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      <title>Trabajo final de filosofía de 8.1 by Samuel Pena</title>
      <link>https://padlet.com/samuelpena9/1offi5kyse6rhlho</link>
      <description>Realizado por Samuel Peña</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2022-01-12 16:25:20 UTC</pubDate>
      <lastBuildDate>2022-01-20 23:45:29 UTC</lastBuildDate>
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         <title>CAPITULO 1: PRIMER ENCUENTRO</title>
         <author>samuelpena9</author>
         <link>https://padlet.com/samuelpena9/1offi5kyse6rhlho/wish/2003964660</link>
         <description><![CDATA[<div>Comenzó una tarde del verano pasado en un balneario de la costa donde vamos con mi abuelita casi todos los años. Se encontraba cerca del mar, en un sendero que lleva hacia la playa. Quedaba poca gente, porque la temporada iba a terminar. A mi abuelita le gusta salir de vacaciones los primeros días de marzo, dice que es más tranquilo y más barato.<br><br>Yo estaba sobre unas rocas altas junto a la playa solitaria, contemplando el mar. Nada perturbaba el silencio y la tranquilidad de la playa. Supuse que se trataba del piloto, que se habría salvado del accidente. Cuando se acercó más, me di cuenta de que se trataba de un niño.<br><br>Llegó a las rocas y antes de comenzar a subir me miró amistosamente. Vino a sentarse junto a mí, suspiró con resignación y se puso a mirar las estrellas que comenzaban a brillar en el cielo. Parecía más o menos de mi edad, un poco menor y algo más bajito, vestía un traje blanco como de piloto, hecho de algún material impermeable, ya que no estaba mojado, su vestimenta terminaba en un par de botas blancas de gruesas suelas. Era simpático, tenía un acento bastante extraño, supuse que venía desde otro país en el avión.<br><br>- ¿Qué le pasó al piloto? -pregunté. Como él era un niño, pensé que el piloto tendría que ser una persona mayor. Fue llegando la noche y tuve frío.<br><br>Pensé que estaba frente a un niño importante, no como yo, un simple estudiante en vacaciones.<br><br><br><br>No podía tener más de ocho años, sin embargo, era piloto de avión... ¿Tendría más años?... ¿No sería un enano? - ¿Crees en los extraterrestres? -me preguntó sorpresivamente. Me observaba con unos ojos llenos de luz, parecía que las estrellas de la noche se reflejaban en sus pupilas. Recordé el avión en llamas, su aparición, su calculadora con signos extraños, su acento, su traje, además, era un niño, y los niños no manejamos aviones... -¿Eres un extraterrestre? -pregunté con algo de temor. Me asusté un poco, pero su mirada estaba llena de bondad.<br><br><br><br>Cuando él decía esas cosas, yo podía «ver» esos millones de mundos habitados por gente buena. Se me quitó el temor. -¿Por qué dices que los terrícolas somos malos? -pregunté. -Yo no he dicho eso -respondió sin dejar de mirar el cielo, le brillaba la mirada- Es un milagro....<br><br>-Quise decir que los terrícolas suelen ser menos buenos que los habitantes de otros mundos del espacio. Estás diciendo que somos los más malos del universo.<br><br>-Mira, Pedrito, hay otro tipo de realidades, otros mundos más sutiles, con puertas sutiles para inteligencias sutiles... - ¿Qué significa sutiles? - ¿Con cuántas velitas?... -dijo sonriendo.</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-20 23:02:15 UTC</pubDate>
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         <title>CAPITULO 2: PEDRITO VOLADOR</title>
         <author>samuelpena9</author>
         <link>https://padlet.com/samuelpena9/1offi5kyse6rhlho/wish/2003966609</link>
         <description><![CDATA[<div>Ven a quedarte a mi casa -le ofrecí, porque ya era tarde.<br>-No incluyamos adultos en nuestra amistad dijo, arrugando la nariz entre sonrisas.<br>-Pero tengo que irme...<br><br><br>- ¡Vamos a pasear por la playa! Se incorporó de un salto, corrió hasta el borde de la altísima roca y se lanzó hacia la arena.<br><br>Recordé que no debía sorprenderme demasiado por nada que viniese de aquel alegre niño de las estrellas.<br>Bajé de la roca como pude, con gran cuidado.<br>- ¿Cómo lo haces? -pregunté, refriéndome a su increíble planeo.<br><br><br>Otra vez me había captado el pensamiento. Vino a mi lado intentando animarme y dijo: ¡Vamos a correr y a saltar como pájaros! Entonces me tomó de la mano y sentí una gran energía. Comenzamos a correr por la playa.<br>- ¡Ahora... saltemos!<br>El lograba elevarse mucho más que yo y me impulsaba hacia arriba con su mano. Parecía suspenderse en el aire unos instantes. Continuábamos corriendo y cada cierto trecho saltábamos.<br>- ¡Somos aves; somos aves! -me animaba, me embriagaba. Poco a poco fui dejando de pensar como de costumbre, fui cambiando, ya no era yo el de siempre. Animado por el niño extraterrestre fui decidiéndome a ser liviano como una pluma, estaba poco a poco aceptando ser un ave.<br>¡Ahora... arriba!<br>Realmente comenzábamos a mantenernos en el aire durante algunos instantes. Caíamos suavemente y continuábamos corriendo, para luego volver a elevarnos. Cada vez lo hacíamos mejor, eso me sorprendía...<br>-No te sorprendas... tú puedes... ¡ahora!<br>En cada intento era más fácil lograrlo. Íbamos corriendo y saltando como en cámara lenta por la orilla de la playa, bajo la noche llena de luna y de estrellas... Parecía otra forma de existir, otro mundo.<br>- ¡Con amor por el vuelo! -me animaba. Un poco más adelante me soltó la mano.<br>- ¡Tú puedes, sí puedes! -me miraba transmitiéndome confianza mientras corría a mi lado.<br><br><br>Le hizo gracia mi pregunta.<br>-No te lo puedo decir.<br>- ¿Por qué... es un secreto?<br><br><br>-Los de mi nombre.<br><br><br>-No la hablo ni la comprendo... a menos que tenga esto -respondió divertido mientras tomaba un aparato de su cinturón.<br>-Esto es un «traductor». Esta cajita explora tu cerebro a la velocidad de la luz y me transmite lo que quieres decir, así puedo comprenderte, y cuando voy a decir algo, me hace mover los labios y la lengua como lo harías tú... bueno... casi como tú. Nada es perfecto...<br><br><br>- ¡PUF!... tampoco. No hay equivalencia de sonidos, pero está por allí -apuntó sonriendo hacia unas estrellas.<br><br><br>Mi pregunta le hizo gracia.<br><br>-No sé... en las películas todos los extraterrestres invaden la Tierra... ¿o no todos?<br>Esta vez su risa fue tan alegre que me contagió.<br>-...Es que en la tele...<br>- ¡Claro, la televisión!... ¡Veamos una de invasores! -dijo entusiasmado, mientras de la hebilla de su cinturón extraía otro aparato. Apretó un botón y apareció una pantalla encendida.<br><br>Todos los que están transmitiendo en este momento en tu planeta... Esto recibe las señales que captan nuestros satélites y las amplifica ¡Aquí hay una, en Australia, mira!<br><br><br>-Porque esos monstruos no existen más que en las monstruosas imaginaciones de quienes inventan esas películas...<br>No me convenció. Yo había pasado varios años viendo todo tipo de seres espaciales perversos y espantosos como para que pudiera borrármelos de un plumazo.<br>-Pero si aquí mismo en la Tierra hay iguanas, cocodrilos, pulpos... ¿por qué no van a existir en otros mundos?<br>-Ah, eso.<br><br>-Porque si son locos, se destruyen ellos mismos primero. No alcanzan a obtener el nivel científico necesario como para lograr abandonar sus planetas y partir a invadir otros mundos. Es más fácil construir bombas que naves intergalácticas, y si una civilización no tiene bondad y consigue un alto nivel científico, más tarde o más temprano utilizará su poder destructivo contra sí misma, mucho antes de poder partir a otros mundos.<br>-Pero en algún planeta podrían sobrevivir, por casualidad...<br>- ¿Casualidad? En mi idioma no existe esa palabra.<br>Tuve que poner varios ejemplos para que comprendiera. Cuando lo conseguí, le hizo gracia.<br><br>-Cuando el nivel científico de un mundo supera demasiado el nivel de amor, ese mundo se autodestruye.<br><br>Yo podía entender claramente lo que es el nivel científico de un planeta, pero no comprendía qué era el «nivel de amor».<br>-Lo más sencillo es para algunos, lo más difícil de comprender... El amor es una fuerza, una vibración, una energía cuyos efectos pueden ser medidos por nuestros instrumentos. Si el nivel de amor de un mundo es bajo, hay infelicidad colectiva, odio, violencia, división, guerras y... con un nivel peligrosamente alto de capacidad destructiva... ¿Me comprendes, Pedrito?<br>-En general, no.<br>-Debo decirte muchas cosas, pero vamos poco a poco. Empecemos por tus dudas.<br>Yo todavía no podía creer que no existieran monstruos invasores. Le conté una película en la que unos «extraterrestres lagartos» dominaban muchos planetas porque estaban muy bien organizados.<br><br>--Los monstruos que imaginamos están dentro de nosotros mismos. Mientras no los abandonemos, no mereceremos alcanzar todas las maravillas del universo... Los malvados no son bonitos ni inteligentes.<br>-Pero... ¿y esas mujeres hermosas y malvadas que salen en las películas?<br><br><br>-Claro que sí la hay. Existen mundos en los cuales tú no podrías sobrevivir ni media hora. Aquí mismo, en la<br>Tierra, hace un millón de años... Hay mundos habitados por verdaderos monstruos humanos...<br>- ¿Ves, ves? ---exclamé triunfante- tú mismo lo reconoces, yo tenía razón; a esos monstruos me refería...<br><br><br>Reímos como buenos amigos. .</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-20 23:04:52 UTC</pubDate>
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         <title>CAPITUOLO 3: NO TE PRE-OCUPE</title>
         <author>samuelpena9</author>
         <link>https://padlet.com/samuelpena9/1offi5kyse6rhlho/wish/2003969819</link>
