a una niña que un día su madre le pide como favor entregar una canasta con comida a su abuela, quien se encuentra enferma y vive lejos de la casa. En el camino, se encuentra con un lobo, el cual la desafía a una carrera y termina indicándole que se vaya por un camino más largo, dándole el tiempo para llegar a la casa de su abuelita y devorarla. Después, la niña llega y después de una serie de interacciones entre ella y el lobo disfrazado de su abuelita, éste se reveló ante Caperucita y se la comió. Un cazador que pasaba por allí se percató de la situación, y al ver al lobo dormido terminó por abrirle las tripas, sacando a la abuela y a caperucita, reemplazándolas por piedras que lo hicieron ahorgarse en un río cuando trató de beber agua.</em></p></li><li><p><strong>Personajes principales:</strong> </p><p><em>Caperucita roja:  Una de las características principales de Caperucita roja es que es una niña bastante dulce e inocente.</em></p><p><em>El lobo feroz: Por otra parte, el lobo quien es el principal antagonista de la historia, resultó ser bastante astuto e inteligente en el momento de engañar a la niña y devorarla tanto a ella como a su abuela.</em></p></li><li><p><strong>Tema central: </strong><em>El tema central en el que se basa la historia o la moraleja en sí es no confiar en los desconocidos y hacer caso a los padres. Si bien Caperucita roja fue advertida por su madre para que no se entreteniera en el bosque y hablara con desconocidos, ella desobedeció y eso conllevó a que el lobo se aprovechara.</em></p></li><li><p><strong>Figura literaria relacionada con el cuento:</strong><em> La más notable de todas es la personificación o prosopopeya, puesto que a un animal como lo es el lobo feroz, se le atribuye las cualidades humanas de hablar y actuar como una persona.</em></p></li></ol>]]></description>
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         <pubDate>2025-05-11 02:17:40 UTC</pubDate>
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         <title>Creación de un cuento corto: </title>
         <author>lagoslulu109</author>
         <link>https://padlet.com/lagoslulu109/gqviopdp31scoh6g/wish/3444751173</link>
         <description><![CDATA[<p>"El duende."</p><p><br></p><p>Érase una vez, un niño llamado Pablito que vivía en un recinto muy lejano, llamado Tres palos. Él, como a cualquier otro niño de su edad, le gustaba salir a jugar con sus amigos y ver televisión toda la tarde. Sin embargo, Pablito tenía un problema, era un niño bastante cómodo y holgazán. Cada vez que sus padres le mandaban a hacer los recados, a cuidar las siembras o simplemente a pastorear el rebaño, siempre renegaba y pataleaba, haciendo berrinche para no ayudarles. Esa situación escaló con el tiempo, y los padres de Pablito estaban cada vez más preocupados por los comportamientos infantiles de su hijo. Su mamá, doña Amelia, aconsejaba siempre al niño y le comentaba que debía esforzarse y no ser perezoso, que eso no traía nada bueno:</p><p><br></p><p>Mamá-. «Hijo, la pereza es la madre de todos los vicios» – Le decía con cariño Doña Amelia, intentando hacer entrar en razón a su hijo–</p><p><br></p><p>Pablito-. «¡Pero mamá, yo quiero ir a salir a jugar a las escondidas con mis amigos, no quiero ir con las ovejas!» – Renegó Pablito, cruzándose de brazos y haciendo un puchero con sus labios. Una vez más estaba haciendo un berrinche –</p><p><br></p><p>Mamá-. –Suspira– «Pablito, si sigues comportándote de esa manera los duendes del bosque vendrán por ti por desobedecer tanto a tu padre como a mí, y por no querer ayudarnos en casa.» – Advirtió su madre, más el niño sólo puso los ojos en blanco y respondió –&nbsp;</p><p><br></p><p>Pablito-.&nbsp; «Los duendes no existen, mamá, soy lo suficientemente grande como para saberlo.»</p><p><br></p><p>Pablito no dijo más, y enfurruñado se dio vuelta para caminar hacia la&nbsp; puerta y salir de su casa, dispuesto a salir a jugar con sus amigos en vez de ayudar a sus padres con las tareas del campo. Claro, no era obligación, pero tres manos eran mejor que dos, así que si Pablito se unía al trabajo terminarían más rápido con las labores, cosa que no se había concretado nunca gracias a la actitud reacia del niño. Sin embargo, aquella tarde ocurriría algo que lo dejaría marcado para siempre.</p><p><br></p><p>Pablito jugaba con sus amigos, canicas, atrapadas o escondidas, y en la última se encontraba oculto bajo las copas de los frondosos árboles del bosque, cercano donde vivía. Se encontraba con una amplia sonrisa, cantando silenciosamente victoria mientras se abrazaba las rodillas, manteniéndose escondido para ganarle a todos sus amigos. Poco a poco comenzó a atardecer, los tonos anaranjados del cielo iban desapareciendo gradualmente hasta que la noche cubrió con su oscuro manto todo su entorno.&nbsp;</p><p><br></p><p>Pablito, ahora en la oscuridad de la noche y con el canto de los insectos resonando en el lugar, comenzó a sentirse un poco nervioso y asustado por encontrarse solo en el bosque. El miedo que poco a poco crecía en su interior lo llevó a levantarse y salir de su escondite, comenzando a caminar en busca de sus amigos mientras se rascaba nerviosamente el brazo.