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      <title>Trastornos Alimenticios En Adolescentes by Vani Esnaola</title>
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      <language>en-us</language>
      <pubDate>2017-02-19 14:26:55 UTC</pubDate>
      <lastBuildDate>2026-02-23 16:25:18 UTC</lastBuildDate>
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         <title>Para los padres: trastornos alimenticios en Adolescentes</title>
         <author>laremo_22</author>
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         <description><![CDATA[<div><br><strong>¿Qué es un trastorno alimenticio?<br></strong><br></div><div>Un trastorno alimenticio es un enfoque en la comida y el peso que ocasiona que una persona se vaya a los extremos cuando se trata de los alimentos y de comer. Tres de los trastornos alimenticios más comunes son el trastorno alimenticio de atracones, la bulimia y anorexia.<br><br></div><div>Los trastornos alimenticios con frecuencia se desarrollan durante la etapa de la adolescencia o a inicios de la edad adulta. Son más comunes entre las adolescentes pero puede afectar a los muchachos también. Estos pueden ser muy estresantes y dañinos para el bienestar general de un adolescente. Los efectos sociales incluyen baja autoestima y aislamiento. Los trastornos alimenticios pueden provocar graves problemas de salud que pueden convertirse en una amenaza para la vida.<br><br></div><div><strong>¿Cuáles son los indicios de un trastorno alimenticio?<br></strong><br></div><div>No es inusual que los adolescentes cambien sus hábitos alimenticios de vez en cuando. Algunos adolescentes experimentan con un estilo alimenticio diferente (por ejemplo, una dieta vegetariana) o inician una dieta para bajar de peso. Ellos ocasionalmente pueden omitir alguna comida. Con frecuencia, estos cambios pasan rápidamente. Observe el comportamiento de su adolescente y los patrones alimenticios atentamente para que pueda ver la diferencia entre dieta ocasional y un trastorno alimenticio.<br><br></div><div>Existen varios indicios y síntomas diferentes de los trastornos alimenticios. Algunas veces son obvios, pero no siempre. Con frecuencia, una persona se esforzará por ocultar un trastorno alimenticio.<br><br></div><div>El siguiente cuadro enumera algunos indicios y síntomas del trastorno alimenticio de atracones, la bulimia y anorexia. Si observa alguno de estos indicios y síntomas, hable con el médico de su adolescente. Él o ella pueden ayudar a evaluar los síntomas específicos de su adolescente y recomendarle la mejor manera de ayudarlo.<br><br></div><div><br>Señales y síntomas de los trastornos alimenticios comunes<br><br></div><div><strong>Trastorno alimenticio de atracones<br></strong><br></div><ul><li>Comer grandes cantidades de alimentos en poco tiempo</li><li>Comer aun cuando no tiene hambre</li><li>Comer hasta el punto de sentirse incómodo</li><li>Sacar a escondidas los alimentos</li><li>Ocultar la comida</li><li>Comer solo</li><li>Comer normalmente durante los tiempos de comida y luego comer grandes cantidades de comida cuando otros no están cerca</li><li>Sentirse disgustado, deprimido o culpable después de comer grandes cantidades de alimentos</li></ul><div><strong>Bulimia<br></strong><br></div><ul><li>Sacar a escondidas los alimentos</li><li>Esconder los recipientes vacíos de comida</li><li>Omitir las comidas o comer solo pequeñas porciones</li><li>Evitar comer con otras personas</li><li>Vomitar después de comer</li><li>Tomar diuréticos o laxantes</li><li>Ayunar (no comer por un tiempo)</li><li>Hacer ejercicio en exceso</li></ul><div><strong>Anorexia<br></strong><br></div><ul><li>Ser muy delgado</li><li>Sensación de sobrepeso a pesar de ser muy delgado</li><li>Tener miedo de subir de peso</li><li>Obsesionarse con la comida</li><li>Contar las calorías, los carbohidratos y gramos de grasa constantemente</li><li>Crear “rituales de comida” (por ejemplo, masticar cada bocado cierta cantidad de veces)</li><li>Hacer ejercicio en exceso</li><li>Tomar pastillas, diuréticos o laxantes</li><li>Las adolescentes no tienen sus períodos o tienen períodos irregulares</li><li>Sensación de frío todo el tiempo</li><li>Usar ropa holgada para ocultar la pérdida de peso</li></ul><div><strong>¿Qué es el trastorno alimenticio de atracones?<br></strong><br></div><div>El trastorno alimenticio de comer en exceso es un trastorno en el que la persona regularmente (más de 3 veces por semana) consume grandes cantidades de comida en poco tiempo (llamado atracón). Las personas que tienen un trastorno alimenticio de atracón con frecuencia sienten vergüenza por la cantidad de comida que ingieren. Ellos pueden ocultar la comida para los atracones. Las personas que tienen este trastorno con frecuencia intentan hacer una dieta sin tener éxito o prometen dejar de comer tanto. Ellos sienten que no pueden controlar la necesidad de comer grandes cantidades de comida. Como resultado, tienden a tener sobrepeso o son obesos.<br><br></div><div><strong>¿Qué es la anorexia?<br></strong><br></div><div>Las personas que sufren de anorexia están obsesionadas con estar delgadas. No quieren comer y tienen miedo de subir de peso. Es probable que se preocupen constantemente por cuántas calorías ingieren o cuánta grasa tienen sus alimentos. Pueden tomar píldoras de dieta, laxantes o diuréticos para perder peso. Es probable que hagan demasiado ejercicio. Las personas que tienen anorexia por lo general piensan que están gordas, incluso cuando están muy delgadas. Pueden adelgazar tanto que se pueden ver enfermas.<br><br></div><div><strong>¿Qué es la bulimia?<br></strong><br></div><div>Las personas que tienen bulimia ingieren mucha comida de una sola vez (atracón) y luego la vomitan o utilizan laxantes para sacar la comida del cuerpo (se conoce como purgar). Después de un atracón, una persona que tiene bulimia puede ayunar (no comer por un período de tiempo) o hacer ejercicio en exceso para no subir de peso. Las personas que padecen de bulimia también pueden utilizar diuréticos, laxantes o píldoras de dieta para “controlar” su peso. Con frecuencia intentan ocultar sus atracones y purgas. Ellos pueden ocultar la comida para los atracones. Las personas que tienen bulimia por lo general están cerca de su peso normal, pero su peso puede variar.<br><br></div><div><strong>¿Qué provoca los trastornos alimenticios?<br></strong><br></div><div>Los médicos no saben exactamente qué provoca los trastornos alimenticios. Una persona que tiene un trastorno alimenticio se puede sentir estresada o molesta sobre algo en su vida. Puede sentir la necesidad de ser perfecta o estar “en control”. Algunas personas pueden reaccionar a la manera en que su cuerpo cambia durante la pubertad. La sociedad y las imágenes de los medios también ponen mucha presión en las personas para ser delgadas. Esta presión puede contribuir también.<br><br></div><div><strong>¿Qué debo hacer si sospecho que mi hijo adolescente tiene un trastorno alimenticio?<br></strong><br></div><div>Si su hijo adolescente tiene un trastorno alimenticio, mientras más pronto haga algo, será mejor. Al obtener ayuda con anticipación, su hijo adolescente puede evitar los riesgos de salud relacionados con los trastornos alimenticios.<br><br></div><div>Hable con su médico familiar. Un adolescente que tiene un trastorno alimenticio necesita ayuda profesional para tratar su cuerpo y mente. Con frecuencia, los adolescentes necesitan asesoramiento para hablar sobre cómo se sienten acerca de su peso y otros asuntos en su vida. Es probable que su médico también desee que su hijo adolescente vaya con un nutricionista para saber cómo desarrollar hábitos alimenticios saludables.<br><br></div><div>También es muy importante estar seguro de que su hijo adolescente se siente amado y que cuenta con el apoyo de la familia y amigos durante el tratamiento de un trastorno alimenticio. Sentirse seguro y aceptado puede ayudar a crear una base sólida para que el adolescente comience a aprender nuevos hábitos más saludables.<br><br></div><div><strong>Riesgos de salud debido al trastorno alimenticio de atracones<br></strong><br></div><ul><li>Aumento de peso</li><li>Condiciones de salud relacionadas con el sobrepeso y obesidad, tales como:<ul><li>Enfermedad del corazón</li><li>Diabetes</li><li>Hipertensión arterial</li><li>Colesterol alto</li><li>Problemas estomacales</li></ul></li></ul><div><strong>Riesgos de salud por la anorexia<br></strong><br></div><ul><li>Problemas de concentración</li><li>Problemas estomacales</li><li>Problemas cardíacos</li><li>Problemas renales</li><li>Osteoporosis</li><li>Piel y cabello resecos</li><li>Debilidad</li><li>Muerte, en casos graves</li></ul><div><strong>Riesgos de salud por la bulimia<br></strong><br></div><ul><li>Aumento de peso</li><li>Problemas estomacales</li><li>Problemas cardíacos</li><li>Problemas renales</li><li>Problemas dentales</li><li>Muerte, en casos graves</li></ul><div><strong>¿Cómo puedo hablar con mi hijo adolescente sobre lo que me preocupa?<br></strong><br></div><div>Hablar con su hijo adolescente acerca de que él o ella tengan un trastorno alimenticio probablemente será difícil. Prepárese. Su hijo adolescente probablemente negará que tiene un problema.