         <description><![CDATA[<div>¿Qué signo es ese que llevas en el pecho? -pregunté.<br>-Es el emblema de mi trabajo -respondió, mientras señalaba hacia lo alto- ¿Sabes?, aquí «cerquita», en un planeta de Sirio, hay unas playas color violeta... son espléndidas.<br><br>Mi pregunta le pareció cómica.<br><br><br>-Nosotros en general no «viajamos»; más bien, nos «situamos», pero de un lado a otro de la galaxia demoraría...<br><br><br>-No -respondí- ni yo mismo lo sé.<br>Yo tampoco puedo explicarte cosas que tienen que ver con la contracción y curvatura del espacio-tiempo... ni hace falta... Fíjate cómo se deslizan esas pequeñas aves por la arena, parecen patinar... ¡qué maravilla!<br>Ami estaba contemplando unas aves que corrían en grupo por la playa, recogiendo algún alimento que las olas depositaban sobre la arena. Yo recordé que era tarde.<br>Tengo que irme... mi abuelita...<br>-Todavía duerme.<br>-Estoy preocupado.<br>- ¿Preocupado? Qué tontería.<br>«Pre» significa «antes de». Yo no me «pre-ocupo»; yo me «ocupo».<br>-No te entiendo, Ami.<br>-No vivas imaginando problemas que no han ocurrido ni van a ocurrir. Disfruta del presente. La vida es corta.<br><br><br>-No. Es «en vivo y en directo»... Vamos al comedor.<br>La «cámara» atravesó la pared del dormitorio y apareció el comedor. Allí estaba la mesa con su mantel de cuadros grandes, y en el lugar que yo ocupo había un plato cubierto por otro, invertido.<br><br><br>-Cadáver de vaca... vaca muerta. Un trozo de vaca muerta.<br>Así como él lo pintaba, me dio asco a mí también.<br><br><br>-Nada de eso.<br><br>-Es sumamente anticuado, pero le tengo cariño.<br><br>--Claro -respondí.<br>-Entonces tú eres un genio... para uno que no sabe multiplicar. Todo es cuestión de grados. Una radio a transistores es un milagro para un aborigen de las selvas.<br><br><br>-No todo. El futuro no lo conoce nadie... afortunadamente.<br><br><br>-No.<br><br>-Tampoco.<br><br>--Eso menos todavía.<br><br><br>Me parecía ameno su modo de enseñar, con ejemplos<br><br>--Por ejemplo, calcular las posibilidades o probabilidades que tiene la Tierra de salvarse...<br><br>-Hay muchas posibilidades. La relación entre ciencia y amor está terriblemente inclinada hacia el lado de la ciencia; millones de civilizaciones como ésta se han autodestruido. Es un punto de cambio... peligroso.<br><br><br>-No sé... bajar mil naves y decirles a los presidentes que no hagan la guerra... algo así. -Ami sonrío.<br>-Si hiciéramos algo así, en primer lugar, habría miles de infartos cardiacos, por culpa justamente de esas películas de invasores, y nosotros no somos inhumanos, no podemos provocar algo semejante. En segundo lugar, si les dijéramos, por ejemplo: transformen sus armas en instrumentos de trabajo, pensarían que es un plan extraterrestre para debilitarlos y luego dominar el planeta. Tercero, supongamos que lleguen a comprender que somos inofensivos, de todos modos no soltarían las armas.<br><br><br>-Por la fuerza, destruir, obligar, todo eso es terrícola, incivilizado, violencia. La libertad humana es algo sagrado, tanto la nuestra como la ajena. Obligar no existe en nuestros mundos; cada persona es valiosa y respetada.<br><br>Me sorprendió mucho su respuesta. Yo también creía en Dios, pero últimamente estaba pensando que sólo los curas de mi colegio creían en El, y también la gente sin mucha cultura, porque tengo un tío que es físico nuclear de la universidad y dice que «a Dios lo mató la inteligencia».<br>-Tu tío es un tonto -aseguró Ami después de percibir mis pensamientos.<br>-No me parece; está considerado como uno de los hombres más inteligentes del país.<br><br><br>-Pero, ¿cómo?... Dijiste que los seres humanos de otros mundos no tienen forma extraña o monstruosa, además, tú mismo pareces terrícola...<br>Ami, sonriendo tomó una ramita y dibujó una figura humana sobre la arena.<br>-El modelo humano es universal: cabeza, tronco y extremidades, pero hay pequeñas variaciones en cada mundo: altura, color de la piel, forma de las orejas; pequeñas diferencias. Yo parezco terrestre porque la gente de mi planeta es igual a los niños de la Tierra, pero Dios no tiene la forma de un hombre.<br><br>Lo decía de una forma tan bella, que lograba emocionarme.<br>-Por eso, el universo es hermoso y bueno... Es maravilloso.<br><br><br>-Ellos llegarán a ser buenos algún día...<br>-Mejor hubieran nacido buenos desde el principio, así, no habría nada malo por ninguna parte.<br><br><br>-No sé. Nunca lo había pensado... creo que sí.<br><br><br>-Quienes han vivido existencias duras, violentas, cuando logran alcanzar una vida más humana la valoran como nadie... Si jamás fuese de noche, no podríamos disfrutar del amanecer...<br>Íbamos caminando por el sendero iluminado de luna y bordeado de árboles, pasamos por mi casa, entré silenciosamente a buscar un suéter y volví al lado de Ami. Continuamos caminando y conversando. El contemplaba todo mientras hablaba. Aún no aparecían las primeras calles del pueblo ni las luces del alumbrado público.</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-20 23:08:51 UTC</pubDate>
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         <title>CAPITULO 4: ¡CORRE POLICIA!</title>
         <author>samuelpena9</author>
         <link>https://padlet.com/samuelpena9/1offi5kyse6rhlho/wish/2003971671</link>
         <description><![CDATA[<div>Llegamos a la primera calle iluminada por el alumbrado público. Serían las once de la noche. Me parecía una aventura transitar sin mi abuelita tan tarde por el pueblo, pero me sentía protegido al lado de Ami.<br>Mientras caminábamos, él se detenía a mirar la luna entre las hojas de los eucaliptus, a veces, me decía que escuchásemos el croar de las ranas, el canto de los grillos nocturnos, el rumor lejano del oleaje. Se detenía a aspirar el aroma de los pinos, de las cortezas de árbol, de la tierra, a observar una casa que le parecía bonita, una calle o un rinconcito en una esquina.<br>-Mira qué hermosos esos farolitos... como para pintarlos... Fíjate cómo cae la luz sobre esa enredadera... y esas antenitas recortadas contra las estrellas... La vida no tiene otro propósito que el de disfrutar sanamente de ella, Pedrito. Procura poner atención a todo lo que la vida te brinda... La maravilla se encuentra a cada instante... Intenta sentir, percibir, en lugar de pensar. El sentido profundo de la vida se encuentra más allá del pensamiento... ¿Sabes, Pedrito? la vida es un cuento de hadas hecho realidad... es un don hermoso que Dios te brinda... porque Dios te ama...<br>Sus palabras me hacían ver las cosas desde un nuevo punto de vista. Me parecía increíble que ese mundo fuese el habitual, el de todos los días, al cual yo jamás prestaba atención...<br><br>-Las leyes universales.<br><br>-Los tres requisitos que debe cumplir un mundo para que se considere civilizado son: primero, conocer la Ley fundamental del universo; una vez que se conoce y se practica esta Ley, es muy fácil cumplir los otros dos.<br>Segundo, constituir una unidad, deben tener un solo Gobierno Mundial. Tercero, deben organizarse de acuerdo a la Ley fundamental del universo.<br><br><br>-Te la diré más adelante.<br>- ¿En serio? -me entusiasmé al pensar que conocería algo que casi todos ignoran.<br>-Si te portas bien -bromeó.<br>Comencé a meditar en esa prohibición de intervenir en los planetas incivilizados.<br>- ¡Entonces tú estás violando esa ley...! -expresé con sorpresa.<br>- ¡Bravo! no pasaste por alto ese detalle.<br>Claro que no. Primero dices que está prohibido intervenir; sin embargo, tú estás hablando conmigo...<br><br><br>-Información.<br><br>-Bueno, después de la bomba atómica comenzaron los avistamientos de nuestras naves. Eso lo hicimos para que vayan teniendo evidencias de que no son los únicos seres inteligentes del universo, eso es información.<br>Luego hemos aumentado la frecuencia de esos avistamientos, eso es más información. Después iremos dejando que nos filmen. Al mismo tiempo, establecemos pequeños contactos con algunas personas, como tú, y también enviamos "mensajes" en frecuencias mentales. Esos «mensajes» están en el aire, como las ondas de radio, llegan a todas las personas; algunas tienen "receptores" adecuados para captarlas, Otras no.<br><br>-Si es que no se autodestruyen, y siempre que se cumplan los tres requisitos básicos. No puede ser antes.<br>-Me parece egoísmo que no intervengan para evitar la destrucción -le dije, un poco molesto.<br>Ami sonrió y miró hacia las estrellas.<br><br><br>-Tal vez más adelante te lo diga, por el momento sólo debes saber que tienes cierta "condición", y no necesariamente "cualidad"... Yo debo irme pronto, Pedrito. ¿Te gustaría volver a verme?<br><br><br>--Hazlo como si fuese un cuento infantil, una fantasía... si no, te creerán mentiroso o loco; además, debes dirigirlo a los niños. Pídele ayuda a ese primo tuyo aficionado a escribir. Tú relatas y él toma nota.<br>Al parecer, Ami sabía más de mí que yo mismo...<br>-Ese libro será también información. Más de lo que hacemos, no nos está permitido. ¿Te gusta que no exista la menor posibilidad de que una civilización avanzada de malvados venga a invadir la Tierra?<br><br><br>-No.<br><br>-No. Para acostarme. Ami se desternillaba de la risa.<br>-Tranquilo, Pedrito. Vamos a ver a tu abuelita.<br>Tomó el pequeño televisor de la hebilla de su cinturón. Apareció mi abuelita durmiendo con la boca entreabierta.<br>-Disfruta realmente de! sueño -bromeó.<br>-Estoy cansado.<br><br>--Caminar... disfrutar de la vida -contestó muy tranquilo Ami- ¿Y ustedes? ¿trabajando? ¿cazando malandrines? -y rió como de costumbre.<br><br>-De mi planeta-respondió con desplante total.<br>-Ah, eres un marciano--Marciano, justamente, no, pero soy extraterrestre.<br>Ami respondía con alegría y despreocupación, en cambio mi inquietud aumentaba.<br>- ¿Y dónde está tu "ovni"? -preguntó uno de ellos observando a Ami con cierto aire paternal. Creía que se trataba de un juego infantil; sin embargo, él sólo decía toda la verdad.<br><br><br>-No necesito. Nosotros no atacamos a nadie. Somos buenos.<br>- ¿Y si te sale un malo con un revólver como éste? -le mostró el arma fingiendo verse amenazante--Si me va a atacar, lo paralizo con mi fuerza mental.<br>- ¿A ver? paralízanos a nosotros.<br>--Encantado. El efecto les durará diez minutos.<br>Los tres reían muy divertidos. De pronto, Ami se quedó quieto, se puso serio y los miró fijamente. Con una voz muy extraña y autoritaria les ordenó:<br>-Quédense inmóviles durante diez minutos. No pueden, no pueden moverse... ¡Ya! -Y se quedaron paralizados con una sonrisa, en la posición que estaban.<br>- ¿Ves, Pedrito? Así hay que decir la verdad, como si fuera un juego o una fantasía -me explicó, mientras les tocaba la nariz o les jalaba suavemente los bigotes a los policías, petrificados con una sonrisa que comenzó a parecerme trágica, debido a las circunstancias.<br><br>--Hipnosis, cualquiera puede.<br>-Me parece que no todas las personas son hipnotizables. Pudo haberte tocado una de ellas.<br><br><br>-Ah, sí... parece que ahí sí que venía hipnotizado... ¡Tal vez tú me hipnotizaste!<br>- ¡Estabas despierto! ahora estás dormido, creyendo que la vida no tiene ninguna maravilla, que todo es peligroso. Estás hipnotizado, no escuchas el mar, no percibes los aromas de la noche, no tomas conciencia de tu caminar ni de tu vista, no disfrutas de tu respiración.<br><br>¡Se suicidan!<br><br>-Visto así, como lo dices, tienes razón... ¿Cómo fue que esos policías no se molestaron con tus bromas?<br><br><br>Me miró como si acabara de decir una estupidez.<br>-Mira, Pedrito, toda la gente tiene un lado bueno, un lado infantil. Casi nadie es totalmente malo. Si quieres, vamos a una cárcel y buscamos al peor criminal...<br>-No, muchas gracias...<br>-En general, la gente es más buena que mala, incluso en este planeta. Todos creen estar haciendo un bien con lo que hacen.<br><br>No son las personas las malas, sino los viejos sistemas que usan para organizarse. La gente ha evolucionado, los sistemas han quedado atrasados.</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-20 23:11:16 UTC</pubDate>
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         <title>CAPITULO 5: RAPTADO POR LOS EXTRATERRESTRES</title>
         <author>samuelpena9</author>
         <link>https://padlet.com/samuelpena9/1offi5kyse6rhlho/wish/2003973758</link>
