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      <title>LIBERALES Y CONSERVADORES EN COLOMBIA by Liliana Des</title>
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      <description>Hecho con la fuerza necesaria para tener éxito</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2018-05-07 23:51:17 UTC</pubDate>
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      <item>
         <title>Miguel Antonio Caro y su pensamiento</title>
         <author>leandro26</author>
         <link>https://padlet.com/liliana_z_1974/7udd9uaysunl/wish/258744097</link>
         <description><![CDATA[<div>Era el mas interesnate de los conservadores latinoamericanos. Por el contrario, Caro <br>representó la expresión del intelectual que desde muy temprano se esforzó por conservar y <br>aún más por alentar la riqueza de los saberes acumulados heredados en Hispanoamérica <br>de la cultura española, en el campo de la ciencia, en el contexto del idioma, en ámbito de las<br>Sus posiciones tan firmes y agresivas le hicieron merecedor de fuertes ataques:<br><br>"El señor Caro es en política, en religión y en literatura el tipo más acabado del conservador, dando a esta palabra toda la extensión de que es susceptible. Nada tengo que ver con sus ideas sobre la marcha de Colombia, ni con las respetabilísimas inspiraciones de su conciencia; pero cae bajo el dominio de la crítica su apasionamiento limitado por las cosas que fueron la glorificación constante del pasado, del pasado español, contra todas las aspiraciones del presente, aún del presente español. Si la casualidad ha hecho que el cuerpo del Señor Caro haya venido a aumentar la falange humana en suelo colombiano, su espíritu ha nacido, se ha formado y vive en pleno Madrid del siglo XVI." Miguel Cané, En Viaje. (1881-1882).<br><br>Ante las observaciones de este diplomático y viajero argentino resulta pertinente <br>considerar que la figura del intelectual y humanista de Miguel Antonio Caro, su imagen de <br>España y la defensa de los valores y costumbres propias del pueblo Ibérico que él promulgó <br>no constituyeron un caso fortuito en el marco de las reacciones que durante el siglo XIX <br>propiciaron los conservadores en el contexto hispanoamericano. Por el contrario, Caro <br>representó la expresión del intelectual que desde muy temprano se esforzó por conservar y <br>aún más por alentar la riqueza de los saberes acumulados heredados en Hispanoamérica <br>de la cultura española, en el campo de la ciencia, en el contexto del idioma, en ámbito de las costumbres, en el mundo de la literatura e incluso en la política con algunas variantes <br>fortaleció la presencia hispánica. Para una adecuada reconstrucción de las relaciones entre <br>el pensamiento conservador de Caro y sus imágenes de España resulta fundamental <br>rehacer los contextos históricos que lo determinaron como las circunstancias internacionales <br>que le exigieron la imperiosa tarea de revitalizar las relaciones no solamente político <br>ideológicas sino también culturales y sociales de España e Hispanoamérica. <br>En la trayectoria intelectual de Caro es donde se pueden encontrar las claves de <br>lectura para poder trazar con detalles las imágenes que él fue elaborando y en las que <br>consignó todo su esfuerzo y todo su empeño hasta el final de sus días en el año de 1909, <br>año algo alejado de la finalización o caída del dominio colonial español en 1898. Al rastrear <br>lo que representó España para Caro se puede encontrar con que no solamente fue un <br>heredero directo de las tradiciones españolas más rancias, como lo indicó su apellido <br>paterno, sino más bien porque en él se cruzaron determinaciones sociales y políticas que <br>con el tiempo se fueron acrisolando hasta formar un ideario consciente y hasta romántico <br>radical que concluyó con una Constitución – la de 1886 – y con un proyecto de Estado y de <br>sociedad que aclimataba muchos de los alcances de la monarquía española bajo la <br>soberanía de Fernando VII con unas peculiaridades en el territorio colombiano.<br>La primera determinación social e histórica fue el triunfo del liberalismo radical de <br>1863 y la elaboración de una constitución federal en la que se rompían los lazos y los <br>vínculos de centralidad como de autoridad en el siglo XIX en el ámbito del poder político que <br>fueron trascendiendo al escenario de la educación y la cultura, pues, los radicales, como se <br>conoció en nuestro país a esa generación liberal, colocaron por encima del orden tradicional <br>las libertades ciudadanas y establecieron como fundamento de una organización racional, <br>un proyecto secular que deslindaba las relaciones de la Iglesia y el Estado como también <br>promovieron un tipo de sociedad burguesa de estirpe taylorista que iba en contra del <br>paternalismo, del autoritarismo y de la jerarquización eclesial e hispánica concebida por los <br>tradicionalistas hispanoamericanos entre ellos Miguel Antonio Caro. <br>Los conservadores reaccionarios en Hispanoamérica comprendían que los vínculos <br>fundamentales de la sociedad se habían diluido por el impertinente azote de la influencia de <br>ese liberalismo burgués decimonónico y concluían que los lazos de la tradición comunitarios, <br>el pasado colonial, las costumbres inveteradas españolas, el idioma castellano como <br>igualmente las creencias religiosas y las tendencias políticas centralistas, se liquidaron al ser <br>acentuado el proceso secular de la sociedad que conduciría a una discusión ideológica <br>sobre la herencia española que abarcó la mayor parte del siglo XIX. Las enardecidas polémicas se extendieron incluso en el marco del cuarto centenario del Descubrimiento en el <br>año de 1892, cuando se tejieron diversas disputas diplomáticas entre España e <br>Hispanoamérica con ocasión de la celebración y avivaron las luchas ideológicas entre <br>americanistas e hispanistas como lo revela una valiosa investigación de Aimer Granados <br>titulada Debates sobre España. El Hispanoamericanismo en México a fines del siglo XIX, <br>que examina las tensiones ejercidas por los dos continentes a causa de la pérdida del <br>dominio colonial español en estos territorios.<br>La discusión sobre la herencia española y su importante influencia en <br>Hispanoamérica se desenvolvió primordialmente en el terreno de la educación, pero alcanzó <br>su máxima manifestación en los debates sobre el idioma y la interpretación de la historia <br>continental. Entre muchas de las contribuciones de Caro, representativas de la preservación <br>y conservación del legado cultural de España6<br>, podemos destacar dos que son <br>características de la reivindicación histórica y de la discusión de la herencia española en <br>Hispanoamérica, Del uso en sus relaciones con la lengua, (1881) y Andrés Bello. Estudio <br>biográfico y crítico (1882). A esos dos escritos le antecede su poema en homenaje al <br>libertador Simón Bolívar, titulado A la estatua del libertador, en el cual recrea al líder de la <br>independencia americana como héroe sacrificado y salvador que ejemplificó la prolongación <br>española en suelo americano y que lo hace representante de la raza hispánica en los <br>términos que se detallan a continuación:<br><br>“Ya el obcecado hermano <br>El arma revolvió contra tu pecho. <br>Y en el confín postrero colombiano <br>Te brinda hidalgo hispano, <br>Si patria te faltó, su honrado techo.” Miguel Antonio CARO. “A la estatua del libertador” (1886), en Obra Selecta. Caracas, Ayacucho, <br>1993, pág. 3.<br><br><br></div>]]></description>
