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      <title>CUERPOS-CUERPAS by Deseamos Literatura</title>
      <link>https://padlet.com/deseamosliteratura/cuerpos_cuerpas</link>
      <description>Te invitamos a compartir con el grupo un testimonio de la experiencia del cuerpo de alguna persona cercana a vos. Buscamos construir juntes un mural de voces que den cuenta de las diversas formas de habitar y encarnar el cuerpo que existen en nuestra cultura y, al mismo tiempo, revelen las problemáticas comunes que nos atraviesan y el inevitable carácter político de lo que somos.   </description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2024-05-02 14:53:36 UTC</pubDate>
      <lastBuildDate>2024-05-26 11:38:54 UTC</lastBuildDate>
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         <title></title>
         <author>lmfragapane</author>
         <link>https://padlet.com/deseamosliteratura/cuerpos_cuerpas/wish/2991258656</link>
         <description><![CDATA[<p>Me junté a cenar con un grupo de amigas que me quedaron de un antiguo trabajo (hoy, amigas de la vida), y salió este tema. Claro que no fue al azar, sino que con una de ellas estamos compartiendo este espacio de club, y entonces empezamos a contarles a las demás la temática que habíamos trabajado y lo mucho que impactaba todo el tema del <strong>cuerpo</strong> en la vida de las mujeres. </p><p><br/></p><p>Resulta que ese grupo solo una es mamá, y fue la primera que compartió su testimonio en ese diálogo que se generó.   </p><p><br/></p><p>Nos contó que después del segundo embarazo no podía hallarse en su cuerpo. Que la ropa de siempre ya no le entraba, que se veía al espejo y no se reconocía. </p><p><br/></p><p>Nos contó que de repente no tenía tiempo para seguir las indicaciones que escuchaba por todos lados: hay que dormir bien (imposible con una bebé recién nacida), hay que alimentarse cada x tiempo (imposible cuando vas corriendo de acá para allá, llevando y trayendo niñxs), hay que moverse al menos x tiempo para ser saludable (imposible con la rutina del home office y la cotidianidad del culo en la silla). Y así, muchos otros "imposibles" que se volvieron cada vez más tediosos. </p><p><br/></p><p>Nos contó que llegó un momento en que ella se aceptó, pero que su entorno no pudo hacerlo. Recibía comentarios de su mamá, de sus amigas, de sus amigos varones también. Se sentía un poco acorralada por esas opiniones sin fundamento y a la vez había logrado estar conforme con quién era ella en esa etapa de su vida (sin ir más lejos, acababa de parir a su segundx hijx). </p><p><br/></p><p>Todas la mirábamos sorprendidas, de mi lado bastante enojada con lo que nos contaba, quizás hasta un poco triste por estar empatizando con esa sensación de no ser lo que esperan que seas cuando ni vos misma sabés quién/qué sos. </p><p><br/></p><p>Ella es mamá, sí, pero ella es una mujer, una mujer siempre activa, presente, amiga, hija, hermana, esposa, emprendedora (tiene su propia empresa), profesional, deportista, cocinera, generadora de entretenimientos varios adentro del hogar, ama de casa, fotógrafa, fundadora de una organización comunitaria que asiste comedores, recolectora de juguetes donados, dueña de 2 perros, viajera, soñadora: cuerpo/cuerpa. </p><p><br/></p>]]></description>
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         <pubDate>2024-05-13 20:03:58 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/deseamosliteratura/cuerpos_cuerpas/wish/2991366065</link>
         <description><![CDATA[<p><em>Devenir madre. Flore(siendo) desde la raíz. <br><br></em>Todo comenzó una noche de octubre con un test positivo, a partir de ese momento me invadió un coctel de emociones y &nbsp;sensaciones difíciles de traducir en palabras concretas, pero sobre todo, creo que se trataba del miedo y la incertidumbre de cómo seguirían las cosas a partir de allí. Si bien, durante toda mi vida, uno de mis mayores deseos giro en torno a la posibilidad de maternar -no como un mandato patriarcal y del ‘deber ser’-, sino como una pulsión que sale desde lo más profundo de mis entrañas, como deseo planificado, pensado, añorado, acompañado. Sin embargo, aquella noche atravesó mi cuerpo ese sin sabor de no saber cómo continuaría ese proceso que apenas comenzaba a transitar. Esa madrugada me costó mucho conciliar el sueño y, como buena pisciana, con una mezcla de emociones cual subibaja, al día siguiente coordine un turno con quien sería mi obstetra. Desde ese momento, mi vida se vió envuelta en una catarata de estudios- análisis- ecografías- chequeos rutinarios- cursos de preparto- lactancia, y &nbsp;todo lo que conlleva la metamorfosis de convertirse en mamá. <br><br>Mi cuerpa ya no es la misma, incluso (yo) tampoco lo soy, me siento más frágil, más permeable al mundo, a su hostilidad. Eso no me resulta del todo bueno, frente a la gran cantidad de opinologos que aparecen automáticamente cuando se enteran de que estas transitando un embarazo, y deslizan porque sí, sin motivo aparente, cualquier teoría que nunca hemos pedido escuchar. Es allí donde se destapa la olla de los prejuicios, comparaciones y consejos que se disfrazan muchas veces de comentarios ‘bienintencionados’, sustentados exclusivamente en una supuesta experiencia -que dicho sea de paso-, es