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      <title>LA HUELLA DE LA CULTURA ARABE EN  AL-ANDALUS by amelie</title>
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      <description>QUE SON LOS LEGADOS DEL MUNDO ARABE EN ESPAÑA ?</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2018-01-26 11:57:16 UTC</pubDate>
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         <title>la herencia de la cultura arabe en España</title>
         <author>profespa89</author>
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         <pubDate>2018-01-26 12:00:45 UTC</pubDate>
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         <title>el legado del Al-Andalus</title>
         <author>profespa89</author>
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         <pubDate>2018-01-26 12:02:55 UTC</pubDate>
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         <title>INFLUENCIA ARABE EN LA LENGUA Y CULTURA ESPAÑOLA</title>
         <author>profespa89</author>
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         <description><![CDATA[<div><br>la influencia árabe en la lengua y cultura española- <br><br>Es que como dice Ian Gibson, en su artículo de opinión “Una propuesta modesta”, lo sensato sería que en España el árabe fuera considerado parte esencial de la herencia nacional. Pues entre otras cosas, el léxico español contiene en torno a 4.000 palabras de origen árabe (el 8% del total), y ello sin tener en cuenta las decenas de miles de topónimos que jalonan todo el territorio. <br>Lo lógico, lo sensato, lo culto, lo normal y lo práctico sería que en España el árabe fuera considerado no solo una parte esencial de la herencia nacional, sino que se comprendiera su gran importancia, empezando, si se quiere, con su importancia comercial en el mundo contemporáneo.<br>Incluso me atrevería a decir que los europeos quedaron en deuda con ellos. La razón, el vasto legado cultural que sembraron <br>durante su larga estancia.<br>La presencia musulmana en la Península Ibérica permitió el intercambio cultural entre Oriente y Occidente. Durante mucho tiempo, de la mano de los sabios árabes, tanto los conocimientos de la Antigüedad como sus propios descubrimientos llegaron a <br>al-Ándalus, y desde allí se inició su difusión por todo el continente. Así pues, a continuación explicaré con más detalle los ámbitos donde dejaron más huella por su paso en la Península Ibérica.<br><br>Contexto historico<br>En las primeras décadas del siglo VIII, el poder árabe islámico había llegado a Occidente hasta las fronteras francesas y a Oriente hasta las fronteras chinas. La expansión árabe fue frenada, por una <br>banda, por los guerreros francos y , por otra, por el áspero medio natural de Asia central, más que no por la fuerza del ejército chino (que de hecho fue derrotado en Talas, en la Asia central, el 751). <br>Alrededor del año 720, el imperio árabe islámico había alcanzado una extensión de 9 millones de kilómetros cuadrados, poblada por unos25 millones de habitantes. Sus dimensiones territoriales <br>le convertían en el imperio más grande de todos los conocidos hasta esa fecha.<br> Bajo el signo del islam se habían unificado desiertos inmensos, altiplanos extensísimos y estepas comparables con mares de hierba sin confines. Y los barcos de los seguidores de Mahoma surcaban la Mediterránea, habiendo roto por primera vez el tradicional dominio marítimo de la flota bizantina. <br>Hasta después del siglo XII, la potencia islámica mantuvo su hegemonía y su fuerza expansiva y dio vida a la civilización más rica y culta de la época medieval.