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      <title>Bitácora de lectura by Isidora Poblete</title>
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      <description>Reflexiones de lectura</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2021-09-19 05:00:48 UTC</pubDate>
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         <title>Aliagas, C. Las prácticas lectoras adolescentes: cómo se construye el desinterés de la lectura.</title>
         <author>lunapoblete37</author>
         <link>https://padlet.com/lunapoblete37/dzl0iqa1gfa470d7/wish/1751237556</link>
         <description><![CDATA[<div>Se define a una persona como lector débil cuando sus hábito lectores no se adaptan a los que los establecimientos educativos les piden o más bien, exigen tener para poder aprobar las evaluaciones relacionadas a las lecturas. Es a partir de esta concepción que se tiene de un mal lector que Aliagas decide mostrarnos los diferentes hábitos de lectura ajenos a la formación académica que posee el joven Arnau.<br><br>El caso del joven puede resonar con más de una persona, es un alumno que debido a su contexto no puede permitirse el lujo de leer demasiado, debido a que le resta tiempo del día y al que en general no le motivan demasiado las lecturas. Busca otros métodos para poder comprenderlas, como ver las adaptaciones a películas, leer resúmenes o consultarle a sus pares de qué trataban los textos. Esto, sin embargo, no significa que Arnau presente un desprecio por la lectura o que le desagrade por completo, lee todos los días los periódicos, escribe chats y organiza juntas con sus amigos, además poseía un diario compartido con su pareja, afirmando que le resultaba más sencillo expresarse por escrito. Tampoco descontar que escribía poemas a las chicas que les gustaba, aunque nunca llegaba a entregárselos.&nbsp;<br><br>Sin embargo, él se considera a sí mismo un mal lector y es debido a los parámetros que rige su establecimiento educacional. No ser capaz de contestar una prueba con respecto a un libro lo termina estigmatizando y hasta convenciendo de que él no posee habilidades lectoras. Personalmente durante mi propia experiencia en el colegio me sentía poco atraída a las lecturas que debía leer mensualmente, no tenía ninguna motivación para adentrarme a las lecturas más allá de que se acercaba una prueba, por ello tenía que leer el texto o de lo contrario terminaría reprobando, pero existían ocasiones en las que me era imposible leer, estaba concentrada en otras materias o de plano prefería leer algo de mi preferencia y terminaba optando por acudir a resúmenes o análisis de los textos. Un día una prueba la hice completamente en base a un análisis que leí cinco minutos antes de que me entregaran la evaluación, gran sorpresa sería que esa sería mi mejor nota, el único libro que personalmente no leí fue con el que obtuve la nota máxima. ¿Qué clase de motivación existía para leer si la prueba podía ser contestada con un análisis realizado por alguien más? El mismo Arnau menciona que muchas de sus evaluaciones también estaban hechas a partir de los resúmenes del rincón del vago.<br><br>Actualmente durante una de mis prácticas he visto a una docente que realmente intenta tomar las prácticas vernáculas para instruir a sus alumnos. Aprovecha el uso de redes sociales y la creatividad de los estudiantes para publicar poemas o afiches hechos por ellos.&nbsp;<br><br>Quiero destacar también que durante mi propia etapa escolar tuve una profesora que era creativa. Nos pedía interpretar personajes de obras, pero no las limitaba a los clásicos, incluso me permitió interpretar a un personaje de un manga, no se limitaba&nbsp; a cerrarnos a las lecturas que nos ofrecía el ministerio o que nos había dado el establecimiento, a diferencia de otro docente de la misma área de lenguaje.&nbsp;<br><br>Considero que si quiero motivar la lectura en la sala de clases voy a tener que no solo intentar acercar los textos a los alumnos y transmitirles mi entusiasmo por ellos, sino que también necesitaré acercarme a sus realidades como lectores. Debo evitar que crean que la única finalidad de leer es una simple nota.<br><br>Referencia bibliográfica:<br><br>Aliagas, C. () Las prácticas lectoras adolescentes: cómo se construye el desinterés por la lectura Universitat Pompeu Fabra, Grup de Recerca sobre Literacitat Crítica La Rambla, 30-32. 08002-Barcelona.&nbsp;<br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2021-09-19 06:07:14 UTC</pubDate>
