<?xml version="1.0"?>
<rss version="2.0">
   <channel>
      <title>Producción de subjetividad en la Escuela by Franco Regina</title>
      <link>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert</link>
      <description>Este espacio está destinado para que suban sus notas de opinión sobre el video. También pueden comentar las de sus compañeras/os para seguir sumando aportes. </description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2023-09-11 16:27:42 UTC</pubDate>
      <lastBuildDate>2026-07-10 04:00:00 UTC</lastBuildDate>
      <webMaster>hello@padlet.com</webMaster>
      <image>
         <url></url>
      </image>
      <item>
         <title>Nota de opinión del texto de la Dra. Dueñas y contraste del videoclip &quot;Another Brick in the Wall (part 2)&quot; de Pink Floyd</title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert/wish/3957700900</link>
         <description><![CDATA[<p>El texto de Gabriela Dueñas propone una reflexión profunda sobre las transformaciones que atraviesan actualmente las infancias, las familias y las instituciones educativas. A lo largo de su análisis, la autora cuestiona algunas explicaciones simplistas sobre las dificultades que presentan muchos niños y adolescentes en la escuela, invitándonos a pensar estos fenómenos desde una perspectiva social, cultural e histórica. Considero que esta mirada resulta especialmente valiosa porque permite comprender que los problemas educativos actuales no pueden explicarse únicamente por características individuales de los estudiantes, sino que son el resultado de cambios profundos que afectan a toda la sociedad.</p><p>Uno de los aspectos más interesantes del texto es la idea de que los niños no nacen desatentos, hiperactivos o impulsivos por naturaleza, sino que estas conductas se desarrollan en un contexto determinado. La autora sostiene que las formas de subjetividad son producidas por las prácticas sociales y culturales de cada época. Esta afirmación resulta relevante porque cuestiona la tendencia actual a buscar explicaciones exclusivamente biológicas o médicas para conductas que podrían estar relacionadas con problemas familiares, sociales o institucionales. En muchas ocasiones, cuando un niño presenta dificultades para adaptarse a la escuela, la primera respuesta parece ser la búsqueda de un diagnóstico, sin analizar previamente las condiciones en las que vive y se desarrolla.</p><p>También comparto la importancia que Dueñas otorga a la infancia como una etapa fundamental del desarrollo humano. Los niños construyen su identidad a partir de las relaciones que establecen con los adultos y con las instituciones que los rodean. En este sentido, la familia y la escuela cumplen un papel central. Sin embargo, la autora advierte que ambas instituciones han sufrido importantes transformaciones en las últimas décadas. La irrupción de nuevas tecnologías, redes sociales, videojuegos, teléfonos celulares y medios digitales ha modificado profundamente las formas de comunicación, aprendizaje y socialización. Como consecuencia, la escuela ya no ocupa el lugar privilegiado que tenía en el pasado como principal transmisora de conocimientos y valores.</p><p>Esta situación plantea un enorme desafío para el sistema educativo. Muchas veces las escuelas continúan funcionando bajo lógicas pensadas para otra época, mientras los estudiantes viven inmersos en un mundo caracterizado por la inmediatez, la hiper-conectividad y el acceso constante a información. Por esta razón, coincido con la autora cuando plantea la necesidad de repensar y reinventar la escuela. No se trata de abandonar sus funciones tradicionales, sino de adaptarlas a las nuevas realidades sociales y culturales. Una escuela que ignore estos cambios corre el riesgo de perder relevancia para las nuevas generaciones.</p><p>Otro punto que considero especialmente acertado es el análisis sobre el malestar docente. Con frecuencia se exige a los profesores que resuelvan problemas educativos, sociales y emocionales cada vez más complejos sin brindarles los recursos ni el acompañamiento necesario. Muchos docentes ingresan a la profesión con expectativas idealizadas y luego se encuentran con aulas heterogéneas, conflictos familiares, dificultades de aprendizaje y una creciente presión por parte de los padres. Esta realidad genera frustración y desgaste profesional. Por ello, resulta fundamental reconocer el valor del trabajo docente y fortalecer los espacios de formación y apoyo institucional.</p><p>A pesar de las dificultades, Dueñas también destaca aspectos positivos de la escuela que continúan siendo fundamentales. La escuela sigue siendo uno de los pocos espacios donde los niños encuentran adultos que pueden escucharlos, orientarlos y acompañarlos. Además, ofrece oportunidades de convivencia con pares, establece normas de funcionamiento y proporciona una estructura temporal y espacial que contribuye a la organización de la vida cotidiana. Estas funciones son especialmente importantes en contextos donde muchas familias enfrentan dificultades para brindar contención y seguimiento a sus hijos.