<br><br><br><br>2.2.Conquista de la Península Ibérica. Al-Ándalus<br>Al inicio del siglo VIII, después de la muerte del rey Witzia, el reino visigodo con capital en Toledo quedó dividido en dos mitades: la ocupada por los partidarios de Agila II y la de los partidarios de <br>Rodrigo. El primero pidió ayuda a los musulmanes, que desembarcaron en Gibraltar en el año 711 comandados por el bereber Tarik, que venció a Rodrigo en la batalla de Guadalete. Comenzaba así la invasión musulmana que, en tan solo siete años, dominó la Península Ibérica, con la excepción de las zonas montañosas cántabras y pirineas. La ocupación musulmana con capital en Córdoba duro ocho siglos, hasta que en el año 1492 los Reyes Católicos ocuparon Granada. <br>Durante este período, Al Ándalus, el nombre con que se conoce la Península Ibérica durante la ocupación musulmana, se islamizó y adoptó las costumbres musulmanas. En el terreno cultural, el pueblo árabe aportó avances en todos los campos de la ciencia: astronomía, medicina, matemáticas, geografía, historia, biología, ingeniería... y fundó escuelas (madrassa) importantes en las mezquitas. <br><br>Ciertamente, es muy difícil explicar de manera satisfactoria cómo fue posible la rapidísima y victoriosa expansión árabe que menó el nacimiento de un gran imperio islámico. Lo más sorprendente es que un pueblo de tan solo 2 o 3 millones de personas (esta es la estimación de la población árabe de la época) consiguiera imponerse a imperios de 15-20 millones de habitantes, como el bizantino, o de 10-12 millones, como el Persa. <br><br>Los campos donde el mundo musulmán aporto conocimientos<br>3.1.Agricultura<br>En la época romana se había desarrollado la agricultura extensiva, con la introducción del arado romano y, los árabes no aportaron demasiadas novedades, por lo que se siguieron empleando los términos latinos.<br>Con nuevas técnicas de aprovechamiento del agua, los árabes desarrollaron la agricultura de regadío, que favoreció la introducción o desarrollo de cultivos frutales y hortalizas que necesitaban agua.<br><br>En referencia a los populares árboles tenemos: naranjo, alcornoque, algarrobo, acebuche (“olivo silvestre”), alerce (“árbol similar al cedro”). Los frutos de dichos árboles son las aceitunas, que producen aceite, los albaricoques, los limones, las azufaifas, las algarrobas, las bellotas, las limas y las naranjas, cuya flor es el perfumado azahar<br>La jardinería, una forma especial de agricultura con fines ornamentales tuvo un enorme desarrollo en la cultura árabe, gracias al aprovechamiento del agua. Llegaron nuevas plantas y flores, con su nombre árabe, y otrasplantas con nombre latino adoptaron el nuevo que les daban quienes las cuidaban en los jardines. Por ese motivo abundan los arabismos en el campo de la jardinería: La influencia árabe en la lengua y cultura española : arriate, azafrán, adelfa, ajenuz (“arañuela”), albahaca, alhelí, alhucema (“espliego”), arrayán, azucena, jazmín,  nenúfar<br>.<br><br>. <br>La influencia árabe en la lengua y cultura española<br><br>3.2.Arte islámico y arte mudéjar<br>Los dominios geográficos del arte islámico se extienden por el Próximo Oriente, por una gran parte de Asia, por África y por la Península Ibérica. Cronológicamente, el arte islámico comprende, de manera global, des del nacimiento de la religión islámica (siglo VII) hasta la actualidad. Aún y así, en el ámbito concreto de la Península Ibérica, el arte islámico comprende la época de dominio musulmán entre los años 711 y 1492, y más concretamente a partir del 755, el año en que el emirato de Córdoba se independizó de Damasco. A partir de aquí se pueden diferenciar tres etapas: <br>La época Omeya y califal (755- 1030), la época almohade (1153- 1212) y la época nazarita (1238- 1492).<br><br><br><br>Otro tipo de construcción civil importante son los palacios. Habitualmente poco ornamentados por fuera, estos conjuntos arquitectónicos, destinados a albergar la residencia de los soberanos y príncipes musulmanes, llegan a ser verdaderas ciudades, como el palacio de Medina Azahara de Córdoba. De dimensiones variadas, los palacios acostumbran a estar divididos en dos partes: una zona dedicada a la vida pública y otra dedicada a la vida privada. El gran número de dependencias del palacio se distribuyen alrededor de un patio interior, como pasa en el palacio- castillo de Aljafería de Zaragoza, y a menudo van acompañados de bonitos jardines donde hay agua y tiene una importancia primordial. Tenemos los mejores ejemplos en la Alhambra de Granada y el palacio del Generalife, caracterizados por la gran belleza interior en la cual se conjugan de una manera excepcional el arte y la natura. Todo el conjunto palatino, además, acostumbra a encontrarse al interior de un recinto muy bien amurallado. Estas fortificaciones, también levantadas para defender ciudades, generalmente se componen de torres altas con formas geométricas, y notables puertas de acceso normalmente con bóvedas.