         <description><![CDATA[<div>-Ya llegamos a tu casa.<br>-. Estoy realmente agotado, no doy más. ¿Y tú, qué vas a hacer?<br>-Volveré a la nave. Iré a dar una vuelta por las estrellas... Quería invitarte, pero si estás tan cansado...<br>- ¡Ahora ya no!... ¿En serio?... ¿me llevarías a dar una vuelta en tu «ovni»?<br>-Claro, ¿pero tu abuelita?...<br>Ante una posibilidad tan extraordinaria como la de pasear en un «platillo volador» se me fue todo el cansancio, estaba fresco y lleno de vitalidad, se me ocurrió inmediatamente la forma de salir sin que me echasen de menos.<br><br><br>-Entraré nadando al agua, luego traeré el vehículo hasta la playa.<br><br>-No. Este traje resiste mucho más frío y calor de lo que Imaginas... Bien, voy a buscar la nave. Tú, espérame aquí y cuando aparezca no te asustes.<br>-Oh, no; ya no les temo a los extraterrestres. -Me hizo gracia su recomendación innecesaria...<br><br><br>¿Era verdad o había sido un sueño?<br><br>Esperé largo rato y comencé a inquietarme. No me sentí muy seguro... yo solo ahí, en una oscura playa terriblemente solitaria...<br>Iba a enfrentarme a una nave extraterrestre... La imaginación me hacía ver sombras extrañas y movedizas entre las rocas, en la arena, emergiendo de las aguas. ¿Y si Ami fuera un ser perverso disfrazado de niño, hablando de bondad para obtener mi confianza? ... ¡No! no podía ser ... ... ... ¿Raptado por una nave extraterrestre?...<br>En esos momentos apareció ante mis ojos un espectáculo terrorífico: debajo del agua un resplandor amarillo verdoso comenzaba a ascender lentamente, luego asomó una cúpula que giraba, con luces de muchos colores... ¡Era verdad! ¡Yo estaba contemplando una nave de otro mundo! Después apareció el cuerpo del vehículo espacial, ovalado, con ventanillas iluminadas. Emitía una luz entre plateada y verde. Fue una visión que no me esperaba, sentí verdadero terror. Una cosa es hablar con un niño... ¿niño?... con cara de bueno...<br>¿máscara?... y otra cosa es estar parado solo, en una playa, en la oscuridad de la noche y ver aparecer una nave de otro mundo... un «ovni» que viene a buscarlo a uno, a llevárselo lejos... Olvidé al «niño» y todo lo que me había dicho. Para mí aquello se transformó en una maquinaria infernal, venida quién sabe de qué sombrío mundo del espacio, llena de seres monstruosos y crueles que venían a raptarme.<br><br>Cuando pude hablar sonreí y le dije<br><br>--Me dio mucho miedo.<br>-Es tu imaginación desbocada. La imaginación sin control puede matar de terror, es capaz de inventar un demonio donde sólo hay un buen amigo, pero sólo se trata de nuestros monstruos internos, porque la realidad es sencilla y hermosa, es simple...<br>--Entonces... ¿estoy en un «ovni»?<br>-Bueno, «ovni» es un objeto volador no identificado.<br>pero podemos llamarle «ovni» si quieres, y a mí puedes decirme «marciano».<br>-Se me fue completamente la tensión cuando reímos.<br>-Ven, ven a la sala de mandos -me invitó.<br>Por una puerta pequeñísima y en arco pasamos a otro recinto, tan bajo de techo como el que abandonábamos.<br>Ante mí apareció una sala semicircular rodeada de ventanas ovaladas.<br><br>-Mira hacia abajo-respondió Ami.<br>Casi me desmayo: estábamos a miles de metros de altura sobre la bahía. Se veían todos los pueblos costeros de la zona, el mío se encontraba allá abajo, muy abajo. ¡Habíamos ascendido kilómetros en un instante y yo no tuve ninguna sensación de movimiento!<br><br><br>-Cuando esta luz se enciende -señaló un óvalo sobre el tablero de comandos- quiere decir que somos visibles.<br><br><br>-Igual que este señor sentado a mi lado -indicó hacia un asiento vacío junto a él.<br><br>-Si una rueda de bicicleta está girando rápido, sus rayos no se ven. Nosotros hacemos que las moléculas de esta nave se muevan rápido...<br>alturas.<br>-Ingenioso, pero me gustaría que nos vieran desde abajo.<br>--No puedo hacerlo. La visibilidad o invisibilidad de nuestras naves, cuando están en los mundos incivilizados se efectúa de acuerdo al «plan de ayuda». Eso lo decide un computador gigante situado en el centro de esta galaxia...<br>-No entiendo bien.<br><br><br>-Ya te dije que en general no »viajamos« sino que nos »situamos«... Es cosa de coordenadas, pero también podemos »viajar«.<br>Miré las grandes avenidas iluminadas. Se veía increíble la ciudad, en la noche, desde el aire. Localicé mi barrio y le pedí que nos dirigiésemos hacia allá.<br><br><br>-Vamos a mirar por esta pantalla.<br>Frente a él, en una especie de gran televisor, apareció la calle enfocada desde la altura; era el mismo sistema por el cual veíamos dormir a mi abuelita, pero con una gran diferencia: aquí la imagen se veía en relieve, con profundidad.<br><br>-No pensarás que eres el primer incivilizado que sale a pasear en una nave extraterrestre...<br>-Yo había pensado que sí --dije algo desilusionado.<br>-Pues te equivocas.<br><br><br>-Ya te lo dije, es un sistema anticuado...<br>Le pedí que diéramos una vuelta por la ciudad. Pasamos por sobre mi colegio. Vi el patio, la cancha de fútbol, los arcos, mi sala.<br><br>-Me hubiera gustado pasear en tu nave también de día... ver ciudades, paisajes a la luz del sol...<br>Como de costumbre. Ami se estaba riendo de mí.<br><br><br>Océano Atlántico, bañado de luna. También había numerosos bancos de nubes que limitaban mi visibilidad. El cielo se fue aclarando en el horizonte, viajábamos hacia el Este.<br><br>-Africa.<br><br>-Como querías viajar de día en esta nave, vinimos a un lugar en donde estuviese de día. «Si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma va a la montaña»... ¿Qué país de África te gustaría visitar?<br>-Esteeee... la India.<br>Su risa me indicó que mis conocimientos geográficos no eran demasiado precisos...<br>-Vamos entonces a Asia, a la India... ¿A qué ciudad de la India quieres ir?<br>-...Me da lo mismo... elige tú... - ¿Te parece bien Bombay?<br>-Sí; fantástico, Ami.</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-20 23:13:55 UTC</pubDate>
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         <title>CAPÍTULO 6: UNA CUESTIÓN DE MEDIDAS</title>
         <author>samuelpena9</author>
         <link>https://padlet.com/samuelpena9/1offi5kyse6rhlho/wish/2003975164</link>
         <description><![CDATA[<div>Descendimos sobre la ciudad, hasta llegar a unos cien metros de altura e iniciamos el paseo sobre los cielos de Bombay.<br>Me parecía estar soñando o viendo una película. Hombres con turbantes blancos, casas muy diferentes a las de mi país. Me llamó la atención la enorme cantidad de gente en las calles.<br><br>De pronto volví a "la realidad"<br><br>-Ya es de día, se habrá levantado, estará preocupada por mi ausencia... ¡volvamos!<br>Para Ami, yo era un perpetuo motivo de risa.<br>-Pedrito, tu abuelita duerme profundamente. Allá son las doce de la noche en este momento, al otro lado del mundo; aquí son las diez de la mañana.<br><br><br>--Ella puede haber despertado...<br>-Veamos desde aquí mismo mejor.<br>Tomó los controles de una pantalla y apareció la costa sudamericana vista desde muy alto, luego la imagen mostró una caída en picada hacia la tierra a una velocidad fantástica. Pronto distinguí la bahía, el balneario, la casa de la playa, el techo y a mi abuelita. Era increíble, parecía estar allí*, durmiendo con la boca entreabierta, en la misma posición anterior.<br>-No se puede decir que tiene mal dormir, ¿ah? -observó Ami con picardía, luego agregó- Haremos algo para que te quedes tranquilo.<br>Tomó una especie de micrófono y me indicó que guardara silencio.<br><br>-Sí, ahora sí... pero es como para no creerlo; ella durmiendo allá y nosotros de día aquí...<br>--Ustedes viven demasiado condicionados por las distancias y por el tiempo.<br><br><br>Tokio.<br>-Vamos entonces a Tokio…. capital de Japón -dijo, intentando disimular las ganas de reír.<br>Pasamos por todo el territorio de la India, de Oeste a Este. Llegamos a los Himalayas, allí la nave se detuvo.<br>Tenemos órdenes -dijo Ami. En una pantalla aparecieron signos extraños -. Vamos a dejar un testimonio. El "computador" gigante indica que debemos ser avistados por alguien en algún lugar,.-¡Qué entretenido!, ¿Dónde y por quién?.<br>-No lo sé. Vamos a ser guiados por el "computador.<br><br>-Para impresionar. Debemos llamar la atención de ese amigo que viene allá.<br>Ami observaba por la pantalla, yo lo busqué a través de los vi drios de la ventana y lo encontré. A lo lejos, entre los árboles, había un hombre con una casaca de piel color marrón, llevaba una escopeta, parecía muy asustado. Nos apuntó con su arma. Me agaché con temor, para evitar ser alcanzado por el posible disparo. Ami se divertía con mis inquietudes.<br>-No temas, este "ovni" es a prueba de balas... y de mucho más...<br>Nos elevamos y quedamos muy alto, siempre emitiendo destellos multicolores.<br><br><br>En otra de las pantallas apareció el hombre, pero se veía casi transparente.<br><br>-Podríamos decir que es la cantidad de amor que hay en él, pero sería un poco inexacto; es más bien el efecto de la fuerza del amor sobre su alma.<br><br>-Su grado de cercanía con la bestia o con el "ángel". Ami enfocó un oso en la pantalla, también parecía transparente, pero la luz de su pecho brillaba mucho menos que la del hombre.<br><br><br>-Setecientas sesenta medidas -respondió.<br>- ¡Sólo diez más que el cazador! -quedé sorprendido por la escasa diferencia entre un terrícola y él--Claro. Tenemos un nivel parecido.<br><br><br>-Por supuesto.<br><br>-Tienes razón, pero mi tío, el físico nuclear, también debe ser muy valioso...<br>--Famoso tal vez... ¿A qué se dedica tu tío, dentro de la física?<br>-Está desarrollando una nueva arma, un rayo de ultrasonidos.<br>--Si no cree en Dios, y si además se dedica a la fabricación de armas... yo creo que tiene un nivel bastante bajo.<br>-¡¿Qué?! ¡Pero si es un sabio! -protesté.<br>-Otra vez confundiendo las cosas. Tu tío tiene mucha información, pero tener información no significa necesariamente ser inteligente, ni mucho menos, sabio.<br><br>--Uno en la cabeza. Ese es el "computador", el único que ustedes conocen. El otro está en el pecho, no es visible, pero existe. Es el más importante, es esa luz que viste en la pantalla en el pecho del hombre. Para nosotros, inteligente o sabio es aquél que tiene ambos cerebros en armonía, pero eso quiere decir que el cerebro de la cabeza esté al servicio del cerebro del pecho, y no al revés, como en la mayoría de los "inteligentes".<br><br><br>-Porque si tu nivel es alto, vas a envanecerte...<br>-¡Ah!! Comprendo...<br>-Pero si es bajo...<br>Te vas a sentir muuuy mal... Ah...<br>-El orgullo apaga la luz... es la semilla de la maldad.</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-20 23:15:54 UTC</pubDate>
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         <title>CAPÍTULO 7: AVISTAMIENTOS</title>
         <author>samuelpena9</author>
