<?xml version="1.0"?>
<rss version="2.0">
   <channel>
      <title>Neuroespiritualidad by Erika Vera Rodríguez</title>
      <link>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9</link>
      <description>La palabra neuroespiritualidad quiere expresar el hecho de que el cerebro es capaz de producir experiencias espirituales, religiosas, numinosas, divinas, místicas o de trascendencia.</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2021-09-09 17:16:07 UTC</pubDate>
      <lastBuildDate>2025-04-11 16:11:28 UTC</lastBuildDate>
      <webMaster>hello@padlet.com</webMaster>
      <image>
         <url></url>
      </image>
      <item>
         <title>NEURO                                                 ESPIRITUALIDAD            </title>
         <author>licerikavera</author>
         <link>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961095218</link>
         <description><![CDATA[<div><strong>Nuestro cerebro es capaz de producir experiencias espirituales, religiosas, numinosas, divinas, místicas o de trascendencia, gracias a una hiperactividad en el sistema límbico o cerebro emocional. Este hecho, revelado por la neuroespiritualidad, supondría la anulación de la antítesis clásica entre materia y espíritu. También sugiere que la espiritualidad sería una facultad cognitiva más de nuestra especie. Francisco J. Rubia.</strong></div>]]></description>
         <enclosure url="https://3.bp.blogspot.com/-7PCKu6hOLn4/WhoiG2kUdDI/AAAAAAAAAF8/TrrYbk7tNXMyaM7o2eBPK-KsyYGVJx3hQCLcBGAs/s1600/fig.gif" />
         <pubDate>2021-12-22 20:32:00 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961095218</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Enteógenos “dios generado dentro de nosotros”</title>
         <author>licerikavera</author>
         <link>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961113890</link>
         <description><![CDATA[<div>El término enteógeno surge en 1979. Procede del griego <em>entheos </em>(“dios adentro”) y designa “aquellas drogas que producen visiones y de las que se ha demostrado que han figurado en ritos religiosos o chamánicos”. Se aplica a otras drogas, naturales o artificiales, que inducen alteraciones de la conciencia similares a los documentados en la ingestión ritual de los enteógenos tradicionales.</div><div><br></div><div>Quisiera explicar que la palabra “enteógena” fue acuñada por el profesor de filología clásica de la Universidad de Boston, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carl_A._P._Ruck">Carl Ruck</a>‎, y por su etimología significa “dios generado dentro de nosotros”. Estas drogas alucinógenas o enteógenas han sido llamadas así por que permiten el acceso a una segunda realidad en la que los sujetos dicen entrar en contacto con sus dioses.</div><div><br></div><div>Que el neurotransmisor dopamina está implicado en estos fenómenos es apoyado por los siguientes hechos: Un gen del receptor de dopamina, el DRD4, se asocia de manera significativa a medidas de espiritualidad y auto-trascendencia; por otro lado sabemos que trastornos debidos a un exceso de dopamina, como la esquizofrenia y el trastorno obsesivo-compulsivo se asocian a aumentos de espiritualidad y religiosidad; y que los fármacos anti-psicóticos que bloquean la acción de la dopamina a nivel del sistema límbico disminuyen las conductas y los delirios religiosos en los pacientes.</div><div><br></div><div>A la vista de estos hechos, yo propondría una definición de espiritualidad algo distinta a las definiciones que he mencionado anteriormente. La espiritualidad podría definirse como “El sentimiento o impresión subjetiva de alegría extraordinaria, de atemporalidad y de acceder a una segunda realidad que es experimentada más vívida e intensamente que la realidad cotidiana y que está producida por la hiperactividad de estructuras del cerebro emocional”.</div><div><br></div><div>La sensación de alegría, felicidad o bienaventuranza viene mediada por la producción cerebral de endorfinas, sustancias parecidas a la morfina que el propio cerebro produce como analgésicos y sin las cuales los ejercicios musculares extenuantes no podrían realizarse por el dolor que produce la acumulación de ácido láctico. De ahí que los corredores de maratón o los atletas de alto rendimiento tengan experiencias placenteras que quieren repetir siempre que pueden.</div><div><br></div><div>He tenido un doctorando que, a pesar de haber tenido una terrible experiencia en las Dolomitas, y que cayó treinta metros en vertical fracturándose varios huesos en cara y cuerpo; en cuanto se repuso de sus terribles heridas volvió de nuevo a escalar montañas.</div><div><br></div><div>La sensación de que esa segunda realidad es más intensa que la realidad cotidiana se explica por la estimulación de la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cuerpo_amigdalino">amígdala</a>, estructura límbica del lóbulo temporal, que es la que añade el componente emocional, de importancia y de familiaridad a todas las experiencias vividas. La hiperactividad de esta estructura explica también el fenómeno del <em>déjà vu</em>, en el que el sujeto tiene la impresión de familiaridad de un lugar aunque nunca estuvo en él.</div><div><br></div>]]></description>
         <enclosure url="https://lh3.googleusercontent.com/proxy/nNcJg6jx5otFSyM1kxvh-KZx63u5JFPfBk6vVtZNU-TNsThrc0_Q8i7j00PHnj7-CvYFwE_5u6CsaBl3GzVwssMQ0hpKJQcDq6BJ-Zp9QDba1rkWO1wYx9LUkg" />
         <pubDate>2021-12-22 20:53:38 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961113890</guid>
      </item>
      <item>
         <title>SISTEMA LÍMBICO PARTE EMOCIONAL DEL CEREBRO</title>
         <author>licerikavera</author>
         <link>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961120582</link>
         <description><![CDATA[]]></description>
         <enclosure url="https://neofronteras.com/wp-content/photos/hipocampo.gif" />
         <pubDate>2021-12-22 21:02:06 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961120582</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>licerikavera</author>