<br>En el ámbito de la península Ibérica también hace falta mencionar los baños públicos.<br><br><br><br><br>Arte mudéjar <br>El término mudéjar deriva del árabe, mudayyan, que significa “rezagado”, ese a quién se le ha permitido quedarse”. En el terreno artístico, mudayyanes el nombre con el que se conoces las obras, principalmente arquitectónicas, que se desarrollaron en los reinos cristianos, pero que además incorporan influencias, elementos y materiales propios del estilo hispanomusulmán.<br>Esta fusión permite reconocer, en un mismo edificio mudéjar, elementos constructivos propios de la arquitectura románica y gótica, como el arco de medio punto y el arco apuntado, con soluciones arquitectónicas islámicas como por ejemplo el arco de herradura y los arcos lobulados.<br><br><br><br><br>3.3.Astronomía<br>El interés de los musulmanes por la Astronomía fue siempre activo debido a su obvia utilidad y a la propia religión. Les era útil para averiguar el comienzo del mes del Ramadán, marcar las horas de rezo, ajustar el calendario y conocer la orientación de la Meca (observando la posición del sol y la luna), principalmente para los mercaderes del Mediterráneo, los camelleros del desierto y los fieles de países lejanos.<br>Todas estas circunstancias provocaron un florecimiento de esta ciencia, hasta el punto de que en Astronomía, el tiempo transcurrido entre los siglos VIII al XIV d.C. es conocido como el periodo islámico. Durante el mismo, los sabios musulmanes enriquecieron el legado que en tal materia habían recibido de los clásicos griegos y lo transmitieron a su vez a la Europa del Renacimiento. En Al- Andalus, donde se desarrolla de modo floreciente, nace un importante movimiento científico a <br>partir del siglo IX, alrededor del Califato de Córdoba, coincidiendo con la decadencia de la misma en Oriente.<br><br>Construyeron igualmente observatorios astronómicos en las principales ciudades: <br>Bagdad, Hamacan, Samarcanda, Estambul, Toledo, Córdoba...<br>Astrónomos importantes:<br>El primer astrónomo original de Al- Andalus y el más importante científico de la época (siglo X) fue <br>Maslama ben Ahmad Al- Majriti (Madrid), llamado justamente “El Euclides de España”. Fundó una escuela de Astronomía y Matemáticas en Córdoba, en la que se confeccionaron las primeras tablas astronómicas de la península. <br><br>Uno de los inventos que más asombraba a las gentes que visitaban Toledo era el de dos clepsidras (relojes de agua) construidas por nuestro astrónomo a las orillas del Tajo; se trataban de dos estanques que se llenaban coincidiendo con el plenilunio y se vaciaban con la luna nueva, de modo que los musulmanes de Toledo conocían por ellas el día del mes (los musulmanes se guiaban por meses lunares) y la hora. Los poetas las cantaron y algún ilustre visitante las calificó de «lo más maravilloso y sorprendente que hay en Toledo y que no tiene igual en el mundo habitado». <br><br>3.4. Matemáticas <br>Basta contemplar los aspectos cristalinos y geométricos de todo el arte y la arquitectura del Islam para constatar la situación de privilegio que las matemáticas tienen en la civilización islámica. La ciencia de los números, a la que los musulmanes dedicaron un interés extraodinario, sirvió de base para el enorme desarrollo del arte islámico, el cual descansa casi en su totalidad sobre principios geométricos basados en las matemáticas. Este amor por los números está directamente conectado con la esencia del mensaje islámico: la Unidad Divina (at-tawhid). Así, el número uno de la serie numérica es el símbolo más directo y comprensible de la fuente de todo ser. El resto de la serie de los números y sus infinitas relaciones