<br><br></div><div>Hágale saber al adolescente que la discusión no es opcional. Programe un tiempo para hablar con el adolescente e inicie la conversación de manera afectuosa y amable. Evite las acusaciones o juicios, pero sea persistente al expresar sus inquietudes. Utilice enunciados que incluyan “yo” (por ejemplo, “Me preocupo por ti”). Evite los enunciados “tú” (por ejemplo, “Estás sacando los alimentos a escondidas”).<br><br></div><div>Generalmente, lo que ayuda es solo hacerle saber a su hijo adolescente que usted está allí para ayudarlo y apoyarlo. Tome en cuenta que su hijo adolescente enfrenta muchos cambios y presiones sociales. Su papel principal puede ser el de escuchar.<br><br></div><div><strong>¿Qué puedo hacer para ayudar a mi hijo adolescente a que tenga una actitud adecuada hacia la comida y el ejercicio?<br></strong><br></div><div>A continuación se presentan algunos consejos para ayudar a su hijo adolescente a desarrollar una actitud adecuada hacia la comida y el ejercicio:<br><br></div><ul><li>Proporcione el mejor ejemplo que pueda con sus propios hábitos alimenticios y de ejercicio que sean saludables.</li><li>Demuéstrele a su hijo adolescente que usted acepta su propio cuerpo. No se queje acerca de su propio peso ni se diga a usted mismo que es gordo.</li><li>Demuestre aceptación por las diferentes formas y tamaños del cuerpo. No critique el peso ni la apariencia física de los demás.</li><li>Enséñele a su hijo adolescente que lo que muestran los medios de comunicación no es la vida real. Los medios de comunicación solo muestran modelos delgadas y personas “perfectas”, cuando las personas reales vienen en todas las formas y todos los tamaños.</li><li>Evite hacer comentarios sobre el peso o la apariencia física de su hijo adolescente.</li><li>Proporcione muchas opciones de comida saludable en casa.</li><li>Hable acerca de los beneficios de la actividad física para mantenerse saludable y fuerte, no para perder peso.</li><li>Ayude a construir la autoestima y respeto propio de su hijo adolescente. Felicite a su hijo por sus esfuerzos, pídale que le dé su opinión y anímelo a cultivar sus talentos e intereses.</li></ul><div><em>Última Versión Actualizada: March 2015</em></div><div><em>Este artículo fue contribuido por: familydoctor.org editorial staff</em></div>]]></description>
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         <pubDate>2017-02-19 14:36:31 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author>laremo_22</author>
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         <description><![CDATA[]]></description>
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         <title>BLOG PRO ANA Y MIA</title>
         <author>laremo_22</author>
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         <description><![CDATA[<div><a href="http://piezasdeunideal.blogspot.com.ar/2012/11/mis-frases-de-abzurdah.html">http://piezasdeunideal.blogspot.com.ar/2012/11/mis-frases-de-abzurdah.html</a></div>]]></description>
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         <pubDate>2017-02-19 15:11:49 UTC</pubDate>
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         <title>Testimonios</title>
         <author>laremo_22</author>
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         <description><![CDATA[<h1><br></h1><div><strong> ELLA ES CIELO LATINI </strong><a href="https://bulimiayanorexi.files.wordpress.com/2012/11/cielo_latinib_3.jpg"><figure class="attachment attachment-preview"><img src="https://bulimiayanorexi.files.wordpress.com/2012/11/cielo_latinib_3.jpg?w=714" width="190" height="250"><figcaption class="caption"></figcaption></figure></a><br><br></div><div>Desgraciadamente no es ninguna de estas razones por las que Cielo es reconocida. Latini sufrió anorexia, bulimia y otros trastornos depresivos desde los 14 años que la llevaron al borde de la muerte. Resurgió con una valentía admirable y después de unos años de tratamiento psicológico y rehabilitación en una clínica que lucha contra la anorexia en La Plata, llevó su historia a las hojas de un libro.<br><br></div><div>Así fue como nació “Abzurdah”, un libro en donde Cielo relata la terrible angustia con la que un día despertó y de la cual aún no puede librarse. La bella argentina dice que esta misma desesperación fue la que la llevó hasta la anorexia.<br><br></div><div>“Sentía culpa todo el tiempo, culpa de comer, de verme al espejo, y empecé a obsesionarme, más que con mi peso, con la perfección. Quería ser perfecta para que la gente me aceptara”.<br><br></div><div>Cielo es de las pocas chicas que se atreven a hablar de lo que sufrieron. Cuenta sin pena que se volvió adicta a las pastillas para adelgazar, que mentía sin vergüenza a sus padres y que se alejó de la vida lo más que pudo.<br><br></div><div>La historia desde el principio<br><br></div><div>Cielo Latini sufrió de niña, como muchas jóvenes sufren, burlas en su escuela por tener unas libras de más. Claro que a los 13 años, cuando la figura de una mujer empieza a formarse, es normal que las libritas de más de pronto aparezcan.<br><br></div><div>Pero Cielo no lo vio así. Empezó a hacer dietas y ejercicio excesivo para bajar de peso y al mismo tiempo comenzó a ser ‘popular’, buscada por los chicos, admirada por las niñas y Cielo fue motivada a seguir y seguir para no poder parar.<br><br></div><div>“De pronto empecé a perder peso y mi teléfono comenzó a sonar, entonces dije ‘era eso che, estaba gorda’ y comencé con las dietas”, nos explica Latini.<br><br></div><div>Como sus padres centraron de pronto su atención en su obvia falta de peso, Cielo decidió murase sola para poder hacer lo que quisiera con su vida.<br><br></div><div><strong>PARIS HILTON <br></strong><br></div><div><a href="https://bulimiayanorexi.files.wordpress.com/2012/11/1.jpg"><figure class="attachment attachment-preview"><img src="https://bulimiayanorexi.files.wordpress.com/2012/11/1.jpg?w=218&amp;h=300" width="218" height="299"><figcaption class="caption"></figcaption></figure></a><br><br></div><div> <br><br></div><div> <br><br></div><div>La esbelta figura de Paris Hilton ha sido siempre objeto de habladurías, pues se dice que no es resultado de comer bien y hacer deporte sino más bien de un desorden alimenticio, en este caso la <strong>bulimia</strong>. La nieta del creador del gran imperio Hilton se niega a reconocer que sufre tal disfunción, pero un amigo íntimo de ella declaro en la revista australiana NW que Paris lleva años luchando con la enfermedad, tantos como ocultando que la sufre. El chico añade que todos los síntomas son los típicos de alguien que sufre este tipo de trastornos: peso dramáticamente variante, frecuentes visitas al lavabo después de comer y una relación amor/odio con los alimentos.<br><br></div><div><br><br></div><div><br><br></div><div><br><br></div><div><br><br></div><div><strong>VICTORIA BECKHAM <br></strong><br></div><div>La esposa de David Beckham reconoció por primera vez que sufría un desorden alimenticio en su autobiografía ‘Aprendiendo a volar’, publicada en el año 2007. Hasta ese momento Beckham siempre lo había negado, pero en el momento de reconocerlo abrió su corazón describiendo su enfermedad y admitiendo que estaba obsesionada con su apariencia física.<a href="https://bulimiayanorexi.files.wordpress.com/2012/11/victoria_beckham_weird_neck.jpg"><figure class="attachment attachment-preview"><img src="https://bulimiayanorexi.files.wordpress.com/2012/11/victoria_beckham_weird_neck.jpg?w=277&amp;h=300" width="277" height="299"><figcaption class="caption"></figcaption></figure></a><br><br></div><div> <br><br></div><div> <br><br></div><div> <br><br></div><div> <br><br></div><div> <br><br></div><div> <br><br></div><div> <br><br></div><div> <br><br></div><div> <br><br></div><div> <br><br></div><div><strong>EVELIN <br></strong><br></div><div>Hola me llamo Evelin tengo 15 años y todavia no puedo creer q este haciendo esto..entrar en una pagina para averiguar sobre <a href="http://www.anaymia.info/bulimia/">bulimia</a> , sobre mi enfermedad.. Todo empeso desde principio de año, va en realidad el complejo con mi cuerpo lo tengo desde q tengo uso de razon, pero a principio la obsecion por bajar de peso,llego hacerme odiar la comida, pase de comer mucho, a comer poco a no comer nada.<br><br></div><div><a href="https://bulimiayanorexi.files.wordpress.com/2012/11/mujer-de-rojo-llorando.jpg"><figure class="attachment attachment-preview"><img src="https://bulimiayanorexi.files.wordpress.com/2012/11/mujer-de-rojo-llorando.jpg?w=714" width="280" height="280"><figcaption class="caption"></figcaption></figure></a><br><br></div><div>Mi mamá fue la q se dio cuenta de esto, por lo mucho q habia bajado de peso y por lo deprimida q estava..me levantaba y no veia las horas de volverme a acostar, caminaba pensando en como no morirme hoy, millones de pensamiento q sin darme cuenta todo se devia ala comida, pero mi mama si se dio cuenta, y me llevo a un hospital, donde hace ahora 4 meses q estoy haciendo un tratamiento, q me sirvio mucho, porque anorexica ya no soy mas, pero lo q nadie sabe y no me animo a decirles, porq lo unico q quiero es salir del tratamiento, es q ahora en ves de no comer, como pero vomito todo, siento tanta asco de mi misma cuando como asi q no tengo otra opcion q vomitarlo, aunq siempre me jure q sera la ultima vez..