<?xml version="1.0"?>
<rss version="2.0">
   <channel>
      <title>Historia de los grupos populares de la ciudad de México durante la ocupación norteamericana, 1847-1848 by Giselle Giménez</title>
      <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e</link>
      <description>Hecho con el objetivo de recuperar la memoria de todos esos pueblos que vivieron la invasión norteamericana de 1847-1848 de una manera aún más intensa, sacar a la luz ese sentimiento de los grupos populares al ver a su patria siendo invadida por el enemigo, y además soportar las injusticias de su propio territorio, sentimiento que sin duda por varios historiadores han olvidado contar, con apoyo de la tesis de Carlos Alberto Reyes Toqui.</description>
      <language>en-us</language>
      <pubDate>2018-01-08 02:53:32 UTC</pubDate>
      <lastBuildDate>2026-02-25 22:06:25 UTC</lastBuildDate>
      <webMaster>hello@padlet.com</webMaster>
      <image>
         <url>https://padlet-assets.s3.amazonaws.com/icons/Watchclock.png</url>
      </image>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219220274</link>
         <description><![CDATA[<div>Cuando la invasión comenzó los ciudadanos se oponían a ver a su patria caer, de hecho, durante toda la batalla peleaban únicamente por sentido de pertenencia; en su mayoría la gente buscaba defenderse con piedras, que eran las armas que poseían. En agosto de 1847,la víspera del inicio de los combates en las inmediaciones de la ciudad, el gobernador del Distrito Federal  recibió un mensaje de Santa Anna en el que le pedía ordenara a las autoridades de las diferentes localidades que formaban parte del Distrito Federal, levantar en masa a sus poblaciones para que hostilizaran a los norteamericanos con las armas que cada individuo tuviera a su alcance, <strong><em><mark>“grande o pequeña, de fuego o blanca, larga o corta, o cuando no las tuviera con palos y piedras.” </mark></em></strong>De igual forma, le ordenó que se arrancaran las piedras de las calles de la ciudad y fueran subidas a las azoteas de las casas, con el fin de utilizarlas como armas en contra de los norteamericanos. Si bien la idea del gobierno mexicano era que la gente las utilizara para atacar a los norteamericanos a su entrada a la ciudad, los capitalinos no esperaron tanto para hacer uso de ellas ya que apenas unos días después de esta orden, el 27 de agosto, un convoy del ejército estadounidense que entró hasta la Plaza Mayor con el fin de abastecerse de víveres, fue violentamente atacado por los habitantes de la ciudad con las piedras.</div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2018-01-08 03:08:44 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219220274</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219220512</link>
         <description><![CDATA[<div><strong><sub>“The occupation of the capitol of Mexico, by the American army”</sub></strong><sub> o </sub><em><sub>“La ocupación de la capital de México por el ejército Americano” es el título de esta imagen, que retrata la entrada del ejército norteamericano al centro de la Ciudad de México en plena luz de día. Los soldados se mueven en perfecta formación haciendo un recorrido alrededor de la Catedral Metropolitana. Cientos de personas salen o dejan lo que estaban haciendo y se amontonan en las calles para observar la marcha de los soldados estadounidenses. <br></sub></em><sub><br></sub><em><sub>En esta imagen en especial es muy notoria la diferencia entre la clase acomodada de la ciudad y los grupos populares, simplemente por la vestimenta que portan. En el extremo inferior izquierdo se observan un grupo de hombres que portan trajes en colores oscuros y sombreros de copa acompañando a varias mujeres vestidas con elegantes vestidos. Del otro lado, en la esquina inferior derecha se encuentran un par de mujeres, vestidas con faldas más simples y menos voluminosas, usando rebozos por encima de la cabeza en lugar de sombreros y adornos. <br></sub></em><sub><br></sub><em><sub>Sin importar la clase social, todos los personajes que se aprecian en la imagen reaccionan ante la presencia de los soldados en su ciudad. Unos miran atónitos, otros mantienen los brazos cruzados, algunos más señalan y se acercan a la escena.</sub></em></div>]]></description>
         <enclosure url="https://padletuploads.blob.core.windows.net/prod/250305875/5bf52b062e68ef307d9ea1bff85f4cfb/ho.jpg" />
         <pubDate>2018-01-08 03:11:58 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219220512</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219220639</link>
