<?xml version="1.0"?>
<rss version="2.0">
   <channel>
      <title>Proyecto Historia Universal by </title>
      <link>https://padlet.com/adrianrojas0001/bc5nd5nkug0g</link>
      <description></description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2018-01-19 00:08:07 UTC</pubDate>
      <lastBuildDate>2025-12-23 14:21:21 UTC</lastBuildDate>
      <webMaster>hello@padlet.com</webMaster>
      <image>
         <url></url>
      </image>
      <item>
         <title>Modernización de japon</title>
         <author>adrianrojas0001</author>
         <link>https://padlet.com/adrianrojas0001/bc5nd5nkug0g/wish/222655864</link>
         <description><![CDATA[<div>La reacción que el encuentro con el mundo occidental provocó en <a href="http://www.artehistoria.com/v2/contextos/3089.htm">China</a>y Japón -dos civilizaciones feudales y estáticas- fue radicalmente distinta. En China, la incapacidad de adaptación del Imperio y de la sociedad tradicional desembocaría en la revolución (1911), la guerra civil (1927-37, 1945-49) y en la instauración finalmente (1949) de un régimen comunista. En Japón, la <a href="http://www.artehistoria.com/v2/contextos/8651.htm">revolución de 1867</a> inició un rápido proceso de occidentalización y modernización que, en el curso de treinta años, hizo del país una potencia militar de primer orden -evidenciada ya por su victoria sobre Rusia en la guerra de 1904-05- y un importante poder industrial y comercial. <br>Las razones de esa diferencia tuvieron que ver, claro está, con las mismas diferencias geográficas entre ambos países. La pequeña extensión de Japón sin duda facilitó el control que el poder central, pieza clave de la reforma, ejerció a todo lo largo del proceso. En todo caso, hizo las cosas (construcción de ferrocarriles y carreteras, electrificación, educación nacional, formación de un ejército moderno...) mucho más simples que en un país de las gigantescas dimensiones y población de China. Pero las razones de aquella diferencia fueron ante todo culturales. La arrogancia de la elite china, educada a lo largo de siglos en la idea de la perfección y superioridad de su cultura y de sus tradiciones, le hizo muy poco receptiva, si no abiertamente cerrada, a toda posible apertura exterior y a toda innovación foránea (tenidas por bárbaras e inferiores). <br>Por el contrario, las tradiciones guerrera y comercial de Japón -aquélla, reflejada en la privilegiada posición social y jurídica que en el orden social tuvieron los <a href="http://www.artehistoria.com/v2/contextos/8659.htm">samurai</a> desde los siglos IX y X- y el fuerte sentimiento de orgullo e identidad nacional de sus dirigentes (la <a href="http://www.artehistoria.com/v2/contextos/8689.htm">casa imperial</a>, el <a href="http://www.artehistoria.com/v2/contextos/8691.htm">shogún</a> o jefe del gobierno, los <a href="http://www.artehistoria.com/v2/contextos/8690.htm">daimyos</a> o clanes imperiales) se combinaron para que las elites japonesas vieran en la evidente superioridad del mundo occidental un desafío al que debía responderse mediante una reforma que hiciese de Japón un gran poder nacional, militar y comercial. Los rígidos códigos morales que, a distintos niveles, regulaban la conducta de las diferentes clases y jerarquías de la sociedad japonesa dieron al país un alto grado de cohesión y hasta una fuerte ética colectiva (basada en el honor y la lealtad, en el paternalismo y la obediencia) y reforzaron a su </div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2018-01-19 00:10:04 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/adrianrojas0001/bc5nd5nkug0g/wish/222655864</guid>
      </item>
      <item>
         <title>El capital financiero</title>
         <author>adrianrojas0001</author>
         <link>https://padlet.com/adrianrojas0001/bc5nd5nkug0g/wish/222656037</link>
         <description><![CDATA[<div>El desarrollo de la industria y las grandes inversiones que ello acarreaba, <em>entrañaron la búsqueda de capitales.</em> Por este motivo, se desarrolló el crédito también. Para ello, fue necesario desplegar una poderosa organización bancaria.<br><br></div><div>Junto a los bancos de negocios, que tomaron gran incremento, surgieron nuevos bancos, los llamados de depósito, que recibían el dinero producto del ahorro de muchísima gente, como, por ejemplo, el «<em>Crédit Lyonnais</em>», fundado en 1863, y la «<em>Saciete Genera</em>l», fundada al año siguiente.<br><br></div><div>Por otra parte, la moneda era, entonces, excepcionalmente estable y en cantidad creciente, a causa de haberse descubierto nuevas minas de oro en África del Sur y en Australia. Aunque, sin embargo, la moneda de metal circuló cada vez menos, por sufrir la concurrencia de la moneda fiduciaria (el billete de banco), que estaba garantizada por las reservas de oro. En los negocios, se extendió el uso del cheque, que facilitaba las transacciones.<br><br></div><div>Los ricos sintieron la necesidad de que su dinero les rindiera un fruto. Por lo cual, se dedicaron a comprar acciones, es decir, a convertirse en propietarios de una parte de la empresa a la que pertenecían aquéllas, o a comprar obligaciones, por las que recibían, entonces, un interés fijo, o títulos de la deuda emitidos por el Estado. De esta r’orma, la constitución de sociedades anónimas se convirtió en regla habitual, a partir de fines del siglo.<br><br></div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2018-01-19 00:11:56 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/adrianrojas0001/bc5nd5nkug0g/wish/222656037</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Hegemonía británica y la confrontación de intereses imperealistas</title>
         <author>adrianrojas0001</author>
         <link>https://padlet.com/adrianrojas0001/bc5nd5nkug0g/wish/222656402</link>
         <description><![CDATA[<div>Durante el siglo XIX, a medida que progresaba la expansión colonial, se produjeron disputas entre las potencias imperialistas en su intento por controlar territorial, política y militarmente amplias áreas de África, Asia y Oceanía.</div><div><br>Con la pretensión de evitar esos conflictos en 1884 se reunieron en Berlín los representantes de 12 estados europeos más los de Estados Unidos y Turquía para concretar sus respectivas posiciones en el reparto de África.<br><br></div><div><br>Sesión de la Conferencia de Berlín<br><br></div><div><br>Esta conferencia supuso un intento de atenuar por la vía diplomática las diferencias que entrañaba la competencia imperialista en dicho continente.<br><br></div><div><br>Tras la reunión subyacía la pretensión del canciller Bismarck de hacer de Alemania una potencia imperialista. Alemania había llegado con retraso al reparto colonial y deseaba ostentar una posición internacional acorde a su potencial económico y político.<br><br></div><div><br>También fueron tratados otros asuntos como el aseguramiento del Congo belga bajo el dominio personal del rey Leopoldo II o la resolución de las tensiones originadas por las coincidentes aspiraciones de Francia y Gran Bretaña sobre Egipto.<br><br></div><div><br>En el Congreso de Berlín se adoptaron las siguientes resoluciones:<br><br></div><div><br>El reparto de África Se reconocía a Leopoldo II el dominio exclusivo del Congo belga, frente a las ambiciones francesas sobre parte de esa colonia. Gran Bretaña y Francia habían de resolver por sí mismas sus diferencias.<br><br></div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2018-01-19 00:15:21 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/adrianrojas0001/bc5nd5nkug0g/wish/222656402</guid>
      </item>
   </channel>
</rss>