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         <description><![CDATA[<div>&nbsp;Avanzábamos hacia un mar lejano, al que llegamos en segundos, lo cruzamos y aparecieron unas islas, bajamos sobre la ciudad de Tokio. Yo creí que iba a encontrar casas con techos con las puntas hacia arriba, pero lo que más abundaba eran rascacielos, avenidas modernas, parques, automóviles. -Estamos siendo avistados -dijo Ami, señalando la luz del tablero encendida. En la calle, la gente comenzaba a arremolinarse, nos indicaban con la mano. Nuevamente se encendieron las luces exteriores de variados colores. Estábamos bastante alto, permanecimos unos dos minutos allí. -Otro avistamiento --dijo Ami, observando los signos que aparecían en la pantalla-. Vamos a ser trasladados. Súbitamente, la luz del día se apagó: Sólo quedaron las estrellas centelleando tras los vidrios. Abajo no se veía gran cosa, una pequeña ciudad muy lejana, unas pocas luces, un camino por el cual venía un automóvil. Fui hacia la pantalla que estaba frente a Ami. Allí aparecía todo el panorama perfectamente iluminado. Lo que a simple vista no se distinguía, debido a la oscuridad, en el monitor era perfectamente claro; así noté que el automóvil tenía color verde y que en él venía una pareja. Estábamos a unos veinte metros de altura, éramos visibles, según el tablero. Decidí en lo sucesivo aprovechar esa pantalla. Era más nítida que la misma realidad. 20 Cuando el vehículo llegó a poca distancia de nosotros, se detuvo, estacionó junto al camino y sus ocupantes descendieron y comenzaron a gesticular y a gritar mientras nos miraban con ojos desencajados. -¿qué dicen? pregunté. -Piden comunicación, contacto. Son una pareja de estudiosos de los "ovni", o más bien, "adoradores de extraterrestres". -Comunícate entonces -le dije, preocupado por la inquietud de esas personas. Se arrodillaron y nos rezaban, o algo así. -No puedo, tengo que obedecer las órdenes estrictas del "plan de ayuda". La comunicación no se produce cuando a cualquiera se le antoja, sino cuando desde "arriba" se decide, además, tampoco puedo hacerme cómplice de una idolatría. -¿qué es idolatría? -Una violación a una ley universal -respondió Ami, bastante serio. -¿En qué consiste? -pregunté intrigado. --Nos consideran dioses. -¿Y dónde está lo malo? -Sólo a Dios se debe venerar, el resto es idolatría. Muy faltos de respeto seríamos nosotros al usurpar el lugar de Dios, ante la desviada religiosidad de estas personas. Si nos consideraran como hermanos, sería otra cosa. Me pareció entonces que Ami, debía sacar de su error a esa pareja. -Pedrito --contestó él a mis pensamientos-, en los mundos incivilizados del universo se cometen cosas que nos parecen terribles. En este preciso instante, a muchas personas las están quemando vivas porque algunos piensan que ellas son "herejes", eso está ocurriendo en muchos planetas, como sucedió aquí en la Tierra, hace cientos de años. En este mismo momento, bajo el mar, los peces se comen vivos unos a otros. Este planeta no es muy evolucionado. Así como las personas tienen distintos niveles de evolución, también los planetas los tienen. Las leyes que rigen la vida en los mundos inferiores nos parecen brutales. La Tierra, hace millones de años estaba regida por otros tipos de leyes, todo era agresivo, venenoso, todo tenía garras y colmillos; hoy, debido a que se alcanzó un nivel de evolución más avanzado, hay más amor, pero todavía no se puede decir que éste sea un mundo evolucionado. Existe aún mucha brutalidad. Ami sintonizó una pantalla y aparecieron escenas de guerra. Desde unos tanques, los soldados lanzaban cohetes contra algunos edificios, destruyéndolos, junto con los niños, mujeres y hombres que los habitaban. -Esto sucede ahora mismo en un país de la Tierra, pero no podemos hacer nada. En la evolución de cada planeta, país o persona, no debemos intervenir. En el fondo, todo es aprendizaje. Yo fui fiera y morí destrozado por otras fieras; fui humano de bajo nivel, maté y me mataron, fui cruel, recibí crueldad. He muerto muchas veces, he ido aprendiendo poco a poco a vivir de acuerdo con la Ley fundamental del universo. Ahora mi vida es mejor, pero no puedo ir contra el sistema evolutivo que Dios ha creado. Esa pareja está violando una ley universal, al compararnos con alguien tan grande y majestuoso como Dios, le retiran sus sentimientos de veneración y amor al Creador y los dirigen hacia nosotros... Los soldados que vimos, también violan una ley universal: "no matarás". Ellos deberán pagar por sus errores, y así, poco a poco irán aprendiendo. Sólo cuando una persona o un mundo ha alcanzado cierto nivel evolutivo, puede recibir ayuda nuestra, sin que sea una violación al sistema general evolutivo. En realidad, no comprendí ni media palabra de lo que Ami dijo, pero más tarde al recordar, se me hizo todo claro, mucho después de su partida, sólo entonces pude escribirlo más o menos como él lo dijo. Mientras esperábamos que el "súper-computador" nos sacara de allí, Ami sintonizó la televisión japonesa. Con su buen humor habitual observaba un programa de noticias. Aparecía un reportero que entrevistaba, micrófono en mano, a la gente en la calle. Una señora hablaba gesticulando y apuntaba hacia el cielo. Yo no entendí nada, pero me di cuenta de que relataba su encuentro con un "ovni"... el nuestro. Otras personas también comentaban su versión del fenómeno. - ¿Qué dicen? -pregunté. --Que vieron un "ovni"... Hay cada loco... -opinó sonriendo. Luego apareció un señor de lentes que hacía dibujos en un pizarrón mientras daba explicaciones. Representaba al sistema solar, la Tierra y los demás planetas. Habló largamente. Supe que se trataba de un científico especialista en astronomía. Al parecer, Ami entendía aquel lenguaje, porque estaba muy entretenido mirando el programa, tal vez utilizaba el traductor". - ¿Qué dice? –volví a preguntar. --Que debido a todo lo que expresó, queda "científicamente demostrado" que no hay vida inteligente en toda la galaxia, excepto en la Tierra... También dijo que la gente que vio el supuesto "ovni" sufrió una alucinación colectiva, y les recomendó una visita al psiquiatra... - ¿En serio? -pregunté. -En serio -respondió riendo. El científico continuó hablando. - ¿Qué dice ahora? -Que tal vez exista una civilización "tan avanzada" como ésta, pero una cada dos mil galaxias, según los cálculos. - ¿Y eso qué significa? 21 -Que cuando sepa que en esta galaxia solamente hay millones de civilizaciones, va a quedar loco el pobre, peor de lo que está... Reímos un buen rato Para mí resultó muy cómico escuchar a un científico diciendo que los "ovnis" no existen... ¡y yo, mirando el programa desde un "ovni"! Permanecimos cerca de una hora en aquel lugar, hasta que la luz de la invisibilidad se apagó. --Estamos libres. - ¿Entonces podemos continuar paseando? -pregunté. --Claro. ¿Dónde te gustaría ir ahora? -Mmmm... esteee... ¡a la isla de Pascua! -Es de noche allá... Mira-ya habíamos llegado.' - ¿Isla de Pascua? -Efectivamente. - ¡Qué rapidez! - ¿Te parece rápido? Espera... ahora observa por la ventana. Estábamos sobre un desierto muy extraño. El cielo se veía demasiado oscuro, negro casi, excepto por el brillo azuloso de la luna. - ¿Qué es esto, Arizona? -Esto es la luna. - ¡La luna! -La luna. Miré hacia aquello que yo había creído que era la luna. -...Entonces eso... -Eso es la Tierra. - ¡La Tierra! -La Tierra. Allá duerme tu abuelita... Quedé fascinado. Era en realidad la Tierra, tenía un color azul claro. Me pareció increíble que algo tan pequeño pudiese contener tantas cosas grandes, montañas, mares. Sin saber por qué, me llegaron imágenes archivadas en mi memoria, recordé un arroyo de mi niñez, una pared cubierta de musgo, unas abejas en un jardín, una carreta de bueyes en una tarde veraniega... todo eso estaba allá, en ese pequeño globo azul que flotaba entre las estrellas... De pronto vi el sol, un astro lejano, pero más encandilante que en la Tierra. - ¿Por qué se ve tan pequeño? -Porque aquí no hay una atmósfera que actúe como lente de aumento, como lupa; por eso, desde la Tierra se ve más grande que desde aquí, pero si no fuera por los vidrios especiales de esta nave, ese pequeño sol te quemaría, justamente porque no hay una atmósfera que filtre ciertos rayos que son nocivos para ti. No me gustó esa visión de la luna, desde la Tierra parecía más hermosa. Era un mundo desolado, tenebroso. - ¿No podríamos ir a un lugar más bonito? - ¿Habitado? -preguntó Ami. - ¡Claro!... pero sin monstruos... -Para eso tendremos que ir muy lejos. Movió los controles, la nave vibró muy suavemente, las estrellas se alargaron, transformándose en líneas luminosas; luego, en las ventanas apareció una neblina blanca y brillante que reverberaba. - ¿Qué pasa? -pregunté un poco asustado. -Estamos situándonos... Situándonos dónde - ¿En un planeta muy lejano. Tendremos que esperar unos minutos. Por el momento, vamos a escuchar alguna música. Ami tocó un punto del tablero. Unos suaves y extraños sonidos llenaron el recinto. Mi amigo cerró los ojos y se dispuso a escuchar con deleite. Eran unas notas muy diferentes de las que yo había conocido hasta entonces. De pronto, una vibración muy baja y sostenida llegaba a remecer la sala de mandos, luego, otra nota altísima se cortaba de improviso; el silencio duraba algunos segundos. Después se oían notas rápidas que subían y bajaban, otra vez la más grave se iba agudizando poco a poco, mientras unas especies de rugidos y algunas campanitas llevaban un ritmo cambiante. Ami parecía extasiado, supuse que conocía muy bien aquella "melodía", porque con los labios o leves movimientos de su mano se adelantaba a lo que iba a escucharse. Lamenté interrumpirlo, pero aquella "música" no me gustó para nada. -Ami -le llamé. No respondió; estaba muy concentrado en esa especie de interferencia eléctrica en una radio en onda corta... -Ami -insistí. -¡Oh, perdón!... ¿Sí? -Discúlpame, pero no me gusta. -Claro, es natural; el disfrute de esta música requiere de una "iniciación" previa... Buscaré algo que te parezca más conocido. -Tocó otro punto del tablero. Surgió una melodía que me agradó inmediatamente, tenía un ritmo muy alegre. El instrumento principal sonaba parecido a la chimenea de un tren a vapor a toda velocidad. - ¡Qué agradable!... ¿Qué instrumento es ese que parece un tren? - ¡Dios mío! -exclamó Ami fingiendo horror, ¡acabas de ofender a la garganta más privilegiada de mi planeta, al confundir su hermosa voz con el ruido de un tren! -Discúlpame, por favor... no sabía... ¡pero resopla muy bien! -dije, procurando arreglar mi metida de pata. - ¡Blasfemo! ¡Hereje! -Fingía jalándose los cabellos decir que la gloria de mi mundo... ¡resopla! Terminamos por estallar en carcajadas. 22 Aquella música lo impulsaba a uno a bailar. -Para eso está hecha -dijo Ami- ¡Bailemos! -Se incorporó de un salto y comenzó a danzar haciendo sonar las palmas. - ¡Baila, baila! -me animaba-. Suéltate. Tú quieres bailar, pero aquello que no eres tú, no te lo permite... aprende a conquistar la libertad de ser tú mismo, libérate... Dejé mi natural timidez de lado y me lancé a danzar con gran entusiasmo. - ¡Bravo! -me felicitaba. Bailamos largo rato. Me sentí alegre, fue parecido a cuando corrimos y saltamos en la playa. Luego, la música terminó. -Algo para relajamos ahora -dijo Ami, dirigiéndose hacia el tablero. Oprimió otro punto y se escuchó una música clásica. Me pareció familiar. -Oye, eso es terrícola. --Claro; Bach, es fabuloso, ¿no te gusta? -Creo que... sí. ¿También a ti te gusta? -Por supuesto, o no lo tendría en la nave. -Yo pensé que todo lo nuestro era "incivilizado" para los extraterrestres... -Estás muy equivocado. -Tocó otro punto del tablero. "...imagine there's no countries it is'nt hard to do..." 1 - ¡Pero si ése es John Lennon...Los Beatles...! Yo estaba muy sorprendido, porque empezaba a creer que en la Tierra no había nada bueno. -Pedrito, cuando la música es buena, lo es universalmente. La buena música de la Tierra es coleccionada en varias galaxias, al igual que la de cualquier mundo y de cualquier época, lo mismo ocurre con todas las artes. Nosotros guardamos filmaciones y grabaciones de todo lo que se realiza en tu planeta... El arte es el lenguaje del amor, y el amor es universal... Escuchemos. `...imagine all the people living life in peace..." 2 Ami, con los ojos cerrados, parecía disfrutar de cada nota. Cuando John Lennon terminó de cantar, habíamos llegado por fin a otro mundo habitado&nbsp;</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-20 23:17:19 UTC</pubDate>
