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      <title>Mi diario de aprendizaje by Begoña Méndez</title>
      <link>https://padlet.com/begodmm/8pv8huixjafh</link>
      <description>Reflexiones de la evaluación</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2018-03-01 16:04:18 UTC</pubDate>
      <lastBuildDate>2019-02-26 16:47:58 UTC</lastBuildDate>
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         <title>¿Cómo la evaluación contribuye al éxito?</title>
         <author>begodmm</author>
         <link>https://padlet.com/begodmm/8pv8huixjafh/wish/236992846</link>
         <description><![CDATA[<div>Todos los docentes utilizamos la evaluación para la obtención de la nota que llevará un alumno tanto en las evaluaciones como en la nota de final de curso. La nota, al fin y al cabo, es un número que va a representar el grado de conocimiento pero personalmente pienso que ese valor que se obtiene no define ese conocimiento... La trayectoria escolar provoca que nuestros alumnos "chapen", ellos lo llaman estudiar pero para mí estudiar es más que saber de memoria ciertos contenidos. No sirve de nada saber mucho si luego no eres capaz de aplicar los conocimientos... Bien, creo que nos hemos acomodado en ese "área de confort" en el que explicamos, realizamos actividades, corregimos y evaluamos con un examen... porque si soy sincera es cómodo pero ¿así aprenden mis alumnos? Habrá de todo, unos sí y otros no. Con la experiencia vas comprendiendo que en las aulas hay mucha diversidad, los niños con NEAE necesitan otro proceso de evaluación y con ellos siempre se tienen en cuenta otros esfuerzos y no sólo un examen pero en una clase hay muchos más alumnos, los que se bloquean, los que se pierden en las explicaciones, los que tienen un problema familiar o personal que hace que no estén centrados y realmente para ellos no tenemos nada, sólo el examen. Esto hace que me plantee que hay que proceder en el aula de otra forma, que la evaluación es algo más que un examen y una nota. Es todo un proceso desde que empieza el curso hasta que acaba y desde que inician la etapa hasta que la acaban. Y también me planteo que hay veces que los cambios no son fáciles, ni para el profesorado ni para las familias-alumnos ya que hay veces que las propias familias y alumnos quieren el examen...&nbsp;</div><div>Hay que evolucionar e intentar hacer ver que la evaluación en sí misma es un proceso para la vida que no consiste en tener una nota sobresaliente sino en haber adquirido los conocimientos necesarios para llegar al éxito personal de cada uno según lo que deseen hacer en la vida. Y para ello su evolución es ya un proceso de evaluación.&nbsp;<br>Lo difícil está en nosotros mismos, en ser capaces de ver más allá. ¿Cómo podemos ayudar a nuestros alumnos para alcanzar el éxito? Pues creo que adaptándonos a ellos... y esto es difícil cuando sólo en un aula tienes 29 alumnos y son 29 casos diferentes... Por eso pienso que somos nosotros quienes tenemos la necesidad de cambiar y contemplar otras vías de evaluación y de metodologías porque si nuestra metodología no cambia la evaluación tampoco lo hará.&nbsp;<br>Begoña Méndez.&nbsp; &nbsp;&nbsp;<br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2018-03-01 16:06:00 UTC</pubDate>
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         <title>La calificación como Único Feedback</title>
         <author>begodmm</author>
         <link>https://padlet.com/begodmm/8pv8huixjafh/wish/238380510</link>
