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      <title>Encuentro 2: PEC  by Liliana Edith Pagliano</title>
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      <language>en-us</language>
      <pubDate>2017-03-04 00:38:04 UTC</pubDate>
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         <author>lpagliano471</author>
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         <description><![CDATA[<div><em>“Nacemos en una aldea, un barrio, una ciudad, un país. Nuestros padres o abuelos nos</em>&nbsp;</div><div><em>explican o nos muestran quiénes somos: si un padre lleva a su hijo a su propio equipo de fútbol</em>&nbsp;</div><div><em>todos los domingos desde los dos años, ¿cómo hace el niño para no identificarse con el mismo club</em>&nbsp;</div><div><em>que el padre? Si no hace, ¿se rebela? ¿Si lo lleva a misa o al templo? ¿Si los abuelos le narran</em>&nbsp;</div><div><em>historias de invasiones extranjeras, de violaciones y asesinatos de familiares? O de modo mucho</em>&nbsp;</div><div><em>menos dramático: si simplemente escucha el desprecio con el que se habla en su casa de la gente</em>&nbsp;</div><div><em>del otro barrio, de la otra iglesia, del otro país, de otro color. Esos que son inferiores.</em>&nbsp;</div><div><em>Nacemos sin saber que nuestra madre es otro. Distinguir entre yo y ella es un estadio</em>&nbsp;</div><div><em>evolutivo. Nacemos sin saber que nuestros dioses, naciones, clases, comidas, deportes tienen</em>&nbsp;</div><div><em>“otros”. No todos los seres humanos creen lo que creo, sienten lo que siento, se alegran o</em>&nbsp;</div><div><em>entristecen por las mismas razones.</em>&nbsp;</div><div><em>De pronto, salimos de nuestra familia, o de nuestra escuela, o de nuestra parroquia, o de</em>&nbsp;</div><div><em>nuestro barrio o quizás de nuestra ciudad, y percibimos que otros hablan de un modo extraño,</em>&nbsp;</div><div><em>hacen cosas inadecuadas, se visten de modo equivocado, preparan comidas feas. Todos esos</em>&nbsp;</div><div><em>adjetivos se relacionan con lo que llamamos etnocentrismo: la tendencia humana a considerar que</em>&nbsp;</div><div><em>la propia cultura y los propios valores son superiores a las otras culturas y valores. El</em>&nbsp;</div><div><em>etnocentrismo considera rara, espantosa, desagradable a la diferencia. Considera inferior a la</em>&nbsp;</div><div><em>alteridad. El etnocentrismo se vincula a la cuestión del prejuicio, del estigma y de la</em>&nbsp;</div><div><em>discriminación. Considera inferior a la alteridad. (...) Se alteriza la irracionalidad. En el mismo</em>&nbsp;</div><div><em>movimiento racionaliza y justifica al “nosotros”.</em>&nbsp;</div><div><em>Las identificaciones de “nosotros” y “ellos” son clasificaciones históricas. Y en cada</em>&nbsp;</div><div><em>contexto histórico las relaciones de identidad/alteridad asumen características peculiares</em>&nbsp;</div><div><em>vinculadas a procesos políticos.</em>&nbsp;</div><div><em>Comencemos diciendo que ningún grupo y ninguna persona tienen una identidad, ninguno</em>&nbsp;</div><div><em>de ellos tienen alguna esencia. No somos portadores de una categoría de identificación única,</em>&nbsp;</div><div><em>sea de clase, étnica, religiosa, de género o cualquier otra. Las personas y los grupos se identifican</em>&nbsp;</div><div><em>de ciertas maneras o de otras en contextos históricos específicos y en el marco de relaciones</em>&nbsp;</div><div><em>sociales localizadas. Entonces, el primer elemento de toda identificación es su carácter relacional:</em>&nbsp;</div><div><em>al mismo tiempo que establece un “nosotros” define un “ellos”. La nación, el género, la clase, la</em>&nbsp;</div><div><em>raza, la etnia pueden constituir en diferentes contextos de interacción entre grupos y personas</em>&nbsp;</div><div><em>parámetros perceptivos que definen relaciones sociales entre "nosotros" y "los otros". También</em>&nbsp;</div><div><em>tiene un carácter histórico: ese “nos/otros” es al mismo tiempo el resultado de sedimentaciones de</em>&nbsp;</div><div><em>un proceso histórico como de una contingencia sujeta a transformaciones.</em>&nbsp;</div><div><em>Justamente, como la identidad no está determinada ni por la sangre ni por el lugar de nacimiento,</em>&nbsp;</div><div><em>sino que resulta de una producción socio-histórica relacional es relevante debatir qué ocurre con</em>&nbsp;</div><div><em>las afiliaciones identitarias cuando se transforman esos contextos.</em>&nbsp;</div><div><em>Las personas y los grupos pueden apropiarse y resignificar elementos inicialmente</em>&nbsp;</div><div><em>percibidos como “ajenos”, pueden retrabajarlos desde otras estructuras de significación, pueden</em>&nbsp;</div><div><em>sufrir la imposición y pueden también estereotipar esos elementos como absolutamente extraños.</em>&nbsp;</div><div><em>En cualquiera de estos casos entra en juego una tercera dimensión clave de toda identificación:</em>&nbsp;</div><div><em>la producción de la diferencia es constitutiva de toda relación de desigualdad. Es decir, no hay</em>&nbsp;</div><div><em>“identidad” fuera de relaciones de poder”.</em>&nbsp;</div><div>&nbsp;</div><div><br>Fábricas de Alteridad I -<strong> </strong>Alejandro Grimson&nbsp;<br><br></div><div>&nbsp;<br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2023-06-23 21:35:56 UTC</pubDate>
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