</p><p>&nbsp;Me parece especialmente preocupante la observación que realiza la autora sobre la creciente ruptura entre la familia y la escuela. Tradicionalmente ambas instituciones trabajaban de manera complementaria en la formación de los niños. Actualmente, sin embargo, es frecuente encontrar situaciones de desconfianza, confrontación e incluso violencia entre padres y docentes. Esta falta de colaboración perjudica directamente a los estudiantes, quienes necesitan referentes adultos capaces de actuar de manera coordinada y coherente.</p><p>La comparación con el videoclip “Another Brick in the Wall Part 2” de Pink Floyd permite reflexionar sobre cómo ha cambiado la percepción de la escuela a lo largo del tiempo. En el video se critica una educación rígida, autoritaria y uniformadora, donde los estudiantes son tratados como piezas idénticas de un sistema. Aunque algunos rasgos de esa crítica continúan siendo válidos, la realidad actual parece presentar un escenario diferente. Hoy la escuela ya no enfrenta principalmente el desafío del exceso de disciplina, sino el de captar la atención y el interés de alumnos que crecen en un entorno saturado de estímulos digitales.</p>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2026-06-18 11:43:10 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert/wish/3957700900</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Romano Cristian</title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert/wish/3959202374</link>
         <description><![CDATA[<p>La escuela no solo enseña materias, sino que forma la subjetividad de los jóvenes; es decir, su identidad y la manera en que se ven a sí mismos, según lo que cada época política busca en un ciudadano. Analizo esto desde mi experiencia como alumno técnico (1997-2001) y mi trabajo actual como profesor. El video de Pink Floyd muestra la escuela tradicional: control, encierro y alumnos como robots. Mi secundaria en los 90 repitió esa lógica de fábrica en plena crisis económica. Era un sistema selectivo y sin presupuesto que funcionaba como un filtro rígido: moldeaba esa subjetividad para crear obreros obedientes o expulsaba al que no se adaptaba. La relación con los profesores era autoritaria y lo que decía el maestro de taller no se discutía, formando jóvenes acostumbrados al esfuerzo individual, pero sin protección del Estado. Hoy persisten tensiones. Aunque las nuevas leyes abrieron las puertas a chicos de sectores vulnerables que antes quedaban afuera, todavía se escucha discriminación en las salas de profesores cuando se quejan de que "bajan el nivel". Frente al aula común, el taller técnico rompe con la rutina porque es un espacio de trabajo real y en equipo. Sin embargo, el peligro actual es que la escuela caiga en dar solo afecto y contención, dejando de lado la enseñanza importante por pensar que los chicos pobres solo sirven para tareas manuales básicas. La escuela técnica de hoy no debe ser la fábrica castigadora del 2001 ni un centro de asistencia social, sino un lugar que proteja y enseñe tecnología para que cada estudiante construya una subjetividad fuerte y sea dueño de su futuro.</p>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2026-06-20 04:43:09 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert/wish/3959202374</guid>
      </item>
      <item>
         <title>La constitución subjetiva  - Hermosilla N. Carolina </title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert/wish/3959960972</link>
         <description><![CDATA[<p>La construcción de la subjetividad es un proceso que genera transformaciones en el entorno al mismo tiempo que es constituida y determinada por este. En nuestras sociedades la escuela se posiciona como un pilar fundamental en este entramado formativo durante la niñez y adolescencia, por su parte históricamente el modelo escolar tradicional ha moldeado la identidad de niños y niñas mediante disciplinamiento y la homogeneización, una dinámica orientada a la estandarización en la que se consideraba a los alumnos como objetos quietos, pasivos, receptores y repetidores silenciosos. Esta lógica de anulación por completo de los alumnos es perfectamente capturada en el video del film Another brick in the wall de Pink Floyd, el cual ilustra de forma clara lo que Dueñas define como la producción de subjetividad a través de prácticas sociales complejas. De este modo, se evidencia como el sistema tradicional educativo no buscaba que emergiera el sujeto singular, sino el alumno adiestrado y estandarizado para responder a un molde establecido.