         <description><![CDATA[<div>No soy un 7 NO... En el colegio yo no era una lumbrera precisamente pero tenía una cosa clara, que me iba a dedicar a la docencia. Esto no gustó mucho a mi padre que no podía entender cómo iba yo a enseñar a chavales si mis resultados no eran excelentes... Muchas conversaciones tuvimos ese verano antes de empezar la facultad y le hice ver que lo mío era vocación. Esta vocación se la debo en gran medida a mi profesor de literatura y mi profesora de francés que siempre nos decían que debíamos buscar la profesión que nos gustase, que valoraban nuestros esfuerzos por aprender, que explotaban en el aula nuestras habilidades y que nos hacían ver que nada es imposible... <br>En fin, las notas son sólo un número que pueden identificar tu capacidad de memoria pero en el futuro no te van a evaluar por tu memoria, sino por las ganas que le pongas en tu trabajo, en tu día a día y para eso se necesita vocación... Yo seguí mi vocación, independientemente de lo buena o mala que fuera en el colegio y eso es lo que debemos transmitir en nuestras clases. <br>En mi primer año en Lugo como profesora de francés tuve una alumna que le gustaba mi materia pero que no sabía si sería bueno estudiar la carrera ya que no era de matrícula y tampoco sabía si tendría salida profesional. Puedo decir que simplemente le animé a seguir su sueño, que lo importante no es la nota sino el progreso, que a la excelencia se llega con trabajo y dedicación y que iba a tener mi apoyo cando lo necesitase... Hoy en día, tras 13 años de ese momento puedo decir que mi alumna hoy es mi colega de profesión, ella trabaja en Francia y realizamos proyectos conjuntos de forma intercultural y estamos encantadas, nosotras y nuestros alumnos pues están experimentando un acercamiento diferente a la materia. <br>Nuestros alumnos necesitan saber que lo están haciendo bien, que pueden superar los obstáculos y que para ello hay que pelear y trabajar. La mejor manera de que confíen en sus propias posibilidades es hacerles ver su potencial. Evidentemente habrá asignaturas que resulten más fáciles que otras y ésto les condiciona para elegir las optativas o la rama de bachiller a la que quieren ir y se olvidan de elegir lo que les gusta porque hay veces que "estudian mucho pero no se nota en los resultados". Esta frase la he escuchado muchas veces, tanto por boca de mis alumnos como de sus padres... Ahí es cuando veo que lo que se está haciendo hoy en día es medir el conocimiento con una nota y que los alumnos se desmotivan porque no han sacado un 8 en lugar de valorar el esfuerzo y reflexionar de lo que han aprendido...  ¿Es realmente importante la nota? <br>La sociedad necesita un cambio,  los profesores tenemos en nuestras manos el futuro y si no les ayudamos a adquirir confianza en sí mismos, en valorar los esfuerzos, en hacerles ver que seguramente en la vida tendrán que levantarse más de una vez, lo que tendremos es un futuro desmotivado y con poca confianza. Don Bosco lo tenía claro, y esa debe ser la clave en nuestras clases.<figure class="attachment attachment--preview"><img src="https://es.fabiosacdn.com/es/wp-content/uploads/2016/09/las-20-frases-mas-famosas-de-san-juan-bosco_36d661d9623393492c08707ee311cb2d1.jpg" width="650" height="340"><figcaption class="attachment__caption"></figcaption></figure><br> Lamentablemente en la sociedad aún está establecida la nota como vía de acceso al futuro, para entrar en la universidad a estudiar lo que quieres, para obtener una beca, para acceder a un puesto de trabajo... Es complicado hacerles ver que la nota no es lo único cuando en el futuro es lo primero que les van a pedir y por eso muchos de nuestros alumnos se preguntan de qué les vale esforzarse si al final solo sacan un aprobado... <br><br>Begoña Méndez.</div>]]></description>
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         <pubDate>2018-03-05 22:15:58 UTC</pubDate>
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         <title>NORMAL...</title>
         <author>begodmm</author>
         <link>https://padlet.com/begodmm/8pv8huixjafh/wish/245732590</link>