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         <title>SEGUNDA PARTE - CAPÍTULO 8: ¡OFIR!</title>
         <author>samuelpena9</author>
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         <description><![CDATA[<div>Se disipó la neblina blanca. Una atmósfera celeste de tono vibrante, parecía flotar alrededor, en lugar de estar en lo alto del cielo, como en la Tierra; me sentí sumergido en un azulino casi fosforescente que no dificultaba la visibilidad.<br>Desde las ventanas vi unas praderas bañadas de naranja suave. Fuimos descendiendo poco a poco; parecía un paisaje otoñal maravilloso.<br><br><br>-Es el planeta Oír... Sus habitantes son de origen terrestre...<br>- ¡¿Qué?! -me sorprendió tremendamente esa afirmación.<br>-Hay tantas cosas que se desconocen en tu mundo, Pedrito.<br><br>--Completamente... Sobrevivieron sólo algunos individuos que fueron advertidos de lo que iba a pasar y huyeron a otros continentes; pero resultaron muy afectados por las consecuencias de aquella guerra, tuvieron que recomenzar casi desde el principio. Tú eres el resultado de todo eso; eres descendiente de quienes sobrevivieron.<br>-Es increíble; yo pensaba que todo había comenzado como dicen los libros de historia, desde cero, las cavernas, los trogloditas... ¿Y la gente de Ofir, cómo llegó a este planeta?<br><br><br>-A todos aquellos que superen las setecientas medidas.<br><br>Le dio risa mi preocupación.<br><br><br>-Es muy fácil. Todos aquellos que trabajan desinteresadamente por el bien de los demás, tienen sobre setecientas medidas.<br>Tú dijiste que todos procuran hacer el bien...<br><br><br>Todavía no.<br><br>-Porque si no se conoce esa Ley, no puede saberse la diferencia entre bien y mal. Muchos matan creyendo hacer el bien.<br>Ignoran la Ley. Otros torturan, ponen bombas, crean armas, destruyen la naturaleza pensando que hacen un bien.<br><br>Ley.<br>Me senté en un sillón junto a él para observar por la pantalla aquel hermoso planeta. Estaba impaciente por ver a sus habitantes.<br>Íbamos lentamente, a unos trescientos metros de altura. Observé muchos objetos voladores semejantes al nuestro; cuando se acercaron, comprobé que tenían formas y tamaños muy diversos.<br>No vi grandes montañas en aquel planeta, tampoco zonas desérticas. Todo estaba tapizado de vegetación en múltiples tonalidades, con varios matices de verde, marrón y naranja en distintos grados. Había muchas colinas, lagunas, ríos y lagos de aguas de un celeste muy luminoso. Aquella naturaleza tenía algo de paradisíaco.<br><br><br>-Porque tienen muchos defectos; uno de ellos es que demasiadas personas en un mismo punto producen un desequilibrio que las afecta tanto a ellas como al planeta.<br><br>-Los planetas son seres vivientes, con mayor o menor evolución. Sólo la vida produce vida. Todo es interdependiente, todo está interrelacionado.<br><br>-Porque no son felices, y eso lo percibe la Tierra.<br><br>igual que en las películas...<br>-La gente más evolucionada sobre todo -respondió.<br>-Yo creía que era al revés.<br><br><br>-No. - ¿Debido a qué? -Dejaron el nido, los adultos no vuelven a la cuna, les queda estrecha...<br>Al acercarnos a unas construcciones de poca altura y de un estilo muy moderno, comenzamos a descender.<br><br><br>Detuvo la nave a unos cinco metros de altura y con entusiasmo dijo<br><br>- ¿Vamos a salir de la nave? -Ni lo sueñes.<br><br>-Poco más, poco menos, pero ellos no se sienten especialmente grandes...<br>-Pero tú dices que provienen de la Tierra, y allá la gente mide poco más de la mitad...<br>Te dije que los sobrevivientes en la Tierra fueron afectados por radiaciones y desequilibrios en el planeta, esto alteró su crecimiento, pero al ritmo que van, en unos cientos de años alcanzarán su estatura natural... si sobreviven.<br>Nadie nos prestaba mayor atención. Eran personas de piel más bien morena, delgadas, caderas estrechas y hombros levantados, rectos.<br><br>Te lo dije, son des-pre-ocupados, no se pre-ocupan, se ocupan; ojalá tú aprendieras a hacer lo mismo.<br><br>-Tienen desafíos, no problemas. Aquí todo está bien.<br>-Mi tío dice que la vida sólo tiene sentido cuando hay problemas que solucionar, y que una persona sin problemas se pegaría un tiro.<br>Tu tío se refiere a problemas para su intelecto.<br><br>-Percibir, disfrutar de lo que se ve, escuchar los sonidos, palpar, respirar conscientemente, oler, saborear, sentir, aprovechar el momento presente... ¿Eres feliz en este instante?<br>-No sé...-Si dejaras un momento de pensar, serías muy feliz.<br><br>- ¡Típica conclusión terrícola! -rió- si no es lo mejor, entonces tiene que ser lo peor. Si no es blanco, debe ser obligatoriamente negro. Si no es perfecto, es demoníaco.<br><br>-No. Darse cuenta es conciencia, y conciencia es más que pensamiento.<br>-Entonces la conciencia es lo máximo -concluí, un poco cansado ya de ese lío en el que me había metido gracias a mis preguntas.<br>-Tampoco -dijo Ami, con una sonrisa misteriosa-. Te pondré un ejemplo. ¿Te diste cuenta de que escuchaste una música extraña hace poco, la primera que seleccioné?<br>-Sí, pero no me gustó.<br>-Te diste cuenta de que escuchabas una música extraña, eso fue conciencia, pero no la disfrutaste.<br>-Realmente, no.<br>-Entonces, para disfrutar no basta con la conciencia...<br><br><br>- ¿Lo sabías tú; te lo enseñaron en el colegio?...<br>-No.<br><br><br>-Porque utilizan uno solo de los dos cerebros, pero el pensamiento no puede experimentar amor. Los sentimientos no son pensamientos. Algunos llegan a creer que los sentimientos son algo "primitivo" y que deben ser substituidos por el pensamiento, entonces, elaboran teorías que justifican la guerra, el terror, la deshonestidad y la destrucción de la naturaleza. Ahora tu humanidad está en peligro de extinción debido a esos pensamientos tan "inteligentes" y a esas teorías tan "brillantes"...<br>-Tenías razón cuando decías que en la Tierra pensamos las cosas al revés...<br><br><br>-Tiene cerca de quinientos años de edad...<br>Sentí un mareo, un cansancio, la cabeza me iba a estallar.<br>- ¿Sabes, Ami? estoy cansado, quiero reposar, dormir, volver a casa; ya no quiero saber nada más, tengo náuseas, no quiero ver ninguna otra cosa...<br>- Indigestión informativa" -bromeó Ami-.</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-20 23:18:50 UTC</pubDate>
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         <title>CAPÍTULO 9: LA LEY FUNDAMENTAL</title>
         <author>samuelpena9</author>
         <link>https://padlet.com/samuelpena9/1offi5kyse6rhlho/wish/2003979000</link>
         <description><![CDATA[<div>Desperté fresco y descansado, lleno de energías, como nuevo.<br><br>-Sí, fantástico... ¡Mi abuelita! ...¿Cuántas horas dormí?<br>--quince segundos -respondió.<br>- ¡Qué! -me levanté a mirar por las ventanas.<br><br>-Necesitabas dormir para «cargar baterías».<br><br>-No tanto como jamás. Es necesario hacerlo de vez en cuando. A través del sueño recibimos algo más que «carga»; pero nosotros, con muy poco tiempo tenemos suficiente, no nos «descargamos» tanto como ustedes.<br>- ¡Vaya; los «civilizados» le sacan el jugo a la vida! ¡quinientos años... casi no duermen!...<br>--De eso se trata...<br>-Así que ese señor tiene quinientos años... ¿Cómo lo sabes?<br>-Por ciertos detalles de sus vestiduras. ¿Quieres hablar con él? Ven.<br><br><br>Comprendí que un «traductor» operaba, puesto que los movimientos de sus labios no se correspondían con los de los sonidos que yo oía.<br>-Ho-hola-respondí nervioso.<br><br><br>-Die... digo, nueve años... ¿y usted?<br>-Unos quinientos años terrestres.<br>- ¿Y... no se aburre?<br>-Aburre... aburrirse... -tenía cara de no comprender.<br>-Cuando el intelecto busca actividad y no encuentra -explicó Ami.<br>-Ah, sí; lo había olvidado... No; no me aburro ¿por qué habría de hacerlo?<br>-De tanto vivir, por ejemplo...<br><br><br>Suspiró en forma profunda y dijo<br><br>-Estoy totalmente enamorado.<br><br>-De la vida, de la gente, del universo, de este estar existiendo... del amor.<br>Otra dama venía hacia él, se veía aún más hermosa que la anterior: morena, delgada, cabello largo, sedoso y muy negro, prácticamente azul oscuro; sus ojos eran de un verde transparente.<br><br>-Oh, sí.<br><br>-La última vez que fui, la gente se mataba, hambre, millones de muertos, ciudades destruidas, campos de prisioneros... es triste.<br><br><br>-Amor, unión y paz.<br><br><br>-Claro que no. Tiene una sola respondió.<br>-Pero... besó a las dos...<br>- ¿Y dónde está lo malo? Se aman... Ninguna de ambas era su esposa.<br>- ¿Y si la verdadera lo sorprende?... Ami se rió de mí.<br>-En los mundos civilizados no existen los celos.<br>- ¡Ah! -me entusiasmé, creí comprender...<br>-Entonces uno puede tener muchas mujeres... -dije con malicia. Me respondió con una mirada transparente:<br>-No. Una sola.<br>No comprendí, guardé silencio y preferí contemplar el panorama a través de la pantalla.<br>Aparecían campos de labranza en los que trabajaban máquinas. Cada cierto trecho había un centro como el que habíamos visitado antes. No se veían grandes extensiones despobladas, tampoco ciudades. Divisé caminos bordeados de flores, árboles y adornos de piedra; arroyos, puentecitos, cascadas... Todo aquel mundo parecía un jardín al estilo japonés.<br>La gente transitaba a pie, en grupos pequeños o en parejas.<br><br>-No hay Presidente. - ¿Quién manda entonces? -Mandar... mandar... No, nadie manda. -Pero ¿quién organiza?<br>-Eso es otra cosa. Aquí ya está todo organizado, pero cuando surge algún imprevisto, los más sabios se reúnen con los especialistas en el tema y toman decisiones o programan el computador que corresponda, pero hay muy poco que hacer, todo está planificado y las máquinas realizan casi todo el trabajo. - ¿Qué hace la gente, entonces?<br>-Vivir, trabajar, estudiar, disfrutar, servir, ayudar a quienes podamos, pero como en nuestros mundos no hay grandes problemas, ayudamos a los mundos incivilizados. Lamentablemente, no podemos hacer demasiado, porque todo debe ser hecho dentro de los límites del «plan de ayuda».