         <link>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961129091</link>
         <description><![CDATA[]]></description>
         <enclosure url="https://youtu.be/p_p7wxYwlbM" />
         <pubDate>2021-12-22 21:12:44 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961129091</guid>
      </item>
      <item>
         <title>La música puede afectar al individuo en todos sus niveles –físico, mental y espiritual–</title>
         <author>licerikavera</author>
         <link>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961215078</link>
         <description><![CDATA[<div>A la música se le atribuyen poderes sobrenaturales capaces de llevar a estados trascendentales de purificación mental y espiritual7, conectando con los dioses y con los seres de ultratumba a través de rituales cargados de simbolismo. Del mismo modo, la mitología griega considera a los dioses como los inventores de la música, siendo muchos de ellos instrumentistas y dando lugar a danzas y rituales en su honor –Apolo es asociado a la cítara y Dioniso al aulós, por ejemplo&nbsp; <br>Cuanto más «ruido» recibimos, más difícil se hace el proceso de encuentro personal y de desarrollo espiritual y, por eso, el primer paso para sentirse lleno parte de vaciarse de las necesidades y apegos del mundo exterior. En este sentido, existen concepciones religiosas que destacan la importancia de reencontrarse con uno mismo para poder alcanzar la plenitud. Muy convenientes resultan las palabras de Fray Luis de León al destacar las virtudes de aquellos sabios que, gracias a su «alejamiento» del mundanal ruido, consiguieron encontrar el silencio interior que les llevó a la sabiduría y a la trascendencia <br>&nbsp;Llegar a dicho estado de trascendencia es posible y, de hecho, cada persona puede alcanzarlo por sí misma a través de un trabajo interno, muy ligado al desarrollo espiritual y favorecido en muchos casos por la religiosidad y la fe. Del mismo modo, conviene aclarar que el trabajo mental y el espiritual son dos aspectos bien diferenciados, aunque pueden ser complementarios. Así, podría decirse que la parte mental es aquella que implica todos los procesos cerebrales traducidos en términos de reacciones físicas ante estímulos determinados, mientras que lo espiritual se remonta a aquellos estados que se elevan de lo puramente físico y tangible. Así, si estableciéramos una escala que fuera de lo tangible a lo intangible y trascendental, podría establecerse lo físico como escalón más primario, lo mental como categoría intermedia entre lo físico y lo intangible y lo espiritual como lo más trascendental e incorpóreo, relacionándose con el enfoque más introspectivo y profundo del ser. <br>&nbsp;</div>]]></description>
         <enclosure url="https://youtu.be/kYnXliosnlg" />
         <pubDate>2021-12-22 23:23:33 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961215078</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>licerikavera</author>
         <link>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961219156</link>
         <description><![CDATA[<div><strong>Espiritualidad </strong>como «aquello que posee espíritu», incluyendo la «parte inmaterial, intelectual o moral del hombre», así como otros aspectos como la búsqueda de sentido, de esperanza o de tener fe en uno mismo o en la divinidad. De esa forma, las escuelas espirituales proponen metodologías diferentes para desarrollar la experiencia mística, sin ir por ello asociadas a un Dios.&nbsp; <br>La <strong>religiosidad </strong>se define como la práctica de la religión o «conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto»6. Diferenciados ambos términos, destacaremos la función que la música tiene en ellos, ya que contribuye en gran medida al desarrollo espiritual y, en función ello, son numerosas las religiones que la incluyen dentro de su liturgia o como proceso místico de unión con Dios. <br>La <strong>espiritualidad</strong> tiene muchos <strong>beneficios</strong> para aliviar el estrés y para la salud mental en general. Algunos lo hacen a través de la oración, la meditación, el contacto con la naturaleza, prácticas corporales ancestrales, etc. Hay autores que lo consideran una dimensión más de la persona, como la dimensión biológica o social.​ Una conciencia de hiperconexión de todo lo vivo y de que formamos parte de algo superior a nosotros mismos.</div><div>Ser espiritual es avivar las posibilidades de estar permeado por el mundo de Dios; independiente de la creencia que se tenga en él, la espiritualidad es siempre estar dispuesto a recibir de su esencia la luz, fuerza y bondad con la que puede llenar al ser humano.&nbsp;</div><div><strong><em>La espiritualidad y la religión mantienen relaciones de vecindad</em></strong><strong> </strong><strong><em>pero no son la misma cosa</em></strong>.&nbsp; Mientras la religión privilegia y habla de Dios, la espiritualidad habla del espíritu y puede prescindir -como hacen los alguno- de esa entidad llamada Dios.<br>religión y la fe generan situaciones de vida que es importantes que las personas compartan no solo desde la educación religiosa sino incluso desde las ciencias humanas, la filosofía e historia para consolidar la formación de los educadores, el significado y aporte de la religión al desarrollo en la humanidad.<br><em>La espiritualidad en la educación se configura en la realización personal y vocacional, que procede de la pasión y convicción por lo que se hace y por quienes se hace, así como de la esperanza del poder de la educación para transformar</em> <br><strong>La necesidad de un modelo educativo que atienda el desarrollo integral del ser humano</strong> y particularmente su esencia espiritual (NO religiosa -aclaró-) cobra nueva importancia frente al agotamiento de un sistema de desarrollo individual y colectivo económicamente injusto, y socialmente inhumano, brutal y alienado, tal y como lo afirma Maya (2013).