</p><p>Luego del análisis del video y el articulo de Gabriela Dueñas, se puede determinar que ambos abordan el colapso de un modelo educativo opresivo, donde la escuela funcionaba como una maquina de alumnos y alumnas (Maquina de la escuela de Tonucci), sin embargo muchas de estas cuestiones se siguen viendo en la actualidad, como por ejemplo como la clasificación de alumnos y alumnas de acuerdo a sus calificaciones o comportamientos, a pesar de la actualización de estados y modernización de sistemas de comunicación y trabajo a lo que Dueñas llama como “subjetividad moderna”, por lo que se deben crear espacios de debate, de resolución de problemas y darle mayor protagonismo a los alumnos en sus inquietudes e incertidumbres ya que, actualmente, la misión principal del docente desde mi punto de vista, es enseñar a todos los alumnos y alumnas atendiendo a sus necesidades educativas y sobre todo educándolos en valores , hábitos y normas, respetando sus ideas, sentimientos y la de los demás.</p><p>Para finalizar cito un fragmento de una entrevista a Francesco Tonucci, en el momento llamado <em>La asamblea de los niños, </em>referida lo último.</p><p><a rel="noopener noreferrer nofollow" href="https://youtu.be/X4tvpXKfKRg?si=QgWNKCbe2hn9Lg85">https://youtu.be/X4tvpXKfKRg?si=QgWNKCbe2hn9Lg85</a></p><p>&nbsp;</p>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2026-06-21 22:26:09 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert/wish/3959960972</guid>
      </item>
      <item>
         <title>Cesar Ovando</title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert/wish/3960017859</link>
         <description><![CDATA[<p>Luego de ver el video “Another Brick in the Wall” de Pink Floyd y habiendo leído el texto de Gabriela Dueñas, es notoria la relación de conceptos que hay entre ambas producciones.</p><p>Como dice Lewcowicz (2004), “no hay naturaleza humana dada, sino prácticas que la producen”. Y claramente el mensaje principal en el video es el de hacer ver en este caso, que a partir de prácticas autoritarias, las instituciones educativas funcionan como reproductoras de una forma de ser, de comportarse y de pensar de los sujetos, sin dar lugar a expresiones propias o naturales de los mismos (esto se ve por ejemplo, cuando el maestro lo castiga al niño por escribir poemas).</p><p>Este carácter productivo que tiene la escolaridad, según retratan las imágenes, convierte a los niños en sujetos autómatas. La escuela es una “fabrica” que produce en serie, a todas personas con las mismas características y que tiene como producto final, un picadillo de jóvenes que pierden sus rasgos individuales para formar parte de una misma cosa. Finalmente, esta transformación se revierte cuando los estudiantes toman por la fuerza el espacio escolar y se revelan de manera violenta y destructiva al sistema que los oprime.</p><p>Por otro lado, con respecto al texto, éste hace referencia a “la construcción social de la infancia”, como la relación que se da entre la experiencia del niño y la intervención adulta, es decir que como adultos, a través de diversas prácticas y distintas situaciones productoras de subjetividad, somos los responsables de un producto final que se ve al mismo tiempo atravesado por los contextos sociales, políticos y escolares. Debido a esto la institución educativa debe ser repensada constantemente, en cuanto las nuevas infancias lo demandan, como dice el texto, en el marco de la profunda metamorfosis social que nos toca vivir.</p><p>Entonces en este proceso de repensar las escuelas, surge la importancia que tiene la formación de los docentes generando espacios que sirvan a mejorar sus prácticas, a la vez de rever sus concepciones y expectativas, con el fin de motivar un cambio de actitud orientado a revalorizar y pensar de otra manera la tarea que realizan.</p><p>Ahora, si bien como dice la autora, queda mucho por mejorar en los aspectos antes mencionados, la escuela sigue siendo <em>uno de los mejores espacios de subjetivación de la niñez</em> ya que tener escuela (lugar físico compartido), no solo es un derecho sino un privilegio en cuanto que:</p><p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se interactúa todo el tiempo con adultos “presentes” (muchas veces más que los padres)</p><p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es un lugar donde hay pares o semejantes con quienes pueden interactuar y en los cuales encuentran diversidad a pesar de formar parte de una misma subcultura.</p><p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es más segura que estar en la “calle” o en otro ámbito relativamente inseguro ya que se presenta como uno de los principales espacios sociales de cuidado y contención de las infancias y adolescencias actuales.</p><p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es uno de los terrenos más fértiles para sembrar compañerismo y amistad.</p><p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es un espacio que ofrece y propone “tareas organizadas”, fundamentales durante el crecimiento.