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      <title>Trabajo Practico de Pedagogia by Andrea Garribia</title>
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      <description>Explorando el universo educativo, más allá de lo formal</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2021-06-16 13:56:43 UTC</pubDate>
      <lastBuildDate>2021-06-16 17:28:55 UTC</lastBuildDate>
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         <title>PUNTO 1: ¿Dé qué hablamos cuando hablamos de educación?</title>
         <author>andygarry63</author>
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         <description><![CDATA[<div>&nbsp;Todos nos educamos; a todos nos enseñaron cosas, dentro de la escuela y fuera de ella. Hay educación cuando una madre enseña a su hijo a hablar, cuando el maestro enseña a escribir y cuando un amigo indica qué ropa usar en una determinada ocasión. Desde esta perspectiva, todos sabemos de educación, porque todos vivimos la educación.&nbsp;<br>&nbsp;Hacia una definición de educación Pero entonces, ¿cómo definimos la educación! A partir de las consideraciones hasta aquí desplegadas, podemos decir que la educación es el conjunto de fenómenos a través de los cuales una determinada sociedad produce y distribuye saberes, de los que se apropian sus miembros, y que permiten la producción y la reproducción de esa sociedad. En este sentido, la educación consiste en una práctica social de reproducción de los estados culturales conseguidos por una sociedad en un momento determinado y, a la vez, supone un proceso de producción e innovación cultural, tanto desde el plano individual como desde el social. Si educar supone potenciar el desarrollo de los hombres y de la cultura, entonces el proceso educativo debe ser pensado en su doble acepción productiva y reproductiva, aceptando que, en el acto de reproducción, se sientan las bases de la transformación y la innovación. Esa capacidad de provocar el advenimiento de nuevas realidades debe gobernar la práctica y reflexión en torno a la educación.&nbsp;<br>&nbsp;Si bien la educación es un fenómeno universal e inherente a toda la humanidad, las formas de educar y los saberes que se enseñan varían de una sociedad a otra y de una época histórica a otra. Por ejemplo: para nuestra sociedad actual, el baño diario es un hábito que se justifica por preceptos de higiene, para evitar enfermedades y por razones estéticas. Pero en la Europa del siglo XVII, se suponía que el baño acarreaba enfermedades y, por tanto, no era considerado una conducta recomendable, excepto para determinadas situaciones muy particulares. Entonces, la gente aprendía el hábito de la limpieza en seco, con toallas sin agua. Vemos así que saberes que hoy se nos presentan como evidentes no lo eran en otras épocas.&nbsp;<br><br></div>]]></description>
         <enclosure url="https://www.elmayorportaldegerencia.com/Libros/Coaching/%5BPD%5D%20Libros%20-%20La%20educacion%20ayer%20hoy%20y%20manana.pdf" />
         <pubDate>2021-06-16 14:06:01 UTC</pubDate>
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         <title>PUNTO 1: Experiencias, vivencias y sentidos en torno a la escuela y a los estudios: Abordajes desde las perspectivas de alumnos y estudiantes</title>
         <author>andygarry63</author>
         <link>https://padlet.com/andygarry63/9zl7yg9zfzm0u25a/wish/1610083968</link>
         <description><![CDATA[<div>Ubicamos a la escuela y a los sistemas educativos inmersos en un contexto social de intensos cambios en el terreno económico, político y social.<a href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1405-66662015000400002#nota"><sup>2</sup></a> El papel tradicional de la escuela como instancia de socialización y de pasaje al mercado de trabajo, propio de la modernidad, se ha vuelto más complejo de tal manera que ha cambiado su papel social y los vínculos que se establecen con otras esferas de la sociedad y con los propios sujetos, con lo que la escuela puede ofrecer y con lo que se espera de ésta.<br>Insistimos en la necesidad de analizar a los alumnos y estudiantes como <em>sujetos de la experiencia,</em> es decir, construidos en y a través de las mismas, de las vivencias que les llenan de contenido y de los sentidos que las organizan. Así, no son solo sujetos de opinión, de aprendizaje, de socialización; son producto de sus experiencias. El <em>sujeto de la experiencia</em> siempre existe en y a través de sus participaciones en contextos sociales de práctica y es activo el papel que realiza tanto para apropiarse de lo que le es exterior, como de internalizarlo/transformarlo/recrearlo a partir de su subjetividad pautada culturalmente.