<br>Las <strong>experiencias religiosas</strong> <strong>activan</strong> los circuitos de recompensa del cerebro, las <strong><em>zonas cerebrales asociadas con gratificaciones</em></strong> <br>La <strong>meditación</strong> estimula la corteza prefrontal, la ínsula anterior derecha y el hipocampo derecho del <strong>cerebro</strong>, estas <strong>partes se</strong> encuentran relacionadas con el control del estrés y la ansiedad, pero también con el fortalecimiento del sistema inmune.<br>Religiosidad es un <strong><em>sentimiento que consta de una creencia nuclear:</em></strong> la existencia de un ser superior al que llamamos Dios (u otro término), con el que podemos comunicarnos a través de ciertas prácticas como la plegaria, la oración, la meditación, que es principio y fin de la vida y que incluye un amplia gama de creencias que tienen que van desde «la otra vida» es decir la convicción de que existe una vida después de la muerte cuyo sentido es la reunión con ese principio activo que llamamos Dios que preexistió a todas las cosas que derivan de él.</div><div>El humanismo y la cultura de los pueblos han consolidado la religiosidad en esencia vital de la existencia. Ciertamente, algunos afirman que la religiosidad es apenas un epifenómeno de la conciencia, un subproducto (byproduct) del cerebro. Dawkins (2006) es uno de los más acérrimos defensores de esta idea (de la que se deriva que la divinidad es tan solo una invención).</div><div>Y sin embargo «la religiosidad» existe y es además un sentimiento muy profundo, potente y extendido a lo largo de distintas culturas, casi el 80% de la poblacion USA se declara religiosa y parece, según Tobeña, que estas cifras se mantienen estables en el tiempo. Algo parecido ocurre entre los científicos que oscilan entre el 40% de creyentes, siendo los biólogos los más descreídos y los matemáticos los más convencidos.</div>]]></description>
         <enclosure url="https://reikicris.com/2015/04/17/religiosidad-y-espiritualidad/" />
         <pubDate>2021-12-22 23:31:09 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961219156</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Música y vida espiritual</title>
         <author>licerikavera</author>
         <link>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961227101</link>
         <description><![CDATA[<div>&nbsp;Como hemos visto, la música forma parte de la vida espiritual, no sólo por estar presente en rituales y liturgias, sino porque permite alcanzar lo trascendental con el simple hecho de escucharla, gracias a la combinación de sus diferentes elementos constitutivos –ritmo, melodía, armonía– y a las profundas emociones evocadas a través de ellos. Si bien hemos visto las numerosas ventajas que la vida espiritual&nbsp; ofrece, mayores son cuando incluyen la música en sus prácticas, sumándose así los beneficios individuales de cada una más los que se producen en conjunto. Vemos, por ello, que pueden ser prácticas complementarias entre las que se establece una clara simbiosis y una relación sinérgica. Por otra parte, las posibilidades de la música y de la vida espiritual resultan especialmente adecuadas en procesos de resiliencia en los que el individuo intenta salir de una realidad traumática. Gracias a los altos índices de introspección alcanzados mediante la escucha activa y la práctica espiritual, el sujeto puede llegar a comprender que la verdadera felicidad no parte de la realidad exterior, sino del propio ser, encontrando la fortaleza necesaria para hacer frente a la adversidad. Este aspecto contribuye a la sanación holística a todos los niveles –físico, psíquico y espiritual55–. Finalmente, conviene recordar que si la música puede llevar al individuo a convertirse en un ser mejor, también puede aplicarse al ámbito social para conseguir el bienestar del grupo, pudiendo aplicarse con fines éticos y sociales para favorecer el apoyo comunitario, los lazos familiares e interpersonales y mejorar la formación emocional y cultural.&nbsp;</div>]]></description>
         <enclosure url="https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQxK5-F6m5-QJlzyhtObIfYwusxpdZJe9Ro_1NhddFVEWfkPD3CPa1hXbLb3a2Fr7ITyWY&amp;usqp=CAU" />
         <pubDate>2021-12-22 23:45:06 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961227101</guid>
      </item>
      <item>
         <title> IMPACTO CEREBRAL Y ESPIRITUAL</title>
         <author>licerikavera</author>
         <link>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961233544</link>
         <description><![CDATA[<div>Conviene analizar el papel que el fenómeno sonoro desempeña a nivel cerebral y espiritual, ya que son estos efectos los que hacen aflorar emociones intensas ligadas con la plenitud espiritual, además de favorecer la creación de estados catárticos y de trance asociados a los ritos de algunas tradiciones místicas.<br><strong>Música y frecuencias cerebrales en los procesos emocionales</strong> No cabe duda de que la música es un potente agente de liberación emocional. Numerosos son los cambios que el fenómeno sonoro produce en la actividad cerebral, actuando en áreas tanto del hemisferio izquierdo –cerebro lógico, analítico, calculador, serial y especializado en el lenguaje–, como del derecho –cerebro emocional, intuitivo, abstracto, artístico y metafísico, asociado a la afectividad. Dentro del segundo, pueden establecerse, además, otros dos subgrupos, con un total de cuatro cuadrantes que forman la corteza cerebral. Tanto la música como la búsqueda de la trascendencia a través de la religiosidad o de la vida espiritual se mueven en el ámbito del hemisferio derecho, por lo que pueden interactuar y reforzarse de forma mutua. Así, la música puede llevar a estados de trance y elevación gracias a la utilización de determinados elementos compositivos –armonía, melodía, ritmo, instrumentación, etc.