intransferible y singular de cada quien. Pero que, a veces, cuando no me encuentro demasiado armada, algunas de esas balas que lanzan, calan hondo en mi subjetividad, provocando un sentimiento de angustia, rabia e impotencia por no tener la suficiente fortaleza para mandarlos a la mierda en ese preciso momento. Algunos de estos famosos opinologos provienen de mi propia familia y otros son los consejeros modernos de las redes sociales, que bombardean y sobre estimulan con información de todo tipo, con una lista que el sistema nos tiene preparada como una serie de pasos a seguir a modo de instructivo: qué pañal usar y cual no, si chupete sí o chupete no, si ajuar de color o blanco, si ponerle zapatillas o no, si crema de caléndula, si parto vaginal o cesárea, si lactancia a libre demanda o mamadera reglada, si conviene moverte o permanecer sedentaria, que conviene no hagas mucha fuerza, que duermas ahora porque ya no dormirás nunca más, que prepares el bolso, que laves su ropita a mano, que seas productiva, que continúes –igualmente- y a pesar de todo con tu vida, y un sinfín de etcéteras más. &nbsp;Puf, de verdad que ¡es un montón!<br><br>Respiro profundo, me resguardo en mí, en mi gran compañero de vida, en su mirada amable, tierna y respetuosa, en mi hogar, en mi lugar seguro y refugio que, hoy también es el tuyo. En mi versión enraizada, creando, deseando desde lo vital y desde lo expansivo, en los lugares internos donde sí quiero estar, donde no hay mirada sólo en la falta sino en todo lo que ya hay, todo lo caminado, lo sembrado, para lograr habilitar(me), encender(me), revitalizar(me), conectar(me) &nbsp;con eso otro, con eso mágico que supone el sentirte danzar y crecer desde mi interior, cual pececito inquieto en las aguas de mi matriz uterina, fértil y poderosa. <br><br>Hoy, con más de la mitad del camino recorrido, no me encuentro menos vulnerable que aquel primer día en que me entere del desafío más importante y esperado de mi vida, sino con las mismas preguntas, dudas e incertidumbres. Pero con más información, poder, redes, y con la certeza absoluta de que no hay recetas mágicas, ni libros, ni experiencias que se puedan traspolar al vaivén y la ambivalencia que significa transitar la ma(pa)ternidad. Eso es lo más liviano que hoy puedo regalarme, saber que me estoy llevando hacia donde quiero ir, por fin, ya no exigiéndome desde un paisaje ajeno, sino interno, genuino, poderoso, vibrante. <br>La clave está en poder permitirnos. Permitirnos disfrutar de este viaje, que es maravilloso, es intenso, es arrollador, es único y es para siempre. Permitirnos hacer, sentir, gozar, escuchar, aprender, bailar, equivocarnos, (des)conectar. Dejando que la magia de gestar(te) suceda, aparezca en cada patadita que siento cuando me relajo por las noches, en cada movimiento que hago para expandir mi cuerpa y darte lugar, en cada momento de placer que encuentro en la lectura, en la escritura, en las caminatas, en las clases de yoga, en la naturaleza, en la comida, en los encuentros con otros, en sentir el sol calentar suavemente mi pancita, en el viento que atraviesa mi cara, en todos esos pequeños ritualitos &nbsp;que habitan la cotidianidad. Siendo conscientes y honrando cada parte de nuestra cuerpa, como fuente inagotable de vida, una cuerpa activa, disponible, participe, protagonista. <br><br>A tu ritmo, cuando vos lo decidas y el neocortex se vaya a dar una vuelta, me abro a ese encuentro, con mi cuerpa en carne viva, latiendo, sintiente del deseo y el placer de recibirte de este lado de la piel, para acuerparnos juntitos en un infinito abrazo de amor, oxitocina, prolactina e instinto mamífero en su estado más puro, por sobre todas las cosas. <br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>]]></description>
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         <pubDate>2024-05-13 22:44:18 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author>nerinannini</author>
         <link>https://padlet.com/deseamosliteratura/cuerpos_cuerpas/wish/2993446589</link>
         <description><![CDATA[<p>Se me ocurre contarte HOY como me vinculo con mi cuerpa. </p><p>me abrazo, me acepto, me nutro, elijo productos naturales para cuidarme. </p><p>No imagino mis días sin mi cuerpa, tan cálido y predispuesto. Hace que pueda pedalear en mi bici para llegar a todos los lugares que deseo.  </p><p>Agradezco mis manos, que elaboran productos amigables con la cuerpa y el mundo, mis manos que dan calor, mis manos que siembran.  </p><p>Hoy mi cuerpa es mi mundo, mis tetas no me avergüenzan, ya no las tapo, no las aplasto. Las dejo libre, sin corpiño. Son vitales y bellas, sexuales en mi intimidad y serán alimento en un futuro cercano. Libres, en movimiento. Libres, sin opresión. </p><p>Mis pies? los amo ya no uso zapatitos ortopédicos. Elijo las zapas que deseo. </p><p>Mis brazos, Uy! cómo los sufrí, porque eran “gordos” todas usaban musculosas y sus brazos eran “normales” los míos gorditos. Y los pelos en los brazos (para mis compañeritos de escuela eran brazos de hombre), hoy protegen mi piel.  </p><p>Mi piel, el límite. Gracias piel. </p><p>Antes me ocultaba y mi cuerpa era imperfecto. Deseaba desde los 11 años, tener un corpiño que me quede cómodo (ya que lo tenía que usar).  </p><p>¡Menstruar, era un bajón! Hoy es una bendición. Es un malvón florecido, rojo corazón, rojo pasión, rojo enojo, rojo amor. Rojo. </p><p>Asi infinidad de palos para mi cuerpita. </p><p>Hoy soy guardiana de mi cuerpa. Hoy escucho, descanso, hago ejercicio (el que me gusta), bailo y canto para cuidar mi garganta. </p><p>Hoy soy una con mi cuerpa. Mi cuerpa, mi tierra. </p><p> La Maga. </p><p><br/></p>]]></description>