<br>Tengo miedo, de no poder salir mas de esto, miedo de quedarme sola, tengo mucho miedo porq la unica q sabe q hago esto soy yo y no lo puedo controlar, y me da miedo decirselo a mis terapeutas o a mi mama, porq no quiero causarles mas problemas a nadie, no quiero q ninguna persona mas sufra por mi, y contandoles esto no se..estaria desilusionando a muchas gente, ello piensan q ya estoy bien, q pronto voy a salir de esto, q falta poco..pero <strong>yo siento que estoy peor q nunca y q esto no se acabará mas</strong>… gracias por escuchar.<br><br></div><div><strong>RAFA 16 AÑOS <br></strong><br></div><div>Antes calzaba un 42, pero en tres años he perdido dos números de pie. Los médicos dicen que a medida que la enfermedad avanza mis órganos internos, como el corazón, van encogiendo. Por eso sé que estoy expuesto a que me dé un infarto. También cabe la posibilidad de que tenga un cáncer en las cuerdas vocales. De tanto vomitar me he producido una herida en el cuello por dentro y, según dicen lo médicos, ha podido derivar en tejido cancerígeno.Si hubiera cáncer, me tendrían que cortar un trozo del estómago para ponérmelo en la laringe. Y he hecho tantos abdominales que tengo el estómago quemado.<br><br></div><div>[De sus labios sale un hilo cansino de voz, los brazos recogidos sobre el vientre, la mirada caída y acuosa. Habla hundido en el sofá, como si el frágil cuerpo fuera de plomo, en presencia de su padre. Rafa Rico tiene 16 años y es anoréxico desde los 13. Su testimonio viene a certificar que los especialistas en trastornos de alimentación no yerran en su alerta. La anorexia, la bulimia y demás monstruos obsesionados por devorar kilos al cuerpo están mutando el perfil de sus víctimas. La enfermedad está comenzando a cebarse con niños (en masculino) muy pequeños, y con ancianos. Si entre los jóvenes y adolescentes hay un enfermo varón por cada 9 chicas, en el tramo de los 6 a los 12 años, asegura Angel Villaseñor, psicólogo de la Unidad de Trastornos de Alimentación del Hospital del Niño Jesús, la proporción es de cuatro niños por cada seis niñas. Sólo en este Hospital, tratan a 250 menores varones cada año].<br><br></div><div><strong>QUIERO PESAR 45 KILOS</strong>Yo me veo gordo y por mucho que me digan que estoy delgado y que me va a pasar tal o cual cosa me da igual. Hasta que no consiga mi objetivo, que es estar a gusto con mi cuerpo, no voy a parar.Voy a seguir luchando, sin comer, con los vómitos y haciendo ejercicio. Para mí lo ideal sería pesar menos de 45 kilos [mide 1,70]. Conozco a un chico que pesa menos de 45. Víctor. Antes íbamos juntos a terapia de grupo, pero él acaba de cumplir 18 años y puede dejar el tratamiento si quiere. Yo también lo dejaría, pero quiera o no tengo que ir. Si no podrían obligarme judicialmente porque yo no estoy capacitado, porque estoy enfermo, dicen ellos.<br><br></div><div>[Se calcula que un 4,5% de la población sufre un trastorno de la alimentación. La anorexia se cura en el 70% de los casos, un 15% de los afectados recae y el 15% restante se convierte en enfermo crónico. Los anoréxicos pierden al menos el 15% de su peso corporal y, en casos extremos, el 60%. Un 2% de los enfermos muere].<br><br></div><div>Comencé con 13 años. Al ver que los demás estaban más delgados decidí dejar de comer un poco y hacer ejercicio por mi cuenta.Jugaba al fútbol y a los 14 años me apunté a un gimnasio. Le dije al monitor que quería adelgazar y él me puso una tabla de ejercicios. Cuando la acababa me metía media hora en la sauna.Y al llegar a casa seguía haciendo deporte por mi cuenta. Cada día me hacía 1.200 abdominales. Para mí era una obligación. Simplemente, algo en la mente me decía que tenía que hacerlo. Sólo pensaba en buscar métodos para adelgazar. Cuando salía con mis amigos bailaba toda la noche sólo por perder kilos. Delante de mis padres hacía como que comía pero luego lo vomitaba. Hay trucos para que no te pillen. Por ejemplo, vomitar mientras te duchas. No te oyen y no dejas rastro porque se va todo por el desagüe.<br><br></div><div>[Entre la población infantil masculina existen tres grupos especialmente propensos a sufrir una enfermedad como la anorexia. Los enumera el psicólogo Angel Villaseñor: «Niños con obesidad, que se sienten mal con su cuerpo y son objeto de burlas en el colegio.Deportistas prodigio, es decir, niños que comienzan a hacer deporte muy pequeños y con una exigencia muy alta. Y aquellos que tienen problemas de identidad sexual». Según un estudio realizado por Pamela K. Keel y Christopher J. Russel para la Universidad de Harvard, el 14% de la población masculina homosexual sufre bulimia y el 20% anorexia].<br><br></div><div>Hubo un momento en que comencé a tomar laxantes. Me informé en Internet. Bastaba con poner «perder peso» en el buscador y te aparecían un montón de páginas aconsejándote. Chicas y chicos que querían adelgazar como tú te daban trucos para evitar que tus padres te pillaran, te facilitaban marcas de laxantes e incluso te aconsejaban que tomaras cocaína para perder peso. Yo no he participado en ninguno pero sé que hacían maratones de adelgazamiento, competiciones para ver quién era capaz de perder más kilos en equis tiempo. Y se daban claves para reconocerse por la calle.Los anoréxicos, por ejemplo, llevaban una pulsera azul.<br><br></div><div>[Los expertos hablan de casos extremos de chicos que creen que engorda beber agua o sentarse donde ha estado una persona corpulenta.Gonzalo Morandé, jefe de Psiquiatría infantil del hospital Niño Jesús ha atendido a chavales que llegan a sacarse sangre para pesar menos. En este hospital, centro de referencia nacional, asisten a otro fenómeno desconocido hasta ahora: niños inmigrantes anoréxicos y bulímicos].<br><br></div><div><strong>ENTRE EL FRIO Y EL SUEÑO</strong>Físicamente me siento muy cansado. Paso gran parte del día durmiendo y suelo tener mucho frío. A veces me ponen el termómetro y marca poco más de 35º. Los médicos han dicho que no se me fuerce a comer y me dan libertad para que tome lo que quiera. Hoy he desayunado una taza de leche con cereales y para comer he tomado unas cuantas patatas fritas. Cuando noto que estoy muy bajo físicamente me como un bollo con chocolate, pero en cuanto me lo he tomado me arrepiento y lo tengo que expulsar como sea. Para mí la comida es como veneno y mi mayor pesadilla es la combinación mesa-silla-plato.Le dije a mis padres que quería tatuarme la leyenda «Todo lo que como me mata» en el estómago. No me dejaron. Lo vi en televisión a una actriz o modelo que lo llevaba en el vientre. Lo que como me mata. Así es como me siento.<br><br></div><div><a href="https://bulimiayanorexi.files.wordpress.com/2012/11/1141513208_0.gif"><figure class="attachment attachment-preview"><img src="https://bulimiayanorexi.files.wordpress.com/2012/11/1141513208_0.gif?w=714" width="200" height="299"><figcaption class="caption"></figcaption></figure></a><br><br></div><div>[El 67,8% de los escolares de entre 11 y 14 años controlan su peso. El 40% evita ciertos alimentos que engordan. Un 72% realiza ejercicio expresamente para quemar calorías. El 17% ha llegado a llorar por sentirse mal con su aspecto. El 7,3% intenta vomitar después de haber comido. ¡Un 4,2% toma laxantes! Son las conclusiones de un encuesta a escolares de la comunidad valenciana realizada en noviembre pasado por los psicólogos de la Universidad Jaume I Rafael Ballester y Mari Carmen Guirado. Adaner, asociación que lucha contra la anorexia y la bulimia, ha incrementado las charlas de prevención en los colegios ante las reiteradas llamadas de profesores y encargados de los comedores: Hay niños pequeños, avisaban, que se niegan a tomar determinadas cosas porque engordan].<br><br></div><div>Cuando mis padres notaron la pérdida de peso y los vómitos, les hice creer que tenía un problema en el estómago. Me llevaron a uno y otro especialista sin que ninguno supiera qué me pasaba.Hasta que una psiquiatra lo averiguó. Anorexia nerviosa purgativa, dijo. Lo que significa que todo lo que me hagan comer obligatoriamente lo vomito. Para mí fue un mazado que lo descubrieran. Mis padres sabían lo que estaba haciendo y no me dejarían continuar.<br><br></div><div>[A la hora de buscar las causas de la enorme incidencia de la anorexia en niños, los especialistas dicen que la cultura del culto al cuerpo ha calado muy hondo entre los más pequeños, siempre permeables a cualquier influencia externa. «En los anuncios de televisión, incluso en los dirigidos a niños, el malo y el fracasado es gordito mientras que el triunfador es delgado. Sucede igual con los dibujos, las películas, los juguetes… Si a sus muñecos les diéramos vida no podrían andar. Están interiorizando un modelo de belleza irreal», dice Mari Carmen González, coordinadora de Adaner. «Los niños están obsesionados por su aspecto en parte porque en la familia hay mucha preocupación por la apariencia.Siempre está el papá o la mamá que está a dieta y que, preocupado por las campañas contra la obesidad infantil, induce al niño a la dieta también», dice Marta Voltas, gerente de Acab, otra asociación contra la anorexia y la bulimia].<br><br></div><div>Desde que me diagnosticaron la anorexia he estado ingresado en tres ocasiones. La última vez en diciembre, tras pasar una semana sin comer nada. Cuando te niegas a comer te alimentan con gotero y te castigan aislándote de tu familia. En uno de los ingresos conocí a una chica también anoréxica y, aunque tengamos prohibido relacionarnos entre nosotros o vernos, somos novios. Llevo tres meses yendo todas las mañanas a un centro privado donde me tratan psicólogos. He tenido que dejar el instituto. Ultimamente atravieso una mala racha. Como menos, hago más ejercicio, tengo que estar todo el día durmiendo, no me entero de las cosas…<br><br></div><div>[Rafael Rico, el padre, es limpiador pero está de baja por depresión arrastrado por la enfermedad del hijo. A éste, la anorexia le ha provocado un trastorno de la personalidad. A veces las cinco pastillas, calmantes, que toma antes de irse a la cama no son suficientes para dormir su agresividad. Hace unos días el padre tuvo que llamar a la policía después de que Rafa, enloquecido, llegara a ponerle la mano encima antes de huir escaleras abajo.«Los médicos nos han dicho que tiene la enfermedad muy avanzada.”Vuestro hijo Rafa de momento no existe. Está por llegar.<br><br></div><div><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2017-02-19 15:52:17 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author>laremo_22</author>
