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      <title>Diplomatura en cuidados |  UNSAM-FBNA by Virtual EH</title>
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      <description>COM D | Seminario Lectura y escritura</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2022-04-13 13:57:40 UTC</pubDate>
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         <title>Mariela Ortego. Grupo D. Recuerdo Original</title>
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         <description><![CDATA[<div>Mi recuerdo original es cuando tenía 8 años, Papá Noel me trajo una bicicleta, era la mejor bicicleta del mundo, roja intenso, el asiento blanco con flores rosas, tenía un canasto, y un"dinámo", palabra nueva para mí, mi papá decía que el dinamo hacía que  la bici prenda la luz, porque tambien tenía luces; ah y una bocina. Mi bicicleta me tenia fascinada, la limpiaba, la miraba embelezada, pero tenía que aprender a andar. Mi papá le puso las rueditas, me monté a la "bici" y mi papá iba al costado corriendo sosteniendome un poco, recuerdo el ruido de las ruedads en las veredas un poco desprolijas de la cuadra. Primero andaba con dos rueditas, luego con una, hasta que al fin llegó el momento de andar sola, para mí era toda una aventura, ese día sentí lo que nunca había experimentado de esa manera, el viento en la cara, e ir sola con mi amada bici hasta la esquina, de vuelta un tropezón y si, todavía mi andar no era tan seguro, pero de lo que sí estaba segura es que en ese momento, era feliz.</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-04-24 19:09:24 UTC</pubDate>
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         <title>Cecilia RÉ Recuerdo original </title>
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         <description><![CDATA[<div>Los fines de semana mi hermana y yo íbamos a pasarlo a la casa de mi tíos y abuela. Cerca de la 17 hs llegaba mi tío con su bicicleta. Nosotras nos despedíamos de nuestros padres, cada una tomaba su bolsito  y caminábamos detrás de él hasta la casa.  Mis tíos sin hijos nos adoraban y éramos las únicas nietas. Al llegar ya se olían las tortas, las tartas, los flanes que habían preparado para el fin de semana. El domingo sin faltar, el postre del medio dia era ensalada de fruta y el almuerzo asado. Me ponía al lado de mi tío para ver como cocinaba tan rico! Nunca vi nada extraordinario y sin embargo, eran manjares los que preparaba. Hoy se que ese ingrediente era amor. </div>]]></description>
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         <pubDate>2022-04-29 17:45:59 UTC</pubDate>
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         <title>Recuerdo de mi niñez. Alejandra Ocampo</title>
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         <description><![CDATA[<div>Nací en Córdoba y por circunstancias de trabajo de mi papá, a los siete años nos mudamos a Buenos Aires. Extrañábamos mucho Córdoba, entonces tanto las vacaciones de verano como de invierno viajábamos de visita. Para mí era una fiesta reencontrarme con mi prima Pepa. Mis tíos tenían una panadería. La casa era enorme, tenía la cuadra donde se fabricaba el pan, con horno a leña, una almacén donde se vendía el pan y otros artículos. Abajo, detrás de la cuadra, la cocina, un living, el baño, y al final la habitación de ellos. Todo en una construcción alargada, donde cada habitación tenía una puerta que salía a una galería. Y también había una escalera que nos llevaba a una construcción más nueva.&nbsp; Más habitaciones, tres, otro baño y una puerta que daba a la terraza. Allí se depositaban&nbsp; las antiguas latas cúbicas de la venta de galletitas. Había un montón. Un día decidimos con mi prima y algunos amigos de ella construir una casita con las latas. Le dejamos una ventana, una puerta y la techamos con una maderas, un nylon y más latas. Armamos una mesa y sillas. Nos pasábamos tardes enteras adentro de esa casita, jugando a las cartas, cantando, inventando bailes que los ensayábamos en&nbsp; la terraza. Lo mejor era la merienda, porque sacábamos pebetes recién cocinaditos, cortábamos fiambre en la almacén tomábamos café con leche con pebetes con jamón y queso. Todo era muy disfrutado, divertido. Los días de lluvia pasábamos todo el día ahí adentro, no era un espacio grande, pero era nuestro, íntimo.&nbsp;<br>Si me tocaba estar durante el carnaval, tirábamos bombitas de agua desde la terraza.&nbsp;<br>Entre los nueve y doce años fueron las vacaciones más lindas. Nos hacía muy feliz a toda la familia volver ver a nuestros familiares cordobeses.</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-04-29 22:50:37 UTC</pubDate>