         <enclosure url="https://youtu.be/-8hmrBoPcb0" />
         <pubDate>2018-05-08 00:19:19 UTC</pubDate>
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      <item>
         <title>Simón Bolívar (liberal)                                        Bolivar soñaba con formar una gran confederación que uniera a todas las antiguas colonias españolas de América, inspirada en el modelo de Estados Unidos. Por ello, no satisfecho con la liberación de Venezuela, cruzó los Andes y venció a las tropas realistas españolas en la batalla de Boyacá (1819), que dio la independencia al Virreinato de Nueva Granada (la actual Colombia).</title>
         <author>perolamarianela71</author>
         <link>https://padlet.com/liliana_z_1974/7udd9uaysunl/wish/258921328</link>
         <description><![CDATA[]]></description>
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         <pubDate>2018-05-08 14:19:42 UTC</pubDate>
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      <item>
         <title>Bolívar, presidente ya de la «Gran Colombia» (1819-1830), lo fue también de Perú (1824-1826) y de Bolivia (1825-1826), implantando en estas dos últimas Repúblicas un modelo constitucional llamado «monocrático», con un presidente vitalicio y hereditario. Sin embargo, los éxitos militares de Bolívar no fueron acompañados por logros políticos comparables. Su tendencia a ejercer el poder de forma dictatorial despertó muchas reticencias; y el ambicioso proyecto de una gran Hispanoamérica unida chocó con los sentimientos particularistas de los antiguos virreinatos, audiencias y capitanías generales del imperio español, cuyas oligarquías locales acabaron buscando la independencia política por separado.</title>
         <author>perolamarianela71</author>
         <link>https://padlet.com/liliana_z_1974/7udd9uaysunl/wish/258924054</link>
         <description><![CDATA[]]></description>
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         <pubDate>2018-05-08 14:24:16 UTC</pubDate>
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      <item>
         <title>Santander fue conocido como “El hombre de las Leyes” y “Organizador de la Victoria”.Construyó el primer sistema de educación pública de Colombia consideró que era la razón de ser de la revolución, creó los llamados Colegios Santanderinos dedicados no solo a la educación media sino a la Universitaria con cátedras de Teología, Medicina, y filosofía.Después de la Independencia el General Santander fue escogido como Vicepresidente del Estado de Cundinamarca, que en su época correspondía todo el territorio de la actual Colombia.En 1821 fue elegido Vicepresidente de Colombia, en el Congreso de Cúcuta, cargo que ejerció hasta 1826 y después reelegido hasta 1828.Santander fue exiliado en Europa y Norte América donde gozó de reconocimientos y mucha admiración, cuando regreso al país se le reconocieron sus grados y honores Militares de los cuales lo habían despojado Bolívar y sus seguidores en 1828.En el año de 1832 fue elegido “Presidente de la República de la Nueva Granada”, con el mismo espíritu liberal renovador continuó la era de las reformas que inició en 1819 hasta 1837, fecha en que entregó el mando a su sucesor, José Ignacio de Márquez.                                      </title>
         <author>liliana_z_1974</author>
         <link>https://padlet.com/liliana_z_1974/7udd9uaysunl/wish/259132170</link>
         <description><![CDATA[<div><figure class="attachment attachment--preview" data-trix-attachment="{&quot;contentType&quot;:&quot;image&quot;,&quot;height&quot;:249,&quot;url&quot;:&quot;http://4.bp.blogspot.com/-MlPGdL280qg/UniQJAojxuI/AAAAAAAAABc/aL69IVCKz08/s1600/descarga+(2).jpg&quot;,&quot;width&quot;:202}" data-trix-content-type="image"><img src="http://4.bp.blogspot.com/-MlPGdL280qg/UniQJAojxuI/AAAAAAAAABc/aL69IVCKz08/s1600/descarga+(2).jpg" width="202" height="249"><figcaption class="attachment__caption"></figcaption></figure></div>]]></description>
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         <pubDate>2018-05-09 01:53:57 UTC</pubDate>
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      <item>
         <title></title>
         <author>liliana_z_1974</author>
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         <description><![CDATA[<div>PARTIDO CONSERVADOR </div>]]></description>
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         <pubDate>2018-05-09 15:28:39 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author>liliana_z_1974</author>
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         <description><![CDATA[]]></description>
         <enclosure url="https://www.biografiasyvidas.com/biografia/o/ospina.htm" />
         <pubDate>2018-05-09 15:36:27 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author>leandro26</author>
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         <description><![CDATA[]]></description>
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         <pubDate>2018-05-09 19:52:40 UTC</pubDate>
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      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>liliana_z_1974</author>
         <link>https://padlet.com/liliana_z_1974/7udd9uaysunl/wish/259480534</link>
         <description><![CDATA[Miguel Antonio Caro y su pensamiento
Miguel Antonio Caro y su pensamiento
Era el mas interesnate de los conservadores latinoamericanos. Por el contrario, Caro 
representó la expresión del intelectual que desde muy temprano se esforzó por conservar y 
aún más por alentar la riqueza de los saberes acumulados heredados en Hispanoamérica 
de la cultura española, en el campo de la ciencia, en el contexto del idioma, en ámbito de las
Sus posiciones tan firmes y agresivas le hicieron merecedor de fuertes ataques:

"El señor Caro es en política, en religión y en literatura el tipo más acabado del conservador, dando a esta palabra toda la extensión de que es susceptible. Nada tengo que ver con sus ideas sobre la marcha de Colombia, ni con las respetabilísimas inspiraciones de su conciencia; pero cae bajo el dominio de la crítica su apasionamiento limitado por las cosas que fueron la glorificación constante del pasado, del pasado español, contra todas las aspiraciones del presente, aún del presente español. Si la casualidad ha hecho que el cuerpo del Señor Caro haya venido a aumentar la falange humana en suelo colombiano, su espíritu ha nacido, se ha formado y vive en pleno Madrid del siglo XVI." Miguel Cané, En Viaje. (1881-1882).

Ante las observaciones de este diplomático y viajero argentino resulta pertinente 
considerar que la figura del intelectual y humanista de Miguel Antonio Caro, su imagen de 
España y la defensa de los valores y costumbres propias del pueblo Ibérico que él promulgó 
no constituyeron un caso fortuito en el marco de las reacciones que durante el siglo XIX 
propiciaron los conservadores en el contexto hispanoamericano. Por el contrario, Caro 
representó la expresión del intelectual que desde muy temprano se esforzó por conservar y 
aún más por alentar la riqueza de los saberes acumulados heredados en Hispanoamérica 
de la cultura española, en el campo de la ciencia, en el contexto del idioma, en ámbito de las costumbres, en el mundo de la literatura e incluso en la política con algunas variantes 
fortaleció la presencia hispánica. Para una adecuada reconstrucción de las relaciones entre 
el pensamiento conservador de Caro y sus imágenes de España resulta fundamental 
rehacer los contextos históricos que lo determinaron como las circunstancias internacionales 
que le exigieron la imperiosa tarea de revitalizar las relaciones no solamente político 
ideológicas sino también culturales y sociales de España e Hispanoamérica. 
En la trayectoria intelectual de Caro es donde se pueden encontrar las claves de 
lectura para poder trazar con detalles las imágenes que él fue elaborando y en las que 
consignó todo su esfuerzo y todo su empeño hasta el final de sus días en el año de 1909, 
año algo alejado de la finalización o caída del dominio colonial español en 1898. Al rastrear 
lo que representó España para Caro se puede encontrar con que no solamente fue un 
heredero directo de las tradiciones españolas más rancias, como lo indicó su apellido 
paterno, sino más bien porque en él se cruzaron determinaciones sociales y políticas que 
con el tiempo se fueron acrisolando hasta formar un ideario consciente y hasta romántico 
radical que concluyó con una Constitución – la de 1886 – y con un proyecto de Estado y de 
sociedad que aclimataba muchos de los alcances de la monarquía española bajo la 
soberanía de Fernando VII con unas peculiaridades en el territorio colombiano.
La primera determinación social e histórica fue el triunfo del liberalismo radical de 
1863 y la elaboración de una constitución federal en la que se rompían los lazos y los 
vínculos de centralidad como de autoridad en el siglo XIX en el ámbito del poder político que 
fueron trascendiendo al escenario de la educación y la cultura, pues, los radicales, como se 
conoció en nuestro país a esa generación liberal, colocaron por encima del orden tradicional 
las libertades ciudadanas y establecieron como fundamento de una organización racional, 
un proyecto secular que deslindaba las relaciones de la Iglesia y el Estado como también 
promovieron un tipo de sociedad burguesa de estirpe taylorista que iba en contra del 
paternalismo, del autoritarismo y de la jerarquización eclesial e hispánica concebida por los 
tradicionalistas hispanoamericanos entre ellos Miguel Antonio Caro. 
Los conservadores reaccionarios en Hispanoamérica comprendían que los vínculos 
fundamentales de la sociedad se habían diluido por el impertinente azote de la influencia de 
ese liberalismo burgués decimonónico y concluían que los lazos de la tradición comunitarios, 
el pasado colonial, las costumbres inveteradas españolas, el idioma castellano como 
igualmente las creencias religiosas y las tendencias políticas centralistas, se liquidaron al ser 
acentuado el proceso secular de la sociedad que conduciría a una discusión ideológica 
sobre la herencia española que abarcó la mayor parte del siglo XIX. Las enardecidas polémicas se extendieron incluso en el marco del cuarto centenario del Descubrimiento en el 
año de 1892, cuando se tejieron diversas disputas diplomáticas entre España e 
Hispanoamérica con ocasión de la celebración y avivaron las luchas ideológicas entre 
americanistas e hispanistas como lo revela una valiosa investigación de Aimer Granados 
titulada Debates sobre España. El Hispanoamericanismo en México a fines del siglo XIX, 
que examina las tensiones ejercidas por los dos continentes a causa de la pérdida del 
dominio colonial español en estos territorios.
La discusión sobre la herencia española y su importante influencia en 
Hispanoamérica se desenvolvió primordialmente en el terreno de la educación, pero alcanzó 
su máxima manifestación en los debates sobre el idioma y la interpretación de la historia 
continental. Entre muchas de las contribuciones de Caro, representativas de la preservación 
y conservación del legado cultural de España6
, podemos destacar dos que son 
características de la reivindicación histórica y de la discusión de la herencia española en 
Hispanoamérica, Del uso en sus relaciones con la lengua, (1881) y Andrés Bello. Estudio 
biográfico y crítico (1882). A esos dos escritos le antecede su poema en homenaje al 
libertador Simón Bolívar, titulado A la estatua del libertador, en el cual recrea al líder de la 
independencia americana como héroe sacrificado y salvador que ejemplificó la prolongación 
española en suelo americano y que lo hace representante de la raza hispánica en los 
términos que se detallan a continuación:

“Ya el obcecado hermano 
El arma revolvió contra tu pecho. 
Y en el confín postrero colombiano 
Te brinda hidalgo hispano, 
Si patria te faltó, su honrado techo.” Miguel Antonio CARO. “A la estatua del libertador” (1886), en Obra Selecta. Caracas, Ayacucho, 
1993, pág. 3.


 MIGUEL ANTONIO CARO
MIGUEL ANTONIO CARO
por ANGEL EDUARDO TOVAR BEDOYA
youtube
]]></description>
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         <pubDate>2018-05-09 23:49:40 UTC</pubDate>
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      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>liliana_z_1974</author>
         <link>https://padlet.com/liliana_z_1974/7udd9uaysunl/wish/259480602</link>
         <description><![CDATA[Miguel Antonio Caro y su pensamiento
Miguel Antonio Caro y su pensamiento
Era el mas interesnate de los conservadores latinoamericanos. Por el contrario, Caro 
representó la expresión del intelectual que desde muy temprano se esforzó por conservar y 
aún más por alentar la riqueza de los saberes acumulados heredados en Hispanoamérica 
de la cultura española, en el campo de la ciencia, en el contexto del idioma, en ámbito de las
Sus posiciones tan firmes y agresivas le hicieron merecedor de fuertes ataques:

"El señor Caro es en política, en religión y en literatura el tipo más acabado del conservador, dando a esta palabra toda la extensión de que es susceptible. Nada tengo que ver con sus ideas sobre la marcha de Colombia, ni con las respetabilísimas inspiraciones de su conciencia; pero cae bajo el dominio de la crítica su apasionamiento limitado por las cosas que fueron la glorificación constante del pasado, del pasado español, contra todas las aspiraciones del presente, aún del presente español. Si la casualidad ha hecho que el cuerpo del Señor Caro haya venido a aumentar la falange humana en suelo colombiano, su espíritu ha nacido, se ha formado y vive en pleno Madrid del siglo XVI." Miguel Cané, En Viaje. (1881-1882).