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         <pubDate>2017-02-19 15:53:14 UTC</pubDate>
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         <title>Testimonio anorexia y bulimia</title>
         <author>laremo_22</author>
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         <pubDate>2017-02-19 17:17:50 UTC</pubDate>
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         <title>La prevención</title>
         <author>marilinalau</author>
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         <description><![CDATA[<div>El papel de la familia<br><br></div><div><figure class="attachment attachment-preview"><img src="http://aluba.org.ar/wp-content/uploads/2015/03/95x123xfamilia.jpg.pagespeed.ic.Cx1OaV_yrS.webp" width="95" height="123"><figcaption class="caption"></figcaption></figure>La buena convivencia familiar dificulta la entrada a la Anorexia Nerviosa y a la Bulimia.</div><div><br>Cuando existe una forma sana de comunicarse y cada uno de los integrantes de la familia mantiene su rol, es más fácil comprenderse y respetarse. Cuando cada uno tiene su propio proyecto de vida y entre todos comparten metas comunes, es más sencillo preservar la salud. Si existen pocas reglas, pero claras y sencillas, a las que todos respetan, se vive en un clima de armonía. Pero sin duda, el elemento primordial que condiciona la calidad de vida es el afecto.<br>El amor que recibe de los padres es el alimento principal que posibilita el desarrollo armónico de una persona.<br>Aprender a amar es un arte que debe cultivarse, un trabajo saludable que nos permite crecer. La solidaridad nos enriquece, pongámosla en práctica.<br>Formemos una familia con amor y respeto.</div><div><br>Prediquemos con el ejemplo<br><br></div><div>Si bien es cierto que cada individuo y cada familia tiene su propia escala de valores, existen principios éticos y morales que deben anteponerse a lo trivial o a las modas, al poder o al dinero. Debe existir un sentido de justicia y una idea abarcativa del bien en la que sustentemos nuestro proceder, nuestra forma de vivir.<br>Seamos en la vida un ejemplo para nuestros hijos.<br><br></div><div><br>La honestidad<br><br></div><div>Seamos honestos con los demás, con nuestros hijos y con nosotros mismos.<br>Aprendamos a aceptar nuestros errores. Defendamos la verdad, no nos ocultemos detrás de una mentira. Por más difícil que sea la situación, seamos “honestos”. La enfermedad no puede traspasar los umbrales de la honestidad.<br>El que es honesto, no miente, no oculta síntomas y eso hace que la ayuda llegue antes, que la enfermedad no se instale.<br>La Honestidad es la llave de la prevención.<br><br></div><div><br>Los “NO” de la prevención<br><br></div><div>Tengamos en cuenta lo que no debemos hacer en casa para prevenir la Anorexia Nerviosa y la Bulimia:<br><br></div><ul><li>NO a comer en soledad</li><li>NO al mal humor y al capricho</li><li>NO al aislamiento y a la soledad</li><li>NO a la agresividad</li><li>NO a los escándalos familiares</li><li>NO a la condescendencia</li><li>NO a la doble personalidad</li><li>NO a la autoexigencia exagerada</li><li>NO al perfeccionamiento absurdo</li><li>NO a la comida, al cuerpo y a las calorías como tema de conversación</li><li>NO a la hiperactividad</li><li>NO al uso de diuréticos, laxantes o pastillas para adelgazar</li><li>NO a la automedicación</li><li>NO a los productos dietéticos</li><li>NO a los edulcorantes</li><li>NO al abuso de café</li><li>No al cigarrillo</li><li>NO al alcohol</li><li>NO a los caprichos con la comida</li><li>NO al ayuno</li></ul><div><br>Los “SÍ” de la prevención<br><br></div><div>Aquí puntualizaremos todo lo que en la vida diaria ayuda a prevenir la Anorexia Nerviosa o la Bulimia. Lo que debemos practicar en casa:<br><br></div><ul><li>SI a un proyecto de vida saludable</li><li>SI a la comida como acto social</li><li>SI a las actividades programadas</li><li>SI al respeto mutuo, a la colaboración y a la integración grupal</li><li>SI al compromiso mutuo o grupal</li><li>SI a los límites</li><li>SI al diálogo y la comunicación</li><li>SI al respeto a la familia</li><li>SI al buen modo y a la cordialidad</li><li>SI al buen humor</li><li>SI a la productividad y la creatividad</li><li>SI al orden y cuidado de nuestro cuarto y de los espacios comunes de la casa</li><li>SI a la puntualidad</li><li>SI al progreso</li><li>SI a la comida en familia</li><li>SI a la sobremesa</li><li>SI a la constancia y al esfuerzo diario</li><li>SI al programa alimentario con responsabilidad</li></ul><div><br>Si la enfermedad no se trata<br><br></div><div>Tomemos conciencia, estamos frente a enfermedades graves, no dejemos que avancen.<br>Según la OMS, un 15% muere a causa de estas patologías. Si aquellos que las padecen no se tratan…<br><br></div><ul><li>Pueden agravar su estado de salud</li><li>Pueden tener problemas con el colegio, con la familia y con la sociedad</li><li>Perderán su autoestima</li><li>Sobrevendrá el deterioro de la personalidad</li><li>No lograrán independencia y autosuficiencia</li><li>No obtendrán una inserción social adecuada</li><li>Reducirán su vida a un mundo pequeño</li><li>No lograrán ser individuos sanos y felices</li><li>Estamos a tiempo, actuemos como agentes de salud</li></ul><div><br>No se puede luchar solo<br><br></div><div>Debemos saber que combatir estas patologías es complejo, que es una tarea difícil. Nuestra fuerza de voluntad no basta, tampoco la de nuestros hijos.<br>Tanto ellos como nosotros no podemos emprender solos un camino exitoso.<br>Necesitamos de la colaboración de todos.<br><br></div><ul><li>De una institución organizada</li><li>De un equipo multidisciplinario especializado</li><li>De un grupo de autoayuda que incentive a nuestros hijos a cumplir su proyecto de vida</li><li>De un grupo de autoayuda para padres que optimice la comunicación y la convivencia familiar y el desarrollo personal de todos y cada uno de sus miembros</li><li>De una escuela progresista que integre a la familia y que luche para formar individuos sanos y felices</li><li>De familiares y amigos que compartan con nosotros ideales y metas y nos acompañen en la tarea de educar a nuestros hijos</li></ul><div><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2017-02-19 17:18:10 UTC</pubDate>
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         <title>Preguntas frecuentes</title>
         <author>marilinalau</author>
         <link>https://padlet.com/laremo_22/b8nhmtemm2z1/wish/154808780</link>
         <description><![CDATA[<div><figure class="attachment attachment-preview" data-trix-attachment="{&quot;contentType&quot;:&quot;image&quot;,&quot;height&quot;:140,&quot;url&quot;:&quot;http://aluba.org.ar/wp-content/uploads/2015/03/chica02.jpg&quot;,&quot;width&quot;:95}" data-trix-content-type="image"><img src="http://aluba.org.ar/wp-content/uploads/2015/03/chica02.jpg" width="95" height="140"><figcaption class="caption"></figcaption></figure></div><div>¿Estamos frente a una enfermedad?</div><div>Últimamente hemos observado algunas conductas que no sabemos cómo calificar.<br>Nuestra hija está haciendo una dieta que no difiere mucho de la que hace su compañerita de la escuela.<br>Tal vez esté menos comunicativa, no requiera compartir con nosotros las comidas o pase de-masiado tiempo en el gimnasio.<br>Pensamos que estas actitudes de por sí no tienen por qué alarmarnos.<br>Además, muchas veces minimizamos algunas seña-les que advertimos.<br>No cabe duda de que preferimos que “todo esté bien” y seguimos actuando como si así fuera.<br>En realidad, aquí bien un consejo debe tenerse en cuenta.<br>Consultemos con un especialista. Es el camino más seguro para preservar la salud.</div><div><a href="http://aluba.org.ar/home/preguntas-frecuentes/#">Ir arriba</a></div><div>¿Se trata de un capricho?</div><div>Esto es lo que comunmente se preguntan los padres y creen que seguramente debe ser así.