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         <title>M. Pilar Nuñez Delgado. La educación literaria en el ámbito escolar: revisión conceptual y propuestas didácticas</title>
         <author>lunapoblete37</author>
         <link>https://padlet.com/lunapoblete37/dzl0iqa1gfa470d7/wish/1752519883</link>
         <description><![CDATA[<div>Un problema que tiende a encontrarse en las aulas a la hora de enseñas lectura es que sigue percibiéndose como una tarea escolar más. Se transmite como una actividad con nota en donde no otorga ninguna motivación para leer más allá de la obtención de una calificación. Se olvidan los aspectos personales y socioculturales relacionados a la lectura.<br><br>Un tema que toca el texto es que los establecimientos educacionales deben asegurar un contacto vivo y placentero de los niños con los libros. Es importante que se les acerque la literatura con actividades que apunten más a lo lúdico, no partir adoctrinándolos con la idea de que deben leer para sacar una buena nota, no, hay que enseñarles a querer disfrutar de una historia y a querer competirla con sus pares.<br><br>También se toca el tema de que no debe desprestigiarse las lecturas que los alumnos realizan fuera de la escuela. En vista de esto se sugiere que la formación del profesor de lenguaje posea un amplio conocimiento de lo literario y una vasta experiencia lectora.&nbsp;<br><br>Como alumna puedo afirmar que en el colegio no me entretenía leyendo. Durante los primeros cursos de básica recuerdo que había un pequeño mueble con libros ilustrados que debíamos leer durante los primeros diez minutos de la clase en lectura silenciosa, sin embargo no sentía una motivación real para leerlos, el profesor solo se quedaba en frente sentado observando a lo mucho a los alumnos que se sentaban frente a él. Creo que habría tenido más ganas de leer si luego hubiéramos podido comentar los libros con el resto.&nbsp;<br><br>Cuando llegué a cuarto básico repentinamente se había vuelto obligatorio leer un libro por mes, pero la única información que me otorgaban de este era la fecha de la prueba. Incluso cuando llegaba a mi casa diciendo que tenía que leer mi mamá me hacía leer subrayando las partes importantes del libro, puesto que se había convertido en un libro de texto que solo me preveía de información para llenar una prueba. Aún a día de hoy tengo marcada la imagen de los pasajes de cuentos marcados con lápiz pasta rojo.&nbsp;<br><br><br>Referencia bibliográfica:&nbsp;<br><br>Nuñez, P. La educación literaria en el ámbito escolar: revisión conceptual y propuesta didácticas. Canon y educación literaria (pp.44-62)</div>]]></description>
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         <pubDate>2021-09-19 23:44:53 UTC</pubDate>
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         <title>F. Munita. El sujeto lector didáctico: &quot;lectores que enseñan y profesores que leen&quot;</title>
         <author>lunapoblete37</author>
         <link>https://padlet.com/lunapoblete37/dzl0iqa1gfa470d7/wish/1752554984</link>
         <description><![CDATA[<div>Existe la noción de que los profesores que son buenos lectores también son buenos mediadores, puesto que si presentan pasión por la lectura, entonces han de ser capaces de transmitirla a sus alumnos. Hay que tomar en cuenta que es diferente leer un libro con la mentalidad de "¿cómo voy a pasar esto en una clase?" a la de simplemente leer por goce. Es por motivos como este que se efectúan espacios en el que los docentes sean capaces de leer un libro y compartirlo en comunidad sin la presión de tener que usar el libro para la creación de una evaluación.<br><br>Sin embargo, tampoco hay que olvidar casos en los que aquella pasión por la lectura tampoco consigue transmitirse al aula. Esto se debe a que si bien un docente puede poseer hábitos lectores, los textos a los que le dedica su tiempo difieren de los que debe de pasar en clases. Pese a esto es posible que sigan siendo capaces de compartir sus hábitos y estrategias lectoras con sus estudiantes.<br><br>Han existido ocasiones en las que me he llegado a preguntar si algunos de mis docentes realmente leían los libros que debían evaluarnos a lo largo del año escolar. Mi hermano menor un día me afirmó que las pruebas de su profesora de lenguaje eran exactamente las mismas que él encontraba en internet. En este caso creo que no solo se demuestra un mal hábito lector de parte de la docente, sino que poco menos que un desinterés por la lectura, puesto que esa práctica enseña que no pretende leer ni siquiera para elaborar un instrumento evaluativo.<br><br>Referencia bibliográfica:<br><br>Munita, F. (2018). El sujeto lector didáctico: “lectores que enseñan y profesores que leen”. Álabe 17. [www.revistaalabe.com] DOI: 10.15645/Alabe2018.17.2.</div>]]></description>