Ante las observaciones de este diplomático y viajero argentino resulta pertinente 
considerar que la figura del intelectual y humanista de Miguel Antonio Caro, su imagen de 
España y la defensa de los valores y costumbres propias del pueblo Ibérico que él promulgó 
no constituyeron un caso fortuito en el marco de las reacciones que durante el siglo XIX 
propiciaron los conservadores en el contexto hispanoamericano. Por el contrario, Caro 
representó la expresión del intelectual que desde muy temprano se esforzó por conservar y 
aún más por alentar la riqueza de los saberes acumulados heredados en Hispanoamérica 
de la cultura española, en el campo de la ciencia, en el contexto del idioma, en ámbito de las costumbres, en el mundo de la literatura e incluso en la política con algunas variantes 
fortaleció la presencia hispánica. Para una adecuada reconstrucción de las relaciones entre 
el pensamiento conservador de Caro y sus imágenes de España resulta fundamental 
rehacer los contextos históricos que lo determinaron como las circunstancias internacionales 
que le exigieron la imperiosa tarea de revitalizar las relaciones no solamente político 
ideológicas sino también culturales y sociales de España e Hispanoamérica. 
En la trayectoria intelectual de Caro es donde se pueden encontrar las claves de 
lectura para poder trazar con detalles las imágenes que él fue elaborando y en las que 
consignó todo su esfuerzo y todo su empeño hasta el final de sus días en el año de 1909, 
año algo alejado de la finalización o caída del dominio colonial español en 1898. Al rastrear 
lo que representó España para Caro se puede encontrar con que no solamente fue un 
heredero directo de las tradiciones españolas más rancias, como lo indicó su apellido 
paterno, sino más bien porque en él se cruzaron determinaciones sociales y políticas que 
con el tiempo se fueron acrisolando hasta formar un ideario consciente y hasta romántico 
radical que concluyó con una Constitución – la de 1886 – y con un proyecto de Estado y de 
sociedad que aclimataba muchos de los alcances de la monarquía española bajo la 
soberanía de Fernando VII con unas peculiaridades en el territorio colombiano.
La primera determinación social e histórica fue el triunfo del liberalismo radical de 
1863 y la elaboración de una constitución federal en la que se rompían los lazos y los 
vínculos de centralidad como de autoridad en el siglo XIX en el ámbito del poder político que 
fueron trascendiendo al escenario de la educación y la cultura, pues, los radicales, como se 
conoció en nuestro país a esa generación liberal, colocaron por encima del orden tradicional 
las libertades ciudadanas y establecieron como fundamento de una organización racional, 
un proyecto secular que deslindaba las relaciones de la Iglesia y el Estado como también 
promovieron un tipo de sociedad burguesa de estirpe taylorista que iba en contra del 
paternalismo, del autoritarismo y de la jerarquización eclesial e hispánica concebida por los 
tradicionalistas hispanoamericanos entre ellos Miguel Antonio Caro. 
Los conservadores reaccionarios en Hispanoamérica comprendían que los vínculos 
fundamentales de la sociedad se habían diluido por el impertinente azote de la influencia de 
ese liberalismo burgués decimonónico y concluían que los lazos de la tradición comunitarios, 
el pasado colonial, las costumbres inveteradas españolas, el idioma castellano como 
igualmente las creencias religiosas y las tendencias políticas centralistas, se liquidaron al ser 
acentuado el proceso secular de la sociedad que conduciría a una discusión ideológica 
sobre la herencia española que abarcó la mayor parte del siglo XIX. Las enardecidas polémicas se extendieron incluso en el marco del cuarto centenario del Descubrimiento en el 
año de 1892, cuando se tejieron diversas disputas diplomáticas entre España e 
Hispanoamérica con ocasión de la celebración y avivaron las luchas ideológicas entre 
americanistas e hispanistas como lo revela una valiosa investigación de Aimer Granados 
titulada Debates sobre España. El Hispanoamericanismo en México a fines del siglo XIX, 
que examina las tensiones ejercidas por los dos continentes a causa de la pérdida del 
dominio colonial español en estos territorios.
La discusión sobre la herencia española y su importante influencia en 
Hispanoamérica se desenvolvió primordialmente en el terreno de la educación, pero alcanzó 
su máxima manifestación en los debates sobre el idioma y la interpretación de la historia 
continental. Entre muchas de las contribuciones de Caro, representativas de la preservación 
y conservación del legado cultural de España6
, podemos destacar dos que son 
características de la reivindicación histórica y de la discusión de la herencia española en 
Hispanoamérica, Del uso en sus relaciones con la lengua, (1881) y Andrés Bello. Estudio 
biográfico y crítico (1882). A esos dos escritos le antecede su poema en homenaje al 
libertador Simón Bolívar, titulado A la estatua del libertador, en el cual recrea al líder de la 
independencia americana como héroe sacrificado y salvador que ejemplificó la prolongación 
española en suelo americano y que lo hace representante de la raza hispánica en los 
términos que se detallan a continuación:

“Ya el obcecado hermano 
El arma revolvió contra tu pecho. 
Y en el confín postrero colombiano 
Te brinda hidalgo hispano, 
Si patria te faltó, su honrado techo.” Miguel Antonio CARO. “A la estatua del libertador” (1886), en Obra Selecta. Caracas, Ayacucho, 
1993, pág. 3.


 MIGUEL ANTONIO CARO
MIGUEL ANTONIO CARO
por ANGEL EDUARDO TOVAR BEDOYA
youtube
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         <pubDate>2018-05-09 23:50:12 UTC</pubDate>
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         <title></title>
         <author>liliana_z_1974</author>
         <link>https://padlet.com/liliana_z_1974/7udd9uaysunl/wish/259483080</link>
         <description><![CDATA[inveteradas españolas, el idioma castellano como 
igualmente las creencias religiosas y las tendencias políticas centralistas, se liquidaron al ser 
acentuado el proceso secular de la sociedad que conduciría a una discusión ideológica 
sobre la herencia española que abarcó la mayor parte del siglo XIX. Las enardecidas polémicas se extendieron incluso en el marco del cuarto centenario del Descubrimiento en el 
año de 1892, cuando se tejieron diversas disputas diplomáticas entre España e 
Hispanoamérica con ocasión de la celebración y avivaron las luchas ideológicas entre 
americanistas e hispanistas como lo revela una valiosa investigación de Aimer Granados 
titulada Debates sobre España. El Hispanoamericanismo en México a fines del siglo XIX, 
que examina las tensiones ejercidas por los dos continentes a causa de la pérdida del 
dominio colonial español en estos territorios.
La discusión sobre la herencia española y su importante influencia en 
Hispanoamérica se desenvolvió primordialmente en el terreno de la educación, pero alcanzó 
su máxima manifestación en los debates sobre el idioma y la interpretación de la historia 
continental. Entre muchas de las contribuciones de Caro, representativas de la preservación 
y conservación del legado cultural de España6
, podemos destacar dos que son 
características de la reivindicación histórica y de la discusión de la herencia española en 
Hispanoamérica, Del uso en sus relaciones con la lengua, (1881) y Andrés Bello. Estudio 
biográfico y crítico (1882). A esos dos escritos le antecede su poema en homenaje al 
libertador Simón Bolívar, titulado A la estatua del libertador, en el cual recrea al líder de la 
independencia americana como héroe sacrificado y salvador que ejemplificó la prolongación 
española en suelo americano y que lo hace representante de la raza hispánica en los 
términos que se detallan a continuación:

“Ya el obcecado hermano 
El arma revolvió contra tu pecho. 
Y en el confín postrero colombiano 
Te brinda hidalgo hispano, 
Si patria te faltó, su honrado techo.” Miguel Antonio CARO. “A la estatua del libertador” (1886), en Obra Selecta. Caracas, Ayacucho, 
1993, pág. 3.