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         <pubDate>2024-05-15 00:58:44 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author>vaniwolowich</author>
         <link>https://padlet.com/deseamosliteratura/cuerpos_cuerpas/wish/2993456403</link>
         <description><![CDATA[<p>"Viví una situación de abuso cuando tenía 17 años, por parte de un hombre grande que era considerado "el maestro". Fueron palabras y ciertos contactos físicos que realizaba, que un primer momento no entendía mucho la situación (podía pasar como inofensivo, pero no). Lo más doloroso, por así decirlo, es que me conocía desde los 12 años y era el padre de una amiga"</p><p><br></p><p>Conversando con la persona que me dio este testimonio también agregó que no sólo lo hizo con ella. Después de un tiempo tuvo cierta condena en la justicia, pero no por estas causas, ya que fue bastante encubierto por su entorno.</p>]]></description>
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         <pubDate>2024-05-15 01:08:46 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author>vaniwolowich</author>
         <link>https://padlet.com/deseamosliteratura/cuerpos_cuerpas/wish/2993459910</link>
         <description><![CDATA[<p>"Está todo el mambo con el cuerpo por cuestiones estéticas, el no sentirme atractiva por estar un poco "excedida" de peso o por cosas que no me gustaban de mi apariencia y me hacían sentir muy insegura, la panza por ejemplo...en ese sentido, pude superar un montón de cosas gracias a mi novio Martín, cuando me puse de novia con él y tuve mis primeras experiencias íntimas, entendí que no necesitaba ser "perfecta" ni una modelo para ser deseable o que me amen. Fue todo un proceso largo...pero a medida que nos íbamos conociendo, también yo me fui viendo desde otro lado y aprendí a aceptarme más así como soy.</p><p><br></p><p>La sexualidad es también una forma de sentirse súper vulnerable en el cuerpo, y se trata mucho de poder habitar el cuerpo en esos momentos.</p><p><br></p><p>Ahí pude darme cuenta de la importancia de compartir esos momentos con alguien que me genere mucha confianza y que sepa darme mis espacios y tiempos, que sea una experiencia de amor y ternura más allá de todo lo que te venden a veces"</p>]]></description>
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         <pubDate>2024-05-15 01:12:00 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author>vaniwolowich</author>
         <link>https://padlet.com/deseamosliteratura/cuerpos_cuerpas/wish/2993473007</link>
         <description><![CDATA[<p>"Siempre tuve una personalidad de perfil bajo, pero eso no era "coherente" quizás con lo que pasaba en mi cuerpo. Yo era una persona llamativa, por ser muy alta para ser una niña chica. , pegué un estirón en la adolescencia, me encorvaba apropósito para no llamar la atención y me hacía chiquitita porque los pasaba a todos, les llevaba una cabeza a los chicos. </p><p><br/></p><p>Encima si bien nunca fui "gordita" no tenía un cuerpo deportista en comparación a otras chicas, y tenía una compañera, la típica popular, jugaba al jockey federada es muy "famosa" hoy en día. Hoy la veo y me revuelve todo. Me trataba muy mal, me decía travesti y se burlaba, me decía que era un hombre, que me sacara la careta porque no podía ser tan alta. Yo era muy sensible entonces lloraba, y nadie hacia nada porque ella era inimputable por venir de tal familia importante, por jugar al hockey. Me hacía bullyng me decía que iba a tener el culo caído. Era en un momento donde ser flaco era ser anoréxico. </p><p><br/></p><p>Yo quería tener un perfil bajo, pero en la adolescencia me volvió a pasar, a los 15 ya tenía cuerpo de mujer adulta, con cara de niña. Y tuve que hacer esa transición donde aprender a cuidar mi cuerpo, a quererlo porque es donde habito, preservarlo porque también muchos hombres bastante mayores se acercaban con otras intenciones. A medida que fui creciendo pude moldear mi personalidad y dejar de darle atención a esos comentarios. </p><p><br/></p><p>Quise contarlo porque mi perfil bajo quería reflejarlo en mi cuerpo siendo pequeñita, y pasaba lo contrario, y eso me llevó a encontrar la belleza en mi interior, fue un trabajo desde dentro hacia fuera"</p>]]></description>
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         <pubDate>2024-05-15 01:24:05 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/deseamosliteratura/cuerpos_cuerpas/wish/2994132037</link>