</p><p>Finalmente, en la escuela hay “normas”, que pueden ser como las que vimos en el video, estrictas y hasta tiranas como eran tiempo atrás, o quizás más realistas al contexto actual, que promuevan un sistema educativo más inclusivo y menos discriminatorio. En este sentido hubo una mejora, un avance del cual seguramente formaron parte los niños/adolescentes como dice el texto, a partir de poder comprender las razones de su existencia para la vida social y participar de su renovación.</p><p>Sin embargo, más allá de todo el análisis anterior, la esencia del aparato escolar como reproductor sigue vigente, repitiendo patrones y no innovando, igual que al principio de los tiempos. Es necesario entonces repensar la escuela y dar lugar a nuevas prácticas que puedan llegar a todos pero de mejor forma. Desde mi punto de vista, no es una cuestión sencilla, ya que tenemos arraigada en toda nuestra trayectoria de aprendizaje-enseñanza, la misma forma de participar, de interactuar o de ser parte.</p><p>Quizás al igual que hicieron los alemanes con el famoso muro, nosotros tengamos que quitar poco a poco cada ladrillo (experiencia negativa), hasta poder atravesarlo y buscar, soñando y aventurándose, esta nueva escuela del futuro.</p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/5848497002/fbd84546c449c812a169d49a1abf5f33/the_wall.webp" />
         <pubDate>2026-06-22 00:17:24 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert/wish/3960017859</guid>
      </item>
      <item>
         <title>La escuela y la construcción de subjetividades: reflexión a partir de la canción Another Brick in the Wall y el texto de Gabriela Dueñas – Herrera, Daiana</title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert/wish/3960331622</link>
         <description><![CDATA[<p>La escuela ocupa un lugar fundamental en la vida de niños, niñas y adolescentes. No solo es un espacio donde se transmiten conocimientos, sino también un ámbito donde se construyen formas de pensar, sentir, relacionarse y comprender el mundo. A partir del análisis del video <em>Another Brick in the Wall (Part 2)</em> de Pink Floyd y del texto de Gabriela Dueñas sobre los procesos de subjetivación de la niñez, considero que es posible reflexionar sobre el papel que tiene la escuela en la formación de las personas y sobre los desafíos que enfrenta en la actualidad.</p><p>El video de Pink Floyd presenta una fuerte crítica a un modelo educativo caracterizado por la rigidez, la disciplina excesiva y la falta de reconocimiento de la individualidad de los estudiantes. En las imágenes se observa a niños que son tratados de manera uniforme, como si todos fueran iguales, obligados a cumplir reglas sin posibilidad de expresar sus opiniones o desarrollar su creatividad. La famosa frase “We don't need no education” (no necesitamos educación) no debe interpretarse como un rechazo al aprendizaje, sino como una denuncia hacia una escuela que limita la libertad de pensamiento y que convierte a los alumnos en sujetos pasivos. En este sentido, el video cuestiona una educación basada más en el control que en la formación integral de las personas.</p><p>Al relacionar esta crítica con los aportes de Gabriela Dueñas, se puede comprender que la subjetividad no es algo natural o dado desde el nacimiento, sino que se construye a través de las experiencias y de los vínculos que establecemos con otros. La autora sostiene que los niños y jóvenes son producto de las prácticas sociales y culturales de su tiempo. Por lo tanto, las instituciones como la familia y la escuela tienen una enorme responsabilidad en la construcción de las subjetividades.</p><p>Uno de los aspectos que más me llamó la atención del texto es la idea de que los adultos, y especialmente los docentes, tienen un papel central en estos procesos. Dueñas señala que la mirada del docente no es neutral, ya que influye en la manera en que los estudiantes se perciben a sí mismos y en cómo construyen su identidad. Esto me parece muy importante porque muchas veces no somos conscientes del impacto que puede tener una palabra de aliento, una valoración positiva o, por el contrario, una etiqueta negativa. Como docentes (o futuros), debemos comprender que nuestras acciones y expectativas pueden dejar marcas significativas en los estudiantes.</p><p>Además, la autora plantea que las infancias actuales son diferentes a las de otras épocas debido a los cambios sociales, tecnológicos y culturales que atraviesan nuestra sociedad. Los niños y adolescentes de hoy crecen en un contexto marcado por las redes sociales, los medios de comunicación y las nuevas tecnologías. Frente a esta realidad, no resulta adecuado seguir esperando que los estudiantes se comporten de la misma manera que generaciones anteriores. Por el contrario, es necesario comprender sus nuevas formas de aprender, comunicarse y relacionarse.