–, así como evocar recuerdos y experiencias de alto contenido emocional y que contribuyen a estimular este estado de plenitud. Del mismo modo, tanto la música como el cerebro obedecen a unas frecuencias de vibración determinadas que producen ondas de mayor o menor frecuencia en función de su número por minuto. El cerebro funciona con energía bio-químicoeléctrica de baja potencia que permite procesar los estímulos y generar una respuesta. El proceso se completa cuando el tálamo y la glándula pineal reciben las cargas eléctricas enviadas por las neuronas cada 12,5 milisegundos, existiendo receptores elec tromagnéticos que, según Devereux, permitirían sentir corrientes electromagnéticas de energía sutil procedentes del cosmos. Este fenómeno permite al cerebro emitir y recibir información extrasensorial y romper con los conceptos de tiempo y espacio, al crear formas de pensamiento que se elevan por encima de lo puramente sensorial. En cuanto a las ondas cerebrales, descubiertas por Berger en los años 20 del siglo XX, cada una de ellas se traduce en un estado físico-fisiológico-mental-comportamental, mediado por sustancias químicas y hormonas que se vierten al torrente sanguíneo y que interactúan entre sí. Así, las ondas gamma –de 30 a 40 Hz– y las beta –de 14 a 30 Hz–, forman parte del estado consciente del individuo y se dan durante la vigilia. Las primeras llevan a estados de histeria, pérdida de control, pánico, agresividad, huida y ansiedad desbordada y pueden ser producidas por ruidos fuertes, situaciones de máxima tensión o noticias traumáticas. Aquí se libera adrenalina, cortido-asteroides y STH u hormona somato-tropa. En el caso de las segundas, son propias del pensamiento cotidiano, la conversación, la atención externa, el razonamiento lógico y los estados de concentración regular. Liberan adrenalina moderada y generalizada. El resto de ondas –alfa, theta y delta– responden a estados cerebrales inconscientes, por lo que resultan especialmente relevantes a la hora de resolver conflictos internos no procesados y de conectar con la parte más íntima del ser. Así, las ondas alfa –de 7,5 a 13 Hz– resultan imprescindibles en los procesos espirituales y de contemplación, ya que conllevan reposo e introspección, atención hacia el propio pensamiento o hacia el aspecto más íntimo del ser, lucidez, creatividad, mayor capacidad de concentración y rendimiento, intuición, fluidez y autosugestión. Aquí se liberan endorfinas y catecolaminas, que pueden ser creadas artificialmente a través de psicofármacos y sustancias relajantes. La mejor forma de producirlas es a través de la relajación activa o pasiva, las actividades de ocio –especialmente las que requieren concentración–, los psicotrópicos, la oración, la meditación y el pensamiento en blanco. En este sentido, la música potencia en gran medida la generación de ondas alfa, ya que muchos instrumentos –voz, arpa, campanas, tenedores y cuencos tibetanos, gong y órgano, por ejemplo– se mueven en un espectro sonoro similar o muy parecido al de estas. Además, el efecto de «trance» se multiplica si las melodías son monocordes –canto gregoriano, por ejemplo–, o de carácter reposado y repetitivo, si el tempo es lento y si se complementan con otros métodos de relajación, como el control de la respiración, la autosugestión, la visualización –de escenas naturales o mandalas– y los aromas relajantes de aceites naturales e incienso. Todo esto contribuye a alcanzar el estado de introspección necesario para llegar a la plenitud espiritual, desprovista de toda dependencia con la realidad exterior. En el caso de las ondas theta –de 3,5 a 7,5 Hz– el cerebro se encuentra en un estado a medio camino entre la vigilia y el sueño gracias a la segregación de endorfinas y catecolaminas –también presentes en las ondas alfa– en concentraciones superiores. Su similitud con las ondas anteriores se da asimismo en las actividades que propician su producción –meditación profunda, música relajante y armoniosa, yoga, visualizaciones, situaciones placenteras de gran calma y drogas psicotrópicas–, aunque el comportamiento es diferente. Así, mientras que con las ondas alfa se conseguía alcanzar un estado de descanso, las ondas theta van mucho más allá, asociándose con el estado de inspiración y llevando a imágenes, ensoñaciones, fantasías e incluso alucinaciones donde la mente se abstrae del mundo exterior y «vuela» por sí misma. La relajación física y mental es completa, siendo el estado característico de los momentos previos a caer dormidos y durante el sueño MOR –Movimiento Orbital Rápido–. Ésta es la frecuencia que emiten los discípulos zen, los monjes budistas y los religiosos y místicos cristianos cuando meditan. En este sentido, la música ayuda a profundizar el estado de relajación y catarsis asociado a las oraciones y mantras utilizados. Sin embargo, más que de música, hablaremos de frecuencias adaptadas mediante amplificaciones de dichas ondas, dado que, por no formar parte del espectro de audición humano, no son audibles, aunque sí perceptibles en el sistema límbico de forma inconsciente y subliminal. Tanto las ondas alfa como las theta tienen importantes beneficios sobre el individuo. Así, potencian la concentración y el rendimiento, fomentan estados de tranquilidad y trascendencia, mejoran la creatividad, refuerzan el sistema inmunitario, aumentan la energía vital, la felicidad y la autoestima, mejoran la calidad de las relaciones sexuales, reordenan y reequilibran la mente y contribuyen a la sanación holística. Esto último es posible porque, a esos niveles, los dos hemisferios cerebrales trabajan de manera más integrada y unificada, sumando las potencialidades del pensamiento analítico propio del hemisferio izquierdo con la creatividad y capacidad características del hemisferio derecho. De esa manera, el cerebro crea un estado sinérgico en el que utiliza todas sus posibilidades, consiguiendo resultados mucho mayores de los que se conseguirían si cada lóbulo cerebral trabajara de manera independiente. Respecto a las ondas delta –de 0,5 a 3,5 Hz– son las más desconocidas y se corresponden