         <description><![CDATA[<div>Cuando pensamos en alumnos "normales" creo que pensamos en alumnos que estén en silencio, tomen notas, realicen los ejercicios, participen activamente en clase y además saquen buenas notas. Si nos fijamos en la Campana de Gauss, podemos pensar que la normalidad en el aula son todos aquellos alumnos que están en la zona media, y aquellos que se sitúan en los extremos son los alumnos "no normales"<br>Para mi un alumno normal es aquel que está en el aula, con sus defectos y virtudes, sus días buenos y malos y su propia forma de ser, es decir, personas únicas de las que también puedes aprender y no sólo enseñar. Cada alumno tiene sus propias cualidades y evidentemente tendrá un rasgo que lo define más. Si hubieran tenido que definirme seguramente sería la desvergonzada... pero también la alegre, constante, charlatana, solidaria, con genio... vamos que soy muchas cosas y no me define una sola...<br>Bien, creo que nuestros alumnos son así y más los adolescentes que tan pronto están atentos como distraídos y pasan unas vacaciones y vemos cómo se van transformando...&nbsp;<br>A veces caemos en el error de poner una etiqueta... Recuerdo mis primeros días en el cole que una compañera cogió la lista de clase y me fue definiendo a cada uno de ellos, yo me quedé sorprendida por dos motivos, el primero es que me parecía increíble que pudiera saber tantas cosas de sus alumnos (yo no solía tener esa confianza con mis profesores como para que supieran tanto de mi) y otro motivo es que todos tenían una etiqueta, un rasgo que les definía. Cuando terminó con una clase e iba empezar por otra le pedí que me dejara descubrir a mí sola todo eso porque no iba a ver a esos chicos con mis ojos, sino con los suyos. A veces pienso que nuestros alumnos se sienten así, vistos por unos ojos&nbsp;<br>que son incapaces de ver la evolución, de dar otras oportunidades... Estos días en la evaluación de mi clase (1ºESO) y hablar sobre una alumna me enorgullecí de ver el cambio que estaba dando este año. Mis compañeros estaban sorprendidos porque su trayectoria en primaria fue mala y nos avisaron que "seguramente nos daría problemas". Y sí, empezamos mal el curso pero invirtiendo tiempo con ella, con su familia y sobre todo haciéndole ver que ella puede cambiar su futuro, nos está sorprendiendo gratamente a todos. Poco a poco van surtiendo efecto los esfuerzos que vamos haciendo todos, tanto los profes como ella y va aprovechando las medidas que se toman con ella para ayudarle a sentirse integrada en el aula. Cuando hablé con ella para decirle que estábamos contentos con su evolución y que debía seguir así dijo algo que me impactó "Gracias por confiar en mí, nunca me había pasado"...<br>Tenemos que ser capaces de ver el cambio, de dar oportunidades porque nuestros chicos son el futuro y el futuro es diversidad.&nbsp;<br>Cuando planteamos nuestras clases utilizamos distintas estrategias pues conocemos a nuestros alumnos, organizamos actividades cooperativas, proyectos, explicamos de una forma u otra para intentar que todos comprendan... pero llega la hora de la evaluación y acabamos haciendo un examen para todos, un examen "normal". Las aulas están repletas de diversidad y así debería ser la forma de evaluarlos, diversa, atendiendo a sus necesidades...<br>Aún nos queda mucho que aprender y sobre todo no tener miedo a los cambios...<br><br>Begoña Méndez</div>]]></description>
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         <pubDate>2018-03-24 14:32:57 UTC</pubDate>
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         <title>Un reto- Una experiencia</title>
         <author>begodmm</author>
         <link>https://padlet.com/begodmm/8pv8huixjafh/wish/249589109</link>