         <description><![CDATA[<div>El gobierno buscaba maneras para mantener fuerte la defensa en  el Distrito Federal, así el 22 de mayo el Gobernador del Distrito Federal Ignacio Trigueros envió al ayuntamiento una circular en la que pedía reunir el mayor número de hombres con todos los útiles de zapa, no sin antes dejar en claro que “<strong><em><mark>se procedería en contra de cualquier ciudadano que se manifieste omiso en este asunto, considerándolo como desafecto a la defensa de la independencia nacional, por la que todos los mexicanos están obligados a sacrificar sus intereses y existencia.”</mark></em></strong> Sin embargo, el problema de la falta de trabajadores en las haciendas de las inmediaciones de la Ciudad fue informado al ayuntamiento por un ciudadano de nombre Tiburcio Cañas, de la siguiente forma: <br><br></div><blockquote>A las once de la noche del día de ayer recibí la circular de Vuestra Excelencia, por la cual se me ordena que mande inmediatamente el mayor número de trabajadores que tenga esta hacienda, con los útiles necesarios, a disposición del señor Director General de Ingenieros Don Casimiro Liceaga; y deseando por mi parte dar cumplimiento a la mencionada circular de fecha de ayer, estoy reuniendo los trabajadores posibles, pues con motivo de los alistamientos de la Guardia Nacional y otros temores que ellos muestran por su ignorancia, están desapareciendo la mayor parte de ellos y esta falta me ha hecho abandonar y retardar algunas labores ejecutivas y como lo son, entre otros, el corte o siega de trigos. <br><strong>(Tiburcio Cañas al Excelentísimo Gobernador del Distrito, Don Ignacio Trigueros, Hacienda de los Morales, mayo 23 de 1847. Ibid, doc. 176, foja 1).  </strong></blockquote><div><br>Como podemos ver, los problemas para que la gente acudiera a trabajar las fortificaciones de la ciudad de México fueron de dos tipos: por un lado, los hacendados de las inmediaciones de la ciudad no iban a permitir que sus trabajadores abandonaran las labores de la hacienda para integrarse a los trabajos de defensa, como es el caso del testimonio anterior y otros más pues en cada una de las haciendas a donde llegó la circular del gobernador del Distrito Federal la actitud fue la misma aunque con diferentes argumentos.</div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2018-01-08 03:13:04 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219220639</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219220796</link>
         <description><![CDATA[<div><em><sub>En esta imagen un grupo de soldados a caballo irrumpen estrepitosamente en una calle del centro de la ciudad. Parece que el ejército entra con suficiente alboroto como para atraer la atención de todas las personas que se encuentran en la calle, principalmente mujeres dando un paseo. Un caballo alterado espanta a dos mujeres del lado derecho de la imagen, mientras que otras dos observan la escena del lado contrario de la acera, junto al edificio que actualmente conocemos como la Casa de los Azulejos. Una mujer y un hombre a caballo también se detienen y voltean, al igual que otro grupo de mujeres vestidas elegantemente. <br></sub></em><br></div><div><em><sub>Por las reacciones de los personajes plasmadas en la imagen, esta podría ser la primer o una de las primeras veces que los soldados entran a la ciudad o bien, un recorrido fuera de lo común que hubiera captado la atención de los ciudadanos comunes.</sub></em></div>]]></description>
         <enclosure url="https://padletuploads.blob.core.windows.net/prod/250305875/91c541cff586f7f2751ce5819a413c95/ho.jpg" />
         <pubDate>2018-01-08 03:15:14 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219220796</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219221477</link>
         <description><![CDATA[<div>Entrando en contexto la mañana del 14 de septiembre de 1847 el ejército norteamericano ocupó la capital del país. Ante esto los capitalinos reaccionaron de distintas formas: algunos se resistieron de manera muy particular, otros, aparentemente, se sometieron y resignaron; hubo quienes sacaron provecho, y los más, se adaptaron a la momentánea y extraordinaria situación.  La mañana del 14 de septiembre fue narrada por Carlos María de Bustamante de la siguiente manera: <br><br></div><div><strong><em><mark>"Esta mañana a las ocho se han presentado en la Plaza de Armas más de cien carros del ejército de Scott, a lo que se dijo, con objeto de llevarle víveres… A las nueve y cuarto, comenzó el susurro del pueblo y enseguida un nublado de piedras sobre los cocheros conductores de los carros de que fueron maltratados y según cuentan varios muertos, salieron de los carros vacíos corriendo a todo escape. Son las diez y media de la mañana… El pueblo hoy, cuando desató su cólera contra los yanquis, lo hizo maldiciendo a Santa Anna y diciendo “muera el cojo traidor”, los carros fueron perseguidos y aun tiraron sobre ellos macetas de los balcones en la calle de Plateros, y la calle y la Plaza están llenas de piedras."</mark></em></strong></div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2018-01-08 03:23:57 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219221477</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219221560</link>