<br><br>-Todo repercute en todo -dijo Ami.<br>- ¡Qué responsabilidad para nosotros!...<br>-Bueno, para eso estamos trabajando.<br>-Y pensar que hay gente que no acepta que ustedes existen...<br>-Esas personas son ingenuas; no sólo existimos, además les observamos cuidadosamente. El universo entero es una unidad, un organismo viviente. No podemos descuidar los descubrimientos científicos que se produzcan en cualquier mundo incivilizado.<br><br>-Creo que no te comprendo bien, Pedrito. -Progresar, salir del montón, ser más que los demás.<br>- ¿Te refieres a tener mayor nivel de evolución, más medidas? Para eso hay ejercicios espirituales.<br>-No me refiero a las medidas. - ¿A qué te refieres, entonces? –A tener más que los demás.<br>- ¿A tener más qué, Pedrito? -Más dinero.<br>-Aquí no existe el dinero...<br>- ¿Y cómo compran entonces? -No se compra. Si alguien necesita algo, va y lo toma... - ¿Lo que sea? -Lo que necesite --dijo Ami. - ¿Cualquier cosa? -yo no podía creer lo que estaba escuchando.<br>-Si alguien necesita algo y lo hay, ¿por qué no? -Un carrito de esos que se ven, ¿también? -O una nave espacial -Ami hablaba como si lo que me estaba diciendo fuese lo más natural del mundo.<br><br><br>- ¿Y por qué ésa? aquí sobran las naves, además, son todas más o menos parecidas.<br>-Supón que le tengo cariño, como tú a tu «anticuado televisor..».<br><br><br>- ¿Por qué nadie más? -preguntó Ami.<br>-Supongamos que no me gusta que me utilicen mis cosas...<br>-Pero ¿por qué? Aquí nadie tiene enfermedades contagiosas...<br><br><br>-Extremismo mental otra vez... No tienes que compartir ni tu cepillo de dientes ni tus objetos personales, aquí los hay por millones, sobran, nadie se esclaviza a ellos... ¡pero no querer compartir una nave espacial!...<br><br><br>--Sufres.<br><br>-No. Aquí no existen el castigo ni las cárceles, pero si cometes alguna falta, sufres; tú mismo te castigas.<br><br><br>- ¡No, por supuesto que no!... qué cosas dices...<br>-Imagina que le das una bofetada... ¿qué te pasaría?<br>- ¡Me dolería mucho, me arrepentiría, sería insoportable!...<br>-Eso es castigarse uno mismo... no necesitas que te castiguen ni que te encarcelen. Hay cosas que nadie hace, y no porque lo prohíban las leyes. Tú no le harías daño a tu abuelita, no la herirías, no le quitarías sus pequeños objetos personales; al contrario, intentas ayudarla y protegerla.<br>-Sí, porque la amo.<br>-Aquí, todos nos amamos; todos somos hermanos.<br><br><br>-El amor. Esa es la Ley.<br>-Yo pensaba que sería algo más complicado...<br>-Es sencillo, simple y natural, sin embargo, no es tan fácil de experimentar, para eso es la evolución.<br><br>-El ego. Una falsa idea acerca de nosotros mismos, un yo falso. Mientras mayor es el ego, más importantes nos creemos con respecto a los demás. El ego nos hace sentir autorizados para menospreciar, dañar, dominar y utilizar a los demás; para disponer de sus vidas inclusive. Como el ego es una barrera al amor, nos impide sentir compasión, ternura, cariño, afecto... amor. El ego nos insensibiliza ante la vida, es alimentado por falsas ideas, por apreciaciones erradas acerca de nosotros mismos, de los demás y de la existencia</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-20 23:20:42 UTC</pubDate>
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         <title>CAPÍTULO 10: CONFRATERNIDAD INTERPLANETARIA</title>
         <author>samuelpena9</author>
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         <description><![CDATA[<div>En una concavidad de los prados había un bonito y pequeño anfiteatro, en el que varios seres muy extraños representaban un espectáculo frente al público.<br>Al principio pensé que estaban disfrazados, pero pronto comprendí que no era así... Los había gigantescos, aún más grandes que los de Ofir, otros más bajos, casi enanos; algunos más delgados que los terrícolas, otros muy similares a nosotros... Miradas hermosas y extrañas, grandes ojos, bocas pequeñas; rostros color de oliva casi carentes de nariz y labios... Me llamó la atención un grupo de niños muy parecidos a Ami, aunque no vestían como él.<br>-Provienen de mi planeta-me explicó.<br>Había cinco de cada mundo, danzaban tomados de las manos al son de una bella melodía, formando una alegre ronda. Un balón dorado iba cayendo suavemente; cuando se acercaba a algún ser, éste lo impulsaba hacia lo alto.<br><br>-No.<br><br>-Nadie está comparando nada. Aprenden y se divierten.<br>-En la Tierra son premiados los mejores...<br>-Y con eso, los últimos quedan humillados y a los ganadores les crece el ego... -dijo Ami, sonriendo.<br>-Es duro, pero deben esforzarse si quieren ganar.<br>«Ganar», ser más que los demás, otra vez, competencia, egoísmo, división. Se debe competir contra sí mismo, superarse, y no contra los demás hermanos. Esas cosas no existen en los mundos fraternales, evolucionados, porque allí está la semilla de la guerra y de la destrucción.<br><br><br>--Significa la humanidad.<br><br>-Es el amor elevado y libre, desapegado.<br>- ¡La humanidad unida en amor! -exclamé.<br><br><br>Continuamos observando el espectáculo mientras Ami explicaba<br><br>-Cada movimiento que ejecutan tiene un significado, forma parte de un lenguaje.<br><br><br>--Sí, mediante la conexión con los satélites que tenemos en órbita en la Tierra, espera.<br>Accionó los controles de una pantalla y apareció mi planeta visto desde mucha altura, después vimos a mi abuelita dormida.<br>- ¡Qué maravilloso!... ¿Puedes ver todo el universo?<br>- ¡No vueles tan alto!... me parece que desconoces el tamaño del universo.<br>-Tienes razón, lo ignoro -confesé.<br>-Nosotros sabemos de algunos millones de galaxias, las más cercanas, las otras las vemos desde lejos, y más allá... ignoramos qué hay... Pero esta pantalla es muy entretenida, con varios millones de galaxias basta, ¿verdad? -reímos- sin contar con que podemos sintonizar el pasado de cualquier mundo...<br><br><br>-Y a ti mismo hace algunos años... pero por el momento quiero que conozcas un poco más de Ofir.<br>Comenzamos a elevarnos dejando atrás aquel anfiteatro.<br><br>-Era gente alegre y divertida, proveniente de un mundo que visité hace mucho tiempo.<br><br><br>-Creo que no...<br>-Eso se debe a que no te observas. Si estuvieras atento a ti mismo, al igual que hacia el exterior, descubrirías muchas cosas... ¿No sentiste cierta alegría cuando se aproximaba esa nave?<br>-No sé... creo que no... estaba pensando que podríamos chocar...<br><br><br>-Al pasado también.<br><br>-También -reía el niño espacial-, tienes buena memoria.<br><br>-Así debe ser. Los regionalismos exagerados revelan poca elevación de miras, egoísmo. Un excesivo apego a un lugar no deja espacio para amar el resto de los lugares. El universo es muy grande. Debemos pensar y amar «en grande». Algunos creen que los de su calle son mejores que los del resto de las calles del mundo...<br><br><br>- ¿Por qué habría de molestarse? -Ami se regocijaba con nuestro diálogo.<br>-No sé; me cuesta aceptar tanta maravilla...<br>-Trataré de explicarte, Pedrito. Los mundos evolucionados forman una confraternidad universal; todos somos hermanos, amigos, todos somos libres de ir o venir, mientras no perjudiquemos a nadie. Nada es secreto, nada es prohibido. No hay guerras de galaxias, no hay violencia entre nosotros. La violencia es una característica de los mundos primitivos y de las sociedades que esos seres construyen. No hay competencia entre nosotros, nadie quiere ser más que su hermano, lo único que todos queremos es disfrutar sanamente de la vida; pero como amamos, nuestra mayor dicha la obtenemos sirviendo, ayudando a los demás, y siendo útiles somos dichosos. Todos tenemos la conciencia en paz, amamos a nuestro Creador y le agradecemos por darnos la existencia y permitirnos disfrutar de ella. La vida es muy sencilla para nosotros, aunque tengamos muchos avances científicos, y si la humanidad de la Tierra logra sobrevivir, si logra sobreponerse a sus egoísmos y desconfianzas, nosotros nos haremos presentes para ayudarlos, para que se integren a la confraternidad cósmica. Si lo consiguen, la vida ya no será una dura competencia por sobrevivir; comenzará la dicha para todos; les daremos las herramientas para que puedan hacer de la Tierra un mundo feliz, en paz, justo y unido.<br>-Es hermoso lo que dices, Ami.<br>-Porque es verdad. Sólo la verdad es hermosa.<br><br>-Tendremos que hacer lo mismo que miles de años atrás.<br><br><br>-Todo aquel que hace algo por la paz, tiene buen nivel. Y todo aquel que no hace nada, pudiendo hacer algo, es indiferente o cómplice, le falta amor, no tiene buen nivel.</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-20 23:22:27 UTC</pubDate>
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         <title>CAPÍTULO 11: BAJO LAS AGUAS</title>
         <author>samuelpena9</author>
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         <description><![CDATA[<div>Nos acercábamos a un inmenso lago de aguas muy celestes. Sobre él se deslizaban embarcaciones de vela y de motor; en las orillas, la gente se bañaba. Sentí deseos de sumergirme en esas aguas cristalinas.<br>-Pero no puedes hacerlo.<br>-Por mis microbios.<br>-Correcto.<br><br><br>-Aquí es domingo todos los días -reía Ami.<br><br><br>-Pasear, conocer, disfrutar de la vida... ¿Quieres ir allá?<br>-Pero dijiste que no puedo salir de la nave...<br>Ami puso rumbo al lago mientras sonreía, nos sumergimos en él. Fue muy bonito ver aparecer ese mundo sub-acuático. Muchas personas y vehículos se desplazaban bajo la superficie de las aguas, la mayoría eran esas esferas transparentes. Un niño provisto de lentes para bucear y de un pequeño tanque de oxígeno pasaba cerca de nosotros; al vernos, se aproximó a nuestra nave y pegó su nariz contra el vidrio de una de las ventanas, haciéndonos una morisqueta.<br><br>-Aquí hay muy poco trabajo, el más pesado lo hacen las máquinas y los robots.<br><br>-Estamos «en el cielo»... ¿no?<br>Yo iba comprendiendo cada vez con mayor claridad lo maravilloso que debía ser vivir en un mundo como ése.<br>-Esto hay que ganarlo --dijo Ami.<br><br><br>-Ni tiburones, ni serpientes, ni arañas, ni fieras; nada agresivo o venenoso.<br><br>-Lo mismo que las vacas y caballos de tu planeta: vegetales.<br><br>Yo no había querido decir nada ofensivo, pero Ami reía.<br>-Claro que no comemos carne... qué asco, qué maldad matar esos pollitos, cerditos y vaquitas inocentes...<br><br><br>-Claro, busca allá atrás -me señaló un armario tras los sillones de comando. Levanté una tapa que se deslizaba hacia arriba. Apareció una pequeña despensa llena de envases de un material que parecía madera, marcados con signos extraños.<br><br><br>-Come una.<br>La tomé, era blanda como esponja, la probé con la punta de la lengua.<br><br>-Ami no se perdía ninguno de mis movimientos.<br>-Pásame una.<br>Le acerqué el envase y tomó una de las frutas, se la echó a la boca y la comió con deleite.<br><br>-Es una especie de miel -reía Ami- de algo así como abejas -ahora reía más.<br>-Me gusta.