         <description><![CDATA[<p>Cuando me enteré estábamos casados hace 16 años, la edad de mi primer hijo; me casé embarazada. Buen marido, buen padre, buen yerno. Tenía 'sus cosas', como todos ¿no?.</p><p>Cuando me enteré ya tenía 3 hijos (dos varones, una nena), 16, 13 y 2 años. El más chico tomaba la teta en ese momento.</p><p>Cuando me enteré faltaban 2 días para que se muriera, estaba en la UCI&nbsp; con respirador.</p><p>Cuando me enteré no le dije nada, no pude hablar.</p><p>&nbsp;</p><p>Cuando me enteré, hacía años que él viajaba bastante por trabajo, a veces Chile, a veces Córdoba; justo estaba en Buenos Aires el día que se desmayó y lo internaron de urgencia. Organicé todo para que mi mamá cuidara a los chicos, la vecina al perro, y viajé. Era grave. "Cáncer o algo así" me dijo, lo trasladamos acá, y lo internaron en el español. Era grave.</p><p>Pasaron 4 días. Al quinto día fui al hospital pero no me dejaban pasar a verlo porque fui con mi nene más chiquito, no tenía dónde dejarlo y los menores no pueden pasar a la UCI. Me dijeron que esperara unos minutos que venía la doctora a hablar conmigo, así que me senté y le dí la teta a mi bebé.</p><p>Y ahí fue cuando el destino quiso que me enterara, se acercó la doctora, me miró, miró a mi bebé y me dijo que fuera a buscar los análisis, que fuera yo, que ya estaban listos.</p><p>Y entonces, me enteré: SIDA. No solo me enteré de una infidelidad, sino que además me enteré que había tenido sexo sin protección con alguien VIH positivo. Sin saberlo. Sin consentirlo.</p><p>Me hice los análisis. Mi hijo menor tomaba la teta hasta hace 10 minutos.</p><p>Positivo.</p><p>Cuando me enteré, me di cuenta de que mi marido usó mi cuerpo, mi confianza, quizás cometió un delito, quizás no fue uso, sino abuso no sé, me cuesta pensarlo todavía, incluso después de muchos años de terapia. Mi marido me contagió VIH.</p><p>Positivo</p><p>Positivo</p><p><br/></p><p>Cuando me enteré, me quise morir. </p><p><strong>Odié mi cuerpo</strong>, por estar con él, por necesitarlo, por haberse enfermado, <strong>odié todo de mi cuerpo y de mí.</strong></p><p>Hoy, mi cuerpo es mi herramienta, hago teatro, subo montañas, corro, deseo, amo y soy feliz. </p><p><br/></p><p>Valeria, Mujer, 45 años. </p>]]></description>
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         <pubDate>2024-05-15 12:04:09 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/deseamosliteratura/cuerpos_cuerpas/wish/2994894836</link>
         <description><![CDATA[<p>Soy Mónica, tengo 63 años y desde hace 7 meses estoy en proceso de recuperación de tres hernias, dos lumbares y una del sacro que ya desde un tiempo antes me tenían medio incapacitada para una vida plena y normal, como caminar largas distancias.</p><p><br/></p><p>Pero en verdad creo que todo pasa por algo en la vida, todo lo que nos acontece viene para enseñarnos algo que debemos aprender. Y por eso, también estoy en un proceso de aprendizaje.</p><p><br/></p><p>Siempre me dije que nunca iba a ser gorda porque viviría deprimida. </p><p><br/></p><p>A los 13 años cuando empecé el colegio secundario comencé a prestarle más atención a mi cuerpo con objetivos como adelgazar, darle más forma, aplanar mi vientre, afinar mi cintura, endurecer mis músculos. Eso era lo que veía en las revistas, en la TV, en la calle también. Y siempre, comparándome con esas figuras y sintiéndome muy lejos de ellas. Para ello hacía ejercicios en mi casa, aprendidos en las clases de educación física y también los que mostraban las revistas que compraba y los programas que veía; y por supuesto, toda mi vida haciendo dietas. O pensando que debía hacerlas y por ello, sintiéndome siempre en falta conmigo misma.</p><p><br/></p><p>El objetivo mucho tiempo estuvo puesto principalmente en eso, mantenerme delgada, con el vientre plano, a pesar de mis tres embarazos, y verme y que me vieran de la mejor forma. Igualmente, ojo, nunca fui masoquista y por ende no padecí consecuencias para mi salud, siempre me sentí saludable. El tema era mas a nivel psicológico. Sentirme en falta constante si aumentaba de peso y comía cosas ricas y no tan saludables. Aunque nunca me privé de nada, salvo cuando hacía una dieta puntual, y he disfrutado y disfruto mucho de la comida.</p><p><br/></p><p>Con este relato quiero llegar a este punto, por muchos años la atención de mi cuerpo estuvo mayormente centrada en la apariencia del mismo y en mi propia aceptación, si bien siempre traté de llevar una vida saludable.</p><p><br/></p><p>Pero ahora, a mis 63 años, con 3 hernias, habiendo pasado ya por dos bloqueos para el reducir el dolor, y temerosa y a la vez esperanzada en poder evadir una cirugía, “el objetivo” de la atención y cuidado de mi cuerpo ha cambiado. Ahora importa 100% mi salud. Dejar los analgésicos, dejar de sentir dolor, recuperar mi movilidad normal, volver a realizar caminatas largas, subir y bajar escaleras normalmente, agacharme a recoger objetos sin que mi familia trate de impedirlo por considerarme incapacitada.</p><p><br/></p><p>Y por eso, ahora el cuidado en la alimentación esta centrado no tanto en adelgazar (que de igual modo me vendría bien para alivianar mi columna), sino en ingerir alimentos saludables, que aporten nutrientes y no me inflamen, hacer ejercicios que no me dañen ni en el presente ni a futuro,(comencé yoga terapéutico y quiero volver en algún momento a pilates), ya que cuando somos jóvenes y nos sentimos inmortales el cuidado en este punto no está muy presente y sobre todo, darme el tiempo de descanso y atención propia (terapia de por medio) sin sentirme culpable por no dedicar mi ‘sobre esfuerzo’ a los demás. Privilegiando mi ser en cuerpo, alma y mente.</p><p><br/></p><p>Todo nos pasa y viene a nuestra vida por algo, en el momento necesario, y yo, a mis 63 años, sigo aprendiendo.</p>]]></description>