<br>Desde la primera visión, se concibe al alumno y al estudiante en función de su escolarización y se destaca el desempeño del rol de estudiar. Las actividades que supone este rol son establecidas institucionalmente bajo el supuesto que tienen que cumplirse y realizarse de igual manera. Se trata, eminentemente, de una noción administrativa que considera como elemento central la inscripción formal a la institución. Para Dubet y Martuccelli (1998) la noción de rol del estudiante es limitada porque alude a un proceso de socialización que no deja espacio para la subjetivación. Como ha analizado Gimeno Sacristán (2003), el alumno es una construcción social que se ha ido configurando a lo largo de la historia y que responde a una mirada del adulto, en la que se asocia <em>alumno</em> con <em>menor</em>. Concebirlo de ese modo supone establecer la tarea de socialización sin necesidad de consultarlos, así como negarles la capacidad de decisión. Bajo esta idea se concibe al menor, ya sea niño o adolescente, en tránsito o vía hacia el modelo adulto. Estas asociaciones de sentido, según Gimeno Sacristán (2003), han sido también resultado de la extensión de la escolarización en la que se ha "naturalizado" la idea de estudiar, tanto para niños, adolescentes como para jóvenes, confiriéndole poca importancia a otros ámbitos de la vida.<br><strong>Fuente</strong>: <a href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1405-66662015000400002"><strong>Carlota Guzmán Gómez y Claudia Lucy Saucedo Ramos, Experiencias, vivencias y sentidos en torno a la escuela y a los estudios: Abordajes desde las perspectivas de alumnos y estudiantes, Revista mexicana de investigación educativa</strong></a></div>]]></description>
         <pubDate>2021-06-16 14:18:57 UTC</pubDate>
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         <title>PUNTO 2: Contextos de Aprendizaje: formales, no formales e informales</title>
         <author>andygarry63</author>
         <link>https://padlet.com/andygarry63/9zl7yg9zfzm0u25a/wish/1610133677</link>
         <description><![CDATA[<div>&nbsp;Actualmente la escuela ha dejado de ser el único lugar donde ocurre el aprendizaje y tampoco puede pretender asumir por sí sola la función educacional de la sociedad (Aguirre Pérez y Vázquez Molini, 2004); es aquí donde cobra importancia el aprendizaje que se desarrolla en contextos no formales, generando así oportunidades para el aprendizaje permanente y de calidad para toda la comunidad, haciendo de la educación una necesidad y una tarea de todos (Torres, 2001). Por ello, este escrito intenta definir los diferentes tipos de contextos de aprendizaje que coexisten en los procesos educativos actuales, de acuerdo a lo que algunos autores han planteado, considerando sus usos y aplicaciones; diferenciando contextos formales, no formales e informales.&nbsp; Entonces, de acuerdo al criterio estructural, se entiende por contexto formal a un sistema educativo altamente institucionalizado, cronológicamente graduado y jerárquicamente estructurado que se extiende desde la Educación Inicial hasta la Educación Superior. Mientras que los contextos no formales de aprendizaje se definen como actividades educativas organizadas, sistemáticas, realizadas fuera del marco del sistema oficial. Estos contextos se consideran importantes para facilitar los aprendizajes en grupos particulares de la población. Asimismo, los contextos no formales se distinguen por su carácter final, en el sentido de que no dan salida a niveles o grados educativos –como el sistema formal- sino más bien al entorno social y productivo; por su potencial flexibilidad y funcionalidad respecto de los programas y métodos (Smitter, 2006). Sintetizando, se puede decir que este criterio –estructural- considera a la escuela, con sus niveles, grados, docentes, y actividades como un contexto formal de aprendizaje; estas escuelas continúan con sus formas y algunas fueron variando. A continuación, un fragmento del cuento “Cuánto nos divertíamos” de Isaac Asimov, el mismo trata sobre una visión futurista de la escuela y en añoranza de la antigua escuela tradicional.&nbsp;<br>&nbsp;El sistema escolar ha dejado de ser el único recurso para atender a las expectativas sociales de formación y aprendizaje (Colodyn y Bjonorald, 2004; Trilla, et al. 2003). Desde hace tiempo resulta difícil imaginar la vida cotidiana de los niños y de los adolescentes sin la presencia de la institución escolar, pero actualmente, y cada vez con más fuerza, cuesta también imaginarla sin las actividades extraescolares y servicios de asistencia u otros entornos educativos no formales. Con el propósito de escolarizar a poblaciones con problemáticas particulares, &lt;&gt; (Avila, 2007:137-138).&nbsp;<br>&nbsp;A partir de lo expuesto, se puede decir que los contextos de aprendizaje se van construyendo a lo largo de la vida de las personas; la escuela, la familia, las actividades extracurriculares son fuentes de variados aprendizajes. De este modo, los distintos tipos de contextos deben posibilitar la comunicación y el encuentro con las personas, dando a lugar a materiales y actividades que estimulen la curiosidad, la capacidad creadora y el diálogo; permitiendo la expresión libre de las ideas, intereses, necesidades y estados de ánimo de todos y en una relación ecológica con la cultura y la sociedad en general (Duarte, 2003).&nbsp;</div>]]></description>