         <description><![CDATA[<div><em><sub>El fin de la ocupación norteamericana de la ciudad de México también fue</sub></em></div><div><em><sub>motivo de Abraham López, y es que en esta litografía se observa como los grupos</sub></em></div><div><em><sub>populares participaron activamente en este acontecimiento, entremezclados con el ejército mexicano. </sub></em></div><div><em><sub>En la imagen se refleja el tema desarrollado a lo largo del último capítulo de la intervención, y es justo decir que los grupos populares de la ciudad de México no sólo hicieron diferentes irrupciones en un escenario ocupado por el ejército extranjero, si no que apoyaron al país a costa de la aparición de la violencia con cualquier pretexto.<br><br></sub></em><strong><em><sub>“Enarbolan el pabellón mexicano” Undécimo calendario de Abraham López, publicado en Toluca para el año de 1849.</sub></em></strong></div>]]></description>
         <enclosure url="https://padletuploads.blob.core.windows.net/prod/250305875/940478aa5394f27666cb259564a4dfe8/ho.jpg" />
         <pubDate>2018-01-08 03:24:55 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219221560</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219222222</link>
         <description><![CDATA[<div><em><sub>El editor Abraham López describió profusamente en sus calendarios la participación popular en la defensa de la Ciudad. Ilustró con diferentes litografías una historia totalmente distinta a la de la historiografía de la guerra, ya que mientras esta hablaba de negación y apatía por parte del pueblo para participar en la defensa del país, López narró y dibujó pasajes para hacer evidente la participación popular, especialmente debido a la falta de trabajadores y soldados, lo que provocó que se decidiera utilizar a los habitantes de la ciudad para construir las fortificaciones.</sub></em></div><div><em><sub> </sub></em></div><div><em><sub>En esta imagen se observan que en los trabajos de fortificación en el Peñón Viejo probablemente debieron de haber participado una gran cantidad de hombres, mujeres y trabajadores comprometidos con el país, a tal punto que se observan campamentos levantados para que dichas personas acudieran a lugar y pudieran descansar para así continuar con sus labores.<br><br></sub></em><strong><em><sub>“Fortificación del peñol,” Undécimo Calendario de Abraham López, publicado para el año bisiesto de 1848.</sub></em></strong></div>]]></description>
         <enclosure url="https://padletuploads.blob.core.windows.net/prod/250305875/715c08248975daaa808dc1eeb9a5f295/ho.jpg" />
         <pubDate>2018-01-08 03:31:13 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219222222</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219222989</link>
         <description><![CDATA[<div>Nació el 13 de junio de 1786 en Virginia, cerca de Petersburg. Fue hijo de una familia acaudalada y famosa, pues su padre era considerado héroe de la guerra de Independencia de Estados Unidos.</div><div> </div><div>Durante la guerra de Estados Unidos con México, en 1846, el presidente Polk encargó a Scott asumir el mando de las tropas invasoras con el propósito, de atacar por el flanco (Golfo de México) con apoyo de la armada. Este segundo ejército desembarcó en Veracruz con más de doce mil soldados y voluntarios.</div><div> </div><blockquote>“Durante el terrible bombardeo de Veracruz y después de un día en que se sembró la muerte sin distinción alguna entre hombres, mujeres y niños de, los cónsules de Francia, España e Inglaterra en esa ciudad dirigieron la noche del 24 de marzo de 1847 una nota conjunta al general Scott pidiéndole que suspendiera las hostilidades por tiempo suficiente ‘para que sus respectivos compatriotas pudieran salir de ese lugar con sus mujeres y sus hijos, así como las mujeres y los niños mexicanos’.<br><strong>(William Jay. Causas y consecuencias de la guerra mexicana).</strong></blockquote><div> </div><div>Sin embargo, el día 25 el general Scott envió a los cónsules una negativa terminante a su petición, recalcando que no se cedería una tregua, a menos que se rindiera el puerto.</div>]]></description>
         <enclosure url="https://padletuploads.blob.core.windows.net/prod/250305875/1cae30f5fcf1d8f1b74fde19c543fef4/hot.jpg" />
         <pubDate>2018-01-08 03:40:50 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219222989</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219223722</link>