con el sueño profundo, donde la relajación es máxima, con estados de reacondicionamiento físico y reestructuración mental. Este estado se asocia a los viajes astrales y a los estados hipnóticos profundos. Por otra parte y como habíamos mencionado anteriormente, la música, a su vez, es capaz de provocar fuertes emociones y cada una de ellas responde a un nivel determinado de frecuencia vibratoria. Se ha demostrado que existen dos emociones principales –amor y miedo–, incluyéndose en cada una emociones secundarias y derivadas de estos estados principales –paz y alegría en el primer caso, por ejemplo, y rabia y frustración en el segundo–. En la estructura del ADN existen 64 códigos posibles de aminoácidos compuestos por carbono, oxígeno, hidrógeno y nitrógeno. A pesar de esto, sólo 20 de ellos se encuentran activos en cada momento y, por eso, existe un «interruptor» de emociones que se encarga de activar y desactivar cada código según la emoción predominante. Los sentimientos de miedo y sus derivados –ira, ansiedad, abandono, vergüenza, culpa, tristeza y envidia– ADN y, en ese sentido, describen una onda más larga, mientras que el amor y sus emociones secundarias –satisfacción, agradecimiento, esperanza, expansión, alegría, amor, fluidez, confianza, armonía y elevación–, al tocar más puntos de la cadena, dibujan una trayectoria más alta&nbsp;</div>]]></description>
         <enclosure url="https://hermandadblanca.org/la-musica-espiritual/" />
         <pubDate>2021-12-22 23:55:29 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961233544</guid>
      </item>
      <item>
         <title>EXPERIENCIA RELIGIOSA Y MEDITACIÓN</title>
         <author>licerikavera</author>
         <link>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961238497</link>
         <description><![CDATA[]]></description>
         <enclosure url="https://www.canva.com/design/DAEyvp2ASMY/4lyodbPBGoLSUPrORLzhyA/view?utm_content=DAEyvp2ASMY&amp;utm_campaign=designshare&amp;utm_medium=link&amp;utm_source=sharebutton" />
         <pubDate>2021-12-23 00:03:09 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961238497</guid>
      </item>
      <item>
         <title>NEUROCIENCIA ESPIRITUAL</title>
         <author>licerikavera</author>
         <link>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961239714</link>
         <description><![CDATA[]]></description>
         <enclosure url="https://www.canva.com/design/DAEyHK_4Ba4/IWZGsZuNIMhr2mbCJJj7Jw/view?utm_content=DAEyHK_4Ba4&amp;utm_campaign=designshare&amp;utm_medium=link&amp;utm_source=sharebutton" />
         <pubDate>2021-12-23 00:04:49 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961239714</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>licerikavera</author>
         <link>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961248676</link>
         <description><![CDATA[<div>Somos pensamiento material y espiritual hecho por la biología, cabalgando en la frontera de lo que se palpa y lo que se sueña, de lo que se intenta más allá de lo que se siente. Somos también creencias y certezas que se imaginan y piensan con las mitocondrias neuronales. Creemos porque nuestra razón es la función de un trozo de materia orgánica de más de un kilo y de intensa actividad química y eléctrica.</div><div>Ya son 130 años desde que el padre de la neurociencia moderna, Santiago Ramón y Cajal (1891) publicará su "teoría neuronal" estableciendo a la neurona como la unidad funcional fundamental del sistema nervioso, por tanto, es el componente esencial del cerebro humano. Gracias a la revolución científica, dejó de considerarse al corazón y otros órganos como órgano rector de las emociones, dando al cerebro su papel central. Actualmente, un gran reto para la neurociencia y la ciencia en general, es el estudio completo de este órgano en relación a experiencias diversas como el sueño o la experiencia religiosa.<br>La neuroteología <strong>surge a partir del interés</strong> de la neurociencia por el estudio de los estados alterados de conciencia inducidos por la meditación de diversos tipos (religiosa o no), una de <strong>cuyas máximas expresiones es la experiencia religiosa</strong> <br>Durante todo el siglo XX se ha realizado esporádicamente investigación científica sobre la <strong><em>base neural de la espiritualidad.</em></strong> Se ha demostrado que los lóbulos frontal y parietal presentan una mayor actividad durante experiencias espirituales y meditación (que para muchos significa espiritualidad). Este programa de investigación y aprovechamiento de las potenciales correlaciones entre los fenómenos neurológicos y la experiencia religiosa.<br>A principios de los años ochenta del siglo xx, el neurocientífico canadiense <strong>Michael Persinger </strong>alcanzó una gran popularidad en los medios de comunicación con su «casco de Dios» que colocaba electrodos en las cabezas de sus participantes y descubrió que emitían ondas electromagnéticas cerebrales muy semejantes a las producidas por la epilepsia. Persinger [1997] sostiene que las experiencias religiosas involucran síntomas parecidos a la epilepsia, por ende, la religión tendría su origen en ataques de tipo epilépticos).<br><br></div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2021-12-23 00:15:35 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961248676</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Beneficios </title>
         <author>licerikavera</author>
         <link>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961270889</link>