<br><br><br>-Claro, en mi planeta son muy apreciadas. Hemos intentado adaptarlas a nuestros suelos, pero sin obtener todavía ese sabor. Es frecuente la aparición de «ovnis» en las plantaciones de damascos...<br>-Ami reía con sus carcajaditas de bebé.<br>- ¿Ustedes se los roban? -pregunté, con gran sorpresa.<br>- ¿Robar... qué es robar? -fingía no saberlo.<br>-Tomar lo que pertenece a otro.<br>-Ah, pertenencia, de nuevo. Entonces no podemos evitar las «malas costumbres» de nuestros mundos -reía nuevamente y nos «robamos» unos cinco o diez damascos...<br>Me hizo gracia, aunque algo no me gustaba. Robar es robar, ya sea una fruta o un millón de dólares. Se lo dije.<br>- ¿Por qué no dejan en la Tierra que quien necesite algo lo tome, sin pagar? -preguntó Ami.<br><br><br>-Venderlas, claro...<br>-Nada se vende; no hay dinero...<br><br><br>-Si hay amor en ti, vas a estar dichoso de poder servir a los demás, y así tienes derecho a ser servido, puedes ir donde el vecino y tomar de su siembra lo que necesites; del lechero tomas leche, del panadero el pan, y así sucesivamente; y si en lugar de hacerlo todo en forma aislada y desordenada, la sociedad se organiza y se llevan los productos a los centros de distribución, y si en lugar de trabajar tú, lo hacen las máquinas...<br>- ¡Nadie haría nada!...<br>-Siempre habría algo que hacer: supervisar las máquinas, crear otras más perfectas, ayudar a quienes nos necesitan, perfeccionar nuestro mundo y a nosotros mismos, y también disfrutar del tiempo libre.<br>-Pero no faltaría el que sólo quiere aprovechar y no hacer nada, el «pillo» -afirmé, recordando al hombre del camión.<br><br><br>-Depende del tipo de labor, si es agradable, podemos trabajar jornadas completas, como yo en este momento...<br>pero esto es un gran privilegio.<br>- ¿Tú trabajando; en qué estás trabajando?... yo veo que estamos paseando -Ami reía escuchándome.<br>Yo soy algo así como profesor o mensajero, es lo mismo casi.<br><br><br>-Para cuidar, para evitar que los malos...<br><br>-Bien, nadie es perfecto, pero con setecientas medidas, la información y los estímulos precisos, y dentro de un sistema de organización social apropiado, todos dejan de ser nocivos para sus semejantes; ya no se necesita ser «malo», y tampoco a la policía...<br><br>-Increíble es que en un mundo se maten unos a otros...<br>-Tienes razón. Ahora que lo pienso, me parece imposible que algún día, en la Tierra lleguemos a vivir como ustedes; somos malos, nos falta amor; a mí mismo, hay gente que no me gusta -pensé en un compañero de colegio que está siempre serio. Cuando uno está entusiasmado o jugueteando, basta una mirada suya para que se venga el ánimo a los pies. También recordé a otro que se cree santo; afirma que la Virgen se le aparece y le dice que él se irá al Cielo; siempre está condenándonos porque hacemos algunas travesuras y bromas y porque no vamos mucho a Misa... no, definitivamente no me gusta.<br><br><br>Ahora sí que rió con ganas mi amiguito espacial.<br><br><br>-Eso mismo. ¿Quién puede? Yo no...<br>-Yo tampoco -dije.<br>-Es típico de la mitomanía terrestre, del extremismo mental. Se matan sin compasión, torturan, engañan, se esclavizan a lo material, tienen un bajo nivel evolutivo ¡y exigen perfección!... Bastaría con que bajaran las armas y vivieran en paz, como una familia, sólo eso; para lograrlo no necesitan ser perfectos, sólo deben dejar de ser dañinos. Eso es mucho más fácil que lograr la perfección.<br><br>-Amor.<br><br>-No sé... si en mi oración estoy amando a Dios...<br>-Veámoslo de otro modo.<br>-No, por supuesto que no, preferiría mil veces que salvara a mi otro hijo... pero tal vez Dios no sea como yo.<br>-¿No? ¿te lo imaginas vanidoso, interesado simplemente en que lo adoren, indiferente por la suerte de sus otros hijos?...<br><br>-Porque Dios es amor, por lo tanto, quien experimenta amor experimenta a Dios, y quien ama, sólo quiere ser útil.<br><br>-Ninguna, o tal vez sí, no sé...<br><br>De la ley...<br>-Ley fundamental del universo, Pedrito, pero no es una creencia, sino una ley, comprobada científica o espiritualmente, porque ciencia o espiritualidad es lo mismo para nosotros, también lo será para ustedes cuando vuestra ciencia descubra el amor</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-20 23:23:38 UTC</pubDate>
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         <title>CAPÍTULO 12: LA NUEVA ERA</title>
         <author>samuelpena9</author>
         <link>https://padlet.com/samuelpena9/1offi5kyse6rhlho/wish/2003982613</link>
         <description><![CDATA[<div>Salimos del agua y nos dirigimos a gran velocidad hacia la superficie del planeta Ofir; al poco tiempo llegamos a unas edificaciones. Nos detuvimos en el aire y casi me desmayo con lo que vi: varias personas... ¡vo-la-ban!<br>Estaban suspendidas en el aire con los brazos abiertos, algunos, verticalmente, otros, en posición horizontal.<br>Todos tenían los ojos cerrados y sus rostros denotaban gran dulzura y concentración. Se deslizaban como águilas describiendo inmensos círculos. Ami accionó el «sensómetro» y enfocó a uno de ellos.<br>-Vamos a ver su nivel de evolución.<br>Apareció el hombre muy transparente. La luz de su pecho era un espectáculo maravilloso, traspasaba los límites de su cuerpo irradiando una esfera de luz que lo rodeaba y se extendía mucho más allá de él.<br><br><br>-Claro, los habitantes de los soles...<br>-Jamás lo hubiera imaginado...<br>-Es natural, nadie puede mirar más arriba del escalón sobre el que se encuentra... Vamos a ver ese grupo que está más allá.<br><br><br>-Envían hacia mundos menos evolucionados de la galaxia, algo así como mensajes telepáticos, pero no se perciben sólo con la mente, es imprescindible también el corazón.<br>-Me hablaste de eso.<br>-Procura poner atención a tu pecho, calma tus pensamientos y tal vez los recibas. Estamos muy cerca de la fuente de emisión... no, así no; relaja tu cuerpo, cierra tus ojos y permanece atento.<br>Así lo hice.<br><br><br>«Ese es mi Pacto, esa es mi Promesa y mi Ley»<br><br>- ¿Captaste, Pedrito? -me preguntó Ami. Abrí los ojos.<br>-Oh, sí... ¿de qué se trata todo esto?<br>-Esos mensajes provienen desde lo Profundo, desde Dios.<br><br>-El grado de equilibrio entre los dos cerebros, Pedrito, él hace que los mensajes puedan ser utilizados para lo que realmente son: crear una Nueva Era, o deformados para aumentar la confusión, el miedo y la violencia.<br><br>-Una nueva etapa evolutiva del planeta Tierra, el fin de milenios de barbarie, una Nueva Era de amor.<br><br>-Porque continúan guiándose por viejas ideas y sistemas que no se adaptan a los nuevos tiempos y sólo hacen sufrir a la gente de tu mundo. Pero los seres han nacido para ser felices, Pedrito, no para sufrir. Por eso estamos trabajando en este «plan de ayuda». ¿No has notado que en la Tierra últimamente se habla mucho de amor?<br>-Sí, es verdad.<br>-Ello se debe a que en esta «Era de Acuario» muchas personas reciben estos mensajes y la mayoría siente la fuerza de la radiación de amor, que ahora es mayor.<br><br><br>-Dos.<br>- ¡qué raro! Yo siento como si hubiéramos estado unas doce horas en esta nave, desde que me subí en la playa...<br>-Te dije que el tiempo se estiiira...Vamos a ir al «cine».<br>Habíamos llegado a la zona nocturna del planeta Ofir, pero todo se veía muy iluminado por multitud de fuentes de luz artificial en los prados y edificaciones.<br><br><br>-Lo que ella imagina, aparece en la pantalla... Es un «cine» que no necesita filmadoras ni proyectores.<br>- ¡Pero esto es demasiado maravilloso! -exclamé.<br>-Técnica-dijo Ami-, simple técnica.<br>La mujer terminó de presentar su espectáculo; un hombre tomó su lugar, mientras el público aplaudía.<br>Comenzó a escucharse otra música, en la pantalla se vieron unas aves estilizadas que volaban al compás de la música sobre parajes que parecían de cristal o piedras preciosas. Aquello era muy bonito, algo así como dibujos animados.<br><br>Mira allá abajo.<br>Llegamos a un mundo de fantasía, todo tipo de entretenimientos: gigantescas montañas rusas, lugares en los que la gente quedaba levitando mientras se moría de la risa; imitación de lugares fabulosos y seres fantásticos.<br><br><br>-El amor es Dios... en nuestros idiomas tenemos una sola palabra para referirnos al Creador, a la Divinidad, a<br>Dios; esa palabra es amor... y la escribimos con mayúscula, ustedes también lo harán algún día.<br>-Cada vez más me doy cuenta de la importancia del amor.<br>-Y sabes muy poco todavía... Vamos, terminó la visita a Ofir, este mundo que vive como ustedes podrían hacerlo a partir de mañana mismo si se unieran, nosotros les enseñaríamos el resto.</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-20 23:25:01 UTC</pubDate>
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         <title>CAPÍTULO 13: UNA PRINCESA AZUL</title>
         <author>samuelpena9</author>
         <link>https://padlet.com/samuelpena9/1offi5kyse6rhlho/wish/2003985331</link>
         <description><![CDATA[<div>-Sí -respondí.<br>-Porque tú dijiste que el amor es la Ley, y todo eso.<br>-Olvídate de lo que yo te dije. Supongamos que te estoy engañando, o que estoy equivocado. Imagina un universo sin amor.<br>Comencé a visualizar mundos en los que nadie amaba a nadie. Todos eran fríos y egocéntricos, porque al no haber amor, no hay freno al ego, como decía Ami.<br><br>-Dios.<br><br>-¡Claro! me llegó la imagen de un ser maravilloso y resplandeciente, que por amor creaba galaxias, mundos, estrellas...<br>-Procura sacarle la barba otra vez -rió Ami. Era verdad; nuevamente lo había imaginado con barba y rostro humano; pero ahora no en las nubes, sino en medio del universo.<br><br><br>-Para que las pruebe... le van a gustar.<br><br>-Claro.<br><br><br>-Sí, por eso.<br><br>- ¡Para que seamos felices! -exclamé, contento por haber comprendido algo que ignoraba.<br>-Muy bien... entonces ¿nos ama Dios?<br>-Claro, nos ama mucho.<br>-Entonces, si El ama, nosotros deberíamos también amar...<br><br><br>- ¡Ah! mi amor, de allí nace todo.<br>«De allí nace todo», tienes mucha razón... entonces, primero amas y después utilizas tu pensamiento para hacer feliz a tu abuelita, ¿verdad?<br><br><br>- ¿Nada? -pregunté.<br>-Nada -respondió. Se volvió hacia mí con una mirada luminosa.<br>-Y si comprobamos que Dios tiene mucho amor, ¿qué es El? -No sé.<br><br><br>-Dijimos que no había nada.<br>-Entonces, ¿qué es Dios? -preguntó.<br>- ¡Ah! «Dios es amor», tú lo has dicho varias veces, y la Biblia también lo dice... pero yo pensaba que Dios era una persona con mucho amor...<br>-No. No es una persona con mucho amor; Dios es el amor mismo, o el amor es Dios.<br><br><br>-Sí, y los rayos equis, infrarrojo y ultravioleta, y también el pensamiento, todo es vibración de la misma «cosa» a diferentes frecuencias.<br><br>-Una gota de agua de mar no puede decir que ella es el mar, aunque esté compuesta de lo mismo.<br><br>-Claro, apúntate hacia ti mismo.<br>-No te entiendo, Ami.<br><br><br>Me pareció cómico imaginarme apuntando hacia otro lugar que no fuese el pecho.<br>-No sé por qué me apunto aquí -dije riendo.