</p><p>Si bien el video de Pink Floyd representa una realidad escolar de mediados del siglo XX, considero que algunas de las problemáticas que denuncia todavía pueden encontrarse en ciertas prácticas educativas actuales. Aún existen situaciones donde se prioriza la obediencia por encima del pensamiento crítico, o donde las diferencias individuales no son suficientemente consideradas. Sin embargo, también es cierto que han ocurrido importantes transformaciones. Hoy existe una mayor preocupación por la inclusión, la participación estudiantil y el respeto por la diversidad. En este sentido, se observan avances que buscan superar aquella imagen de la escuela autoritaria representada en el video.</p><p>Coincido con Dueñas cuando afirma que la escuela continúa siendo uno de los espacios más importantes para la construcción de subjetividades. Más allá de las dificultades que enfrenta, sigue siendo un lugar donde los estudiantes pueden encontrar adultos que los escuchen, compañeros con quienes compartir experiencias, normas que orienten la convivencia y oportunidades para proyectar su futuro. La escuela no solo transmite contenidos académicos, sino que también contribuye a la formación de ciudadanos capaces de convivir en sociedad.</p><p>Para concluir, considero que tanto el video como el texto invitan a repensar el papel de la educación en la actualidad. La escuela debe evitar reproducir prácticas que silencien las voces de los estudiantes y, en cambio, promover espacios de diálogo, participación y construcción colectiva. Como docentes, tenemos el desafío de “romper” con esa pared homogeneizante y acompañar a las nuevas generaciones desde una mirada comprensiva y respetuosa, reconociendo que cada estudiante posee una historia y una subjetividad particular. Solo así será posible construir una escuela que no forme individuos idénticos, sino personas capaces de pensar críticamente, expresar sus ideas y participar activamente en la sociedad.</p><p><br/></p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/5849378054/105f00c2dc87a99ddacac332fd5f4704/ChatGPT_Image_22_jun_2026__00_23_31.png" />
         <pubDate>2026-06-22 03:27:56 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert/wish/3960331622</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>samylatorre93</author>
         <link>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert/wish/3961385193</link>
         <description><![CDATA[<p>Nota de Opinión- Another brick in the wall (part 2), Pink Floyd vs Subjetivación de la niñez- Gabriela Dueñas</p><p>Tras el análisis del video de Pink Floyd y el material sugerido de Gabriela Dueñas, se puede observar que existen varios puntos de relación entre ambos, principalmente a través de la critica a los modelos pedagógicos que anulan la singularidad del niño en favor de una producción de serie de sujetos, que deben ser iguales, idénticos y de pensamiento similar que debe ser totalmente predecible. &nbsp;</p><p>Uno de los puntos que la autora sostiene es que en un modelo tradicional se ubica a los estudiantes como objetos quietos, pasivos, receptores y repetidores señalando que el proyecto educativo era algo diseñado “para ellos” pero no “de ellos” por lo que se los trata como pasivos receptores de una transmisión asimétrica, donde son los adultos quienes depositan los conocimientos que consideran pertinentes. En relación con lo que expone el texto, en el video se muestra a los niños en una fábrica, que se transportan a través de una cinta transportadora que pasan por una especie de horno que tiene como finalidad volverlos figuras idénticas con máscaras. El final de ese recorrido es hacia una picadora de carne dando a entender que son netamente moldeables sin tener oportunidad de objeción dando como resultado una pasta uniforme lo que se relaciona con lo que expone el texto en relación al adiestramiento conductual al estilo de Skinner cuya finalidad es corregir las conductas que se salen de la norma</p><p>En una de las escenas se ve que el profesor ridiculiza al protagonista por escribir una poesía, sin una mirada empática sino más bien una observación rígida, tecnocratizada, un error que sanciona con un castigo físico por atreverse a esa desviación de la conducta correcta. Aquí se deja en evidencia que la mirada del docente no es neutral, busca reconocer trastornos o errores y que a su vez, puede dejar marcas en la identidad de los niños ya sea por cómo se lo expone frente a sus compañeros como por la forma en que se les habla frente a una determinada situación. Históricamente, la escuela ha funcionado bajo una idealización de un pasado que no asumía como violencia el silenciamiento de las subjetividades y es este silenciamiento el que convierte a cada niño en un “ladrillo más” en la pared institucional.