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         <title>Daiana Novelli - Grupo D</title>
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         <description><![CDATA[<div>Sin dudas si hay algo que me dejó "traumada" durante mi infancia era un tapado de mi mamá que estaba colgado en mi dormitorio. Todas las noches antes de dormir mi mamá me peinaba para ir al colegio al día siguiente, pues, ella se tenía que ir a trabajar. Luego de que apagaba la luz, había una parte del cuarto que quedaba iluminado de tal modo que el tapado de paño que colgaba en la puerta aparentaba la figura de una persona humana. Durante mucho tiempo estuve teniendo pesadillas a raíz de esto, ya que imaginaba este era un "monstruo" que venía a buscarme, hasta que un día en el que mamá me estaba peinando le dije lo que me ocurría. Ella, muy sorprendida porque yo no había contado esto antes, fue muy amablemente y guardó el saco en el armario. Entonces, fue así que un día todas las pesadillas comenzaron a desaparecer...</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-05-01 21:12:57 UTC</pubDate>
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         <title>luciana quiroga</title>
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         <description><![CDATA[<div>me crie en una finca chiquita, en mendoza,el algarrobal, cerca del aeropuerto. la casa de mis nonos, mapadres de mi mamá. tenia viña de uva mezcla. mi nono plantó cada cepa cada alambre cuando salia de trabajar del hospital, porque era enfermero de leprosos, por ser comunista. se murió joven 63 años, no pude conocerlo. mi nona Hilda, que era modista que había estudiado en una escuela industrial en los años nos cuido a mi hermana y a mi, junto con mi mama. recuerdo cuando mi mamá me enseñó a leer cuando tenia 3 o 4 años, leyéndome todas las noches, dibujando. era una fiesta cuando regaban las hileras de vid en verano y nos metíamos los pies en las acequias. en las tardes siestas, cantaban los zorzales y entraba la luz por la ventana del comedor, mi nona tenia su maquina de coser en esa ventana, la veia coser y sonreir. y aqui vivo me hice mi casa en la finca,  a la que en los 90 le tuvieron que sacar las vides x una politica de reconversion. empece la secundaria y la vida se complico, pero lo que me dejó mi nono a quien no conoci, mi nonita a quien cuidamos hasta el final y mi mamá que ahora cuida a mi niña mas pequeña y la veo revivir en ese amor puro  de quienes se necesitan y se encuentran. y se cambian la vida. trabajo en agricultura familiar intentando que las personas no dejen la vida de producir alimentos locales.</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-05-02 15:29:38 UTC</pubDate>
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         <title>Grupo D - Karina Peñaloza              La infancia en mis memorias </title>
         <author></author>
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         <description><![CDATA[<div>Desde niña que adoro los veranos y con esa estación, lo que invoca: ¡vacaciones! Recuerdo todos los años una travesía diferente que compartía con mis primxs después de las fiestas de fin de año y la emoción de saber que lo divertido recién comenzaba... Algo que tampoco olvidaré fue una vez cuando mi mamá preparó panqueques para el cumple de mi tía y se dejó la fuente en el techo del auto mientras iba hacia la fiesta. Al parar en un semáforo y fijarse qué pasaba entendimos porqué todos los automovilistas nos hacían señas, je! Pero lo más conmovedor es recordar ese lugar preferido cuando algunas tardes de calor  me sentaba en la terraza de mi abuela bajo la derretida sombra de los edificios más altos, junto a mis galles dulces y jugo de naranja con mucho hielo a leer y jugar con las revistas que mi madre compraba repletas de crucigramas, historietas y acertijos; así pasaba el resto de las tardecitas al regresar de las vacaciones familiares. </div>]]></description>