         <description><![CDATA[<div><br></div><div><br><br></div><div>Esta práctica puede estimular un gran desarrollo mental en áreas como el cuerpo calloso, un conjunto de fibras nerviosas que comunica ambos hemisferios cerebrales.<br><strong>Desarrolla la inteligencia emocional: permite reconocer los sentimientos y emociones propios, así como los de otras personas, conseguir una vida más plena y tener un mayor bienestar, al volverte más consciente de tu cuerpo y desarrollar la capacidad de observación, lo que te permite actuar desde un lugar más centrado, así como tomar distancia de tus pensamientos.<br></strong><br></div><div><strong>- Incrementa la atención y la concentración: mejora la cognición y aumenta la capacidad de realizar tareas con un mayor enfoque, fortalece áreas del cerebro relacionadas con los procesos de cognición. Existe una relación muy estrecha entre atención plena y el procesamiento de nueva información, es por eso que la meditación resulta altamente beneficiosa para personas de todas las edades y se recomienda para prevenir enfermedades como el alzheimer.<br></strong><br></div><div><strong>- Aumenta la memoria: al aumentar la materia gris del hipocampo, lo que repercute en procesos mentales que ayudan a la memorización, también ayuda a fomentar la compasión, la introspección y la autoconciencia. En personas adultas también ayuda a contrarrestar la reducción del córtex cerebral que ocurre naturalmente con el paso de los años, lo que genera un mejor proceso cognitivo.<br></strong><br></div><div><strong>- Ayuda a aliviar el dolor:&nbsp; Un estudio realizado por la revista científica JAMA Internal Medicine de la Asociación Médica Americana encontró que la práctica de la meditación es capaz de reducir el dolor físico y emocional de aquellas personas que tuvieron algún proceso quirúrgico o malestar crónico, esto no quiere decir que la enfermedad desaparezca, pero si te ayudará a lidiar con ella de mejor forma. Incluso se compara la meditación con el uso analgésicos como la morfina y se recomienda a los pacientes para enseñarles a manejar mejor estos padecimientos.<br></strong><br></div><div><strong>- Alivia el estrés, la ansiedad y la depresión</strong>: reduce las sensaciones de estrés y ansiedad, como muestran los doctores Richard J. Davidson y Antoine Lutz. Ellos han confirmado que la atención plena y la meditación zen permiten adaptar el cerebro para reducir sus síntomas. Asimismo también se ha logrado comprobar que esta práctica reduce la densidad del tejido cerebral asociado con el sentimiento de preocupación. Es capaz de reducir los niveles de cortisol y ayudar a que te sientas más relajado, un estado de quietud y te permite entrenar tu mente para concentrarte en el presente y reducir los pensamientos ansiosos, lo que logra un efecto calmante que permite tratar problemas como la depresión, el insomnio, el bajo estado de ánimo y la pérdida del apetito.</div><div><strong>- Incrementa la productividad y aumenta la creatividad</strong>: Empresas como Google, Nike y Amazon apuestan por implementar programas de meditación que les ayude a los empleados a disminuir el estrés, aumentar el flujo de trabajo y la colaboración.</div><div>El área de las neurociencias ha sido testigo de cómo la meditación provoca que zonas del cerebro dedicadas al ingenio se vean beneficiadas gracias a la relajación, inclusive existe una rama dedicada a este sector llamada mindfulness empresarial.&nbsp;</div><div><strong>- Autoconocimiento:</strong> al permitir reducir la velocidad de los pensamientos y llevar a un entendimiento profundo, la meditación permite entablar una relación distinta contigo mismo, esto te ayuda a enfocarte en tus habilidades y aprovecharlas al máximo, además de disminuir aquellos aspectos con los que te sientes inconforme. La observación de tus pensamientos, sentimientos y emociones sin juicios, aumenta tu autoestima gracias a que puedes obtener un gran conocimiento de sus mecanismos mentales.</div><div>- Aumenta la capacidad de enfrentar desafíos: Al serenar tu cuerpo y tu mente te das cuenta de que todas las emociones y situaciones son pasajeras, nada es permanente, por lo que puedes enfrentar las situaciones que antes te parecían imposibles o muy difíciles de tratar, experimentar paz mental, observar los obstáculos con ecuanimidad y tomar la decisión más adecuada para cada desafío.</div><div><strong>- Desarrolla la empatía:</strong> Artículos publicados por las revistas académicas Clinica Psychology y Springer Science, explican que la meditación aumenta el funcionamiento del cerebro en aspectos como la empatía y compasión hacia otros seres, por lo que te será más sencillo comprender sus perspectivas y las situaciones a las que se enfrentan, gracias a que adquieres una visión más amplia acerca de las otras personas, promueves el comportamiento altruista y evitas los prejuicios.<br><strong>-</strong></div>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads.storage.googleapis.com/1336357440/6eaaec407436c43bb6b91baa0cff7f68/ESPIRITUAL.jpg" />
         <pubDate>2021-12-23 00:35:31 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961270889</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>licerikavera</author>
         <link>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961275583</link>
         <description><![CDATA[<div><strong>&nbsp;Área Ventral Tegmental (VTA) Área Ventral Tegmental (VTA</strong>) también conocida como&nbsp; "las neuronas del placer" es un grupo de neuronas diana de acción de los fármacos antipsicóticos y antiparkinsonianos, al igual que de drogas psicoactivas como la cocaína, el éxtasis y el LSD, es considerada el centro de la motivación, el deseo, el placer y la valoración afectiva.<br><br></div><div>- El hipotálamo lateral es la parte del hipotálamo que principalmente participa del sistema de la recompensa y de la motivación.<br><br></div><div>Aparte de las redes neuronales ligadas al sistema de recompensa, la lista de áreas y estructuras involucradas en las experiencias religiosas es muy amplia —aproximadamente una docena según Beauregard y Paquette (2006)—, lo cual supone la activación conjunta de una familia de sistemas, cada uno de los cuales se encuentra implicado en contextos no religiosos. Un estudio con los mormones es el primer paso de un ambicioso proyecto de la Univesidad de Utah: el <strong>Religious Brain Project,</strong> que pretende entender cómo funciona el cerebro de las personas con profundas creencias religiosas y espirituales.