<br>Estamos ante una hija que se ha comportado siempre “como es de esperar”, no ha traído problemas en casa, y ahora repentinamente tiene actitudes inespe-radas para nosotros.<br>Ha cambiado el carácter, a veces es hostil o agresiva, y la armonía familiar se resiente.<br>Prestemos atención a estos cambios. Observemos detenidamente su conducta.</div><div><a href="http://aluba.org.ar/home/preguntas-frecuentes/#">Ir arriba</a></div><div>¿Serán problemas de adolescencia?</div><div>Pensamos que esta situación se revertirá con el paso del tiempo, que es sólo circunstancial. Su interés por “estar flaca” no difiere del común de las personas. Todas las chicas están a dieta. “Son cosas de la salud”, pensamos.<br>¿Por qué no colaborar entonces preparándole la “comida especial” que nos pide?. Nos evitaremos disgustos y la complaceremos. ¿Qué tiene de malo? La dieta es la puerta de entrada a la enfermedad- No la abra.</div><div><a href="http://aluba.org.ar/home/preguntas-frecuentes/#">Ir arriba</a></div><div>¿Qué hice mal para que ésto pasara? ¿Quién tiene la culpa?</div><div>Hemos llegado al punto en que la situación es casi insostenible. No sabemos qué nos pasa, qué le pasa a nuestra hija, a nuestra familia.<br>Pensamos que todo es un caos, pero no sabemos qué nos pasó.<br>Entonces nos preguntamos ¿Qué hicimos mal?, ¿Dónde fallamos?. No se atormente, reflexiones, usted es un buen padre y ha hecho lo mejor que ha podido.<br>No se sienta culpable. Busque ayuda especializada.</div><div><a href="http://aluba.org.ar/home/preguntas-frecuentes/#">Ir arriba</a></div><div>Si hablo con mi hijo, ¿Entenderá y cambiará de actitud?</div><div>Este es uno de los últimos intentos por revertir la situación. Lamentablemente no da resultado.<br>Nuestro hijo no reconoce estar enfermo, no tiene conciencia de enfermedad, por lo tanto, no quiere curarse.<br>No debemos esforzarnos en este sentido.<br>El mejor camino es buscar una solución efectiva.<br>Volvemos entonces a l primer consejo.<br>Consultemos con un especialista. Es el camino más seguro para preservar la salud.</div><div><a href="http://aluba.org.ar/home/preguntas-frecuentes/#">Ir arriba</a></div><div><br>La detección temprana<br><br></div><div>¿Es mi hijo anoréxico?</div><div>En general los padres nos preguntamos si algunas conductas de nuestros hijos son en realidad “caprichos de adolescentes”, si obedecen “a una crisis de crecimiento” o si “son comunes a todos los chicos”.<br>Muchas veces no asociamos algunas actitudes que aisladamente no son importantes, pero que en su conjunto pueden conformar una Patología Alimentaria grave: la “ANOREXIA NERVIOSA”.<br>Resumiremos brevemente algunas alteraciones físicas que la enfermedad produce, actitudes frente a la comida típicas del anoréxico, y también conductas sociales propias de la enfermedad.<br>Es oportuno señalar que quienes padecen Anorexia Nerviosa no reconocen estar enfermos, tienen un miedo intenso a aumentar de peso y “se ven” gordos.<br>Estas tres razones básicas se potencian y dan como resultado una obsesión por adelgazar que no tiene límites.<br>Es necesario entonces aprender a detectar la enfermedad.<br>No olvidemos que conocer la Anorexia Nerviosa y el sufrimiento de quienes la padecen es el primer paso para combatirlas.</div><div><a href="http://aluba.org.ar/home/preguntas-frecuentes/#">Ir arriba</a></div><div>¿Hay un bulímico en casa?</div><div>La BULIMIA NERVIOSA es una enfermedad que ha sido llamada “el secreto que mata”.<br>Es muy difícil detectarla ya que en la mayoría de los casos no existe un bajo peso significativo que nos llame la atención, como en el caso de la Anorexia Nerviosa.<br>Las conductas patológicas “altamente secretas” de los que la padecen no permiten percibir con facilidad una señal de alerta que nos indique una posible enfermedad.<br>“El comer a escondidas” nos impide contactar un acto de voracidad.<br>“El atracón” es una conducta que se practica en soledad.<br>El abuso de laxantes, diuréticos o anorexígenos también se oculta.<br>Pero ¿quién detecta estas conductas?.<br>El bulímico nos esconde su proceder. frente a nosotros come normalmente o hace dieta, entonces, estamos fuera de su problema, lo desconocemos y en consecuencia, no podemos brindarle ayuda.<br>Debemos entonces convertirnos en agudos observadores, prestar atención a mínimos detalles que pueden ser reveladores, debemos aprender a detectar la bulimia.<br>No olvidemos que la detección temprana facilita la recuperación.<br>Nuestro consejo ha sido claro y lo repetiremos toda vez que sea necesario:<br>“Consultemos con un especialista”.<br>Este es sin duda el camino más seguro, pero ¿qué es lo que debemos observar para descubrir la enfermedad?.<br>Para facilitar la tarea describiremos el perfil de paciente anoréxico y bulímico, los signos físicos y clínicos, las actitudes frente a la comida, la conducta social, aspectos de la personalidad y otras características.</div><div><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2017-02-19 17:20:01 UTC</pubDate>
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         <title>Medios de comunicación alimentan la anorexia y la bulimia</title>
         <author>marilinalau</author>
         <link>https://padlet.com/laremo_22/b8nhmtemm2z1/wish/154809154</link>
         <description><![CDATA[<h1><br></h1><div><a href="http://www.revistacatalejo.com/author/rocio/">ROCÍO BAO</a> | 20 agosto, 2012 </div><div><figure class="attachment attachment-preview" data-trix-attachment="{&quot;contentType&quot;:&quot;image&quot;,&quot;height&quot;:150,&quot;url&quot;:&quot;http://www.revistacatalejo.com/wp-content/uploads/2012/08/anorexia1.jpg&quot;,&quot;width&quot;:150}" data-trix-content-type="image"><img src="http://www.revistacatalejo.com/wp-content/uploads/2012/08/anorexia1.jpg" width="150" height="150"><figcaption class="caption"></figcaption></figure>Millones de jóvenes padecen trastornos alimenticios. Foto: diasdeabril.com.ar</div><div><em>Los medios de comunicación influyen en el incremento de estos trastornos alimenticios. Anorexia y bulimia en jóvenes y adolescentes, el blanco más vulnerable.<br></em><br></div><div>Los estereotipos de “cuerpos ideales” que se ven en los desfiles de moda y en publicidades de todo tipo de productos, han arrasado con los parámetros establecidos por las organizaciones de salud.<br><br></div><h1><strong>Trastornos alimenticios: el precio del éxito</strong></h1><div>Para los jóvenes, tanto hombres como mujeres, alcanzar el éxito en cada ámbito social significa en buena medida ser delgado, y este concepto ha justificado medios que van desde establecer <a href="http://www.revistacatalejo.com/2012/02/20/como-bajar-de-peso-sin-las-dietas-de-tres-dias/">dietas</a> estrictas hasta caer en graves <a href="http://trastornosalimenticios.org/"><strong>trastornos alimenticios</strong></a>, como la <a href="http://www.geosalud.com/Salud_Mental/Anorexia_bulimia.htm"><strong>bulimia y la anorexia</strong></a> (también conocidas como disorexia), que pueden llevarlos a la muerte, ocasionalmente.<br><br></div><div>En la Argentina, el 29% de la población padece algún desorden alimenticio, y la edad de mayor vulnerabilidad se da entre los 12 y los 25 años (aunque el margen se amplió y cada vez comienza más temprano), según difundió la Asociación de Lucha contra la Bulimia y la Anorexia (ALUBA).<br><br></div><div>Para los expertos, <a href="http://www.alimentacion-sana.com.ar/Portal%20nuevo/actualizaciones/alimenticiosadolescencia.htm"><strong>la bulimia y la anorexia en los adolescentes</strong></a>, a quienes les cuesta asumir los cambios en el cuerpo, va en aumento pues las estadísticas arrojan que uno de cada 25 de ellos sufre algún desorden relacionado con la nutrición. Esta organización informó también que las consultas por disorexia crecieron un 50% en los últimos 10 años.<br><br></div><div>De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, estas enfermedades han llegado a niveles epidémicos en algunos países occidentales, donde tienen una tasa de mortalidad del 20%.<br><br></div><div><strong>¿Qué mensaje transmite la moda?<br></strong><br></div><div><em>“Hoy la sociedad protege y produce estas enfermedades porque hay un </em>marketing<em> del cuerpo delgado que hace vender productos y gastar poca tela, al costo de marginar a la juventud. Pareciera ser que la raza humana ha descubierto que hay demasiada gente y se ha despreocupado del futuro”,</em> aseveró Mabel Bello, fundadora y directora de ALUBA al diario Página 12.<br><br></div><div>Actualmente, hablar de la anorexia y la bulimia dejó de ser noticia, y ante su naturalización se han descuidado las cuestiones que pueden llevar a los adolescentes y jóvenes a desvirtuar la imagen de su cuerpo, comparada siempre con figuras irreales y, por lo tanto, inalcanzables.<br><br></div><div><strong>Anorexia y bulimia en los medios de comunicación<br></strong><br></div><div>Pareciera que la <a href="http://www.revistacatalejo.com/2012/08/15/vestir-a-la-moda-con-las-prendas-basicas-de-siempre/">moda</a> transmitida se ha transformado en el ordenador que indica qué medidas debe tener el cuerpo para “encajar” en determinados lugares y para lograr el triunfo y la aceptación en cualquier ámbito social.