         <description><![CDATA[<div>La vida está repleta de retos a los que hacer frente. El que más ha marcado mi vida ha sido elegir mi futuro con solo 23 años. <br>Tras acabar la carrera toca decidir qué hacer y en ese momento llevaba 4 años saliendo con mi marido que vivía en otra comunidad autónoma así que era necesario plantearse el futuro en varios aspectos, a nivel personal y a nivel profesional por lo que hubo mucho que analizar.&nbsp; <br>Este proceso tan importante me llevó meses (e incluso años) en el que tuve que reordenar mis ideas, contrastar los pros y los contras que supone dejar tu casa, tus amigos... tu vida, para aventurarte a vivir en otra comunidad, en otra ciudad y empezar de cero. Lo bueno, es que desde pequeña tenía claro que yo quería vivir en Galicia. Pensándolo ahora, mi cabeza ya había hecho ese análisis a una edad temprana. Al igual que el vídeo del niño que sabe que para bajar de la cama necesita apoyos porque si no se puede hacer daño, creo que mi cabezo hizo ese proceso mental de forma inconsciente sobre lo que supone vivir en Madrid siendo niños. Lo que más me gustaba del verano era pasarlo en Galicia donde teníamos "libertad", donde podías coger la bicicleta y salir de casa y tus padres estaban tranquilos porque no era Madrid y no existían tantos peligros. Creo que ese cambio entre los meses de verano y el resto del año fue marcando mi decisión futura. Por eso, mi idea de acabar viviendo en Galicia era bastante clara... el dilema era, Galicia sí, pero ¿dónde? <br>Lo más fácil hubiera sido Coruña pues allí tengo familia y estoy segura de que mis padres hubieran preferido que eligiera ese destino así que pasé a la "segunda fase" listas interminables de las ciudades gallegas que se redujeron a dos, Lugo y Coruña porque son las que mejor comunicadas están con la casa de mis padres... Teniendo esto claro me formé en lengua gallega pues para trabajar aquí es necesario (fui previsora) y ya sólo quedaba elegir... así que comparé ambas ciudades y valoré muy positivamente las ventajas de vivir en Lugo. Antes de mudarme comprobé de primera mano lo que me ofrecía el cambio y aún sabiendo que encontrar trabajo sería más complicado decidí que este era mi destino. Ahora quedaba convencer a&nbsp; mis padres!! <br>Creo que mis argumentos fueron buenos, una ciudad pequeña, bien comunicada con mi casa, cerca de la familia, con oportunidades para independizarme, valorar lo que me habían enseñado en casa, confianza en mi misma y capacidad de decisión e independencia... <br>Mis hermanos (tengo 5 y todos mayores que yo viviendo en Madrid) creo que se esperaban mi regreso a casa al poco de marchar pero se sorprendieron de que no fuera así, de que empezara yo sola desde abajo y consiguiendo por mí misma lo que siempre quise, dedicarme a la educación en un centro con unos pilares fuertes... <br>Ya llevo aquí 14 años y no lo cambiaría por nada. <br>No me había parado a pensar en todo el proceso mental que esta decisión me llevó hasta ahora, pues como digo fue algo que realmente me llevó años aunque lo más intenso fue el año previo a la toma de la decisión final.<br><figure class="attachment attachment--preview" data-trix-attachment="{&quot;contentType&quot;:&quot;image&quot;,&quot;height&quot;:477,&quot;url&quot;:&quot;https://i.pinimg.com/originals/8b/7f/e2/8b7fe26a53278a9c82e8683cee222f4f.jpg&quot;,&quot;width&quot;:600}" data-trix-content-type="image"><img src="https://i.pinimg.com/originals/8b/7f/e2/8b7fe26a53278a9c82e8683cee222f4f.jpg" width="600" height="477"><figcaption class="attachment__caption"></figcaption></figure><br><br></div><div>Begoña Méndez</div>]]></description>
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         <pubDate>2018-04-08 21:58:16 UTC</pubDate>
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         <title>Evaluando, evaluando...</title>
         <author>begodmm</author>
         <link>https://padlet.com/begodmm/8pv8huixjafh/wish/255650989</link>