</p><p>La escuela tiene el propósito de funcionar como una maquinaria de reproducción social, en base a un proyecto social y político. Tanto el video como el texto resaltan la función de la escuela como una institución burguesa central de la modernidad encargada de la reproducción social. En el video, esto se ilustra de forma literal mostrando a la escuela como una fábrica de niños y la autora menciona que la escuela busca formar buenos ciudadanos bajo acuerdos adultos que a veces ignoran los deseos y opiniones propios de los estudiantes debido a que no tiene importancia alguna por ser simples receptores o depósitos de conocimiento elegido por los adultos.</p><p>Estos criterios con los que se tratan a los niños como causa tiene su respuesta efecto/consecuencia. En contraste con el punto anterior se denota la rebelión propia de los niños/adolescentes ante la no escucha de sus deseos o pensamientos. Se muestra una situación clímax en el video, donde los niños destruyen la escuela, prendiendo fuego una pila de bancos y rompiendo hojas resonando con los ejemplos del texto sobre los niños actuales que manifiestan su malestar a través de conductas disruptivas por sentir que no son escuchados. Dueñas cita incluso un caso real de niños que intentaron incendiar una escuela dejando el mensaje de “No nos gusta la escuela”. En conclusión, ambas expresiones denuncian que al intentar adiestrar (al estilo de programas de Skinner que se menciona en el escrito), termina provocando estallidos de violencia escolar lo que la autora describe como una eclosión producto de los acuerdos que excluyen los deseos de los niños. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p><p>Samanta Latorre</p>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2026-06-23 01:42:39 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert/wish/3961385193</guid>
      </item>
      <item>
         <title>NOTA DE OPINIÓN</title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert/wish/3961504923</link>
         <description><![CDATA[<p>SUBJETIVACIÓN ESCOLAR....(Micaela sarmiento)</p><p>Teniendo en cuenta el video de Pink Floyd quien resume de forma crítica lo que era el aparato escolar de la época de los ´50 a  en adelante, solo un reproductor de carne que  producía sujetos iguales sin dejar florecer su subjetividad. Dueñas refiere a la subjetivación escolar diciendo, no debemos apelar a "viejas recetas" basadas en la idealización de un pasado que, en realidad, se sostenía sobre la violencia y el silenciamiento de las subjetividades. La escuela actual debe ser defendida y repensada, no como una fábrica de sujetos obedientes, sino como un "espacio de inclusión social privilegiado" donde todavía se resguarda el tiempo de la infancia y se aprende a respetar lo diferente. </p><p>&nbsp;</p><p>En conclusión, la escuela sigue siendo el mejor lugar posible para que los niños se constituyan como sujetos, siempre y cuando los docentes logren recuperar una "mirada empática" y se posicionen como adultos "hablantes y escuchantes". Dejando de lado las Deudas y Legados, la apuesta debe ser construir una escuela de cara al futuro, que aloje las incertidumbres actuales y que, en lugar de pedirle al niño que se adapte a un molde antiguo, se anime a preguntar: "¿qué es lo que de la escuela no va más y para quién?" Russell y Southwell (2010). Solo así podremos evitar que la educación sea un ladrillo más en la pared y se transforme en una herramienta de verdadera subjetivación y libertad.</p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/5856224304/4eb7e6127f71052e92868fc8d3ce82fa/Captura_de_pantalla_2026_06_22_222534.png" />
         <pubDate>2026-06-23 02:48:48 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert/wish/3961504923</guid>
      </item>
      <item>
         <title>DISCIPLINA Y SUBJETIVIDAD ¿Compatibles?</title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert/wish/3970507797</link>
         <description><![CDATA[<p>Este video de Pink Floyd hace una excelente crítica a la escuela tradicional de mediados del siglo XX, que se caracterizaba por una disciplina completamente rígida, con una identificación homogénea de los estudiantes, desde un lugar en el que no se reconocen las singularidades de los mismos. La representación de los niños convertidos en ladrillos en una pared refleja la crítica del cantante a una institución que invisibilizaba la creatividad y que se preocupaba simplemente por el control y no tenia en cuenta el aprendizaje significativo.