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         <pubDate>2022-05-02 23:04:36 UTC</pubDate>
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         <title>mis dias en la plaza ( PAOLA Urquizo)</title>
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         <description><![CDATA[<div>Una serie de recuerdos que permanecen brillantes y felices en mi memoria son las largas jornadas de juegos en la plaza Francia. Vivimos con mi familia en un pequeño departamente cedido por el edificio donde mi padre trabajaba y realmente fue el aire libre y la libertad del verde de esas hermosas extensiones de las plazas cercanas, las que salvaron nuestras infancias.&nbsp;<br>Recuerdo que las pocas cuadras que separaban nuestro hogar de las cercanas plazas, se desvanecian rapidamente cada vez que mi mama nos abria la puerta del edificio y nos montabamos en nuestras bicicletas o patinetas. Eramos como dos aves que gozaban de la libertad de las rejas abiertas de la jaula que las contenia. Y las tardes transcurrian dando mil vueltas, bajando por las rampas, armando carreras con otros vecinos del barrio y compartiendo risas, caidas y raspones tambien que solo dolian un poquito, porque eran la muestra en la piel de la libertad de la cual disfrutabamos tanto.&nbsp;<br>Ame mi infancia libre en la Plaza Francia.</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-05-04 22:23:25 UTC</pubDate>
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         <title>Hola dejo mi aporte a la consigna planteada. En mi infancia hay una escena que recuerdo con mucha alegría, ya que la pasaba muy bien y me divertía ,es en el patio de la casa de mi abuela materna donde  los días domingos cuando nos juntábamos en familia y luego de comer junto a todxs mis primxs jugábamos a la mancha . a la escondida, el gallito ciego, la soga, el elástico y mientras jugábamos a esos diferentes juegos siempre nuestro ritual era comernos una mandarina bajo el sol , recuerdo lo bien que la pasábamos y lo unidxs que eramos.Siempre esperábamos el día domingo junto a mi hermano para reencontramos con nuestrxs  primxs con quienes hacíamos muchas travesuras, era un momento de encuentro, de juego, de conexión dado que en la semana se nos hacia imposible vernos y juntarnos por las distancias que había entre las diferentes familias y dado que íbamos en diferentes horarios a la escuela ,por eso disfrutábamos del patio tan hermoso de la casa de mi abuela quien tenia huerta, planta de naranja limón, kinoto, níspero, palta y muchas  flores un patio gigante donde corríamos eramos libres y podíamos imaginarnos diferentes escenarios para jugar realmente en ese momento de encuentro entre todes el tiempo se detenía y lo aprovechábamos al maximo. Cecilia Paredes</title>
         <author></author>
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         <description><![CDATA[]]></description>
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         <pubDate>2022-05-08 18:49:11 UTC</pubDate>
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         <title>Pantaleon</title>
         <author></author>
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         <description><![CDATA[<div>&nbsp;Frente donde me crie de niño hay una placita, pequeña y aceptable. Allí nos pasábamos todas las tardes de la semana y casi todo el día de los fines de semana. Jugábamos al futbol mi hermano, dos amigos y yo, en algunos momentos aparecía algún que otro niño con quienes compartíamos los ratos de futbol. Hacíamos partidos de futbol reducido, campeonatos de penales y jugamos un juego que inventamos nosotros. Había una zona en esa plaza donde hay dos cámaras de inspección subterránea de electricidad. Esas cámaras sobre salían del nivel de piso y siendo cuadradas las convertimos en el arco a batir. Se jugaba 1vs1 y el objetivo era meter la pelota dentro de la cámara contraria que era defendida por el oponente. Tenia las reglas básicas del futbol: se jugaba con todo el cuerpo, salvo con la mano. Para intentar meter la pelota cada jugador alternaba el turno y solo podía patear con un toque a la pelota, desde el lugar donde haya quedado. Si iba hacia el cuadrado, el defensor podía defender la meta sin usar las manos. Si la pelota picaba dentro del cuadrado contrario, era gol. El juego lo bautizamos: “El Cuadrado”.