         <description><![CDATA[<div>Aunque poco a poco he ido introduciendo cambios en la forma de evaluar a mis alumnos aún puedo hacer más... <br>Llevo en la docencia desde el 2004 y si me detengo en mis inicios lo que hacía era básicamente lo que había a prendido de "estudiante"... Luego con la práctica me parecía curioso saber lo que mis alumnos pensaban a mitad de tema, de trimestre, de año, y no sólo al final de cada evaluación así que fui introduciendo cambios en este proceso. He de decir que estos cambios me aportaban mucha información de qué debía mejorar o reforzar en el aula pero no lo "evaluaba" de tal forma que les afectara a la nota, simplemente servían para mi, para mejorar mi actividad docente. <br>Realizamos una evaluación inicial que nos aporta el punto de partida para empezar el año y una vez realizada pasamos a las explicaciones, tareas, actividades, trabajos, proyectos...&nbsp; acabamos un tema y examen, terminamos un tema y hacemos un trabajo. Los chicos más mayores hasta "se la juegan" a un único examen. Creo que funcionamos así porque es una costumbre y porque hay una fecha para "evaluar" marcada en el calendario y eso nos condiciona.<br>Bien, yo empecé a introducir cambios notables hace tres cursos. Realizamos proyectos trimestrales que tienen que ver con los contenidos, los temas transversales e incluso el lema del centro y realizamos la coevaluación que tiene un valor significativo en la nota final. <br>Se valora la trayectoria desde el día uno y se recompensa el esfuerzo, que se ve reflejado en la nota final de cada trimestre. Tiene gracia porque ellos siguen pidiendo el punto de comportamiento y no entienden que el saber estar viene ya dado. <br>Las clases magistrales han pasado a un segundo plano (aunque hay veces que los propios alumnos te la demandan por la dificultad del contenido) y se motiva el razonamiento, la participación activa de todos... nada está mal dicho pues pienso que si un alumno da una respuesta aunque sea incorrecta es porque hay algo que le ha hecho llegar a esa conclusión. Les hago ver que "saben más de lo que creen" porque necesitan darse cuenta de que es cierto...<br>Hay veces que los propios alumnos te dan ideas, sobre todo cuando hablamos de los proyectos y son ellos mismos los que introducen cambios a tu idea original y también les dejo que ellos aporten una rúbrica para la evaluación... Realmente son más sensatos de lo que parecen. <br>Al final, son muchos aspectos los que entran en una evaluación y al menos para mi los exámenes son simplemente una herramienta más en este proceso. <br>Creo que el mayor problema con el que nos encontramos es cómo registrar todo esto, nos faltan herramientas para llevar un control y evidentemente práctica pero si tienes bien pensado el proceso de evaluación de cada elemento evaluable es más fácil llevar la "contabilidad", ya que al igual que sabes cómo vas a evaluar cada pregunta de un examen,&nbsp; cuando introduces otras actividades, tareas, trabajos, proyectos ... debes ser igual de claro en la evaluación.&nbsp; <br>Quisiera compartir esta frase para que pongamos en valor TODO el proceso de la evaluación y cuidemos esta parte tan importante para nuestros alumnos.<figure class="attachment attachment--preview" data-trix-attachment="{&quot;contentType&quot;:&quot;image&quot;,&quot;height&quot;:222,&quot;url&quot;:&quot;http://www.francescesteve.es/wp-content/Captura-de-pantalla-2013-04-23-a-las-22.16.43-300x222.png&quot;,&quot;width&quot;:300}" data-trix-content-type="image"><img src="http://www.francescesteve.es/wp-content/Captura-de-pantalla-2013-04-23-a-las-22.16.43-300x222.png" width="300" height="222"><figcaption class="attachment__caption"></figcaption></figure><br>Bego Méndez<br><br></div><div><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2018-04-26 14:01:31 UTC</pubDate>
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         <title>El Examen a examen</title>
         <author>begodmm</author>
         <link>https://padlet.com/begodmm/8pv8huixjafh/wish/257443020</link>