         <enclosure url="http://www.ehu.eus/ikastorratza/12_alea/contextos.pdf" />
         <pubDate>2021-06-16 14:39:22 UTC</pubDate>
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         <title>PUNTO 1: Educar en tiempos de pandemia. Entre el aislamiento y la distancia social.</title>
         <author>andygarry63</author>
         <link>https://padlet.com/andygarry63/9zl7yg9zfzm0u25a/wish/1610157818</link>
         <description><![CDATA[<div>&nbsp;La educación en tiempos de pandemia implica desafíos inéditos para la política educativa, que pueden organizarse en tres etapas.<br>&nbsp;La mayoría de las escuelas argentinas se encuentran todavía transitando la primera: la educación en tiempos de aislamiento social. En ella, las políticas se centran en desplegar una estrategia de emergencia para que estudiantes y docentes puedan continuar el proceso pedagógico desde sus hogares ante el cierre de las escuelas. A nivel nacional, comienza a discutirse el pasaje a una nueva instancia para aquellas zonas en las que no haya circulación comunitaria del virus. La segunda etapa consistirá en un regreso gradual a la escuela, que abandone la premisa del aislamiento y se rija por la premisa del distanciamiento social. Esta se caracterizará por la gradualidad en el retorno de distintos grupos de estudiantes, las medidas de distanciamiento social pautadas por estrictos protocolos de seguridad e higiene, la alternancia entre jornadas en la escuela y los hogares, y la intermitencia, en tanto eventuales rebrotes del virus pueden conducir a un nuevo cierre de las escuelas. El pasaje y las características de la tercera etapa, la educación en una nueva normalidad, es incierto. Se estima que ocurrirá cuando la emergencia sanitaria esté superada, y la presencialidad escolar pueda reanudarse de forma definitiva.<br>&nbsp;La suspensión de las clases presenciales representa un desafío inédito para la educación. De modo repentino, el epicentro alrededor del cual se organizaba el sistema educativo desde hace 150 años tuvo que desplazarse desde las escuelas a los hogares. Hasta que la emergencia sanitaria esté superada, se navegarán tiempos de incertidumbre. No obstante, existe un consenso acerca de que el pasaje de esta situación de excepcionalidad a una nueva normalidad no será automático. Entre estas dos etapas, habrá otra de transición, caracterizada por la gradualidad del retorno a las escuelas y la intermitencia de la escolaridad, como se empieza a observar en algunos países del hemisferio norte. El ritmo y la duración de cada una de estas tres etapas estará dictado por criterios epidemiológicos.&nbsp;<br>&nbsp;Para que la escuela pueda continuar cumpliendo con su función de distribuir saberes socialmente significativos aun en tiempos de pandemia, es imprescindible garantizar el acceso a contenidos pedagógicos específicos para cada año de estudio y área de conocimiento. La suspensión de la presencialidad puso en jaque a los medios tradicionales de transmisión de contenidos en el aula como consignas orales, pizarrones, fotocopias o libros de texto. Rápidamente, el gobierno nacional y las jurisdicciones formularon una estrategia integrada que hace uso de distintos soportes con el potencial de llegar a todos los hogares. Las tecnologías digitales, los cuadernillos impresos, la televisión y la radio son las protagonistas para distribuir contenidos en la etapa de educar en tiempos de aislamiento.&nbsp;<br>&nbsp;A todas luces, la virtualidad es el soporte que, en contextos de aislamiento, habilita una mayor diversidad y cantidad de recursos, así como oportunidades de interacción entre docentes y estudiantes. Sin embargo, su potencial se encuentra en gran medida limitado por la desigualdad en el acceso.<br>&nbsp;Además del acceso a internet, otra dimensión clave para entender las oportunidades de acceso a contenidos digitales y encuentro virtual entre docentes y estudiantes es la desigualdad en la calidad de la conexión. Los recursos educativos audiovisuales y las videollamadas que enriquecen la experiencia educativa consumen una mayor cantidad de datos, a los que no acceden todas las familias. Se estima que más de la mitad de las conexiones a internet en el país no aseguran la posibilidad de intercambio sincrónico21. Rápidamente se hizo evidente que, para garantizar el acceso a contenidos pedagógicos a todos los estudiantes, era necesario complementar la propuesta digital con otros soportes que no tuvieran la restricción de acceso de la conectividad.