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         <pubDate>2021-09-20 00:22:12 UTC</pubDate>
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         <title>G. Bahamondes. Encierro y rebelión: Didáctica de la literatura</title>
         <author>lunapoblete37</author>
         <link>https://padlet.com/lunapoblete37/dzl0iqa1gfa470d7/wish/1752708076</link>
         <description><![CDATA[<div>A la hora de seleccionar las lecturas que se trabajarán durante el año, los profesores tienden a tomar las sugerencias del ministerio de educación, por miedo a no cumplir con los lineamientos de este. Sin embargo, las recomendaciones tienden a estar basadas en un canon que no siempre o mejor dicho, casi nunca conectan con el alumnado. Tampoco se intenta conectar con las lecturas que ellos disfrutan en su día a día, hasta se ignoran o se les mira en menos. Es por estas razones que se sugiere ampliar el tipo de lecturas que ha de manejar el profesor, intentando actualizarlas para poder motivar a los estudiantes.<br><br>Sin embargo, estas prácticas no servirán de nada si las estrategias utilizadas para enseñar lecturas siguen siendo las mismas a las que recurrían con las obras otorgadas por el ministerio. Se recomienda crear un balance entre las lecturas del ministerio o las canónicas y las lecturas que realizan los alumnos, pero implementando diferentes estrategias didácticas. El objetivo de las lecturas es permitir que el alumno sea un lector competente y que desarrolle habilidades como identificar, asociar, relacionar, comprender, integrar e interpretar los elementos y componentes textuales, y es una tarea que puede resultar más sencilla si los estimulamos a realizar estas actividades con aquello que les apasione.<br><br>Recuerdo que una de las profesoras de lenguaje que le hizo clases a mi hermano los mandó a leer única y exclusivamente literatura juvenil, recuerdo que incluso llegó a pedirme prestados mis libros de Los juegos del hambre. Al principio me parecía interesante la estrategia, pero luego me di cuenta de que tampoco resultaba efectiva, puesto que a mi hermano no le llamaban la atención esa clase de textos y al igual que con los del ministerio, lo terminó abandonando a mitad de lectura. La profesora tampoco parecía implementar alguna actividad nueva más allá de mandar a leer un libro y luego realizar una prueba. No sirve de nada intentar implementar lo que se cree que es llamativo para los jóvenes si al final se seguirá obligando a leer en vez de crear un ambiente en donde la lectura sea entretenida para los alumnos.&nbsp;<br><br>Referencia bibliográfica:<br><br>Bahamondes, G. (2020) Encierro y rebelión. Dos propuestas de educación literaria Talca, Chile, Ediciones ucm, Primera Edición<br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2021-09-20 02:14:09 UTC</pubDate>
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         <title>D. Cassany.  ¿Internet: 1; Escuela 0?</title>
         <author>lunapoblete37</author>
         <link>https://padlet.com/lunapoblete37/dzl0iqa1gfa470d7/wish/1752761001</link>
         <description><![CDATA[<div>Un error constante de la escuela es la de señalar a un alumno de "lector pobre" en base a su rendimiento en las prueba de lectura, ignorando cuales podrían ser sus hábitos lectores fuera del aula. Cassany nos muestra el caso de Mei, una chica que pese a su deficiente desempeño como lectora en la escuela posee un fotolog en donde constantemente escribía sobre temáticas que eran de su interés. No solo eso, sino que era capaz de ordenar la información y comentarla con sus amigos. Incluso se dedicaba a escribir historias.