es la escalera por cual el hombre asciende del mundo de la multiplicidad, emanada del uno, hasta el Origen. La herencia griega en el ámbito de las matemáticas se incorporó al legado musulmán principalmente a través de la escuela pitagórica y su concepción cualitativa y casi mística de esta disciplina. No obstante, aunque la aportación de los griegos a las matemáticas fue enorme, nunca solucionaron un problema capital para el desarrollo de esta ciencia: no lograron disponer de un sistema de numeración fácil, ágil y capaz de materializar operaciones complejas. Casi desde el inicio del Islam, los musulmanes recopilaron todas las obras griegas sobre matemáticas, pero además heredaron las ideas desarrolladas en Mesopotamia, Egipto y , lo que es más importante, en Persia y la India. Los indios conocían y utilizaban el sistema decimal posicional, es decir, que a un mismo número le adjudicaban un valor distinto según la posición que ocupara respecto a los otros. <br>Además, conocían el cero, con lo que su sistema, liberado de las letras del alfabeto y de otras fórmulas seudonuméricas, era perfecto. <br><br>Los musulmanes organizaron el saber matemático, aclarando y simplificando los conocimientos, pero además supieron extraer de las matemáticas, una ciencia que con anterioridad había sido casi exclusivamente especulativa, sus usos prácticos. No obstante, por encima de todo, el Islam encontró en las formas matemáticas el vehículo ideal para expresar, con una estética llena de sentido, su modo esencial de ver y comprender el mundo.<br><br><br>Física<br>Cuando hablamos de la física, sería necesario distinguir entre dos concepciones que entienden esta ciencia de manera completamente distinta. Una, la actual, supone el estudio de la materia inorgánica, las leyes que rigen su comportamiento y las diversas fuerzas que actúan sobre ella. Otro modo de entender la física es el que se desprende de la propia palabra phisis, que en griego significa naturaleza. Quienes entendían la física de este modo se ocupaban de todos los fenómenos naturales, intentando relacionarlos entre sí: la llamada filosofía natural (at- tabiyyat). Lo que hoy se llama física, se encuentra en las fuentes islámicas dentro de este segundo caso.<br><br>A pesar de todo, también en el mundo islámico hubo escuelas, discusiones y personalidades diversas.<br>No obstante, a pesar de sus diferencias, todos estos au<br>tores y escuelas tiene un importante rasgo en común. La filosofía natural islámica siempre buscó la idea de un cosmos jerarquizado, en el que las cualidades de las cosas son más importantes que sus dimensiones y cantidades físicas o su simple utilidad. Aun así, fueron numerosas las contribuciones de los musulmanes a la física tal y como es entendida en la actualidad, sobre todo en las áreas de la mecánica y dinámica. Sin embargo, por encima de todo, la contribución islámica de mayor importancia consiste en su apego a la visión unitaria y armónica del universo que subyace a un mundo en continua transformación.<br>Sin embargo, el padre de la química como tal es decir, en su dimensión puramente racional y experimental fue el célebre Al- Razi (865- 925), conocido en Occidente como Rhazes o Rasis. En su <br>obra El secreto de los secretos sigue Jâbir, pero en ella no existe rastro de misticismo o simbolismo de ningún tipo, y sólo expone hechos experimentales.<br><br><br>Son muy numerosos los musulmanes que siguieron los pasos de estas dos grandes figuras, y los hay de las dos tendencias: los alquimistas y los que podríamos llamar simplemente químicos.<br>A pesar de todo, quizá el aspecto más importante de la alquimia sea su incorporación al sufismo y a otros métodos espirituales del misticismo islámico. De este modo, encontró su lugar permanente en el universo espiritual del Islam, a la vez que contribuyó a la ciencia de la química, pero sólo como producto secundario.<br><br>3.8.Toponimia<br>En la toponimia hispánica de origen árabe son constantes las construcciones con los prefijos, Wadi, Jebel, Qalat, Medina y Ben, para reflejar algún aspecto de la historia de la época o de la geografía.