</p><p><br></p><p>Pablito-. «¡¿Chicos?! ¡¿Dónde están?!» – Gritaba Pablito, intentando buscar a sus amigos –</p><p><br></p><p>Desafortunadamente, Pablito no los encontró, por lo que se adentró un poco más en el bosque, manteniendo su esperanza y decisión de reunirse con ellos. La noche se volvía más oscuras, las ramas secas se partían cada vez que él ocasionalmente pisaba una, los ruidos lo envolvieron en una atmósfera llena de tensión, y cuando Pablito se quedó parado en medio de los altos árboles, abrazándose asustado, un fuerte estruendo sonó. El niño, del miedo se tropezó al tratar de retroceder, sabiendo ahora que no estaba solo, pero fue demasiado tarde…</p><p><br></p><p>«¡Mocoso holgazán, te hemos visto y acechado! ¡Te llevaremos con nosotros por no ser un buen hijo y por no ayudar a tus padres!»</p><p><br></p><p>La voz de un duende resonó en todo el bosque, acercándose a Pablito con una sonrisa maliciosa mientras reía, divertido por el miedo del niño. Pablito, asustado y aterrorizado, se levantó con una rapidez vertiginosa y comenzó a correr con dirección a su casa, gritando y llorando que no quería ser llevado por aquella criatura de tez verde y, que de ahora en adelante, ayudaría a sus padres.</p><p><br><br></p><p>Después de aquella atemorizante e importante noche, Pablito nunca más se atrevió a cuestionar a sus padres. Se volvió un niño obediente y bastante colaborativo con las tareas del campo, comportándose bien para que en las noches no fuera visitado por aquel duende.</p><p><br></p><p>Fin.</p><p><br></p>]]></description>
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         <pubDate>2025-05-11 03:47:22 UTC</pubDate>
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         <title>Cuento corto</title>
         <author>lagoslulu109</author>
         <link>https://padlet.com/lagoslulu109/gqviopdp31scoh6g/wish/3444762468</link>
         <description><![CDATA[<p>“Volar alto, volar lejos, volar libre.”</p><p><br></p><p>En un pueblo escondido por las frondosas copas de los árboles y por la exuberante vegetación, vivía una alegre niña llamada Asuka, parte de la tribu que residía en el lugar. La pequeña se la pasaba las tardes jugando en los arroyos y apreciando a las aves del lugar, por las cuales sentía una profunda admiración. En sus adentros, deseaba algún día ser un ave y poder volar por los cielos, explorar nuevos horizontes. La niña eventualmente creció, convirtiéndose en una señorita cuya belleza era tanto envidiada como admirada. Con su creciente popularidad en la tribu, varios jóvenes apuestos intentaban cortejarla, pero ella se negaba siempre, puesto que la idea de convertirse en una ama de casa la obligaría a quedarse en aquel pequeño pueblo, y ella deseaba poder ir a descubrir el mundo. A sus padres no les agradó tanto su decisión, y en un intento por buscarle un marido a su hija, acordaron casarla con un joven bien dotado, pero al que Asuka no amaba. A pesar de sus súplicas, los padres de Asuka se negaron a cancelar la boda entre ella y aquel joven, lo que la dejó entristecida y melancólica.</p><p><br></p><p>Asuka-. – Acariciando a un ave que reposaba sobre su brazo, observándola con una mirada triste – «A veces quisiera ser como tú. Desearía extender mis alas y volar lejos, explorar fronteras más allá del pueblo, ser libre y no tener que atarme a un solo lugar.» – Le dijo con melancolía al ave, y suspiró derrotada para sentarse bajo la sombra de un árbol, quedándose dormida por el cansancio –</p><p><br></p><p>Una vez en los brazos de Morfeo, Asuka soñaba con poder evitar su matrimonio y escapar de su pueblo, ansiando conocer el mundo, pero viéndose encadenada a la tierra donde había nacido de muñecas y tobillos, presa de las expectativas y de cumplir con un rol en específico. En medio de la turbulencia de su sueño, de la oscuridad que rodeaba y consumía lentamente, una mano se extendió a su dirección, una sonrisa cálida se dibujaba en el rostro de la mujer que intentaba brindarle su ayuda a Asuka para librarse de sus cadenas. La diosa del viento y del cielo, Zephyr.</p><p><br></p><p>Zephyr-. «Te he visto por demasiado tiempo, Asuka. Conozco tus deseos más profundos, y he logrado ver en ti esa curiosidad y decisión por explorar lo desconocido. También, siempre has brindado un buen cuidado a mis aves, quienes me han enseñado la bondad en tu corazón. He decidido concederte tu más anhelado sueño, podrás conocer los lugares que tú quieras, sólo tendrás que confiar en mí…» – Su voz, suave como la seda, invitaba a la joven encadenada a librarse de todas sus ataduras para confiar en la diosa y que ella obrara ahora. Asuka, aunque emocionada, también no pudo evitar vacilar un momento por el ofrecimiento. – ¿Y si todo era un sueño? –</p><p><br></p><p>La diosa, observando la duda en sus ojos se acercó a acariciar con la dulzura de una madre su mejilla, permitiéndole tomarse un tiempo para poder reflexionar antes de aceptar. Asuka, teniendo la oportunidad de su vida en sus manos, se despojó de sus miedos y con valentía empezó a tratar de moverse, rompiendo las cadenas que la ataban en el momento en que tomó la mano de la diosa con la suya. Juntas, emprendieron un camino a través de la oscuridad hacia la luz, y como un acto de benevolencia por parte de Zephyr, Asuka logró convertirse en una hermosa ave blanca cuando despertó de su sueño. La diosa del viento y el cielo, acunándola en sus manos, murmuró las palabras – «Vuela alto, vuela lejos, vuela libre.» – Y con ello, impulsó a una Asuka en forma de ave hacia el cielo, la cual emprendió vuelo y surcó los cielos, empezando con su travesía por el mundo.</p><p><br></p>]]></description>
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         <pubDate>2025-05-11 04:28:14 UTC</pubDate>
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