&nbsp;<br><br>Se demuestra que existe un interés por querer comentar aquellos textos en los que existe interés y es algo que al final Cassany toma para dar la idea de pedirle a los alumnos que comenten las lecturas asignadas a partir de sus puntos de vista, no solo del canon. También sugiere crear distintas redes o implementaciones en papel que les permitan compartir y comentar los textos. Esto último lo sugiere porque no asume que haber nacido en la época de la tecnología implique manejarse en esta y no hay que segregar a aquellos alumnos que se vean complicados con el uso de diversas redes sociales.<br><br>Personalmente soy partidaria de este último punto de usar tanto redes sociales como trabajos en papel, lo que se acerque más a cada alumno. No digo que estemos intentando dejar a los estudiantes en una zona segura, pero si vamos a implementar una didáctica cuyo objetivo sea acercarlos a la lectura, entonces lo mejor sería no intentar imponerles áreas en que no se manejen y que deban aprender a la fuerza, solo conseguiríamos que nuevamente se desmotiven y vean la actividad como una obligación aburrida.<br><br>Referencia bibliográfica<br><br>Cassany, D. &amp; Hernández, D. (2012, enero-junio). ¿Internet: 1; Escuela: 0?. CPU-e, Revista de Investigación Educativa, 14. Recuperado de http://www.uv.mx/cpue/num14/opinion/cassany_ hernandez_internet_1_escuela_0.html&nbsp;</div>]]></description>
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         <pubDate>2021-09-20 02:49:53 UTC</pubDate>
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         <title>DE LO QUE SUCEDIÓ A CATALINA, Y DEL DONOSO Y GRANDE ESCRUTINIO AL MEDIADOR DE LECTURA</title>
         <author>lunapoblete37</author>
         <link>https://padlet.com/lunapoblete37/dzl0iqa1gfa470d7/wish/1755944544</link>
         <description><![CDATA[<div>En viste de la escolarización que se le ha dado a la lectura se ha empezado a creer que sería más efectivo evitar el acercamiento de los libros en la escuela y esperar que los alumnos descubran ellos mismos la pasión por la lectura, sin que sea el establecimiento quien los obligue a leer. Sin embargo el caso de Catalina nos ayuda a ampliar nuestra visión sobre las relaciones libro-estudiante. Catalina vive en un entorno socioeconómico bajo, en donde no existe una cercanía especial a la lectura. Ella no habría querido leer el libro de Browne, al que tiene acceso en la biblioteca de su escuela, de no ser por la motivación del profesor, quien se convirtió en un guía a la hora de la lectura.<br><br>A partir de este caso es que se puede denotar que el problema no radica en la escolarización de la lectura, sino en la falta de actividades con los libros, en permitir que los alumnos puedan comprender cómo han de leer los libros y cómo pueden interpretarlo. Catalina pasó de considerar al libro como algo aburrido a enamorarse de este y releerlo varias veces.&nbsp;<br><br>Personalmente admito que mi acercamiento a la lectura fue el colegio, pero que no llegué a apasionarme por esta hasta que encontré un libro que fue de mi agrado, hasta creo que de no haber sido por ese libro en particular nunca me habría querido acercar a la lectura. Es una pena que haya sido una pasión que tuvo que despertar sola, en cierto sentido. Buena mayoría de mis compañeros no disfrutaban de las lecturas y sin importar los libros los encontraban aburridos y no puedo culparlos, eran simples medios para identificar el tipo de narrador, personajes y géneros, no sabíamos realmente qué estábamos leyendo.&nbsp; Tampoco tuvimos oportunidades de conversar de las lecturas y fue bastante complicado el día en que nos asignaron interpretar a un personaje de algún libro de las lecturas que habíamos realizado en toda la enseñanza media, era la primera estrategia "lúdica" que teníamos con los libros, pero para ese momento buena parte de nosotros ya habíamos olvidado las lecturas, habían sido solo un trámite por una nota.&nbsp;<br><br>Referencia bibliográfica:<br><br>Munita. F () DE LO QUE SUCEDIÓ A CATALINA, Y DEL DONOSO Y GRANDE ESCRUTINIO AL MEDIADOR DE LECTURA. Grupo GRETEL. Universitat Autònoma de Barcelona.</div>]]></description>
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         <pubDate>2021-09-21 03:08:14 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author>lunapoblete37</author>
         <link>https://padlet.com/lunapoblete37/dzl0iqa1gfa470d7/wish/1756012270</link>
         <description><![CDATA[]]></description>
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         <pubDate>2021-09-21 03:48:06 UTC</pubDate>
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