</p><p>Ahora&nbsp; bien, en relación a los aportes de Gabriela Dueñas (2012) podemos ampliar esta mirada y relacionarla con la realidad actual. Esta autora explica que la subjetividad es un proceso histórico y social, que se ve claramente atravesado por los discursos de época. En el contexto que atravesamos hoy podemos considerar que además de la escuela y la familia, los medios y las tecnologías producen diferentes formas de subjetividad, por lo que se enfrentan a nuevos desafíos, completamente distintos a los de las épocas anteriores. En el video se ve claramente cómo se anula la creatividad, y observamos hoy en día que los niños y adolescentes están atravesados por los nuevos discursos mediáticos y tecnológicos como lo son las redes sociales, los videojuegos, los celulares, la televisión e incluso la inteligencia artificial, lo que genera que se produzcan subjetividades diferentes a las que la escuela estaba acostumbrada. Por un lado, los chicos aprenden, se comunican y se identifican a través de pantallas y redes, lo que cambia las formas de vincularse y de prestar atención. Por otro, se genera una ruptura entre la familia y la escuela, esta “alianza” se debilitó completamente lo que genera muchos conflictos y desconfianza mutua. Esto genera que los docentes sientan que no están preparados para estas nuevas infancias, y se genera un gran estado de frustración y malestar. No obstante la escuela sigue siendo un espacio privilegiado de inclusión y cuidado, pero que debe repensarse constantemente frente a estas transformaciones culturales.</p><p>En este sentido el lugar de educadores no puede ser neutral ya que cada vez que un docente observa, interpreta o describe a un estudiante lo hace desde sus propias concepciones, expectativas y prejuicios. Por lo que esa mirada nunca es objetiva, ni transparente ya que está cargada de significados culturales y personales. Esto deriva en que estas opiniones van dejando marcas en la identidad de los estudiantes, es decir influye en como ellos se ven a sí mismos. Por ejemplo si se lo reconoce como capaz y creativo, esa opinión fortalece su autoestima y su construcción subjetiva. Por el contrario, si se lo etiqueta como problemático o incapaz esa marca limita su confianza y su trayectoria escolar.</p><p>De todas maneras los docentes pueden reconocer con su mirada la diversidad, escuchar sus voces y acompañarlos, lo que podría convertirse en un recurso de inclusión que favorezca la participación, el sentido de pertenencia y la construcción de subjetividades críticas y autónomas. La mirada del docente es poderosa por contribuye a la construcción de la subjetividad.</p><p>En relación a ambos materiales es posible observar una ruptura, ya que la escuela hoy en día no es solo un espacio disciplinario como en los años 50, sino un lugar atravesado por un contexto mucho más complejo. Pero también hay una continuidad, ya que muchas veces persiste el riesgo de que la institución silencie o etiquete a los estudiantes si no se revisan las prácticas docentes. Desde mi posición como futura profesional considero que el desafío esta en intentar transformar la escuela como un espacio de subjetivación crítica y democrática, que sea capaz de reconocer la diversidad y de transmitir la cultura sin convertir a los estudiantes en “otro ladrillo en la pared”. Sosa Agustina </p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/5901985820/ce4a1ff8a86640ed90c8f115046eaf2f/another_brick_in_the_wall.jpg" />
         <pubDate>2026-07-02 03:53:49 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert/wish/3970507797</guid>
      </item>
      <item>
         <title>La escuela y la producción de subjetividad - Lucas Oyarzún</title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert/wish/3978029514</link>
         <description><![CDATA[<p>La imagen que acompaña esta nota intenta mostrar una idea central: la escuela no sólo transmite contenidos, también produce formas de ser, de pensar y de estar en el mundo. Por eso aparece dividida en dos partes. De un lado se ve una escuela gris, rígida, casi como una fábrica, donde los estudiantes están todos iguales, en fila, sin mucha expresión propia. Del otro lado aparece una escuela más luminosa, con estudiantes participando, preguntando, trabajando juntos y con un docente que acompaña. La pared rota del medio representa justamente esa tensión entre una escuela que disciplina y una escuela que puede habilitar otras formas de subjetividad.</p><p>El video de Another Brick in the Wall, de Pink Floyd, denuncia una escuela autoritaria, basada en la obediencia, la disciplina y la repetición. Los estudiantes aparecen como si fueran piezas de una maquinaria, sin identidad propia. La frase “another brick in the wall” se puede entender como una crítica a una educación que no forma sujetos libres, sino personas adaptadas a un sistema. En el video, el docente no aparece como alguien que enseña o acompaña, sino como una figura que humilla, controla y castiga. Esto muestra una forma de autoridad que no construye aprendizaje, sino miedo.</p><p><br/></p><p>La subjetividad no es algo natural o fijo, sino un proceso que se va construyendo en relación con las experiencias que vivimos. La familia, la escuela, los medios, el contexto social y la época van influyendo en cómo una persona se piensa a sí misma y cómo entiende el mundo. Por eso la escuela tiene un papel muy fuerte: no es neutral. Cada práctica escolar, cada forma de enseñar, de evaluar, de hablarle a un estudiante o de organizar el aula, también produce subjetividad.