<br><br></div><div><em>“Desde los 20 años me empecé a fotografiar la panza, empecé a mirar con bronca a la comida y a mi cuerpo también, y así fue que comencé a provocarme vómitos. No podía evitar compararme con las modelos que siempre se ven en la televisión o en marcas de ropa, incluso, con cualquier chica flaca que caminara por la calle. No sé si era consciente o inconsciente, pero la comparación siempre estaba”</em>, recuerda Florencia, quién prefirió no dar a conocer su apellido.<br><br></div><div>Si bien a la hora de tratar estos casos es necesario tener en cuenta el núcleo familiar donde se desarrolla la principal socialización y la autoestima, la masividad y la influencia de los medios de comunicación en adolescentes y jóvenes no deben quedar fuera de las causantes de este tipo de trastornos.<br><br></div><div><strong>Trastornos alimenticios: sentimiento de identidad<br></strong><br></div><div>Según explica la psicóloga Guadalupe Vieiro, “<em>estas enfermedades generan un sentimiento de identidad: el `soy bulímica o anoréxica´ tiene tanto peso como `soy flogger o punk´“</em>.<br><br></div><div>Vieiro afirma, además, que, por la fuerza que tiene la identificación, ”<em>se crean redes sociales en donde se explica cómo hacer para vomitar y que la familia no se de cuenta, cómo desmenuzar la comida para comer lo menos posible y qué ejercicios hay que hacer para quemar lo que se come, entre otras cosas. Los medios son el canal que posibilita esto, e,inevitablemente, la adhesión de más gente“<br></em><br></div><div>Después de Japón, la Argentina es el país con mayor incidencia de casos de bulimia y anorexia, con un porcentaje tres veces mayor al de Estados Unidos. Además, en la actualidad, estas enfermedades afectan a siete millones de mujeres y a un millón de hombres en todo el mundo, según un informe de la Red Hospitalaria de Trastornos de la Alimentación, de la ciudad de Buenos Aires.<br><br></div><blockquote><strong>¿Qué es la anorexia?&nbsp;<br></strong><br>La <a href="http://www.dmedicina.com/enfermedades/digestivas/actualidad/que-es-la-anorexia"><strong>anorexia</strong></a> es un trastorno grave de la alimentación que se caracteriza por la restricción excesiva de la ingesta de alimentos, sobre todo, los de un alto valor calórico. Las personas anoréxicas suelen ser muy obsesivas, bastante estructuradas y autoexigentes.&nbsp;<br><br>El término completo de esta enfermedad es, en realidad, <strong>anorexia nerviosa</strong>, ya que la&nbsp; anorexia por sí sola es un síntoma que describe la falta de apetito y puede presentarse en diversas etapas de la vida, por ejemplo, durante estados febriles.<br><br><strong>¿Qué es la bulimia?&nbsp;<br></strong><br>La <a href="http://salud.doctissimo.es/enfermedades/bulimia/bulimia-tipos-causas-y-consecuencias.html"><strong>bulimia</strong></a> es la acción compulsiva de ingerir grandes cantidades de comida en poco tiempo y después vomitarla. En este caso, la enfermedad se muestra en personas impulsivas, desestructuradas, que tienden a la desorganización en los distintos aspectos de su vida.<br><br><strong>Hombres: víctimas en crecimiento<br></strong><br>Si bien los desórdenes alimenticios suelen ser más comunes entre las mujeres, estudios recientes han demostrado un incremento en los hombres: en los últimos 10 años, el número de adolescentes varones que padecen trastornos de alimentación creció un 350%, según un estudio realizado por ALUBA sobre 100 000 casos.<br><br><strong>Sitios proanorexia y probulimia<br></strong><br>Desde el año 2006, la cantidad de sitios web que hacen apología a la bulimia y a la anorexia creció un 470%, de acuerdo con la Agencia de Calidad de Internet (IQUA) y la Asociación contra la Bulimia y la Anorexia.<br><br>Desde IQUA afirman que en el principal buscador de Internet, Google, aparecen más de un millón de páginas <strong>proanorexia</strong> y <strong>probulimia</strong>, y que el 75% de las personas que realizan este tipo de consultas son menores de edad.<br><br></blockquote><div><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2017-02-19 17:25:30 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author>laremo_22</author>
         <link>https://padlet.com/laremo_22/b8nhmtemm2z1/wish/154810658</link>
         <description><![CDATA[]]></description>
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         <pubDate>2017-02-19 17:45:13 UTC</pubDate>
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         <title>Tratamiento parala bulimia y anorexia</title>
         <author>silviaclau67</author>
         <link>https://padlet.com/laremo_22/b8nhmtemm2z1/wish/154814649</link>
         <description><![CDATA[<div><br>El éxito de la terapia para los trastornos de la alimentación (<em>Eating disorders</em>) depende de muchos factores: la propia personalidad del paciente y el deseo de cambio, la duración de su trastorno, la edad en que comenzó la enfermedad, su historial familiar, su nivel de habilidades sociales y vocacionales, la complicación con otros trastornos como la depresión y, sobre todo, depende del tipo de tratamiento. Es importante comprender que cuando hablamos de trastornos de alimentación básicamente estamos hablando de la adicción a comer o no hacerlo. Todo <strong>trastorno alimentario</strong>, sea <strong>bulimia</strong>, <strong>anorexia</strong>, la coexistencia de ambas, es básicamente una adicción, una compulsión irrefrenable a no comer o hacer una ingesta compulsiva, a vomitar, a hacer purgas, a estar obsesionados con las calorías, el espejo y nuestra imagen corporal. <br><br>El <strong>Método de Fundación Manantiales®</strong> es un tratamiento de avanzada y superador de algunos modelos que se presentan en nuestro país, ya que son tratamientos personalizados.<br><br></div><div><br>Básicamente son&nbsp; una síntesis de estos aportes, mas los desarrollos de Comunidades Terapéuticas profesionales, las terapias cognitivas- conductuales,&nbsp; las terapias grupales, el psicodrama, la terapia familiar sistémica, la PNL, el análisis transaccional, la terapia gestáltica y los aportes de las neurociencias y psiquiatría, fusionándolos y mejorándolos, lo que nos permite obtener uno de los porcentaje de recuperación más alto de Latinoamérica.<br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2017-02-19 18:47:42 UTC</pubDate>
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         <title>Anorexia en hombres</title>
         <author>silviaclau67</author>
         <link>https://padlet.com/laremo_22/b8nhmtemm2z1/wish/154815236</link>
         <description><![CDATA[<div>En los&nbsp; últimos años el número de pacientes con problemas de anorexia y bulimia, problema que anteriormente era común en mujeres, ahora también se presenta en los hombres y desgraciadamente esto ya se ve a edades muy tempranas y en dimensiones muy preocupantes.</div><div><br></div><div>“Hemos atendido casos en criaturas de cinco o seis años de edad que ya no quieren comer porque le dicen a la mamá o al papá que no quieren engordar y eso nos llama poderosamente la atención y en sí agregando los casos de adolescentes tanto femeninas como masculinos, podemos decir que han aumentado hasta en un 40 por ciento”, informó María Elena Alva Niño, coordinadora de Salud Mental en la Jurisdicción Sanitaria IV.<br><br></div><div>Todo eso obliga a trabajar con el nutriólogo y el médico para buscarle una solución al asunto antes de que el problema crezca y los pacientes lleguen a parar a un hospital para ser tratados en situaciones muy severas que pondrán en riesgo la salud de los jóvenes.<br><br></div><div>Es conveniente que los papás y mamás les digan a sus hijos con ese tipo de pensamiento que “ponerse a dieta no es dejar de comer sin aprender a comer y comer de manera saludable y deben entender que con dar tres comidas al día con sus dos colaciones, el cuerpo irá deshechando lo que no necesita, apuntó Alva Niño.<br><br></div><div>Deben dejarle bien claro que el comer no engorda si se hace de manera correcta y sanamente porque habrá casos en que se provoquen el vómito después de comer y de seguirlo haciendo entonces irán directamente al hospital.<br><br></div><div>“Por nuestra parte seguiremos dándoles las recomendaciones de rigor, las nutriremos de información y orientación necesaria para evitar que las cosas lleguen a más y hemos obtenido buenos resultados con muchas personas que finalmente encuentran una solución a su problema”, terminó diciendo la coordinadora de Salud Mental.<br><br></div><div><br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2017-02-19 18:57:35 UTC</pubDate>
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         <title>Anorexia mal de brujas y santas</title>
         <author>inade2007</author>
         <link>https://padlet.com/laremo_22/b8nhmtemm2z1/wish/154826564</link>