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         <pubDate>2024-05-16 00:07:02 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author>ianansouza10</author>
         <link>https://padlet.com/deseamosliteratura/cuerpos_cuerpas/wish/2996378432</link>
         <description><![CDATA[<p><strong>“Típica historia de amor y superación de una lesbiana que se destapó por el pezón”</strong></p><p><br></p><p>Elegí la navidad, las vísperas de la noche “buena”, la sensibilidad de las “fiestas” y por primera vez sentí que tenía que hablar sobre lo que había descubierto en mi cuerpo y que tanto tiempo escondí. En el baño de la casa de mi amado abuelo entre delineadores y glitters, decidí llamar a mi mamá para que viera y escuchara lo que me estaba pasando. Fue una conversación corta y ahogada, ojos humedecidos y quejas hacia mí por el largo tiempo que dejé pasar hasta contarlo; consentida (como desde que nací) escogí el momento menos indicado, un lugar que no era para lamentos y sí para festejos. Dentro mío sabía que ese recuerdo sería eterno... El de una madre preocupada buscando respuestas, ¿por qué sangraba el cuerpo de su niña?, y el de una hija que huía una vez más.</p><p><br></p><p>Pasó una semana y llegaron los resultados médicos que hacían resonar en mi cabeza la palabra “quirúrgico”; pero yo fría y obsecuente, me exigía intentando demostrar que podía con esa carga “sola” y entre lamentos paternos dije: “después de mis vacaciones veré que pasa”; sin impedimentos ni convencimientos de por medio encontré dos caras que no comprendían a la casi adulta que se escondía.</p><p><br></p><p>Tuve una niñez tranquila, pero una adolescencia condicionada; la etapa de autodescubrimiento sexual que no podía conocer ni reconocer; mucho menos entre las largas horas de charlas con mis padres que me exigían con varias de sus frases célebres “novios si, novias ni lo sueñes”. Luego vino un adiós a la primer <strong><em>aminovia</em></strong> que tuve y una <strong><em>consentida</em></strong> bienvenida al primer novi<strong>O</strong> de toda mi adolescencia.</p><p><br></p><p>Un pueblo chico y su -que dirán- condicionando a mis padres e inculcandoles la verguenza por tener una hija lesbiana. Una niña que quería besar a sus compañeras desde el colegio primario y durante todo el secundario. Esconderme. Excusas. Mandatos. Me llevaron a exigirle a mi corazón que amara a escondidas y a mi alma que deseara sin sonidos, y bajo éstos parámetros conseguí durante los primeros años del terciario vincularme con una mujer, la presenté como “amiga” en casa… El corazón delator cantando: “ella lo puede percibir, ya nada puede impedir, en mi fragilidad, es el curso de las cosas” ... Frente a los que me habían visto crecer.</p><p><br></p><p>Mi corazón delator, exponiendo sus culpas, yo la protagonista de esa vorágine de problemas. La historia de un asesino que intenta demostrar su cordura ante un homicidio, yo la culpable de mis actos (SEGÚN QUIENES ME LO IMPONÍAN). Así fue que mi pezón escupió sangre unos meses ántes de la víspera de navidad, casi gritando lo mal que vivía yo, y cómo estaba acostumbrada a esconder, también (tan bien), a mi pezón lo oculté.</p><p><br></p><p>El protagonista del cuento “corazón delator” sentía los latidos del corazón del hombre que yacía muerto a sus pies (ESCONDIDO) y no logró <em>soportarlo,</em> haciendo que confiese su crimen. En MI cuento yo había escondido mi homosexualidad y mi cuerpo que NO logró <em>soportarlo </em>confesó su crimen una noche estrellada llena de brindis y canciones. Una teta, una mama, el pecho, la parte de mi cuerpo que me habían enseñado a esconder y que en ese momento tenía que mostrar para explicar cómo y cuánto dolió ese esfuerzo por ser quien no quería ser.</p><p><br></p><p>La culpable salió a la luz y el dolor desapareció, el cuento de terror ya era historia.</p><p><br></p>]]></description>
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         <pubDate>2024-05-16 18:15:05 UTC</pubDate>
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         <author></author>
         <link>https://padlet.com/deseamosliteratura/cuerpos_cuerpas/wish/2996570182</link>
         <description><![CDATA[<p><strong>Mi experiencia con la lactancia.</strong></p><p><br></p><p><em>Al principio yo siempre dije que cuando tuviera un bebé quería darle el pecho, lo doje toda la vida, era algo como que quería. Si bien al principio lo quería, cuando tuve mi bebé, me sentí obligada. </em></p><p><em>Después de la cesárea, me llevaron a sala común, me pusieron a la bebé en las manos y me dijeron "Dale la teta" , ella era muy chiquita y no sabía succionar, fue muy difícil. Me obligaron prácticamente, me sentía presionada "La bebé tiene que succionar, tomá" nadie me enseñó, me hicieron comprar peteneras que después me dijeron que no era lo ideal, después se me lastimaron las tetas, me dolían un montón. Cuando me dieron el alta y vine a mi casa, no quería saber más nada con darle la teta,  sentía mucho dolor, el dolor era insoportable, después me di cuenta que el dolor tan fuerte que sentía era porque me había lastimado, tenía los pezones con costras, ella aprendió a succionar y yo era un dolor que se me caían las lágrimas, nada, sentía mi cuerpo como muy invadido, también al mismo tiempo nadie te dice lo doloroso y difícil que es , lo que cuesta.