         <description><![CDATA[<div>Se sufrieron acciones innecesarias de violencia y represión exageradas, de muerte de civiles y destrucción de edificaciones, lo cual refleja espanto, dolor y miseria entre gente inocente, y caracterizan el desarrollo de esta guerra cruelmente conducida. </div><div> </div><div>Asimismo, todo acto en contra de los soldados norteamericanos, de sus bienes o pertenencias fue castigado con la ejecución inmediata a sangre fría. Se cree que habiendo leído el libro de William H. Prescott titulado “Historia de la Conquista de México”, Scott decidió con la asistencia de Robert E. Lee, seguir la ruta de Hernán Cortés (primer conquistador de México) para apoderarse de la capital de nuestro país. </div><div>Fue así que Scott marchó hacia la ciudad de México al frente de 8,500 hombres, y así las bajas de los invasores fueron de alrededor de 400, la mexicanas ascendieron a más de mil, además de tres mil prisioneros.</div><div>Enseguida, y sin piedad alguna, Scott tomó la segunda ciudad más grande de la época: Puebla, que se rindió sin hacer la menor resistencia. En esta ciudad el general obtuvo la colaboración del alto clero , el cual  llegó a amenazar con excomunión a quien matara soldados estadounidenses. </div><div> </div><div>De igual forma Scott contó con la ayuda de la Mexican Spy Company, creada por el presidente Polk, mediante la cual reclutó delincuentes mexicanos cuya misión consistía en merodear en los cuarteles y campamentos para recabar información sobre las operaciones futuras del ejército nacional y darle una ventaja más a los invasores norteamericanos. De este modo se facilitó la liberación de mexicanos detenidos y acusados por delitos ´menores´.</div><div> </div><div>La victoria de Estados Unidos no sorprendió a nadie, pues la superioridad en armamento usado por las fuerzas norteamericanas era evidente, ya que los mexicanos se defendían con armas inglesas que databan de las guerras con Napoleón. Además, la inestabilidad y las luchas políticas dividían a los mexicanos, al grado de que más que pelear contra los invasores, gastaban tiempo y recursos luchando entre sí.</div><div>Al final de la guerra, se estima que los soldados norteamericanos muertos en batalla fueron 1,733, los heridos 4,152 y los muertos por otras causas como la fiebre amarilla 11,538. Mientras que entre los mexicanos se registraron más de 25,000 bajas entre muertos y heridos.</div>]]></description>
         <enclosure url="https://padletuploads.blob.core.windows.net/prod/250305875/89e4bc82615cc7f3f69a5126260961c7/ho.jpg" />
         <pubDate>2018-01-08 03:47:51 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219223722</guid>
      </item>
      <item>
         <title>  </title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219223746</link>
         <description><![CDATA[]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2018-01-08 03:48:00 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219223746</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219224037</link>
         <description><![CDATA[<div>El país comenzaba a entrar en desesperación por encontrar personal dedicado a las fortificaciones para la protección de la patria, fue tal la demanda por obtener gente que trabajara en las diferentes labores de fortificación y defensa de la ciudad, que el conseguirlos a como diera lugar provocó diversos problemas entre las autoridades, ya fueran municipales, estatales, federales y militares. La falta de coordinación entre las diferentes autoridades para conseguir trabajadores para las obras de fortificación trató de frenarse por medio de la siguiente orden: <br><br></div><blockquote><em>Procederá usted inmediatamente con los celadores que necesite de Caballería o Infantería recoger hasta quinientos hombres que remitirá usted tan luego como se recoja un número considerable a la ciudad de Guadalupe unos, y otros al Peñón Viejo para que trabajen en las obras de fortificación; cuidando de que no se cojan criados domésticos, viejos o inútiles, individuos de la Guardia Nacional, ni arrieros, y sí jugadores, viciosos y todos aquellos que tengan señales de no ser artesanos, vagos y de malas costumbres, depositándolos en el cuartel de celadores…<br></em><strong><em>(</em></strong><strong>Ordenes del ayuntamiento a Don Bartolomé de la Barrera. Cuartel de celadores, mayo 28 de 1847. Ibidem, doc. 243, foja 1.)</strong></blockquote><div><br>Esta situación empezó a ser intolerable para los grupos populares de la ciudad, pues conforme pasaron los días las quejas de que las personas que eran aprehendidas para llevarlos a trabajar de forma obligatoria a los puntos de fortificación eran maltratadas, no recibían pago alguno y, en la gran mayoría de los casos, ni siquiera se les proporcionaba alimento. Ante esta situación, las formas de resistencia en las fortificaciones se empezaron a hacer más evidentes. Una manera de evitar el trabajo forzoso fue incorporarse a alguno de los cuerpos de la Guardia Nacional, pero otra, consistió en huir de sus casas, todo con tal de no ser confinados a los trabajos de fortificación. Al parecer, estas estrategias fueron muy efectivas, pues en las fortificaciones seguía faltando gente.</div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2018-01-08 03:50:27 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219224037</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219224445</link>