         <description><![CDATA[<h1><br></h1><div><br>Una psicóloga, Silvia Fendrik, rastreó en la historia a las mujeres que renunciaron a la comida. Descubrió que no es sólo un problema de fines del siglo XX, que tiene raíces profundas y que no se soluciona con una reeducación superficial</div><div>mediados del siglo pasado, hubo una epidemia extraña en Morzine, una aldea francesa. Algunas jovencitas de un colegio de monjas -y más tarde, muchas otras mujeres- dejaron de comer. Después, comenzaron a sufrir ataques en los que blasfemaban, insultaban y se arrastraban por el piso, pretendiendo estar poseídas por el diablo.<br><br></div><div>Las autoridades decidieron alejarlas del pueblo. Las enviaron a asilos y subsidiaron a familiares de otros pueblos para que aceptasen recibir a las enfermas en sus hogares.<br><br></div><div><br></div><div>Así, favorecieron la migración de las mujeres jóvenes y, sin saberlo, éstas obtuvieron algo que tal vez deseaban profundamente, dado que en Morzine se habían quedado sin futuro. La enfermedad terminó transformándose en un pasaporte hacia la modernidad, en un quiebre de lazos sociales. En el camino del exilio, las campesinas de Morzine lograron romper la rígida tradición.<br><br></div><div><br><br><br></div><div><figure class="attachment attachment-preview" data-trix-attachment="{&quot;contentType&quot;:&quot;image&quot;,&quot;height&quot;:298,&quot;url&quot;:&quot;http://bucket1.glanacion.com/anexos/fotos/49/la-nacion-revista-156249w280.jpg&quot;,&quot;width&quot;:280}" data-trix-content-type="image"><img src="http://bucket1.glanacion.com/anexos/fotos/49/la-nacion-revista-156249w280.jpg" width="280" height="298"><figcaption class="caption"></figcaption></figure></div><div>Esta es una de las tantas historias que relata la licenciada en psicología Silvia Fendrik en su libro<em> Santa Anorexia, un viaje al país del no comer </em>, editado por Corregidor. Allí demuestra que a través de los siglos la palabra transgresión siempre está presente cuando se trata de lo que hoy conocemos como anorexia.<br><br></div><div><br></div><div>Fendrik se refiere a <em>Santa Anorexia... </em>como a "un viaje a ese extraño país donde sus habitantes sostienen que no hace falta comer para vivir".<br><br></div><div>Uno de los motivos que la llevaron a escribir el libro fue el tratamiento que los medios daban al tema. "Noté una llamativa insistencia en destacar que éste es un fenómeno actual, ligado a la imagen de un ideal de delgadez impuesto por la moda de estos últimos veinte años."<br><br></div><div><br></div><div>Obsesionada por esta cuestión, cayó en sus manos un libro sobre la relación entre la anorexia y la santidad, y se encontró con que las universidades americanas habían estudiado el tema en profundidad. "El tratamiento local me parecía de una gran ignorancia y de una gran chatura. Sobre todo, porque se basa en que la anorexia es una respuesta a determinadas pautas culturales actuales, y que hay que trabajar sobre ellas." Entonces se embarcó en la búsqueda de los antecedentes de la anorexia, buscando en archivos y revisando bibliografía.<br><br></div><div>"Hay una hipótesis global, psicoanalítica e histórica de que el pasado deja sus huellas. Entonces me atreví, sin ser historiadora ni antropóloga, a hacer una investigación sobre textos que en un principio no tienen que ver con un enfoque clínico del tema, sino antropológico, sociológico."<br><br></div><div>A Fendrik le impactó muchísmo el hecho de que hubiera una especie de moda de las santas en los siglos XIII y XIV (Santa Clara de Asís, Santa Catalina de Siena, Santa Teresa de Avila, entre otras). "Había muchas jóvenes que tomaban a las santas como modelo de identificación. La única manera de acercarse a ellas era dejar de comer. Hoy lo sabemos porque a partir del siglo XIII los confesores llevaban registros que hoy son verdaderas historias clínicas."<br><br></div><div><em>La voluntad de hierro para sostener que no se trataba de un capricho y para negar la importancia del alimento para vivir parece acercar llamativamente a Catalina de Siena a las jóvenes anoréxicas de fines de nuestro siglo y también pone en evidencia la dificultad de diferenciar nuestra moderna religión diet de los estrictos cánones alimenticios que regían en los conventos medievales </em>, explica en el libro.<br><br></div><div>"La Iglesia tenía una enorme preocupación por ese estado de privación alimentaria. Las chicas transgredían las normas del ayuno, aquel que servía para purificar el espíritu. La cuestión estaba en el límite. Tanto que la Iglesia temía estados de posesión diabólica.<br><br></div><div>"La semejanza entre la auténtica religiosa y la poseída por el demonio era muy difícil de establecer, en primer lugar porque ambas acreditaban poderes sobrenaturales y, sobre todo, compartían un lugar común: vivir casi sin alimentarse, con la consiguiente sospecha, cargada de curiosidad y angustia, de clérigos y laicos, de doctos y legos, según las épocas", dice Fendrik.<br><br></div><div>Esta preocupación existía hasta tal punto que el mismo San Francisco de Asís le pidió a Santa Clara que comiera más, a pesar de que él mismo hacía unos ayunos muy fuertes.<br><br></div><div>Quizá lo difícil de entender sea cuál es la relación entre la santidad y la anorexia. "La vocación por el convento se despertaba en estas jóvenes muy tempranamente, lo que algunos historiadores que investigan la historia de las mujeres en Occidente interpretan como un importante recurso de la Edad Media para escapar de los designios de esa sociedad patriarcal que las obligaba a casarse muy jóvenes con hombres a los que no conocían."<br><br></div><div><em>V </em>olviendo a la época actual, ¿por qué determinados síntomas, como las alucinaciones, no se repiten hoy? "Las visiones ligadas a una mística son culturales" -explica Fendrik-. "Con la brujería sucedía lo mismo. Las chicas creían que estaban poseídas por el demonio. Son fenómenos muy extraños de identificaciones colectivas." La temible Inquisición no fue ajena al tema, pero esta vez con un afán persecutorio. "Cuando la Inquisición puso en la mira a las anoréxicas, comenzó una terrible caza de brujas. Tenía un temor de que a través de determinados signos, incluso la flacura, estas chicas saliesen del circuito reproductivo."<br><br></div><div><em>U </em>no de los puntos sobresalientes del libro es la referencia a las falsas anoréxicas. En invierno de 1807, apareció en un pueblito de Estados Unidos el primer caso de esta anorexia ficticia. Un día se hizo público que Ann Moore, una mujer que había tenido una vida bastante tumultuosa, vivía sin comer. Al hacer de esta capacidad un signo de redención por su vida pasada, convenció a mucha gente de que se trataba de una facultad milagrosa. Hasta logró que se intentase demostrar científicamente que existía la posibilidad de que una persona pudiera vivir del aire. Incluso logró reunir una pequeña fortuna con las donaciones de gente que la creía una especie de santa. Pero la mujer en realidad se alimentaba a través de pañuelos empapados en aceite y vinagre que su propia hija le alcanzaba a escondidas.<br><br></div><div>La pregunta que se cae de madura es: ¿qué lleva sobre todo a las mujeres jóvenes a ser anoréxicas? "Es un enigma -dice Fendrik-, y te digo que lo investigué a fondo. Hay un punto donde las explicaciones se agotan. Yo creo que hay cuerpos portadores de mensajes inmemoriales, que los llevan sin saberlo. Mediante la privación alimentaria se está expresando algo que tiene que ver con pautas culturales ligadas con la femineidad.<br><br></div><div>"Las feministas le dieron mucha importancia a la anorexia, la actual y la del pasado, por creer que está ligada a un mensaje de rebeldía femenina frente a los designios, mandatos, órdenes, pautas culturales establecidas..."<br><br></div><div>Según Fendrik, hoy en día hay un negocio de la anorexia. "Creo que el tratamiento está muy comercializado. Hay equipos interdisciplinarios obsesionados por lo mismo: que la chica coma. Así eran los tratamientos psiquiátricos del siglo pasado: por domesticación a través de distintos métodos coercitivos. Lo que no se dice es cuáles son las consecuencias del comer a la fuerza.<br><br></div><div>Como alternativa, Fendrik ideó un tratamiento al que llama clínico literario, donde el hecho de saber, de conocer, de interiorizarse en historias de vida y en testimonios no sólo de la época actual, sino también del pasado, produce una apertura. "Porque hay algo escrito en el cuerpo de una manera misteriosa, ignorada. Poder llegar a descifrarlo es importante."<br><br></div><div>Es decir, pensar que una chica es anoréxica porque quiere imitar a las modelos es, según la licenciada, trivializar la cosa. "¿Qué tiene que ver un esqueleto con una modelo? Cuando las chicas llegan al nivel esqueleto y pierden el pelo y el color de la piel, no son modelos de nada, sino radiografías. No están pareciéndose a aquello que fue la causa de su privación. Están en un estado que es la antítesis del que querían."<br><br></div><div><em>P </em>ero, ¿por qué son las mujeres jóvenes a lo largo de la historia las que explican, a través del no comer, privaciones que tienen que ver con su época? "En determinados momentos históricos, hay ciertos modos de mostrar qué es ser mujer. Esto se transforma en un estereotipo y se pone de moda. En el siglo pasado, fue la histeria; en la época de las santas, ser santa. Yo te diría que hoy es la anorexia, como una especie de estereotipo muy ligado con la femineidad. Lo primero que aparece en el tiempo en que una chica pasa de la pubertad a la adolescencia, haciendo una dieta estricta, es el fantasma de la anorexia. Como si ser mujer fuera ser anoréxica."