</p><p><br/></p><p>Para mí, la escuela siempre produce subjetividad. La cuestión es qué tipo de subjetividad produce. Puede formar estudiantes obedientes, callados y convencidos de que no pueden, o puede formar sujetos capaces de pensar, preguntar, participar y apropiarse del conocimiento. La imagen busca representar justamente esa posibilidad de transformación: pasar de una escuela que fabrica ladrillos iguales a una escuela que abre espacios para que cada estudiante pueda construir una mirada propia sobre sí mismo y sobre la realidad.</p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/5936023439/7c3cb8ae77d547a178d8e13376367905/Subjetividad_escuela.png" />
         <pubDate>2026-07-09 15:54:51 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert/wish/3978029514</guid>
      </item>
      <item>
         <title>De ladrillos en la pared a personas que crecen: pensar una escuela más humana. Vilma VEDIA</title>
         <author></author>
         <link>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert/wish/3978596037</link>
         <description><![CDATA[<p>El video de Pink Floyd, <em>Another Brick in the Wall (Part 2)</em>, muestra una imagen muy fuerte: niños con máscaras iguales, caminando todos juntos hacia una máquina que parece quitarles su identidad. Esa escena todavía impacta porque habla de una escuela que, en lugar de mirar a cada estudiante como alguien único, lo trata como una pieza más dentro de un sistema. La canción denuncia una educación fría, autoritaria y poco sensible, donde importaba más obedecer que aprender, y más callar que poder decir lo que uno sentía o pensaba.</p><p>Si relacionamos esa crítica con los aportes de Gabriela Dueñas, podemos pensar que los niños y adolescentes no llegan a la escuela ya "terminados" sino que se van construyendo en los vínculos, en las palabras que reciben, en las miradas de los adultos y en las experiencias que viven. Por eso, la escuela tiene una responsabilidad enorme: no solo transmite contenidos, también ayuda a formar personas. Cada gesto, cada modo de enseñar y cada forma de nombrar a un estudiante puede dejar una huella importante en su manera de verse a sí mismo y de habitar el mundo.</p><p>En el video, el docente aparece como una figura que controla, castiga y humilla. Hoy, aunque la escuela ya no sea exactamente la misma, todavía existe el riesgo de mirar a los estudiantes desde etiquetas. A veces, cuando un niño se distrae, se enoja, no responde o se mueve demasiado, se lo define rápidamente como “problemático” o se busca una explicación médica sin detenerse a escuchar qué le está pasando. Esa mirada puede ser muy injusta, porque detrás de una conducta puede haber tristeza, miedo, conflictos familiares, cansancio o simplemente una necesidad de ser acompañado de otra manera.</p><p>También es cierto que la infancia y la adolescencia actuales son diferentes a las de otras épocas. Los chicos no aprenden solo en la escuela: también reciben mensajes de las redes sociales, la televisión, internet y otros espacios que influyen en sus gustos, en sus formas de hablar y en sus modos de relacionarse. Además, muchas veces la relación entre familia y escuela se vuelve difícil, marcada por reclamos, desconfianza o falta de diálogo. En ese contexto, tanto estudiantes como docentes pueden sentirse solos, exigidos o desbordados.</p><p>Por eso, creo que el gran desafío de la escuela hoy es no convertirse en un muro, sino en un lugar de encuentro. Una escuela más humana es aquella que enseña, pero también escucha; que pone límites, pero sin perder la ternura; que acompaña, pero sin anular la voz de los estudiantes. No se trata de dejar de exigir ni de abandonar las normas, sino de construirlas con sentido, para que ayuden a cuidar y no solo a controlar.</p><p>Humanizar la escuela implica reconocer que cada estudiante tiene una historia, un ritmo, una sensibilidad y una forma propia de aprender. Implica dejar de fabricar "ladrillos" todos iguales y empezar a acompañar a sujetos que están creciendo, buscando su lugar y construyendo su identidad. Si la escuela logra ser un espacio donde los chicos se sientan mirados, escuchados y valorados, entonces podrá cumplir una de sus tareas más importantes: ayudar a que cada persona descubra que tiene algo propio para decir y un futuro posible por construir. </p>]]></description>
         <enclosure url="https://padlet-uploads-usc1.storage.googleapis.com/5938414738/9c1f30c76948e616c2a785e4a5d96b5a/image.png" />
         <pubDate>2026-07-10 03:59:59 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/francoregina1985/20h2udsmqwe3iert/wish/3978596037</guid>
      </item>
   </channel>
</rss>