         <description><![CDATA[<div><em><sub>Carros del ejército norteamericano entraron al zócalo para adquirir víveres después de que se firmara un armisticio entre ambos ejércitos. Los ciudadanos se mostraron descontentos con la situación y apedrearon los carros, incluso cobrando víctimas en el proceso. Esto hechos tuvieron lugar en agosto de 1847.<br></sub></em><br></div><div><em><sub>La imagen presentada lleva como título </sub></em><strong><em><sub>“El Pueblo apedrea los carros” y data del año 1848. </sub></em></strong><em><sub>Fue publicada en un calendario realizado por Abraham López, en el que se narra detalladamente la participación de los ciudadanos. La imagen presenta el ataque a los norteamericanos, en el cual (según el autor de la imagen y diversas versiones más sobre los hechos) participaron al menos 30,000 personas. En la imagen se observa una multitud de gente atacando a cuatro carros enemigos en las inmediaciones del zócalo. Aunque es difícil distinguir la cantidad de personas y sus acciones en la multitud, se pueden apreciar varias siluetas individuales en la parte inferior central de la imagen arrojando objetos y corriendo hacia los vehículos estadounidenses.</sub></em></div>]]></description>
         <enclosure url="https://padletuploads.blob.core.windows.net/prod/250305875/0b4388f73781b88814470059ea4f602f/ho.jpg" />
         <pubDate>2018-01-08 03:54:34 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219224445</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219224695</link>
         <description><![CDATA[<div>La desesperación por obtener gente que trabajara en las fortificaciones llegó al grado de aprehender a un joven menor de 14 años.<br><br></div><blockquote> <em>El teniente de la tercera compañía del Batallón expresado, suplica a V. S., se digne dar sus superiores ordenes al señor comandante del punto de Peralvillo para que me entregué a mi muchacho llamándose Manuel Lira, que está trabajando en la fortificación, y como este es el único hijo más grande que tiene la dadora de este, entre los dos sostienen a la demás familia por ser una mujer viuda, a más de que es tan muchacho, que no tiene ni catorce años, pues por ser tan joven no lo he alistado en mi batallón…</em><br><strong><em>(</em></strong><strong>Juan Montes de Oca al Gobernador del Distrito Federal, México, junio 22 de 1847, Ibidem, doc. 375, foja 1.)</strong></blockquote>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2018-01-08 03:57:49 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219224695</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219224774</link>
         <description><![CDATA[<div><em><sub>Afuera de la plaza de San Pablo, lugar de batalla, se escuchaban gritos exclamando: </sub></em><em><mark><sub>“mueran los blancos, vivan los indios”. </sub></mark></em></div><div><em><sub>Como sabemos la presencia anglosajona trajo consigo una constante particular. Aquellos soldados de tez clara habrían tenido, en contraste con el color moreno de los mexicanos, un importante desequilibrio que no sólo estaba marcado en la piel, sino en la firmeza de sus propósitos y acciones. Así que aquel grito “mueran los blancos, vivan los indios” reafirmaba una serie de condiciones que se sumaban si no al nacionalismo criollo que ya, desde los tiempos coloniales estaba ensoberbecido y manifestado en diversos actos de la sociedad mexicana, tomó un sentido de afirmación diferente, el que demostraba humillación, enojo y tristeza, el sentido de no doblegarse ante los significados de una agresión que acabó por mutilar a nuestro territorio.<br><br></sub></em><strong><em><sub>Registro fotográfico de la invasión norteamericana en 1847. Convivencia de soldados estadounidenses con la población india y mestiza en nuestro país.</sub></em></strong></div>]]></description>
         <enclosure url="https://padletuploads.blob.core.windows.net/prod/250305875/0d2c029e887f09232defb2a499959348/ho.jpg" />
         <pubDate>2018-01-08 03:58:58 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219224774</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219224886</link>