<br><br></div><div>El siglo pasado fue uno de los más investigados por la psicóloga. "En ese entonces, la flacura estaba asociada con un especie de modelo cultural de elegancia. La conjunción entre el modelo poético y el modelo de la aristocracia está nada menos que en <em>La dama de las camelias </em>, que fue un best seller.<br><br></div><div>Para qué sirve ser anoréxica hoy es algo que todavía no se ha descifrado. "Para averiguarlo se necesita tomar distancia y tener una perspectiva histórica. Aunque en estas últimas décadas hubo una redefinición de lo que significa ser mujer, también en la Edad Media y en el siglo pasado se redefinió su lugar en la sociedad."<br><br></div><div>Según la licenciada, el tema despierta alarma, más que curiosidad. "Hay que salir un poco de la angustia que produce esa chica que no come, sea hija o paciente. No hay una respuesta de tipo causal. Yo me encontré con que los cuerpos femeninos son portadores sanos o enfermos de algo que los trasciende y que tiene que ver con una historia inmemorial. Tiene que ver con mensajes culturales, familiares y con cuestiones de las que la joven que la padece no tiene la menor idea."<br><br></div><div>Por esto, a los padres, la licenciada les diría que la anorexia es un mensaje de algo que hay que aprender a descifrar. "Me parece fundamental que sepan que esto tiene una historia. Su hija no es una chica a la que hay que obligar a comer. Lo peor que pueden hacer es recurrir a la domesticación y a la urgencia."<br><br></div><div>Consciente de la polémica que esta declaración puede traer aparejada, aconseja no creer en un ciento por ciento en las estadísticas. "Tienen un aspecto comercial. Exageran el problema, tratándolo como una cuestión de vida o muerte, cuando en realidad un porcentaje mínimo llega a estos límites. Hay profesionales que con sólo dos elementos, como falta de menstruación e hiperactividad, diagnostican anorexia. No tienen ningún derecho a alarmar tanto a las chicas y a los padres. La verdadera anorexia es un estado de privación absoluta."<br><br></div><div>Claro que lo que asusta es que una chica comience a bajar de peso y llegue a un punto en que no se pueda volver atrás. "La alarma se tendría que transformar en una señal para tratar de ayudarla a encontrar una respuesta a lo que le está pasando, y por qué se produjo ese estado de identificación con lo que sería una pauta cultural. Pero no debe ser una alarma desesperada. Son mínimos los casos en los que es irreversible."<br><br></div><div>En definitiva, lo que propone es que las mismas chicas se hagan cargo de lo que les está pasando mediante un conocimiento histórico del tema. "No sirve de nada parar algo en función de la alarma. No sirve de nada transformar a las chicas en robots a los que hay que abrir la boca para que coman. Trabajando estas cuestiones en los momentos previos, cuando no se llega a constituir un cuadro grave, se evita la llegada a un punto de no retorno".<br><br></div><div><strong>Texto: Paula Urien Ilustraciones: Carlos Nine Fotos: Daniel Pessah<br><br><br><br></strong><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2017-02-19 21:36:30 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author>inade2007</author>
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         <description><![CDATA[<div><strong>HISTORIA, La anorexia, un oscuro camino hacia la santidad.</strong> (24-06-2009)</div><div><figure class="attachment attachment-preview" data-trix-attachment="{&quot;contentType&quot;:&quot;image&quot;,&quot;height&quot;:150,&quot;url&quot;:&quot;http://www.vieiro.org/web/imagen.php?file=../upload/not/11861-g-1.jpg&quot;,&quot;width&quot;:159}" data-trix-content-type="image"><img src="http://www.vieiro.org/web/imagen.php?file=../upload/not/11861-g-1.jpg" width="159" height="150"><figcaption class="caption"></figcaption></figure>La anorexia, un oscuro camino hacia la santidad.<br><br>Santas como Catalina de Siena consideraban que no comer las acercaba más a Dios.<br><br>GRANADA, Santa Catalina de Siena (1347-1380), la patrona de Italia, según cuentan las hagiografías, pasaba días y semanas sin comer nada. Solamente se alimentaba, al parecer, con la hostia que recibía por la mañana en la misa.&nbsp;<br><br>Un director espiritual, en una ocasión, le ordenó que comiera algo y Catalina, acatando las órdenes, ingirió unas habas. Pasó todo el día vomitando hasta que expulsó hasta la última. Se cuenta que hasta llegó a insertarse trozos de madera en la garganta para vomitar después de comer.&nbsp;<br><br>El investigador Rudolph Bell publicó en los años 80 un trabajo titulado ´La santa anorexia´, en la que analiza a mujeres de final de la Edad Media y del Renacimiento en la zona de la Toscana, en Italia, entre ellas a Santa Catalina de Siena. Éste es el punto de partida del libro ´La santa anorexia. La noche oscura del cuerpo´, del profesor de Filosofía granadino Sergio Hinojosa, en el que reúne las teorías existentes desde el punto de vista del psicoanálisis alrededor de la anorexia, comparando lo que ocurría en esa época en la que la privación de la alimentación era relativamente común para las aspirantes a santas, con las actuales anoréxicas "que no disponen de un ideal de santidad que genere un lazo social de admiración como el que pudiera generar en esa otra época, sino que están abocadas a la milimetría del peso y la mímesis de la moda, todo menos un ideal de santidad".&nbsp;<br><br>La anorexia, en ese momento histórico, no era considerada como una enfermedad, ya que "no existía como tal porque no había discurso médico" El ideal de santidad en el que se enmarcaba entonces el dejar de ingerir alimentos hasta sobrepasar los límites del propio cuerpo, "ya no es posible en nuestros días", por lo que, asegura el profesor, "las anoréxicas de hoy no tienen ese vínculo social" que explicaba esta práctica.<br><br>La última santa anoréxica, entiende Hinojosa, fue Conchita Barrecheguren –nacida en Granada en 1905– que "tenía problemas también a la hora de ingerir alimentos". Barrecheguren, en este sentido, "cumple el lazo social del fervor de la santidad", entiende Hinojosa, lo que se demuestra "con las colas que hacía la gente para reunirse en torno a su cama". Las anoréxicas de hoy, "no tienen ese modelo que genere un vínculo social, porque la moda en sí no lo es", asegura Hinojosa.<br><br>La anorexia es mucho más que una enfermedad, considera el profesor después de realizar un recorrido histórico. Así, Hinojosa considera que más que una patología como tal, se trata de "un modo de vida" para el que hay que buscar una solución "multidisciplinar". La anorexia, entiende el profesor, "es un trastorno mental, no del cuerpo", por lo que el psicoanálisis "puede aportar mucho en su tratamiento y en la búsqueda de su causalidad múltiple", ya que el origen del trastorno "es distinto en cada persona".<br><br>Los psicoanalistas, en este sentido, pueden jugar un papel importante a la hora de tratar a personas aquejadas por la anorexia –"cada vez se registran más casos de chicos, aunque el trastorno se haya relacionado habitualmente con las chicas"–. A juicio del profesor Sergio Hinojosa, "es necesario no sólo abordar el aspecto médico y clínico, sino escucharles, algo que no se suele hacer con demasiada frecuencia".<br><br>Fuente: Organización Vieiro.<br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2017-02-19 21:52:21 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author>inade2007</author>
         <link>https://padlet.com/laremo_22/b8nhmtemm2z1/wish/154827884</link>
         <description><![CDATA[<div>Domingo 11 de septiembre del 2005</div><div><strong>Vida</strong></div><div><br></div><div>Anorexia vinculada a la química cerebral</div><div><strong>BBCMUNDO.COM | LONDRES</strong></div><div><br></div><div>La anorexia nerviosa está vinculada a disfunciones químicas en el cerebro, de acuerdo con la evidencia que encontraron científicos de la Universidad de Pittsburgh (Estados Unidos).<br><br>Los expertos demostraron que al menos una de las formas del desorden está vinculada con una alteración en la actividad de la serotonina, un químico asociado a cambios de humor y a la ansiedad.<br><br>El principal síntoma de la anorexia es la delgadez que llega empujada por la autolimitación de alimentos, cuando una persona siente un miedo obsesivo a verse obeso.<br><br>La anorexia es un desorden psiquiátrico que tiene dos formas. En una de ellas, la persona simplemente deja de comer, mientras que la otra incluye periodos de restricción alternados con etapas de alimentación excesiva y purgas (inducción al vómito) al estilo de la bulimia.<br><br>El equipo espera que su trabajo conduzca al desarrollo de&nbsp; fármacos y tratamientos psicológicos, ya que&nbsp; no hay &nbsp; un tratamiento probado para la anorexia, que tiene las mayores tasas de mortalidad entre los desórdenes psiquiátricos.<br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2017-02-19 21:56:26 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author>laremo_22</author>
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         <pubDate>2017-02-20 03:55:29 UTC</pubDate>
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         <title>CRÓNICAS DE UNA ANOREXICA</title>
         <author>laremo_22</author>
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         <pubDate>2017-02-24 17:00:43 UTC</pubDate>
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