</div><div><br><br></div><div><br><br></div><div>El Cuadrado solíamos jugarlo 1vs1, y armábamos campeonatos de todos contra todos (pura homosociabilidad en mi niñez y adolescencia) o que el ganador quede siempre en cancha. Pero también habían partidos en que jugábamos 2vs2, y las reglas se modificaban para sumarle mas participación a todos los que jugábamos, entonces podían hacerse hasta 3 toque entre los compañeros antes de lanzar al cuadrado (aunque también podían lanzarlo sin pases previos o con menos pases). Estaba prohibido interceptar los pases, había que dejar jugar y armar juego. Solo se podía defender cuando se lanzaba al cuadrado, y si la pelota era defendida o no entraba al cuadrado, el otro equipo pasaba a ser atacante empezando desde el lugar en que quedo la pelota. Las paredes podían usarse como parte del campo, haciendo rebotar la pelota allí para que entrara al cuadrado.&nbsp;</div><div><br><br></div><div>Aunque era un lindo juego, no lo jugábamos demasiado porque esos cuadrados estaban frente a un comercio, y lo separaban un metro y medio. Entonces, con la vidriera desprotegida y las personas dentro, no teníamos ninguna chance de jugar. Usualmente lo jugábamos algún fin de semana en horarios de la siesta, o feriados. Inventábamos estos juegos, o hacíamos campeonatos de penales, porque la placita no era tan grande y no habían tantos niños (porque las niñas ni se nos acercaban ni tampoco las invitábamos) de nuestra edad como para armar partidos de futbol. Situación que solo se puede entender al vivir en grandes conglomerados urbanos.</div><div><br><br></div><div>El paso de lxs transeúntes por esa vereda también complicaba el juego y era el momento en que teníamos que detenerlo, como se detiene un partido profesional para que atiendan a un jugador o jugadora caidx. No pocas veces, había algún encargado de edificio que nos echaba de allí, o algún/a vecinx de la cuadra también hacia de aguafiestas. De nuevo, la libertad de movimiento de unx niñx en las megapolis estan mas contenida que en otras localidades, de aquí la gran importancia de tener espacios deportivos cercanos y accesibles para que las niñeces puedan desplegarse holgadamente.</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-05-10 02:31:30 UTC</pubDate>
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         <title>luciana quiroga consigna a</title>
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         <description><![CDATA[<div>CONSIGNA A<br><br></div><div>RELATO DE BICICLETA:<br><br></div><div>Cuando era chica entre los 6 y los 10 años, viviendo en la finca, lejos de todes les niñes amigues o posibilidades de. Mi única amiga era mi hermana mayor x solo 5 años, que ya había pasado por eso mismo, y después llegue yo, según mi mama mi hermana ansiaba tener alguien con quien jugar (y le toque yo), según mi hermana eso era cierto. Como muchas personas, vivíamos de lo que se podía con los malos pagos que recibía mi nona y mi mama de la cosecha de la uva, allá por los años 1980 y algo. Y el trabajo de mi padre de empleado estatal raso, hasta que se recibió. Eso es lo de menos, mi hermana tenía una bicicleta que le compraron a los 5 años, cerca de cuando nací. Pero debo decir que vero es una de esas personas únicas que hay en el mundo, no dudo en compartir ninguna cosa, tiempo, cariño con su hermanita pesada y ansiosa. Así que me enseño a andar en la bici, que mi papa le bajo el asiento y le pusieron una ruedita de auxilio de un lado. Y a rodar por el callejón de tierra que entraba a la casa y por el patio limpio, con lampazo, como debía ser en la Mendoza de aquellos años. Dejábamos marcas y mi nona pasaba el lampazo otra vez, y volvíamos y gritaba “Peeeerlaaa, las chicas”, ella le decía así, aunque mi mama se llama Silvia. En fin, la cosa se complicaba, cuando en verano y en invierno mis primas venían a quedarse a la casa de su nona, que era y será siempre así. Y había que compartir la bicicleta, la única. Que a mi hermana le costaba ya aguantarme a mí, venían 2 o 3 niñas más pequeñas que yo, que había que compartir el callejón, el patio, la nona, la mama y la bici adorada. Encima enseñarles a andar. Acordamos una vuelta al callejón cada una y se la prestaba a la otra, pero mi prima más chica no se bajaba y había que corretearla entre todas hasta que le sacábamos la bici y vuelta a empezar. Así mi adorada hermana se bancó a su hermanita y sus primas usurpadoras inquisitivas de la bicicleta.