         <description><![CDATA[<div>Otra estrategia que tenían los grupos populares para evadir el trabajo en las fortificaciones se puede ejemplificar con el siguiente caso. El día 15 de julio fue detenido por integrantes del cuerpo de policía un individuo de nombre Eligio García, quien era guarda de tabaco. Al ser interceptado intentó huir, pero finalmente fue aprehendido. Ante esta situación, el Administrador Principal de Tabacos hizo una enérgica protesta que tuvo que ser respondida por el propio jefe del Cuerpo de Policía. En ella negó cualquier tipo de abuso en contra de García de quien dijo <strong><em><mark>“…podrá creerse del simple dicho de un hombre que su pelaje es más propio de un ladrón que el de un guarda del tabaco.”</mark></em></strong><em><br></em><br></div><div>Más adelante el jefe de la policía informó que luego del intento de fuga de García <strong><em><mark>“unas mujeres al ver que se lo llevaban presentaron la contraseña que se le recogió.” </mark></em></strong>Pero lo más interesante es que afirmó que <strong><em><mark>“esta clase de individuos traigan consigo sus respectivos documentos, y que se les haga entender la pena que tiene con abusar de la contraseña que rige en la guarnición de esta capital, la cual está casi vendida por la poca pericia o descuido de las personas que la portan.”</mark></em></strong>  Por lo que cuenta este jefe policiaco pareciera ser que había cierto tipo de solidaridad entre los grupos populares pues de su relato se deja ver que cuando algunos grupos de ellos, en este caso de mujeres, veían que se iban a llevar a algún vecino o conocido, se impedía su captura y presentaban el documento que los avalaba como miembros de la Guardia Nacional. </div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2018-01-08 04:00:26 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219224886</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219224980</link>
         <description><![CDATA[<div><em><sub>Los carros apedreados y las revueltas al inicio de la ocupación no fueron los únicos actos de violencia que se vieron durante la estancia de los soldados norteamericanos en la capital. La violencia se volvió cotidiana y no sólo dirigida hacia los estadounidenses (aunque evidentemente, ellos sufrieron las mayores consecuencias). Los soldados que se adentraban en los “barrios” o tenían sus bases en ellos, también tenían una garantía de muerte casi segura. Los norteamericanos tuvieron convoyes fúnebres para sus soldados caídos en la violencia. <br><br>Esta litografía da a entender que en ella se retrata el paso de uno de estos convoyes fúnebres por su título: </sub></em><strong><em><sub>“Entierro de los Americanos”. Fue publicada en el undécimo calendario de Abraham López, en el año 1849. </sub></em></strong><em><sub>El convoy fúnebre presentado en la imagen está conformado por dos filas de soldados a la cabeza, seguidos por un par de soldados a caballo custodiando la carroza principal por delante y por detrás. En la esquina inferior derecha se observan varios personajes, probablemente pertenecientes a los grupos populares que daban muerte a los soldados. Estos personajes parecen señalar con tono burlón a la procesión de los estadounidenses. </sub></em></div>]]></description>
         <enclosure url="https://padletuploads.blob.core.windows.net/prod/250305875/b58d49e61ae85b7a6f6629c36f05d70e/ho.jpg" />
         <pubDate>2018-01-08 04:01:29 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219224980</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219225079</link>
         <description><![CDATA[<div>Los grupos populares empezaron a vivir su propia guerra contra los Estados Unidos desde meses antes de que estos hicieran su arribo al Valle de México. La leva llegó a extremos de incluir casi niños en la construcción de las fortificaciones e inclusive como soldados del ejército mexicano, a confinar por días en los puntos a fortificar a los hombres dejando en el desamparo a sus familias, en los cuales se les daba un trato inhumano, o confiscando todo tipos de herramientas y materiales para la defensa de la Ciudad debieron haber despertado una animadversión a las autoridades, civiles, militares, municipales, estatales y federales, a tal grado que debió ser un factor más de tensión entre los diferentes sectores de la sociedad y sus autoridades, el cual generaría violencia en cualquier momento.</div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2018-01-08 04:02:58 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219225079</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219225193</link>
         <description><![CDATA[<blockquote><em>El espectáculo más triste y lastimoso; el cuadro más terrible y patético se nos presentaba en los puntos de los alrededores de la capital, donde fueron las acciones de guerra, en ver allí abandonados los restos de nuestros hermanos sin compasión ni caridad. ¿Este es el premio que recibe el que se sacrifica por su patria? ¿Así se paga a aquellos valientes mexicanos que demostraron a todo el mundo, que había hombres que amaban a su patria; pero que eran conducidos al campo del honor por generales que no cumplieron con su deber?   