&nbsp; Sistematizar, analizar y poner en valor las iniciativas que lleva adelante cada provincia permite entender cómo se están repensando las bases de los sistemas educativos. Dado que el distanciamiento social se extenderá por un tiempo incierto y que tendrá momentos diferentes, es relevante identificar las iniciativas que se están implementando en las jurisdicciones para enriquecer el debate público y promover el intercambio de información entre los actores que sostienen día a día la escuela.&nbsp;<br>Fuente: Alejandra Cardini, Andrea Bergamaschi, Vanesa DÁlessandre, Esteban Torre, Agustina Ollivier EDUCAR EN TIEMPOS DE PANDEMIA, junio 2020<br>https://www.cippec.org/wp-content/uploads/2020/07/Cardini-et-al.-2020-Educar-en-tiempos-de-pandemia.-Entre-el-aislamient....pdf</div>]]></description>
         <enclosure url="https://youtu.be/en-KNkvHPiM" />
         <pubDate>2021-06-16 14:49:29 UTC</pubDate>
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         <title>PUNTO 2: Análisis de tres experiencias</title>
         <author>andygarry63</author>
         <link>https://padlet.com/andygarry63/9zl7yg9zfzm0u25a/wish/1610409796</link>
         <description><![CDATA[<div><strong>EDUCACION Y PODER: </strong>Esta mirada entiende al poder como la "capacidad de incidir en la conducta del otro para modelarla"; la educación -generalmente-incide en los modos, conductas y pensamientos. Es decir, el poder, que puede ejercer, en este caso, el docente, o los directivos, frente al alumnado, incide ciertos reflejos que impactan directamente en su conducta, tal, como por ejemplo, el respeto, la respuesta ante las consignas dadas, etc. <br><strong>EDUCACION Y ESCOLARIZACION</strong>: Se entiende por escolarización a los procesos de producción, distribución y apropiación de saberes dentro de la institucionalización escolar. Por lo tanto, estamos ante un proceso que se diferencia de la educación que se ofrece en otros circuitos -formal e informal-. Ante esto podemos argumentar que, como diferencia podemos plasmar que la escolarización es n proceso que se genera dentro de la escuela; mientras que la educación se puede dar en cualquier ámbito, fuera de la escuela. Es por ello que el impacto que generan, no son los mismos, tal como dieron las autoras: "enseñar a leer y escribir en la escuela o fuera de ella produce resultados completamente diferentes". Basados en múltiples estudios e investigaciones, detallan lo siguiente:&nbsp; "Los grupos alfabetizados a través de planes de alfabetización ligaban sus respuestas a su contexto material más inmediato. Los grupos alfabetizados en la institución escolar, en cambio, daban respuestas menos ligadas a su contexto material inmediato, eran respuestas de una mayor abstracción."<br><strong>SOCIALIZACION PRIMARIA Y SECUNDARIA</strong>:&nbsp; Cuando hablamos de socialización en general, nos referimos a la internalización de las creencias, representaciones, formas de comprender y actuar en el mundo. Pero, no todas las personas la realizan de la misma forma ni la asimilan de la misma manera. En 1968, Peter Berger y Thomas Luckman&nbsp; distinguieron que el proceso de la socialización tiene dos fases: la socialización primaria y la secundaria. <br>La socialización primaria es la primera por la que el individuo atraviesa en la niñez. Por medio de ella se convierte en miembro de la sociedad. Se da en los primeros años de vida y se remite al núcleo familiar. Se caracteriza por una fuerte carga afectiva. Depende de la capacidad de aprendizaje del niño, que varia a lo largo de su desarrollo psico-evolutivo.<br>Por su parte, la socialización secundaria Es cualquier proceso posterior que induce al individuo ya socializado a nuevos sectores del mundo objetivo de su sociedad. Es la internalización de submundos institucionales o basados sobre instituciones. El individuo descubre que el mundo de sus padres no es el único. La carga afectiva es reemplazada por técnicas pedagógicas que facilitan el aprendizaje. Se caracteriza por la división social del trabajo y por la distribución social del conocimiento. Las relaciones se establecen por jerarquía.<br><strong>Fuente</strong>: <a href="https://www.elmayorportaldegerencia.com/Libros/Coaching/%5BPD%5D%20Libros%20-%20La%20educacion%20ayer%20hoy%20y%20manana.pdf">Gvirtz, S., Grinberg G, S., Abregú, v. (2011) ¿De qué hablamos cuando hablamos de educación? en el libro "La educación de ayer, hoy y mañana" P.14- 33&nbsp; Bs. As. AIQUE.</a></div>]]></description>
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         <pubDate>2021-06-16 16:46:10 UTC</pubDate>
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