         <description><![CDATA[<div>Hoy mismo hablaba con mis compañeros de etapa sobre la evaluación y compartía con ellos lo que este curso me ha enseñado y creamos un buen debate... Todos coincidimos en que necesitamos un cambio en las metodologías y todos vamos "investigando" con tareas nuevas y diferentes en el aula pero a la hora de la verdad acabamos haciendo uno, dos, tres exámenes que tienen un gran peso en la nota final de cada alumno.&nbsp;<br>Al hablar de todas las actividades diferentes que hacemos a lo largo del trimestre vemos la posibilidad de evaluarlas de forma independiente y de que tengan un peso en la nota final al igual que el examen, pero el principal temor que compartimos es la falta de tiempo. Falta de tiempo para coordinarnos en realizar tareas interdisciplinares, en pensar tareas diferentes para el aula, crear materiales, etc. y además se une la inexperiencia de cómo llevar a cabo tantos registros por lo que al final, la base de nuestras calificaciones vienen de un examen. Una compañera lo dijo bien claro: "el examen es una herramienta que ya conoces y dominas y esa es nuestra área de confort así que todo lo que se salga de ahí nos cuesta". Bajo mi punto de vista tiene razón, dominamos esa herramienta de evaluación y los mismos alumnos también la dominan en el sentido de que para ellos es lo que conocen. Van a clase, el profesor explica, se realizan las actividades del libro y una vez acabados los temas se hace un examen. En mi centro hasta les proporcionamos al principio de cada evaluación un calendario de exámenes del trimestre para que así los chavales se organicen en el estudio por lo que ahora pienso que aunque quieras introducir otras actividades evaluables ellos vana tener en mente ese calendario de exámenes (y sus familias también) Cuesta hacerles ver que tener un 8 en un examen no quiere decir que saquen un 8 en la evaluación puesto que más cosas evaluables a lo largo del trimestre por lo que imagino que este calendario que tanto agradecen los alumnos, las familias y que los auditores ven como una idea genial, creo que en el fondo es tirar tierra sobre nuestro propio tejado y les hacemos ver que lo realmente importante es el famoso examen.&nbsp;<br>Yo misma he soltado el típico discurso en clase cuando de repente te suspenden más de la mitad de la clase un examen que casualmente no era ni el más difícil ni con mucho contenido y les hecho responsables de las bajas notas por estar descentrados, no prepararlo con tiempo, etc. Ahora, cuando me pasa esto me planteo las cosas desde otro punto de vista. Me he sorprendido cuando un chico que en clase participa, responde y sé que sabe hacerlo por la trayectoria del trimestre llega a ese examen en el que no saca la nota esperada así que empecé a puntuar y evaluar otras actividades y a realizar más proyectos de grupo pues es verdad que como mejor se aprende es en compañía y si es de un igual pues mejor.&nbsp;<br>En un examen solo valoras conocimientos, si sabe o no conjugar un verbo o hacer una sustitución pronominal, o poner una frase en femenino... Pero en el día a día, con el trabajo de campo vas sabiendo qué alumno tiene dificultades en la pronunciación, el que es capaz de pedirte algo en francés o el que deduce palabras nuevas porque se parecen a las nuestras y lo intenta. Todo esto tiene que ser evaluado porque es realmente donde están aplicando los conocimientos y lo que demuestra verdaderamente que un chico está aprendiendo.&nbsp;<br>Jugártela al examen es injusto pues puedes tener un mal día, quedarte en blanco, olvidar estudiar una parte, no darte cuenta de que el examen continúa por detrás... en fin multitud de cosas. Por eso, debemos aplicar otras herramientas y otras estrategias de aprendizaje para poder ser más justos con las adquisiciones de nuestros alumnos.&nbsp;<br>Yo ya lo tengo claro pero ahora viene lo complicado... ¿seré capaz de hacerlo bien? ¿mis alumnos valorarán realmente los cambios? ¿Y las familias? Poner en práctica otras estrategias de evaluación es beneficioso para todos y complementan al examen así que solo queda perder el miedo y hacerlo. <br><br><br>Begoña Méndez.&nbsp;<br><br><br><br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2018-05-02 20:33:49 UTC</pubDate>
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