Desde la hacienda de San Antonio, tomando por Churubusco, Coyoacán, Padierna, Molino del Rey y toda la calzada de Chapultepec: los árboles manifestaban sus profundas heridas, hechas por la metralla y la bala destructora. Por una parte se veía un montón de cadáveres que eran alimento de los zopilotes: por otra, se encontraban un grupo de hombres y mulas de los trenes de artillería que devoraban los perros: más allá, grupos de caballos aventados o ya habían reventado, y todo esto exhalando un olor de hidrógeno sulfurado intolerable, producto de la descomposición de tantos cadáveres; cuando otros más avanzados en la putrefacción se los comían los gusanos. En la calzada de Chapultepec, en las dos acequias del camino, se veía salir dentro del fango, ya una mano, más allá un pie o una cabeza de un soldado siguiendo la suerte de los anteriores.” ....Si somos cristianos ¿por qué no se han sepultado los restos de estos desgraciados? Dirán los hereges, porque no han pagado los derechos a los curas....Últimamente hemos visto hacer los honores funebres a el Sr. Peñuñuri, con la mayor profusión, porque murió en el campo de batalla; ¿y los restos miserables de los que se hallan en el campo abandonados porque murieron? La diferencia únicamente consiste en que unoera rico y los demás eran pobres: pero tan almas tenían los unos como el otro. ¡Mexicanos no seamos tan injustos! ...Dios oye el ruego o la súplica de quien se la dirige aunque sean pobres.<br></em><strong><em>(Undécimo calendario de Abraham López; arreglado al meridiano de México y antes publicado en Toluca para el año de 1849. México: Imp. del autor, calle 3ª de Santo Domingo junto al número 1, 1848, pp. 31-32.)</em></strong></blockquote><div><br></div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2018-01-08 04:03:58 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219225193</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219225257</link>
         <description><![CDATA[<div>Luego de ver como los norteamericamos tomaban poder sobre la ciudad algunos mexicanos manifestaron actitudes violentas hacia ellos. Cuando esto sucedió, los estadounidenses respondieron con la implementación de diferentes castigos, pero el más utilizado fue el de los azotes públicos, aunque esto sólo se hizo con los grupos populares de la ciudad de México. El caso más conocido fue el de un mexicano condenado a esta pena fue el de un capitalino llamado Francisco Flores, a quién se acusó de haber disparado su arma en contra de un soldado norteamericano. Su sentencia consistió en recibir cien azotes, veinticinco cada semana, estar preso con grilletes y, antes de ser puesto en libertad, ser rapado. Cabe mencionar que durante la primera ocasión que se estaba aplicando el castigo a Flores, hubo un nuevo motín en la plaza que tuvo que ser violentamente reprimido por el ejército norteamericano.  Como resultado los norteamericanos capturaron a dos mexicanos. Sólo conocemos el nombre de uno de ellos: Luís Salgado, quien fue acusado de “conducta sediciosa”, juzgado y sentenciado a recibir 39 azotes.  </div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2018-01-08 04:04:34 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219225257</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219225280</link>
         <description><![CDATA[<div><em><sub>La ocupación norteamericana trajo consigo consecuencias para aquellos que tuvieran la audacia de rebelarse o violentar a las tropas. El castigo mostrado en la imagen presentada era también el más común: los azotes públicos. Dependiendo de la ofensa, se dictaba cierto número de azotes, y estos eran proporcionados casi exclusivamente a los grupos populares. <br></sub></em><br></div><div><em><sub>Esta imagen presenta a las tropas norteamericanas en formación, custodiando al hombre que será castigado con azotes en una plaza pública.  Las tropas se encuentran ordenadas frente a los edificios que rodean la plaza y en medio esta, un hombre amarrado de frente a una de las lámparas de la plaza espera recibir su condena. Al lado de él, un soldado norteamericano alza la mano listo para comenzar (o continuar) con los azotes. </sub></em><strong><em><sub>La imagen se titula “Los azotes dados por los norteamericanos” y fue publicada en el undécimo calendario de Abraham López en el año 1849.</sub></em></strong><em><sub> Aunque se tiene registro de una variedad de disturbios por parte de los ciudadanos indignados por los castigos, el autor de la imagen prefirió no retratar la acción social y centrarse en el castigo. </sub></em></div>]]></description>
         <enclosure url="https://padletuploads.blob.core.windows.net/prod/250305875/9657b23047425f2ea9c97a15d5801f29/ho.jpg" />
         <pubDate>2018-01-08 04:04:56 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219225280</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219225394</link>