</em></p><p><em>Finalmente se me sacaron, ahora es algo que disfruto, es una conexión hermosa, el placer que le da a ella tomarla es el mismo que me da a mi darle, porque es una conexión de amor muy linda, es un momento de las dos, una unión hermosa, lo disfruto... </em></p><p><em>Así mismo es algo tan sexualizado como las tetas para todas las personas, para la sociedad  algo que hasta yo misma hago, tengo las tetas operadas y es algo que me hice estéticamente, y está muy sexualizado, algo muy llamativo, que son grandes, que están hechas y me pasa que hoy en día gran parte del que no quiero estar con un hombre, no quiero tener relaciones sexuales con nadie en realidad, es porque algo tan sexualizado como las tetas yo lo veo el alimento de mi bebé, entonces me pasa eso, que es como que a pesar que sea mi cuerpo, no las siento como mías, no las siento como parte de mi cuerpo, siento que son de ella, de mi bebé, que le pertenecen a ella, es lo que me pasa en este momento... no lo estoy sufriendo, lo estoy viviendo con mucho amor, pero sí siento que no puedo estar con nadie y que no sé cuando podré la verdad, porque siento que es su alimento, que es de ella, ya no lo puedo ver algo sexualizado, por ahí pasa que me hacen comentarios, que ahora están más grandes, que estoy más tetona y me parecen hasta raros los comentarios.</em></p><p><em>Aunque esté en mi cuerpo, yo no las siento mías, supongo que en algún momento volverá. No sé cómo será si alguna mamá no quiere dar la teta, si yo queriendo me sentí obligada.... es como que socialmente la gente piensa que como tenes un bebé le tenes que dar la teta, yo siempre quise y estoy a favor de eso, pero qué pasa si yo no hubiese querido? Como que sentís esa presión: si no das la teta sos mala madre.</em></p>]]></description>
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         <pubDate>2024-05-16 23:02:12 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/deseamosliteratura/cuerpos_cuerpas/wish/2998116922</link>
         <description><![CDATA[<p>El cuerpo como escudo</p><p>Yo niña inocente en el fondo sabía que estaba mal lo que me hacía mi hermano, y una vez mi abuelastro. Sentía una invasión de mi cuerpo y el miedo me paralizaba, me corría un frío terrible por todo mi cuerpo. Hasta que empecé a crecer tuve un intento de quitarme la vida. Con el tiempo sentí que mi cuerpo no valía nada..... que dejaba que todo el mundo me invada.......Pero después  de mucho caminar empecé a trabajar mi autoestima, mi amor propio a transformar mi dolor y mi cuerpo se transformó en un escudo de guerra. Hoy me respeto, me quiero a mis 46 años .</p>]]></description>
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         <pubDate>2024-05-18 03:17:37 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/deseamosliteratura/cuerpos_cuerpas/wish/2999073809</link>
         <description><![CDATA[<p>Entonces debe haber pasado que mi mente se olvidó de que tenía un cuerpo al cuidar. El exceso por disponibilidad, por la frescura del limón y el contraste de la sal. Por haberlo evitado siempre. El impacto del aire que bajaba de la montaña. La fiesta cosmopolita reflejada en mil adoquines. La cuna de las civilizaciones invitándome a bailar. La madre cediendo su pequeño tesoro. Los Chamanes de los tiempos conduciendo a otros mundos. La risa y el ornamento que todo lo valen.</p><p>Entonces la mente se separa del cuerpo. No llegan a despedirse en medio de la algarabía. Ya no hay alarmas, nada que resguardar. Entregadas y separadas en la incógnita noche.</p><p>Volver de las estrellas para encontrarme en el cuarto de un hotel. &nbsp;Es de día y una mano hurga bajo mi corpiño. La ropa mal calzada. El recuerdo de un inodoro. Me incorporo rápidamente para nunca terminar de encajar las piezas. Para dejar abierto el interrogante de lo que puedo haber sido y lo que fue. Me escribe su nombre, apellido, teléfono e institución. Unicef. Unicef es lo único que recuerdo. Noto insistencia en esa anotación. Estaba ahí por un trabajo. Me muestra los regalos para su novia. Mi cabeza es aún una capsula de aterrizaje.</p><p>Me fui sola, siguiendo un pasillo alfombrado. Baje escaleras, no sé cuántas, pero llegué hasta la cocina del hotel. Perdón, me equivoque.</p><p>De algún modo encontré la salida. Ya en la calle giré y vi un despliegue de banderas. Unicef, recordé. Salvataje Internacional. Alguien me indicó el camino a mi alojamiento.</p><p>Ahí estaban mis compañeros de viaje. Mi amiga me cubre de reproches. Yo sospecho el motivo inicial, las de urgencias animales en las que no cabíamos tres. Dejo mis pensamientos. Nuestro compañero intenta apaciguar con bromas. Termino optando por seguir su camino. Retomar la mañana, seguir el viaje, bañarme en sol.</p><p>Extrañamente deposité en mi cuerpo la responsabilidad de expresar lo pasado, de definir mi futuro. No tomé conciencia de la posibilidad de actuar. Pasaron quince días y la primera evidencia salvadora no me alcanzó para cerrar el caso. Treinta, cuarenta días en los que mantenía la atención en cualquier cambio que pudiera notar. &nbsp;Cuando ya era evidente que nada nacería de aquello, tomó protagonismo el potencial envolvente de las enfermedades. Ya no recuerdo cuanto tardé en dar de baja los todos los temores. Mientras tanto vivía y nadie más sabía de ellos.</p>]]></description>