 MIGUEL ANTONIO CARO
MIGUEL ANTONIO CARO
por ANGEL EDUARDO TOVAR BEDOYA
youtube
PARTIDO CONSERVADOR 
 PARTIDO CONSERVADOR 
 ORIGENES DEL PARTIDO CONSERVADOR COLOMBIANO
ORIGENES DEL PARTIDO CONSERVADOR COLOMBIANO
por carmen liliana poveda
youtube
📎 Biografia de Mariano Ospina Rodríguez
Biografia de Mariano Ospina Rodríguez
Biografia de Mariano Ospina Rodríguez
Mariano Ospina Rodríguez sancionó la Constitución de 1858, que organizaba la nación en ocho estados bajo la denominación Confederación Granadina, y consintió unas leyes que permitían la intervención del poder del gobierno de la nación en los estados. Las continuas discrepancias políticas entre los estados de dicha confederación ocasionaron la sublevación de Tomás Cipriano Mosquera, a quien se unió José María Obando.
biografiasyvidas
Santander fue conocido como “El hombre de las Leyes” y “Organizador de la Victoria”.Construyó el primer sistema de educación pública de Colombia consideró que era la razón de ser de la revolución, creó los llamados Colegios Santanderinos dedicados no solo a la educación media sino a la Universitaria con cátedras de Teología, Medicina, y filosofía.Después de la Independencia el General Santander fue escogido como Vicepresidente del Estado de Cundinamarca, que en su época correspondía todo el territorio de la actual Colombia.En 1821 fue elegido Vicepresidente de Colombia, en el Congreso de Cúcuta, cargo que ejerció hasta 1826 y después reelegido hasta 1828.Santander fue exiliado en Europa y Norte América donde gozó de reconocimientos y mucha admiración, cuando regreso al país se le reconocieron sus grados y honores Militares de los cuales lo habían despojado Bolívar y sus seguidores en 1828.En el año de 1832 fue elegido “Presidente de la República de la Nueva Granada”, con el mismo espíritu liberal renovador continuó la era de las reformas que inició en 1819 hasta 1837, fecha en que entregó el mando a su sucesor, José Ignacio de Márquez.
Santander fue conocido como “El hombre de las Leyes” y “Organizador de la Victoria”.Construyó el primer sistema de educación pública de Colombia consideró que era la razón de ser de la revolución, creó los llamados Colegios Santanderinos dedicados no solo a la educación media sino a la Universitaria con cátedras de Teología, Medicina, y filosofía.Después de la Independencia el General Santander fue escogido como Vicepresidente del Estado de Cundinamarca, que en su época correspondía todo el territorio de la actual Colombia.En 1821 fue elegido Vicepresidente de Colombia, en el Congreso de Cúcuta, cargo que ejerció hasta 1826 y después reelegido hasta 1828.Santander fue exiliado en Europa y Norte América donde gozó de reconocimientos y mucha admiración, cuando regreso al país se le reconocieron sus grados y honores Militares de los cuales lo habían despojado Bolívar y sus seguidores en 1828.En el año de 1832 fue elegido “Presidente de la República de la Nueva Granada”, con el mismo espíritu liberal renovador continuó la era de las reformas que inició en 1819 hasta 1837, fecha en que entregó el mando a su sucesor, José Ignacio de Márquez.                                      

Bolívar, presidente ya de la «Gran Colombia» (1819-1830), lo fue también de Perú (1824-1826) y de Bolivia (1825-1826), implantando en estas dos últimas Repúblicas un modelo constitucional llamado «monocrático», con un presidente vitalicio y hereditario. Sin embargo, los éxitos militares de Bolívar no fueron acompañados por logros políticos comparables. Su tendencia a ejercer el poder de forma dictatorial despertó muchas reticencias; y el ambicioso proyecto de una gran Hispanoamérica unida chocó con los sentimientos particularistas de los antiguos virreinatos, audiencias y capitanías generales del imperio español, cuyas oligarquías locales acabaron buscando la independencia política por separado.
Bolívar, presidente ya de la «Gran Colombia» (1819-1830), lo fue también de Perú (1824-1826) y de Bolivia (1825-1826), implantando en estas dos últimas Repúblicas un modelo constitucional llamado «monocrático», con un presidente vitalicio y hereditario. Sin embargo, los éxitos militares de Bolívar no fueron acompañados por logros políticos comparables. Su tendencia a ejercer el poder de forma dictatorial despertó muchas reticencias; y el ambicioso proyecto de una gran Hispanoamérica unida chocó con los sentimientos particularistas de los antiguos virreinatos, audiencias y capitanías generales del imperio español, cuyas oligarquías locales acabaron buscando la independencia política por separado.
Simón Bolívar (liberal) Bolivar soñaba con formar una gran confederación que uniera a todas las antiguas colonias españolas de América, inspirada en el modelo de Estados Unidos. Por ello, no satisfecho con la liberación de Venezuela, cruzó los Andes y venció a las tropas realistas españolas en la batalla de Boyacá (1819), que dio la independencia al Virreinato de Nueva Granada (la actual Colombia).
Simón Bolívar (liberal)                                        Bolivar soñaba con formar una gran confederación que uniera a todas las antiguas colonias españolas de América, inspirada en el modelo de Estados Unidos. Por ello, no satisfecho con la liberación de Venezuela, cruzó los Andes y venció a las tropas realistas españolas en la batalla de Boyacá (1819), que dio la independencia al Virreinato de Nueva Granada (la actual Colombia).
Vacío
Miguel Antonio Caro - Wikipedia, la enciclopedia libre
Miguel Antonio Caro - Wikipedia, la enciclopedia libre
Miguel Antonio José Zolio Cayetano Andrés Avelino De Las Mercedes Caro Tobar ( Bogotá, República de la Nueva Granada, 10 de noviembre de 1843- Bogotá, Colombia, 5 de agosto de 1909) fue un humanista, periodista, escritor, filólogo y político colombiano.
wikipedia
Miguel Antonio Caro y su pensamiento
Miguel Antonio Caro y su pensamiento
Era el mas interesnate de los conservadores latinoamericanos. Por el contrario, Caro 
representó la expresión del intelectual que desde muy temprano se esforzó por conservar y 
aún más por alentar la riqueza de los saberes acumulados heredados en Hispanoamérica 
de la cultura española, en el campo de la ciencia, en el contexto del idioma, en ámbito de las
Sus posiciones tan firmes y agresivas le hicieron merecedor de fuertes ataques:

"El señor Caro es en política, en religión y en literatura el tipo más acabado del conservador, dando a esta palabra toda la extensión de que es susceptible. Nada tengo que ver con sus ideas sobre la marcha de Colombia, ni con las respetabilísimas inspiraciones de su conciencia; pero cae bajo el dominio de la crítica su apasionamiento limitado por las cosas que fueron la glorificación constante del pasado, del pasado español, contra todas las aspiraciones del presente, aún del presente español. Si la casualidad ha hecho que el cuerpo del Señor Caro haya venido a aumentar la falange humana en suelo colombiano, su espíritu ha nacido, se ha formado y vive en pleno Madrid del siglo XVI." Miguel Cané, En Viaje. (1881-1882).