&nbsp;<br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2022-05-20 23:38:53 UTC</pubDate>
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         <title>Consigna B luciana quiroga</title>
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         <description><![CDATA[<div><br><br></div><div>CASITA ROBADA.<br><br></div><div>Viviendo en una finca, un mundo rural, es muy difícil encontrar amistades humanas. Los animales, las plantas, les adultes son el mundo que tenés, mi nona y mi nonita viejita, la mamá de mi nona, me cuidaban antes de mis 4 años, mis primeros recuerdos. Mi mamá iba con mi hermana en micro para llevarla a la escuela, ya que no había en la zona. Mi nona viejita, vivió un par de años con nosotras. Perdieron su casa debido a que su marido tenía “mano suelta” y un hijo con el mismo tema. El bisabuelo falleció al año de estar en la casa. Ella siguió con nosotras. Tengo grabado en mi iris el recuerdo de la doña en batón, pelo canoso, alta, con una mantita tejida y su paseo por el patio, tenía 88 años. Mi nona se ocupaba de darle de comer a las gallinas, pavos, patos gansos, chanchos, cocinar la comida y ver las tareas de la finca. Mientras, me quedaba con mi nonita viejita, nos sentábamos en el sillón del comedor y me enseñó a jugar a la casita robada, me hacía trampa y nos reíamos, ella me ganaba siempre. Le dolían mucho sus huesos, decía que le habían embrujado las piernas cuando era joven porque le gustaba mucho bailar y&nbsp; muy bien allá por los años 1900. Se llamaba Maria Mori, tuvo 8 hijes y odiaba a su marido, me decía, no te cases nunca luci, y seguíamos jugando a la casita robada.<br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2022-05-20 23:46:37 UTC</pubDate>
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         <title>Consigna C luciana quiroga</title>
         <author></author>
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         <description><![CDATA[<div><br><br></div><div>ACEQUIAS. La vida del suelo.&nbsp;<br><br></div><div>En el caluroso verano de 40 grados en El Algarrobal, Mendoza, ni siesta podíamos dormir, andábamos, jugando en las acequias que regaban los olivos y las vides. El agua helada que salía del pozo, del fondo de la tierra, la sombra de los olivos. Cortar alguna uvita moscatel madura y su sabor dulce. A veces, mi mamá ponía una manta en el jardín y nos tirábamos las tres ahí a pasar el calor, mientras nos leía el cuento del loro pelado, nos cantaba María Elena Walsh, el mundo del revés. Cuando empezaba a bajar la tarde, íbamos a la mitad de la finca, donde la mami y la nona habían puesto choclo, tomate, acelga y alfalfa para los animales. Íbamos con un carrito, la zapa, la chuna y mi hermosa mami cortaba pasto, mientras corríamos con mi hermana por los surcos, cortábamos los tomates, esos que tenían sabor de verdad, grandes florones y los choclos maduros, el sol iba bajando casi escondiendo, me daba sueño porque era chiquita, me subían arriba de todo el pasto cajas de hortalizas y mientras volvíamos veía las luciérnagas que empezaban a salir para alumbrarnos el camino.&nbsp;<br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2022-05-20 23:47:57 UTC</pubDate>
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         <title>Consigna d luciana quiroga</title>
         <author></author>