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         <pubDate>2024-05-19 23:25:08 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author>gisebiagio86</author>
         <link>https://padlet.com/deseamosliteratura/cuerpos_cuerpas/wish/3001824505</link>
         <description><![CDATA[<p>"Un día, de repente, sucedió. Sentí un fuerte tirón en la cintura que me avisaba que algo había pasado en mi columna vertebral. Y desde entonces, un fuerte dolor en la zona lumbar marcó, para siempre, la diferencia entre mi vida anterior y la actual. </p><p>Como consecuencia de una osteoporosis prematura, de larga data, se produjo una doble fractura y aplastamiento espontáneo de mis vertebras dorsales y lumbares, situación que modifico mi vida cotidiana y nos rutinas (caminatas, zumba, etc).</p><p>Hubieron días de mucha tristeza, de lagrimas a veces vertidas, a veces contenidas para no preocupar a mi familia. Los fuertes dolores, los muchos analgésicos, el no poder dormir por las noches, tener que mantenerme siempre en una misma postura para no "morir" del dolor y soportar el incómodo corsé ortopédico indicado por el médico, pudieron hacerme perder la esperanza de mejorar, de vencer semejante batalla.</p><p>Pero ya no era lo mismo, nada era lo mismo, se produjo un cambio importante y definitivo. Yo ya no era la misma persona, mi cuerpo cambió sustancialmente; de tener una contextura física normal, pase a verme reducida en mi talla, una talla que naturalmente era pequeña, termino siendo mucho mas pequeña aún y con una cifosis importante como consecuencia de la debilidad de los huesos de la columna vertebral, que hacen que se fracturen y compriman. Y de verme a diario en todos los espejos de la casa, antes de salir, en una actitud de coquetería, dejé de mirarme demasiado porque ya el espejo me devolvía una imagen distinta, poco agradable para mis ojos. Sin embargo, mi cabeza dio un giro de 180 grados y ya nada me interesaba, sólo me importaba no sentir dolor, porque ese dolor se transformó en el único protagonista de mis primeros meses del año 2023. Y fue allí donde empecé a comprender lo vano de las cosas superfluas, lo poco trascedente que son las situaciones que a veces nos preocupan sin razón, nos ponen mal, nos bajonean y nos consumen nuestras mejores energías. </p><p>Ya ha pasado mas de un año desde que todo comenzó y hoy puedo decir que aprendí que cuando te caes al pozo, mientras más profundo es, más rápido vas a salir si pones toda tu voluntad para superar el mal momento y continuar este maravilloso viaje que es la vida!!!</p>]]></description>
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         <pubDate>2024-05-21 13:35:56 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author>rorodrigueez1</author>
         <link>https://padlet.com/deseamosliteratura/cuerpos_cuerpas/wish/3004308376</link>
         <description><![CDATA[<p><strong>Híbridas, impostoras e intrusas.</strong></p><p>-Para muchos soy una quimera con cuerpo de bestia y cabeza de mujer.</p><p>Deseado y temido a la vez.</p><p>Soy la duda y la certeza.</p><p>La esfinge.</p><p>-No las oigas, no te acerques.</p><p>Dejarás de ser un hombre si las buscas.</p><p>Son mujeres malas que disponen de su cuerpo y sexualidad con libertad.</p><p>-Para muchos soy un cuerpo híbrido-monstruoso.</p><p>Soy animalidad.</p><p>-No te las mires, son doncellas marinas que seducen a los navegantes.</p><p>Sirenas que hipnotizan con su voz hasta matarte.</p><p>Te engañan con hechizos.</p><p><br/></p><p>*Armario de cristal que todo ha de transparentar.</p><p>Cuerpas que se encuentran en zonas transfronterizas.</p><p>Cual pelotita de plastilina que cambia su forma, aspecto y tonalidad…en función de golpes y pellizcos de quienes les han de sentenciar.</p><p>Y hasta que al fin de cuentas, aparece sin más, aquel que no tiene miedo de abrazar la mezcla, la impureza y la hibridez letal.</p><p><br/></p>]]></description>
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         <pubDate>2024-05-23 03:12:21 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author>vale_vale12</author>
         <link>https://padlet.com/deseamosliteratura/cuerpos_cuerpas/wish/3005488842</link>
         <description><![CDATA[<p>Me quedé embarazada en junio del año pasado, estando en Brasil, en Foz Do Iguacú, estuvimos trabajando con mi pareja de caseros, en una casa alejada del centro, en una zona rural, llevaba el control de mi ciclo con el calendario, la tenía re clara, días en los que ovulaba directamente no teníamos relaciones sexuales; nos re metimos ahí, estuvimos muy encerrados, no salíamos, estábamos como re desubicados en el tiempo, y me parece que fue más o menos por ahí, cuando llegó el mes de junio, no me llegó la menstruación, yo ya lo había sospechado pero no lo quería aceptar, no era algo que quisiera en ese momento, estar embarazada. No lo habíamos planificado, estábamos viajando, eran muchas cosas, me costó aceptarlo, lo sabía, pero lo negaba, estuve desviando el tema.</p><p>Mi pareja me pedía todo el tiempo que nos sacáramos la duda y fuéramos a un centro de salud, me pedía que compráramos la prueba de embarazo.