Ante las observaciones de este diplomático y viajero argentino resulta pertinente 
considerar que la figura del intelectual y humanista de Miguel Antonio Caro, su imagen de 
España y la defensa de los valores y costumbres propias del pueblo Ibérico que él promulgó 
no constituyeron un caso fortuito en el marco de las reacciones que durante el siglo XIX 
propiciaron los conservadores en el contexto hispanoamericano. Por el contrario, Caro 
representó la expresión del intelectual que desde muy temprano se esforzó por conservar y 
aún más por alentar la riqueza de los saberes acumulados heredados en Hispanoamérica 
de la cultura española, en el campo de la ciencia, en el contexto del idioma, en ámbito de las costumbres, en el mundo de la literatura e incluso en la política con algunas variantes 
fortaleció la presencia hispánica. Para una adecuada reconstrucción de las relaciones entre 
el pensamiento conservador de Caro y sus imágenes de España resulta fundamental 
rehacer los contextos históricos que lo determinaron como las circunstancias internacionales 
que le exigieron la imperiosa tarea de revitalizar las relaciones no solamente político 
ideológicas sino también culturales y sociales de España e Hispanoamérica. 
En la trayectoria intelectual de Caro es donde se pueden encontrar las claves de 
lectura para poder trazar con detalles las imágenes que él fue elaborando y en las que 
consignó todo su esfuerzo y todo su empeño hasta el final de sus días en el año de 1909, 
año algo alejado de la finalización o caída del dominio colonial español en 1898. Al rastrear 
lo que representó España para Caro se puede encontrar con que no solamente fue un 
heredero directo de las tradiciones españolas más rancias, como lo indicó su apellido 
paterno, sino más bien porque en él se cruzaron determinaciones sociales y políticas que 
con el tiempo se fueron acrisolando hasta formar un ideario consciente y hasta romántico 
radical que concluyó con una Constitución – la de 1886 – y con un proyecto de Estado y de 
sociedad que aclimataba muchos de los alcances de la monarquía española bajo la 
soberanía de Fernando VII con unas peculiaridades en el territorio colombiano.
La primera determinación social e histórica fue el triunfo del liberalismo radical de 
1863 y la elaboración de una constitución federal en la que se rompían los lazos y los 
vínculos de centralidad como de autoridad en el siglo XIX en el ámbito del poder político que 
fueron trascendiendo al escenario de la educación y la cultura, pues, los radicales, como se 
conoció en nuestro país a esa generación liberal, colocaron por encima del orden tradicional 
las libertades ciudadanas y establecieron como fundamento de una organización racional, 
un proyecto secular que deslindaba las relaciones de la Iglesia y el Estado como también 
promovieron un tipo de sociedad burguesa de estirpe taylorista que iba en contra del 
paternalismo, del autoritarismo y de la jerarquización eclesial e hispánica concebida por los 
tradicionalistas hispanoamericanos entre ellos Miguel Antonio Caro. 
Los conservadores reaccionarios en Hispanoamérica comprendían que los vínculos 
fundamentales de la sociedad se habían diluido por el impertinente azote de la influencia de 
ese liberalismo burgués decimonónico y concluían que los lazos de la tradición comunitarios, 
el pasado colonial, las costumbres inveteradas españolas, el idioma castellano como 
igualmente las creencias religiosas y las tendencias políticas centralistas, se liquidaron al ser 
acentuado el proceso secular de la sociedad que conduciría a una discusión ideológica 
sobre la herencia española que abarcó la mayor parte del siglo XIX. Las enardecidas polémicas se extendieron incluso en el marco del cuarto centenario del Descubrimiento en el 
año de 1892, cuando se tejieron diversas disputas diplomáticas entre España e 
Hispanoamérica con ocasión de la celebración y avivaron las luchas ideológicas entre 
americanistas e hispanistas como lo revela una valiosa investigación de Aimer Granados 
titulada Debates sobre España. El Hispanoamericanismo en México a fines del siglo XIX, 
que examina las tensiones ejercidas por los dos continentes a causa de la pérdida del 
dominio colonial español en estos territorios.
La discusión sobre la herencia española y su importante influencia en 
Hispanoamérica se desenvolvió primordialmente en el terreno de la educación, pero alcanzó 
su máxima manifestación en los debates sobre el idioma y la interpretación de la historia 
continental. Entre muchas de las contribuciones de Caro, representativas de la preservación 
y conservación del legado cultural de España6
, podemos destacar dos que son 
características de la reivindicación histórica y de la discusión de la herencia española en 
Hispanoamérica, Del uso en sus relaciones con la lengua, (1881) y Andrés Bello. Estudio 
biográfico y crítico (1882). A esos dos escritos le antecede su poema en homenaje al 
libertador Simón Bolívar, titulado A la estatua del libertador, en el cual recrea al líder de la 
independencia americana como héroe sacrificado y salvador que ejemplificó la prolongación 
española en suelo americano y que lo hace representante de la raza hispánica en los 
términos que se detallan a continuación:

“Ya el obcecado hermano 
El arma revolvió contra tu pecho. 
Y en el confín postrero colombiano 
Te brinda hidalgo hispano, 
Si patria te faltó, su honrado techo.” Miguel Antonio CARO. “A la estatua del libertador” (1886), en Obra Selecta. Caracas, Ayacucho, 
1993, pág. 3.


 MIGUEL ANTONIO CARO
MIGUEL ANTONIO CARO
por ANGEL EDUARDO TOVAR BEDOYA
youtube
]]></description>
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         <pubDate>2018-05-10 00:09:02 UTC</pubDate>
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      <item>
         <title></title>
         <author>liliana_z_1974</author>
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         <description><![CDATA[inveteradas españolas, el idioma castellano como 
igualmente las creencias religiosas y las tendencias políticas centralistas, se liquidaron al ser 
acentuado el proceso secular de la sociedad que conduciría a una discusión ideológica 
sobre la herencia española que abarcó la mayor parte del siglo XIX. Las enardecidas polémicas se extendieron incluso en el marco del cuarto centenario del Descubrimiento en el 
año de 1892, cuando se tejieron diversas disputas diplomáticas entre España e 
Hispanoamérica con ocasión de la celebración y avivaron las luchas ideológicas entre 
americanistas e hispanistas como lo revela una valiosa investigación de Aimer Granados 
titulada Debates sobre España. El Hispanoamericanismo en México a fines del siglo XIX, 
que examina las tensiones ejercidas por los dos continentes a causa de la pérdida del 
dominio colonial español en estos territorios.
La discusión sobre la herencia española y su importante influencia en 
Hispanoamérica se desenvolvió primordialmente en el terreno de la educación, pero alcanzó 
su máxima manifestación en los debates sobre el idioma y la interpretación de la historia 
continental. Entre muchas de las contribuciones de Caro, representativas de la preservación 
y conservación del legado cultural de España6
, podemos destacar dos que son 
características de la reivindicación histórica y de la discusión de la herencia española en 
Hispanoamérica, Del uso en sus relaciones con la lengua, (1881) y Andrés Bello. Estudio 
biográfico y crítico (1882). A esos dos escritos le antecede su poema en homenaje al 
libertador Simón Bolívar, titulado A la estatua del libertador, en el cual recrea al líder de la 
independencia americana como héroe sacrificado y salvador que ejemplificó la prolongación 
española en suelo americano y que lo hace representante de la raza hispánica en los 
términos que se detallan a continuación:

“Ya el obcecado hermano 
El arma revolvió contra tu pecho. 
Y en el confín postrero colombiano 
Te brinda hidalgo hispano, 
Si patria te faltó, su honrado techo.” Miguel Antonio CARO. “A la estatua del libertador” (1886), en Obra Selecta. Caracas, Ayacucho, 
1993, pág. 3.


 MIGUEL ANTONIO CARO
MIGUEL ANTONIO CARO
por ANGEL EDUARDO TOVAR BEDOYA
youtube
PARTIDO CONSERVADOR 
 PARTIDO CONSERVADOR 
 ORIGENES DEL PARTIDO CONSERVADOR COLOMBIANO
ORIGENES DEL PARTIDO CONSERVADOR COLOMBIANO
por carmen liliana poveda
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📎 Biografia de Mariano Ospina Rodríguez
Biografia de Mariano Ospina Rodríguez
Biografia de Mariano Ospina Rodríguez
Mariano Ospina Rodríguez sancionó la Constitución de 1858, que organizaba la nación en ocho estados bajo la denominación Confederación Granadina, y consintió unas leyes que permitían la intervención del poder del gobierno de la nación en los estados. Las continuas discrepancias políticas entre los estados de dicha confederación ocasionaron la sublevación de Tomás Cipriano Mosquera, a quien se unió José María Obando.
biografiasyvidas
Santander fue conocido como “El hombre de las Leyes” y “Organizador de la Victoria”.Construyó el primer sistema de educación pública de Colombia consideró que era la razón de ser de la revolución, creó los llamados Colegios Santanderinos dedicados no solo a la educación media sino a la Universitaria con cátedras de Teología, Medicina, y filosofía.Después de la Independencia el General Santander fue escogido como Vicepresidente del Estado de Cundinamarca, que en su época correspondía todo el territorio de la actual Colombia.En 1821 fue elegido Vicepresidente de Colombia, en el Congreso de Cúcuta, cargo que ejerció hasta 1826 y después reelegido hasta 1828.Santander fue exiliado en Europa y Norte América donde gozó de reconocimientos y mucha admiración, cuando regreso al país se le reconocieron sus grados y honores Militares de los cuales lo habían despojado Bolívar y sus seguidores en 1828.En el año de 1832 fue elegido “Presidente de la República de la Nueva Granada”, con el mismo espíritu liberal renovador continuó la era de las reformas que inició en 1819 hasta 1837, fecha en que entregó el mando a su sucesor, José Ignacio de Márquez.
Santander fue conocido como “El hombre de las Leyes” y “Organizador de la Victoria”.Construyó el primer sistema de educación pública de Colombia consideró que era la razón de ser de la revolución, creó los llamados Colegios Santanderinos dedicados no solo a la educación media sino a la Universitaria con cátedras de Teología, Medicina, y filosofía.Después de la Independencia el General Santander fue escogido como Vicepresidente del Estado de Cundinamarca, que en su época correspondía todo el territorio de la actual Colombia.En 1821 fue elegido Vicepresidente de Colombia, en el Congreso de Cúcuta, cargo que ejerció hasta 1826 y después reelegido hasta 1828.Santander fue exiliado en Europa y Norte América donde gozó de reconocimientos y mucha admiración, cuando regreso al país se le reconocieron sus grados y honores Militares de los cuales lo habían despojado Bolívar y sus seguidores en 1828.En el año de 1832 fue elegido “Presidente de la República de la Nueva Granada”, con el mismo espíritu liberal renovador continuó la era de las reformas que inició en 1819 hasta 1837, fecha en que entregó el mando a su sucesor, José Ignacio de Márquez.                                      

Bolívar, presidente ya de la «Gran Colombia» (1819-1830), lo fue también de Perú (1824-1826) y de Bolivia (1825-1826), implantando en estas dos últimas Repúblicas un modelo constitucional llamado «monocrático», con un presidente vitalicio y hereditario. Sin embargo, los éxitos militares de Bolívar no fueron acompañados por logros políticos comparables. Su tendencia a ejercer el poder de forma dictatorial despertó muchas reticencias; y el ambicioso proyecto de una gran Hispanoamérica unida chocó con los sentimientos particularistas de los antiguos virreinatos, audiencias y capitanías generales del imperio español, cuyas oligarquías locales acabaron buscando la independencia política por separado.
Bolívar, presidente ya de la «Gran Colombia» (1819-1830), lo fue también de Perú (1824-1826) y de Bolivia (1825-1826), implantando en estas dos últimas Repúblicas un modelo constitucional llamado «monocrático», con un presidente vitalicio y hereditario. Sin embargo, los éxitos militares de Bolívar no fueron acompañados por logros políticos comparables. Su tendencia a ejercer el poder de forma dictatorial despertó muchas reticencias; y el ambicioso proyecto de una gran Hispanoamérica unida chocó con los sentimientos particularistas de los antiguos virreinatos, audiencias y capitanías generales del imperio español, cuyas oligarquías locales acabaron buscando la independencia política por separado.
Simón Bolívar (liberal) Bolivar soñaba con formar una gran confederación que uniera a todas las antiguas colonias españolas de América, inspirada en el modelo de Estados Unidos. Por ello, no satisfecho con la liberación de Venezuela, cruzó los Andes y venció a las tropas realistas españolas en la batalla de Boyacá (1819), que dio la independencia al Virreinato de Nueva Granada (la actual Colombia).
Simón Bolívar (liberal)                                        Bolivar soñaba con formar una gran confederación que uniera a todas las antiguas colonias españolas de América, inspirada en el modelo de Estados Unidos. Por ello, no satisfecho con la liberación de Venezuela, cruzó los Andes y venció a las tropas realistas españolas en la batalla de Boyacá (1819), que dio la independencia al Virreinato de Nueva Granada (la actual Colombia).
Vacío
Miguel Antonio Caro - Wikipedia, la enciclopedia libre
Miguel Antonio Caro - Wikipedia, la enciclopedia libre
Miguel Antonio José Zolio Cayetano Andrés Avelino De Las Mercedes Caro Tobar ( Bogotá, República de la Nueva Granada, 10 de noviembre de 1843- Bogotá, Colombia, 5 de agosto de 1909) fue un humanista, periodista, escritor, filólogo y político colombiano.
wikipedia
Miguel Antonio Caro y su pensamiento
Miguel Antonio Caro y su pensamiento
Era el mas interesnate de los conservadores latinoamericanos. Por el contrario, Caro 
representó la expresión del intelectual que desde muy temprano se esforzó por conservar y 
aún más por alentar la riqueza de los saberes acumulados heredados en Hispanoamérica 
de la cultura española, en el campo de la ciencia, en el contexto del idioma, en ámbito de las
Sus posiciones tan firmes y agresivas le hicieron merecedor de fuertes ataques:

"El señor Caro es en política, en religión y en literatura el tipo más acabado del conservador, dando a esta palabra toda la extensión de que es susceptible. Nada tengo que ver con sus ideas sobre la marcha de Colombia, ni con las respetabilísimas inspiraciones de su conciencia; pero cae bajo el dominio de la crítica su apasionamiento limitado por las cosas que fueron la glorificación constante del pasado, del pasado español, contra todas las aspiraciones del presente, aún del presente español. Si la casualidad ha hecho que el cuerpo del Señor Caro haya venido a aumentar la falange humana en suelo colombiano, su espíritu ha nacido, se ha formado y vive en pleno Madrid del siglo XVI." Miguel Cané, En Viaje. (1881-1882).

Ante las observaciones de este diplomático y viajero argentino resulta pertinente 
considerar que la figura del intelectual y humanista de Miguel Antonio Caro, su imagen de 
España y la defensa de los valores y costumbres propias del pueblo Ibérico que él promulgó 
no constituyeron un caso fortuito en el marco de las reacciones que durante el siglo XIX 
propiciaron los conservadores en el contexto hispanoamericano. Por el contrario, Caro 
representó la expresión del intelectual que desde muy temprano se esforzó por conservar y 
aún más por alentar la riqueza de los saberes acumulados heredados en Hispanoamérica 
de la cultura española, en el campo de la ciencia, en el contexto del idioma, en ámbito de las costumbres, en el mundo de la literatura e incluso en la política con algunas variantes 
fortaleció la presencia hispánica. Para una adecuada reconstrucción de las relaciones entre 
el pensamiento conservador de Caro y sus imágenes de España resulta fundamental 
rehacer los contextos históricos que lo determinaron como las circunstancias internacionales 
que le exigieron la imperiosa tarea de revitalizar las relaciones no solamente político 
ideológicas sino también culturales y sociales de España e Hispanoamérica. 
En la trayectoria intelectual de Caro es donde se pueden encontrar las claves de 
lectura para poder trazar con detalles las imágenes que él fue elaborando y en las que 
consignó todo su esfuerzo y todo su empeño hasta el final de sus días en el año de 1909, 
año algo alejado de la finalización o caída del dominio colonial español en 1898. Al rastrear 
lo que representó España para Caro se puede encontrar con que no solamente fue un 
heredero directo de las tradiciones españolas más rancias, como lo indicó su apellido 
paterno, sino más bien porque en él se cruzaron determinaciones sociales y políticas que 
con el tiempo se fueron acrisolando hasta formar un ideario consciente y hasta romántico 
radical que concluyó con una Constitución – la de 1886 – y con un proyecto de Estado y de 
sociedad que aclimataba muchos de los alcances de la monarquía española bajo la 
soberanía de Fernando VII con unas peculiaridades en el territorio colombiano.
La primera determinación social e histórica fue el triunfo del liberalismo radical de 
1863 y la elaboración de una constitución federal en la que se rompían los lazos y los 
vínculos de centralidad como de autoridad en el siglo XIX en el ámbito del poder político que 
fueron trascendiendo al escenario de la educación y la cultura, pues, los radicales, como se 
conoció en nuestro país a esa generación liberal, colocaron por encima del orden tradicional 
las libertades ciudadanas y establecieron como fundamento de una organización racional, 
un proyecto secular que deslindaba las relaciones de la Iglesia y el Estado como también 
promovieron un tipo de sociedad burguesa de estirpe taylorista que iba en contra del 
paternalismo, del autoritarismo y de la jerarquización eclesial e hispánica concebida por los 
tradicionalistas hispanoamericanos entre ellos Miguel Antonio Caro. 
Los conservadores reaccionarios en Hispanoamérica comprendían que los vínculos 
fundamentales de la sociedad se habían diluido por el impertinente azote de la influencia de 
ese liberalismo burgués decimonónico y concluían que los lazos de la tradición comunitarios, 
el pasado colonial, las costumbres inveteradas españolas, el idioma castellano como 
igualmente las creencias religiosas y las tendencias políticas centralistas, se liquidaron al ser 
acentuado el proceso secular de la sociedad que conduciría a una discusión ideológica 
sobre la herencia española que abarcó la mayor parte del siglo XIX. Las enardecidas polémicas se extendieron incluso en el marco del cuarto centenario del Descubrimiento en el 
año de 1892, cuando se tejieron diversas disputas diplomáticas entre España e 
Hispanoamérica con ocasión de la celebración y avivaron las luchas ideológicas entre 
americanistas e hispanistas como lo revela una valiosa investigación de Aimer Granados 
titulada Debates sobre España. El Hispanoamericanismo en México a fines del siglo XIX, 
que examina las tensiones ejercidas por los dos continentes a causa de la pérdida del 
dominio colonial español en estos territorios.
La discusión sobre la herencia española y su importante influencia en 
Hispanoamérica se desenvolvió primordialmente en el terreno de la educación, pero alcanzó 
su máxima manifestación en los debates sobre el idioma y la interpretación de la historia 
continental. Entre muchas de las contribuciones de Caro, representativas de la preservación 
y conservación del legado cultural de España6
, podemos destacar dos que son 
características de la reivindicación histórica y de la discusión de la herencia española en 
Hispanoamérica, Del uso en sus relaciones con la lengua, (1881) y Andrés Bello. Estudio 
biográfico y crítico (1882). A esos dos escritos le antecede su poema en homenaje al 
libertador Simón Bolívar, titulado A la estatua del libertador, en el cual recrea al líder de la 
independencia americana como héroe sacrificado y salvador que ejemplificó la prolongación 
española en suelo americano y que lo hace representante de la raza hispánica en los 
términos que se detallan a continuación:

“Ya el obcecado hermano 
El arma revolvió contra tu pecho. 
Y en el confín postrero colombiano 
Te brinda hidalgo hispano, 
Si patria te faltó, su honrado techo.” Miguel Antonio CARO. “A la estatua del libertador” (1886), en Obra Selecta. Caracas, Ayacucho, 
1993, pág. 3.


 MIGUEL ANTONIO CARO
MIGUEL ANTONIO CARO
por ANGEL EDUARDO TOVAR BEDOYA
youtube
]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2018-05-10 00:11:03 UTC</pubDate>
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