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      <title>Witting Valentina. Padlet by Valentina Witting</title>
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      <description>DERECHO COLECTIVO DEL TRABAJO</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2018-10-10 03:04:23 UTC</pubDate>
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         <title>Los sindicatos en tiempos neoliberales</title>
         <author>valentinawitting</author>
         <link>https://padlet.com/valentinawitting/43knmxlmrxfy/wish/291061737</link>
         <description><![CDATA[<div>1) ¿Cuál es la misión de los sindicatos hoy?<br>2)¿Está en crisis el sindicalismo?<br>3)¿Tiene legitimidad social el sindicalismo?<br>4) ¿Es viable el sindicalismo nacional en un contexto de globalización?<br>5) ¿Es útil el sindicalismo hoy?<br><br>1) El sindicalismo nació, se convirtió en protagonista social del siglo XX y debe continuar siendo así en el siglo XXI, un “espacio de auto organización de los trabajadores para la defensa de sus intereses “. Sin embargo, también han impactado los cambios en las categorías sociales que llevan a considerar al ciudadano como usuario, como consumidor.<br> Es importante destacar el concepto de “auto organización”, que es la voluntad de los trabajadores de ser parte activa del sindicato y no esperar a que sean otros los que les resuelvan sus papeles y problemas. Este concepto choca con una cultura dominante hoy y que avanza en el conjunto de la sociedad. El paso de la condición de ciudadanos a la de usuarios o clientes. Un tránsito cultural que impregna el Estado social, convirtiendo derechos en bienes, que afecta a la política de la economía de mercado, y a la sociedad de mercado, donde los ciudadanos son clientes de la política. Y por supuesto al sindicalismo, al que muchos trabajadores no ven como un espacio de auto organización, sino como un proveedor de servicios y protección.<br> <br>2) El sindicalismo sufre una profunda crisis de transformación, fruto de los cambios que en la economía, en la sociedad, en las estructuras sociales ha provocado la globalización. Las transformaciones estructurales de la clase obrera, la caída de los salarios y la implantación casi generalizada de la precariedad laboral, unida a la fragmentación y la invisibilidad política de los trabajadores, están acabando con el sindicalismo. Si a esto sumamos la dificultad que existe para introducir el movimiento sindical en las pequeñas empresas, nos encontramos con una crisis estructural del sindicalismo auspiciada, no solo por las políticas neoliberales y el capitalismo financiero implantado a consecuencia de la crisis, sino también por la pésima gestión y la corrupción existente en los sindicatos mayoritarios. <br> <br> 3) Es evidente que en los últimos años la legitimación social del sindicalismo está sufriendo una importante erosión débil, a pesar que sus niveles de afiliación y representatividad son iguales o mejores que otras formas de organización social.<br> Desde su nacimiento, el sindicalismo se legitima a partir de los trabajadores y a través de dos mecanismos, el de la afiliación y el de la representatividad.<br> En cada país hay un modelo distinto, en el nuestro prima legalmente el de la representatividad, pero también cuenta el de la afiliación.<br> <br>4) El sindicalismo ejercido solo entre las paredes del estado nación, en un contexto de economía globalizada, tiene las mismas limitaciones, expresa las mismas contradicciones que las de todas las formas sociales o institucionales fruto de una economía y una política nacional.<br> Que no son otras que el profundo desequilibrio de fuerzas que genera el conflicto entre una economía globalizada, con una hegemonía del capitalismo financiero y unas organizaciones sindicales limitadas al ámbito del estado nación.<br> La estrategia de fuerte competitividad entre empresas y países, que comporta este modelo económico, dificulta la puesta en marcha de estrategias de cooperación entre trabajadores, entre sindicatos. También porque en muchos países, los sindicatos, como otras organizaciones e instituciones viven el espejismo de que es posible la defensa del Estado Social en un solo país. Es un espejismo interesado a partir de concepciones legítimas de conservación de los derechos existentes. Pero que sea humanamente comprensible no significa que sea operativo o útil.<br> <br><br>5) El aumento brutal de la desigualdad y de la pobreza ha tumbado todos los espejismos de una sociedad sin conflicto social, sobre la que se ha construido la hegemonía conservadora. <br> Los sindicalistas intentan dar respuesta cada día, no siempre con éxito. Y todos tienen en común el reto de como transformar las formas de ser, organizar, actuar en una realidad profundamente transformada en relación a la que alumbró el sindicalismo. Se refiere a cómo organizar sindicalmente a los precarios, como conseguir trabajar en un entorno de empresas pequeñas o micro, muy periféricas en la organización del trabajo en un proceso productivo profundamente descentralizado, marcado por la externalización de riesgos y costes hacia los de debajo de la pirámide.<br> Cómo construir cohesión en un entorno económico y social que camina hacia la desvertebración. <br> Construir nuevas formas de autocomunicación de masas que permitan formas organizativas y de comunicación que garanticen la independencia de las personas y las organizaciones, deviene el gran reto del siglo XXI. No solo para el sindicalismo, en general para cualquier forma de organización social que pretenda jugar una función de contrapeso o contrapoder social.<br> <br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2018-10-10 03:08:40 UTC</pubDate>
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