&nbsp;<br><br></div><div>De todas las regiones <strong>cerebrales</strong> que se han relacionado con las experiencias <strong>religiosas</strong>, la que parece desempeñar un papel más cardinal es la <strong>corteza prefrontal. </strong>Se trata de una región muy importante para el cumplimiento y la adecuación de las normas sociales, los procesos de reflexión y la inferencia de los estados mentales de las otras personas, unos aspectos que podrían ser necesarios para mantener una actividad religiosa integrada. Así, la <em>corteza prefrontal media</em> (una zona cerebral que se activa por acciones relacionadas con valoraciones, juicios, evaluaciones y razonamiento moral)sería la encargada de hacer consciente a la persona de ese estado y de sus sentimientos espirituales, y de reportarle una experiencia emocional placentera.<br><br></div><div>Los escáneres cerebrales muestran que la meditación intensa altera la materia gris, reforzando las regiones que hacen centrar la mente y alimentan la compasión, al tiempo que calman aquellas relacionadas con el miedo y la ira.<br><br></div><div>Una región de la corteza cerebral denominada <strong>ínsula </strong>podría determinar las respuestas somáticas y viscerales asociadas con estos sentimientos, y la activación de la corteza parietal durante las experiencias místicas podría reflejar la modificación de los esquemas corporales de algunas personas durante esas experiencias. También se activa el núcleo caudado<strong>,</strong> que se ha relacionado con la felicidad y el amor, lo que correspondería con los sentimientos de júbilo y amor incondicional que se experimentan durante las experiencias espirituales.<br><br></div><div>Se ha visto que la activación del <strong>lóbulo temporal medial,</strong> vinculado con la memoria, parece estar relacionada con la impresión subjetiva de contacto con una realidad espiritual. Se ha podido comprobar que las personas que experimentan una relación íntima con Dios presentan un mayor volumen en una porción concreta de la corteza cerebral, la denominada circunvolución temporal media del hemisferio derecho.Generalmente las experiencias religiosas se asocian al lóbulo temporal, mientras que la meditación al lóbulo frontal.<br><br></div><div>Para examinar algunos de los correlatos neurocientíficos en la espiritualidad y la religión (E/R), es necesario remitirse a varios aspectos que han sido estudiados al respecto. Entre otros, la revisión de algunos de los sistemas de <strong>neurotransmisión</strong>, donde sustancias químicas (neurotransmisores liberados en las sinapsis de zonas corticales) originan cambios en nuestra funcionalidad, dado los cambios en la actividad eléctrica constatada en el cerebro y los órganos periféricos, con consecuencias que influyen en la vivencia de la persona <em>(Morales y Burgos, 2015).</em> Esto se evidencia con sofisticadas técnicas de imágenes de las áreas corticales activadas, que reportan información de la actividad E/R (Rim et al., 2019).&nbsp;<br><br></div><div>Los <strong>neurotransmisores</strong> (sustancias químicas creadas por el cuerpo que transmiten información desde una neurona hasta otra) como la serotonina, influyen en el nivel de espiritualidad. La cantidad de receptores de serotonina en el cerebro se correlaciona con ella. <em>(Dick Swaab, «Somos nuestro cerebro», Plataforma Editorial). En concreto parece que las personas más religiosas tienen </em><a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3190564/">más receptores de serotonina</a>, una de las sustancias químicas que permite la comunicación entre neuronas. También las drogas que activan el sistema de la serotonina –como el LSD, la mescalina o los hongos mágicas– inducen efectos espirituales, lo que explicaría su uso en ciertas prácticas religiosas.<br><br></div><div><em>La activación de receptores</em> de dopamina (DRD2), junto a receptores de serotonina (5-HTR2a) y receptores de oxitocina (OXTR), además de los transportadores vesiculares de monoaminas denominados VMAT-1 y VMAT-2, presentan correlatos con la tendencia favorable a estados espirituales en las personas (Anderson et al., 2017). En este punto, DRD2 está en relación con mecanismos de recompensa, motivación y satisfacción, así como los 5-HTR2a son vinculados como estabilizadores del ánimo que inducen estados afectivos plenos, y los OXTR orientados a la relación positiva con el otro (Kandel et al., 2013; Van Cappellen et al., 2016). Los transportadores vesiculares ayudan a la liberación de dichas sustancias en el cerebro, así como la regulación de los transportadores presinápticos de las monoaminas, que devuelven el neurotransmisor al terminal evitando el contacto con su receptor, ambos íntimamente relacionados con la actividad espiritual (Kim et al., 2015).<br><br></div><div><em>De esta forma, al orar o meditar y cerrar los ojos, en la ultraestructura neuronal y molecular se activan estos efectos neuroquímicos.</em> Por una parte, se activa la liberación de las sustancias mencionadas, y con estos acontecimientos neurofisiológicos experimentamos esa trascendencia hacia algo superior, más allá de nosotros mismos, y la conexión con lo sagrado, y cada persona con su particularidad, puesto que no todos tenemos el mismo sistema genético ni hemos establecido las mismas interacciones con el mundo socioeducativo que podrían estar en la base de la conducta E/R.<br><br></div><div><strong>Generalmente las experiencias religiosas se asocian al lóbulo temporal,<br>&nbsp;<br><br></strong><br></div><div><strong>mientras que la meditación al lóbulo frontal.<br></strong><br></div><div><br></div><div>¿Pero qué ocurre exactamente en el cerebro durante la meditación?