         <description><![CDATA[<div>A fines de enero de 1848, en plena administración de la Asamblea Municipal, otro mexicano de nombre José de la Luz Vega, quien era “un pobre muchacho con madre e hijos”, fue capturado por los norteamericanos. Se le acusó de haber fomentado la deserción entre las filas del ejército de ocupación. Fue encontrado culpable por el tribunal militar norteamericano y se le sentencio a la pena de muerte. También cabe pensar en que para presionar a las autoridades mexicanas a firmar la paz, como parte de la política de ocupación de los norteamericanos se encontrara la retención de los prisioneros hasta en tanto no se diera el canje de las ratificaciones de los acuerdos de paz.<br><br></div><div>Estos casos nos muestran que durante la ocupación de la ciudad por parte del ejército norteamericano se utilizó un doble rasero al momento castigar a aquellos que hubieran atentado contra su seguridad. Para unos se empleó la mano dura, mientras que para otros su condición social y el hecho de ser considerados como ciudadanos pacíficos, les significó no ser sujetos de sospecha alguna.</div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2018-01-08 04:06:18 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219225394</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219225538</link>
         <description><![CDATA[<div>Aunque todo parecía hostilidad y malos tratos entre ambos bandos, no podemos dejar de mencionar los muchos, aunque breves y fugaces, momentos de neutralidad y convivencia que se vivían en nuestra ciudad todos los días. Aunque las diferencias y la situación no se olvidaban del todo, era prácticamente imposible no dejar ver el lado humano a ratos. Y esto lo podemos constatar por estas imágenes que muestran a un ser humano cuyo espíritu, aún en medio de batallas pide alimentarse e incluso divertirse.</div>]]></description>
         <enclosure url="" />
         <pubDate>2018-01-08 04:07:38 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219225538</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219225605</link>
         <description><![CDATA[<div><em><sub>La ocupación obligó a los grupos populares de la Ciudad de México y a los soldados norteamericanos a convivir en un mismo espacio, usualmente generando conflictos y tensión entre ambas partes. Sin embargo, en esta imagen vemos una escena de convivencia aparentemente pacífica entre ambos bandos, la cual muestra que aún durante el conflicto, las actividades cotidianas como el comercio seguían desarrollándose. <br></sub></em><br></div><div><strong><em><sub>Esta litografía lleva el título de “Soldados norteamericanos en una plaza de México en 1847” y fue firmada por un tal “Rocha” para indicar su autoría.</sub></em></strong><em><sub> En la parte inferior derecha de la pieza se ve a una mujer y un hombre en su puesto rodeados de verduras, ella en primer plano ofreciendo mercancía y él sentado detrás de ella. Dos soldados norteamericanos uniformados toman la mercancía que la mujer ofrece. La imagen incluso plasma en texto la pregunta “¿Cuánto cuesta?” en inglés al lado de uno de los soldados norteamericanos. </sub></em><br><br></div><div><em><sub>Hacia la izquierda de los soldados, aunque en segundo plano, se puede apreciar otra escena de convivencia entre las fuerzas armadas y los comerciantes, con un soldado agachado para observar la mercancía con la que cuenta una mujer visiblemente mayor que aquella en la escena principal.</sub></em></div>]]></description>
         <enclosure url="https://padletuploads.blob.core.windows.net/prod/250305875/4c52b5431564aeafd404f194bcc6f28c/ho.jpg" />
         <pubDate>2018-01-08 04:08:19 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219225605</guid>
      </item>
      <item>
         <title></title>
         <author>gigiga2010</author>
         <link>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219225768</link>
         <description><![CDATA[<div><strong><sub>“Unión de las margaritas” Duodécimo calendario de Abraham López, publicado en Toluca para 1850.</sub></strong><sub><br></sub><br></div><div><sub>A pesar de que en todos los documentos se presenta una gran participación de las mujeres durante la intervención norteamericana, particularmente en los actos violentos, por ejemplo cuando Winfield Scott logró llegar a la Plaza Mayor y salió al balcón del<br></sub><br></div><div><sub>Palacio Nacional, grupos de mujeres pasaron de las burlas y los insultos a arrojar piedras en contra de los norteamericanos que tenían a tiro; hubo momentos durante los nueve meses de ocupación en los que la convivencia cotidiana permitió la convivencia “amistosa” e incluso pacífica. Por lo que en esta imagen se muestra una “margarita”, como eran llamadas comúnmente las prostitutas que convivieron con los invasores, bailando un jarabe con uno de los voluntarios norteamericanos.</sub><br><br></div>]]></description>
         <enclosure url="https://padletuploads.blob.core.windows.net/prod/250305875/fe9fa797bef701b8a91d8abbd2a04c77/ho.jpg" />
         <pubDate>2018-01-08 04:09:50 UTC</pubDate>
         <guid>https://padlet.com/gigiga2010/1oeaygo74g2e/wish/219225768</guid>
      </item>
   </channel>
</rss>