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         <description><![CDATA[<div><br><br></div><div>Final<br><br></div><div>El presente de estas historias, habla de la pérdida o despedida de mis principales protagonistas, mi nona, mi nonita, mi infancia. Hoy puedo ir y volver, recordarlas con el amor que me dieron para crecer, en esta vida, de una manera diferente a muchas niñas que luego conocí en la escuela primaria. No tenía vereda, teléfono, cable, apenas un tele blanco negro, ni amigos del barrio, salía muy temprano y volvía muy tarde para ir a la escuela. Como lo hizo mi hermana, éramos unas freaky actuales, raras, con cuentos de acequias, personas de 80 años, animales y uvas. Abuuuuuurrridas en esa y otras épocas.&nbsp;<br><br></div><div>Debo decir que al volver a esa imagen de mi hermana y mía, me hace sentir especial, capaz de superar muchas de las cosas que ya nos sucedían y no sabíamos. Abanderadas, mejor amiga mi hermana, compartimos todo lo que teníamos, lo cuidamos. Mi vieja nos decía siempre, tenemos poco pero más que muchas personas, compartí, no lo dudes, aprende que esa es la vida. Grabado a fuego.&nbsp;<br><br></div><div>Fue raro crecer en un mundo que cambió tanto, hoy volvimos a la finca, o nunca nos fuimos aunque estuvimos en mil lugares. Cada una se hizo su casa, hace 5 meses adopte con mi compañero 3 hermanes de 5, 8 y 10 años. Y andan en bicicleta por el callejón, mi mamá les enseña de las plantas, a pintar, tejer a crochet y a compartir. A la tarde aún veo a mi nona caminando sus últimos años con el bastón por el callejón, arreglando las plantas.&nbsp;<br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2022-05-20 23:51:04 UTC</pubDate>
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         <title>NOELIA VERONICA ROCA SEVERICH - PCIA DE JUJUY</title>
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         <description><![CDATA[<div>Cuando era niña me gustaba mojarme con el agua de la lluvia, la que prevenía de la manguera de mi abuela Agustina, hasta que venia mi tía Rosa y nos decía que basta de jugar con agua que sale caro y no se debe derrochar entre risa quedábamos empapadas con solo plástico en las manos. Los baños de espuma con jabón en polvo en la bañadera de mi abuela eran de lo mejor, terminábamos el baño enronchadas por el producto que utilizábamos pero para nosotras nos habíamos dado un terrible baño de espuma.<br>Como no recordar esas tarde de lluvia donde nos sentábamos en el cordón de la vereda para echar a flotar los barcos de papel de diario que construía con mi prima Gloria.<br>Grandes momentos que no voy a olvidar y me emocionan cada vez que los recuerdo.</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-05-24 03:41:17 UTC</pubDate>
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         <title>Quevedo María</title>
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         <description><![CDATA[<div>CLUB DE CHICAS<br>Cuando era niña vivía en el campo por lo tanto iba a una escuela rural era un salón integrados con tos los años de 1° a 7°&nbsp; había más niños que niñas, en ese entonces los juegos como el fútbol, canicas, subir a los arboles, la escondida, eran juegos no compartidos, eran los niños quienes jugaban mejor dicho no nos dejaban jugar a nada. No importaba qué o a qué, ellos no querían, Nuestra seño siempre intervenía pero en el día adía no sucedía.<br>Entonces nosotras que éramos 4 decidimos crear un club que sólo seriamos chicas, era un club con reglas ideadas por nosotras y por supuestos con códigos irrompibles cada una de nosotras tenía otro nombre era nuestro signo del zodíaco, yo era Géminis, a fin de mes realizábamos un picnic, con todo, y cada mes usábamos algo distinto como coletas rojas, anillos de plásticos , distintivos con algún animal, y compartíamos secretos  algunos lindos otros muy feos, pero nos teníamos y eso era muy importante, pero de grande pienso en que ese lugar como lugar de contención No era solo escucha, eran abrazos, era agarrarnos de las manos y pensar que pronto estaría todo bien ! y que nadie nos vencería. Ser mujer en ese entonces era silencio, y este club nos unío para mas adelante charlar muy seriamente con la Seño y hacerla entender que podíamos y exigíamos jugar a lo que queríamos, como jugar al fútbol, tan así que luego jugamos en otra escuela al futbol llegando a las semifinales de los torneos bonaerenses.</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-05-25 18:03:49 UTC</pubDate>
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