<br><br></div><div>Los estudios de neuroimagen en los seres humanos han demostrado que las regiones del cerebro implicadas en la atención (<a href="https://psicologiaymente.com/neurociencias/lobulo-frontal-cerebro">lóbulo frontal</a>) y las emociones (<a href="https://psicologiaymente.com/neurociencias/sistema-limbico-cerebro">sistema límbico</a>) se ven afectadas en las varias etapas de la práctica meditativa. Un estudio publicado en la revista Psychiatry Research: Neuroimaging afirma que aquellas personas que meditan 30 minutos al día durante ocho semanas adquieren una mayor densidad de materia gris en las partes del cerebro asociadas con la memoria, el sentido del yo, la empatía o la reducción del estrés. Esta materia gris está ubicada principalmente en el <a href="https://psicologiaymente.com/neurociencias/hipocampo">hipocampo</a>, un área importante para el aprendizaje y la memoria.<br><br></div><div>Asimismo, Sara Lazar, científica de este estudio concluye que gracias a la meditación:<br><br></div><div>·&nbsp; &nbsp; El grosor de la corteza cingulada aumenta, así como parte del sistema límbico. Estas regiones influyen en las emociones, la atención, el aprendizaje, la memoria y la percepción del dolor tanto físico como emocional.<br><br></div><div>·&nbsp; &nbsp; La materia gris en la amígdala disminuye, reduciendo la ansiedad, el miedo y el estrés.<br><br></div><div>·&nbsp; &nbsp; La zona izquierda del hipocampo, que es responsable del aprendizaje, las capacidades cognitivas, la memoria y la regulación de las emociones, también incrementa su tamaño.<br><br></div><div>·&nbsp; &nbsp; La unión temporoparietal, que está involucrada en las relaciones sociales, toma de perspectiva, la empatía y la compasión aumenta sus proporciones.<br><br></div><div>Al ingresar a esta experiencia E/R, también se activa un sistema eléctrico en el cerebro, en especial en estados de espiritualidad y contacto con lo religioso, constatado con electroencefalogramas (EEG) que mide por un mecanismo bioeléctrico la transmisión de señales entre las neuronas. El EEG puede mostrar la predominancia de ondas beta de baja intensidad y de alta frecuencia, vinculadas a la vigilia y el estado de alerta. <em>Al cerrar los ojos</em>, aparecen ondas más intensas y de menor frecuencia, denominadas “ondas alfa”, (el EEG ha evidenciado aumento en el ritmo alfa en zonas parietotemporales del cerebro). Entrando en estado de pérdida de consciencia con el medio, predominan las “ondas theta”, denominadas ondas cognitivas o hipnóticas; y, finalmente, cuando perdemos tonicidad muscular completamente, estamos en sueño profundo, propio de la predominancia de “ondas delta”, de alta intensidad y baja frecuencia (Kandel et al., 2013).<br><br></div><div><em>Para la actividad E/R cambian algunos de estos ritmos de ondas, constatados mediante el EEG.</em> La tendencia es observar que existen aumentos en ritmos delta, theta y alfa durante un estado trascendente y, a veces, aumento de beta y gamma durante la sesión de meditación general en las zonas parietotemporales (Wahbeh et al., 2018). Incluso hay evidencia de activación de ondas theta en el lóbulo frontal, frente a estados de meditación profunda, constatados en actividades de personas que ingresan al contacto meditativo mediante la lectura del Corán (Vaghefi et al., 2015). Las frecuencias alfa, que juegan un papel activo en la cognición de las personas (Bazanova y Vernon, 2014). Al mismo tiempo, ese conectarse con objetivos y metas supone la activación de la corteza prefrontal, de gran actividad en experiencias E/R; de hecho, esto se ha evidenciado por cambios serotoninérgicos y dopaminérgicos activos, que se han incorporado a sistema de tratamientos de la depresión (Anderson et al., 2017).<br><br></div><div>&nbsp; &nbsp;También existe evidencia de la disminución de los influjos externos hacia el lóbulo occipital, con un decremento en la estimulación del lóbulo parietal inferior, acompañado de una actividad reducida en el tálamo medial y el cuerpo estriado, regiones cerebrales implicadas en el procesamiento sensorial y emocional, también vinculadas a la religiosidad, espiritualidad, autotrascendencia, meditación, <em>mindfulness</em> y oración contemplativa (Van Elk y Aleman, 2017).&nbsp;<br><br></div><div>Estas constataciones han sido corroboradas por técnicas imagenológicas, fundamentalmente por registros de resonancia magnética funcional (IRMf) o tomografía por emisión de positrones (TEP), que son registros computarizados que dan cuenta de la actividad nerviosa y la hacen visible mediante imágenes, a veces con resultados nutridos de mucho color según el grado de activación (Kandel et al., 2013).&nbsp;<br><br></div><div>&nbsp;Las regiones cerebrales potencialmente asociadas con el desarrollo y el comportamiento en las personas con experiencia E/R incluyen la corteza frontal medial (CFM), la corteza órbitofrontal (COF), el precuneo, la corteza cingulada (CC) y el núcleo caudado (Rim et al., 2019). En todo caso, pareciera que el cerebro completo estaría involucrado en la actividad E/R, como ocurre en cualquier cognición compleja y profunda; solo que algunas áreas presentan una mayor activación eléctrica, lo que demanda mayor consumo de glucosa y oxígeno, indicadores clave para obtener la información imagenológica ya sea por IRMf o TEP (Kandel, et al., 2013).<br><br><br></div><div><br><br></div><div><br></div>]]></description>
         <enclosure url="https://www.alzheimeruniversal.eu/2011/01/14/la-relacion-entre-la-espiritualidad-y-un-dano-cerebral/" />
         <pubDate>2021-12-23 00:39:45 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961275583</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Grabación</title>
         <author>licerikavera</author>
         <link>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961394490</link>
         <description><![CDATA[]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads.storage.googleapis.com/1336357440/b0ece59e2000bc5c44d2f3f8a57c7eb6/NEURO_ESPIRITUALIDAD.webm" />
         <pubDate>2021-12-23 02:08:38 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/licerikavera/989itgd2u2tzqpl9/wish/1961394490</guid>
      </item>
   </channel>
</rss>