<br>Una gran parte hacen referencia a accidentes geográficos: Guadalquivir (wadi al quivir= el río grande), Algarve (al- garb=poniente), Añover (annaubar=pinar), Medina Azahara (ciudad de las flores, Guarronmán (río de almendros), Guadalajara (río de piedras), Algeciras (isla), Barajas (cerros enfrentados), Alcarria (terreno alto), Almeida (altiplano), La Mancha (meseta), Alcudia (otero), Alfaque (quebrada), Gibraleón (colina de León). Pueden aludir a actividades humanas o nombres propios: Almazán (al- mahsan = lugar fortificado), La Rábita (al- rabita = establecimiento militar de la frontera), Anaya (al- nahiya = camino), Alcalá (al- qalat = el castillo), Alcántara (el puente), Jaraíz o Jerez (estanque), Almunia o Armuña (huerta), Catalayud (castillo de Ayub), Medinaceli (ciudad de Selim), Benicasim (hijo de Casim), Almadén (la mina), La Alberca (estanque), Almanzor (el victorioso).<br>Pueden aludir a actividades humanas o nombres propios: Almazán (al- mahsan = lugar fortificado), La Rábita (al-rabita = establecimiento militar de la frontera), Anaya (al- nahiya = camino), Alcalá (al- qalat = el castillo), Alcántara (el puente), Jaraíz o Jerez (estanque), Almunia o Armuña (huerta), Catalayud (castillo de Ayub), Medinaceli (ciudad de Selim), Benicasim (hijo de Casim), Almadén (la mina), La Alberca (estanque), Almanzor (el victorioso).<br>También pueden señalar el origen de la población del lugar o incluso apreciaciones visuales: <br>Almagro (al-magrib= el Magreb), Almenara (al- manara = el lugar de la luz), Alhambra (la roja), Albaida (la blanca), Mozárbez, Moriscos, Castellanos de Moriscos, Cordobilla.<br>Además de la toponimia, nos han dejado nombres y apellidos.<br><br><br><br><br>CONCLUSION<br>CONCLUSIÓN<br>Como resultado del trabajo presentado, es posible concluir que existe una influencia muy importante del árabe en la lengua y cultura españolas.<br>. Encontramos pruebas arquitectónicas, científicas, sociales y sobretodo lingüísticas que han recibido una influencia total por parte de los árabes. Esto es debido a factores históricos, como ya hemos visto en el marco del contexto histórico, los árabes eran un pueblo muy característico que convivió durante ocho siglos con los habitantes de la península ibérica y que por lo tanto dejaron una fuerte huella.<br><br>Desde el punto de vista cultural, aunque muchos piensen que no es evidente, ambas culturas comparten raíces. Por ejemplo, en el ámbito de la música y el baile; como es el caso del "Flamenco oriental", un estilo que fusiona el flamenco y la música árabe. Es tocado con instrumentos como el laúd y la guitarra. <br>Incluye la magia de Oriente y el baile flamenco. En el plano rítmico, se encuentran ritmos y variaciones comunes, como la rumba y baladi o el fandango y el chabi (típico del Norte de África)<br><br><br>Desde el punto de vista de la lengua, cabe señalar la gran influencia del artículo “al” en el <br>vocabulario español. Podemos hablar de la aglutinación y/o de la deglutinación de éste en los arabismos en el castellano actual. <br>Por mi parte quiero hacer hincapié en el hecho de que mucha gente no es consciente de esta influencia tan maravillosa del árabe en nuestro lenguaje. Por ejemplo, se desconoce que muchos términos usados habitualmente en el lenguaje oral derivan o provienen del árabe, claros ejemplos de ello son las expresiones "hola", "café", "dado" o hasta el típico "olé" usado en varios ambientes tanto taurinos como festivos.<br> Pienso que se tendría que apreciar mucho más estas raíces comunes que tenemos con el pueblo árabe. Haciendo este trabajo no me he dejado de sorprender con la cantidad de similitudes que tienen nuestras culturas al fin y al cabo y he disfrutado mucho descubriendo el significado y origen de muchas palabras. Ha sido, sin duda, una experiencia muy interesante.<br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2018-01-26 12:04:09 UTC</pubDate>
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         <title>L&#39;entente ibérique</title>
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