<br>-Porque ahí estás, realmente, tú. Tú eres amor, y tienes tu morada en tu corazón. Tu cabeza es una especie de «periscopio», como en un submarino; te sirve para que tú -me apuntó el pecho- puedas percibir el exterior, un «periscopio» con un «computador» en su interior: tu cerebro, con él entiendes y organizas tus funciones vitales;<br>las extremidades te sirven para trasladarte y manipular objetos, pero tú estás aquí -volvió a tocarme un punto en el centro del pecho-, tú eres amor.<br><br>-Verdad, libertad, justicia, sabiduría, belleza, son algunos de ellos. Intenta tú ir descubriendo los demás y procura ponerlos en práctica.<br>- ¡Puf! no es fácil.<br>-Nadie te pide perfección, Pedrito, ni siquiera a los seres solares se les pide tanto… Sólo Dios es perfecto, amor puro, pero nosotros somos una chispa de amor divino y debemos tratar de acercarnos a lo que realmente somos.<br><br>El interior de la nave quedó bañado por el color suave de ese cielo rosa, más bien lila claro. Me sentí lleno de reverente espiritualidad.<br>Mi mente dejó de ser la habitual, y me resulta muy difícil explicar cómo fue cambiando mi conciencia. Yo no me veía a mí mismo como el «yo» de ahora, no era un niño terrestre, sino mucho más que eso. Sentí que aquello que estaba viviendo, de alguna forma ya lo había vivido, no me eran desconocidos aquel mundo ni aquel momento. Ami y la nave desaparecieron, estaba solo, llegando desde muy lejos a un encuentro largamente esperado<br>Descendí flotando desde nubes rosadas y luminosas, no había ningún sol allí, todo era demasiado suave.<br>Apareció un paisaje idílico: una laguna rosa en la que se deslizaban unas aves parecidas a cisnes, blancos tal vez, pero el lila del cielo bañaba todo. Alrededor de la laguna había hierbas y juncos de diferentes tonalidades de verde, naranja y amarillo-rosa. En los alrededores, a lo lejos, se veían suaves colinas tapizadas de follajes y de flores que parecían pequeñas gemas brillantes de diversos colores y tonalidades. Las nubes presentaban variados matices de rosado y lila.<br>No supe si yo estaba en ese paisaje, o él dentro de mí, o tal vez formábamos una unidad, pero lo que más me sorprende hoy, es que el follaje... ¡cantaba!<br>Unas hierbas y flores se mecían emitiendo notas musicales al son de su balanceo, otras, lo hacían en un sentido diferente, emitiendo notas distintas. Aquellas criaturas eran conscientes, los juncos, hierbas y flores cantaban y se mecían a mi alrededor y en las colinas cercanas; formaban el concierto más maravilloso que yo haya jamás escuchado. Todo era armonía consciente.<br>Pasé flotando por sobre la orilla de las aguas. Una pareja de cisnes con varios hijos pequeños, me miró desde sus antifaces azules con finura y respeto; me saludaron doblando con elegancia sus largos cuellos.<br>Correspondí inclinándome apenas, pero con gran afecto.<br><br>-dijo Ami.<br>Supe que todo aquello había ocurrido en una fracción de segundo, entre el «ven» y el «tana» de la palabra «ventana» que Ami pronunció apenas apareció el color rosado tras los vidrios. Sentí angustia, como quien despierta de un sueño hermoso y se enfrenta a una opaca realidad... ¿o era al revés? ¿no sería esto un mal sueño y lo otro, la realidad?<br>- ¡Quiero volver! -grité. Ami cruelmente me había separado de «ella», desgarrándome, no podía hacerme eso.<br>Aún no recobraba mi mente habitual, el otro «yo» estaba sobrepuesto a mi vida real.<br><br>-En un mundo situado fuera del tiempo y del espacio... en otra dimensión... por ahora.<br>-Yo estaba allí, pero no era el de siempre... era «otro»...<br><br><br>-Todo está escrito. La «novela» de Dios ya está escrita, te saltaste unas cuantas hojas y leíste otra página, eso fue todo. Era necesario, es un pequeño estímulo para que renuncies definitivamente a la idea de que todo termina con una muerte más, y para que lo escribas y otros lo sepan.<br><br><br>-Y tú también, sólo que no te miraste en un espejo -Ami volvió a reírse de mí.<br><br><br>-Tenía rostro de japonesa... aunque no recuerdo sus rasgos... tenía un lunar en la frente...<br><br><br>-No te apresures, Pedrito, recuerda que la paciencia es la ciencia de la paz, de la paz interior... no quieras abrir antes de tiempo un regalo sorpresa.<br><br>Obsérvate siempre, especialmente cuando conozcas a alguien, pero no confundas lo interno con lo externo...<br><br><br>-Escribe el libro, luego volveré.<br><br></div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-20 23:28:02 UTC</pubDate>
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         <title>CAP ÍTULO 14: ¡HASTA TU REGRESO, AMI!</title>
         <author>samuelpena9</author>
         <link>https://padlet.com/samuelpena9/1offi5kyse6rhlho/wish/2003985630</link>
         <description><![CDATA[<div>&nbsp;Apareció la atmósfera azul de mi planeta. Estábamos sobre el mar acercándonos a la costa, el sol ya había asomado sobre el horizonte, tras la cordillera lejana y extendía sus dorados rayos por entre las nubes de plata. El cielo azul, el mar brillante, las montañas, a lo lejos. -Mi planeta es hermoso, a pesar de todo -Te lo dije, es maravilloso, y ustedes no se dan cuenta, no sólo no se dan cuenta, sino que además lo están destruyendo, y a ustedes mismos también. Si comprenden que el amor es la Ley del universo; si se unen como una sola familia, sin fronteras, y si se organizan de acuerdo al amor, lograrán sobrevivir. -¿Sin países? -Los países pasarían a ser "provincias" representadas en un solo Gobierno Mundial, como en el universo civilizado... ¿no son todos hermanos? ¿qué quiere decir organizarse de acuerdo al amor? -Como se organizan las familias de cualquier lugar: todos participan de los esfuerzos y de los beneficios equitativamente. Si son cinco personas y hay cinco manzanas, una para cada uno. Es sumamente sencillo. Cuando no hay amor, el intelecto se pone al servicio del ego y enreda las cosas para justificar su egoísmo. Cuando hay amor, todo es diáfano, transparente. -Tengo sueño otra vez... -Ven, te daré una nueva "carga", pero esta noche debes dormir. Me recosté en un sillón. Ami puso nuevamente el cargador en la base de mi cabeza y me dormí. Desperté lleno de energía, contento de estar vivo. - ¿Por qué no te quedas conmigo algunos días, Ami?... iríamos a la playa... -Me gustaría --dijo, acariciándome el pelo- pero tengo bastante que hacer, muchos ignoran la Ley, y no solamente en la Tierra... -Eres muy servicial... -Gracias al Amor. Sirve tú también, lucha por la paz y la unión, y descarta para siempre la violencia. -Así lo haré, aunque hay algunos que se merecen un buen golpe en la nariz... -Ami rió. -Tienes razón, pero ésos se dan el golpe en la nariz ellos - ¿Cómo es eso? -Las violaciones al amor se pagan multiplicadas. Recuerda el sufrimiento que se observa en tantos lugares, hay quienes padecen accidentes, pérdidas de seres queridos, "mala suerte", tantas cosas... así se pagan las violaciones al amor, y de muchas maneras más. Apareció el balneario. Ami puso la nave unos metros por sobre la arena de la playa. Estábamos invisibles. Me acompañó hacia la salida, tras la sala de mandos, nos abrazamos. Yo tenía mucha tristeza, él también. Se encendieron unas luces amarillas que me encandilaron. -“Recuerda que el amor es el camino hacia la felicidad" -me dijo, mientras sentí que iba descendiendo. Llegué a la playa. Arriba no había nada, pero supe que Ami estaba mirándome, tal vez como yo, con lágrimas en las mejillas. No quise irme todavía. Con una rama dibujé un corazón alado en la arena de la orilla, para que supiera que había escuchado su mensaje. Inmediatamente después, algo trazó un círculo alrededor del corazón. Escuché la voz de Ami: -Esa es la Tierra. Me fui caminando hacia mi casa. Todo me parecía bonito; aspiré profundamente el aroma del mar, acaricié la arena, los árboles, las flores. No había reparado hasta entonces en lo hermoso que era el sendero, hasta las piedras parecían vibrar. Antes de entrar, miré el cielo de la playa. No había nada. Mi abuelita aún dormía. Arreglé todo en mi habitación, hice como si me estuviera levantando, fui al baño a ducharme. Cuando salí, mi abuelita estaba en pie. - ¿Cómo durmió, hijito? -Bien, abuelita. ¿Y usted? -Mal, Pedrito... como siempre. No pegué un ojo en toda la noche... No pude evitar abrazarla con cariño. -Abuelita, te tengo una sorpresa; te la daré durante el desayuno. Preparó el café y lo sirvió. Yo había puesto las "nueces" en un plato cubierto por una servilleta. Quedaban cinco o seis. -Prueba esto, abuelita-le dije, acercándole el plato. - ¿Qué son, hijito? -Son nueces extraterrestres, pruébalas, son ricas. -Qué cosas dices, niño... a ver... mmmmm... ¡qué rico! ¿qué es? -Ya te lo dije, nueces extraterrestres. No te comas más de tres, tienen demasiadas proteínas. Abuelita, ¿sabes cuál es la Ley mayor del universo? Yo estaba radiante, le iba a dar una clase magistral... -Claro que sí pues, hijo --contestó. Me preparé para sacarla de su error. -¿Cuál es, abuelita? -El amor, pues, Pedrito -respondió con mucha naturalidad. Yo quedé loco, ¿cómo podía saberlo? 42 - ¡¿Y cómo lo sabes?! -exclamé incrédulo. -Sale en la Biblia... -Entonces, ¿por qué hay maldad y guerra, abuelita? -Porque no todos lo saben, o no quieren saberlo. Salí al pueblo. Al llegar a la plaza me quedé helado: frente a mí venían los dos policías de la noche anterior. Pasaron por mi lado ignorándome absolutamente. De pronto miraron hacia arriba, otras personas también lo hacían. Allá, en lo alto, un objeto brillante se mecía cambiando luces de colores: rojas, azules, amarillas, verdes. Los policías se comunicaban por sus radios portátiles con la comisaría. Yo estaba contento y divertido. Sabía que Ami estaba mirándome por la pantalla, lo saludé alegremente con la mano. Un señor de edad madura y con bastón venía muy molesto por el alboroto: - ¡Un ovni, un ovni! -decían felices los niños. El señor de edad miró hacia lo alto y luego retiró la vista con desagrado. - ¡Gente ignorante, supersticiosa!... eso es un globo sonda, un helicóptero, un avión... ¡ovnis... qué ignorancia! -Y se alejó altivo por la calle con su bastón, sin volver a mirar el portentoso espectáculo que apareció en el cielo de aquella mañana. Sentí en el oído la voz de Ami, el niño de las estrellas: -Adiós, Pedrito. -Adiós, Ami -respondí emocionado. El "ovni" desapareció. Al otro día, los periódicos no mencionaron el hecho... es que esas alucinaciones colectivas han dejado de ser novedad, ya no son "noticia"... cada día aumenta el número de gente ignorante y supersticiosa... En la playa de aquel balneario hay un corazón alado dentro de un círculo, grabado sobre una alta roca, la misma sobre la que conocí a Ami. Parece como si hubieran fundido la piedra para dibujar ese signo, nadie sabe cómo fue hecho. Cualquiera que llegue a ese lugar lo puede ver, pero es difícil subir a esa alta roca, especialmente para los adultos; un niño es más ágil, sobre todo, más liviano.&nbsp;</div>]]></description>
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         <pubDate>2022-01-20 23:28:29 UTC</pubDate>
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