</p><p>El súper respetuoso, me respetó porque yo no quería ir, pero por momentos lo notaba insistente.</p><p>El mes de junio empecé a sangrar poco, rosado claro, estuve once días así, sangrando, era un síntoma de que estaba embarazada. Nos preocupaba que, si no era eso, fuera otra cosa que tuviera que ver con mi cuerpo.</p><p>Pasó el mes y mi pareja me trajo la prueba de embarazo, yo no sabía, la trajo y enfrenté lo que pasaba. Me la hice y resultó que sí, ahí acepté la situación viéndola, estaba embarazada, fue bastante chocante.</p><p>Tocaba primero aceptarlo y luego pensar en qué hacer después de haberme enterado. Estuvimos inestables como pareja, Gian me acompañó todo el tiempo, yo no me lo había tomado bien porque no lo deseaba en ese momento, él esperaba una reacción más positiva de mi parte; él estaba contento, no lo demostraba porque yo no me sentía bien. Pienso que por el miedo de ser una mujer gestante, de llevar un bebé dentro de una, de poner a disposición tu cuerpo, pensar en cómo vas a hacerlo, estaba vulnerable, estábamos en un viaje, no teníamos nada seguro.</p><p>Luego llegó un momento en que paré, estuve en esa situación mucho tiempo, estuve los tres primeros meses así, no lo aceptaba; ya me había hecho un control, tampoco quería experimentar un embarazo de esa forma, me tranquilicé, me puse sola a pensar, no me estaba perjudicando solo a mí, sino también a Gian, llevar un embarazo de esa forma a nosotros nos perjudicaba emocionalmente.</p><p>No había cumplido aún los tres meses y pensaba: ¿Quiero seguir o no quiero seguir?, ¿cómo me siento?, ¿cómo me voy a sentir si pasa esto?, ¿cómo me voy a sentir si pasa lo otro? Ahí decidí seguir, me animé a enfrentar todos los miedos que una tiene y obstáculos siendo mujer, sobre todo estando fuera del país con el embarazo.</p><p>Empecé a ir a los controles. Estás super expuesta, en un embarazo vos pones el cuerpo hasta el final. Nace el bebé y tenés que disponer de la teta, estar para el bebé, sos su base de vida, sin una el bebé podría morir, tenés que estar todo el tiempo y dispuesta. Hoy lo hago con mucho amor, pero no quita que no es nada fácil ser mamá, ni llevar un embarazo, sobre todo influye mucho quien te acompaña, las condiciones en las que estés, a donde te vayas a hacer atender. En Brasil estuve bien atendida, el tema de la atención pública diez puntos, nos recibían bien, los turnos eran súper puntuales, me hacían las ecografías.</p><p>Acá tuve la experiencia de sentirme un objeto, te preguntan: ¿Está el bebé bien? Genial. ¿Está la columna bien? Listo. No te preguntan cómo estás vos, si tenés dudas o cosas así, de eso nada. Las veces que me ha tocado atenderme en salud pública en Argentina, por parte del lado de la mamá, nada, sólo se enfocan en el bebé. Te sentís como un objeto gestante, no como una madre gestante. Cuando me fui a hacer la ecografía me decían: - Subite acá, bajate acá, bajate las bragas que te voy a pasar el ecógrafo. Me súper sensibilicé, me puse a llorar. Sentí que la madre pasa a ser un objeto y sólo importa el bebé. Se deshumaniza a la madre.</p><p>En relación al parto, fue el 08/05, justo el día de la mujer. Me demoré bastante, el parto aún no termina de ser respetado. Yo tuve suerte, Gian pudo pasar conmigo a recibir al bebé, ya que era algo que queríamos los dos; pero no te respetan el espacio a la hora de parir, estás expuesta, te tocan, me tocaron no sé cuántos obstetras, varias veces me hicieron tacto. Me habían puesto mal el suero, es invasivo. Me preguntaron si quería que pusieran música, les dije que sí, me tranquilicé, estaba en las últimas, ya me dolía todo el cuerpo, pero no tenés espacio de privacidad en el hospital.</p><p>Después del parto tenés que ocuparte de la lactancia, cuidar al bebé, yo sentí que había escalado el Aconcagua, mi cuerpo estaba agotado después de ese evento, y tenés que estar preparada para cuidar al bebé, los primeros días te super necesita como mamá. Hay que estar preparadas, algo de lo que mucho no se habla.</p><p>Con mi bebé empecé a conectar recién como a los cinco meses de embarazo, cuatro o cinco meses, porque fue una decisión, si llevaba el embarazo o no, a pesar de que al principio no lo haya deseado. Comencé a cuidarme, empecé a sentirlo al bebé dentro mío, entonces ya empezaron a cambiar muchas cosas. Empecé a informarme porque comencé a sentir emociones hacia el bebé, a los ocho meses me enteré de que era varón y nos empezamos a preparar para el parto. Cuando nació fue una locura, nació llorando, lloraba y lloraba, cuando lo pusieron en mi pecho se calló, se tranquilizó, se ve que me conocía, conocía mi voz. Ahí cambia mucho. Después nada, uno se siente cansada a veces, sobre todo los primeros meses, el primer mes, si sos primeriza tratas de hacer las cosas bien para el bebé y para una misma, enfrentando lo nuevo, pero siempre con amor. Con el bebé se genera ese amor materno, genera mucho cansancio maternar, pero no se deja de amar al bebé. Son cosas que uno tiene que esperar y estar dispuesta, o por lo menos yo hoy estoy dispuesta.</p><p>&nbsp;</p><p>Belén.</p>]]></description>
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         <pubDate>2024-05-23 21:46:32 UTC</pubDate>
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